700.000 entradas

Tres años, dos meses y 700.000 visitas

15 sep 2007
La idea

10 nov 2008
100.000 entradas

07 ago 2009
200.000 entradas

02 dic 2009
300.000 entradas

04 abr 2010
400.000 entradas

10 jul 2010
500.000 entradas

23 sep 2010
600.000 entradas

18 nov 2010
700.000 entradas

Cuentos

Ficciones

Mitos

Leyendas

Miedo

Misterios

Terror

Fantasía

Magia

Creencias

Clásicos

y mucho
más….

_____________________
Nota: imágenes de John Howe

Dos de los Cuentos de Washington Irving

Washington Irving (1783-1859) es un escritor norteamericano, perteneciente al mundo literario del costumbrismo y es el primer autor americano que utiliza la literatura para hacer reír y caricaturizar la realidad, creando además el estilo coloquial americano, que después utilizarían Mark Twain y Hemingway.

Era hijo menor de once hermanos de un rico comerciante escocés y su madre una inglesa, nieta de clérigo. Ambos sentían gran admiración por el general George Washington (primer presidente de EE.UU.), por lo que en su honor bautizaron a su hijo con su nombre. Desde pequeño desarrolló una gran pasión por los libros y aunque ejerció el periodismo y la literatura, realizó estudios  en derecho, profesión que ejerció poco tiempo.

Entre los años 1802 y 1803 comenzó a escribir algunos artículos para el periódico de Nueva York Morning’s Chronicles, editado por su hermano Peter y entre 1807 y 1808 en otros periódicos, en colaboración con su hermano William y James Kirke Paulding.

En 1809 escribió “Historia de Nueva York” contada bajo el seudónimo de Dietrich Knickerbocker, autor y personaje que se volvería tan popular que desde entonces los descendientes de antiguos emigrantes holandeses fueron conocidos por ese sobrenombre.

Entre 1819 y 1820 sale su segundo libro “El libro de apuntes“, una colección de treinta y cuatro ensayos y relatos breves, donde bajo el ahora seudónimo de Geoffrey Crayon, este hace como recopilador de una serie de escritos de Dietrich Knickerbocker, el autor de la obra anterior. Esta obra incluye dos de las historias más conocidas de Washington, “La Leyenda del Valle Dormido —la Leyenda de Sleepy Hollow—” y “Rip Van Winkle“. En 1822 se publicó una continuación, “Bracebridge Hall“, ambos libros se inspiraban en los cuentos populares alemanes.

Otros de sus trabajos tuvieron su inspiración en las tierras de España, cuando fue diplomático en el lugar entre España 1826 y 1829. Entre esas obras tenemos una “Biografía de Colón” (1828) y “Las Leyendas de la Alhambra” (1832). Al volver a los Estados Unidos ya tenía el reconocimiento de autor internacional. Escribe luego otras recopilaciones de historias cortas, como las de “The Crayon Miscellany” (1835) y “Astoria” (1836), y varias biografías, como la de “Oliver Goldsmith” (1849), “Mahoma” (1850) y “George Washington” (1855-59). Entre 1860 y 1861 apareció póstuma una edición de las obras más importantes de Irving en 21 volúmenes.

Rip Van Winkle

Rip Van Winkle es un cuento corto que ocurre en los días antes de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Un aldeano de ascendencia holandesa se escapa de su esposa que lo regañaba por irse al bosque. Después de varias aventuras, se sienta bajo la sombra de un árbol y se queda dormido. Se despierta 20 años después y regresa a su aldea. De inmediato se mete en problemas cuando alaba al rey Jorge III, sin saber que había ocurrido la Revolución Estadounidense y que ya no era un súbdito de los británicos. “Rip Van Winkle” ha pasado a convertirse en sinónimo de alguien que duerme por un largo período, o alguien que sin explicación alguna no está al tanto de lo que ha sucedido.


(para leer la obra pulse la imagen)

La Leyenda del Valle Dormido

La leyenda del Valle Dormido Sleepy Hollow es un relato de terror, que tiene lugar en un asentamiento holandés en el Valle Dormido —Sleepy Hollow—, lugar de numerosas leyendas sobre fantasmas, donde los lugareños cuentan la historia del fantasma de un soldado que perdió la cabeza por una bala de cañón durante la guerra de independencia americana. Ichabod Crane es un profesor de escuela que se enamora de la joven Katrina Van Tassel y de su fortuna, a la que también pretende el joven y rudo Abrahán “Brom Bones” Van Brunt. Volviendo a su hogar tras una fiesta en casa de la familia Van Tassel, con aire alicaído, Crane es perseguido por el jinete sin cabeza. Aunque ha habido varias adaptaciones de la obra para cine y teatro, mencionaremos dos, la versión corta animada de Walt Disney Pictures (1949) y una versión de Tim Burton (1999), que presentaba múltiples diferencias.

