Otras diosas en el cinturón (1) Astrea, Hebe, Iris, Flora, Metis e Higia

Hasta 1845 sólo se habían descubierto cuatro asteroides (Ceres, Palas, Juno y Vesta), pero con el descubrimiento de (5) Astrea el 8 de diciembre de 1845, por Karl Ludwig Hencke se iniciaría una explosión de descubrimientos; en menos de 25 años se descubrirían más de cien asteroides; para el inicio del siglo XX, el número era superior a cuatrocientos cincuenta; para la mitad del siglo XX teníamos cuatro mil y para inicios del siglo XXI teníamos más de trece mil.

El descubrimiento de (5) Astrea fue de un astrónomo aficionado y empleado de la oficina de correos, Hencke estaba buscando (4) Vesta, cuando se topó con (5) Astrea. El rey de Prusia le concedió una pensión anual de 1200 marcos para el descubrimiento. (5) Astrea es un asteroide mediano (115 km), su composición es probablemente una mezcla de níquel-hierro con magnesio y silicatos de hierro. (5) Astrea es un cuerpo mediano, de unos 120 km de diámetro promedio; del tipo C; y su única relevancia realmente es ser el primero tras treinta ochos años, y luego de (5) Astrea muchos más lo siguieron.

En el mito Zeus se unió a su tía Temis; una titanesa que entre los romanos era llamada Iustitia (Justicia). Juntos tuvieron tres hijas: Dike/Dice (Justicia, llamada Astrea entre los romanos) Irene (Paz) y Eunomia (Ley). La idea tradicional es que Temis y Dike/Astrea son diosas de la justicia; y se las representa casi igual que es difícil distinguirlas; con los ojos vendados, una balanza levantada en la derecha y una espada en la izquierda; Temis se la representa cabalgando o acompañada por un león, para indicar que la justicia requiere la aplicación de la fuerza. En el mito se señala que Dike y sus hermanas apoyaron a Zeus/Júpiter en su lucha contra los titanes; Astrea (que traduce Estrellada o Relampagueante) sostenía los rayos de Zeus. En recompensa por su ayuda se le dio el permiso de seguir virgen (Astrea fue la única diosa virgen entre los titanes) y fue en recompensa colocada entre las estrellas, hoy constelación de Virgo, y la balanza que llevaba en sus manos es la constelación de Libra. El grifo de Astrea es una balanza, como diosa de la justicia; pero se usa más la imagen de un ancla invertido; icono propuesto por su propio descubridor. El uso del ancla invertida no esta claro; por un lado el ancla representa seguridad ante la tormenta; y entre los masones esa seguridad viene de tener conocimiento, comprensión y fe; para antiguos cristianos el ancla y el pez eran símbolos cristianos tan iguales a la cruz; para otros es una imagen muy estilizada de la balanza atravesada por la espada; y para algunos representa esperanza.

No había pasado ni un año cuando el 1 de julio de 1847 por Karl Ludwig Hencke descubre su segundo y último asteroide. El nombre propuesto por Carl Friedrich Gauss fue (6) Hebe; la diosa de la juventud. (6) Hebe tiene un tamaño medio de 185 km y en perihelio y oposición al Sol se muestra como uno de los cuerpos del cinturón más brillantes; ocupando el quinto lugar entre los más brillantes, después de Vesta, Ceres, Iris y Palas. Su brillo es producto de su composición de metal y silicio; siendo uno de los más densos asteroides. En 1977 tras una ocultación se detectó un satélite (no confirmado) que se le apodó Jebe (en referencia ‘Heebie Jeebies’ a una canción grabada por Louis Armstrong en 1926).

En el mito Hebe es la hija menor de Hera/Juno; la mayor era Ilitía (una diosa de los partos, función que comparte con su madre Hera y Artemisa, y cuyo equivalente romano fue la diosa Lucina —la que da la Luz—, pero también una ninfa llamada Egeria tenía igual función). El mito de Hebe es simple, como diosa de la juventud (Juventas entre los romanos) se limitaba a servir en las copas de los dioses la ambrosía (néctar que daba vida eterna a los dioses). Fue sustituida por el troyano Ganímedes en esas labores. Cuando Heracles/Hércules salva a Hera de ser violada por el gigante Porfirión, Hera le da al héroe, cuando ascendió al Olimpo tras su muerte, por esposa a la joven Hebe. Su grifo, una copa de vino, recuerda su función, la de servir las copas de ambrosía.

El 13 de agosto de 1847 el astrónomo británico John Russell Hind descubría el primero de sus diez asteroides. El septimo cuerpo fue descubierto a menos de una hora de ascensión recta tras (3) Juno y fue llamado por ello (7) Iris, la diosa mensajera de Hera/Juno. (7) Iris es el quinto en tamaño de los asteroides tipo S (compuesto de silicatos), con un diámetro medio de 200 km es superado en este grupo por (15) Eunomia, (3) Juno, (29) Anfitrite y (532) Herculina. Su superficie brillante convierte a (6) Iris en el cuarto objeto más brillante del cinturón de asteroides después de (4) Vesta, (1) Ceres y (2) Palas. La superficie tan brillante es probablemente resultado de una mezcla de metales de níquel-hierro y magnesio y hierro silicatos.

