Breves discusiones sobre el Purgatorio y el Alma Sola

Hace poco me hicieron una pregunta, quizás la respuesta inmediata era tratar de enviar a la persona que consultaba a algún portal donde estuviera una imagen específica sobre la señora María Celestina Abdenago; figura icono asociada en México al culto santero del Alma Sola. Pero a medida que iba planteando una respuesta apropiada esta creció lo suficiente como para merecer una entrada independiente.

Para la consultante la respuesta quizás más simple es que me temo que no vas a conseguir en la red una imagen específica sobre la señora María Celestina Abdenago; en parte por que es un mito o leyenda que se ha adaptado o solapado a la imagen del Alma Sola; entendida esta como los pecadores y/o pecadoras que condenados al Purgatorio esperan la redención definitiva para subir al Cielo finalmente.

Como dato interesante Abdenago es el nombre caldeo que el jefe de los eunucos impuso al mancebo judío Azarías; uno de los tres judíos que el libro de Daniel se oponen a reverenciar al ídolo de oro del rey Nabucodonosor II de Babilonia; furioso el rey ordena que los muchachos sean arrojados a un horno, donde milagrosamente no son quemados por las llamas y sobreviven a la experiencia incólumes. El rey contempla en el horno a una cuarta figura (un ángel o espíritu divino); y después de que los tres jóvenes salen del horno, Nabucodonosor ordena que todos adoren al Dios de los judíos en lugar del ídolo de oro.

Para los recién llegados tenemos primero que el Purgatorio ha sido aceptado o rechazado por distintas ramas de la cristiandad y otras religiones del tronco de Abraham; las posturas sobre este lugar o de como funciona (en aquellos que aceptan su existencia) también varían. Por un lado es un lugar de espera hasta el juicio final; esta versión tiene sentido si tomamos el siguiente ejemplo moderno y hoy en boga: si nos remontamos tan solo a unas pocas décadas atrás, o si nos movemos a países orientales de hoy, la homosexualidad era y es considerada un pecado mortal, o poco menos como hacen en algunos países de África y el Medio Oriente, hay que lapidar, ahorcar, fusilar, etc., a los sodomitas; hoy sin embargo en gran parte de occidente, cuya visión a inicios del siglo XX era que la homosexualidad de una enfermedad psicosomática que había que curar, ha pasado a una visión de que la verdadera enfermedad es la homofobia; no discutiremos un punto u otro a favor o en contra de esto; pero tomemos al siguiente posibilidad, supongamos que aquellos homosexuales y lesbianas muertos antes de 1970, por poner una fecha, estaban en pecado mortal y por tanto se fueron directo a alguna de las pailas del Infierno, y que los muertos después de 1970, no era un pecado, y como tenían ningún pecado y habían sido personas buenas, merecen en Cielo; entonces, quién decide que es lo bueno o lo malo; así es lógico que todos esperen hasta el día del juicio final para que finalmente en unos tres mil a seis mil años más o menos de larga y aburrida espera, todas las almas sean juzgadas con un único criterio valido para todos, les guste o no; a menos que consideremos la posibilidad de muchas religiones de orientes de la reencarnación, a la que estaríamos atados hasta alcanzar la iluminación y poder así salir de ese ciclo eternos de muerte y resurrección.

La segunda opción es más común, se trata de un sitio donde te castigan por tus pecadillos (no mortales, prefiero llamarlos así a pecados veniales y faltas), y eso por supuesto tiene un gran criterio de amplitud para decir que esto o aquello es pecado; pero en ese tiempo eres torturado (alejado de la gracia y luz de Dios), pero una vez que has pagado por estos pecadillos puedes finalmente subir al Cielo; claro que en estos caso no hay un tiempo asignado de duración por tal o cual pecado, así sabe cuando se entra (se muere) pero no cuando se sale y se va al Cielo. Por ello en la Iglesia Católica se reza en cada misa por las almas del Purgatorio, como una forma de ayudar a aquellos pobres atrapados en este sitio para que puedan pronto ser conmutados sus pecadillos y poder así finalmente subir al Cielo. Es esta versión la que más ha dado ideas en el cine moderno, de aquellos que mueren y vuelven a la tierra, como fantasmas o reencarnaciones para ayudar a sus seres queridos, o tratar de remediar la vida de otras, de esta forma pagas por tus pecadillos. Ejemplos clásicos del cine de estas obras son Ghost (1990), el Cuervo (1994), Dos en el cielo (1943) y su remake Always (1989), Corazones y Almas (1993), El cadáver de la Novia (2005), El cielo puede esperar (1978), etc.

