Los Duendes

Los Duendes es un término con un contenido tan amplio que parece imposible definir claramente a qué seres se refiere. La palabra adquiere en el mundo hispano una polisemia similar al término inglés “fairie” (hadas). Quizá el único carácter común a todos ellos es el pertenecer al género masculino, por contraposición a las hadas y ninfas que son femeninas. Son personajes traviesos, buenos y malos, que intervienen en la vida de los humanos con sus pesadas bromas; entre ellas tenemos: hacer desaparecer cosas o cambiarlas de sitio, los ruidos extraños, el fuego que se apaga o se enciende, risas estentóreas, apedrear muebles.

Normalmente, los duendes en el mundo hispano se caracterizan por su afición a convivir con los humanos; eligen vivir en rincones escondidos de las casas, normalmente las bodegas, las cuadras o el desván. No coinciden las descripciones de los duendes y acerca de un tamaño concreto, pero sí están de acuerdo los estudiosos que no son muy altos, variando su tamaño desde insectos, a ratones y siendo su mayor tamaño el de un niño pequeño. Su apariencia va de hombrecitos similares a ratones (incluida cola) humanizados que visten trajes de monjes y frailes, hasta la apariencia de pequeños diablos, con colas y cuernos, es por ello que también son llamados Diablillos Familiares o Espíritus Familiares. Los duendes son conocedores de tesoros ocultos y de encantamientos mágicos de ahí que sirvan a grandes magos y brujos.

Genios, Djinns e ‘Ifrits

Los Genios eran según los romanos duendes domésticos, similares a los Manes o Lares (espíritus de los difuntos que rondan y protegen a la familia); elementales de aire como las hadas, fueron en su momento —junto con los duendes— su contraparte masculina; entre los genios más famosos en la literatura tenemos a Oberón, el celoso marido de Titania.

Hoy, sin embargo, asociamos a los genios con los poderosos espíritus del desierto, conocidos como Djinns (Jinns o Yinns) de las mil y una noches, (conocidos también como: mared, jotrobs, saal y bahari) encerrados en lamparas, botellas y anillos mágicos, condenados a cumplir con los deseos (tres por lo general) de quien los libere de su prisión.

Los Djinns son equivalentes a los Daimones greco-romanos, en general suelen ser favorables a los pedidos de sus amos, pero existen aquellos que siempre logran transformar el deseo mal pedido en algo negativo y peligroso, estos genios malvados y poderosos son conocidos como ‘Ifrits (Efrit) (genios malos) cuyo nombre significa el astuto, en burla, ya que siempre suelen ser engañados por su candidez ante el ingenio de los hombre, para que vuelvan a su botella.

Existen también los Sheyatines (equivalentes a los demonios) y los Goules (que serian algo similar a los duendes malos, Kobolds, etc.), todos ellos que en el mito árabe estaban al servicio del poderoso (y sabio para pedir sin problemas) Rey Sulaymán (Salomón); aquellos que se negaron fueron los encerrados en botellas, por eso evite abrir las botellas con genios dentro, seguro se trata de un malvado ‘Ifrit.

Cabe señalar que existen genios femeninos en el mundo árabe, así tenemos las Gennias (buenas) y las Goules (malas). El origén de los Djinn e ‘Ifrit se encuentran en el mito árabe donde Aláh llamó a su guardia personal Khalit y Mallic, a ambos los transformó en león y loba, De la unión de ambos nacerían siete jóvenes y siete doncellas, que serian los padres de todas las razas de genio árabes

Las hadas

Las Hadas propiamente, de tamaño minúsculo, distribuidas hoy por todo el mundo. Suelen poseer, a diferencia de otras especies, alas de insectos –mariposas principalmente–; a semejanza de las sílfides que las tienen de libélulas. Las hadas, al igual que las ninfas, son todas seres femeninos. Destacan entre las hadas Mag (la oscura reinas de las Hadas, otra forma de la diosa de la guerra Morgana, hija de la diosa Dana) y Vivian (Viviana), la Señora del Lago, ambas de la gesta del rey Arturo. Entre las hadas famosas en la literatura encontramos a Titania, reina de las hadas, en la obra “Sueño de una Noche de Verano” de William Shakespeare; el Hada Azul, del “Pinocho” de Carlos Collodi, y la Campanita de “Peter Pan” de J. M. Barry; también tenemos las hadas madrinas (ambas sin nombre) de la Bella Durmiente y Cenicienta. Las hadas madrinas se suelen mover en grupos de tres generalmente, en recuerdo de las tres moiras griegas, las tres parcas romanas o las tres nornas germanas; todas diosas ancestrales que dictaminan el destino de hombres y de dioses, y que dotan de dones a los recién nacidos marcándole su fortuna (no nos olvidemos que hada significa en definitiva destino).