Iris en el mito era diosa del arco-iris, que viaja a le velocidad del viento y une los cielos y la tierra, o más bien el mar y el cielo, ya que los griegos observaban el arco-iris formarse en las costas. Así Iris era la diosa que llevaba agua a las nubes desde el mar. Sus hermanas eran las arpías (Aelo —viento tempestuoso—, Celeno —la nube oscura— y Ocípete —rápido vuelo—), diosas de los vientos de tormenta. Iris es hija de Taumante (un antiguo dios de la lluvia) y Electra (una ninfa u oceánida de las nubes). Aunque algunos la pone como una diosa virgen, es en otros mitos es una amada de Céfiro, y juntos tiene a Potos (la añoranza, llamado entre los romanos Ardor, la pasión), uno de los tres amores, los otros dos son: Eros (el amor, hijo de Ares y Afrodita o de Poros —dios de la abundancia— y Peina —daimona de la pobreza) y Himeros (el deseo, hijo de Eros y Afrodita), se incluyen entre los amores (Erotes) también a: Hedílogos (adulación, padre desconocidos, madre posiblemente Afrodita), Peito (persuasión, hija de Hermes y Afrodita), Anteros (odio/desamor, hijo de Ares y Afrodita), Himeneo (de las nupcias, hijo de Dioniso y Afrodita) y luego se incluyó a Ganímedes (el del amor homosexual). Iris tiene en otros mitos una hermana gemela llamada Arke (Arce), si Iris fue mensajera de los dioses, Arke lo fue de los titanes, Iris representa al primer arco-iris que se ve, Arke al segundo más débil y con los colores invertidos que se ve más lejos. Cuando los dioses vencen, Zeus arranca las alas iridiscentes de Arke y la envía al Tartaro con el resto de los Titanes. El icono de Iris es el arco-iris, que encierra a una estrella; el uso de la estrella sería luego muy común en todos los futuros grifos de los asteroides del cinturón.

El 18 de octubre de 1847 J. R. Hind descubre su segundo asteroide. John Herschel propuso para el mismo el nombre de (8) Flora, en honor la diosa latina de las flores y los jardines. (8) Flora tiene un tamaño pequeño de 136 km y uno de los brillos más grandes, ocupando el puesto once en brillo aparente, señalando su naturaleza metálica y de silicatos. Se supone que se trató de un cuerpo más grande (para permitir la formación de magma interna en sus origenes) y que fue destrozado por una colisión; formado una de las familias colisionales más grandes, cuyos miembros de ubican en la franja más interna del Cinturón de Asteroide, separados del resto del cinturón por el primero de Huecos de Kirkwood importante, el de resonancia 3:1, ubicado a 2,5 UA. (todos los miembros tiene radio medio entre 2,17 a 2,33 UA) y la familia Flora contiene el 5% de la masa de todo el Cinturón de Asteroides. Hoy (8) Flora contiene el 80% de la masa del grupo. Esta colisión se estima que tuvo lugar hace unos 200 millones de años; siendo el segundo miembro importante de la familia (43) Ariadna, con el 9% de la masa. La familia Flora es la responsable de casi el 40% de los meteoritos que caen a la Tierra.

Flora era la diosa romana de las flores y la primavera. En la versión griega se le conoce como Cloris (nombre dado luego al asteroide 410). Flora era compañera de Favonius (Céfiro), el suave viento del oeste, y fueron padres de Carpo (Fruto), la ninfa del otoño. Su icono es la imagen de un tallo de flor. Su culto era una festividad menor entre abril y mayo; mayor relevancia tuvo tras el renacimiento donde fue bellamente pintada en muchas obras de grandes pintores barrocos y neoclásicos.

El 25 de abril de 1848 el astrónomo Andrew Graham descubre el noveno asteroide; este astrónomo irlandés fue el primero y el único en más de 160 años en descubrir un asteroide en la tierra de los Leprechauns. No fue hasta que 7 de octubre de 2008 que otro astrónomo irlandés (este uno aficionado) Dave McDonald, descubrió a 2008 TM9. Dos nombres fueron sugeridos para este nuevo cuerpo, Metis y Tetis. Finalmente se optó por el primero, mientras que el segundo fue usado luego en el asteroide número 17. (9) Metis es uno de los más grandes asteroides del cinturón con 190 km en promedio y una composición de silicatos y metálicos de níquel-hierro de gran densidad hacen suponer que son los restos del núcleo de un protoplaneta mucho mayor (similar en tamaño a (4) Vesta) que perdió en la colisión casi el 90% de su masa original. Siendo (113) Amaltea un candidato probable de restos del manto primitivo del protoplaneta original, pero pese a los muchos intentos de encontrar miembros de esta familia colisional, (9) Metis sigue estando sola en espacio y sin encontrar los restos de su capa superficial.

Metis hace referencia a la diosa de la sabiduría y la prudencia; hija de los titanes Océano y Tetis. Metis enseñó a Zeus como preparar la poción para que Cronos vomitara a sus hijos; cuando estaba embarazada de Atenea el oráculo predijo que el siguiente hijo de Metis reinaría sobre todos los dioses y ante la amenaza Zeus simplemente devoró a la oceánida y Atenea termino su gestación dentro de su padre, para salir luego totalmente crecida desde su cabeza. El grifo de Metis es un ojo abierto coronado por una estrella. El ojo hace referencia al Ojo de Horus, antiguo símbolo de sabiduría y el poder de la visión, también el búho con sus grandes ojos significa lo mismo y es el ave sagrada de Atenea.

