Haumea, el planeta del cambio de conciencia.

Es enero de 2005; un equipo de astrónomos dirigido por Mike Brown, supervisa el descubrimiento de varios objetos trans-neptuniano (hoy Haumea, Makemake y Eris) cuyas fotos reveladoras van desde 2003 a 2004; muchas fotos usadas por el equipo de Caltech fueron del Observatorio Keck en Hawai. La idea del grupo es presentar estos resultados a mitad del año en la conferencia de Julio de 2005. Mike Brown señala que estaba terminando el trabajo científico el 7 de julio de 2005 para presentar formalmente sus descubrimientos, cuando el nacimiento de su hija interrumpió su presentación ante el mundo. En esas fechas el grupo español del Instituto de Astrofísica de Andalucía en el observatorio de Sierra Nevada en España, coordinados por José L. Ortiz M. envió un correo electrónico al MPC (Minor Planet Center) con su descubrimiento la noche del 27 de julio de 2005. Y más adelante, el 29 de julio de 2005 envió otro correo con nuevos datos de observaciones del Observatorio Astronómico de Mallorca, el objeto recibió el nombre provisional de (136108) 2003 EL61.

En un primer momento el equipo Californiano felicitaba al equipo español de su descubrimiento, pero al percatarse que se trataba de un objeto por ellos descubierto y aún no reportado se presentó la controversia de que el equipo español había robado sus datos, señalando que alguien había accedido a los registros de observación del objeto de Brown dos días antes.

Al final se reconoció la autoría del descubrimiento al grupo español (aunque aún esto no es oficial y aparecen ambos grupos como descubridores del objeto según quien apoye uno u otro bando), pero la cosa no quedó aquí. El equipo español tenía la preferencia en poner el nombre al nuevo cuerpo, que había ya sido apodado por el equipo norteamericano con el sobrenombre de Santa (en honor al Santa Claus por ser navidad la fecha de su descubrimiento, más no de su divulgación).

El 26 de enero de 2005 el observatorio Keck descubrió un satélite natural (que se apodó inicialmente como “Little Helper” —Pequeño Ayudante—, una alusión al perro de dibujos animados de los Simpson); con el descubrimiento el 30 de junio de 2005 de un nuevo satélite, las dos lunas fueron designadas formalmente como: S/2005 (2003 EL61)1 y S/2005 (2003 EL61)2 y recibieron los apodos por el equipo de Caltech de “Rudolph/Rodolfo” y “Blitzen/Relámpago“, ambos renos de Santa.

El 11 de septiembre de 2006 el equipo español manda su propuesta formal de nombre al MPC proponiendo a Ataecina, una deidad íbera celta, equivalente a la Proserpina romana o a la Perséfone Griega, esposa de Plutón/Hades, para el objeto que hasta entonces se llamaba 2003 EL61. La sorpresa para el equipo español es que el nombre dado el 17 de septiembre de 2008 en que la Unión Astronómica Internacional era Haumea, nombre propuesto por el grupo de Brown, que en principio no debería tener derecho, ya que no es el descubridor oficial del objeto, aunque sí de sus dos satélites. La excusa era que Ataecina es una diosa del inframundo, nombre dejado a los plutinos (cuerpos resonantes 2:3 con Neptuno), cosa que no ocurre con otros objetos del cinturón de Kuiper. En una decisión poco común en la Unión Astronómica Internacional (UAI) y ha levantado sospechas por la amistad entre Brown y Brian Marsden, que ha sido durante treinta años el director del Minor Planet Center, encargado de asignar los nombres. Ello sienta un pésimo precedente ya que es la primera vez que un cuerpo menor del Sistema Solar no es nombrado por sus descubridores oficiales. Señala el grupo español que es como si ‘nos hubieran quitado ese derecho sin contemplaciones y sin dejarnos siquiera lugar a réplica o defensa‘ y con los cuales nunca se comunicaron durante todo el proceso.

Independiente de todos estos problemas iniciales y el trago amargo que ha dejado en unos y otros, lo cierto es que el planeta enano 2003 EL61 ya tenía el nombre oficial de Haumea, y dar nombre a algo reviste a ese algo de un poder que no tenía antes. 2003 EL61 recibe el nombre de una diosa hawaiana de la fecundidad, y sus dos lunas son respectivamente dos de sus hijas vinculadas a las nubes y las olas: Hi’iaka y Namaka. Según los promotores del nombre se hace honor al Observatorio Californiano que opera en el Mauna Kea de las islas de Hawai.

Haumea es único entre los planetas enanos conocidos por muchas razones: (1) es el único de los grandes objetos con dos lunas. Aunque su forma no ha sido observada directamente, los cálculos de su curva de luz indican que (2) es un elipsoide, con su eje mayor el doble de largo que su menor. Posee una rotación inusualmente rápida, (3) su día dura poco menos de cuatro horas, (4) posee una alta densidad no propia de los cuerpos helados tras Neptuno y (5) un alto albedo (de una superficie de hielo de agua cristalina) que a todas luces parece nueva y limpia. Se cree que todo ello es el resultado de una colisión gigante, que dejó a Haumea como el mayor miembro de una familia colisional que incluye varios objetos transneptunianos (TNO) y a sus dos lunas conocidas.

Haumea fue incluido inicialmente como un clásico de objeto del cinturón de Kuiper. Pero actualmente se encuentra que tiene resonancia 7:12 con Neptuno, lo que ha provocado modificar la órbita a una excentricidad mayor que otros miembro del grupo de colisión. Haumea tiene un período orbital de 283 años, un perihelio de 35 UA y un afelio de unas 51,5 UA, esto da una excentricidad cercana a 0,2 y posee una inclinación orbital de 28º; en la actualidad se ubica a más de 50 UA del sol, habiendo pasado por el afelio en 1991.

El elipsoide de Haumea tiene dimensiones cercanas a: 1960 × 1518 × 996 km; ello da un radio medio de 718 km; ósea un tamaño cercano a 2/3 de Plutón. Otra consecuencia del impacto es que Haumea, tras el impacto, perdió buena parte de su capa de hielo exterior. Observaciones sobre la superficie de Haumea muestran que posee un área localizada más oscura (roja) que el resto blanco brillante de hielo que cubre el planeta, lo que indica una zona rica en minerales y compuestos orgánicos; así, Haumea puede tener una superficie que recuerda la moteada de Plutón, aunque no tan extrema. Algunos sugieren que a diferencia de otros cuerpos del cinturón de Kuiper, donde la radiación solar ha afectado la superficie oscureciéndola y moteándola; en Haumea parece haber nuevo hielo (más blanco y claro), aunque se desconoce el origen de este nuevo del manto de hielo.

Dos pequeños satélites han sido descubiertos en órbita de Haumea, ello es único entre los grandes cuerpos del cinturón de Kuiper. Hi’iaka, cuyo diámetro es aproximadamente 310 kilómetros, es el más grande y brillante de los dos lunas conocidas. Hi’iaka tiene una trayectoria casi circular, orbitando cada 49 días a una distancia de 45500 km del planeta. Por su parte la luna más pequeña, Namaka, tiene un décimo de la masa de Hi’iaka, tendría unos 170 km de diámetro; gira alrededor de Haumea en 18 días a un radio orbital medio de 39300 km en una órbita muy elíptica, inclinada 13° de la luna mayor. El tamaño relativamente grande de la excentricidad de la pequeña luna, junto con la inclinación mutua de las órbitas de los satélites que no son los esperados, ya que debería haber sido amortiguado por los efectos de las mareas, implica que la pequeña luna es afectada por la resonancia 3:1 y ello podría explicar las órbitas actuales de las lunas de Haumea.

En la actualidad, las órbitas de las lunas de Haumea aparecen casi exactamente de canto desde la Tierra, con Namaka periódicamente ocultando Haumea. Esta observación de los tránsitos proporcionaría información precisa sobre el tamaño y la forma de Haumea. Hi’iaka ocultó a Haumea en de 1999, pocos años antes del descubrimiento, y no lo volverá a hacerlo hasta dentro de unos 130 años. Sin embargo, en una situación única entre los satélites regulares, la órbita inclinada de Namaka está siendo en gran medida distorsionada por Hi’iaka, preservando el ángulo de visión de tránsitos de Namaka-Haumea por varios años más.

Breves de los mitos hawaianos

Hawai es un archipiélago polinesio, de origen volcánico, situado en el océano Pacífico norte y compuesto de ocho islas principales: Oahu, Hawaii (más conocida como Isla Grande), Maui, Kauai, Lanai, Molokai, Kaholawe y Niihau. Los mitos hawaianos son herencia de mitos polinesios modificados en la islas de Hawai y igual como ocurrió con los mitos de las distintas islas, incluida la aislada isla de Pascua, los mitos evolucionaron para adaptase al nuevo entorno y a las nuevas condiciones locales. Si Pascua era la más aislada y oriental de las islas al sur del Ecuador, las islas hawaianas son las más septentrionales y aisladas de toda la Polinesia al norte del Ecuador.

