Los animales del zodiaco chino

El estudio de los astros fue vital para todas las antiguas civilizaciones; conocer cuando sembrar y cuando cosechar era de importancia vital si se quería sobrevivir; así cielo y tierra se unieron en una danza que dio luego origen a pensar que en las estrellas estaba escrito no sólo los momentos del año en los cuales acometer ciertas tareas, sino también el destino de los reyes (que estaba asociado a las naciones que conducían) y por extensión luego a todos los hombres; surgiendo así la astrología.

Aunque hubo y hay varios sistemas astrológicos, hay dos que destacan, el occidental y el chino. La astrología occidental, tal como la conocemos, nació en Babilonia hace más de cinco milenios. Se trataba de una mezcla de religión, ciencia y creencias. La parte científica estudiaba la evolución de los astros a lo largo del tiempo, y detectaba y determinaba la concurrencia de ciertos eventos. La parte religiosa intentaba determinar relaciones entre los eventos cósmicos y los sucesos terrenales como la caída de reyes o resultados de batallas. Los egipcios, mejoraron la medición e incluían los ángulos relativos y no sólo las coincidencias de los planetas y astros; su pasó por Grecia y Roma darían la leyenda que hoy asociamos a cada signo. Y aunque ya en la Roma imperial se le asociaba con superchería, hubo que esperar a que la Iglesia Cristiana la asociara al paganismo para condenar su rechazo. Algo que no se logró ya que hoy en día todo periódico local, nacional o revista publica el horóscopo diario, semanal, mensual o anual de toda la población occidental

El horóscopo occidental se basa en la posición del sol a lo largo de la elíptica y el signo que atraviesa en ese momento del año; (algo no muy cierto en virtud de la precesión elíptica, pero eso es astronomía que no viene al caso discutir aquí). Si se revisan las constelaciones actuales hay según los astrólogos doce signos equidistantes entre si; cosa no muy cierta tampoco en la astronomía ya que modernamente los signos no ocupan la misma extensión en los cielos y otras constelaciones, como la de Ofiuco (el serpentario) atraviesa la zona zodiacal; pero como el trece nunca a sido muy bien visto en occidente, dejamos sólo doce.

En China surge un nuevo tipo de zodiaco; los cinco planetas visibles (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) son asociados a los cinco elementos chinos (agua, metal, fuego, madera y tierra) y combinados en un ciclo de doce años (no meses como en occidente), donde cada año es representado por un animal distinto; generando ciclos de sesenta años (5×12=60).

El por qué y cuáles animales forman parte del zodiaco chino (a diferencia de las leyendas individuales para cada signo en occidente) es relatado en la siguiente historia.

Cuenta la leyenda que Buda, antes de su muerte, decidió dar sus mejores dones a los animales de la creación, pero el Emperador de Jade lo convenció para que realizara una carrera entre los animales, para determinar quienes serían merecedores de esos regalos, la carrera seria a través de un bosque, de varias llanuras, prados y finalmente cruzando un río antes de llegar al punto de destino para que nadie tuviese ventaja sobre otro, el premio seria repartido para los doce primeros animales en llegar.

Al enterarse los animales se emocionaron mucho; otros, como las vacas, se preocuparon por perder, por ello pidieron ayuda a sus parientes más fuertes. El ganado le pidió a un buey que los representara, así uno de los premios estaría seguro dentro de la familia bovina.

El gato y la rata, grandes amigos y pésimos nadadores, planeaban como ser los primeros en llegar.

La carrera empezó, la rata y el gato llevaron la delantera seguidos de cerca por el búfalo, al llegar al río le suplicaron ambos al tercero que por favor los cargara en su lomo, al ser el buey noble y bonachón accedió. Pero al darse cuanta la rata de que solo podría haber un primer ganador empujo a su amigo, el gato, al agua y luego salto del lomo del búfalo a la orilla ganando el primer puesto.


El búfalo llego segundo, luego de la rata.


Después del búfalo llego el fuerte tigre jadeante y exhausto, que lucho contra las corrientes con su enorme fuerza, ganando el tercer puesto.


El cuarto en llegar fue el conejo, quien saltando sobre troncos que flotaban en el río logró llegar a la orilla.


El quinto en llegar fue el dragón, que a pesar de poder volar se retraso porque estaba creando lluvia para ayudar a la gente en sus campos y cuando estaba llegando a la meta vio al pobre conejo aferrado a un tronco y soplando con su poderoso aliento le ayuda a llegar a la orilla.


Al poco rato llegó el caballo galopando, pero al ver a la serpiente se asusto tanto que se cayó al agua de nuevo, por ello la serpiente gano el sexto lugar y el caballo el séptimo.


La oveja, el mono y el gallo decidieron ayudarse mutuamente para cruzar la orilla, el gallo construyó una balsa para los tres, la oveja y le mono remaron y consiguieron llegar a la orilla, la oveja ganó el octavo lugar por desembarcar primera, luego siguió el mono y finalmente el gallo.


El undécimo animal en llegar fue el perro, a pesar de ser el mejor nadador se retrasó porque durante la carrera se ensucio mucho, así que se dio un tiempo para bañarse en el río antes de seguir adelante.


Después del perro se escucho un gruñido, detrás de él venia un cerdo que se demoró en la carrera porque esta le dio mucha hambre y por el camino se fue a dar un banquete con las frutas que hallaba, por ello se quedo dormido a la mitad de la carrera.


El último animal en llegar fue el pobre gato, mojado y casi ahogado, pero como la carrera ya había concluido no gano ningún puesto, ni premio, desde entonces el gato teme al agua y es enemigo natural de la traicionera rata.

La versión anterior tiene algunas variantes, sobre todo en Japón; entre las más importantes tenemos: los bobinos seleccionaron al Bufalo (que sabía nadar) como su representante y no al Buey. El último en llegar es un Jabalí, que al ver a su primo el cerdo dormir tras su comilona tomo su lugar. No hay diferencia en oriente entre conejo y liebre que son usadas indistintamente. El carnero (macho de la oveja) a veces ocupa el lugar de su compañera, en otros cuentos es reemplazado por la cabra.

En la versión vietnamita el gato ocupa el lugar del conejo; aun así tampoco perdona a la rata por tirarlo al agua. En otras versiones la rata es encargada de dar el mensaje y le dice a todos menos al gato o le da a este la fecha errada; incluso esta la versión que siendo amigos el gato le pide que en la mañana de la carrera lo despierte, ya que es muy dormilón, pero la rata con los nervios por ir a la carrera se olvida de despertar a su amigo.

 

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Para más referencia de la historia puede consultar: aquí y aquí.

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