Ares Cronida

Corceles de fuego.

3, Septiembre, 2008 · Dejar un comentario

Los caballos de fuego tiene su origen en los corceles que tiraban del carro del sol. De colores blanco, oro y escarlata, con crines y colas de fuego. Algunas versiones les incluyen alas como Pegaso, para justificar así su recorrido en el alto cielo. Entre los más famosos de estos equinos destacan los caballos de la diosa Eos (la aurora y auriga del sol): Eoos (Æos, que pinta el cielo con rojos), Abraxas (significa en letras griegas: 365, el número de los días del año), Phæton (en honor al hijo muerto de Helios el sol, significa brillante) y Amathea (está todo sereno). Le siguen los corceles del propio dios Helios: Pyrios (Peritoa, llama encendida), Æthion (color del rojo fuego), Erythreus (cubre todo de rojo) y Phlegon (incendio dorado); finalmente los caballos del dios Apolo: Lampos (antorcha) y Actæon (ardiente). También se citan entre los caballos solares a: Bronte (trueno), Asterope (ojos que brillan como las estrellas), Chronos (tiempo) y Puroeis (calor ardiente), entre otros. Todos los nombres son imágenes del fuego solar.

Los caballos infernales difieren de estos caballos brillantes y hermosos de los cielos. Las cabalgaduras de Hades, dios del inframundo, son descritas con un color que va de púrpura a negro, una piel lisa y escamosa, con una cola armada con púas como un dragón, de hocico picudo y lengua como de una serpiente, con crines de fuego, igual que los espolones y la cola, y con la habilidad de escupir el fuego de su boca. Tienen al igual que sus congéneres celestes la habilidad de volar (aunque no aclaran los mitos si tienen alas o no). Se conocen al menos los nombres de: Abaster o Alastor, (quien apaga las estrellas), Abatos (inaccesible, como el infierno mismo), A’ethon (veloz como el rayo que cruza el cielo), Nonios (el que mide o marca el final), Nykteus (oscuro como la noche), Ultor (dios vengador) y Orphnaus (con ojos que arden).

Herederos de estos caballos infernales tenemos en la modernidad a las pesadillas[1] caballos de fuego similares a los corceles de Hades (Pluton), (llamados nightmare en ingles y Albtraum o Alptraum en alemán) originarios ahora no del mito sino de historias de Calabozos y Dragones y similares reinos. Las razas de pesadillas difieren y son múltiples sus orígenes, entre las más importantes se mencionan: Las pesadillas de lava, son descritas en “Relatos de Sangre” como: “un caballo negro mezclado con piedra fundida, bebía del fuego de la lava sin ningún problema. El monstruoso animal levantó las patas de delante al verme y soltó un relincho furioso. Corrió hacia mí y lo único que pude ver son sus ígneos ojos antes de embestirme como un toro”. Estos son habitantes originales del inframundo y son tan poderosos que pueden vencer a dragones. Al ser imposible domarlos. Sirvieron de modelo a nigromantes para crear las pesadillas abismales, que son producto de la transformación algún infortunado siervo o esclavo en bestia para usar como cabalgadura o como mensajeros que llevan noticias y acuerdos de los concilios oscuros. También producto de magia negra tenemos a las pesadillas muertas, fabricadas con caballos muertos en batalla (e inclusive su jinete), revividos por nigromantes para su servicio. No todos los siervos usados en la transformación son seres malignos, algunas victimas inocentes también son mutados por los magos oscuros en estas bestias, pero no están dispuestos a perder su alma y escapan finalmente de sus amos buscando llegar a planos superiores, al romper lazos con sus amos dejan de alimentarse de fibras de platino y el color de sus llamas cambia de rojo a azul. Conocidas como pesadillas del fuego azul, (llamadas también pesadillas de hielo), sus llamas son frías y aunque son peligrosos, suelen aliarse con los enemigos de sus creadores. El enemigo natural de estas bestias son los unicornios, y como una forma de burlase, los nigromantes crean pesadillas con la apariencia de unicornios negros, pero las formas de las pesadillas son tan variadas como las combinaciones de caballos, cebras, mulas, pegasos y unicornios que podamos imaginar. Existen pesadillas con alas, aquellas con un cuerno (para asemejase a los unicornios), con dos cuernos (recordando las astas de los diablo) y otras tantas combinaciones que tengan los escritores de cuentos de fantasía.

[1] Nota: El nombre de pesadilla, para estos caballos infernales proviene de su versión en ingles: night-mare = noche-yegua (yegua nocturna)

Categorías: animales fantásticos · seres de la noche
Etiquetado: , , ,