Cuentos de alcoba, erotismo, lujuria y desenfreno (1) Introducción.

Los cuentos eróticos, picantes o calientes, son aquellos que nos hablan de los sentimientos más íntimos, de las relaciones humanas más intensas. Hoy toda revista para publico adulto incluye al menos un cuento que nos pones verde de vergüenza de que sepan que los leemos; pero en privado, rojos de rubor nos ponemos al leer sus líneas, al imaginar sus escenas, al pensar en sus imágenes, al soñar que somos nosotros los protagonistas de aquellas palabras impresas.
Pese a este resquemor de leer historias de este tipo en publico, sus orígenes están en antiguas cohortes orientales, en medio de esposas, amantes y concubinas, o en la compañía de geishas y prostitutas; donde reyes, emperadores, sultanes, califas, maharajás y shogunes se deleitaban escuchando estas historias, mientras retozaban con sus amantes. Igual en medio de bacanales y orgías, también en occidente, griegos y romanos escuchaban esos cuentos de las mujeres de la vida. Surgirán de la petición de esos reyes orientales las primeras obras que describen el mundo intimo de la pareja, serían los primeros manuales del sexo

Cuentos de alcoba, erotismo, lujuria y desenfreno (2) Los manuales del sexo.

A la China de la dinastía Han (siglos II AC y y AC) se remontan los primeros manuales del sexo. Hoy no quedan sino vestigios de aquellos primeras obras que adoptaban la forma de diálogos entre los personajes que narraban los cuentos. El siglo I d.C. vería la luz el más conocido mundialmente de estos manuales, el Kamasutra, nacido de la mente de Vatsyayana, un sabio y anciano asceta de la india. Es un manual dedicado al sexo en todas sus formas y expresiones, destinado a dar consejos prácticos a los amantes para mantener la pasión y el fuego en las noches de encuentros. La India de ese entonces era un mundo donde el sexo y sus placeres eran sagrados.

Al mismo tiempo, al otro lado del mundo, dos versiones diferentes surgen y describen la Roma es primer siglo; por un lado tenemos El Satiricón atribuida al poeta Petronio, considerada como la primera novela picaresca, dará la estructura de las novelas posteriores. La historia narra las aventuras de Encolpio y Gitón, su joven amante, que le es constantemente infiel. La obra incluye algunos cuentos que tratan distintos tópicos. En Grecia, San Juan, traía al mundo la segunda obra importante por sus consecuencias, el último de los libros de la Biblia, “Las Revelaciones”, lleno de plagas, desgracias y destrucción, cerraban un capitulo de libertad sexual, era el fin los cultos paganos de fertilidad. Hoy las palabras “Babilonia La Grande [oriente], madre de todas las fornicaciones y las abominaciones de la tierra” [San Juan Apocalipsis 17:05] resuenan como trompetas que marcan el final de los actos de desenfreno, sobre todo del femenino. Tras su publicación, ménades y bacantes desaparecerían para siempre de la historia conocida.

Aunque en el medievo el cristianismo y luego el islamismo cerraron mucha de libertad sexual, no acabaron con el sexo, pero este sólo era ahora sinónimo de reproducción. La idea sobre las relaciones cambió en esos siglos de religiones adoradoras de un único Dios. Diez siglos más tarde, en la India surgiría un segundo manual, el Ananga Ranga, de Kalyana Malla. Fue escrito para ayudar a los matrimonios en el hastío de una vida monógama, lleno de leyes y normas, es la base de todos los manuales que siguieron, muestra a una India ya bajo el dominio del pensamiento musulmán. El último manual digno de mención, es El Jardín Perfumado, del Jeque Nefzawi, escrito en Túnez, dos siglos después del anterior, nos muestra la versión árabe sobre el amor conyugal, en medio de relatos el autor describe con parábolas, poesía y algo de humor lo que los hombres desean de las mujeres y viceversa.

 

Cuentos de alcoba, erotismo, lujuria y desenfreno (3) Recopilaciones de cuentos licenciosos en el medievo.

Los manuales del sexo, aún hoy en día son considerados parte de la literatura erótica, pero lejos están ellos de ser cuentos eróticos. Herederos en forma y estructura de los manuales del sexo, mucho de los cuentos eróticos buscan ilustrar y dar consejos a los escuchas y lectores. A fines de la edad media surgen en el oriente musulmán los cuentos de Las mil y una noches, atribuidas a Abu abd—Allah Muhammed El—Gahshigar, quien vivió en el siglo IX. La obra muestra en su narrativa la estructura común de muchos de los libros de este periodo histórico. Los cuentos inician con el relato de dos reyes hermanos, que descubren la infidelidad de sus esposas y la mujeres de otros hombres (genio incluido). Para no ser sometido a la infidelidad de las mujeres, el sultán Schahriar decide acostarse con una virgen todas las noches, y mandarla a asesinar al amanecer, para evitar su futura infidelidad. Eso ocurre hasta que toca el turno a la hija del Visir, Scherezade, quien para salvarse del terrible destino, cuenta todas las noches una historia al sultán, que deja inconclusa para que el marido tenga que perdonarle la vida por una noche más, hasta llegar a las mil y una noches, cerrando el ciclo de cuentos al aprender el sultán de su joven esposa que no todas las mujeres son infieles y perdonarle definitivamente la vida.