Platón en su obra ‘El Banquete‘ pone como hijo de la diosa de la Sabiduría (Metis) a Poros (Dios de la abundancia). La daimon Penia (Pobreza) se enamora de Poros, que en una borrachera, celebrando la llegada al Olimpo de Afrodita, se acuesta en el piso del patio. Peina pensando que era un igual a ella se acuesta con él y tienen un hijo, Eros (el amor). En esta versión Eros es igual que sus padres y como ninguno a la vez, como hijo de un dios ama lo bello (la sabiduría) pero como hijo de la pobreza es pobre, y vaga de puerta en puerta buscando lo que más ama. En este mito los dioses lo saben todo, los daimones al no conocer nada más, no les importa conocer más; pero Eros se ubica en punto medio, sabe que hay algo más (el conocimiento, la verdad, la belleza) y lo busca al igual que los filósofos, que se encuentran entre la ignorancia y el sabio.

El 12 de abril de 1849 el astrónomo italiano Annibale de Gasparis descubre al décimo asteroide, este es el primero de los nueve que descubrió. Fue nombrado Higía Borbonica (Hygieia Bourbon) en honor de la familia gobernante del Reino de Sicilia y Nápoles, donde estaba el observatorio. Al igual que con (1) Ceres el apellido fue pronto descartado y quedo simplemente (10) Higía. Su tamaño cercano a los 430 km lo ponen como el tercero en tamaño después de (4) Vesta y (2) Palas, teniendo una masa del 3% de todo el cinturón. Estos tres unidos a (1) Ceres combinan juntos el 50% de la masa del todo el anillo de asteroides. A pesar de su tamaño, es debido a su superficie oscura, compuesta principalmente de carbonatos (el mayor del Tipo C), y su baja densidad lo asemejan más a las lunas heladas de los gigantes gaseosos; así como su distancia en la parte externa del cinturón de asteroides lo hacen parecer muy débil cuando se observa desde la Tierra, de hecho su afelio marca los límites externos del Cinturón de Asteroides. (10) Higía ha sufrido los impactos de otros cuerpos y ha formado una familia colisional importante, en la cual (10) Higía contiene el 90% de la masa del grupo y entre las extrañezas que posee es que posee una de las rotaciones sobre si mismo más lentas (27,5 horas); cuando lo típico en un cuerpo de tamaño similar es menos de la mitad de ese tiempo. Su eje de inclinación en la rotación (que se especula retrograda) es de unos 60°.

Higía es en los mitos una hija del dios de la medicina Esculapio/Asclepio. Higía, de donde procede la palabra higiene, era entre los romanos Salus (Salud); era representada como una mujer con una serpiente enroscada en su cuerpo (y ese es su signo astrológico, aunque a veces se le pone el báculo de Esculapio). Higía tuvo varias hermanas: Yaso (diosa de la recuperación); Panasea (es el remedio que todo lo cura), Egle (la brillante, como la salud del sanado o el brillo de las monedas que se pagaron para ello); Aceso (diosa del proceso de curación) y Meditrina (Medicina); se unen al grupo el único varón, Telesforo (un enano que simboliza recuperación). La imagen de Higía entre los romanos fue asumida por una diosa celta-romana llamada Sirona, esposa del dios Belenus (equivalente al Sol/Helios celta) y que era señora de las aguas termales.

Astrea, Hebe, Iris, Flora, Metis e Higia en Astrología

A diferencia de Ceres, Palas, Juno y Vesta que representan cuatro aspectos claramente femeninos: madre, hija, esposa y hermana; el resto de los cuerpos del cinturón de asteroides no se le ha asociado ningún simbolismo astrológico; podemos, sin embargo, en consideración a los cuatro primeros cuerpos inferir que se vinculan a aspectos típicamente femeninos; así: Astrea (la mediadora), Hebe (la niña), Iris (la confidente), Flora (la floreciente), Metis (la prudente) e Higia (la enfermera); son ellas, y las demás que le siguen, esos detalles menores que hacen a cada mujer única.

Astrea representa a la justicia, el equilibrio, trata de dar a cada quien lo que le corresponde, interviene en disputas y peleas y media para lograr restablecer ese equilibrio perdido, en cualquier faceta (madre, hija, esposa, hermana) Astrea trata de encontrar la conciliación. En su aspecto negativo es la que genera discordia, siembra intrigas, deja de ser la brillante para convertirse en la oscura enredadora.

Hebe es la niña de los mandados, que no discute, ni protesta, obedece simplemente; para muchos la hija ideal. Pero a todos se les olvida que toda niña crece y en algún punto debe dejársela libre; de lo contrario la imagen se revierte en contestataria, rebelde, indisciplinada, en la hija que ningún padre puede controlar y entender.

Iris es la escucha, la que guarda o trasmite los secretos que le son confiados; la diligente que hace sus labores sin demora y sin distracciones. Es la secretaria eficiente, la que toma las notas y deja todo listo para su patrón o patrona. Pero Iris es también la que brilla, la de los colores, las imágenes de calma tras la tormenta; la podemos vincular al arte visual cinético o al cine. Iris en su aspecto negativo es la que riega chismes, la que oculta verdades importantes, la que enreda los compromisos y complica los acuerdos.

