Plutón, el planeta del cambio

Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde William Tombaugh (1906-1997) desde el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, y fue considerado el noveno y más pequeño planeta del Sistema Solar por la Unión Astronómica Internacional (UAI) hasta 2006.

El planeta toma el nombre del dios romano Plutón el dios del inframundo. Su equivalente en la mitología griega era Hades, aunque Plutón era más benigno y etimológicamente su nombre se asemeja a Ploutos/Pluto, el dios griego de las riquezas. Su inclusión en los cielos completaba el triunvirato de dioses soberanos que controlan al mundo, y a diferencia de sus hermanos (Jupiter/Zeus y Neptuno/Poseidón) él es el único que nunca ha de temer la insubordinación o la desobediencia y cuya autoridad se reconoce universalmente.

En astrología el descubrimiento de Plutón en 1930 ocurrió en el marco una de las épocas más oscuras y de transformación mundial de la humanidad. Está asociado con una potencia extrema y corrupción, el descubrimiento de Plutón en 1930 coincidió con el ascenso del nazismo, el fascismo y el estalinismo en Europa. También coincidió con la Gran Depresión y la mayor proliferación del crimen organizado en los Estados Unidos y el descubrimiento de la energía atómica. Así Plutón paso a relacionarse con lo oscuro como el dios que nombra.

El descubrimiento de Plutón también se produjo justo después del nacimiento del moderno psicoanálisis, cuando Freud y Jung empezaron a explorar las profundidades del inconsciente; quedo así también vinculado con lo oculto y el inconsciente.

Plutón se vuelve en el desatador de energías transformadoras que en muchas ocasiones deviene de una profunda crisis, es eliminar y limpiar lo viejo para darle paso a la nueva regeneración; es el invierno que llega para acabar con lo viejo y permitir el paso de la vida nueva (Proserpina/Perséfone). A semejanza del Ave Fénix que se consume en su propio fuego y para renacer de sus propias cenizas y del dios hindú Shiva, que es muerte y destrucción por un lado y creación y renovación por otro. Plutón rige las grandes empresas y la riqueza, la minería, la cirugía y el trabajo de detectives, y cualquier empresa que consiste en excavar bajo la superficie para llevar la verdad a la luz.

La influencia astrológica de Plutón

Plutón tarda casi 250 años en orbitar alrededor del Sol, en promedio de aproximadamente 21 años en cada signo del zodiaco, sin embargo, la órbita de Plutón es tan excéntrica que esto puede variar drásticamente, de los 25 años en el cáncer (1913-1938) a tan sólo 12 años en Escorpio (1983-1995), cuando su órbita era en realidad más cercana del Sol que Neptuno. Los astrólogos modernos lo vincularon como regente del signo de Escorpio; así Plutón y Marte son co-regentes del signo del escorpión.

Su entrada en el Cáncer en 1913 coincidió con la Primera Guerra Mundial y con la aparición del armamento nuclear, que tuvo su génesis en la investigación de la década de 1930. Su entrada a Leo en 1939 ocurre con el inicio de la segunda guerra mundial y que cierra con la guerra fría entre las superpotencias de ese entonces USA y URSS y su último conflicto casi de frontal, la guerra de Corea. Plutón estuvo en Virgo desde 1957 hasta 1972, un período marcado por profundos cambios en la bioquímica, la medicina y el mundo del trabajo. Los sindicatos ganaron en influencia, más y más alimentos fueron tratados con productos químicos, y algunos medicamentos, como la píldora anticonceptiva, alteraron profundamente la vida humana, fue la liberación sexual, los hippies y una época de protestas y contracultura. También fue el inicio de la guerra por el espacio; los rusos lanzan el primer satélite artificial. Entre 1972 a 1983 Plutón atraviesa Libra; finaliza la guerra de Vietnam, hay cambios sociales hacia posiciones de mayor autenticidad, aunque también un cierto caos o anarquía. La mujer ya no quiere el voto, busca igualdad con el hombre en todos sus aspectos.

