Grandes Cuentos de Hadas (13) El mago de Oz

El maravilloso Mago de Oz fue escrito por Lyman Frank Baum en 1900, y desde entonces hasta la fecha actual, El mago de Oz es uno de los libros que más veces se ha publicado, tanto en Estados Unidos como en Europa. El libro narra las aventuras de una muchacha llamada Dorothy Gale en la tierra de Oz y constituye una de las historias más conocidas de la cultura popular norteamericana.

La obra completa se incluye a continuación:

(para leer la obra pulse la imagen)

Origen del nombre OZ

La simbología de la historia ha tenido muchas explicaciones, partiendo del origen de la propia palabra Oz. En una versión se dice que mientras el autor narraba un cuento a unos niños, estos le preguntaron como se llamaba esa tierra mágica, Baum mirando sobre el archivo de fichas de la biblioteca vio el letrero que marcaba las fichas de libros de la O a la Z (O-Z = Oz).

Otra explicación que se da tiene que ver con el lugar de la tierra mágica, que muchos identificaron con Australia, una reducción local común de Australia (Australia = Aussie = Aus = Oz). Australia es un continente grande predominado por un gran desierto central —dentro del cuál estaría Oz—. Pero el diccionario inglés de Oxford señala que las primeras referencias a Australia por este sobrenombre son después de 1902; esto es posteriores a la publicación del primer libro.

Otros han dicho que O-Z son las letras que siguen a las letras N-Y (Nueva York), también el nombre Oz, se traduce como “grande y bueno” que es aproximadamente equivalente al significado de “Öz” en turco aunque eso se pronunciaría más como “ohs”.

Una última explicación tiene que ver con la historia y economía. Según Krugman y Obstfeld (Economía Internacional. teoría y política. 2006) basados en Rockoff H. (Journal of Political Economy n°98. 1990) el cuento es una alegoría directa de la lucha política y económica entre los partidarios del patrón oro y los del bimetalismo (oro – plata) en Estados Unidos a fines del siglo XIX. La carretera de ladrillos amarillos es la falsa promesa del oro, Kansas era el estado agrícola endeudado, y los zapatos de plata el camino de vuelta a casa, OZ es el patrón de medida del oro (oz. = onza).

 

Realmente Baum no era muy imaginativo con los nombre dados a sus tierras, si uno observa: OZ, IX y EV, tiene correspondencia las vocales (a, E, I, O, u) con las últimas letras del alfabeto  (t, u, V, w, X, y, Z), nos falto para mantener la secuencia la tierra de “AT”, esta no la uso porque en ingles es una palabra que suele indicar que hay algo arriba.

La historia, un viaje iniciático.

L. Frank Baum escribió la obra con el objeto de dar a los niños una historia “suave” (si la comparamos con los cuentos de hadas tradicionales de muertes, traiciones y engaños), donde lo importante era entretener y enseñar en toda la obra y no con la moraleja final de las historias clásicas.

Lo que inicialmente era una simple aventura de una niña en un reino mágico (tal como las aventuras de Alicia y Peter Pan) fue visto por algunos como un verdadero viaje iniciático. Dorothy (el alma) realiza un viaje en el que aprende a utilizar su mente (razón = Espantapájaros), aprende a sentir correctamente (emociones = Leñador de hojalata), y a controlar razón y emociones mediante el uso correcto de la fuerza y el valor (instintos = León), y para todo ello se vale del deseo y la curiosidad (Toto, el perrito).

Dorothy Gale es una pequeña niña huérfana de entre 10 y 14 años (el libro no aclara la edad, pero es una niña que pronto se volverá señorita) que vive en Kansas con su tía Em, su tío Henry y su perro Totó. Kansas es descrita como toda gris: la tierra, la hierba, el cielo… (el uso del color para ubicar a los lectores es muy común en todas las obras del autor) para entender esta imagen hay que pensar en la tierra que espera por siembra de la cosecha (seca y marchita) y los cielos cubiertos de grises nubes de lluvia.

Hasta que un día llega la tormenta y un tornado que arrastra a Dorothy y Toto dentro de su casa por los aires y después de muchísimo tiempo volando llegan a la Tierra de Oz. Una tierra llena de colores y personajes curiosos.

La casa de Dorothy aterriza en el país de los Munckins, con tal suerte que aplasta a la Malvada Bruja del Este. Los Munchkins le están tremendamente agradecidos, pues la bruja les tenía esclavizados. La Bruja Buena del Norte aparece y le cuenta a Dorothy que hay cuatro brujas: Las malvadas brujas del Este y del Oeste; y las brujas buenas del Norte y del Sur.

