Logos, el planeta del discurso racional

El asteroide Logos (58534 Logos / 1997 CQ29) fue descubierto en febrero de 1997 y tiene unos 80 km de diámetro, es un objeto del cinturón de Kuiper clasificado como un cubewano, tiene una órbita prácticamente circular (excentricidad 0,12) y plana (inclinación 2,9°); ubicándose entre los 39,6 UA a los 50,5 UA; estando la última vez en su perihelio en el año 1964. Tarda en dar una vuela al Sol unos 303 años. La importancia de Logos es que se trata de un sistema binario, su luna fue descubierta en noviembre 2001; y recibió la designación provisional S/2001 (58534) 1; hasta que el sistema en 2006 recibió sus nombres oficiales Logos y Zoe (su luna), junto con otros binarios Tifón/Equidna y Ceto/Forcis. La luna Zoe tiene un diámetro de unos 66 km, órbita a unos 8200 km de Logos y tarda unos 312 días en dar una vuelta.

Logos y Zoe reciben sus nombres no de la mitología, sino de la filosofía y la tradición gnóstica. Logos es una palabra griega que significa “palabra” o “razón” y Zoe es la palabra griega que significa “vida”. Los sofistas utilizaron el término logos para señalar discurso; así muchas ciencias y seudo-ciencias modernas llevan esta palabra como sufijo: astrología; antropología, psicología, sociología, etc..

El termino ‘logos‘ tiene implicaciones más amplias; los primeros filósofos (antes de Sócrates) se planearon dos preguntas importantes, semejantes y a su vez distintas en sus respuestas; la idea era dar una explicación racional (separada de los mitos) del mundo que los rodeaba; así la primera pregunta era: ¿de que están echas las cosas?; y la respuesta a esta pregunta fueron ideas tales como las de Tales, un señor que vivía en Mileto (una ciudad en la costa del mar Egeo en la hoy Turquía); para Tales ver que el agua podía estar en los tres estados y que la llegada de las lluvias traía vida, significo que este era el elemento base del mundo. Anaximadro, discípulo del anterior se imaginaba las cosas viniendo del apeirón (lo infinito que rodea todo); Anaxímedes algo más terrenal señala que la materia es aire en distintos grados de condensación, ya que nadie puede vivir sin aire mucho tiempo. Heráclito plantea que el flujo constante de las cosas hace que estas existan; así el fuego siempre cambiante y a su vez ubicado es el elemento fundamental; finalmente Empedocles, en Sicilia agrega al tierra como base de toda vida y lo suma a los anteriores, surgiendo la idea de los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra; y algunos agregan esa chispa o energía divina e inmutable en la imagen del éter (apeirón) que todo lo envuelve. Luego por supuesto vinieron otros que señalaron que no podían ser sólo cuatro elementos y que la materia no se podía dividir infinitamente, dando origen a la primera noción de átomos, idea que sería clave para siglos después el surgimiento de la química.

La segunda pregunta es un poco más complicada de entender: ¿Qué es el ser?; claro que si a uno le preguntan ¿que es ser maestra, medico, animal, niño, etc…? uno entiende, pero así genéricamente se pierde en que se habla. Y sobre esta pregunta hubo dos grandes posturas; por un lado Heráclito nos habla de cambio permanente en la naturaleza del ser, el río existe —es— porque sus aguas corren en el y nunca alguien se baña en las mismas aguas. Por el otro Parménides de Elea (al otro lado del Egeo en Grecia), nos dice que la naturaleza del ser es inmutable. Entre ambas opiniones distintas hay algunos acuerdos que darían base a los principios de la lógica de Aristóteles: (1° Principio de Identidad) el ‘ser’ es y el ‘no ser’ no es (traducido: el todo es, la nada no es); (2 ° Principio de No Contradicción) El ‘ser’ no puede ser ‘no ser’ y viceversa (traducido; el día no es noche y la noche no es día); (3° Principio del tercer excluido) Entre el ‘ser’ y el ‘no ser’ no hay más nada (traducido: entre el bien y el mal no hay un tercero).

Heráclito utiliza por primera vez la palabra ‘logos‘ en su teoría del ser. El ‘ser’ de Heráclito, entendido como ‘logos‘, se traduce como esa inteligencia que dirige, ordena y da armonía al devenir de los cambios que se producen en la existencia misma. Cuando no entendemos las cosas y el mundo que nos rodea, este pierde el sentido de su existencia y se aparta del ‘logos‘.

Las contradicción ideas de Heráclito y Parménides fue resuelta por otro filosofo posterior; Platón planteó la idea de dos mundos, en su teoría de las Ideas, se tiene una síntesis entre las ideas de Heráclito (mundo sensible, material, caracterizado por un proceso constante de transformación) y Parménides (mundo abstracto y perfecto de las ideas, caracterizado por la eternidad y la incorruptibilidad); así surge un dualismo, por un lado el mundo material, cambiante y mutable; y por el otro el mundo de las ideas, perfecto e inmutable. Por ejemplo los números —ideas— siempre significan los mismo y no cambian, un dos siempre será un dos y nunca podrá ser un tres o un cuatro. El ‘logos‘ se convierte en ese principio organizador del cual emanan las ideas (palabra) y están dan origen a las cosas.

Aristóteles, discípulo de Platón, consideraba que eso de dividir al mundo en dos era una tontería, Más terrenal y materialista Aristóteles pensaba que el ‘ser’ era la sustancia, y como su nombre lo indica es lo que sustenta las propiedades (tamaño, volumen forma, color, etc.), pero el ser tenía esencia, que es lo que te hace ser lo que se es. Un hombre tiene sustancia, características que lo ubican como hombre, pero Juán Peréz y Carlos Moro, tienen esencia, ambos son hombres, pero ambos son distintos y no iguales, y aunque cambien (envejezcan) cada uno mantendrá su esencia. Aquí podemos aplicar los tres principios de la lógica aristotélica. Para explicar el cambio Aristoteles incorporó dos nuevos términos: Acto y Potencia; el acto es como hoy eres, la potencia habla de lo que se puede ser en el futuro; un huevo hoy es una razón de acto; el gallo o gallina que del nazca es la potencia; pero potencia habla de posibilidades a futuro, también es potencia de un huevo formar parte de una tortilla; así el ser tiene múltiples pontencialidades y es mutable.

Con los siglos las ideas de ambos filósofos se desarrollaron y los neoplatonicos adaptaron la teoría de las ideas de Platón creando una trinidad: el principio de todo lo existente es la unidad absoluta, el ‘Uno‘ —Parménides— , llamada realidad suprema o gran vacuidad, de la que surgen todas las demás realidades por emanación. El primer ser emanado del ‘Uno‘ es el ‘Logos‘ —Heraclito—, llamado también verbo, o inteligencia, que contiene las ideas de las cosas posibles; y después, la inteligencia engendra el ‘Alma‘ como idea, principio del movimiento y de la materia.

Los gnosticos, grupo del cristianismo primitivo, mezclaron un conjunto de corrientes sincréticas filosófico y religiosas; y vieron al ‘logos‘ como una emanación de Dios; los cristianos apologistas del siglo II, veían en el ‘Logos‘ al hijo de Dios hecho hombre; finalmente los escolásticos reformularon esta idea neoplatonica transformando al ‘Uno‘ en Dios; el ‘Logos‘ su palabra —espíritu — y llegando al ‘Alma‘ humana que hay que salvar y que esta encerrada en este cuerpo que nos ha tocado vivir. Así Dios, el único y eterno, dijo —hágase la luz — y surgió la misma; el ‘logos‘ así se traduce en ese pensamiento que dio orden al mundo.

Astrológicamente Logos nos habla de la forma racional del universo, posible precursor del inconsciente colectivo. Indica la claridad de las prioridades de personales, la creencia en el propio destino, sentido de urgencia personal, compromiso propio, sentido de conexión con todo lo que es lógico, el uso racional, de orden natural y el derecho a describir y definir la vida. En aspectos negativos podemos señalar la arrogancia, el solipsismo, el uso de los datos y números para derrotar a los argumentos válidos, un falso sentido de superioridad. Trabaja con énfasis en el pensamiento, la razón, datos, estadísticas y su uso, la retórica, la creencia de que los humanos son superiores debido a las habilidades de razonamiento.

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