El siglo XIV, conocido como el siglo de la peste negra en Europa, dejó tres obras importantes, todos con una estructura similar a las mil y una noche. La primera y más famosa es la italiana el Decamerón de Giovanni Boccaccio, en ella diez personas, huyendo de la peste en Florencia se refugian en el campo y cada una, durante diez días, narran un cuento, que hablan de la inteligencia, la fortuna y el amor. Igual estructura tienen los cuentos de Canterbury del inglés Geoffrey Chaucer, 120 cuentos son narrados por los peregrinos que van o regresan de la Catedral de Canterbury. En España Juan Ruiz escribe el libro de buen amor, en la obra el autor se involucra en las historias que narra y describe, a veces como actor y otras como espectador, de los hechos de su vida amorosa.

Cuentos de alcoba, erotismo, lujuria y desenfreno (4) Sadismo y otras perversiones.

Las recopilaciones de cuentos estructurados en un hilo conductor serán la base para el nacimiento posterior de la novela moderna, los siglos XV y XVI verán nacer a este nuevo genero literario, incluso Quijote de Miguel de Cervantes refleja la influencia de estas recopilaciones de cuentos, al intercalar dentro de la gran obra cuentos cortos para justificar las acciones de los personajes. A fines del siglo XVIII, Donatien Alphonse François de Sade, dará un nuevo paso en la literatura erótica, abandonando todo resquemor relatará sin tapujos actos que escapan a lo que los manuales y los cuentos cortesanos contaron hasta la fecha. Introducirá el dolor, la humillación y el sufrimiento como parte de las historias de placer sexual. Entre sus obras famosas destacan Justine y 120 días de Sodoma. La primera narra la vida de dos hermanas Justine y Juliette, que deben resolverse la vida al quedar huérfanas. Mientras Justine se trata de mantener casta y pura, Juliette se prostituye para alcanzar fama y fortuna. Casi veinte años después las hermanas se reencuentran sin reconocerse. Mientras la primera esta toda moribunda, la segunda ha logrado sus metas, usando su cuerpo. Cuando Juliette reconoce a su hermana y trata de ayudarla, un accidente termina con la desgraciada vida de Justine, diciendo con ello que la vida casta y pura no trae ninguna recompensa y que para ser felices debemos practicar el hedonismo en la vida. En los 120 días de Sodoma, cuatro adinerados encerrados en un castillo deciden poner en practica, abusando de su poder y dinero, las historias depravadas contadas antes por unas prostitutas; violando y prostituyendo a jóvenes víctimas traídas para tal fin. La obra era una crítica a los excesos del abuso de poder acometidos durante la ilustración francesa.

Cuentos de alcoba, erotismo, lujuria y desenfreno (5) De la Novela Romántica a la Novela Rosa.

El siglo XIX será el fin de la ilustración y la glorificación del romanticismo, queriendo recobrar la naturaleza humana, ahora destruida por una contaminante y alienante revolución industrial. Las obras literarias de esta época se enmarcan en los amores imposibles, Orgullo y Prejuicio (1813), de Jane Austen, Cumbres Borrascosas (1847) de Emily Brontë, Jane Eyre (1847), de Charlotte Brontë, Anna Karérina (1877) del ruso León Tolstói, todas son consideradas como novelas románticas clásicas.

Herederas de esa tradición surgirá en el siglo XX la novela rosa, caracterizada por ser dedicada al publico femenino, editoriales señalan que casi el 90% de los lectores de esta novela son mujeres de clase media, con hijos, entre 25 y 50 años, en el mercado español ocupa un 4% y en aumento; mientras que en Norteamérica representa casi llega al 50% de todos los libros vendidos.

Son libros cortos (menores de 250 paginas), las lectoras pueden consumir hasta cinco libros por mes. Ante tal demanda, en el mundo hispano la autora Corin Tellado ha llegado a producir más de cuatro mil obras, prácticamente una novela por semana desde que empezó a escribir.

Los temas en la novela rosa se enmarcan a dos niveles temporales: los históricos (situados en otro siglo, destacándose autoras como: Victoria Holt y Amanda Quick) y los contemporáneos (con temas de la cotidianidad actual, separación, divorcio, hijastros, etc.; y cuya mejor representante es Danielle Steel). Sus temas suelen ser la relación de pareja, el sexo y el ligue.

El contenido erótico suelen ir en la novelas rosas desde situaciones casi castas hasta las que pueden censurarse por pornográficas.
Entre los principales asuntos narrados tenemos al aristócrata promiscuo (típico de la novela histórica), el hombre que suponen libertino, pero no lo es; la pareja de héroes que deben aprender a trabajar juntos, y el la tonta que nadie entiende como ha sobrevivido hasta la fecha.