Plutón transito Escorpio entre 1984 y 1996; su signo regente y Plutón actúa con la máxima potencia, y su esencia se manifiesta del modo más puro, precipitando profundas y radicales crisis en todos los ámbitos. Los acontecimientos de este período lo confirman plenamente; Mijail Gorbachov llega al poder en la Unión Soviética y comienza el desmembramiento definitivo de la misma, posteriormente cae el muro de Berlín, y tras él los regímenes comunistas de Europa del Este, y Alemania logra por fin su unificación. En estos años, cambia por completo el mapa del mundo, Rusa ya no será enemiga de Estados Unidos, sino todo lo contrario. Oriente Medio se inestabiliza gravemente. Aparece una nueva enfermedad de transmisión sexual, el Sida, se extiende por todo el mundo causando millones de muertos. Nuestro propio planeta sufre cambios trascendentales y se abre el agujero de ozono de la Antártida. Es asimismo la época en que se produce el máximo auge del ocultismo, aparecen multitud de libros y revistas sobre estos temas y se llevan a cabo importantes estudios e investigaciones. La generación nacida bajo los influjos de este tránsito será profundamente “plutoniana”, es decir, luchará y abogará por transformaciones radicales en todos los ámbitos y se apasionará por sacar a la luz todos los misterios, especialmente los relacionados con la muerte y el más allá.

La entrada a Sagitario es en 1996 y permaneció en este signo hasta el 2008; cuando Plutón entra en este signo se generan grandes cambios reliosos; pero también se incrementarán los fanatismos y las guerras religiosas; para ejemplo las guerras de los balcanes en la ex-Yugoslavia y los hechos del 11 de septiembre de 2001. Plutón estuvo en Sagitario en los años 20 al 60, cuando Jesús predicó e inició el proceso de caída del Imperio Romano; para los años 760 al 800 cuando Carlomagno dio nacimiento de la aristocracia medieval; entre 1007 al 1047 con las primeras cruzadas; entre los años 1254 al 1294 con las invasiones Turcas a Europa y Mongoles a India, es cuando nace la Inquisición; entre los años 1501 al 1541 Copérnico propone el heliocentrismo contra en el centrismo de la Tierra, con los consiguientes cambios religiosos. El ultimo paso de Plutón en el signo de Sagitario a fines del siglo XX promovió un intercambio masivo donde las comunicaciones pasan a ser el factor vital en un mundo globalizado, el internet ha cambiado la forma de ver y entender al mundo de hoy como nunca antes y es sólo comparable a la llegada de Colón a América, cuando Plutón pasaba por Escorpio y generó un sin fin de cambios no solo en las economías y políticas nuevas sino en los hábitos y en la manera de vivir de los pueblos.

Hoy Plutón transita por Capricornio; el planeta estuvo en Capricornio entre 1762 y 1778; que fueron los años de la Independencia de los Estados Unidos, se inventó la maquina de vapor, en Francia corresponde al reinado de Luis XVI y María Antonieta, la revolución industrial en pleno auge. La rigidez de muchos gobiernos de la época llevo a rebeliones y levantamientos en años posteriores. La lección a aprender durante este periodo es que Capricornio rige la constancia, la perseverancia, la ambición, la eficiencia, la organización, tal vez sería que el mundo debería crear una nueva forma de organizarse y de trabajar, creando nuevas leyes o estructuras.

Plutón trae consigo muchas transformaciones pero antes elimina lo que no sirve, traera consigo grandes cambios políticos y sociales, una nueva estructura en el poder mundial. Plutón siempre elimina lo que ya no es necesario para facilitar cambios fundamentales (pasar de una forma a otra), es una fuerza motivadora que busca y produce siempre cambios, cuando el colectivo se niega a estos cambios entonces nos obliga hacerlo.

