Fantasmas de Hollywood (8) El fantasma del Castillo del Lago

Benjamin “Bugsy” Siegel (1906; 1947) nació en Brooklyn, Nueva York, uno de los cinco hijos de una familia pobre de judíos austríacos.

De niño, Siegel se unió a una banda callejera en Lafayette Street en el Lower East Side cometiendo principalmente robos, hasta que con otro joven llamado Moe Sedway, comenzó a extorsionar. Mercaderes eran forzados a pagarle cinco dólares o su negocio sería quemado. Durante su adolescencia conoció a Meyer Lansky quien se convertía en su mejor amigo.

Ambos formaron una pequeña banda cuyas actividades criminales se expandieron hasta incluir el juego y el robo de coches. Siegel, asimismo, trabajó como sicario. En 1930 Lansky y Siegel se unieron con Lucky Luciano y Frank Costello. Siegel se convirtió en contrabandista y se asoció también con Albert Anastasia. Fue contrabandista en operaciones en Nueva York, Nueva Jersey y Filadelfia.

Ben, como legalmente le llamaban, fue asesinado con una Carabina por orden de su propio amigo Lucky Luciano, debido al desvío de más de dos millones de dólares a una cuenta en Suiza, que habían sido destinados por la Mafia para la construcción de un Casino en Las Vegas, desvío que realizó, sin el consentimiento de Ben, su amante, una prostituta de nombre Virginia, transacción de la cual la Mafia responsabilizó a Bugsy Siegel.

Cuenta María Elena Cros la experiencia de la popular Madonna en una propiedad del famoso gánster:

Madonna no creía “en esas cosas”, y vivió cuatro años en Castillo del Lago, que tenía fama de estar habitado por espíritus. El Castillo es una mansión de nueve pisos, y por los años 30, Bugsy Siegel solía alquilarla para celebrar sus exclusivas fiestas “solo por invitación”. Cuando ocupaba el Castillo, Bugsy mandaba a remover los escalones de ambos lados de la casa para evitarse visitantes indeseados. Así y todo, parece que una pandilla, o quizás la policía, logró entrar en el lugar y mató a parte de “la banda”. Hoy la gente que va al Castillo siente una profunda sensación de desasosiego.

Pero, además, el fotógrafo de modas inglés, Tom Murray, cuenta que allí vivió uno de los actores que hacía de Tarzán, y que practicaba la magia negra… Y dice que las fotos Polaroids que tomaba dentro de la casa salían negras y las que tomaba afuera con el mismo rollo y la misma cámara, salían perfectas. —Probé muchas cámaras y diferentes rollos y el resultado era el mismo—. Cuenta que las modelos se congelaban de frío dentro y que todos detestaban tanto entrar, que hicieron el trabajo antes de lo que se había programado.

Después de comprar la casa en 1993, Madonna le confió a un amigo que a veces sentía una fuerza maligna y que algunos de sus huéspedes habían visto la figura gris de un hombre con un sombrero, como los que se usaban en la época de Siegel. ¿Sería el espíritu de Siegel o el de un guardaespaldas? Madonna no quiso averiguarlo y vendió Castillo del Lago en 1997.

 

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Fuente (texto original): Revista Vanidades – Año 48 – Número 7 – pag 66-69 -Venezuela – 2009

Otras fuentes (texto original): Bugsy Siegel

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