Los hawaianos adoraban a dioses de la naturaleza ya que esos dioses entraban en mayor o menor medida en todos los asuntos de la vida cotidiana, proporcionando un rico fondo imaginativo para el desarrollo de la narrativa mítica. Los dioses son representados en la historia de Hawai como jefes de tierras lejanas o en los cielos, y que vienen como visitantes o inmigrantes. De los grandes dioses adorados en toda la Polinesia: Ku, Kane, Lono y Kanaloa fueron los primeros en ser registrados.

La mitología hawaiana reconoce un período antes que la humanidad cuando sólo espíritus poblaron primero el mar y luego la tierra. En Hawai, los mitos acerca de este período son escasos. No hay una cosmogonía como en otros mitos, lucha de gigantes y de dioses, de padres e hijos por el poder y la creación. Mientras que en el resto de la Polinesia de los Mares del Sur se cuentan los orígenes de las fuerzas cósmicas, en Hawai limita sus dioses a la acción humana en la tierra, agravada por las encarnaciones de una ascendencia divina. Mitos cósmicos están en su mayoría ausentes de la sociedad hawaiana.

Muchos cuentan que los grandes dioses vinieron en diferentes momentos a Hawai. Ku y Hina, dios y diosa, fueron los primeros dioses de su pueblo. Kane y Kanaloa llegaron a Maui. Lono parece haber llegado antes en el pasado y su mito se limita principalmente a la celebración de los juegos. Kane, aunque sigue siendo considerado como el gran dios del pueblo hawaiano,  ya no es adorado, pero Ku y Hina todavía son rezados por los pescadores, y aún la oración a Kanaloa se repite en voz baja, para invocar al dios de los peces.

En la mitología polinesia la creación del mundo suele atribuirse a Tangaroa, dios del mar. Pero las grandes distancias entre las islas suelen conducir a variaciones locales de la mitología regional. Así, Kane se vuelve en el gran dios creador de Hawai; mientras que Tangaroa es equiparado al dios calamar Kanaloa, con el cual Kane está estrechamente relacionado y que posteriormente los misioneros cristianos identificaron con Satán.

Kane era el dios principal entre los grandes dioses nombrados por los hawaianos en el momento de la llegada de los misioneros en las islas. Él representaba al dios de la procreación y de los bosques, fue adorado como el antepasado de los jefes y plebeyos. Según el mito formó los tres mundos (ayudado por Ku y Lono); Kane creó el cielo superior de los dioses, el cielo inferior sobre la tierra (atmósfera) fue obra de Lono y la tierra misma como un jardín para la humanidad correspondió a Ku quien es visto como señor de los antepasados. Kane y sus hermanos llenaron la creación con las criaturas al mar, de las plantas y animales la tierra, para que el hombre y la mujer que lo habitaran.

El hombre y la mujer fueron creados por los tres dioses que con arcilla traída de los confines del mundo; formaron estatuas a las que Kane dio vida con su aliento. El hombre y la mujer fueron —al igual que en el mito bíblico— condenados luego por el dios a ser mortales, cuando Kane observó su gran independencia. Luego el dios abandonó la tierra y se retiró a los cielos superiores.

Kanaloa está simbolizado por un calamar o pulpo. En las leyendas y cantos Kane y Kanaloa se presentan como poderes complementarios (dioses gemelos); Kane rige el extremo norte de la eclíptica, Kanaloa el sur, y al igual que el popular yin-yang del taoísmo chino. Kanaloa también está considerado como el dios del inframundo y un maestro de la magia. Leyendas señalan que se convirtió en el líder del primer grupo de los espíritus ‘escupidos’ por los dioses. Con el tiempo, los condujo en una rebelión en la que los espíritus fueron derrotados por los dioses y como castigo fueron arrojados en el Inframundo (bajo el profundo mar). Esta imagen es discutida por algunos, y puede ser vinculada a la influencia de los misioneros cristianos que veían en esta tetralogía de dioses (Kane, Ku, Lono y Kanaloa) una contradicción con la idea de trinidad (tres), por ello el cuarto dios fue equiparado por estos con Satanás.

El dios Lono es el señor de las nubes de lluvia y por ello asociado a los alimentos cultivados. Lono es un dios de múltiples facetas, es visto como dios de los fenómenos metereológicos (arcoiris, rayo, viento, lluvia), como dios de la agricultura, pero es también dios del surf, del fuego.

La leyenda cuanta que el dios Lono envía a dos de sus hermanos menores como mensajeros para buscarle una esposa en la tierra. Ellos viajan de isla en isla y, finalmente, en Hawai encuentran a la hermosa Laka viviendo en un bosque en compañía de las aves. Lono desciende en un arco iris y la convierte en su esposa y ella se convierte en una diosa. Un jefe tribal cuenta a sus amigos que ha hecho el amor con la diosa y Lono oye la historia. Enojado la mata, pero no antes de que ella le asegurara su inocencia y su amor por él. Lono entonces instituye los Juegos Makahiki en su honor y tras ir de isla en isla finalmente construye una gran canoa y se retira al mar regresando a Kahiki (Tahití), e indicando que algún día volverá. Así Lono se volvió un dios de la paz y durante el gran festival de Makahiki se celebraba todos los años en su honor entre octubre a febrero, todo el combate o tarea innecesaria era Kapu (tabú).

Cuando llegaron los españoles a México en sus grandes barcos, los pueblos indígenas mexicanos creyeron en un principio que Hernán Cortés era Quetzalcóatl; similar ocurrió en Hawai a la llegada del Capitán James Cook de quien los hawaianos pensaron que era su dios Lono que había regresado y lo trataron como un gran invitado; pero a diferencia de Hermán Cortés que acabó con los aztecas, James Cook no tuvo tal suerte; según la historia unos ladrones robaron uno de sus botes y Cook tomo como prisionero al rey de Hawai hasta que se lo devolvieran, ello provocó una escaramuza que termino con la vida Cook y algunos de sus hombres, que fueron luego servidos como plato principal en un festín caníbal, algo propio de estas islas.

En la versión Tahitiana la historia de dios Lono es equiparable a la dios de Tahitiano Oro, un dios guerrero ávido de sacrificios humanos que sería más semejante en este aspecto al dios Ku. Oro deseando por esposa una hija del primer hombre envía a dos de sus hermanas o hermanos (según la versión) y estos la encuentran en Borabora (isla vecina de Tahití); la chica acepta la propuesta de los hermanos/hermanas de unirse a un gran jefe, pero al llegar a la tierra tras descender por el arco iris, Oro se da cuenta que no tiene presentes para su futura esposa, y transforma a sus hermanos/hermanas en un cerdo y en loro como obsequio para su esposa.

En la mitología hawaiana Ku es el último de los cuatro grandes dioses. Ku es un dios terrible ávido de sacrificios humanos y es para los hawaianos el dios de la guerra y señor de las tormentas (tifones) que de tanto en tanto golpeaban las islas causando destrozos con sus vientos huracanados y oleadas terribles sobre las costas. Ku también es asociado al sol naciente (aurora) y por ello se le pone como esposa a la hermosa Hino, diosa del poniente, la noche y la Luna.

En este punto hacemos una comparación de estos cuatro grandes con la versión neozelandesa de los pueblos Maories. En la versión maori el mundo fue creado por Rangi (Wakea en Hawai y Atea en Tahití) y Papa, dioses respectivos del cielo y la tierra. Hijos de esta pareja fueron: Rongo (equivalente a Lono como dios de los alimentos cultivados), Haumia (dios de las plantas silvestre y equiparado a la diosa hawaiana Haumea), Tu o Tumatauenga (equivalente a Ku), Tangaroa (dios de los mares) y Tane (dios de los bosques y aves, equiparado al Kane). Según el mito maorí los hijos de Rangi y Papa quisieron separar a sus padres, cuyo abrazo los encerraba no les permitía ver la luz. Tras muchos intentos Tane logro separarlos pero en su acto los destrozo provocándoles a sus padres gran dolor (como Urano y Gea separados por Cronos o Nut y Geb separados por Shu); por fin todos veían la luz, pero Tumatauenga (el ciclón) molesto por el dolor de sus progenitores se volvió en contra de sus hermanos y los atacó; Rongo y Haumia se ocultaron bajo los restos de su madre (son las semillas que se ocultan bajo la tierra); Tangaroa se refugió en lo profundo del mar y Tane entre la frondosa foresta de las islas. Tangaroa fue padre de los peces y de los reptiles; cuando Tumatauenga ataca, Tangaroa protege a los peces, pero los reptiles recurren a los bosque de Tane, y ello no le gusta a Tangaroa ya que no puede proteger a todos sus hijos. Tane se venga del reclamo de Tangaroa dándole a los hombres anzuelos y redes para pescar los peces del mar; pero Tumatauenga enseña a los hombres como atrapar aves y cosechar los frutos de los bosques, al final todos los hermanos terminan peleados entre si.