Símbolos de Plutón

El primer signo de Plutón es un monograma formado por las letras “P” y “L”, atribuido a las dos letras iniciales del planeta y a las iniciales de Percivall Lowell. El segundo símbolo, más usado en astrología es la media luna que reposa hacia arriba y que simboliza al alma abierta, apoyada sobre la cruz de la materia (cuerpo y mente) y que es coronada por el circulo del infinito (espíritu). La luna que encierra al espíritu es la adoración del espíritu; en otro la media luna que mira hacia arriba y está encerrada en un circulo nos habla de una boda alquímica, alma y espíritu unidos. Otro signo menos conocido asociado a Plutón es el símbolo de la propia ave fénix, una flecha que surge vertical hacia arriba atravesada por dos rayas horizontales (lo material inmovil o lo muerto). Se tiene a la cruz coronada con dos media lunas que miran hacia abajo; es la materia que fluye hacia el alma (las lunas) y esta se divide y vuelve a caer, recordando la imagen de un volcán, que muestra destrucción y a su vez renovación de la tierra; otro símbolo similar pero ahora sobre el circulo (espíritu) es coronado por las dos medias lunas invertidas y separadas por la materia (raya horizontal), la idea es equivalente.

Los problemas astronómicos

El impuso de buscar a Plutón se debe a Percivall Lowell, quien provenía de una familia adinerada de Boston. Durante varios años viajó por Extremo Oriente antes de iniciar su carrera como astrónomo a tiempo completo. Lowell fue en Estados Unidos el principal defensor de la existencia de canales en Marte. Proponiendo en sus obras que los canales de Marte eran necesidad de una civilización avanzada que extraía agua de sus polos y la llevaba a las regiones ecuatoriales menos frías. Estas ideas apoyarían a escritores como Edgar Rice Burroughs (el autor de Tarzan) para comenzar una serie de novelas de ciencia ficción sobre los habitantes de Marte (las novelas de John Carter of Mars).

Al final Lowell se fue quedando solo como defensor de la idea de canales marcianos y su prestigio científico se fue hundiendo poco a poco ante la verdadera evidencia. Deseoso de redimir su imagen pública como astrónomo, se dedicó a la búsqueda del Planeta X, un hipotético planeta más allá de la órbita de Neptuno. La búsqueda continuó incluso varios años después de su muerte. Finalmente, en 1930 el nuevo planeta fue descubierto por Clyde Tombaugh, un astrónomo del Observatorio Lowell. El planeta se denominó Plutón, un nombre que tenía reminiscencias mitológicas y cuyas primeras letras, “PL”, representaban a Percival Lowell. Hoy el signo astronómico de Plutón es la combinación de ambas letras.

Hay que destacar que la búsqueda de un planeta más allá de Neptuno provenía de las dificultades en ajustar la órbita del planeta, lo que sugería atribuir las perturbaciones gravitatorias a un planeta exterior. Así se había descubierto Neptuno, a través de sus perturbaciones sobre la órbita de Urano. Sin embargo Plutón es demasiado pequeño para tener alguna influencia sobre la órbita de Neptuno. Finalmente el problema con el ajuste de la órbita de Neptuno resultó ser que su trayectoria no había sido bien determinada al contar con muy pocas observaciones de su periodo orbital anual de 165 años.

Plutón no tiene posibilidades de chocar con Neptuno; la primera razón es que giran en planos distintos; y la segunda es que ambos planetas mantienen una resonancia orbital 2:3, por la cual por cada dos vueltas que da Plutón, Neptuno da tres. Los sistemas resonantes son comunes en el sistema solar. Esta resonancia aporta estabilidad y protege al planeta más pequeño, Plutón, de las interacciones gravitatorias de su hermano mayor y mucho mas masivo Neptuno. La resonancia produce que nunca estos dos planetas se acerquen de forma y el mayor (Neptuno) nunca perturbe con su gravedad al menor (Plutón) y es producto de un largo tiempo de interacciones que provoca que los planetas se sitúan en las órbitas que les ofrecen una mayor estabilidad.

Plutón resulto ser muy pequeño; su diámetro de 2350 km, dos tercios del diámetro de la propia Luna (3476 km). Se encuentra inclinado sobre la elíptica; esto es que no órbita en el plano que giran el resto de los planetas; su órbita excéntrica hace que este más cerca del Sol que su vecino Neptuno en determinados años de su órbita (su último perihelio ocurrió en 1989).