hada.jpg

campanita.jpg

titania.jpg

morgana.jpg

vivian.jpg

Existen varias clases de hadas, algunos hablan de hadas solitarias y otras gregarias; se suele hablar de hadas madrinas, de hadas buenas y hadas malas, de hadas minúsculas (como la Campanita de Peter Pan) y de hadas de tamaño igual a las mujeres humanas (aunque el tamaño sea relativo, ya que como elementales que son pueden cambiar de forma y tamaño). En su apariencia humana se las suelen confundir con ninfas, y sílfides. En su forma humana tenemos primero a las llamadas damas blancas, nombradas así por su espectral aspecto; estas suelen aparecer en noches de mucho viento con velas entre sus dedos, algunas ayudan a los caballeros en sus andanzas, y otras los conducen al más allá (casi como las banshees). Siguen las damas verdes, que son otro nombre dado a las driades, ninfas griegas vinculadas a la vegetación y los arboles. Las fatas son las que más aparecen en los cuentos de hadas, con formas de ancianas u otros disfraces prueban a los viajeros pidiendo ayuda, y castigan con terribles maldiciones a los que desconocen sus solicitudes. También tenemos a las Xanas que se casan con los hombres, siempre que estos no rompan una promesa, la cual siempre que terminan por incumplir, trayendo desgracia al mortal. Las Gwragedd Annwn (o Annwfn), son las hadas de los lagos en Gales, al igual que las Xanas suelen casarse con hombres, a los que imponen la condición de que no les ‘peguen, repriman o amonesten’ más de tres veces; como suelen lloran (en bodas y nacimientos) y ríen (en funerales) sin motivo aparente, los maridos terminan incumpliendo la condición, con el resultado ya conocido. Una pariente cercana es la Gruagachs, son velludas y entran chorreando agua en las casas, donde piden que se les deje calentarse al fuego (similar a las fatas).

Los reinos sin tiempo, reinos de las Hadas

Las hadas suelen vivir en lugares atemporales, donde el tiempo no pasa; quien se adentra en sus dominios puede quedar atrapado para siempre y lo que es una noche en aquel lugar, pueden ser años en el mundo mortal; ejemplo de estos lugares tenemos donde reinaba la bruja Circe, que atrapó a Ulises en su regreso y cinco días fueron cinco años; o al famoso “Rip Van Winkle de Washington Irvin”, quien cuando despertó descubrió que había pasado varias décadas y había perdido a toda su familia. Avalón y la isla de Man son sin lugar a dudas los lugares más recónditos del reino de las hadas inglesas, y donde se dice que ahí reposa de sus heridas, hasta que sea revivido para continuar su lucha contra el mal, el gran rey Arturo. Los reinos de las hadas también tienen un problema para los humanos, cuando estos se adentran en sus dominios van perdiendo sus recuerdos y olvidando sus memorias; así en la “Historia Interminable” de Michael Endel, el joven Bastian Baltasar Bast a medida que va pidiendo deseos, en la tierra de fantasía, va olvidando aspectos de su vida en el mundo real; igual ocurre con Peter Pan en la tierra de Nunca Jamas, a quien se le ha olvidado crecer.

Las Banshees

Las Banshees son hadas de pelo oscuro, o totalmente blanco, caras pálidas y ojos rojos de tanto llorar. De origen escocés e irlandés, son llamadas también las lavanderas, al ser vistas en los ríos lavando prendas manchadas de sangre del que está punto de morir. Su llanto, para quien las escucha, es sinónimo de su pronta muerte o la de algún familiar; ya que estas hadas, no son hadas madrinas que vienen a dar bendiciones al recién nacido, sino hadas de la muerte, que le señalan que la hora ha llegado para el desafortunado. La Banshee más famosa es Aibhill, y pertenece a la familia real O’Brien.