En la versión hawaiana Wakea, el padre del cielo, se casó con Papa, diosa de la tierra. Juntos moldearon una calabaza para crear el universo. La tapa de la calabaza formó el cielo, y sus jugos se hicieron la lluvia y nubes. Las semillas de la calabaza fueron incorporadas al cielo como el Sol, la Luna y las estrellas. Wakea y Papa entonces crearon la isla de Kahiki (Tahiti), la patria ancestral de los Hawaianos y a Havaiki su isla hermana, actualmente la conocemos con el nombre de Hawai. Los descendientes de Wakea, fueron los jefes supremos de cada una de las islas Hawaianas.

La diosa de la noche y la Luna es Hina; se la vincula como hija o amante de Kane, que como el dios que trajo la luz se equipara al Sol. Esta es una diosa voluble, y hay muchas versiones sobre la misma, entre ellas la más común es que molesta de ser perseguida por dioses y hombres huyó a los cielos. Otras versiones la vinculan como amante de Kanaloa, de Ku (que también se vincula al Sol) y como una de las esposas de Lono. En la versión maori los primeros dioses fueron todos varones, Tane (Kane) sintió la necesidad de una compañera y con ayuda de su madre hizo una muñeca de barro a la que dio vida; Hina se convirtió en su esposa, pero al descubrir que su esposo era su padre huyo al inframundo y se convirtió en la diosa de la noche. El semidios Maui quiso la inmortalidad divina y trató de acostarse con la diosa, que molesta lo mato, convirtiéndose así en diosa de la muerte.

Varias reinas y princesas tomaron su nombre y los mitos se mezclan tanto que se pierde el mito original. Destaca una leyenda hawaiana de una hermosa reina Hina que fue secuestrada por un príncipe de otra isla y su esposo salió en su búsqueda sin encontrarla nunca. Esta versión muestra distintas facetas según las distintas regiones de Polinesia. Entre los maories Hina, llamada aquí Suki, es violada por Tunaroa (posiblemente Tangaroa o alguno de sus hijos) y su esposo Tane se cobra venganza matando y descuartizando a Tunaroa, de las distintas partes surgirán luego varios tipos de peces, incluidas las anguilas. En la versión tahitiana, Hina es esposa de Te-Tuna (Tunaroa) y esta lo engaña con Maui; Te-Tuna pelea por su honor pero es finalmente es muerto y despedazado por Maui con final similar a la versión maori.

Maui como esposo o hijo (según versiones) de Hina escucha sus quejas que el rápido paso del Sol no permite secar su ropa y por Maui amarra al Sol al fondo marino al fondo marino y el Sol en su andar lo levanta dando origen a una isla, eso ocurrió tantas veces como islas en el archipiélago de Hawai; así Maui se convierte en el creador de las islas y en el que frenó al sol en su rápido andar por los cielos. Distintas versiones explican de forma similar el origen de muchas islas en toda Oceanía y el frenado del Sol en el cielo.

La gran diosa de Hawai es Haumea, versión femenina hawaiana del dios maori Haumia. Haumea es la diosa de la fertilidad y el parto y es por algunos equiparada a Papa la gran diosa de la tierra, y por ello es esposa de Wakea. Otros mitos dicen que vino con sus hermanos Kane y Kanaloa desde Kahiki; o se la equipara también con una de sus hija, la temible Pelé.

Haumea es una diosa que se caracteriza por su capacidad de renacer; tras envejecer simplemente renace como una hermosa joven y se une a alguno de sus tantos hijos, nietos o bisnietos, transformándose así en la madre de todos. En una primera versión Haumea como Papa tiene una hija de Wakea, a la que Wakea luego toma por mujer y eso enfurece a Papa/Haumea que regresa a Kahiki. Haumea en Kahiki usa el mágico palo Makalei para transformarse en una joven y regresa nuevamente Hawai y toma por esposo al hijo de su hija y su ex-marido llamado Haloa; a partir de este punto se regeneró y se acostó con cada uno de sus hijos cuando estos alcanzaban la edad adulta. Ello hasta que fue descubierta por Kio, quien descubrió en la naturaleza de su futura esposa a su madre y la rechazo. Kio fue el primero que se separó de esta relación incestuosa y se convirtió luego en el padre de los futuros jefes de Hawai.

Otras leyendas señalan que Haumea ocultaba en su cuerpo a sus hijos de su marido caníbal, y los liberaba luego de distintas partes de su cuerpo. Aquí Haumea, como su equivalente maori es una diosa de la vegetación silvestre. El mito dice que fue muerta por el tramposo Kaulu; un dios que roba de los campos de la diosa aquellos frutos que alimentan al hombre y enseña a los hombre a cultivarlos, para así no depender de los caprichos de la diosa; ese fue el final o muerte (simbólica) de la diosa. Kaulu como dios de las cosecha sería equivalente al Rongo mouri y por ello al dios Lono.

Haumea como mujer de sus tantos hijos y hermanos tuvo varios hijos importantes entre los que destacan: Pelé, Namaka, Kane-Milohai, Kamohoali’i, Kapo y Hi’iakai.

Pelé es la diosa del fuego y la actividad volcánica en todas las islas del Pacifico, en especial de Hawai y del volcán Kilauea donde se dice que tiene su hogar. Es una diosa terrible y de mal carácter, autoritaria y muy voluble; es destructora y creadora a la vez. Es señalada como hija de Kane y Haumea, y ella y sus hermanos vinieron de Kahiki recorriendo los mares, a medida que llegaban a las islas de Hawai, iba dejando a cada hermano en una de las tantas islas y ella se quedo en la Isla Grande donde hizo su hogar.

Namaka es la hermana mayor de Pelé, es hija de Ku y Haumea; ambas diosas pelearon por el amor de Aukele (Aukelenuiaiku), héroe que subía a los cielos usando el arcoiris (una versión más humanizada de Lono). En un primer momento Aukele es esposo de Namara, pero Pelé se lo quita. Aukele es un dios del fuego, los mitos dicen que el perro guardián de Namaka, Moela, es reducido a cenizas cuando lo toca Aukele. Finalmente ante la ambición y furia de su hermana Namaka se alejo de toda la tierra y se volvió en una diosa de las olas y Pelé terminó provocando un incendio al permanecer demasiado cerca del dios del fuego, convirtiéndose en diosa del fuego.

Hi’iaka es una hija de Haumea y Kane; y hermana menor de Pelé; ambas son grandes amigas, eso hasta que se interpuso el amor por un príncipe hawaiano. Hi’iaka es la diosa patrona de Hawaii, de los bailarines de hula y de las nubes de lluvia.

Hubo un tiempo en que Pelé su cayó enamorada de un joven jefe llamado Lohiau, y envió a su hermana Hi’iaka como mensajera de sus deseos; Hi’iaka pidió a Pelé que cuidara su bosque sagrado de árboles de lehua y a su amigo Hopoe (un dios de las flores). Pelé insistió que no tardara más de cuarenta días y mucho menos se enamorara de Lohiau, o incluso darle un abrazo.

Hi’iaka tuvo un viaje lleno de muchas aventuras pero cuando al fin llegó a Kauai y se encontró con que el joven jefe había muerto de nostalgia por Pelé. Ella fue capaz de revivirlo con el canto y la oración, pero no fue capaz de volver con Pelé a los cuarenta días.

Pelé, por temor a que Hi’iaka la había traicionado se enfureció y no sólo destruyó el sagrado bosque de lehuas, sino también mató a Hopoe, convirtiéndolo en piedra. Cuando Hi’iaka, regresó viendo a su amigo muerto y devastado sus bosques, se vengó de Pelé y abrazó a Lohiau. En represalia, Pelé envió olas de lava a la pareja. Hi’iaka resultó ilesa, pero Lohiau fue asesinado por la lava. Una vez más, Hi’iaka lo revivió, trayéndole a vuelta a la vida por segunda vez.

Pelé, lamentando sus acciones hacia los bosques de Hi’iaka y a su amigo, decidió dejar que Lohiau eligiera con quién quería estar. Algunas versiones de la leyenda dicen que él decidió quedarse con ambas; otros dicen que él se retiró a Kauai solo. Pero la que más se cree es que después de su largo y peligroso viaje desde Kauai, Lohiau había llegado a amar a Hi’iaka por su valentía, la lealtad, la bondad y la belleza. Él la eligió para su esposa y la llevó de vuelta a Kauai.

Kamohoali’i es otro dios marino, con la capacidad de transformarse en cualquier pez, es conocido el dios del tiburón. Kamohoali’i nadaban entre las islas de Maui y Kahoolawe, cuando encontró un barco perdido en el mar, Kamohoali’i sacudió la cola en frente de la flota y el kahuna le dio de comer y beber; en agradecimiento Kamohoali’i guiaría a los hombres de regreso a casa. A veces se dice que guió las naves de los habitantes originales de Hawaii desde el continente a su isla natal de esta manera. Como Kaho-a-lii es un dios asociado con el bajo mundo. Es representado como un hombre moreno, desnudo, marcado con rayas o manchas blancas en el interior de los muslos. En el festival Makahiki cada invierno se hacían sacrificios humanos altares eran construidos a Kaho-a-lii y esas noches nadie salía de sus casa. Los sacerdotes iban en busca de una víctima para sacrificar y eran expertos en atraer a las personas crédulas de sus casas.

