Buffeto, enemigo del amor..

Es proverbial que cuando un napolitano no consigue conciliar el sueño, o sufre de pesadillas insistentes, está enfrentando al malvado Buffeto.

Encuentra particular placer atormentando a los niños, a quienes oprime la nariz para impedirles respirar, al tiempo que les susurra terribles historias al oído. A los adultos no les va mucho mejor, ya que a ellos suele sofocarlos con sus propias almohadas. La intención del Buffeto no es matarlos, sino llevarlos a un estado de sonambulismo, para inducirlos a sueños pavorosos y alucinaciones horripilantes.

Todos los objetos religiosos son útiles para ahuyentarlos, ya que Buffeto es un verdadero pagano, y detesta cualquier símbolo católico. Si éste recurso no fuese suficiente, será eficaz distribuir en las habitaciones, especialmente a los lados del lecho, imágenes que reproduzcan escenas amorosas, incluso es aconsejable que las imágenes sean explícitas, ya que el Buffeto aborrece al amor en todas sus manifestaciones.

Imaginamos que muchos jóvenes napolitanos, que amparándose en la leyenda del Buffeto, adquieren grandes cantidades de material erótico. Le advertimos al lector onanista que acumular semejante corpus masturbatorio no es aconsejable, ya que el Buffeto odia al amor, pero se alimenta de las pasiones bajas, por lo que una maratónica vida autoerótica produce más mal que bien. En mi caso personal, prefiero la mesura: una vez por día es suficiente para mantener a los Buffetos alejados, y para conservar la próstata en óptimas condiciones.

texto original extraído de aquí

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