Aves fantásticas.

Entre los pájaros mágicos destaca en primer lugar el Fénix, esta águila dorada de larga cola multicolor. Según los mitos recorre en su vuelo desde Egipto hasta India. La longitud de la vida de esta ave varia, algunos dicen que vive quinientos años, otros mil. Cuando va a morir el ave emigra al oeste, recogiendo ramas de canela y arboles de especias, desde Arabia a Egipto, y terminando en Heliopolis (Egipto) o en Fenicia, donde prende fuego a las ramas golpeando con su pico rocas de pedernal, consumiéndose entre las llamas, de las cuales crecerá a los pocos días un ave igual a su progenitor, siendo por ello un famoso símbolo de la inmortalidad.

Le sigue el Roc (Rukh), una especie de águila impresionante, capaz de levantar un elefante como almuerzo; proveniente de los mitos árabes, aparece en la historia de Simbad el marino, en su segundo viaje escapa de la isla de Madagascar atado a una de las patas de la poderosa ave negra. También en su quinto viaje cuando su nave topa en una isla desierta, los marinos descubren un nido de roc, y cocinan el huevo y/o la cría ya nacida, Simbad se da cuenta del peligro y les dice a todos que corran a la nave, tarde es ya, los padres roc en su furia destrozan la nave con rocas. Simbad (único sobreviviente) queda naufrago nuevamente. Aladino también debe buscar la cascara del huevo de esta ave para poder preparar el remedio que salvara la vida de su esposa. Algunos señalan que sus alas cubren el cielo, sus ojos brillan como relámpagos, sus gritos resuenan como truenos, representa al monzón que avanza por el océano Indico y que destruye naves a su paso. Se indica que sólo un águila tan enorme puede atacar a un gigante o titán, Prometeo sufriría así su castigo del pico de un poderoso Roc. Los judíos tienen un ave similar, capaz de cubrir el sol con sus alas, la llamaban Ziz y formaba parte de la grandes bestias, junto con el dragón Leviatán y la terrible Behemoth.

Las aves gigantes como el Roc tienen raíces más antiguas, en Persia un ancestro, el Simurgh (Simorgh, Simurg, Simoorg, o Angha) es capaz también de levantar elefantes. Esta criatura está relacionadas con los grifos y el fénix. Su cuerpo recuerda a un pavo real pero de color cobre y con una cabeza similar a un perro. Su función es la purificar las aguas, es la conexión entre la tierra y el cielo, actuando como mensajero de ambos. El denominado rey de las aves (según los persas) gobierna sobre todas las aves, que en una época de anarquía (entre ellas) decidieron nombrarlo su rey, y muchas viajaron a su montaña para encontrarlo, sólo llegaron treinta (simurgh significa treinta pájaros). Puede vivir hasta mil setecientos años, y cuando su hijo ha crecido, se autoinmola en una pira, como lo hace el fénix, representando la esperanza y la continuidad de la vida más allá de la muerte. Aunque suele ser considerado un ser sabio y respetado por los humanos, que lo consultan, esta ave es peligrosa y tiene un canto con que atrae a otras aves y bestias, a los cuales devora luego. Símbolo de las tormentas y el monzón que trae vida nueva cada año, daría luego origen al mito del roc.

Más antiguo tenemos en India tenemos a Garuda, esta águila gigantesca dorada y roja representa al calor del sol, que todo lo devora (sequía), es alabado en Malasia, Indonesia y Tailandia como la forma local del fénix, y forma parte de sus escudos. En algunos mitos de India es la forma animal de Agni (dios del fuego), su mujer Swahá también adopta la imagen de un garuda hembra, llamada Garudī. Bajo la apariencia de un ser que combina el cuerpo de un humano y un ave; es cabalgadura del dios Vishnu.

Feng-huang, es el fénix chino, inicialmente feng era el ave macho y huang la ave hembra, pero en la actualidad en conjunto fenghuang es el femenino, representando a la emperatriz, contrario al dragón que es macho y que representa al emperador. La descripción es una combinación de animales, pero podemos señalar que tiene apariencia de ave de corral (llamado también por los chinos como gallo augusto), sus colores son más ricos que su equivalente occidental, incluyendo además del rojo y el amarillo, los colores verde, negro y blanco. Símbolo de buenas épocas, desaparece cuando hay conflictos y guerras.

El Cockatrice es otro nombre para el basilisco, representado aquí como un ave con cuerpo de gallo y cola de lagarto o serpiente. Bajo este aspecto (distinto al dragón de seis patas) se hace eco del mito del huevo puesto por un gallo negro a la medianoche de una noche sin luna, y empollado por una serpiente. Como todo basilisco su mirada transforma en piedra a los seres vivos que la contemplen. Su único enemigo es la marmota y teme al canto del gallo, mueren pronto ya que no pueden beber agua, porque verían su propio reflejo.

Otras ave gigante es el Pájaro Trueno de los pueblos indígenas norteamericanos, es descrito como una ave más grande que los modernos aviones, con la parte inferior de color blanco y la superior de color negro. De sus boca salen rayos y truenos, es al igual que roc, imagen de la gran tormenta que avanza en el cielo, de los ciclones que llenan con sus nubes tormentosas el septentrión norteamericano. Aunque los avistamientos de éstas aves se remontan a los mitos indígenas, aves de gran envergadura han sido reportadas desde finales del siglo XIX, no son tan enormes como el pájaro trueno, pero sí con el tamaño para elevar en los aires a un ciervo, a niños e incluso caballos con sus jinetes.

El caradrio (un mítico cuervo blanco) es símbolo de la pureza real, mensajero del dios Apolo, por tanto asociado a la buena salud y la curación de enfermos. De gustos exquisitos, sólo come comida de reyes, (y no cualquier cosa como sus congéneres negros), algunos dicen que el final de las monarquías europeas supondría el fin de esta raza, que al no tener ningún otro color en su cuerpo fue llamado también con nombre del albino. Algunos estudiosos señalan que el caradrio usa su poder de curar (o de infundir fuerzas al enfermo) para proveerse ricas viandas (nada bruto el pájaro).

El Zhar-Ptitsa (pájaro de fuego) de las tierras Rusas brilla con su luz y su maldición para quien lo atrape; trae fortuna a su dueño, pero también desgracias y muerte. El brillo de una sola de sus plumas puede iluminar un salón entero. Tiene la apariencia de un pavo real, pero de colores rojos y amarillo. La historia del pájaro de fuego a inspirado cuentos como los de Ivan y el lobo, y al ballet del propio nombre. En algunas versiones su canto hace florecer la tierra.

El Alicanto es una ave del desierto de Atacama (Chile), de mediano tamaño (si se la compara con el roc), con cuerpo de cisne, pero con pico y garras de águila, con color metálico y donde brillan sus alas, igual que el pájaro de fuego ruso. Habita en las minas alimentándose de oro y plata, y por sus pesadas comidas después de alimentarse no puede volar. Buscado por mineros, ya que les indica donde están las vetas de los preciosos metales, es tras su comida cuando algunos avariciosos pueden atraparlo. Pero el alicanto, a diferencia del pájaro de fuego, puede apagar sus alas brillantes y ocultarse entre las grietas. Si se siente perseguido el alicanto guía a los extraños por entre las cuevas llevándolos a precipicios, o perdiéndolos los laberintos de las minas. Representaciones modernas lo asemejan a la forma antropomórfica de Garuda, como otro genio de aire.

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