COMEDIA DEL ARTE (11) IL’CAPITANO

Del Capitán se dice que hace el tanto ruido sobre su valentía, pero que es uno del último para unirse al combate y el primero en irse de retirada. Es un soldado fanfarrón, pero cobarde en el fondo. El Capitán no es un amo, pero es complemento de los otros dos, ya que representa el poder militar de la época.

Varios nombres aplican al Capitán en su centenar de años de actividad. Capitán Spavento (Asustado), Capitán di Vall’Inferna (Capitán del Valle de Infierno), Capitán Fracasso (de fracaso en español), Capitán Terremoto, Capitán Spaccamonti (Monte dividido), Capitán Matamoros (Asesino de los moros), Capitán Spezzaferro (rompe hierros – espadas), Capitan Rodomonte (probablemente derivando del Coloso de Rhodes, significando a un hombre grande y muy poderoso); se incluyen nombres como: Giangurgulo, Coccodrillo, Fanfarone, Meo Squasquara (pequeña mierda), Escobombardon, Ariararche, Papirotonda, Melampigo (de los calzones negros) y Leucopigo, (de los calzones blancos), etc.

Los primeros Capitanes del siglo XV eran italianos, y se caracterizaban porque su cobardía no tenía límite. Durante la dominación española en Italia, el Capitán adquirió el nombre de Matamoros y la nacionalidad española gradualmente superó la italiana. El jactancioso pusilánime capitán fue una figura popular en el teatro renacentista. Hoy los Capitanes parecen fuera de moda. Las ametralladoras y armas modernas han hecho olvidar aquellos hombres que luchaban cuerpo a cuerpo, con espadas y montados en caballos. El Capitán con toda la certeza es la burla de la población oprimida a esos ejércitos de la ocupación mercenarios, que pasaron por la Italia del siglo XVI (incluso antes y después), es una venganza platónica hacia el opresor, y sobre todo hacia los soldados mercenarios, brutos, ignorantes, violentos que tomaban ventaja en todos los sentidos de las poblaciones empobrecidas. Finalmente el personaje agarró algo de antipatía en el público y desapareció pronto de la Comedia (duro menos de un siglo).

Su apariencia es de hombre grande y fuerte, diseñado para llamar la atención de las mujeres e intimidar a los hombres. Como sátira en la profesión militar su vestido sigue cambios en los uniformes. Casco emplumado o sombrero. Las botas grandes (no necesariamente iguales). Las variedades españolas han exagerado la escarola. Debajo de su bello uniforme lleva una camiseta raída y andrajosa. Il’Capitano, siempre justifica sus prendas interior gastadas son por culpa de la virilidad asombrosa de los vellos de su cuerpo, que se erizan como puerco espín siempre que se enfadada. De hecho, por esa razón no llevaba camisa. Los capitanes usaban un uniforme espléndido adornado con los turbantes de los infieles que han caído por su espada. Suele poner los pies separadamente para ocupar el espacio, pecho adelante y espalda recta. Tiene pasos largos y grandes, levantando las piernas muy en alto pero avanzando realmente muy poco. Cuando él oye un ruido aterrador, él deja caer todo y al huir como un ratón adopta un tipo de brincos rápidos. Los ojos del Capitán Matamoros brillan como acero, igual el Capitán Zerbino lleva los lentes oscuros para que su mirada brillante no empalideciera los rayos ardientes del sol. El galante Cyrano de Bergerac, es un ejemplo extraordinario derivado del Capitán de la comedia, otro es el Barón Munchausen; un mentiroso arrogante, fascinante, inteligente, que ejecuta retiradas estratégicas elegantemente.

Originalmente empleado por Pantaleone para hacer trabajo sucio para él. Ellos trabajan bien juntos, Il’Capitano para hacerse rico, Pantaleone seguir siéndolo. Pantaleone lo ve como un mercenario desdeñable y realmente no tiene razón para protegerlo. Con Il’Dottore, el capitán reconoce a su igual intelectual, ambos usan títulos honorarios, y ambos fingen saber más de lo que realmente saben. Colombina lo usa para molestar a Pedrolino y humillar a Arlequín. Su juego normal es cortejar a la sirvienta (Colombina) y no ser cogido en el acto por el novio celoso (Arlequin).

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