Grandes Cuentos de Hadas (11) La fierecilla domada y el orgullo castigado.

“La fierecilla  domada” es una de las obras más populares de William Shakespeare, de fecha desconocida, (el dramaturgo escribió sus obras entre la última década de siglo XVI a las dos primeras del siglo XVII), la obra es conocida en ingles como The Taming of the Shrew, cuya traducción sería “La doma de la bravía/furia/arpia (Domando a la brava)“.

Es una obra compleja, ya que se trata en realidad de una obra dentro de otra; la obra principal cuenta como un señor y sus criados agasajan a su supuesto gran señor, que no es en realidad sino un pobre borracho al que han recogido de la calle y a cuya costa han decidido divertirse durante un tiempo; dentro de esta historia, se narra la historia de Catalina Minola, chica arisca que espanta todos los pretendientes; el problema lo sufre Blanca, su joven hermana, cuyo padre, Bautista Minola, niega a casar antes de que se case la mayor. La llegada de Petruchio, un joven ambicioso y despreocupado da la oportunidad a los pretendientes, Hortensio, Gremio y Lucencio de poder acceder a conquistar a la hermana menor.

Aunque la obra del dramaturgo ingles abarque varios dramas, la idea central es domar a la orgullosa. Esta idea no es nueva, existen por toda Europa y en otras regiones versiones equivalentes. Una de las más antiguas en España es la del Infante Don Juan Manuel, que el siglo XIV escribió los cuentos del conde Lucanor, y en el cuento XXXV nos narra la historia de “Lo que sucedió a un mancebo que casó con una muchacha muy rebelde.

Más contemporánea con William Shakespeare es “el castigo al orgullo de Giambattista Basile, escrita entre 1634/1636, es una primera versión italiana de lo que sería el modelo a seguir en el resto de Europa, posteriores a ella tenemos la famosa versión alemana “Rey Thrushbeard de Jacob y Wilhelm Grimm (1812/1819), “el porquerizo de Hans Christian Andersen en 1838 y “La Miga en la Barba, un anónimo italiano compilado por Thomas Frederick en 1885 por citar algunos. Es de observar que las versiones famosas son del siglo XIX.

Las historias más conocidas las incluimos a continuación:

La historia

En la tradición de los cuentos de hadas la historia ocurre de forma ligeramente diferente a la obra teatral. Al igual que en obra teatral un padre desesperado (rey de algún reino / la obra teatral es un mercader muy rico) no sabe que hacer con una hija (la princesa orgullosa) que desprecia a todos los pretendientes; humillándolos a todos, y sobre todo a uno en particular, y este rey humillado jura venganza. El rey burlado regresa tiempo después disfrazado de mendigo, jardinero, panadero, u otra profesión de bajo nivel; en este punto hay dos versiones principales, la más común es que el rey disfrazado muestra tesoros a la princesa, y para obtenerlos ella permite entrar a hombre a sus aposentos; ya sea porque se enamora, o porque es violada, la princesa reconoce su error y abandona el hogar para evitar la furia del padre, que al saber que ella ha despreciado reyes, sin embargo  se une con plebeyos. En segundo caso el padre molesto por el carácter de la hija la casa con el primer mendigo que pase por su puerta. A partir de este punto las historias convergen. La joven es arrastrada al reino del rey disfrazado y él la hace vivir penurias y hambre, la obliga a trabajar como sierva del palacio por sobras de comida y la induce a robar una y otra vez, siendo descubierta y humillada en publico en cada caso. Cuando la joven se arrepiente de haber sido tan orgullosa, su esposo/amante le confiesa la verdad y ella reconoce que el orgullo es mala compañía y nunca más lo vuelve ha cometer.

Hay también algunos aspectos que comparten la mayoría de las historias:

