Magía de los números – El cuarenta (40)

El cuarenta es una importante frontera de tiempo. su presencia en el misticismo hebro y semita, aparece en muchas referencias bíblicas:

  • 40 días duraron las aguas del Diluvio; después que las aguas bajaron Dios selló alianza con Noé (signo del arco iris).
  • Isaac tenía cuarenta años cuando se casó con Rebeca.
  • Esaú tenía cuarenta cuando se casó con sus dos esposas extranjeras.
  • 40 días permaneció  en el Monte Sinaí, dos veces, la primera para ser enviado por Dios a rescatar a los hebreos de Egipto, la segunda para recibir los diez mandamientos de Dios.
  • el cuarenta y sus múltiplos son también importantes en la vida de Moisés; tenía cuarenta cuando mató al capataz egipcio y huyó de Egipto; ochenta cuando vio la Zarza ardiente y se apareció ante el Faraón; y ciento veinte cuando murió.
  • 40 años estuvo errante el pueblo de Israel por el desierto antes de entrar en la Tierra Prometida.
  • Cuando Ieoshua tenía cuarenta, él y los once espías pasaron cuarenta días explorando la tierra de Israel
  • El Rey David reinó por cuarenta años, igual lo hizo su hijo Salomón.
  • 40 días caminó el profeta Elías en el desierto para encontrarse con Dios en Horeb.
  • 40 días pasó Jesús en el desierto y venció las tentaciones, para poder ir a dar luego su evangelio.
  • 40 horas pasó Jesús en su tumba antes de resucitar de entre los muertos.
  • 40 días pasaron desde la resurrección antes de la Ascensión al cielo.

El cuarenta  nos habla de huida, aislamiento, esperanza,  ayuno y preparación, es por ello que el periodo de luto es de 40 días, lo mismo que la cuarentena ante una enfermedad desconocida en la cual hay que aislar a los enfermos. Cuarentas son los días desde la concepción hasta el feto, cuarenta son las semanas del embarazo. Cuarenta días hay entre carnaval y pascua, son los cuarenta días de la cuaresma. El cuarenta simboliza la muerte renovadora, como fin de lo viejo y nacimiento de lo nuevo, es el cierre de etapas e inicio de nuevas.

La razón expuesta por algunos estudiosos de la importancia del cuarenta en este simbolismo tiene relación con las estrellas Pleyades (en la constelación de Tauro). Según la posición astronómica, para la tierra de Israel, este grupo de estrellas es visible todo el año, salvo por un periodo de 40 días, periodo que coincide con la estación de fuertes lluvias estacionales.

El número 40, se corresponde con el valor numérico de la letra hebrea número 13 MEM (מ), la letra del “agua”. En estos pueblos del desierto, las aguas surgen de fuentes (manantiales), que ascienden desde su desconocido origen subterráneo (el abismo desconocido), para revelarse sobre la tierra, así  la sabiduría surge igual desde el interior de la mente.

Los árabes (hermanos de sangre con los judíos, ya que se consideran descendientes de Ismael, hijo de Abraham) también tienen en su mitología al cuarenta, ya que es un buen número para redondear. El famoso cuento de Ali Baba y los cuarenta ladrones, nos muestra un gran parte de este simbolismo.

 

El ladrón es visto en cuentos y leyendas como un vehículo hacia el mundo interior, así como el lobo es en los cuentos infantiles un motor para el inicio del cambio en el héroe.  La razón lucha contra el corazón por el dominio del alma, su fría presencia trata de dar respuestas y explicar el mundo que nos rodea, pero como sólo puede reunir y analizar la experiencia vivida, no puede ser una buena guía por el camino de la vida ya que no puede ver el futuro, para ello se requiere del corazón (los sentimientos). La imagen de Jesús crucificado entre dos ladrones es una alegoría a esta idea; el mal ladrón le señala a Cristo que si él es hijo de Dios, que se salve y los salve, demanda para creer en él de la experiencia, es lo que requiere la razón para funcionar; el buen ladrón por el contrario reconoce que su martirio es culpa de sus errores y pide a Jesús que se acuerde de él cuando vaya a su reino (el otro mundo), es el corazón el que habla tras la razón que ha medido los hechos, así la razón no puede ir por delante, debe estar servicio del corazón.

23:39 Uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba diciendo: ¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!.

23:40 Respondiendo el otro, le reprendió diciendo:¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación?

23:41 Nosotros, a la verdad, padecemos con razón, porque estamos recibiendo lo que merecieron nuestros hechos;pero éste no hizo ningún mal.

23:42 Y le dijo:Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

23:43 Entonces Jesús le dijo:De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

La Biblia – Lucas

En el cuento árabe, Alí Babá  (hijo de Dios Padre), un pobre leñador de Arabia, oye por casualidad a una gran banda de ladrones (cuarenta en total) que visitan el escondite de su tesoro en el bosque donde él cortaba madera. Utilizando las palabras mágicas “Ábrete Sésamo”, consiguen que una gran roca se abra, dejando paso al interior de una cueva llena de tesoros robados, destacando el oro y el rubí. El sésamo es una planta donde se extrae aceite, aceite usado en lamparas; nos habla de abrir nuestro interior (la cueva) a la luz (el conocimiento). Los tesoros robados son el conocimiento oculto, el oro (el sol – espiritu) es el logro espiritual y el rubí el poder terrenal (la sangre – lo material)

Alí  saca parte del tesoro, el hermano rico de Alí Babá, Kasim (dividido), descubre la repentina riqueza de su hermano, y con engaños descubre el secreto de la cueva. Kasin visita la cueva pero deslumbrado por el tesoro no recuerda las palabras mágicas, al regreso de los ladrones es descubierto y decapitado. La razón apegada a la materia olvida el cielo. Alí al regresar a la cueva descubre el cadáver de su hermano y lo saca para darle sepultura. Cuando regresan los ladrones y no consiguen el cuerpo descubren que alguien más conoce su secretos. Los ladrones descubren que el asesinado  tenía un hermano, que antes pobre ahora ostenta riquezas, disfrazado el jefe de mercader trata de engañar a Alí, entrando en su casa con cuarenta vasijas de barro de supuesto fino aceite, realmente sólo una tiene aceite y el resto esconde  al resto de la banda. Una joven sirvienta, Morgiana, descubre el engaño mientras trata de conseguir algo de aceite para las lamparas de las vacijas del mercader, la joven mata a los ladrones con aceite hirviente de la única tinaja que tenía aceite. Cuando el jefe de los ladrones va por sus hombres, descubre su muerte y escapa.

En venganza el jefe de los ladrones se disfraza luego como mercader y traba amistad con el hijo de Alí Babá (que ahora está a cargo del negocio de Kasim). El ladrón es invitado a cenar a casa de Alí, pero Morgiana le reconoce y ejecuta una danza con dagas en honor de los comensales, daga que clava al ladrón en el corazón cuando  estaba desprevenido. Alí descubre que se trata del jefe de los ladrones nuevamente disfrazado y recompensa a la joven sierva con la mano de su hijo. Así los ladrones disfrazados representan a las falsas religiones que pretenden robar el alma de los incautos prendiéndoles experiencias de espiritualidad y fe.

 

 

 

 

Los comentarios están cerrados.