Si la naturaleza es parte inicial en los cuentos del bosque, el fuego lo es en los cuentos de la forja. El fuego fue dado a los hombre por el Titán Prometeo, que los liberó de la oscuridad de la noche, les dio cobijo y defensa contra las bestias que le temen al fuego. El fuego les permitió a los hombres transformar (usando su magia) al barro y la arena en cerámica y vidrio, y a las piedras en metales. El fuego es por tanto un elemento mágico, regalo de dioses y descubrir sus secretos es lo que hacen los cuentos de la forja. Así los primeros magos fueron los herreros y los orfebres que guardaban bien sus secretos de transformación, ellos son los primeros alquimistas y los químicos del mundo antiguo, que buscan transformar la materia en nuevas realidades.













































