Altjira, el planeta de los sueños proféticos

Altjira (148780 Altjira / 2001 UQ18) es un clásico de objeto del cinturón de Kuiper; fue descubierto en octubre de 2001 y en la fecha de su descubrimiento estaba a 24° Tauro. Altjira tiene unos 340 km de diámetro y en 2007 se le descubrió un satélite de unos 250 km. El cuerpo principal del binario recibió su nombre en 2008; Altjira es el dios del cielo en la mitología aborigen australiana; su compañero se denota aún S/2007(148780)1 y gira alrededor de Altjira a una distancia de 5800 km cada 23 días.

Altjira tiene un perihelio de 41,3 UA y un afelio de 46,9 UA, y al igual que otros cuerpos típicos del cinturón tiene una óbita casi circular (excentricidad 0,06) y una leve inclinación sobre la eclíptica de unos 5,2°. Altjira rota alrededor del Sol en unos 293 años, pasó por su perihelio en mayo de 1919, pasando en ese momento por 6° Acuario; en la fecha en que se confirmaba la Teoría de la Relatividad del alemán Albert Einstein mediante la observación de Arthur Eddington de un eclipse total de sol en el Príncipe (isla en África), y por Andrew Crommelin en Sobral, Ceará, Brasil.

Los dioses aborígenes han sido adorados por los pueblos de Australia desde aproximadamente 8000 a.C. hasta la época moderna. A diferencia de muchos de sus homólogos en otras partes de la Tierra, los dioses aborígenes siguen siendo activamente invocados y venerados por un puñado de grupos tribales. Los dioses de los aborígenes australianos son muchos y diversos, cada grupo tenía su propia versión y nombre para similares hechos; en su mayoría los dioses aborígenes vivían y viven en Alchera, un reino que bordea la dimensión donde habitan los demonios de las pesadillas, en el mundo de los sueños, un inconsciente colectivo de todos los seres en el universo. Muy poco se sabe sobre Alchera realmente, que traduce literalmente, “El tiempo de los sueños“. Y se refieren los aborígenes al tiempo remoto en el que los espíritus ancestrales de las tribus aborígenes caminaron por la Tierra.

Cuando bajaron a la tierra estéril, los dioses tomaron formas humanas y animales; de acuerdo con los mitos antiguos, el dios Altjira no podía apartarse del reino de los sueños, sin perder sus poderes. Sin embargo, se dirigió al resto de los dioses para todos poder abandonar temporalmente el reino de los sueños y descender hasta el continente (Australia), cuando la tierra era estéril y sin rasgos distintivos. Así los dioses bajaron y procedieron a dar forma al paisaje de acuerdo al plan de Altjira, que se convierte el demiurgo de esta tradición. Altjira es considerado como el dios de la Alchera, el tiempo de los sueños. Se dice que él hizo la tierra, luego se retiró al cielo, y ahora es indiferente a la humanidad. Altjira es representado como un Emu (el avestruz australiano) y es visto en los cielos como parte de la Vía Láctea; en medio del cual la mancha oscura representa la serpiente arco iris.

Por su parte Baiame (también equiparado a Bamapana, Banaitja y Barraiya) es dios de la creación y los cielos; dio forma a las montañas y bosques. Como Barraiya fue compañero de la diosa Eingana; que fue madre de todas las aguas, los animales y los seres humanos. Ella es la diosa serpiente de la muerte que vive en el mundo de los sueños. Como no tenía vagina, simplemente creció en tamaño incapaz de dar a luz a la vida dentro de ella; finalmente el dios Barraiya se compadeció de su dolor y abrió un agujero con una lanza cerca de cola; así el trabajo de parto inicio dando origen a todos los animales. Eingana tiene un tendón de todos los seres vivos, cuando lo separa de su cuerpo la criatura muere.

Baiame luego le dio a la gente de sus leyes de vida, tradiciones, cantos, y la cultura. Cuando terminó, volvió al cielo, y la gente lo llama el héroe del cielo o Padre todo padre o del cielo. Se dice que se casó con Birrahgnooloo (Birran-gnulu), una diosa de la fertilidad que se envía las inundaciones, que se identifica a menudo como un emu, y con quien tiene un hijo Daramulum (Dharramalan).