(para leer la obra pulse la imagen)

Mitos Tamanacos (1) Amalivaca, dios de las aguas.

Entre los pueblos indígenas que habitaron desde las costas del Mar Caribe en la hoy Venezuela, hasta las selvas amazónicas, hubo un pueblo, hoy extinto, que habito las riveras del río padre de Venezuela —el Orinoco— y que hoy conocemos como “Los Tamanacos“.

Tamanaco es realmente el nombre un cacique, que tras la muerte del cacique Guaicaipuro, trató de reunificar las tribus de la costa venezolana para luchar contra los conquistadores españoles. En 1570 fue vencido y preso. Condenado a morir en la horca como su predecesor, un capitán español le ofrece la libertad si logra vencer a su perro. Tamanaco moría en el intento por la mortales mordidas de aquella bestia que tenía por nombre “Amigo” y que a dentelladas le destrozó la garganta al bravo cacique. Su cabeza fue cortada luego y colgada en una viga. Así el valiente cacique se convirtió en una leyenda para los demás pueblos indígenas.

Para los Tamanacos existían tres mundos. El superior donde moraba el Dios Sol y los demás dioses celestes: El Trueno, El Rayo, La Lluvia y El Viento. Un estrato medio donde vivían en armonía los hombres, las plantas y los animales que habitaban la Madre Tierra. El Tercero era un mundo inferior, subterráneo y subacuático; habitado por demonios, duendes, los muertos, los dueños de las aguas, y los animales acuáticos.

En este mundo subterráneo y acuático habita una enorme anaconda de las aguas, Lalikilpará, y en cierto momento, cansada del ruido de los hombres que habitaban las riveras de su dominios provocó un gran cataclismo, un enorme diluvio que inundó toda la tierra, destruyendo a los hombres, sus templos y ciudades. Las montañas, que eran lugares sagrados por estar sus cumbres más cerca del cielo, se volvieron los únicos lugares para escapar de la gran inundación.

Dos jóvenes que sobrevivieron al gran cataclismo preguntaron a los dioses qué debían hacer para poblar de nuevo la tierra y evitar otra calamidad de la misma magnitud. Eran Amalivaca (también conocido por otras tribus como: Amaruaca y Amarivaca) y su hermano Uochi. Los dioses le encomendaron a los jóvenes la tarea de repoblar el mundo sembrando las semillas de Moriche que habían traído en su canoa, desde las tierras del sur.

Los hermanos sembraron las plantas de Moriche y de sus semillas nacieron hombres y mujeres que repoblaron el territorio; crearon los ríos —incluyendo al Orinoco— para que las aguas bajaran hasta el mar; poblaron los ríos de peces y la tierra de animales y aves. Plantaron a su vez cacao, maíz, papas, yuca, etc. Los nuevos hombres ahora pescaban y recolectaban sin maltratar la Madre Tierra —podemos a semejanza del mito bíblico asumir que la causa de aquel primer cataclismo fue un mal comportamiento de los hombres con la tierra—.

Con el río Orinoco los hermanos pelearon ya que deseaban que en el río mayor sus aguas circularan en ambos sentidos (río abajo y río arriba), para que los remeros de las canoas pudieran subir y bajar sin problema: Al final desistieron de tamaña empresa; pero en verano es tan bajo el nivel del Orinoco y dado lo plano de las tierras por las que circula que en algunas partes parece devolverse.

En los tiempo anteriores al gran cataclismo los dioses habían creado a los hombres inmortales —como en la edad de oro griega, los hombres eran eternos y cuando era dorada acabó terminaron transformados en genios y hadas—. Amalivaca y su hermano Uochi, al ser los únicos hombres que sobrevivieron, tenían el don de la inmortalidad y los nuevos hombres reconocieron en estos hermanos a seres superiores y los consideraron similares a los dioses; es por ello que Amalivaca para muchos de esos pobladores era visto como un dios de las aguas.

