Cuentos de miedo (4) Los secretos del alma humana.

Edgar Allan Poe es el mayor escritor de cuentos y poesías góticas. Cambió el escenario, abandona los castillos y se traslada a las grandes casas victorianas de Nueva Inglaterra, en Estados Unidos. Sus obras buscan retratar las partes más oscuras del alma, ocultas bajo la imagen puritana de la época. Sus temas de terror tienen que ver con la muerte y la descomposición de cadáveres, con entierros prematuros y la necrofilia; con la venganza, la culpa y el auto-castigo, con el uso del opio y el alcohol. Entre las muchas obras podemos señalar: “El entierro prematuro” (1844), un narrador cuenta como sufre de catalepsia y teme que en uno de sus estados de inconsciencia sea enterrado vivo. La idea  igual se da en “La caída de la Casa Usher” (1839) donde  un joven es invitado al viejo caserón de un amigo de la adolescencia, ahora grave de salud e hipocondriaco, producto de un mal hereditario que aqueja a la familia; no supone los acontecimientos que se derivan al morir la hermana del amigo y descubrir luego que ha sido enterrada viva.  Con “El Rey Peste” (1835) dos marineros después de desembarcar en Londres, salen de una taberna y se internan en una brumosa y espeluznante zona de la ciudad bajo el dominio de la peste. Quizás sus obras más famosas son el cuento de “El gato negro” (1843) donde un joven matrimonio vive con su gato, el marido se empieza a arrastrar por la bebida volviéndose irascible y en la que la presencia del animal provocará oscuros e inesperados desenlaces; y en”El cuervo” (1845) que es un poema que narra a un amante que llora la pérdida de su amada y un negro cuervo parece azuzar su sufrimiento con la constante repetición de las palabras “Nunca más” (Nevermore).

A este romanticismo gótico se suma el poeta francés Charles Pierre Baudelaire, su idea principal era escandalizar a la puritana sociedad burguesa, cosa que logra con sus poemas “Las flores del mal“. Trata sobre la moral del hombre, se inicia con las actitudes, sigue con la formas de comportarse y termina con los pecados.

También en esta onda tenemos al alemán Ernest Theodor Amadeus Hoffmann, músico, conocido principalmente por sus cuentos, obras donde la fantasía se renueva en cuentos fantasmagóricos, entre los que destaca “El Cascanueces”  (famoso por el ballet de Tchaikovsky). Entre sus obras “góticas” se puede citar a “Los elixires del diablo“, donde al igual que el Monje de Lewis, narra la historia de Medardo, el único en una familia de pecadores que había estado libre de pecado, hasta que prueba los elixires e inicia su debacle entre muertes, fantasmas y tentaciones del diablo.

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