Hoy te lloro …

Hoy muere asesinada a quema ropa, en presencia de su padre y sobrinos, una amiga muy querida. Cuando estuve en las malas me acompaño, mi madre la recuerda como la única que trajo previsiones que nadie supuso que se podrían usar en aquellas circunstancias de hace tres años. Lamento que lo único que pude hacer hoy fue llorarla, no pude hacer nada más, no hubo más que hacer ante los disparos que destrozaron su cuerpo; ni los médicos, ni dios pudieron ayudarte.

Hoy te lloro, compañera de trabajo, que habías luchado contra el cáncer y lo habías vencido; destinada a morir de esta forma por un odio creado por el sátrapa que lo que siembra es odio y que nada construye sino que todo lo roba y destruye. Desde estas letras te maldigo desgraciado que entrasteis a esta tierra como la serpiente del mal que tentó a los hombres en el paraíso, te vuelvo a maldecir como te maldije por la muerte de mi padre ya ocurrida hace siete años atrás, te maldigo por todo el odio que has creado, te maldigo por todo el mal que has hecho, te maldigo por todo lo que has saqueado, y que tu y todas las mierdas y sanguijuelas que te acompañan pronto el diablo les venga a cobrar su pago por los favores que tuvieron; y que no quede ninguno, que con su mano negra salga de la tierra y los arrastre de vuelta al infierno mismo del cual salieron.

Hoy te lloro amiga mía, te lloro y ruego a la Virgen del Valle, de la que eras devota y a quien rezaste en su momento por mi vida, que te reciba en su seno y te lleve a la gracia del cielo, y que desde las alturas puedas proteger a los tuyos y a los que te amábamos, ruego a todos los santos y a los dioses en que se pueda creer por que esta pesadilla termine, que tu familia, tus amigos, los míos y mi familia logren tener paz y puedan alegrarse de vivir con calma y no con la zozobra y el temor del actual día a día.

Hoy te lloro y me niego a ver tu cuerpo en aquella camilla cubierta por la blanca tela, me niego a ver tu rostro destrozado por una bala, me niego a ver tu cuerpo sin vida, quiero recordarte trabajadora, exhaustiva, meticulosa, linda y alegre, peleando con los estudiantes y pendiente de tu familia y amigos; corriendo a buscar a tus sobrinos, a llevarlos a sus tareas dirigidas, angustiada por los tuyos, por tu hermana, tu padre, te recordaré así; dios me perdone si te olvido, escribo para siempre recordarte, saber de tus plegarias por mi, como hoy son las mías por tu alma.

Hoy te lloro María Gabriela, paz a tu alma

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