Kane-Milohai es el hermano menor de Kamohoali’i, y suele puede ser visto como una contraparte terrestre a su hermano, el dios del tiburón. El mito señala que Pelé en su venida a las islas al primero de sus hermanos que abandono fue a Kane-Milohai, que lo dejo sobre el arrecife de piedra Mokupapapa; aunque mucho después lo vino a buscarlo. Kane-Milohai es un dios menor vinculado a las fuentes de agua dulce y a las piscinas que se forman por la lluvia.

Kapo es una diosa de la fertilidad, de los poderes, la hechicería y la oscuridad que pueden asumir cualquier forma que ella quiera. Kapo ayuda a Pelé a escapar de los deseos de Kamapua’a convirtiéndose en la amante del dios que acosa a Pelé, así ella se vuelve la madre de Laka, una deidad identificada con el hula y la flor roja lehua. Kamapua’a es un dios cerdo asociado a la fecundidad y equiparado a Lono (dios de la agricultura). Kamapua’a es mejor conocido por su amor por la diosa Pelé fuego, con quien compartió una relación turbulenta. A pesar del poder de Pelé, la persistencia de Kamapua’a le permite convertir la piedra de lava en tierra fértil.

Poliahu es la diosa de la nieve, habita en la ladera oriental de Mauna Kea. Poliahu compite a deslizarse en trineo sobre la nieve de la montaña, cuando una desconocida la reta en su propio deporte, en la primera partida gana Poliahu, la segunda gana la desconocida y en la tercera al ir ganando Poliahu, la desconocida hace brotar lava de la montaña, revelando su identidad, es Pelé, diosa del fuego. Poliahu contrataca congelando a Pelé; desde ese día Pelé gobierna en Kilahuea y el Mauna Loa, pero el Mauna Kea y el norte de la isla grande son dominios de Poliahu.

Haumea y la astrología

En la mitología hawaiana, Haumea es la diosa del parto y la fertilidad. Ella toma muchas formas diferentes y ha experimentado muchos renacimientos diferentes. Haumea es la madre de muchas otras deidades en la mitología hawaiana, que son piezas se separan de su cuerpo.

Haumea como diosa de la fertilidad y las plantas, es también diosa de la medicina y de los partos. Tiene una relación con la vida y con cada nacimiento una nueva alma llega al mundo pura y sin contaminación, ello vendrá después en el camino de la vida. Haumea es para los hawaianos la madre de todos ellos y se la vincula directamente a la línea genealógica real de los jefes. Se dice que ella renacía en cada generación, transformado su vejes en juventud; puede tratarse de una idea de reencarnaciones repetidas, que tras la muerte de la forma anciana reencarna en un nuevo ser.

El descubrimiento de Haumea tiene un interesante juego de sincronías que añaden comprensión de la naturaleza de la conciencia de la humanidad. Haumea surge de la controversia acerca de la propiedad sobre el descubrimiento. El nombre de la diosa deriva de Hanaumea, que significa “luz sagrada”. Haumea así significa pureza, ya que el planeta es liso, de roca pura y de hielo puro, girando rápidamente en un estado de equilibrio; así su habilidad inicial es producir un estado fresco o claro de la conciencia.

Su descubrimiento ocurrió entre las constelaciones de Coma Berenices (La cabellera de Berenice, fue el sacrificio de una reina egipcia a la diosa Afrodita por el regreso de su esposo, y el sacrificio fue puesto en los cielos por la diosa) y Virgo; ambas constelaciones nos indican la pureza (Virgo) y el sacrificio para alcanzar ese estado de claridad (Coma Berenices es también llamada el halo o corona de la virgen).

La cruz orbital de Haumea ubica su perihelio (cuando esta más cerca del Sol) y ejerce mayor influencia a 3° de Piscis (astrológico) en el plano horizontal, pero dada la inclinación de 28° Haumea apunta propiamente a la constelación del Escultor; apenas a dos grados del Polo Sur Galáctico. En contraposición su afelio (punto más lejano al Sol) se ubica a 3° de Virgo; pero la inclinación la ubica pasando por Coma Berenice, apuntando aquí al Polo Norte Galáctico. Estos dos ejes nos afirman la vinculación de Haumea con las almas y su evolución; ya que el eje polar de la galaxia nos impulsa a estar en la integridad del mayor propósito evolutivo almas y en sintonía con las fuerzas fundamentales que gobiernan la vida. Que en su perihelio apunte al escultor nos habla de la necesidad de esculpir nuestras vidas; y que el afelio se vincule con Coma Berenice nos indica sacrificio.

El afelio más reciente ocurrió entre 1990 y 1991; es la fecha que cae el comunismo en Europa Oriental, se unifica Alemania, finaliza la Guerra Fría, Rusia elige presidente por primera vez; Sudáfrica libera a Nelson Mandela después de 27 años de prisión y el Parlamento sudafricano deroga las leyes del apartheid; se da la guerra del Golfo Pérsico para liberar Kuwai; todos estos hechos cambiarían la consciencia humana, es la búsqueda de libertad, pero también para llegar a ella se ha trabajado con mucho sacrificio humano.

El último perihelio ocurrió entre 1848 y 1849; entre los hechos más relevantes cabe señalar la publicación del ‘Manifiesto Comunista’ (febrero 1948) de Karl Marx y Friedrich Engels, paginas que modificarían la forma de pensar de toda una generación y a diferencia de lo que sus creadores pensaron, el mundo comunista surgirá unos sesenta años después, no en países capitalistas como el paso siguiente de su evolución social (según la propuesta o manifiesto), sino en las sociedades más atrasadas sometidas por sus gobernantes a grandes penurias (Rusia, China, Cuba). Es interesante ver que el final de esta propuesta de modelo social que surgió en el perihelio cae justamente con el afelio del planeta Haumea.

El eje nodal revela la acción al interactuar con en la Tierra. En nodo sur marca lo que debe ser sacado a la luz, el nodo norte como cambiar; el perihelio se ubica en el sur, implicando que se debe esculpir el destino; por su parte el afelio en el norte punta a halo de la virgen y este destino se involucra con la noción de alma. El eje nodal que vincula a Haumea con la Tierra ubica al nodo norte o ascendente en 7° Capricornio y el nodo sur o descendente a 7° Cáncer. El nodo sur en Capricornio implica un signo vinculado a la acción solitaria, señala que este descubrimiento del alma es un acto individual; el nodo norte en Cancer es en contraposición un signo grupal; el cambio de consciencia tendrá un efecto global en el grupo.

El concepto de ‘fecundidad’ aplicado a Haumea, significa que algunos caminos son más fáciles de caminar que los demás. Depende de cómo las fuerzas colectivas o de grupo están actuando. La gente a nuestro alrededor, el medio ambiente, la sociedad o el mundo nos halan en una dirección, obstaculizando el libre movimiento, pero también si todos vamos en la misma dirección, hace el camino más fácil. Así Haumea nos habla de que para avanzar en un ambiente hostil se tiene muchas veces que moverse sin ser detectado, evitando los enfrentamientos, aunque se tengan las armas para vencer. Haumea tiene una comprensión profunda de lo que son y dónde están las fuerzas colectivas, y sabe cómo tiene que proceder en cada situación; para así poder voltearlas a su favor.

Haumea es capaz de reconstruir, redefinir y transformar la conciencia, dar apoyo y fomento a lo creativo; pero también puede generar egocentrismo, ser dramático a la hora de llamar la atención, usar a otros para su propio beneficio; pero tiene afinidad por las relaciones familiares y ser el jefe de grupo.

Mitos Tamanacos (1) Amalivaca, dios de las aguas.

Entre los pueblos indígenas que habitaron desde las costas del Mar Caribe en la hoy Venezuela, hasta las selvas amazónicas, hubo un pueblo, hoy extinto, que habito las riveras del río padre de Venezuela —el Orinoco— y que hoy conocemos como “Los Tamanacos“.

Tamanaco es realmente el nombre un cacique, que tras la muerte del cacique Guaicaipuro, trató de reunificar las tribus de la costa venezolana para luchar contra los conquistadores españoles. En 1570 fue vencido y preso. Condenado a morir en la horca como su predecesor, un capitán español le ofrece la libertad si logra vencer a su perro. Tamanaco moría en el intento por la mortales mordidas de aquella bestia que tenía por nombre “Amigo” y que a dentelladas le destrozó la garganta al bravo cacique. Su cabeza fue cortada luego y colgada en una viga. Así el valiente cacique se convirtió en una leyenda para los demás pueblos indígenas.