En otra versión Amalivaca decidió regresar en canoa al otro lado del mar, de donde había venido y adonde supuestamente iban las almas de los hombres después de la muerte. Cuando estaba listo para irse les dijo a los tamanacos “uopicachetpe mapicatechí” (mudarán únicamente la piel); a semejanza de las serpientes que mudan la piel y parecen rejuvenecer, les daba así el don de la inmortalidad a los nuevos hombres; pero una vieja mujer dudó de lo que decía Amalivaca; por lo que héroe divinizado molesto dijo con firmeza “mattageptchí” (morirán). La muerte, al igual que la perdida del paraíso, por alguna razón los hombres se la han achacado siempre a las mujeres —Eva, Pandora, etc.—.

El que Amalivaca fuera descrito como un hombre supuestamente blanco y cuando terminó su misión tomo su canoa y retorno a su hogar al otro lado del mar; es una imagen que tiene paralelismo con el dios Quetzalcóatl que era descrito también como un hombre de piel blanca y cabello rojo. El mito de la gran inundación es común en muchas culturas y entre aztecas y mayas, así como en otras culturas de América se habla de hermanos gemelos que salvaron al mundo. ¿Qué pasó con Uochi? Eso no se sabe, podemos suponer que a semejanza del mito mesoamericano de Quetzalcóatl y su hermano Tezcatlipoca, el segundo deseo eliminar al primero, logrando que regresara al otro lado del mar; y quedándose Tezcatlipoca con los hombres, como dios de la muerte y la traición.

__________________________

Referencia y textos originales: aquí, aquí y aquí.

Mitos Tamanacos (2) Amalivaca y la princesa del río Orinoco

Hubo una advertencia más de Amalivaca antes de partir; dijo a los hombres que dormía Lalikilpará, la gran anaconda, pero tarde o temprano despertaría y volvería a inundar la tierra. Por ello tras su partida, los pueblos asentados en las riberas del río Orinoco ofrecían a la gran anaconda, Dios de las Aguas, sacrificios humanos para que la crecida asegurarse el alimento de la tierra rica en verano y pesca abundante en invierno; así como evitar la gran inundación.

Se elegía entre las doncellas a la más hermosa, fuerte (sana) y pura, quien se volvería “esposa” del Dios. Ocurrió una vez que una princesa escogida pidió que le trajeran el agua de los más caudalosos afluentes del río, en total siete: Ventuari, Caura, Aro, Caroní, Meta, Arauca y Apure, que son los ríos que recorren el Orinoco desde su nacimiento hasta el Delta. Los emisarios salieron hacia cada uno de los puntos asignados con sus tinajas para recolectar el agua.

Una vez realizado el encargo, la doncella fue conducida hasta una piedra en el medio del río, ubicada frente a  la antigua ciudad de Angostura; hoy llamada, en honor al Libertador, Ciudad Bolívar. La princesa se sentó sobre la negra roca y vació cada una de la tinajas en una mayor. Las aguas juntas de todos estos ríos serían soltadas al río padre y cuando se vaciara la tinaja mayor, la princesa sería sacrificada.

Pero el agua de la tinaja nunca paró. Por horas y días fluyó del recipiente ante los atónitos pobladores que no podían creer el milagro. Los chamanes tomaron la señal de que Amalivaca no quería la muerte de la doncella, desde entonces no hubo más sacrificios humanos en el río y sus afluentes. Y la joven india es recordada por su proeza en el escudo del Estado Bolívar, significando la joven india la perpetuidad de las aguas y de la antigüedad de la tierra.

La piedra donde ocurrió el milagro es llamada hoy por los bolivarenses el “Orinocómetro“. El explorador alemán Alejandro de Humboldt (Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander von Humboldt (1769 – 1859)) en 1800 visitó el lugar y reconoció en aquella piedra de 350 metros de largo, 100 de ancho y 52 de altura su utilidad para medir los niveles del río Orinoco. Para los angostureños en este punto el río adelgaza su cuerpo (de ahí el antiguo nombre de la ciudad —Angostura—) y luego se expande golpeando las orillas.

Esto forma un flujo y reflujo de aguas, arremolinamientos y remansos de inexplicable origen. Para los indígenas siempre estuvo muy claro, la gran anaconda habita bajo la piedra, donde succiona y expulsa grandes cantidades de agua, lo cual explica los desniveles del río en las épocas de sequía y de lluvia y los remolinos alrededor de la Piedra del Medio.

________________________

Referencia y textos originales: aquí, aquí, aquí y aquí.

Piedra del medio

La piedra del medio frente a Ciudad Bolívar

Ciudad Bolívar de noche

* Ciudad Bolívar * Histórica y colonial

Mitos Tamanacos (3) Amalivaca y la india de ojos verdes.

