Mitos del Invierno (1) Perséfone y Hades.

Para las regiones mediterráneas (Grecia y Roma), con su clima templado, la imagen del crudo invierno no es asimilable, así en los mitos griegos las diosas de la tierra son: Gea, Rea, Deméter y Perséfone (abuela, madre, hija y nieta), cada una representa una imagen de la tierra misma; con Gea (Gaia) tenemos a la roca desnuda, donde Urano (el cielo) llueve y se mete entre sus rendijas, trayendo la fertilidad. Le sigue Rea (Opis, la madre naturaleza) la tierra fértil, donde Cronos (el tiempo) establece las estaciones. Su hija Demeter (Ceres), será la diosa del verano y la agricultura, mientras que Perséfone (Proserpina) es la diosa de las flores y la primavera.


El invierno es representado como el abandono de Perséfone de la tierra para ir al inframundo con su esposo Hades (Pluton), [es la semilla que oculta bajo la tierra espera la llegada de la primavera para volver a subir a la superficie]. El mito señala que mientras Zeus y Poseidón llevaban sus vidas entre amantes y concubinas. Hades, con sus múltiples obligaciones controlando el inframundo, impidiendo que monstruos, demonios y fantasmas; criminales, furias y gigantes escaparan de los infiernos, no tenia tiempo para andanzas amorosas y se vivía sólo en aquellas yermas estepas.


Ninguna diosa, ninfas o mujer aceptaría de buena gana convertirse en su esposa, así que recurrió al rapto. Agarrando su cuadrilla de corceles infernales recorrió las cavernas del subsuelo. Con complicidad de Zeus (o al menos de su consentimiento o conocimiento), escogió a Perséfone, hija de su hermano con su hermana Deméter. La joven que se encontraba entre un campo de flores, vio surgir de entre todas una flor de gran tamaño; al acercarse la tierra se abrió y fue tragada por la misma, cayendo en brazos del oscuro dios.

Aunque Hades amaba profundamente a la joven, ella no se le entregó de buena gana. Por su parte su madre, ante la desaparición de su hija, buscó por toda la tierra, abandonado sus funciones y el frío acabó con las cosechas. Finalmente Zeus tuvo que intervenir, la tristeza de Deméter estaba provocando una hambruna que acabaría con los hombres.

Perséfone regresó con su madre, es la primavera en que todo renace, pero por haber probado frutos en el infierno, según el mito, al alimentarse de semillas de granada, tenía que volver al inframundo un número de meses igual a la cantidad de semillas devoradas, (los mitos señalan una cantidad que va de cuatro a seis); y mientras Perséfone regresa al interior de la tierra cada año, su madre llora su partida (las lluvias que caen en el invierno) y su alma se enfría (lo mismo que la tierra).


Mitos del Invierno (2) Ymer y gigantes de la helada, la era glaciar.

En el norte del mundo, los primeros pobladores vieron sólo hielo y fuego (Islandia es un ejemplo de esa combinación). Imaginaron que el origen del mundo estaba entre ambas fuerzas fundamentales, un mundo luminoso de hielo eterno (Niflheim) y otro oscuro de fuego infinito (Muspelheim). El reino de fuego era hogar de gigantes de fuego, gobernados Surt (Sutur), el más fuerte. Pero en el reino de hielo la inmovilidad reinaba. [esta imagen es un poco similar al Caos y la Nada primigenios del mundo griego].


Entre ambos mundos existía un gran vacío (Ginnungagap). Pero el vacío se acortaba y el calor empezó a derretir el hielo, surgiendo dos seres enormes, cuyas dimensiones no entran en la mente común. Uno sería Ymer (Ymir, Imer), el primer gigante de la helada. Era tan alto, que las montañas más altas le servían de almohada. El segundo fue una vaca, conocida como Auoumbla; quien alimentó con la leche de su ubres al gigante. En una segunda versión los dos mundos son uno de luz, gobernado por Zio; mientras que otro de oscuridad absoluta, donde reinaba Sutur, el negro. Los vapores ardientes que surgían del reino de Sutur se congelaban al acercarse al mundo de Zio, dando origen a nuestro gigante y su vaca.