Daramulum tiene la capacidad de cambiar su apariencia a la de un gran gigante, a la de un pequeño animal o un pájaro. Él es el intermediario entre su padre y los seres humanos; se asocia con la luna, y con las fuentes de poderes sobrenaturales solo accesible a los curanderos. Vinculados a la iniciación (de niño a hombre) se encuentran Daramulum, también Nogomain, un dios que da a los niños el espíritu de los padres mortales y Pundjel.

Otros equivalentes de Baimae  y Daramulum son: Bunjil un  dios supremo que creó a la humanidad y que ahora vive en el cielo y su hijo Binbeal es su hijo, que es el dios del arco iris (uno de tantos dioses de las tormentas asociado a la serpiente arco iris). Se incluyen como nombres de dioses vinculados a la serpiente arco iris a: Akura y a Dhakhan, que es otro dios ancestral, se le describe como una serpiente gigante con la cola de un pez gigante; a menudo aparece como un arco iris, pues esa es su manera de viajar entre los pozos de agua que son sus hogares. Otros nombres para el dios serpiente son: Ungud, Wollunqua y Wuluwaid, un dios de la lluvia. Como dios de las tormentas se tiene a Mamaragan (dios del rayo) habita en las nubes de tormenta y lanza rayos y truenos, cuando hay buen tiempo habita en las charcas de agua. Posiblemente se trata de nombres locales para el mismo dios.

La llegada de la muerte esta vinculada a un cuento similar al de Adán y Eva; El primer hombre que vivió en Australia fue Ber-torre-Boorn. Él y su esposa tenían en un lugar bueno para vivir, dado por Baiame, quien puso su marca en un árbol Yarran sagrado cercano, que era el hogar de un enjambre de abejas. Prohibió a ambos tomar la miel de ese árbol únicamente. Con el tiempo algo de la miel cayo a piso y la mujer la probó, y deseado más intentó robar un poco a las abejas. Fue detenida por Narahdarn, un murciélago dejado por Baiame para proteger el árbol. Pero el mal que había hecho no se podía remediar. Ella había lanzado a Narahdarn al mundo, y desde aquel día se convirtió en el símbolo de la muerte que afecta a todos los descendientes de Ber-torre-Boorn.

En oriente es más común que el Sol sea una diosa; así por ejemplo en Japón tenemos a Amaterasu, de la cual desciende la familia del emperador de Japon. Entre las muchas diosas solares aborígenes destacan: Gnowee, una mujer que vivió en la Tierra antes de que hubiera un sol; la gente tenía que llevar linternas u otras fuentes de luz para ver. Un día el hijo de Gnowee se alejó mientras ella recogía el ñame, y ella comenzó a buscarlo con una antorcha, hasta que alcanzó el cielo y ella lo sigue haciendo todos los días, y su antorcha es el sol

Otra es Wala es una diosa del sol que vivía con su hermana, Bara, y su cuñada, Madalait. Bara salía todos los días acompañada por su hermana y cuñada, hasta que Wala se dió cuenta que las tres juntas calentaban y quemaban la tierra, desde entonces sólo sale una a la vez a recorrer los cielos. Wuriupranili es otra diosa solar que lleva una antorcha que es el sol. En el océano al oeste, se empapa de la antorcha en el agua y utiliza las brasas de encontrar su camino por debajo de la Tierra de vuelta hacia el este otra vez. Los colores del amanecer y al atardecer vienen de las pinturas que lleva en su cuerpo ocre.

Una diosa solar que es diosa de la luz y la creación es Yhi. Ella vivía en el mundo de los sueños hasta que un silbido la despertó. Cuando abrió los ojos, la luz lleno la Tierra. Ella caminó por la tierra y las plantas crecían donde caminaba. Pronto el mundo entero estaba cubierto de follaje. Yhi deseando ver movimiento, cosa que no podían las plantas, creó los animales y finalmente al hombre, para que danzara a los dioses.

Si el sol, es una diosa, la luna es un dios más bien tenebroso; Bahloo cortejaba a Yhi, la diosa del sol, pero ella rehuía sus avances; por eso la luna persigue al sol en el cielo. Yhi amenazó a los espíritus que sostenían el cielo que si lo dejan escapar a la tierra, iba a hundir el mundo en la oscuridad. Hubo un tiempo que Bahloo camino entre los hombres, como iba acompañado de serpientes, los hombres no se la acercaban, por ello los maldijo con la muerte; así se vuelve uno de los tantos dioses de la muerte; y desde entonces los hombres no les agradan las serpientes.

Kidili era un antiguo dios lunar; trató de violar a algunas de las primeras mujeres en la Tierra. Fue castrado por Wati-kutjara (un dios lagarto) y las mujeres violadas fueron subidas a los cielos forman el grupo de las Pléyades. Kidili se representa ahora como el cazador (Orion). Otro dios violador fue Julana y vagaba por la tierra con su padre, Njirana, durante el tiempo de los sueños.

La fecundidad está muy ligada al mito de la serpiente arcoiris, este ser toma distintos nombres y representa a los pozos de agua y a los ríos que fluyen; pero también a las tormentas de lluvia que traen la vida al desierto australiano. Julunggul (una diosa de la fertilidad) es la serpiente Arco Iris que cavo pozos de agua subterránea y comenzó a labrar barrancos, así creó los ríos. Llegada del cielo “Serpiente Arco Iris” es identificada como la mancha oscura en medio de la Vía Láctea, que serpentea en los cielos. Así de enorme es su tamaño. Birrahgnooloo es  otra diosa de la fertilidad que  envía las inundaciones. Ella estaba casada con Baiame, con quien es la madre de Daramulum. No es representada como una serpiente, sino como un emu. Pero como compañera de Barraiya (otro nombre para Baiame), era conocida como Eingana, la serpiente que dio a luz a todas las criaturas.

Anjea es una diosa de la fertilidad, se le vincula a los nacimientos, recoge las almas de los muertos y estos espíritus son llevados por varios años, pero finalmente Anjea crea nuevos hijos del barro, y los coloca en el seno de las futuras madres.

Dilga era otra diosa de la fertilidad; tuvo dos hijos llamados los Bagadhimbiri; los dos hermanos (que tomaron la forma de dingos —el perro salvaje australiano—) hicieron los primeros pozos de agua en el desierto. Los Bagadjimbiri comenzaron una discusión con Ngariman (un hombre gato) y fueron muertos por este. Dilga, su madre, inundó el lugar ahogando a Ngariman y reviviendo a sus hijos; que se convirtieron en serpientes y se fueron a vivir al cielo como nubes

Otros dioses gemelos son los Numakulla (o Numbakulla), dioses del cielo que crearon la vida en la Tierra, incluidos los seres humanos. Posteriormente, se convirtieron en lagartos. Ngintaka y Milpali son otro par de dioses lagartos. Otro dios lagarto creador fue Mangar-kunjer-kunja, su mito recuerda la historia de Platón de seres humanos dobles (dos cabezas, cuatro piernas y cuatro brazos) que fueron separados y que se tratan de buscar o complementar en vida. Así Mangar-kunjer-kunja es dios del matrimonio. Adnoartina se conoce como el guardia de lagarto de Uluru, la roca arenisca emblemática de Australia.

Astrológicamente, Altjira parece indicar: frialdad, indiferencia, poner distancia, no participación o no prestar atención a los sufrimientos ajenos a la realidad inmediata, vivir absorto en el trabajo. Por otra parte se le vincula a la creación, el soñar y el imaginar; al tener visión de futuro y ser proactivo por esas ideas. Altjira tiene la capacidad de entender el lenguaje abstracto de las predicciones y los sueños proféticos. Es un poco en esta parte como José que puede interpretar las visiones y sueños del Faraón y de ser capaz de llevar a cabo la misión que se le encomienda para salvar Egipto. Su símbolo es la mente (Alma) que se abre hacia arriba, la imaginación y la fecha ascendente indica el flujo de las ideas hacia visiones no concretas, sino imprecisas, inspiradoras, ubicadas en lo alto del espíritu.

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