Pelión, el planeta de los ritos de iniciación

Pelión (49036 Pelion / 1998 QM107) fue descubierto el 21 de agosto de 1998 por Robert J. Whiteley y David J. Tholen en el observatorio de Mauna Kea, cerca de Kamuela, Hawaii. Entre 2002 a 2003 adquiere su nombre oficial (Pelión), que es el nombre de Monte en la región de Tesalia en Grecia, que según la mitología griega los centauros vivían. Con un diámetro de unos 37 km es uno de los más pequeños nombrados. Tiene un período de 89 años, similar a Urano (84 años) y su órbita sólo atraviesa la órbita de este planeta. Siendo su afelio (que apunta a Libra) de 22,8 UA y su perihelio (que apunta a Capricornio) de 17,3 UA.

Por lo cercano del periodo de las órbitas entre Pelión y Urano, ambos cuerpos se encuentran en conjunción cada 1500 años aproximadamente; la suerte es que la ultima ocurrió todo el año 1998 en Acuario; donde Urano es regente. Urano provoca la preocupación por el medio ambiente y ese fue el año mundial del océano; 1998 fue un año marcado por conflictos internos en muchos países; nace el gigante de la informática Google, Japón se suma a la cerrera espacial; ETA e IRA inician acuerdos de tregua; entre muchas otras noticias.

La región de Pelión es conocida como la casa de los centauros y los juegos de verano de los dioses del Olimpo. Pelión era conocida como la “montaña de curación”, porque era prolífica con las plantas medicinales y mágicas; de ella fluyen “aguas curativas” en los arroyos de aguas cristalinas de la montaña. Hierbas, flores e incluso remedios tóxicos cubrían Pelión: azafrán, cicuta, beleño, belladona, mandrágora, hierba de San Juan, barbasco, milenrama, entre tantas.

Pelion es conocido sobre todo por ser el hogar original de Quirón, el más famoso de los centauros, conocido por su medicina y tutoría. Muchos héroes llegaron a la cueva de Quirón, para ser promovidos, entrenados y preparados para iniciar las pruebas heroicas y labores que se extendía ante ellos. El hijo de Apolo, Esculapio/Asclepio, fue llevado a Quirón como un bebé por Hermes, que lo había rescatado del vientre de su madre muerta. Asclepio se convirtió en el dios de la medicina. Jasón (cuyo nombre significa la curación) también había sido llevado a Quirón cuando niño, no sólo para ser educados, sino como un refugio seguro contra su tío, que había usurpado el trono. Cuando Jasón era un hombre joven dejó la montaña para cumplir su destino, Quirón bajó de la montaña para decir adiós y en sus manos estaba otro joven, Aquiles, hijo de Peleo, que acompañaba a Jasón en su búsqueda del vellocino de oro. La madre de Aquiles, una diosa del mar, fue conquistada por Peleo con los sabios consejos de Quirón, quien le dijo como atrapar a la diosa cambiante de forma. Y en la boda a las faldas del Pelión de Tetis y Peleo, Eris soltaría su manzana de la discordia, que desencadenaría la guerra de Troya y volvería a Aquiles en el mayor héroe de la guerra .

Otra fiesta de boda en Pelión también terminó en  caós. Piritoo, hijo de Ixión, se casaba con Hipodamía y como los centauros estaban relacionados con el novio, fueron invitados al banquete de bodas. El olor del vino alteró los sentidos de los hombres bestias y se armó la hecatombe, con malos resultados para los parientes no humanos del novio.

Mientras Pelión era conocido como lugar de curación, Tesalia era conocida por la magia y la brujería. Hipócrates, el padre de la medicina, viajó aquí, al igual que Pitágoras. Apuleyo, un autor latino, que popularizó la historia de Cupido y Psique en su novela ‘El asno de oro‘, estaba interesado en los ritos mágicos practicados aquí. Su novela es un relato en primera persona de su viaje a Tesalia.

Los mitos también nos informan de que cuando Medea, que viajaba a través de las llanuras en el regreso de Jasón, se le rompieron sus bolsas de hierbas y la dispersión de las semillas lleno a Tesalia de hierbas mágicas y medicinales; la tradición sugiere que se trataban de hierbas orientales que llegaron a esta región de con la bruja Medea y su herbolario.

El río Peneo, que fluye a través de Tesalia, a lo largo de las riberas crece el laurel y nos recuerda de Dafne, la hija de Peneo, quien fue perseguida por Apolo y se transformo en laurel para escapar del dios. Otra amada del dios Apolo fue Cirene, una hija de Hypseus, un rey Lapita. Cirene se convirtió en una cazadora ávida, disfrutaba de la naturaleza y de la montaña. Cuidaba los rebaños de su padre y Apolo un día divisó a Cirene luchando contra un león y fue en ese momento que Apolo se enamoró de ella. Él la raptó y llevó a Libia, donde tuvo dos hijos: Aristeo y Idmón. Cuando eran jóvenes regresaron a la patria de su madre. Quirón enseñó a Aristeo (otros mitos lo hacen nieto del centauro) en los misterios y en la cría de animales y abejas. Idmón aprendió el arte del augurio de su padre y acompañó a los argonautas como adivino.

Pelión es un pequeño centauro que vibra con energía, como un joven y lleno de vida. Este pequeño centauro se parece a un adolescente; y es un poco caótico y rebelde contra la autoridad y tiene una fuerte determinación de ser independiente, pero puede ser imprudente e inexperto. Lo influencia en sus aciones Urano, quien rompe barreras y da libertades; frena y acelera al centauro; es como un joven recién graduado que tiene toda la confianza en sí mismo y sus esperanzas puesta en su futuro; muestra su mayor influencia en el trabajo; busca mejorar su situación profesional, y arrastra a su compañeros de trabajo en esas metas; tiene capacidad de trabajar como parte de un grupo o equipo, pero es mezquino, cínico o impaciente con aquellos que no cumplen con sus metas o los ve como posibles rivales; puede así aprovecharse de la gente, de su fama o su notoriedad para usarlos como base para sus resultados. Suele tener reacciones infantiles, ya que hace alarde de sus logros; ya que para él es importante el reconocimiento en el trabajo, en los premios, los méritos, las medallas y los certificados; los ritos de paso y las ceremonias de graduación. Es un periodo de enorme popularidad que se ve disminuida con el tiempo a medida que conecta lo real y lo ideal; para él la iniciación en la vida y tomar conciencia de sus dificultades puede ser dura y fría a veces; por ello actúa con cinismo, y la necesidad de ganarse o justificar la propia participación o pertenencia provocan estados de desconfianza; y posiblemente paranoia, falta de fe en el altruismo. El grifo de Pelión hace referencia las letras de su nomenclatura provisional ( 1998 QM 107).

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