Dorothy le pide que la devuelva a Kansas, y la Bruja del Norte le dice que no tiene ese poder y que consulte al Mago de Oz. Para llegar a él, debe ir a Ciudad Esmeralda siguiendo el camino de baldosas amarillas. Como recompensa, Dorothy se queda los zapatos plateados de la bruja a la que acaba de aplastar y emprende su camino.

En muchas culturas la cruz simboliza la tensión entre espíritu (vertical) y materia (horizontal). El punto central es el punto justo dónde las fuerzas están a partes iguales. Las brujas malvadas se sitúan en los puntos cardinales horizontales y representan la materia. Las brujas buenas en los verticales y representan el espíritu.

Dorothy (el alma) vence sin saberlo a una de esas fuerzas malvadas (materiales) y por tanto goza ya de un cierto grado de preparación (su vida le ha enseñado normas y valores). El camino amarillo representa el camino de la vida. El amarillo se relaciona con la energía y siguiendo ese camino llegará a Ciudad Esmeralda (el verde representa: la esperanza, el crecimiento y la vida). Los zapatos plateados (la plata es el metal de la luna y de las emociones y sentimientos) son la imagen de una virtud ya adquirida.

De camino Dorothy encuentra a un espantapájaros que se queja amargamente colgado de una estaca. Lo libera. El pobre se siente estúpido porque tiene la cabeza rellena de paja y no sabe pensar. Dorothy le dice a dónde va y el espantapájaros cree que si va con ella quizá Oz le dará un cerebro de verdad y los dos emprenden de nuevo el camino.

El Espantapájaros es la mente (razón), anclado a una estaca, el hemisferio izquierdo del cerebro maneja la mente concreta. Este hemisferio acostumbra a seccionarlo todo, a esquematizar, a dividir, y a tener puntos de vista un tanto toscos. Para desarrollarse, necesita compensar con la mente abstracta (hemisferio derecho) y estar así completo. Durante todo el viaje, el espantapájaros toma decisiones y aporta ideas brillantes sin siquiera ser consciente de ello.

Dorothy y el espantapájaros continúan su camino y se encuentran con un Leñador de hojalata que se ha oxidado y no puede moverse. Lleva ahí mucho tiempo. Después de ponerle aceite en las articulaciones, les cuenta que le rompieron el corazón y ahora ya no tiene. Después de explicarle que van a ver a Oz, se une al viaje con el propósito de pedirle algo también: un corazón de verdad.

El hombre de hojalata representa las emociones. En la vida los golpes las oxidan, las entumecen. Ese es un matiz importante: las emociones más “simples” son de hojalata, no de metales nobles (plata y oro que no se oxidan). En su viaje, el hombre de hojalata apoya, da calor y vigila al grupo a través de un gran y profundo sentido amoroso entre reconocer lo bueno y lo malo.

Al cabo de un rato se encuentran con un enorme león que quiere morder al pequeño perro de Dorothy, Toto. Los caminantes le recriminan su actitud, el león rompe a llorar, pues se da cuenta de lo cobarde que es. Les cuenta que nació así y que no tiene valor. Así que también se une a la expedición, esperanzado de que Oz le pueda conceder esa virtud.

El valor y la acción son características de nuestros instintos. Bien dirigido es una herramienta eficaz, contundente y funcional. La existencia se basa en hacer, equivocarse, levantarse, hacer, acertar, hacer… y gestionar luego todas esas experiencias. El miedo nos hace quedarnos quietos. Es el principal enemigo de la acción. Sin darse cuenta, el león se muestra cada vez más y más valiente durante el camino…

Dorothy, Toto y sus nuevos amigos llegan por fin a Ciudad Esmeralda. En las puertas de la ciudad, a pie de muralla, un hombrecillo verde les atiende y después de escuchar sus peticiones les deja pasar colocándole a cada uno unas gafas que cierra con llave en su parte trasera ya que el brillo de la ciudad puede cegar. Se les atienden fenomenalmente y les conducen a través de una ciudad completamente verde hasta unos aposentos lujosos y amplios. Finalmente accede a recibirles uno por uno, día por día, y a todos les promete concederles su deseo previo pago; deben matar a la Malvada Bruja  del Oeste. Entonces, cada uno tendrá lo que quiere.

