Grandes Cuentos de Hadas (19) El flautista de Hamelín

El flautista de Hamelín es una fábula o leyenda de origen alemán, ambientada en la ciudad alemana de Hameln (Hamelín), obra conocida en el cuento alemán original como “Der Rattenfänger von Hameln” (El Cazador de Ratas de Hamelín), y en ingles por “The Pied Piper of Hamelin“. La palabra “Pied” se refiere a los parches de dos o más colores, vestido típico para trovadores en la edad media, pero también hace referencia al canto del pájaro (al “pío” español), acentuando de esta manera las dos características mas visibles del protagonista, la de flautista y la de gitano.

Hoy el termino “Pied Piper”, dentro del mundo ingles señala a una persona que induce a los demás a imitar su ejemplo, un hombre persuasivo, resaltando principalmente lo negativo, como por ejemplo un líder político demagógico que hace promesas irresponsables para tener el apoyo de sus seguidores (Adof Hitler, Hugo Chavez, etc.)

La historia

Independiente de la fecha (1284 o 1366) la leyenda cuenta que mientras el pueblo de Hamelín estaba padeciendo una infección de ratas, un hombre vestido como trovador apareció, diciendo ser un exterminador de ratas. Les prometió una solución a los habitantes por un pago. Hecho el acuerdo, con una caña musical, llevó las ratas con una canción hasta el Río Weser dónde todas ellas se ahogaron. A pesar de su éxito, las personas del pueblo se negaron a pagar lo convenido. El hombre dejó el pueblo pero juró volver después buscando venganza. En el día de San Juan y San Pablo, mientras los habitantes estaban en la iglesia, él volvió y tocó de nuevo su caña, esta vez atrayendo a los niños de Hamelin. Ciento  treinta muchachos y muchachas lo siguieron fuera del pueblo dónde fueron tragados por una cueva y nunca se les vio de nuevo.

Dependiendo de la versión, a lo sumo uno, dos o tres niños permanecieron detrás: uno que estaba cojo y no podría seguir bastante rápido (o que por devolverse a buscar su chaqueta se demoró escapándose de la suerte de los otros), otro era sordomudo y siguió a los otros niños por curiosidad y no pudo contar lo ocurrido, el tercero era ciego e incapaz ver donde ellos iban, quién informó a los lugareños de lo que había pasado cuando ellos salieron de la iglesia.

Otras versiones (no  tradicionales) señalan que el Flautista llevó los niños al río y los ahogó como a las ratas. Una versión más infantil señala que retuvo a los niños y los devolvió después de un pago varias veces mayor al inicial.

El cuento en cualquiera de sus versiones marca un solo hecho: siempre debemos cumplir con nuestras promesas, y esa es la lección que enseña a los niños.

A continuación se tienen tres de las versiones más conocidas:

Los hechos históricos

Las versiones más famosas de la leyenda son dadas por los Hermanos Grimm (1816/1818) y, por el inglés Robert Browning (1888), pero las primeras menciones de esta historia parecen remontarse a un vitral que existió en la iglesia de Hamelin alrededor del año 1300. Este vitral es descrito en diferentes documentos entre los siglos XVI y XVII y que al parecer fue destruido alrededor del 1660 (siglo XV). Basado en las descripciones supervivientes, una reconstrucción moderna de la ventana fue recreada por Hans Dobbertin (historiador alemán del siglo XX).

Generalmente se considera que esta ventana ha sido creada en memoria de un evento histórico trágico para la ciudad (pero se desconoce cuál fue el hecho). También en el pueblo de Hamelin hay un grabado de 1602 ó 1603 a la salida del pueblo con relación este evento, verso que ha llegado hasta nuestros días y que reza en español:

En el año de 1284 en el día de Juan y Pablo
siendo el 26 de junio
por un flautista vestido con muchos colores,
fueron seducidos 130 niños nacidos en Hamelín
y se perdieron en el lugar del calvario, cerca de koppen.

En alemán más antiguo “Koppen” significa “colinas”, y parece referirse a las colinas que rodean a la ciudad.

El registro escrito más temprano en las crónicas del pueblo respecto al hecho es una entrada de los archivos de 1384 qué cita:

Hace diez años desde que nuestros niños salieron

Ubicando el hecho entonces en el año 1378 y no en 1284. Fecha más cercana la 1366, que es la que aparece en la versión del poeta ingles Robert Browning, pero quizás la fecha aquí tiene más que ver con la rima del poema que con el hecho histórico.

Aunque la investigación se ha llevado durante siglos, ninguna explicación para el evento histórico aclara el hecho ocurrido. En cualquier caso, las ratas se agregaron a la historia en una versión de 1559 y estaban ausentes de los cuentos más tempranos.

William Manchester (historiador norteamericano del siglo XX), señalaba que una posible causa era la acción de un psicópata y pedófilo; basando sus afirmaciones en un cuento de 1621 de Robert Burton que señalaba que el 20 de junio de 1484, un delincuente secuestró a 130 niños del pueblo de Hammel y los usó de maneras “indecibles”. Él agrega que algunos de los niños nunca fueron vistos de nuevo. Otros fueron encontrados desmembrados y esparcidos en la maleza del bosque o colgando de las ramas algún árbol. Ningún documento histórico confirma estos hechos y W. Manchester no toma en cuenta las primeras versiones de la historia aparece por lo menos 120 años antes.