Para los Tamanacos existían tres mundos. El superior donde moraba el Dios Sol y los demás dioses celestes: El Trueno, El Rayo, La Lluvia y El Viento. Un estrato medio donde vivían en armonía los hombres, las plantas y los animales que habitaban la Madre Tierra. El Tercero era un mundo inferior, subterráneo y subacuático; habitado por demonios, duendes, los muertos, los dueños de las aguas, y los animales acuáticos.

En este mundo subterráneo y acuático habita una enorme anaconda de las aguas, Lalikilpará, y en cierto momento, cansada del ruido de los hombres que habitaban las riveras de su dominios provocó un gran cataclismo, un enorme diluvio que inundó toda la tierra, destruyendo a los hombres, sus templos y ciudades. Las montañas, que eran lugares sagrados por estar sus cumbres más cerca del cielo, se volvieron los únicos lugares para escapar de la gran inundación.

Dos jóvenes que sobrevivieron al gran cataclismo preguntaron a los dioses qué debían hacer para poblar de nuevo la tierra y evitar otra calamidad de la misma magnitud. Eran Amalivaca (también conocido por otras tribus como: Amaruaca y Amarivaca) y su hermano Uochi. Los dioses le encomendaron a los jóvenes la tarea de repoblar el mundo sembrando las semillas de Moriche que habían traído en su canoa, desde las tierras del sur.

Los hermanos sembraron las plantas de Moriche y de sus semillas nacieron hombres y mujeres que repoblaron el territorio; crearon los ríos —incluyendo al Orinoco— para que las aguas bajaran hasta el mar; poblaron los ríos de peces y la tierra de animales y aves. Plantaron a su vez cacao, maíz, papas, yuca, etc. Los nuevos hombres ahora pescaban y recolectaban sin maltratar la Madre Tierra —podemos a semejanza del mito bíblico asumir que la causa de aquel primer cataclismo fue un mal comportamiento de los hombres con la tierra—.

Con el río Orinoco los hermanos pelearon ya que deseaban que en el río mayor sus aguas circularan en ambos sentidos (río abajo y río arriba), para que los remeros de las canoas pudieran subir y bajar sin problema: Al final desistieron de tamaña empresa; pero en verano es tan bajo el nivel del Orinoco y dado lo plano de las tierras por las que circula que en algunas partes parece devolverse.

En los tiempo anteriores al gran cataclismo los dioses habían creado a los hombres inmortales —como en la edad de oro griega, los hombres eran eternos y cuando era dorada acabó terminaron transformados en genios y hadas—. Amalivaca y su hermano Uochi, al ser los únicos hombres que sobrevivieron, tenían el don de la inmortalidad y los nuevos hombres reconocieron en estos hermanos a seres superiores y los consideraron similares a los dioses; es por ello que Amalivaca para muchos de esos pobladores era visto como un dios de las aguas.

En otra versión Amalivaca decidió regresar en canoa al otro lado del mar, de donde había venido y adonde supuestamente iban las almas de los hombres después de la muerte. Cuando estaba listo para irse les dijo a los tamanacos “uopicachetpe mapicatechí” (mudarán únicamente la piel); a semejanza de las serpientes que mudan la piel y parecen rejuvenecer, les daba así el don de la inmortalidad a los nuevos hombres; pero una vieja mujer dudó de lo que decía Amalivaca; por lo que héroe divinizado molesto dijo con firmeza “mattageptchí” (morirán). La muerte, al igual que la perdida del paraíso, por alguna razón los hombres se la han achacado siempre a las mujeres —Eva, Pandora, etc.—.

El que Amalivaca fuera descrito como un hombre supuestamente blanco y cuando terminó su misión tomo su canoa y retorno a su hogar al otro lado del mar; es una imagen que tiene paralelismo con el dios Quetzalcóatl que era descrito también como un hombre de piel blanca y cabello rojo. El mito de la gran inundación es común en muchas culturas y entre aztecas y mayas, así como en otras culturas de América se habla de hermanos gemelos que salvaron al mundo. ¿Qué pasó con Uochi? Eso no se sabe, podemos suponer que a semejanza del mito mesoamericano de Quetzalcóatl y su hermano Tezcatlipoca, el segundo deseo eliminar al primero, logrando que regresara al otro lado del mar; y quedándose Tezcatlipoca con los hombres, como dios de la muerte y la traición.

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Referencia y textos originales: aquí, aquí y aquí.

Mitos Tamanacos (3) Amalivaca y la india de ojos verdes.

Hay una segunda profecía dada por Amalivaca, está segunda está vinculada más al sincretismo moderno y a los imaginarios del hombre de hoy que tratan de justificar leyendas modernas con mitos antiguos. Según esta versión Amalivaca predijo que el nacimiento de una india con los ojos del color de la serpiente que significaría desgracia y muerte para los pueblos del caribe por parte de otro pueblo llegado desde el otro lado al mar (el reino de los muertos). Al igual que con la profecía azteca que anunciaba el regreso de Quetzalcóatl, año que coincide con la llegada de Hernán Cortes y los españoles a México.

Ocurrió que poco antes de la llegada de los españoles a costas venezolana, en la región del hoy estado de Yaracuy (voz indígena que significa las voces “Yara – Yaraí = coger agua” y Cuí- Cu-í = allá lejos”; por lo que Yaracuy significa “Coger agua de lejos”), en una tribu de la región, nacería de un cacique una niña de ojos extraños, ojos color verde agua, niña que habían de sacrificar y ofrecer a la Gran Anaconda porque de no hacerlo así, vendría la ruina y la extinción.

Pese a conocer la profecía el rey escondió a su hija en una cueva y puso guardias en la entrada que la vigilaban y custodiaban su salida. Ella tenía prohibido verse en los espejos de agua, pero las prohibiciones siempre se rompe y en una escapada de la joven llegó a un lago donde contempló su mirada, mirada que despertó al espíritu de la anaconda, quien emergió de las aguas y se la llevó. El cacique al ver lo ocurrido trató de detener a la serpiente, pero esta como en los primeros días creció y provocó una inundación que acabó con toda la aldea y su gente. La joven se volvió amante de la serpiente y en diosa de las aguas y los bosques de los montes de Sorte en Yaracuy.

Hay quienes cuentan que el escape de la cueva de la joven ocurrió por la llegada de los españoles y donde los guerreros que custodiaban a la princesa tuvieron que ir a defender a su pueblo. Pero en esos días, la Gran Anaconda pedía su sacrificio anual y con la batalla nadie se acordó, provocando que la serpiente creara la inundación que termino de acabar con el pueblo indígena.

Otras versiones dicen que la joven princesa, llamada Yara, fue ocultada por su madre, la reina. Cuando llegaron los españoles, su belleza fue usada para tratar de pactar con Juan Ponce de León (explorador español que inicios del siglo XVI buscaba en el hoy Estado de la Florida USA, —ojo, no en  Venezuela— la fuente de la juventud, la explicación de esta contradicción es  que la capital de Venezuela  tiene por nombre completo: Santiago de León de Caracas, el nombre Santiago en honor a Santiago el Mayor, por el apóstol y santo militar de España; León, en honor al apellido del gobernador de la Provincia para la época, Juan Ponce de León; y Caracas por los aborígenes que poblaban la provincia al momento de la fundación) y detener su avance, pero poco pudo contra aquellos hombres que buscaban oro y fortuna por encima de todo. Por ello la joven se escondió en los bosques. Algunos encuentran semejanza entre Yara y la sirena de los ríos de Brasil Iara o Uiara, una princesa india que provocó los celos de sus hermanos, estos quisieron matarla y ella se defendió, matándolos a ellos; espantada huyó y se arrojó al Río Negro donde sería trasformada, por la maldición de su padre, cacique y chaman de la tribu, en una sirena que persigue a los hombres.

Otras versiones hablan de una joven de ojos verdes y piel canela, una mestiza, hija de español e india que crece entre los blancos como una criolla más. Una primera versión dice que al nadar en una de las tantas lagunas desaparece raptada por una gran serpiente, y rescatada luego por una onza (jaguar).

Otra versión dice al cumplir los quince años su padre decide casarla y ella huye ayudada por un esclavo, llamado Felipe, que fue como un padre para ella.  El Negro Felipe lleva a la joven con el Cacique Guaicaipuro (uno de los tantos caciques que en la época de la conquista pelearon contra los españoles) para que le enseñe sus raíces y secretos. La leyenda así  abarca varios hechos del siglo XVI, la conquista a inicios del mismo, el mestizaje entre blancos e indios, la llegada de los primeros esclavos negros a mediado  de ese siglo, la mezcla personajes combinan en esa joven mestiza el crisol de razas que será la Venezuela moderna, blancos, indios y negros se combinan en la leyenda para dar origen a una diosa moderna venerada tanto por ricos y como por pobres, la Reina de Sorte, la gran diosa María Lionza, la que cabalga sobre dantas, onzas y anacondas.

Referencia y textos originales: aquí, aquí y aquí.

Leyendas de Chiloe (3) Monstruos Locales.