Después de un viaje accidentado, Dorothy consigue matar a la bruja dentro de su castillo, arrojándole un cubo de agua. Los Winkies amarillos, habitantes del país, están tan contentos que arreglan las abolladuras del Leñador y regalan collares de oro y pulseras de diamantes a sus salvadores. Se encariñan tanto con el Leñador que le piden que se quede para gobernarles, pero declina el ofrecimiento porque deben volver a Ciudad Esmeralda para que Oz cumpla con su parte del trato.

En este viaje Dorothy completa su dominio de la parte material en la cruz cardinal, aunque vence a la bruja de un modo intuitivo. Dorothy sólo reacciona contra la bruja cuando ella le roba uno de sus zapatos plateados. Al ver amenazada sus virtudes, intuitivamente ataca a la bruja descubriendo su punto débil.

Al regresar a la Ciudad Esmeralda, piden inmediatamente ver a Oz. El mago les recibe, pero se muestra esquivo. Nuestros amigos se enfrentan a él y piden su recompensa. Descubren a un viejecito calvo y lleno de arrugas que acciona mandos y luces. ¡Menuda sorpresa! ¡El Mago es un impostor! El viejo usa trucos para engañar a todos los habitantes de Ciudad Esmeralda. Es un tramposo que mediante ventriloquía, inventos mecánicos, luces y cartón se hace pasar por un terrible mago. Les cuenta que nació en Omaha, y que un día viajando en globo subió muy alto, tan alto que se durmió y al despertar llegó hasta aquí. Al aterrizar todos creyeron que era un gran mago, les ordenó que le construyeran un palacio y la ciudad y obligó a todos a ponerse gafas con cristales verdes. En realidad la ciudad no es esmeralda, son las gafas las que te hacen verla así. Preciosa la alegoría en esta parte de la historia, que nos hace entender que el mundo tal y como lo conocemos no es más que una ilusión.

Nuestros amigos se entristecen porque comprenden que sus deseos no se van a cumplir; el mago no tiene poder para concederles nada. Aún así, le reclaman lo que les prometió. Oz, que en el fondo es muy bueno pero es un mago muy malo les señala que del resultado del viaje cada uno ya ha adquirido las virtudes que deseaban; pero Oz tiene que materializarlo en algo físico, la realidad está en su interior y sólo debe hacerse realidad en el exterior. Oz llena la cabeza al espantapájaros con alfileres y paja. Le dice que ese será su cerebro y que los alfileres son una prueba de su agudeza. Al Hombre de hojalata le abre un pequeño agujero en su pecho y dentro le cuelga un corazón de seda relleno de serrín. Al andar, se balancea y le golpea. Oz afirma que sin duda son sus latidos. Al león, le pone en un plato de oro una poción de valor, el león la bebe y entonces Oz le asegura que el valor ya está en su interior y que ya nunca más saldrá. Una vez ha terminado, Oz piensa para sí lo fácil que es ser un impostor; todos le piden cosas que son imposibles pero luego, sólo con trucos, creen que son realidad y le felicitan.

En nuestras vidas siempre esperamos a que algo externo nos confirme algo interno. La mayoría de las veces depositamos en los demás aquello que es responsabilidad nuestra. Sin darnos cuenta, damos valor al farsante pues necesitamos de sus patrañas para creernos algo que por sí solo ya tenemos. El falso maestro nos engaña con placebos, discursos e ideologías. Entonces perdemos de vista nuestra propia capacidad de entender el mundo y ver lo que es, no lo que nos dicen que es.

El falso mago llama a Dorothy le dice que ya sabe como devolverla a Kansas; reconstruirá su globo y se marcharán los dos. El día que el globo está acabado, Oz llama a Dorothy para marcharse pero la niña no encuentra a Toto, las cuerdas del globo se rompen y Oz se marcha sin ella. Al momento, el perrito aparece. Dorothy continúa esperando una solución externa. Pero su deseo no está por la labor porque esa no es la salida correcta.

Un soldado menciona que la Bruja Buena del Sur, Glinda, quizá le ayude a regresar a casa. El espantapájaros, que ahora es el gobernante de la ciudad, decide que acompañará a Dorothy y empieza a hacer los preparativos para dejar la ciudad correctamente gestionada en su ausencia. El Hombre de hojalata y el león también deciden acompañarle. Después de un viaje accidentado, en que cada uno de los tres amigos de Dorothy pone en práctica magistralmente sus nuevas artes (el león es incluso proclamado Rey del bosque de los Animales después de matar a una araña gigante), llegan al País del Sur. Glinda, la bruja, les recibe y pregunta a cada uno que querrán hacer después de la partida de Dorothy. El espantapájaros dice que quiere seguir siendo el gobernante de Oz. El Leñador de hojalata quiere ir al país de los Winkies, ya que en ausencia de la malvada bruja le pidieron que les gobernara. Y el león desea quedarse en el bosque de los animales para gobernarles.