Aclaradas estas dos versiones básicas, el Alma Sola, no importa como se llegó a este estado siempre plantea en el curso de sus historias y leyendas la idea de alcanzar el perdón después de muerto; un poco basado en la segunda versión. El Purgatorio es por tanto el lugar que sirve para expiar las culpas y los pecadillos; y así, el Ánima Sola refiere al culto de las almas del purgatorio.

La idea cristiana del Purgatorio se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia, donde eruditos como San Gregorio, San Agustín, más tarde Santo Tomás, trataban de dar justificación ‘filosóficamente’ a la fe y la existencia de Dios; preguntándose sobre lo que es la existencia y la esencia de Dios, y si ambas son iguales o equivalentes, o sea la existencia de Dios es a si mismo la esencia del mismo.

Aclaremos un poco estos términos, sin ponernos muy filosóficos; una de las preguntas iniciales del hombre era ¿que es el ser?; o sea que características definían que algo existía o no; sobre esto se debatieron muchas ideas, pero podemos resumir a dos respuestas grandes y opuestas; una que todo lo que conocemos es una creación de nuestra mente, lo que existe es solo lo mental, un poco a lo Matrix; la segunda es que las cosas ‘materiales’ existen independientemente de que las pensemos o no, y no porque cerremos los ojos dejan de existir. Claro que eso planteó la existencia de dos mundo, el mental y el material; las cosas en el mundo mental son eternas, constantes, ideales; un 2 por más que se esfuerce jamas podrá ser un 3, y es algo mental porque por mucho que enfoquemos nuestros sentidos nunca veremos nadando a un 2 o escucharemos cantar a un 3. Por otro lado el mundo material es cambiante, y en esto Aristóteles propone que las cosas tiene acto y potencia; el acto es como eres ahora, la potencia son las posibilidades a futuro; por ejemplo un acto es un huevo, la potencia es que en un futuro sea una gallina, gallo o tortilla, según sea el caso.

Hasta aquí la cosa es sencilla, salvo por el hecho de que las cosas materiales tienen ademas propiedades como sustancia y esencia; por sustancia entendemos a la materia que las forma, pero por esencia la cosa no es tan fácil; las cosas tienen su esencia según el significado o valor que le demos; por ejemplo mi carro tiene su esencia, no solo porque se diferencia de los demás por la placa, modelo, color, sino por lo que representa para mi y para los demás; con el hombre la cosa es un poco más complicada, y Platón planteó que la esencia es el alma de la persona misma, que es única, eterna e inmutable, propia de cada ser. Hoy esta idea a cambiado un poco, en parte porque desde Descartes la existencia se vincula a lo mental: si pienso, existo; los animales no piensan, por lo tanto no existen, viven; cuando estamos dormidos, no existimos, vivimos solamente.

Así si la existencia es pensamiento, y la esencia es alma, la idea de un Dios que sea existencia y esencia al mismo tiempo era algo lógico y justificable a aquellos padres de la primera iglesia, y aunque ellos buscaron, no llegaron a estas conclusiones, en parte porque estas ideas son más bien modernas; y en el siglo XX los existencialistas hicieron de la idea una condición de doble sentido, se debe existir para poder pensar; y hoy no se habla sobre almas, sino sobre conciencia y capacidades cognitivas.