Flora es la floreciente; siempre con una nueva idea cada año, siempre optimista y esperanzada que cada año será mejor que el anterior; las flores son su lenguaje y la botánica su afición, sabe de hierbas y de remedios. Al igual que Iris, los colores son importantes, pero no en al arte del espectáculo, sino en los movimientos pictóricos. Flora es paciente, avanza sin prisas, pero es clara en sus ideas. Sus aspectos negativos son la inconstancia, la falta de motivación, cerrada a las ideas y propuestas, sus metas no son claras y no tiene orden para alcanzar lo que se le ocurra en su veleta mente.

Metis es la prudencia encarnada, la experiencia que da la vida y que devuelve con sanos consejos; pero el conocimiento es algo poco femenino, ya que el que conoce tiene poder, y el poder es un aspecto que los hombres consideran propio de ellos y no de las mujeres; por ello Metis debe ser prudente a la hora de divulgar sus secretos; ya que mostrar su inteligencia la puede poner en peligro ella misma y a los suyos. En su faceta negativa Metis es la torpe, la acelerada, que cree que se las come todas y que es mejor y más lista que los demás.

Higia es la salud, la higiene; se la vincula a las fuentes termales y los baños. Combina en si misma mucho de los aspectos positivos de las anteriores al igual que Metis es sabia y prudente, pero este conocimiento es más familiar, en remedios naturales y hierbas (como Flora), es confidente como Iris en escuchar los enfermos; trabaja sin protestar como Hebe; trata de buscar el equilibrio (como Astrea) pero el interno entre cuerpo y mente para restablecer la salud del enfermo. Higia es la que cuida a los enfermos, la enfermera que los atiende. Sus aspectos negativos son el descuido, el desorden y la suciedad.

Palas, el planeta de la entereza

Tras el descubrimiento de (1) Ceres en enero de 1801, por Piazzi, el objeto se perdió de vista durante varios meses. Los astrónomos Franz Xaver Von Zach y Heinrich W. M. Olbers posteriormente lo recuperaron, utilizando la órbita preliminar calculada por Carl Friedrich Gauss. Unos quince meses después, Olbers estaba intentando localizar de nuevo a (1) Ceres, cuando notó otro objeto moviéndose en el sector. El descubrimiento de este objeto causó gran interés en la comunidad astronómica; ya que hasta ese momento los astrónomos especulaban que no debía existir otro cuerpo entre Marte y Júpiter, y Olbers había encontrado un segundo objeto; que por casualidad pasaba cerca del primero.

El 28 de marzo de 1802 el astrónomo Heinrich Wilhelm Olbers anuncia este segundo cuerpo y se le da por nombre (2) Palas, en honor a la diosa Atenea. La órbita de (2) Palas fue determinada por Carl Friedrich Gauss; quien encontró que el periodo de 4,6 años era similar al periodo de (1) Ceres. Sin embargo, (2) Palas tenía una inclinación orbital relativamente alta (38,4°) respecto al plano de la eclíptica, contra la (1) Ceres de 9,6°. (2) Palas fue hasta 2006 es el segundo asteroide en tamaño (544 km); y el tercero en masa, superado en este punto por (3) Vesta. Al subir a (1) Ceres a la categoría de Planeta Enano; (2) Palas se convierte en el asteroide más grande del sistema solar interior.

(2) Palas tiene otros parámetros inusuales, entre ellos su órbita algo excéntrica (0,23), así como su eje de rotación que es muy inclinado, se estima que entre los 50° a 80°; por ello en su traslación alrededor del sol grandes partes de Palas permanecen mirando al Sol y otra ocultas del mismo (si se tratara de un planeta como la tierra sus veranos e inviernos durarían cerca de un año terrestre, regiones estarían siempre de día y el lado contrario sería eterna noche). Hoy no se ha determinado todavía si la rotación de (2) Palas es directa o retrógrada.

Para medir su tamaño, (2) Palas ha sido observado ocultando una estrella varias veces. Mediciones cuidadosas de los tiempos de ocultación han ayudado a darle un diámetro preciso. Durante la ocultación del 29 de mayo de 1979 se informó del descubrimiento de un posible satélite diminuto con un diámetro de 1 km. Sin embargo, no ha sido confirmado. Las medidas de (2) Palas, y tras la definición de Planeta Enano de 2006, lo hacen fuerte competidor a ingresar a este selecto grupo, y sería el segundo cuerpo dentro del sistema solar interior; pero hay que esperar a que la Misión Dawn, que explorará (4) Vesta entre 2011 y 2012 y (1) Ceres en 2015 pueda ser extendida a (2) Palas para confirmar su esfericidad.

Los astrónomos señalan que los asteroides más grandes, como (1) Ceres y (2) Palas, son realmente protoplanetas. Los objetos crecen en tamaño mediante un proceso de acreción. Muchos de los objetos del tamaño de (1) Ceres y (2) Palas se aglutinaron en cuerpos más grandes hasta que se convirtieron en planetas, otros cuerpos protoplanetarios fueron destruidos por colisiones con cuerpos de tamaño similar. (2) Palas podría considerarse entonces un superviviente de esta fase de formación planetaria.

