Veela, Vila, Wila, Wili

La Veela es una ninfa eslava, equivalente a las valquirias escandinavas ya que tienen poder sobre las tormentas. Como todas las ninfas, disfrutan extraviando a los viajeros que las siguen, confundiéndoles con encantadoras y hermosas mujeres de largos cabellos que los atraen con sus cantos, cual sirena; sus víctimas son llevándolas a un trance que le hace olvidarse de todo, incluyendo comer, beber o dormir. Enamoran así a los incautos que atraviesan los bosques. No todas las veelas son seres demoníacos, como seres entre ángeles y demonios, tienen una conducta variable, según el humor que tengan, a veces ayudan a los seres humanos (con sus poderes de curación y poderes proféticos), e invitan de buen grado a los hombres jóvenes a bailar con ellas, pero cuidado de pisar el circulo de pasto donde han bailado las veelas, es de mala suerte. Y mucho cuidado de ofenderles al negarse a bailar con ellas, las veelas son ninfas guerreras que viajan sobre caballos y ciervos y cuidan los bosques, y al igual que las ninfas de Artemisa, matan con sus flechas a aquellos que se atreven a verlas desnudas en sus baños en las lagunas y fuentes.

Las veelas, tienen el poder de la transformación en otros seres, apareciendo como cisnes (al igual que las valquirias), como yeguas (como los kelpies anglosajones), lobas (como los licántropos), pero también se incluyen el halcón (como la diosa Freya) y las serpientes (otro signo del agua).

Para controlar a las Veelas se les debe arrancar algunos de sus cabellos, ello puede hacer que recobre su forma original o incluso puede matarlas, pero al igual que los selkies, al robarles su disfraz de plumas, se le impide volver a los aires como aves que vuelan libres y quedan atrapadas de los hombres que las convierten en esposas bellas y tristes, eso hasta que recuperan sus disfraces y vuelan para no volver dejando al esposo a que muera de melancolia.

El Vilia o “Vilya” es la versión celta de este espíritu del bosque. Le gusta cautivar con su belleza a los hombres, para luego abandonarlos y dejarlos sumidos en una depresión que rara vez se cura. Mientras entre los ingleses las Wilis están relacionadas con el ballet romántico Giselle, donde una joven muerta el día antes de su boda se transforma en un espectro de los bosques, y para salvar a su amado de los peligros de otros espectros del bosque lo hace bailar toda la noche en bosque hasta el amanecer, cuando desaparece.

El origen de las Wilis inglesas parecen ser una adaptación de un poema de Heinrich Heine, que afirmaba estar utilizando una leyenda eslava. Las Wiles o Wilis son en esta versión mujeres vampiros, espíritus de niñas que mueren la noche antes de su boda. Según Heine, las wilis no pueden descansar en sus tumbas, ya que no pueden satisfacer su pasión por el baile, cosa que hacen especialmente en plazas vacías. También se reúnen en los cruces de las carretera a la medianoche para atraer a los hombres jóvenes y hacerlos bailar hasta su muerte. En Serbia las Vilas son doncellas maldecidas por Dios, y en Bulgaria se les conoce como Samovily, y son niñas que murieron antes de que fueran bautizadas, y que en Polonia son conocidas como Wilas y son hermosas niñas que flotan en el aire para expiar su frívola vida pasada.

La serie de Harry Potter de J. K. Rowling revive la creencia en las Veelas, estas son increíblemente bellas y por arte de magia cautivaban a los hombres poniéndolos en trance cuando cantan o bailan (a este efecto son inmunes las mujeres). Pero en caso de ser enfadadas pueden convertirse en horribles criaturas similares a aves (como las arpías). Las veelas son nombradas en la serie a partir del 4° libro, siendo Fleur Isabelle Delacour y su hermana Gabrielle, representantes del colegio de magia de Beauxbatons mestizas, nietas de una verdadera veela. Señala la autora que las veelas se pueden reproducir con los varones humanos y solo tendrán hijas de gran belleza, ojos claros y rubios cabellos.

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