El calor hizo que se derritiera más hielo, y el sudor del gigante cayó al mundo helado, formado a los gigantes de la helada. Así podemos comparar el tamaño de aquellos gigantes similares a montañas, que eran sólo gotas de sudor ante Ymer.

Otra versión señala que Ymer moldeó a aquellas criaturas, y no sólo a los gigantes, sino también creó los kraken y las serpientes marinas (siendo Jörmungand la mayor de todas, que para no seguir creciendo daba vuelta a la tierra y se devoraba a si misma), moldeó bestias heladas: gigantescos mamuts, gatos dientes de sable y enormes lobos (Fenrir, entre ellos).

Por su parte Auoumbla se alimentaba lamiendo la nieve del mundo del hielo. Su saliva congelada daría origen a Buri, quién al igual que Ymer podía reproducirse asexualmente y tendría un hijo conocido como Bor, este se caso con una giganta de la escarcha, llamada Bestla, que será madre de Odín y sus hermanos.

Existe una segunda versión en esta historia, Zio es un nombre similar a Zeus, el dios de los cielos griego, sería entonces ancestro directo de Odín. Pero en la versión germana Odín es conocido como Wotan y su padre es Zio. Existe entre los titanes griegos uno de nombre similar, Ceo (Coeus, Koio), padre de Leto (madre de Apolo y Artemisa) y de Asteria (madre de Hecate). Este titán es conocido también como Polo (por el lugar donde habita, el polo norte). Como rey del septentrión en la época de los titanes podemos asumir que es posible que hubiera tenido contacto con los gigantes de la escarcha.

Odín y sus hermanos son por tantos hijos de un titán llegado del sur, donde reina el sol, la luz (Zio) y el calor. Así Odín y sus hermanos por tanto traen el calor con el que vencen al mayor gigante de hielo Ymir, derriten entonces el hielo que cubre el norte del mundo, acaban con la era glaciar. Las aguas del hielo derretido cubren el mundo helado, descubren la roca, ahogan a la mayoría de los gigantes de la helada, e igual suerte tienen las bestias creadas por Ymer. Sobrevivirán sólo Fenrir (el lobo), la serpiente Jörmungand y los krakens a aquella inundación. Con los restos del gigante, los dioses del norte, construirán la tierra, los gusanos que comen su carne serán transformados en enanos y elfos por los dioses. Sus huesos formaran las montañas y su sangre formará los rios.

Mitos del Invierno (3) Odín, sus esposas y el invierno.

En los mitos nordicos (Vikingos) de Alemania y Escandinavia, donde el invierno es mucho más fuerte aparece esta misma secuencia inicial de diosas, en primer lugar Odín (Wotan), dios del cielo y el verano se une a Jörd (Fjörgyn), la giganta de la helada que representa la roca madre, dura y sin labrar (equivalente a Gea); la hija de ambos, Frigg, convertida luego en la esposa oficial de Odín representa a la tierra fértil y labrada (equivale a Rea); pero en estas regiones aparece una tercera diosa, Rind, es la tierra helada, cubierta de nieve, que se niega a entregarse a Odín (el verano), y pese a los ruegos de su amante, ella permanece impasible e inmutable (no tiene equivalente en el mundo grecorromano). Aunque Rind es la tierra cubierta de nieve y hielo; no es el invierno.

El invierno es representado por los gigantes de la helada, esos son los glaciares que cubren las montañas y avanzan cubriendo y arrasando todo a su paso. Son el soplo helado que viene del norte y que cubre con su frío aliento la tierra desnuda. Según el mito, Odín (el verano) y su Olimpo de dioses deben retirarse a descansar cada invierno.