En 1917, el astrónomo japonés Kiyotsugu Hirayama empezó a estudiar el movimiento de varios los asteroides conocidos. Observando su movimiento orbital, inclinación y excentricidad, descubrió una considerable cantidad de distintas agrupaciones. Estas agrupaciones son producto de colisiones que rompen el asteroide primigenio quedando los escombros girando en órbitas similares a la del cuerpo original. Kiyotsugu Hirayama propuso en 1918 la existencia de cinco familias de asteroides, lista que con el paso del tiempo se ha ido dilatando. Las más importantes son: Flora, Eunoma, Koronis, Eos y Temis; pero (4) Vesta y (2) Palas también tienen sus por ejemplo pequeñas familias. Los miembros de la familia Palas son pocos (una decena) y relativamente pequeños (unos pocos kilómetros de tamaño) y son seguramente producto de impacto sobre la superficie de (2) Palas. El más grande de ellos es (5222) Ioffe con un diámetro estimado de 22 km. La existencia de esta familia fue finalmente confirmada en 2002 mediante una comparación de sus espectros. Según observaciones espectroscópicas, el componente principal del material de la superficie de (2) Palas es un silicato bajo en hierro y agua, minerales de este tipo son el olivino y el piroxeno.

Palas en los mitos

En la mitología varios personajes han tenido el nombre de Palas. El primero fue un titan, hijo de Crío (Krios = hijo de Urano y Gea, un dios primitivo de los rebaños, su nombre que traduce medir y que era el titan que regía en Sur) y de Euribia (Violenta, una hija de Gea la Tierra y Ponto el Mar). El mito señala que para vencer a Urano, Cronos lo castra; para ello tuvo la ayuda de cuatro de sus cinco hermanos (no los acompañó Océano) que sujetaron a Urano por piernas y brazos (Ceo/Koios en el norte, Crío/Krios en el sur, Hiperión al oeste y Japeto al este).

Hijos de Crió y Euribia fueron Astreo (Brillante), quien desposa a Eos (Aurora) y será padre de los vientos y los planetas; Perses (Destructor) padre de la terrible Hecate (diosa de la magia y la brujería) y Palas (Guerrero) que desposo a la ninfa Estigia y fue padre de Zelo (Fervor), Niké (Victoria), Cratos (Poder) y Bía (Fuerza). Palas era un titan de la guerra y la astucia. En la titanomaquia Atenea lo vence y mata, lo despelleja y usa su piel para forrar su escudo (la égida). En alguna versiones Atenea es hija de Palas y cuando él trata de violarla ella hace lo contado.

Un segundo mito habla no de un dios primitivo, sino de una ninfa, compañera de Atenea, y que en un entrenamiento de lucha la chica Palas muere accidentalmente por la lanza de Atenea; en su memoria Atenea toma su nombre y se hace llamar desde entonces Palas-Atenea. En esta versión Atenea aparece como hija de Nereo, Poseidón o de Tritón, y Palas sería una hermana gemela de la diosa, que luego fue adoptada por Zeus.

Atenea es una diosa única si se la compara con otras mitologías; es una diosa guerrera (como Ishtar/Inanna, Sejmet/Bastet, Morrigan, Kali) y a diferencia de Ishtar, Bastet y otras, que son diosas de la fertilidad y la reproducción, Atenea es una diosa virgen, y no vinculada a cultos sexuales como sus equivalentes. Atenea es diosa de las artes femeninas (tejido, alfarería, costura…), de las ciudades, la civilización contra la barbarie, de la inteligencia y la prudencia.

Su nacimiento fue también único, en el mito más conocido su madre Metis (Prudencia) fue amante de Zeus, pero un oráculo predijo que el niño en su vientre sería superior al padre; por ello Zeus la devoró. Atenea se engendró dentro de su padre y finalmente le dio tal dolor de cabeza que Zeus se hizo abrir la misma, desde donde nace la diosa toda formada y armada. Atenea es una diosa de la ciudad, de la inteligencia y como tal siempre se le ha visto. Rival permanente de su tío Poseidón, con quien lucha por el control del Atica y la ciudad que luego llevaría su nombre Atenas. Ganadora siempre contra el iracundo Ares (dios de la guerra), demostrando que más puede la inteligencia que la fuerza. Perseguidora de Medusa, amante de Poseidón, a quién el dios violó en el templo de la diosa. Atenea desfigura la belleza de Medusa y ayuda al héroe Perseo para matar a la gorgona, cuya cabeza coloca luego en su escudo. Es la única que se atrevió a acompañar a su padre, Zeus, a luchar contra Tifón.

Palas en la astrología

Palas es un mundo que simboliza esfuerzo, la entereza y la inteligencia. Atenea tuvo que vencer a su propio padre para nacer. Como diosa virgen se le intenta ubicar como corregente de Virgo; pero la verdad es que muchos de los asteroides tratan de ser el segundo mundo en la regencia de esta constelación. Como diosa de la inteligencia, Palas se le vincula a la misma, vista más como estrategia en un gran juego de ajedrez que como la inteligencia vista bajo la influencia de Mercurio, que es el dios de la astucia, la trampa y el engaño.

Palas en sus aspectos positivos tenemos que es amiga y compañera; defiende a sus amigos por sobre todas las cosas; apoya la labor creadora y artística; es luchadora por lo que considera justo. Por otro lado es fría, distante, calculadora; no acepta las pasiones y no da crédito a la fuerza del amor; es terrible con sus enemigos y rivales; y no suelta presa hasta que ve el hueso. Su signo es similar al de Venus, pero reemplaza el circulo por un cuadrado apoyado en uno de sus vértices, representando el escudo de la diosa.