  • Tras haber sido insultado por la princesa orgullosa el rey/príncipe regresa disfrazado de mendigo, trovador ambulante u otra profesión pobre y tienta a la princesa al pasar por su balcón y mostrarle tres objetos: suelen ser tres prendas o una rueca con sus soportes y un estambre dorado; en la mayoría de las situaciones el joven pide como pago por los objetos dormir en los aposentos de la princesa, en la entrada, el vestíbulo y finalmente dentro de la propia habitación. La imagen de prendas o del objeto que las fabrica nos habla de deseos prohibidos (recordemos la bella durmiente tentada y muerta por una rueca), la rueca también es signo de destino y desgracia, la rueca era usada por las brujas y las parcas para simbolizar el destino.
  • Tras ser expulsada de palacio, arrastrada por su nuevo marido la princesa recorre junto a su nuevo marido por un bosque, un campo y finalmente llega a una bella ciudad coronada por un gran palacio. En todas las oportunidades pregunta quien es el dueño de esas tierras, a lo que el mendigo responde con el apodo cruel que ella dio al rey. Finalmente termina llegando a una cabaña en el bosque cercano, al igual que Blancanieve la cabaña en el bosque representa el lugar para el nuevo aprendizaje.
  • En su nueva vida debe aprender a cocinar, hacer el fuego y limpiar la cabaña; pero el marido le impone ademas de tareas domesticas otras para poder ganar el sustento; por lo general son hilar juncos para hacer cestas, cocer ropa y finalmente vender cerámicas (platos y ollas) en el mercado. Todas labores destinadas a la mujer.
  • Las desgracias no terminan aquí, a no poder con las labores anteriores, termina trabajando como sirvienta en el palacio; tres labores debe aprender, por lo general cocinar sopa, hacer salchichas y cocer ropa o servir de maniquí para los sastres reales, en todas las oportunidades debe robar comida o trozo de tela, en todas las oportunidades es descubierta y humillada por ladrona
  • Aunque la versión final es la misma, ocurren dos versiones distintas, en una al robar sopa, se asoma a la fiesta en palacio y el rey/príncipe la obliga a bailar en el salón derramado toda la sopa y la consiguiente humillación, al tratar correr de la vergüenza es detenida por el amante que confiesa su engaño, tras haber ella aprendido la lección. En una segunda versión la novia real no llega y ella (al tener las medidas apropiadas del traje de novia) debe reemplazarla. En el baile mira por la ventana como la cabaña del bosque se incendia; trata de correr a rescatar a su marido cuando es detenida por el rey/príncipe con el final conocido. Al igual que con la mayoría de las princesas encantadas, al aprender todo lo nuevo, abandona la cabaña e inician una nueva vida.

Y al igual que la mayoría de los cuentos el número tres está presente en todas partes, tres objetos tientan a la orgullosa, tres lugares recorre en su viaje, tres tareas realiza en su nuevo hogar y tres en el palacio, tres veces roba y es descubierta y humillada; tres son las etapas de la vida: pasado, presente y futuro; tres son las labores encomendadas a la mujer: cocinar, tejer y mantener el fuego del hogar.

Razones históricas del concepto

Uno puede preguntarse porque no hay un equivalente masculino, un príncipe orgulloso, que caiga y sea humillado por su orgullo; porque debe ser siempre una bella (eso una condición en todas las historias) y orgullosa princesa la que debe ser domada. En todas las versiones es el orgullo en la mujer el  que debe ser extirpado a la fémina haciéndola sufrir grandes penurias e incluso hambre o castigos. Si uno observa las fechas de las versiones más famosas, la gran mayoría son del siglo XIX, en plena era victoriana; donde la mujer estaba relegada al hogar y a tender a los niños y servir al marido, que trabajaba a canto y sol para mantener el hogar. Eso no es motivo o excusa suficiente para justificar la historia, hay versiones más antiguas y en distintas culturas, desde que adoramos a un único dios (judíos, cristianos o musulmanes) todos han relegado a la mujer a la casa. ¿Por qué el orgullo y por qué en la mujer bella (nunca se habla de una mujer fea)?.

Podemos pensar en dos razones importantes, la primera es que de los pecados, el orgullo es para muchos el más grave; recordemos que el ángel predilecto de dios, Lucifer, cayo por orgullo. La segunda es de la tradición judeocristiana, Eva (la primera mujer) cometió el primer pecado e indujo a Adán, el primer hombre a pecar contra Dios.

Pero los mitos hablan de que hubo otra mujer primero, Lilith, quien no acepto estar bajo la sombra del primer hombre (ser sumisa en el sexo), por ello abandono a Adán y fue luego castigada por el dios judío y transformada en un demonio, el primer vampiro. Bajo este concepto el orgullo libera a la mujer de estar bajo la sombra del hombre y eso en toda sociedad machista no puede ser tolerado.

Dios luego creó a la sumisa Eva de una costilla de Adán, al haber sido creada del hombre ya estaba condenada a estar sometida, cosa que no ocurrió con Lilith. En cualquiera de los dos casos esas dos hembras primordiales fueron condenadas, Lilith al desear libertad fue desterrada a ser un monstruo nocturno; Eva, al ser sumisa fue fácilmente engañada por el dragón.

Hoy al igual que con el cuento de Barba Azul, los cuentos sobre princesas orgullosas sometidas a designios del marido han perdido vigencia; podemos culpar de ello al movimiento feminista, pero también debemos recordar que sin la mujer no habría hombres, ambos son las dos caras de una misma moneda. No pueden separase, sin el uno el otro no existiría. Hoy las dos mujeres primordiales del mito hebreo renacen, Lilith ya no es un demonio, sino es vista como ejemplo del modelo a seguir, es la imagen del feminismo moderno; Eva por su parte es reivindicada; su unión con Adán da fundamento concepto de matrimonio religioso y lo trascienden en el Catolicismo al anunciar el matrimonio de Cristo con la Iglesia, así Eva no era una mujer si no la vida y al unirse con Adán (la humanidad) se crearían los habitantes de la tierra.

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