Amyco (Amycus), el planeta del efecto avalancha

Amyco (55576 Amycus /2002 GB10 ) fue descubierto en abril de 2002 en Libra cerca de su perihelio, al cual llegó en febrero de 2003. Su órbita es de aproximadamente 126 años, tiene un diámetro que ronda los 80 km y se ubica entre los 15,2 UA (perihelio) a 35,1 UA (afelio); apuntando a Libra y Aries respectivamente. Su órbita atraviesa las órbitas de gigantes exteriores, Urano y Neptuno, conectándolos de forma similar a Neso, Hilonoma y Cillaro; más a Hilonoma y Neso, ya que sus órbitas no atraviesan la órbita de Plutón, como si ocurre con la órbita descrita por Cillaro. La órbita de Amyco tiene una relación 2:3 con la órbita de Urano y 4:3 con la órbita de Neptuno.

En el mito Amyco estuvo presente en la guerra con los Lapitas que empezó en la boda Piritoo; el amigo de Teseo. Amyco, era el hijo de Ofion, y fue el primero quién se atrevió a robar la urna de las ofrendas, dando aviso a sus compañeros al coger del santuario unas ramas encendidas y con esa luz llamar a los otros centauros. Amyco ataca luego al sacerdote y quitándole el hacha ceremonial golpea con ella la cabeza de Celadon (un lapita); finalmente Pelates (otro lapita) rompe con la pata de una mesa arce la cabeza de Amyco, empujándolo al suelo; y mientras Amyco escupe sangre y sus dientes, un segundo golpe lo envía directo al tartaro. Seguro estamos que la perdida de su hijo afectó duramente a Ofión, su padre.

Astrológicamente, Amyco responde a su mito y trata de buscar la forma correcta de tratar a las personas, y aprender de las consecuencias de no hacerlo; así se puede resultar en una víctima inocente de la violencia o quedar atrapados dentro de la violencia. Amyco funciona tratando de corregir un error; trabaja con la intuición y la interrogación; pero lo afectan la duda y la inseguridad. La notoriedad es parte de su mito; ir con la antorcha a llamar a sus compañeros lo muestran como impulsivo y a la acción de hacerse destacar sobre los demás; el ser impulsivo en las acciones y no medir las consecuencias puede traer problemas en el futuro cercano. Su órbita nos señala que cuando más cerca está de Urano, más rápido se mueve; la influencia de Urano apunta a la libertad, pero el ir hacia Libra nos habla de un carácter moderado y tranquilo; sociable, algo complaciente y fácilmente manipulable. Por su parte en afelio cruza la órbita de Neptuno, el planeta místico provoca espiritualidad, sensibilidad e inspiración artística; pero en este momento apunta a Aries que refuerza el dinamismo, la seguridad y la iniciativa; Amyco transita su afelio con más calma y sus efectos duran más, nos movemos impulsados por el yo; por el deseo de renovar y cambiar; pero la calma de los eventos provoca angustia y desesperación. Amyco, como muchos de sus compañeros se mueve entre dos aguas, entre el ser y el no ser; entre destacar o pasar desapercibido; influenciar y ser influenciado; querer correr y sentir que te paran; o tratar de parar y ser empujado por otros.

Amyco y Urano tienen una conjunción cada 250 años; la última ocurrió el 28 de febrero de 1925 en Leo; y como dato importante se tiene que por esa fecha se realizan los primeros experimentos en la creación de la televisión. Con Neptuno las conjunciones ocurren cada 500 años; no ha ocurrido ninguna en los últimos dos siglos; pero estuvieron ambos cuerpos en oposición desde 1963 hasta 1982; unos 20 años, en promedio a dos por año; pasando Amyco por las constelaciones de Tauro a Geminis; y Neptuno por Escorpión a Sagitario. Hay que indicar que cuando hay conjunción de Urano y Neptuno, Amyco se encuentra casi en oposición; y dadas las relaciones de resonancia entre los cuerpos es imposible una conjunción triple; por lo general ocurre que cuando hay conjunción entre Amyco y Neptuno, Urano se encuentra en oposición; y cuando coinciden Urano y Amyco, Neptuno se ubica en cuadratura con ambos cuerpos.

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