Ceres, el planeta de la maternidad

Es 1766, el astrónomo alemán Johann Daniel Titius propone su famosa ley que relaciona la distancia media (en UA) de los planetas conocidos desde el Sol con una relación matemática simple. Dos años después en 1768 otro astrónomo alemán Johann Elert Bode hizo referencia a esta relación en uno de sus escritos, pero no se acreditó a Titius hasta 1784, por lo que muchos autores se refirieron a ella como la Ley de Bode. Por esta razón en la actualidad se la conoce como Ley de Titius-Bode. La ley constituyó en su momento una simple curiosidad matemática, pero cuando fue descubierto Urano en 1781, y su posición coincidía con la posición predicha por la enunciada ley, esta fue vista con nuevos ojos.

Planeta Distancia Real (UA) N = 0, 2, 4,… , 2n Formula (3N+4)/10
Mercurio 0,39 0 0,4
Venus 0,72 1 0,7
Tierra 1,00 2 1,0
Marte 1,52 4 1,6
Ceres 2,77 8 2,8
Júpiter 5,20 16 5,2
Saturno 9,54 32 10,0
Urano 19,20 64 19,6
Neptuno 30,06
Plutón 39,44 128 38,8

Si la ley era cierta, había un hueco, faltaba un mundo entre Marte y Júpiter. El astrónomo Franz Xaver Von Zach comenzó en 1787 a buscar el planeta predicho por la Ley de Titius-Bode. Sin embargo, se dio cuenta de que para lograrlo necesitaría la ayuda de otros astrónomos, y en septiembre de 1800 Von Zach reunió a un grupo de 24 observadores, los cuales se repartieron la banda del zodiaco en 24 partes, lo que correspondía a 15° cada uno. Este grupo se hacía llamar la ‘policía celestial’ y entre sus miembros se encontraban astrónomos tan reputados como William Herschel, Charles Messier, Johann Elert Bode, Barnaba Oriani y Heinrich Olbers.

La ‘policía celestial’ mandó una invitación para que se uniera a su causa al astrónomo italiano Giuseppe Piazzi, pero antes de que le llegara la invitación, Piazzi, sacerdote católico y educador, trabajando en la compilación de un catálogo estelar desde un observatorio en Palermo (Italia), descubrió el ‘planeta’ buscado el 1 de enero de 1801.

Piazzi, que no estaba al corriente de los planes del grupo de astrónomos, trataba de realizar observaciones para completar su catálogo de estrellas, cuando localizó en la constelación de Tauro un pequeño punto luminoso que no constaba en el catálogo. El italiano lo observó a la noche siguiente y se encontró que se había desplazado sobre el fondo de estrellas; al día 3 de enero encontró que el cuerpo se había desplazado un tercio de luna hacia el oeste y no fue hasta el 24 de enero que publicó su descubrimiento creyendo que se trataba de un cometa.

El objeto fue cautamente anunciado por su descubridor en un primer momento como un cometa sin nebulosidad más que como un nuevo planeta. Carl Friedrich Gauss, que llegó a ser un gran matemático, inventó un procedimiento de cálculo de la órbita, con tal de aprovechar los pocos datos que había conseguido Piazzi. Una vez calculada, resultó un cuerpo orbitante entre Marte y Júpiter. La ausencia de nebulosidad a su alrededor y su movimiento lento y uniforme le convencieron de que podría tratarse de un nuevo planeta. (1) Ceres se encontraba a 2,77 UA, casi exactamente en la posición predicha por la Ley de Titius-Bode de 2,8 UA.

Piazzi lo bautizó como Ceres Ferdinandea por Ceres, la diosa romana de las plantas y patrona de Sicilia, y por el rey Fernando IV de Nápoles y Sicilia, patrón de su obra. El apellido Ferdinandea se eliminó posteriormente por razones políticas. En Alemania por un corto tiempo fue llamado Hera y en Grecia es llamado Deméter, que es la diosa griega equivalente a Ceres.

Quince meses después, el 28 de marzo de 1802, Heinrich Olbers descubrió un segundo objeto en la misma región, al que llamó (2) Palas. Su semieje mayor también coincidía con la Ley de Titius-Bode, actualmente estimado en 2,78 UA, pero su excentricidad e inclinación eran muy distintas a las de Ceres. Los astrónomos quedaron desconcertados; Ceres se ajustaba perfectamente a las predicciones de la Ley de Titius-Bode, pero (2) Palas también, y esta ley no permitía dos objetos en la misma región.

Con tal de no violar la Ley de Titius-Bode, los astrónomos comenzaron a creer que los dos cuerpos que se habían descubierto eran en realidad fragmentos de un planeta más grande que había explotado o que se había despedazado debido a impacto con otro cuerpo o cometa. El 6 de mayo de 1802, y tras estudiar la naturaleza y el tamaño de estos dos nuevos objetos, William Herschel propuso denominarlos ‘asteroides‘, por su parecido con las estrellas al observarlos. Así, Herschel pretendía englobarlos dentro de una nueva clase de objetos del Sistema Solar, con tal de que no violaran la Ley de Titius-Bode para los planetas.

No pasaría mucho para que dos más se juntaran a este par de mundos; (3) Juno en 1804 y (4) Vesta en 1807. Estos cuatro pequeños mundos reinaron como únicos en el sitio y por casi cuarenta años se les catalogó como planetas. Con mejores telescopios en 1845 se descubre a (5) Astrea, al año siguiente se suman (6) Hebe, (7) Iris y (8) Flora, en 1848 aparece (9) Metis y en 1849 el último de los grandes (10) Higia. Tras alcanzar la decena estos mundos fueron rebajados de la categoría de planetas y llamados con la propuesta de Herschel, asteroides.