El Piuchén

También conocido como Peuchén, Pihuchén, Pihuychén, Pihuichén, Piwuchén o Piguchén es una criatura perteneciente a la mitología mapuche cuyo nombre significa “Secar a la gente” y que en tiempos más modernos se ha extendido por todo Chile, entrando en la mitología chilota.

El Piuchén es el vampiro local que se alimenta de sangre humana. Aunque puede atacar al ser hombre, más comúnmente se alimenta de la sangre que succiona de las ovejas, cabras u otros animales de granja.

Es un ser de mediano tamaño, y suele ser descrito de muchas formas; la más común es de culebra voladora, (imagen similar a la del dragón Quetzalcoatl, la serpiente emplumada de Centroamérica, o las Anfipteras egipcias). En su forma de serpiente se dice que sus alas sólo le crecen cuando ha llegado a su edad madura; cuando es adulto puede volar a su antojo y el batir de sus alas es tan poderoso que puede derribar grandes árboles e incluso levantar gigantescas olas que hacen naufragar las embarcaciones que estén cerca de él; es como todo dragón una representación de los fuertes vientos.

 

Suele también ser representado con forma de rana, ave, pez, murciélago y hasta forma similar a los hombres —Un poco la imagen del mito moderno del vampiro trasladado a estas tierras—. Se dice además que su cuerpo estaría cubierto de espinas que asemejan el pasto o los arbustos de ramas retorcidas —un disfraz para pasar desapercibido entre los arboles donde se oculta—, también se le describe con ganchosos cuernos. Imagen y comportamiento en este vampiro permite equipararlo al moderno mito del chupacabras (otro ser que se alimenta de sangre y cuya forma no es conocida y es descrito desde apariencia de perro a una criatura similar a un canguro con espinas a todo lo largo de su espinazo).

Se cree que esta criatura acostumbra a vivir cerca de los lagos y ríos, y durante el días y las noches de calor extremo se oculta entre las ramas de los árboles; su presencia es observable por el excremento rojo sangre que chorrea de los árboles en donde vive. También se puede saber de su presencia al escuchar los agudos silbidos estridentes. Sus malos olores y su aliento suelen provocar lesiones similares a la sarna.

Para escapar de su presencia los habitantes y sus animales deben trasladarse a otros lugares, si no se puede abandonar el lugar sólo se puede combatir a este mal mediante la intervención de una Machi que conozca la ceremonia mágica para ahuyentarlo del lugar. Para matarlo, se cubre con una tela fuerte el árbol en que está escondido para que no pueda huir y en seguida se prende fuego al árbol. El origen del piuchén podría ser el castigo o un acto de una mala transformación dada por un brujo que al fracasar en una acción mágica queda este horrible ser que puede adquirir formas diferentes.

El Cuchivilu

Los pescadores del lugar solían fabricar corrales de pesca, que se llenan con agua en la marea alta y cuando la marea baja dejaba atrapado a los peces. Cada cierto tiempo surge de las aguas una criatura que es un cruce entre cerdo y serpiente, entra a los corrales y devora a los peces atrapados en los mismos. Tras su festín el corral queda maldito y los peces no regresan.

Los cuchivilos habitan en el fondo del mar, en zonas poco profundas y cercanas a las costas de Chiloé; suelen ir a nadar a esteros, lagunas o pantanos; por ello hay que tener cuidado al bañarse en estos lugares, ya que su presencia provoca que el cuerpo de la persona que se bañe en esas aguas se cubra de granos o de sarna. Sus gruñidos implican al que escucha una pronta muerte.

En El Salvador existe un mítico animal similar, un ser mitad cerdo y mitad serpiente que anuncia la lluvia, es llamado cuyancúa y suele aparecer en en grupo; sus gruñidos son escuchados por toda la selva cuando la lluvia los empapa.

El Cuero

El cuero, también conocido con el nombre de cuero del agua, manta o manta del Diablo, es un ser similar a una raya, aunque más delgado, parecido un cuero curtido (de ahí su nombre), pero con los bordes rodeados de garras. En un extremo de su cuerpo sobresalen apéndices similares a tentáculos que terminan en ojos desorbitados.

Habita en todas las aguas (dulces o saladas), pero principalmente en las lagunas oscuras. Ataca frecuentemente al atardecer, a las presas en la orilla que están bebiendo o bañándose en el agua. Quien se tope con esta criatura es arrastrado con sus garras a las profundas aguas, donde posteriormente les chupa toda la sangre de la víctima con su boca que se encuentra en la parte inferior y parece una ventosa.

Los Machi (hechiceros tribales) usan ramas de un arbusto de gruesas espinas, engañando al cuero quien piensa que es una presa; que al envolverlas desgarra su delgado cuerpo con las duras espinas. En otras versiones aparece como una criatura que acompaña al Trauco y lo ayuda en sus maldades.

Relacionado o confundido con el cuero tenemos en la mitología mapuche al Guirivilo (literalmente zorro-serpiente), también conocido como Nguruvilú, guruvilu, Ñuruvilú, ñirivilu, ñivivilu, ñirivilo o nirivilo. El Guirivilo es una criatura de gran tamaño con cuerpo de zorro (o de gato según otras versiones) y resto de una culebra similar a una serpiente marina; su gran y larga cola esta rematada en su extremo unas uñas, que utiliza como garra, y con la cual produce también torbellinos en las aguas. Según las leyendas es un tipo de “Zorro de agua” de fuerza descomunal que habita en los remansos de los ríos y en aguas cenagosas. Se dice que utiliza su extraña y gran cola con uñas, como una garra para enredar a hombres y animales que se bañan en sus aguas y poder arrastrarlos al fondo para alimentarse de los ahogados. No suele salir a la tierra; y la única manera segura de cruzar un río en el cual viva un Guirivilo es en una embarcación.

El Camahueto

El camahueto, también conocido como Chivato Marino, es un ternero de pelaje corto que va desde un color plomizo (gris) a un verde muy brillante, con un cuerno en medio de la frente.

Inician su vida bajo la tierra de los cerros cercanos al mar; su nacimiento incluye: un trozo del cuerno de otro camahueto enterrado en esos cerros, el polvo del cuerno lanzado en un pozo, o como una cría de la vaca marina chilota, que se fue enterrar en una madriguera bajo la tierra.

Luego de pasar entre veinte a treinta años bajo tierra, el camahueto emergen para dirigirse hacia el mar al encuentro de la vaca marina. En su trayecto destruyen todo lo que se interponga en su camino. Esta migración ocurre casi siempre en noches de tormenta y deja como rastro el derrumbe de zonas costeras y grandes hendiduras en el terreno, por las que surcará luego un riachuelo (es el mito para explicar las riadas que se producen de tanto en tanto y que bajan de los cerros al mar en años de muchas tormentas).

El camahuelto es atrapado por un brujo mediante el uso de una cuerda tejida con zargazo (alga); o por una machi mediante el uso de una cuerda tejida con voqui (planta trepadora). Al ser atrapado se le corta su cuerno, volviéndolo completamente manso y guiándolo al mar sin que provoque más destrozos. Los brujos y machis buscan su cuerno ya que preparan pócimas para curar varias enfermedades y como afrodisiaco sexual para los hombres (a igual uso que el cuerno del unicornio europeo); pero cuidado con el exceso, ya que puede producir locura violenta. También se usan trozos del cuerno para enterrarlos y producir más camahuetos.

La Vaca Marina o Vaca Chilota

La vaca marina es descrita como una gran vaca (gruesa y gorda); con patas como aletas, que sale a tierra cuando contempla un gran toro. Su origen se encuentra en una vaquilla que murió ahogada por olas mientra peleaban las serpientes Tenten Vilu y Caicai Vilu. Sería vuelta a la vida por Caicai Vilu con el único propósito de aparearse con los toros salvados por Tente Vilu.

Tras aparearse con el toro, este queda impotente y solo mira al mar buscando aquella vaca que lo embrujo. Así el toro ya no tiene más utilidad práctica para su dueño, salvo como carne de parrilla. Triste final para un gran macho, que sin saberlo pagó cara su lujuria, ya que lo que busca la vaca marina es acabar con sus congéneres terrestres. El único bobino que resiste su poder es el Camahueto, quien busca a la vaca chilota para poder reproducirse.

Caballo marino chilote

Existe una raza de caballos marinos, no muy agraciado pero de enorme tamaño. Solo puede ser visto por quienes con poderes mágicos y lo describe parecido a un caballo normal, con el hocico más largo, crines doradas, patas en forma de aletas y una firme cola propulsora, semejante a la cola de un pez y tendrían un color verdoso amarillento oscuro porque se alimentarían de algas marinas como el luche y el cochayuyo. Los caballos marinos tienen una corta vida de sólo cuatro años, luego de los cuales muere y se convierte en gelatina que se disuelve en el mar.