Aclarado, esperemos, esta parte filosófica volvemos a nuestro Purgatorio; los jesuitas trajeron a México y el resto de Latino-América la idea del mismo; y las primeras representaciones mostraban a las almas rezando y/o con las manos extendidas al cielo encerradas en celdas rodeadas de llamas o fuego, simbolizando el paso para poder ir al cielo. El Purgatorio se representaba con el fuego rodeando el anima, sin embargo en el texto sagrado se describe como un lugar oscuro, silencioso y que carece de la presencia de Dios, pues Dios es luz y salvación. Estas imágenes surgieron con la idea de que los vivos pidieran por la salvación de estas almas. Además, recordando que todo hombre que comete pecado estará irremediablemente condenado a sufrir su paso por el purgatorio.

Pero en específico con la señora María Celestina lo más seguro que ese cuento de la mujer que daba agua a los condenados en la cruz en los años del evangelio de Jesús no sea cierto, o que se tratara de una bruja u otras similares ideas por la cual fue condenada es poco menos probable. Hay algunas versiones, por ejemplo, de que el Dracula de los cuentos fue condenado a su maldición de vampiro por renegar de Dios; y así se pueden citar muchos otros ejemplos.

Hay que tener presente que cuando se trata de espíritus del Alma Sola, estos son de baja luz, se dice que María Celestina Abdenago es descrita manejando una serie de entidades menores; y suele ser considerada por sus adeptos como una gran aliada, pero cuidado; imagínela como que tiene de mascota una serpiente de cascabel, que duerme con usted en las noches, puede que no pase nada, pero si por casualidad usted se gira y pisa a la sierpe, esta no es un perro que a lo mejor ladrará, se trata de un ser con dientes cortantes y veneno mortal que nunca dudará en usar si trata de defenderse, ya que los reptiles son animales que más o menos entienden los premios, pero nunca el castigo. Por los general aquellos que piden ayuda a entidades tan bajas en energía deben tener cuidado porque estas suelen trabajar bien para lograr el objetivo primario (deseo del consultante) pero no paran en las consecuencias colaterales y daños que se puedan infringir para lograr esas metas.

Personalmente creo que se trataba de alguna santera y/o curandera que paso a la leyenda mexicana y que posiblemente tiene sus raíces en La Celestina del bachiller Fernando Rojas del 1500, quizás incluso se puede suponer que de ahí viene el nombre, una mujer que ayudaba a los amantes, vieja alcahueta, regenta de prostíbulos y lupanares, partera que ayudaba a las mujeres con asuntos del corazón y las consecuencias de amores no deseados (abortos), así que si se busca la imagen de esta señora hay que buscarla en aquella mujer en letra del bachiller Fernando que hace ya cinco siglos se describía a si misma como:

Calla tu lengua, no amengües mis canas, que soy una vieja cual Dios me hizo, no peor que todas. Vivo de mi oficio, como cada cual oficial del suyo, muy limpiamente. A quien no me quiere no le busco. De mi casa me vienen a sacar, en mi casa me ruegan. Si bien o mal vivo, Dios es el testigo de mi corazón.

Espectros y fantasmas de mi tierra (3) El anima sola

Este fantasma tiene distintas versiones y sexo si les considera. El Anima Sola, o las almas solitarias del Purgatorio, no son malos espíritus, ya que sus almas no están condenados al infierno; son las almas de los pecadores que a causa de sus pecados mortales no pueden alcanzar el reino de los cielos hasta que sus almas se hayan purificado a de su malas acciones terrenales. Muchas personas en la América Latina invocan al Anima Sola, y muy a menudo en hechizos de amor. Los lunes se les ofrece agua, una vela blanca para darles la luz, pero también cigarros, tabacos y licores fuertes como el ron, el whisky o una lata de cerveza.

