Faunos, Satiros y Silenos

Contraparte masculina de las ninfas son los Sátiros (griegos) o Faunos (romanos), seres con torsos humanos y patas de cabras; vigilantes de los bosques, siendo sus representantes griegos más destacados: Pan, (un hijo de Mercurio) y cuya apariencia inspira pánico (de aquí el origen de la palabra) y Sileno, anciano borracho encargado de cuidar al niño Baco (por lo general se suele llamar silenos a los sátiros o faunos viejos, y en algunos mitos le ponen piernas de caballo y no de cabra).

En España son conocidos como Busgosos; en Escocia tenemos al solitario Urisk, que aunque busca compañía nadie se le acerca por su aspecto; también tenemos como fauno famoso al travieso y pequeño Puck, heraldo del rey de los genios Oberon. Otro grupo en las leyendas celtas habla de los hombres con patas de ciervo y cornamenta del mismo animal, los Cerninos, restos seguramente del antiguo dios celta Cernunnos (el astado, por las astas, los cuernos si prefiere); también en el norte de Europa existen los Korreds, a una raza de sátiros pequeños, pero sin los cuernos de cabra.

En Irlanda existe una especie de fauno con el rostro de cabra, denominado Phooka, aunque a diferencia de Pan, no se ocupa de las ovejas y cabras, sino de conejos, liebres, ardillas y similares. El phooka suele transformase en diversos animales, preferentemente en caballos para poder recorrer la tierra a gran velocidad. También, por jugar, suele asustar a los caballos; haciendo que los jinetes que los montan sean llevados en largas y terroríficas cabalgadas por campos y bosques.

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