La zona donde ubicaban forma lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides. Otros asteroides han sido descubiertos en otras regiones del espacio y en el año 1868 ya se conocían un centenar de asteroides. En 1923 el número de asteroides sobrepasaba los 1.000, para 1981 los 10.000, en 2000 los 100.000 y en 2010 el número de asteroides registrados ronda los 500.000 en todo el sistema solar.

Con el descubrimiento del planeta Neptuno en 1846, la Ley de Titus-Bode comenzó a perder fuerza entre la comunidad de astrónomos, ya que este planeta no la cumplía. De hecho, actualmente dicha ley se toma por una mera casualidad sin ninguna justificación teórica. Otro aspecto que también cambio fue la idea de un planeta desintegrado por una antigua colisión. La masa total de todo el cinturón no supera el 7% de la masa de nuestra propia Luna, esto es muy poca masa para formar un planeta. De igual forma la naturaleza de los asteroides los ubicaba dentro de tres grupos principales: metálicos, de piedra con silicio o de piedras con carbono, lo que implicaba que no pueden venir de un origen común. Hoy se supone que el gigantesco Júpiter limpió buena parte de la región para dejar suficiente material para formar un planeta, y con su gravedad y efecto de mareas tampoco permitió que se agruparan las pocas partes remanentes en un objeto mayor.

Independiente de estos hechos, (1) Ceres fue hasta 2006 el más grande y masivo de los asteroides conocidos. Su diámetro actual se lo ubica cerca de los 950 km y tiene un periodo de traslación de unos 4,6 años; su órbita es casi circular (excentricidad 0,07 menor que la de Marte), siendo su radio medio al Sol de unos 2,77 UA. Su baja densidad (2 gr/cm3) indica que está compuesto de roca y hielo. Y su superficie de 2,8 millones de km2, es equivalente a un tercio del territorio de los Estados Unidos, un sexto de Rusia o un cuarto de Europa; ello permite visualizar mejor su tamaño.

Con la redefinición de Planeta en 2006; (1) Ceres es clasificado como Planeta Enano, siendo el único dentro de Sistema Solar Interior y dentro del Cinturón de Asteroides. Hoy el asteroide más grande en tamaño es (2) Palas y el más masivo es (4) Vesta. (1) Ceres tiene un tercio de la masa de todo el Cinturón de Asteroides, y junto con (2) Palas, (4) Vesta y (10) Higia contienen el 50% de toda la masa del grupo.

En el pasado, (1) Ceres era considerado como el mayor de una familia de asteroides (un grupo de elementos orbitales similares). Pero estudios avanzados han mostrado que (1) Ceres tiene unas propiedades espectrales diferentes de las de los otros miembros de la familia, y ahora este grupo es denominado como familia Gefion, nombrado con respecto al asteroide (1272) Gefion, siendo (1) Ceres un accidental compañero sin un origen en común.

En 2001, el telescopio espacial Hubble fotografió (1) Ceres. Las imágenes son de baja resolución, pero confirman que es esférico y muestran un punto oscuro en su superficie, que es probablemente un cráter. El cráter fue apodado ‘Piazzi’ en honor a su descubridor.

Ceres, la diosa de la agricultura

El mito romano pone a Ceres como hija de Saturno y Ops, hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón, Juno y Vesta; y madre de Proserpina. (Su equivalente griega es la diosa Deméter, hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Hera y Hestia; madre de Perséfone).

Tras la guerra con los titanes Zeus/Júpiter y sus hermanos se dividieron el mundo, Zeus/Júpiter se quedo como regente de los cielos, Poseidón/Neptuno de las aguas y Hades/Plutón del inframundo. Deméter/Ceres (La madre) rige sobre la tierra y los campos, reemplazando a su madre Rea/Ops (la madre naturaleza) y a su abuela Gea/Gaya/Terra (la tierra misma) en funciones.

Deméter/Ceres enseñó a los hombres el arte de cultivar la tierra, de sembrar, recoger el trigo y elaborar pan, lo que hizo que fuese considerada diosa de la agricultura. El culto a Ceres pasó a estar especialmente relacionado con las clases plebeyas, que dominaban el comercio de grano. En Arcadia, los figalios elaboraron una estatua de madera cuya cabeza era la de una yegua con dragones a modo de crines, a la que se llamaba la Ceres negra. Dado que esta estatua se quemó por accidente, los figalios descuidaron el culto de Ceres y por ello fueron castigados con una terrible sequía que no cesó hasta que, por consejo de un oráculo, se repuso la estatua. Los romanos adoptaron a Ceres en 496 a.C. durante una devastadora hambruna. Y Silicia la tenía como diosa patrona del volcán Etna.

Los mitos dicen que su belleza conquistó al veleidoso Zeus/Júpiter y de esta unión nació Core (la hija). Core fue raptada luego por Hades/Plutón para hacerla su esposa. Deméter/Ceres parte en su búsqueda y abandona los campos, que se vuelven fríos y estériles; es el primer invierno que sufre la humanidad. Y el frío es tal que los hombre mueren de hambre.

En su búsqueda Deméter/Ceres es asediada sexualmente por su segundo hermano, Poseidón/Neptuno. Para escapar del mismo se transforma en yegua, y el otro se vuelve un potro que la monta. Fruto de esa unión animal nacerán Arión (un caballo negro alado, con el don de la palabra y la inmortalidad) y una hija llamada Despoina (cuyo culto fue luego asimilado al de Perséfone) convirtiéndose en un culto misterico.