En ese tiempo los gigantes de la helada toman el control, mientras los dioses se guarecen tras las murallas del Walhalla. Pocos dioses permanecen fuera de la protección de los muros. Skadi, hija de Thiazzi (El viento polar), la diosa de los esquíes y las ventiscas, aprovecha el invierno para jugar en las montañas, pero eso es parte de su naturaleza al ser una giganta realmente.

Vidar y Vali, hijos de Odín con las gigantas Rind y Grid respectivamente, son los dioses del silencio (signo de los bosques vírgenes e impenetrables) y de la primavera que viene tras el Ragnarok (fin del mundo). Pero el único dios, a quien se le da el poder de reinar y cuidar Walhalla en el invierno es Ullr (Uller).

Siendo un mestizo, es hijo de Sif, la esposa del dios Thor, y de un gigante conocido como Hrugner (Hrungnir, la montaña de roca). Aquí la montaña es cubierta por Sif (los pastos) que se vuelven dorados en verano (la cabellera de Sif), mientras que en invierno el hijo de ambos cubre con el manto blanco la montañas. Ullr, dios del invierno, es descrito como un joven apuesto con arco, flechas y esquíes, que caza en invierno, único sustento en una tierra cubierta de hielo.

Mitos del Invierno (4) Baldr y Höðr, verano e invierno.

El mito del invierno tiene una final versión entre los vikingos. Frigg tendrá con Odín varios hijos, entre ellos un par de gemelos, Baldr y Höðr. Aunque son gemelos, no pueden ser más distintos, Baldr es el verano, hermoso, equivalente al Apolo griego, es el sol que todo lo ilumina. Su esposa será Nanna, diosa de las flores; que se abren ante los rayos luminosos y calientes del sol. Höðr por otro lado es ciego, no es mala persona, pero no es tan agraciado como su hermano. Odín y su esposa saben que Baldr va ha morir joven, así lo han profetizado las Nornas. Por ello Frigg pide a todo ser vivo, a toda piedra y elemento que prometa no herir nunca a Balder, todos menos un pequeño muérdago que aún es muy joven y pasa desapercibido.

Los juegos entre hermanos se transforman en competencia. ¿Quién puede apuntar a Baldr y golpearlo con algún objeto?, ¡Nadie!, todos los objetos se alejan de cuerpo del joven dios del verano como por arte de magia. Pero Loki sabe que existe un ser que no prometió nada, coge un tallo del muérdago ya crecido y prepara una lanza, y se la ofrece a Höðr, que por su ceguera no participa nunca en los juegos de sus hermanos. Loki le ayuda a apuntar y dispara, la lanza atraviesa el pecho del dios, Baldr cae muerto. Conmoción en Valhalla. Hermod, su hermano menor, viaja durante nueve días sobre Sleipnir (caballo de Odín) al reino de Hela para pedir por el regreso de su alma. Si todos lo piden volverá con ustedes, responde la diosa de los infiernos, única hija de Loki. Todos ruegan por su regreso, piedra, planta, animal, incluso los gigantes del hielo; pero una vieja gigante, llamada Thok, señala que nadie lloró por sus hijos, de modo que ella no va ha llorar por el hijo de otra. El alma de Baldr permanecerá por tanto en los infiernos. En su pila funeraria Nanna se une a su esposo.

Y los dioses persiguen a Loki, culpable real de la muerte de Baldr. Loki es atado y Skadi (diosa de las ventiscas) coloca una serpiente sobre su cabeza, de tanto en tanto la serpiente escupe veneno sobre el rostro de Loki, quien se retuerce (son los terremotos). Höðr, el ciego, espera. Ya llegará su turno de pagar por la muerte de su hermano; ahora su oscuridad ya no es sólo suya, ha cubierto al mundo, es el invierno que ha llegado que en el norte del mundo implica frío y oscuridad total.

