Grandes Cuentos de Hadas (16) El patito feo y otros cuentos de Andersen

Hans Christian Andersen fue un autor de cuentos de hadas de origen danés. Nació en Odense y vivió una infancia de pobreza y abandono. A los 14 años se fugó a Copenhague. Trabajó para Jonas Collin, director del Teatro Real, quien le pagó sus estudios. Aunque desde 1822 publicó poesía y obras de teatro, su primer éxito fue “Un paseo desde el canal de Holmen a la punta Este de la isla de Amager” en los años 1828, un cuento fantástico que imitaba el estilo del escritor alemán E. T. A. Hoffman (autor entre otros del cuento del cascanueces) . Su primera novela, El improvisador, o Vida en Italia (1835), producto de sus experiencias de su viaje a Roma, fue bien recibida por la crítica, y publicó otros libros de cuentos de hadas que le dieron primero gran fama fuera de las fronteras de Dinamarca. Su éxito como escritor de libros de cuentos le permitió viajar por Europa, Asia y África; viajes que fueron documentados en periódicos, revistas y novelas, tal como las guías de viajeros actuales. En junio de 1847 visitó Inglaterra por primera vez, donde conoció a Charles Dickens. Durante su vida escribió muchas obras de teatro, novelas y libros de viaje. Sus 168 cuentos le establecieron como uno de los grandes autores de la literatura mundial. Su obra abrió nuevas perspectivas tanto de estilo como de contenido, por su innovador empleo del lenguaje cotidiano y expresiones de los sentimientos e ideas que previamente se pensaba que estaban lejos de la comprensión de un niño.

Mucha de sus obras están marcadas por la influencia protestante de su madre, en varias de ellas es el sacrificio por amor lo que permite al protagonista alcanzar la gloria del señor. En este grupo de cuentos entran historias como: El ángel, La niña de los fósforos y Los zapatos rojos.


En este grupo podemos incluir también a La sirenita, es uno de sus primeros cuentos y ha sido tan importante para Dinamarca, que en el puerto de Copenhague hay una estatua en su honor.

En este cuento de hadas se combinan el amor imposible y el sacrificio; una pequeña sirena ha cumplido la edad necesaria para que se le permita ascender hasta la superficie. En su primera incursión salva a un príncipe de ahogarse en el mar, y queda irremediablemente enamorada de él. Pero aunque realiza muchos sacrificios, entre ellos aceptar el pacto con una bruja de quedarse sin voz a cambio de un cuerpo humano, el príncipe finalmente se enamora de otra mujer. La sirenita tuvo entonces ocasión de volver a su vida bajo el mar, pero como para ello debía lastimar al príncipe, prefirió sacrificarse por él. Cuando piensa que ha llegado su fin, unas hadas acuden junta a ella y la llevan a vivir al cielo.

La adaptación en 1989 de los estudios Walt Disney Pictures modificaron algunas partes para que pudiera ser adaptada al publico infantil actual (se protege tanto a los niños que cuando despiertan al mundo real es tarde); entre los cambios más significativos se tuvo que la joven sirena adquiere nombre (algo que va en contra de los cuentos de hadas, ya que los iniciados en el conocimiento no tienen nombre, vease Caperucita, Cenicienta, la bella durmiente, etc.); la bruja que tenía un papel neutral (ni buena, ni mala) es convertida en la villana; en el cuento original siempre el príncipe estuvo enamorado de otra princesa; cosa que no existe en la versión Disney, y donde al final la sirenita casa con el joven (todo sea por convertir la historia en clase “A”, para todo publico) .

El soldadito de plomo también entra en este grupo, en la historia un soldadito de plomo recién llegado a la colección de juguetes de un niño se enamora de la bailarina de papel. Pero hay alguien que está celoso y hará todo lo posible para evitar que ese amor se haga realidad.

Otras de sus obras son en parte burla a la nobleza, en la cual mofa y castiga al orgullo; ejemplos tenemos en: El porquerizo y El ruiseñor.

El traje nuevo del Emperador; cuenta que había un emperador muy vanidoso al que sólo le interesaba la ropa que se ponía. Y sucedió que dos pícaros, aprovechando que estaba desesperado por conseguir ropa nueva, le prometieron que le harían el mejor traje del mundo, pero con una tela muy especial, una que sólo podían ver las personas inteligentes. La frase —el emperador está desnudo— es usada hoy para cuando se descubre una mentira, o se muestra una verdad evidente, sobre todo en los políticos y poderosos.

En uno de sus primeros cuentos, La princesa y el guisante, uno de los pocos cuentos con finales felices, señala que los miembros de la nobleza son tan delicados que sólo una verdadera princesa puede sentir un guisante oculto entre los colchones de la cama.

 

Otros cuentos se encuentran dentro de los cánones normales de los cuentos de hadas, los protagonistas, al igual que Cenicienta y Blancanieve, deben superar múltiples pruebas para llegar a su meta, historias como: Los Cisnes Salvajes, La reina de las nieves y Pulgarcita (o Almendrita) parecen inspiradas más en los antiguos cuentos de hadas europeos que en modernas historias y el amor surge como la gran fuerza que todo lo puede.

Su cuento infantil más famoso es el Patito Feo. En una simple ave, toda una historia de heroísmo y coraje; la historia nos habla de que al poco tiempo de nacer, un pequeño patito se da cuenta de que es diferente al resto de sus hermanos. Para ellos él es solamente un patito feo. Pero el tiempo, que todo lo cura, le demostrará que ser diferente también es importante. La moraleja de la historia es que los niños se sientan menos avergonzados sobre sus diferencias, ya que esas diferencias resultarán en beneficios especiales y en un futuro brillante. Es su propia imagen volcada en el cuento, es el niño pobre y con pocos recursos, que no supo cantar, ni bailar (sus deseos eran entrar al teatro), Hans odiaba la escuela tradicional, ya que poco estimulaba la imaginación desatada de aquel desgarbado joven en quien tendríamos sangre nueva para la literatura mundial.

A continuación tenemos algunos de los más conocidos cuentos de Hans Christian Andersen: