Crántor (Crantor), el planeta de los traumas emocionales

Crántor (83982 Crántor / 2002 GO9) es el nombre dado al centauro descubierto en abril de 2002; con un tamaño de unos 70 km, un perihelio de 14 UA y un afelio de 25 UA, que apuntan a Libra y a Aries respectivamente; entrando y saliendo de la órbita de Urano, pero sin cortar las órbitas de Saturno y Neptuno; clasificado por muchos como un primer troyano para Urano ya que el periodo de ambos cuerpos es similar —84 Urano y 85 Crántor — y una conjunción entre ambos cuerpos ocurriría cada 7000 años. En la actualidad ambos cuerpos se mantienen separados unos 90° aproximadamente (varia un poco por la órbita elíptica de Crántor), y Crántor persigue a Urano en su órbita.

Pese a ser un centauro astronómico, el nombre no es de un centauro, sino de un joven dolope (una tribu de Tracia — hoy una región de Grecia al sur de Bulgaria—) que estaba al servicio de Peleo (el padre de Aquiles) como escudero y “otras cosas más”. Crántor fue muerto por el centauro Demoleón. Según el mito Demoleón, cansado de los triunfos de Teseo, al ir venciendo uno a uno a sus compañeros en la disputa contra los lapitas, arranca con su fuerza sobrehumana un tronco, que lanza sobre el ateniense, Teseo se agacha y el tronco cae sobre el joven Crántor separando su cuerpo en dos; Peleo —en otras versiones Teseo— vengaría su muerte matando a Demoleón al lanzar una jabalina contra la cabeza del fuerte centauro.

Hay quienes reclaman que el nombre del centauro 2002 GO9 debió haber sido Demoleón, pero ello no es posible ya que otro cuerpo tiene este nombre; el asteroide troyano 18493 Demoleón (1996 HV9); pero aquí se hace referencia a un guerrero troyano muerto por la lanza de Aquiles y no al centauro de igual nombre.

Hay un segundo personaje importante, ya no en la mitología sino en la filosofía antigua, con el nombre de Crántor; nombrado por Platón en su obras, fue uno de los primeros seguidores del fundador de la academia. Crántor presto atención especial a la ética y señaló que una buena vida —virtuosa— era el producto de combinar cuatro opuestos: virtud, salud, placer y riqueza. En las obras de Platón, Crántor es un puente entre la ficción del texto y el supuesto escritor/traductor. Heracles en los cuentos de Platón simboliza la razón y Diágoras el ideal, pero Crántor es la realidad inasible que ambos pretenden en vano comprender.

Astrológicamente Crántor parece que tiene que ver con conflictos internos o las guerras fratricidas, con la convivencia, la necesidad de vivir juntos y resolver diferencias de manera pacífica. Crántor siempre está involucrado en las situaciones en una muerte súbita o donde el final puede llegar en cualquier momento por razones fuera de nuestro control.

Entre los aspectos positivos del centauro destacan lo sensible, lo emocional, el sentido expresivo, el cuidado y la pasión; entre sus aspectos negativos tenemos el abuso emocional, manipulación a través de los sentimientos, los proyectos de culpa, vergüenza, culpa a los demás y el abuso de sustancias. Trabaja con traumas emocionales, las fobias y los estados de duelo; usa la catarsis como recurso para lograr la curación del espíritu.


Como cuerpo que persigue a Urano, su permanente relación de cuadratura nos habla de una permanente tensión, a veces irreconciliable, a las fuerzas que promueve Urano. Urano muestra la libertad de acción y de espíritu; Crántor se ata a los conflictos y sus soluciones, cuando se acerca a su perihelio siente la influencia de Saturno, se siente el control y las ataduras a las convecciones y esta influencia se da en Libra, donde el colectivo nos ata al que dirán los otros. Cuando se mueve en su afelio, siente la influencia de Neptuno y la libertad se eleva a actividades del intelecto y la creatividad; en ese paso apunta a Aries, y ya no importa el colectivo, sino a los propios sentimientos e ideas. Pero la cuadratura con Urano hace que esas acciones colectivas o individuales tensen la delgada cuerda que mantiene el equilibrio y que de romperse puede provocar desastres; así Crántor está siempre con la angustia, la zozobra y el miedo a que algo ocurra; alerta y atrapado en esa vigilia permanente esperando que algo nos ocurra y nos cambie la vida; es un no vivir por estar atado al miedo por el futuro, al miedo por la muerte, al miedo a los otros y al que dirán.

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