Los dioses se retiran al Walhalla, no pueden contra los gigantes que bajan. Finalmente Loki se libera, igual que el lobo Fenrir y otras bestias atadas por los dioses. Los gigantes tienen por fin un líder que los pueda guiar. Dioses y gigantes luchan por última vez. Entre los dioses, el mestizo Vali mata a Höðr. Surt, también se une a la batalla (los volcanes entran en erupción), fuego y oscuridad cubrirán al mundo. Dioses y gigantes se aniquilaran mutuamente. Al final la calma, cuando acaba el Ragnarok (el apocalipsis vikingo) quedan sólo Vali y Vidar (hijos de Odín) y los hijos de Thor: Móði, hijo con Sif y Magni hijo con Jarnsaxa, una giganta. Estos rescataron a Balder y a Höðr del reino de los muertos. Es la primavera que trae de vuelta la luz, el calor y el sol venciendo el intento de que los glaciares cubran de nuevo el norte del mundo.

Mitos del Invierno (5) El Padre escarcha de Rusia

En las antiguas tierras eslavas y rusas, un anciano rige en el invierno, conocido con varios nombres: Ded Moroz (padre invierno) o Morozko. Es un hombre mayor, cubierto con ricas pieles, de larga barba y cabello blanco. Como todo duende o elfo, suele poner pruebas a sus victimas. Famoso es el cuento de una pareja que tiene dos (o tres hijas), la mayor es hija de un primer matrimonio del hombre y al igual que Cenicienta y Blancanieve es odiada por su madrastra y obligada por la misma a hacer labores pesadas. Aprovechando que Marfucha (la hija mayor) estaba en edad de casarse le dice que prepare sus cosas y obliga al marido a llevarla al bosque, y que la despose Morozko. El hombre resignado cumple con la orden de la mujer y deja a su hija en el bosque, diciéndole que pronto llegará su marido. El espectro del invierno se aparece ante la chica, y mientras se acerca a la joven, ella más frío siente. —¿Tienes calor ahí abajo?— pregunta Morozko tres veces, acercándose cada vez más y enfriando el aire aún más, y cada vez que Marfucha responde: —Sí, tengo calor—, la última vez con los dedos azules y casi sin poder respirar. A la mañana siguiente el hombre va en busca de su hija y se sorprende de encontrarla viva. Morozco, había tenido piedad y la había cubierto con un fino abrigo de pieles y regalado un baúl lleno de joyas. La madrastra sintió envidia de la suerte de la joven y envió esa noche a su hija (o a ambas hijas) para ver si tenía mejor suerte. Al llegar Morozco donde la joven le preguntó tres veces otra vez —¿Tienes calor ahí abajo?—, y respondió, —Hace un frío horrible—, —¡No vez que tengo las manos y los pies helados—, —Deja de molestar ya—. A la mañana siguiente el marido fue en busca de la hija de la mujer y la encontró congelada, tras llevarla con su mujer y al comprender que su ambición había provocado la muerte de su hija, la madrastra hizo las paces con su hijastra.

Ded Moroz juega un papel similar al del Santa Claus o San Nicolas occidental en el antiguo bloque oriental. Escondiendo regalos bajo un árbol en las celebraciones del solticio de invierno y año nuevo. Ded Moroz es acompañado por su nieta Snegurochka (el hada de la nieve), viste pieles blancas y no usa renos como el santa occidental, sino que su carro es tirado por tres caballos (blanco, rojo, negro) que simbolizan las horas del día (día, atardecer y noche). Este señor del invierno fue introducido por URSS soviética como una forma de reemplazar el homologo occidental. Así, Bielorrusia se convirtió en su residencia oficial (no el polo norte). Se le conoce en Serbia como Deda Mraz, en Macedonia por Dedo Mraz y en Croacia como Djed Mraz; en Bulgaria es Dyado Mraz, (aunque actualmente es Dyado Koleda, “Abuelo Navidad”). En Eslovenia Dedek Mraz viste con pieles grises y en Polonia es Dziadek Mróz, en Rumanía se le conoce como Moş Gerilă. Hay que señalar que en todos estos países, tras la caída de la URSS, la presencia del padre escarcha ha desaparecido y vuelto la imagen de San Nicolas o Santa Claus.