Su presencia significa que pronto los corrales de pesca dejaran de servir. Suele ser el transporte que usan los brujos para ir de la tierra al Caleuche ya que los brujos tienen prohibido usar la magia para alcanzar el barco fantasma. Los brujos escogen mientras nadan a los caballos y los marcan para que queden a su servicio, a los cuales llaman luego por silbidos y dominan con lazos hechos de sargazo (un tipo de alga). El tamaño del caballo varia desde uno normal usado como nave por un brujo, hasta aquellos con tamaño tal que pueden transportar hasta trece brujos sobre sus lomos cómodamente.

Basilisco chilote

En estas tierras también existe la leyenda del basilisco, ser con cabeza de gallo y cuerpo de culebra. Nacido del huevo una gallina vieja o de un gallo colorado que han puesto un pequeño huevo redondo de cáscara gruesa y rugosa se diferencia del basilisco europeo, por ser del tamaño de un gallo.

El basilisco permanece oculto en el día baja lo vivienda del dueño del gallinero; y en la noche entra en los dormitorios y les succiona le aliento a sus moradores, dejando seca la garganta de las víctimas, que mueren de una asfixia asmática. Para neutralizarlo hay que quemar el huevo inmediatamente y acabar con el gallo o la gallina que haya puesto el huevo de donde nació el basilisco. Pero si rompe el cascarón, la única forma de eliminarlo sería prenderle fuego a la casa en donde ataca.

El basilisco tiene sus raíces en el Colocolo de la mitología mapuche. Una mezcla de gallo, serpiente y rata; según distintas versiones tiene distintas proporciones de cada animal. Al igual que el basilisco chilota, el Colocolo se alimentaría de las personas succionando su saliva.

Aves de mal agüero

La leyenda cuenta que el Coo, el Raiquén, el Mandao y el Deñ, son aves relacionadas estrechamente con los Brujos de Chiloé. Entre estas aves, el Coo, el Raiquén y el Deñ serían las formas sobrenaturales más frecuentes en la que se transformaría el brujo, todas aves con apariencia de búhos o lechuzas, aves que en la mayoría de las culturas presagian la muerte, su naturaleza nocturna (contraria al comportamiento de otras aves) y su vuelo silencioso les han dado a estas aves esta iconografía.

El Coo es una especie de lechuza de grandes ojos redondos muy brillantes, y un plumaje de un color pardusco, usada por los brujos para anunciar ante los enfermos que su muerte esta cerca. En la noche el brujo transformado en ave puede penetrar en la vivienda de la víctima, a la cual le haría cortes en la espalda, brazos o piernas mediante las filosas garras del Coo; o podría arrancarle de raíz el pelo, para usar esos cabellos para poder confeccionar polvos con los que el brujo causaría las enfermedades que terminarían con la muerte del enfermo convaleciente. En otras situaciones el ave vuela a las poblaciones y golpea sobre las ventanas hasta atraer la atención de la victima del hechizo del brujo y avisar a su familia para que sepan el final presagiado.

El Raiquén es en apariencia muy similar al Tucúquere (otra especie de búho de la región), el Raiquén solo se diferencia por poseer un plumaje más negro, un canto diferente, y una mirada que lo señala como una presencia sobrenatural. El Raiquén sería una de las formas sobrenaturales en la que se transforma el brujo, y sería usada por el brujo para indicar personalmente la muerte de una persona; su anuncio se reconoce al escuchar el ruido que hace al volar, como si fueran espuelas que se agitan; o por un canto similar a las palabras “Piruí-piruí-piruí”.

El Mandao, apócope de la palabra mandado, también conocido Huilco, Huelco o Diucón, presenta apariencia del Duicón, un ave de color gris oscuro, pico y patas de color negro, y ojos colorados que brillan como si fueran “ojos de fuego”. Entre las aves de los brujos, el Mandao sería la escogida como ayudante diurno y es utilizado como mensajero o espía. El ave espía por las ventanas y en caso de avisar un mensaje picotea los cristales; señal de que alguien de la casa enfermara.

El Deñ tendría un aspecto similar al de un tiuque, pero con ojos más grandes y luminosos semiocultos por un fino plumaje color pardusco; muy similares a los de una lechuza. Trasformado en Deñ, el brujo en las noches más oscuras y silenciosas se posaría en las ramas de un arbol cercano a la vivienda de la victima, asustando a sus moradores y atormentándolos con gritos, a modo de burlas y carcajadas escalofriantes, y siempre mirando con sus ojos brillantes hacia el hogar; quienes esperan y tratan de adivinar que desgracia se les viene encima.

El origen de estas aves de mal agüero están inspiradas en el Chonchón (Chon-chon, Chuncho, Quilquil o Tué-tué —como el sonido que emite—) de la mitología mapuche. El Chonchón es descrito como una cabeza humana cuyas orejas son alas y que tiene garras afiladas. Este ser es un brujo transformado por un mágico ungüento (crema) que permite desprender la cabeza del resto del cuerpo, adquirir plumaje, garras afiladas y grandes orejas que se transformarían en alas para poder volar; y si lo desea incluso podría realizar una transformación completa para adquirir la forma de una especie de búho o lechuza. El cuerpo queda en la casa y es necesario tener otro mágico ungüento para volver a su forma humana. Para acabar con el brujo es un buen momento, basta con perder, ocultar o destruir su ungüento; el Chonchón se estrellaría con el suelo a saber que no podrá volver a ser humano y en el suelo solo quedaría quedaría el cadáver de una lechuza o búho.

Reptiles mágicos y la fortuna

El Vilpoñi o Vilpoñe es literalmente lagarto/culebra de las papas; es descrito como una gran lagartija que se alimenta principalmente de ratones y otras plagas, ayudando a los campesinos a salvar sus cosechas. Eso es cierto y valido mientras el campesino pague al brujo por mantener a salvo su cosecha, caso contrario el vilpoñi se alimenta de las papas de la cosecha arruinado al agricultor, también algunos campesinos pagaran al brujo para que use al lagarto para provocar daños en cosechas de agricultores rivales. El vilpoñi, terminado el periodo de cosecha entra en invernación.

El Lluhay, también conocido como Lluaya, Lluhaya, Yuayua, Yuhay, es otro reptil, de más o menos un metro de largo; con dos grandes colmillos y presentaría una piel similar a la plata; lo cual le daría una apariencia de extraordinaria belleza. Se dice que es un animal de larga vida (eterna según algunos), muy escaso y apreciado; tenerlo dentro de la casa es signo de buena fortuna y prosperidad. Es alimentado con leche por sus anfitriones, y usado por los mismos para que se alimente de cultivos de agricultores rivales. A diferencia del Vilpoñi, si el Lluhay no se alimenta de papas, abandona a su dueño y no vuelve, por ello no puede dejar de atacar las cosechas de los vecinos.

Tanto el Vilpoñi como el Llyhay tienen su origen en el Culebrón o Viborón de la cultura y tradición rural de Chile y de Argentina, y el mito se equipara en algunos puntos a la leyenda de Europa del Cuélebre, de la mitología asturiana y mitología de Cantabria, que es un dragón, similar a una serpiente alada vinculado a la protección de tesoros. Hay otros “dragones (serpientes aladas)” vinculados a la región chilota y al culebrón; como son el Piuchén, el basilisco chilote y el Colo-colo, pero estos tienen un aspecto negativo, vinculados a los vientos, los malos olores (pestes) y enfermedad.

El culebrón no solo según las referencias tiene semejanza física a su equivalente europeo (serpiente alada), sino que hace la labor de guardián de algún misterioso “entierro” (tesoro enterrado). El culebrón atrae con la mirada a su víctima y es capaz es capaz devorar animales y hombres enteros, prefiriendo los animales vacunos al hombre. El culebrón es atraído por los tesoros, generalmente de monedas de plata enterradas por alguien para ocultarlas de ladrones y bandoleros. El culebrón también tiene la capacidad de atraer la riqueza y otorgar a su dueño prosperidad en todo lo que realiza (como el Vilpoñi y el Llyhay), y para poder mantener domesticado al culebrón, el amo sacrificaría algún animal cada año para mantener contento a la bestia que garantiza su fortuna.

El mito por supuesto adquiere algunas connotaciones terroríficas en algunas versiones y regiones, sobre todo en Argentina, ya que el culebrón sería asociado a la serpiente del mal que tentó a Eva y Adán; por tanto vinculada al diablo; y para mantener contento a la bestia los sacrificios implican seres con alma (humanos); generalmente enemigos o obreros contratados por la temporada de cosecha del amo, quienes son personas que mueren por accidente, o desaparecen misteriosamente en la cosecha; en las grandes fábricas suelen ocurrir que la victima caiga en alguna caldera; o en campo en el trapiche, donde el obrero cae en la cinta transportadora que tritura la caña. El año de mayor provecho será aquel cuando más peones devora el Familiar.