Finalmente tras mucho viaje y dolor, así como el fin de los hombres por la hambruna, Zeus/Júpiter intervino y Core fue devuelta a su madre; pero debía volver cada año al inframundo ya que había seis probado semillas de la granada. Core fue llamada entonces Perséfone/Proserpina y su mito es la imagen de la semilla que se deposita bajo tierra y que revive en primavera. Cada año se repite este ciclo y Deméter/Ceres llora por la ida de su hija, provocando el otoño y el invierno, y al regreso de su hija tenemos la primavera y el verano.

La diosa Ceres en su muchos viajes terminó llegando a Sicilia y se volvió la patrona del Enna. Según la leyenda, para agradecer el honor rogó a Júpiter que Sicilia fuese ubicada en los cielos y la imagen la tenemos en la constelación Triangulum, debido a que la isla tiene forma triangular. Los habitantes de Sicilia, vecinos del volcán Etna, conmemoraban anualmente la salida de Ceres en sus largos viajes buscando su hija, corriendo ellos por la noche con antorchas encendidas y dando grandes gritos. En su honor se sacrificaban cerdos, siendo este su animal totémico. La única flor que se le estaba consagrada era la amapola, no sólo porque crece entre el trigo, sino también porque Júpiter se la hizo comer para provocarle el sueño y así alguna tregua a su dolor. En sus festividades la guirnaldas de mirto o narciso estaban prohibidas porque fue recogiendo esas flores cuando Proserpina fue raptada por Plutón.

Lo mitos italianos señalan que bajo ella habían doce dioses menores que la ayudaban en la cosecha: Vervactor, que transforma la tierra en barbecho; Reparator, que la prepara; Imporcitor, que la ara en anchos surcos; Insitor, que siembra; Obarator, que ara la superficie; Occator, que la escarifica; Sarritor, que la escarda; Subruncinator, que la clarea; Messor, que cosecha; Conuector, que transporta lo cosechado; Conditor, que lo almacena; y Promitor, que lo distribuye.

A Ceres se la representa habitualmente con el aspecto de una mujer hermosa, de estatura majestuosa y de tez bronceada, con la mirada lánguida y el cabello rubio cayendo en desorden sobre sus hombros. Lleva una corona de espigas de trigo y amapolas, símbolo de la fecundidad. Tiene unos pechos grandes y porta un haz de espigas en la mano derecha y una antorcha encendida en la izquierda. Su túnica le llega hasta los pies, y a menudo lleva un velo echado hacia atrás. A veces le dan un cetro o una hoz. Es esta hoz la que forma su signo astrológico, que recuerda al signo de Venus (signo también de lo femenino), pero que está vinculado más al signo de su padre Saturno (la guadaña).

Ceres en astrología

Como muchos otros, el nombre asignado al cuerpo celeste indica mucho de su aspecto astrológico. Ceres es ante todo madre. Se diferencia de Venus que es la mujer y lo femenino, y de la Luna que son las emociones y los sentimientos. Hasta Ceres, Luna y Venus eran las únicas féminas en los cielos. Ceres está vinculada a los embarazos, las relaciones familiares y los problemas de reproducción. Para algunos Ceres es el mundo corregente de Virgo y es asociada al signo de la virgen ya que refleja a las mujeres independiente, muchas madres solteras; ya que ella es la única diosa que eligió ser madre sin marido. Otros la ponen como corregente de Tauro, signo donde fue descubierta; que es símbolo de la fecundidad y cuyo regente es Venus (lo femenino) y no Mercurio (la comunicación).

Ceres como diosa de la tierra y la agricultura se le vincula también al clima, las cosechas y el medio ambiente. Es promotora de la protección de los recursos naturales y de los suelos; lucha en contra de las malas practicas en el uso de la tierra y la destrucción de la capa cultivable (erosión). El lado negativo de la diosa nos muestra la imposibilidad de avanzar ante rupturas familiares, es una madre castrante, agobia a sus hijos, impone sus ideas por sobre las de los demás; persigue sus fines sin mirar las necesidades de los otros.

Los vientos (5) Céfiro, el Viento del oeste

Céfiro era el más suave de todos los vientos, viento de la primavera y las flores. Esto último por sus amores con Cloris (la Flora de los romanos). La ninfa fue objeto de los deseos de Bóreas y Céfiro, pero al final Bóreas de antojo de Oritía, quedando la ninfa sólo para Céfiro, quien la convirtió en la diosa de las flores. De sus amores nacerá Carpo, brisa cuyo soplo suelta los aromas de las frutas, cuyo equivalente romano es Pomona, diosa de la frutas.

Otra de su amantes fue la arpía Podarge (Celeno) que tuvo a Balio y Janto, los caballos de Aquiles. Céfiro intervine en dos eventos importantes, en el primero transporta a la joven Psique al palacio de la bestia (Eros disfrazado de monstruo), en el segundo Apolo y Céfiro disputan los amores de un joven príncipe espartano.

Jacinto prefiere a Apolo, y mientras juegan al lanzamiento de discos, Apolo para demostrar su poder divino lanza fuertemente un disco, Céfiro aprovecha el lanzamiento y lo desvía con su soplo contra la testa del joven, que muere al instante. Apolo castigó a Céfiro transformándolo en brisa, quitándole su poder de soplar tan fuerte como sus hermanos. Por ello su nombre romano es Favonio (Favonius, ‘favorable’).