Hay una segunda profecía dada por Amalivaca, está segunda está vinculada más al sincretismo moderno y a los imaginarios del hombre de hoy que tratan de justificar leyendas modernas con mitos antiguos. Según esta versión Amalivaca predijo que el nacimiento de una india con los ojos del color de la serpiente que significaría desgracia y muerte para los pueblos del caribe por parte de otro pueblo llegado desde el otro lado al mar (el reino de los muertos). Al igual que con la profecía azteca que anunciaba el regreso de Quetzalcóatl, año que coincide con la llegada de Hernán Cortes y los españoles a México.

Ocurrió que poco antes de la llegada de los españoles a costas venezolana, en la región del hoy estado de Yaracuy (voz indígena que significa las voces “Yara – Yaraí = coger agua” y Cuí- Cu-í = allá lejos”; por lo que Yaracuy significa “Coger agua de lejos”), en una tribu de la región, nacería de un cacique una niña de ojos extraños, ojos color verde agua, niña que habían de sacrificar y ofrecer a la Gran Anaconda porque de no hacerlo así, vendría la ruina y la extinción.

Pese a conocer la profecía el rey escondió a su hija en una cueva y puso guardias en la entrada que la vigilaban y custodiaban su salida. Ella tenía prohibido verse en los espejos de agua, pero las prohibiciones siempre se rompe y en una escapada de la joven llegó a un lago donde contempló su mirada, mirada que despertó al espíritu de la anaconda, quien emergió de las aguas y se la llevó. El cacique al ver lo ocurrido trató de detener a la serpiente, pero esta como en los primeros días creció y provocó una inundación que acabó con toda la aldea y su gente. La joven se volvió amante de la serpiente y en diosa de las aguas y los bosques de los montes de Sorte en Yaracuy.

Hay quienes cuentan que el escape de la cueva de la joven ocurrió por la llegada de los españoles y donde los guerreros que custodiaban a la princesa tuvieron que ir a defender a su pueblo. Pero en esos días, la Gran Anaconda pedía su sacrificio anual y con la batalla nadie se acordó, provocando que la serpiente creara la inundación que termino de acabar con el pueblo indígena.

Otras versiones dicen que la joven princesa, llamada Yara, fue ocultada por su madre, la reina. Cuando llegaron los españoles, su belleza fue usada para tratar de pactar con Juan Ponce de León (explorador español que inicios del siglo XVI buscaba en el hoy Estado de la Florida USA, —ojo, no en  Venezuela— la fuente de la juventud, la explicación de esta contradicción es  que la capital de Venezuela  tiene por nombre completo: Santiago de León de Caracas, el nombre Santiago en honor a Santiago el Mayor, por el apóstol y santo militar de España; León, en honor al apellido del gobernador de la Provincia para la época, Juan Ponce de León; y Caracas por los aborígenes que poblaban la provincia al momento de la fundación) y detener su avance, pero poco pudo contra aquellos hombres que buscaban oro y fortuna por encima de todo. Por ello la joven se escondió en los bosques. Algunos encuentran semejanza entre Yara y la sirena de los ríos de Brasil Iara o Uiara, una princesa india que provocó los celos de sus hermanos, estos quisieron matarla y ella se defendió, matándolos a ellos; espantada huyó y se arrojó al Río Negro donde sería trasformada, por la maldición de su padre, cacique y chaman de la tribu, en una sirena que persigue a los hombres.

Otras versiones hablan de una joven de ojos verdes y piel canela, una mestiza, hija de español e india que crece entre los blancos como una criolla más. Una primera versión dice que al nadar en una de las tantas lagunas desaparece raptada por una gran serpiente, y rescatada luego por una onza (jaguar).

Otra versión dice al cumplir los quince años su padre decide casarla y ella huye ayudada por un esclavo, llamado Felipe, que fue como un padre para ella.  El Negro Felipe lleva a la joven con el Cacique Guaicaipuro (uno de los tantos caciques que en la época de la conquista pelearon contra los españoles) para que le enseñe sus raíces y secretos. La leyenda así  abarca varios hechos del siglo XVI, la conquista a inicios del mismo, el mestizaje entre blancos e indios, la llegada de los primeros esclavos negros a mediado  de ese siglo, la mezcla personajes combinan en esa joven mestiza el crisol de razas que será la Venezuela moderna, blancos, indios y negros se combinan en la leyenda para dar origen a una diosa moderna venerada tanto por ricos y como por pobres, la Reina de Sorte, la gran diosa María Lionza, la que cabalga sobre dantas, onzas y anacondas.

Referencia y textos originales: aquí, aquí y aquí.