No en todas las versiones se trata de una gran serpiente, la bestia puede asumir diversas formas, siendo las más comunes la de grandes perros (candejo), grandes gatos (jaguares), toros, jabalíes, etc. El conocimiento sobre la existencia de un espíritu familiar debe el dueño pasarlo a sus hijos, para que el familiar continué en la familia. De no transmitirse el conocimiento, una vez muerto el patrón, el familiar moriría de hambre y la fortuna familiar se perdería; quedando la familia maldita.

Canes sensuales

El Trehuaco o Treguaco, en lengua mapuche significa literalmente “agua de perro o perro de agua” y que puede ser traducida como “agua mala”; es descrito como un hermoso animal muy parecido a un perro de oscuro pelaje, firme musculatura y extraordinaria fuerza que habita en una laguna cercana a Llaldad, en el extremo sur de la Isla Grande de Chiloé. El mito señala que cuando alguna joven chica se acerca a la laguna y dice las palabras adecuadas, las aguas retroceden y en el centro de la laguna aparece el Trehuaco, quien tras algunos juegos previos termina en una relación sexual con la joven; tras el acto las aguas de la laguna retornan ante el llamado de la criatura y la chica despierta en su casa sin saber como llegó ahí.

Lo que no aclaran los mitos es la causa por la cual la joven va a la laguna e invoca a la criatura y si después de esa relación de zoofilia ella queda embarazada o algo similar a lo que ocurre con el Trauco, como una forma de justificar un embarazo no deseado.

El Ruende es parecido a un perro, pero no lo es. De tamaño mediano, posee una mirada hipnotizadora, es muy lanudo y de color negro, con un hocico dispuesto en el extremo de una larga trompa húmeda y brillante, que algunos intentan asemejarla a un miembro viril. Orejas un tanto largas y puntiagudas y extremidades cortas para su talle.

Por su apariencia física (feo) es un ser dispuesto a ayudar a los hombres de igual condición; para invocar la presencia de este ser se debe primeramente acudir durante cuatro días al pié de un árbol llamado “Tique”a orillas de un riachuelo, a la hora del crepúsculo, invocando el nombre del Ruende. Al anochecer del cuarto día aparece la criatura y el “convocante” señala a la mujer elegida (este es un ser totalmente machista ya que solo ayuda a hombres). El Ruende buscará a la escogida en la oscuridad de la noche mientras duerme y la despertara; con su mirada penetrante la hipnotizará y hará que a que bese su hocico impregnado del “Llapuy” (una poción mágica usada por brujos para enamorar a las mujeres). Ella entonces empujada por la poción seguirá al Ruende hasta el árbol de Tique donde será entregada al hombre que espera ansioso.

Gusanos mágicos

El Coñipoñi es un gusano que cumple la función de cuidar niños. Habita en los tallos de las plantas de papas que se cultivan en Chiloé. La tradición dice que las mujeres chilotas que tienen un hijo e alegran cuando encuentran uno de estos gusanos, ya que lo colocan bajo la almohada del recién nacido y lo alimentan con unas pocas gotas de leche materna. De esta forma, la madre conseguirá que su hijo sea un niño feliz y tranquilo.

La Piruquina, cuyo nombre significa “estirpe de los gusanos” es una culebra gigantesca, de color rojo intenso. Vive bajo tierra entre 25 y 30 años y cuando ha completado su desarrollo emerge a la superficie y las escamas de su cuerpo cambian a un rojo más oscuro, de tono terroso; primero eleva su cabeza, toma aire, abre sus ojos y a los pocos minutos se desintegra dejando en su lugar un conjunto de gusanos oscuros; si en ese proceso de trasformación es vista por algún hombre este muere en el acto, no se aclarara como ocurre, pero lo más seguro es que sería asfixiado por los malos olores.

Otros seres

El Millaoso es un ser con apariencia de un oso de gran tamaño, pero con patas son como las de un lobo marino, de un pelaje dorado. Sale del mar a fines de diciembre hasta comienzos de enero, temporada en la cual maduran las frutillas silvestres que constituyen su comida favorita; el resto del año se supone que vive en el mar, pero nadie sabe donde específicamente.

El Puyo es una quimera, un animal bisexual que tiene tres patas, pelaje de color gris amarillento y dos cabezas con largos y torcidos cuernos; estas cabezas suelen ser de cabra, pero también pueden ser de otras razas de ungulados domésticos (vacas, ovejas, cabras, cerdos, etc). Los puyos viven en las nubes y descienden en noches de tormenta a copular con los animales de las granjas; regresando al amanecer a los cerros para volver a las nubes; su descendencia son animales deformes. Los puyos son la explicación mítica de los desordenes genéticos naturales que ocurren de tanto en tanto en el ganado al cruzar animales emparentados.

El carbunco se manifiesta bajo la forma de un diminuto perrillo blanco o toma la forma de una libre blanca, incluso de una ostra marina, en todos los caso el animal esta rodeado por una luminosidad como la de las luciérnagas. Aparece emergiendo desde el suelo como una llamarada en las oscuras y tranquilas noches cercanas al solsticio de invierno. El carbunco es el celoso guardián de los metales y tesoros escondidos por alguien en el subsuelo (vulgarmente llamados entierros). La persona que descubra uno de estos animales deberá lanzarle un objeto o soga con el cual atar a la criatura, que lo arrastrará y llevará al lugar donde se oculta con el tesoro, antes del amanecer se debe buscar el objeto que suele aparece casi todo enterrado al pie de un Calafate (planta de la Patagonia). Se debe acudir a la medianoche siguiente llevando una pala nueva. Además se debe ir acompañado de una anciana viuda y un gato negro. Cavar una vara (algo así como tres pies), soltar el gato dentro del hueco, el gato desaparece mágicamente; seguir cavando otra vara más y el gato reaparece en las brazos de la viuda; repetir hasta llegar al tesoro. Se debe respectar las distancias de cada paso y lanzar el gato en el momento correcto, o el buscador de tesoros puede morir envenenado, y en caso de que tenga algo de miedo el tesoro se volverá roca sin valor.

En Ecuador se describe al Carbunco como el perro del diablo, que tiene un lucero en la mitad de su frente y ojos de fuego que paralizan a cualquiera que lo vea. Aparece ocasionalmente en las noches oscuras y en los lugares solitarios. La persona que se llegue a encontrar con este ser, puede resultar favorecida, pues quienes conocen de esta leyenda cuentan que el Carbunco entrega y vomita una bola de oro incrustada de piedras preciosas, quien recibe estas alhajas no debe mostrarse ambicioso, porque si lo hace el Carbunco quita el tesoro y se lo traga, desapareciendo inmediatamente en la oscuridad, mientras que la persona puede quedar ciega o paralizada. También es descrito como un gato negro con un diamante en la frente que emite un gran destello.

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Para más referencias sobre los mitos de Chiloé se puede consultar: aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí

Los Dragones (5)

Los dragones del cielo, corresponden con los dragones orientales. A diferencia de occidente, el dragón oriental esta vinculado con el elemento agua, es adorado por los pueblos de China, Corea, Indochina y Japón; y es símbolo del poder imperial y de los grandes ríos. Los dragones orientales no tienen alas, tienen un cuerpo alargado y una cabeza similar a un caballo. Dentro de sus principales representantes tenemos:

  • El dragón oriental, de colores que van del dorado a los verde azulados, de tonos oscuros a casi blancos hay tres subespecies la japonesa, la china y la indonesia, siendo la diferencia entre las razas el número de dedos en sus patas, tres, cinco y cuatro respectivamente.

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  • El dragón tibetano, habitante del Tíbet y el Himalaya, su única diferencia con su vecino es su color, que va del amarillo al escarlata o al rojo carmín. Su dieta es el famoso Yeti (hombre mono de las nieves).

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  • El cóatl, (Quetzalcóatl) es una serpiente emplumada, no tiene patas pero si un par de alas como pájaros, a diferencia de los dragones occidentales que son más como murciélagos; el Coatl de los pueblos mesoamericanos es la representación de la fertilidad y la lluvia, al igual que los dragones orientales. Es el único representante de la familia de los dragones que existe en las Américas. Seguramente una especie relativamente nueva, recordemos que las aves descienden de los reptiles (dinosaurios). El nombre de Quetzalcoatl significa lo que vuela (quetzal–ave), lo que se arrastra (coalt–serpiente), es un dios que abarca todas las cosas, de ahí el sobrenombre de serpiente emplumada.

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  • Las Anfipteras (Amphipteres) habitan del cercano oriente hasta india. Tienen el cuerpo de serpiente pero dos pares de alas emplumadas, similar al quetzalcoatl, pero de menor tamaño. Se dice que en Arabia y Egipto estos pequeños dragones venenosos acabaron en los estómagos de las ibis. Su origen parece ser egipcio, entre sus representantes en la tierra del Nilo tenemos a Apep (el Apofis griego) en la versión del demonio egipcio y las diosas serpientes Mertseger (guardiana del valle de los reyes) y Buto (que aparece protegiendo al faraón, siempre representada en su corona). En Fenicia se las conoce como Agathos Daimon (y como los daimones griegos protegen las casa, un posible recuerdo venido de la costa africana cercana).

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