En México al Anima Sola la veneran el 02 de noviembre, Día de los Difuntos o Día de los Muertos. Los que trabajan la santería y el espiritismo recomiendan no invocar a estos bajos espíritus, ya que poseen energía muy baja o negativa. No poner imágenes de la misma en los altares (la más común una mujer en la cárcel entre llamas); y a lo sumo encender velas el 02 de noviembre y orar para se purifiquen y puedan ser capaces de moverse a niveles más altos en la cadena de la evolución espiritual. Pese a estas recomendaciones los devotos usan el culto a estos fantasmas para que ayuden a sus difuntos pecadores en el purgatorio, o por el contrario pidiendo su ayuda justamente para lo contrario, enviar a un rival al mismo.

Entre las versiones más populares sobre quién es esta alma en pena tenemos una primera versión que muestras la influencia cristiana y retoma el mito del judío errante; según este mito cuando Jesús estaba en la cruz, María Celestina Abdenago, una mujer piadosa, tenía por oficio asistir a los condenados. Sucedió que en la tarde del viernes Santo, día en que murió Jesucristo, le tocó a María Celestina subir al calvario con un cántaro de agua refrescante para darles de beber a los mártires del patíbulo y de esta bebida les dio a Dimas y Gestas, pero por temor a los judíos no quiso darle de beber a Jesús y fue condenada a andar errante en el mundo. Es por ello que está condenada a sufrir la pena de una inmensa soledad hasta el fin de los siglos. En otra versión por el despreció al Salvador fue condenada a sufrir la sed y el calor constante de las llamas del Purgatorio (La imagen de la mujer entre llamas). En otra versión se tiene que María Celestina Abdenago fue en realidad una hechicera conocedora de magia negra, cuando Jesús iba cargando la cruz al calvario, esta mujer escupe en el rostro de Cristo y por ello fue condenada al infierno. En el espiritismo María Celestina Abdenago tiene bajo su mando un grupo de bajos espíritus. En el espiritismo la invocación de esta alma que vaga por el mundo puede ser usada para fines positivos o negativos, dada su baja luz.

En la tradición española y mexicana el Anima Sola es el espíritu de Juán el Minero, que entraba a las Iglesias y robaba las velas, los altares y derramaba el agua bendita; por ello fue condenado a los infiernos a cargar carbón para encender las llamas del infierno.

En Venezuela una primera versión suele presentarla como mujer de largos cabellos y atractivo rostro y tiene la finalidad de cobrar las velas prometidas por los devotos de las Animas Benditas. El pedir favor a este tipo de espíritu (animas) no siempre es algo muy positivo; se cuenta que en Guatire, una devota de las animas pidió un favor a alguna de ellas, pero una noche olvido prender la vela prometida por el pago del favor. Esa noche, ya tarde, tocan a su puerta; en la entrada una vieja amiga se encuentra, y la mujer la invita a entrar. Una vez dentro la amiga se transforma en una sombra que ataca a la devota, arrastrándola por los cabellos y causándole grandes moretones (cardenales) por todo el cuerpo. La mujer como pudo logra prender una vela y la luz de la llama hace desaparecer a la sombra. Desde entonces, la mujer tiene prendida una vela siempre en su casa, y ya no pide favores a las animas.

Una segunda versión nos remonta nuevamente a la guerra de independencia; un soldado patriota vigilaba un puesto de avanzada cuando ve acercarse el ejercito enemigo. Poniendo su vida en riesgo corre por el campo una gran distancia para poder alertar a sus compañeros que duermen. Cerca de lograrlo una bala lo mata antes de alcanzar el sitio de los patriotas. El ruido del disparo alerta a sus compañeros, pero el joven soldado a pagado un alto precio por avisarles. Las tropas patriotas se replegaron para poder buscar mejor sitio para la batalla. Desde entonces el fantasma de aquel soldado avisa a las personas de cualquier peligro y salva de dificultades a sus devotos, si se le reza y enciende una vela toda la semana. También de la época de la independiencia, se dice que se trataba de una joven chica, una de las tantas amantes del Libertador, que los seguía en sus campañas, hasta que fue muerta por una bala realista y enterrada en el sitio. Hoy cuando alguien camina de un lado a otro sin detenerse se dice que ‘anda como el Anima Sola‘.