Glinda dice que llevará a cada uno donde desea. Sorprendentemente, se fija en Dorothy y le dice que con sus zapatos plateados podrá atravesar el desierto y llegar a Kansas. De hecho, lo hubiera podido hacer el primer día en que llegó. Glinda le dice a Dorothy que entrechoque sus tacones tres veces y diga a dónde quiere ir. La niña se despide de sus amigos y hace lo que le dice la bruja. Al momento, se encuentra rodando en calcetines por la hierba de las praderas de Kansas, ha perdido los zapatos en el viaje (ya no son necesarios ha superado sus pruebas).

Pero el viaje y las experiencias que vivieron todos los ha capacitado. Al final, cada uno ha conseguido ser el gobernante de un país. Simboliza el ideal de que cada una de las partes se ha complementado, el alma (dorothy) ha comandado la expedición uniéndolos a todos. En su experiencia ha conseguido dominar a la razón, las emociones y los instintos, para usarlos de un modo correcto.

Secuelas y precuelas.

El maravilloso mago de Oz (1900) narra las aventuras de Dorothy, una muchacha que es transportada desde Kansas a una tierra de fantasía a través de la manga de un tornado. Pero lo que pocos conocen es la infinidad de historias paralelas y pastiches que el libro ha generado.

El propio Lyman Frank Baum, antes y después del mago escribió varias obras para “niños”, sus novelas fantásticas sobre mundos ficticios llegaron a ser más de la docena, entre ellas incluso narra la vida y milagros de San Nicolás (Santa Claus como lo conocen en gringolandia). Sin embargo, la necesidad económica y la demanda de los lectores por más historias sobre Oz lo llevo a escribir secuelas de aquel primer libro; aunque trato en varias oportunidades de cerrar la serie, cerrando las fronteras de Oz; pese a todos sus intentos escribió trece libros más, para un total de catorce en 1920. Tras la muerte de Baum, Ruth Plumpley Thompson abordó la tarea de escribir otras 19 novelas más. Otros siguieron la continuación de la obra a partir de 1939 y hasta 1963, para entonces se había alcanzado la cifra oficial de 40 libros.

Si a estos le agregamos la casi docena de libros de Baum sobre mundos que rodean a Oz, otras obras de Plumpley que no fueron publicadas en su periodo con la serie y otras tantas escritas desde 1972 hasta la actualidad, se podría hablar de casi 75 obras que son consideradas por muchos como obras de los “Historiadores Reales de Oz”, como se hacia llamar Baum y luego sus seguidores. Las historias, como las de muchos narradores de esa época, eran como el cuento contado por el escritor a partir de narraciones hechas por los protagonistas verdaderos.

Dado que la obra es de dominio público en Estados Unidos desde 1956, el número de libros es innumerable. Hay sin embargo una obra apócrifa que destaca, escrita en 1995, “Wicked: The Life and Times of the Wicked Witch of the West” (Wicked —Malvada—, memorias de una bruja mala), de Gregory Maguire, este escritor nos trae no una secuencia, sino una precuela; quizá la mejor obra desde la novela original.

Inspirada más en la película de 1939 que en el libro de 1900; Wicked nos cuenta el origen de la malvada bruja del Oeste y el origen de la pelea de las dos brujas más famosas de Oz: Glinda y Elphaba —el nombre dado por Maquire a la bruja del oeste; es por la pronunciación en ingles de las iniciales de Lyman Frank Baum—. Elphaba es descrita con la piel verde, como en la película —en el libro nunca se menciona el color de su piel y se asume que viste de amarillo, como la tierra que domina—; demostrando que la imagen de la bruja moderna (verde, fea y vistiendo de negro) deriva de la película de 1939 de la MGM. El color de su piel harán que paulatinamente esta tímida joven sea atacada por todos y termine convirtiéndose en la terrible bruja que todos recordamos. (Nota: es una obra sólo para adultos)

Maguire ha escrito dos novelas más: “Son of a Witch” (2005) (El hijo de una bruja), que narra los eventos posteriores a la muerte de la bruja y “A Lion Among Men” (2008) (un león entre los hombres) que es la historia del león cobarde; y ya se espera un cuarto libro.

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Los dibujos de la entrada son de: Skottieyoung

Fuente de textos originales y más información: aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

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