En 1978 el astrónomo estadounidense James W. Christy descubre su gran satélite, S/1978 P1 = P1; luego llamado Caronte; cuyo nombre proviene del personaje de la mitología griega que se encargaba de llevar las almas al reino de Hades. Durante muchos años se pensó que Caronte era el único satélite que orbitaba alrededor de Plutón, pero a finales de 2005 se anunció la existencia de otros dos pequeños cuerpos que se denominaron provisionalmente S/2005 P1 = P2 y S/2005 P2 = P3; y donde la Unión Astronómica Internacional les pusoen 2006 los nombres de Hidra (en honor a la serpiente de nueve cabezas que Heracles mató en el segundo de sus doce trabajos) y Nix (la diosa primordial de la oscuridad) respectivamente.

En Julio de 2011 se descubrió un nuevo satélite, denominado S/2011 P1 = P4, que circula entre Nix e Hidra; un año después, en Julio de 2012 se encontró una nueva luna S/2012 P1 = P5  que circula entre Caronte y Nix mostrando que Plutón es un cuerpo que tiene aún muchas más sorpresas. Entre los nombres que se barajaban para estas nuevas lunas estaban Orfeo y Euridice, Vulcano y Romulo , estos ultimos propuestos por William Shatner, el actor que interpreta al Capitán James T. Kirk en la franquicia Star Trek, los mundos de Spock y los que se separaron de Vulcano, los romulanos. Pese a estas y otras sugerencias ambas lunas han recibido finalmente en julio de 2013 los nombres relacionados con Hades y el Inframundo: Cerbero (perro de tres cabezas guardián del inframundo) y Estigia (el río que separa la tierra del inframundo de la tierra de los vivos).

Todas estas pequeñas lunas giran alrededor del sistema Plutón-Caronte; donde las lunas Caronte,  Estigia, Nix, Cerbero, e Hidra tiene resonancias concatenadas de: 1:3:4:5:6 respectivamente.  Las nuevas lunas aportan más información sobre el origen de Plutón y su luna mayor Caronte, que se asumen que se formó producto de una colisión como la que dio origen al sistema Tierra-Luna. Se espera que la misión espacial New Horizons de la Nasa, que debe llegar a Plutón en 2015, permita establecer finalmente cuantas lunas tiene Plutón.

Las investigaciones sobre Caronte mostraron que tenía un período orbital de 6,4 días; que era justamente el período de rotación de Plutón donde se dedujo que este era el único sistema planeta-satélite conocido en el que ambos cuerpos celestes se mostraban la misma cara continuamente. El diámetro de Caronte es de 1207 km (casi la mitad de Plutón). Se cree que Plutón y Caronte pudieron haber sido dos cuerpos que colisionaron antes de entrar en órbita mutua; pero un impacto de esas características resultaría en un Plutón más rocoso y un Caronte con más hielo del que los científicos han encontrado. El hecho de que Caronte en realidad no gire alrededor de Plutón como un satélite, sino que por el contrario ambos lo hagan alrededor del centro de masas del sistema ubicado fuera del planeta, ha hecho que muchos no consideren a Plutón y Caronte como planeta y satélite respectivamente, sino más bien como un sistema de dos planetas o un sistema planetario binario.

Los problemas de Plutón como planeta se incrementaron con el descubrimiento de otros objetos de tamaño similar más allá de la órbita de Neptuno. En 2002 fue descubierto Quaoar, con un diámetro de 1280 kilómetros, más de la mitad del tamaño de Plutón. En 2004, a una distancia mucho mayor del Sol, fue detectado Sedna, cuyo diámetro es de aproximadamente 1300 kilómetros. En julio de 2005 se anunció el descubrimiento Eris, cuyo diámetro sería superior al de Plutón. Finalmente el 24 de agosto de 2006 la UAI publicó una nueva definición de planeta, tras la cual Plutón cambió su categoría y pasó a formar parte de la nueva categoría planetas enanos, siendo el segundo en tamaño después de Eris. [Hoy mediciones más precisas ubican el tamaño de Eris en 2320 km; aun Plutón sigue siendo el mayor cuerpo tras Neptuno]