Otras teorías sugieren que los niños murieron de algunas causas naturales y que el Flautista era una figura simbólica de Muerte. La muerte se retrata a menudo vestida como cómico (Arlequín). También se asocia esta imagen con la llamada “Danza de la Muerte“, que era una especie de espectáculo que se remontaba a la mitad del siglo XIV, donde las epidemias de aquel tiempo, como la Peste Negra, trajeron a la imaginación popular el asunto de la muerte y su oscilación universal. En estas obras la muerte actuaba el papel de un mensajero. El propósito de estas obras era enseñar la verdad acerca de que todos los hombres deben morir y por consiguiente deben prepararse para aparecer ante su Juez. La escena de la obra normalmente era el cementerio o la parte trasera de la iglesia. El espectáculo era abierto por un sermón acerca de la certeza de la muerte a cargo de un monje. La primera víctima de la Muerte era el Papa o el emperador, y se seguía descendiendo hasta llegar al más humilde labrador. La obra terminaba con un segundo sermón que reforzando la lección de la representación, que por un lado tenia una intención religiosa: recordar que los goces del mundo son perecederos y que hay que estar preparado para morir cristianamente; por otro lado, una intención satírica al hacer que todos caigan muertos, con independencia de su edad o su posición social, todos somos iguales ante la muerte.

Algunos historiadores han sugerido que los niños se ahogaron en el río Weser, en un derrumbe, o por haber contraído alguna enfermedad durante una epidemia (recordemos que el siglo XIV fue el siglo de la peste negra que acabó con más de 2/3 de la población). Incluso se ha sugerido que los niños dejaron a la ciudad para ser parte de una peregrinación o una campaña militar. Tras el fracaso de la cuarta Cruzada, el espíritu cruzado se había apagado casi por completo, pese al interés de algunos papas y reyes por reavivarlo. La convicción de que los reiterados fracasos se debían a la falta de inocencia de los cruzados, llevó a la conclusión de que sólo los puros podrían reconquistar Jerusalén. En 1212 un predicador de doce años organizó la llamada cruzada de los niños, en la que miles de niños y jóvenes recorrieron Francia y embarcaron en sus puertos para ir a liberar Tierra Santa. Fueron capturados por capitanes desaprensivos y vendidos como esclavos, y tan sólo algunos consiguieron regresar al cabo de los años. Este era otro cuento era popular en la Edad Media, pero la mayoría de los historiadores creen que este cuento se exagera, o que es un mito. Visto así el Flautista sería el líder o un agente de la contratación.

La teoría que más apoyo tiene es que los niños abandonaron sus padres y Hamelin de buena gana para volverse los fundadores de sus propios pueblos durante la colonización de Europa Oriental, y explica el porque las versiones literarias hablan de pueblos surgidos en Transilvania. La teoría de la Emigración es soportada por escrituras encontradas en las paredes de casas viejas en Hameln que dice que el 26 de julio de 1284, un Flautista llevó a 130 niños fuera de pueblo y quien posiblemente era agente de Bruno Von Schaumburg, Obispo de Olmutz, que estaba organizando un paseo para poblar partes de Moravia (ahora dentro de la República Checa), por ordenes del Rey Bohemio Ottokar II.

La idea de la migración esta basada en que en el siglo XIII el área tenía demasiadas personas, y que solo el hijo mayor hereda la tierra, dejando al resto como los siervos. La Peste Negra del siglo XIV destruyó ese equilibrio después. Pero la motivación para salir era alta en esa época, como lo fue la motivación para la emigración a América en el XVIII, es decir la libertad, oportunidad, y tierra.

También se ha sugerido que la emigración de los niños nunca fue documentada ya que eran vendidos a un reclutador de la región báltica de Europa Oriental, una práctica que no era rara en esos tiempos. Wolfgang Mieder (profesor norteamericano de origen alemán) apoya esta idea declarando que los apellidos de las personas en las regiones establecidas (Moravia, Prusia Oriental, Pomerania, Transilvania, etc.) eran similares a aquéllos pobladores de Hamelin y que algunos documentos históricos señalan que personas del área de Hamelín se establecieron en partes de Transilvania, la cual había sufrido bajo las invasiones mongoles en Europa central en épocas anteriores a la leyenda del flautista.

Una última versión es que la migración explicaría la entrada de las ratas al mito; al ser de las plagas de ratas una gran amenaza en el pueblo medieval; emigrar a zonas menos plagadas era una buena opción, así como huir de la peste (estas regiones colonizadas fueron poco afectadas por la peste). La historiadora Ursula Sautter, citando el trabajo del Lingüista Jurgen Udolph, señalaba que tras la derrota de los daneses a la Batalla de Bornhoved (1227) la región sur del Mar báltico, que estaba entonces habitada por los eslavos, se puso disponible para la colonización por los alemanes.

Profesor Udolph buscó todos los nombres de las familias conocidas en el pueblo de Hamelín en ese momento y entonces encontró que los mismos apellidos aparecen con frecuencia asombrosa en Priegnitz y Uckermark, ambos al norte de Berlín y en la región de Pommeranian (ahora una parte de Polonia). Señala que el Flautista nunca pudo haber existido como a tal, pero había personajes conocidos como “Lokator”, ricamente vestidos, que vagaban por la Alemania norteña intentando reclutar colonos para el Este.

 

Para más referencias puede consultar: aquíaquí y aquí.

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