Otras diosas en el cinturón (2) Parténope, Victoria, Egeria, Irene, Eunomia y Psiquis.

El 11 de mayo de 1850, Aníbal de Gasparis realiza el descubrimiento del segundo de sus nueve asteroides en el observatorio de Capo di Monte de Nápoles. Para honrar a la ciudad del descubrimiento se nombra al asteroide con el nombre (11) Parténope, una de las sirenas clásicas. (11) Parténope es un cuerpo mediano, de unos 153 km en tamaño promedio; ligeramente inclinado (4,6°) y una densidad comparativamente media (3,3 gr/cm3) indicando una composición de silicatos.

Aunque los cronistas antiguos no se ponen de acuerdo en los nombre y número de las sirenas, incluso en su ascendencia; el mito señala que las sirenas más famosas eran: Leusiconia, Lidia y Parténome; hijas del dios Aqueloo, un río personificado con figura de hombre con cola de pez y por madre una musa —aunque los mitos no se ponen de acuerdo en cual musa fue su madre—. Los Argonautas sobrevivieron a su magia porque Orfeo, que les acompañaba, cantó tan maravillosamente que anuló completamente su seductora voz. Odiseo (Ulises) las venció cuando en su regreso a Itaca, al pasar cerca de roca de las sirenas, siguiendo los consejos de la hechicera Circe; puso cera en los oídos de los marinos, pero él se ató al mástil del barco para escuchar sus increíbles cantos. Al ser vencidas, las sirenas tuvieron que inmolar a una de ellas; esta suerte le sobrevino a Parténope. Las olas lanzaron el cadáver hasta la playa y allí fue enterrada con múltiples honores. En su sepulcro se instaló después un templo. El templo se convirtió en pueblo, y finalmente el lugar se transformó en la próspera ciudad de Nápoles, llamada antiguamente Parténope. Parténope a veces se identifica también con el nombre Pisínoe y se la representa tocando la lira, que es su grifo; pero dado que la lira es también el signo de la musa de la danza, Terpsícore; y siendo Parténope la única sirena entre los asteroides su grifo suele ser más comúnmente un pez coronado por una estrella.

El 13 de septiembre de 1850 el astrónomo ingles J. R. Hind descubre su tercer asteroide. La propuesta para el nombre del cuerpo fue (12) Victoria. El nombre de (12) Victoria representó en su momento un controversia dentro el mundo científico; si bien (12) Victoria hace referencia a la diosa griega Nike (Victoria entre los romanos), hija del titan Palas y de Estigia, compañera de Atenea y que ayudó a Zeus a vencer a los titanes, junto a sus hermanos.

Para el momento de su nombramiento, (12) Victoria hacía también referencia a la Reina Victoria I del Reino Unido; un honor que daba el descubridor a su reina. Tanto fue así que Benjamin Apthorp Gould, director de la prestigiosa revista Astronomical Journal, adoptó el nombre alternativo Clio (ahora es utilizado por el asteroide n°84), también propuesto por el descubridor. Sin embargo, William Cranch Bond, del Observatorio de la Universidad de Harvard, y la máxima autoridad en la astronomía en los Estados Unidos, sostuvo que la condición mitológica se cumplió y el nombre era por lo tanto aceptable, y su opinión prevaleció finalmente. Así (12) Victoria¡fue sin querer queriendo!‘, como diría el Chavo de Ocho, el primer cuerpo en los cielos cuyo nombre no hacía referencia a una figura mitológica, sino a una persona de carne y huevo, y de paso aún viva. La controversia que se presentó con (12) Victoria se mantuvo en su grifo; inicialmente era el símbolo de la tierra coronado con una cruz; una idea del poder del imperio británico sobre todo el mundo; pronto fue reemplazado por una imagen más neutral; una estrella con un brote de laurel; ramas de este árbol se usaban para coronar a los vencedores en las pruebas olímpicas de la antigüedad.

El 2 de noviembre de 1850 el astrónomo italiano Anibal de Gasparis descubre también su tercer asteroide; este fue nombrado (13) Egeria, haciendo referencia a una ninfa de Aricia; diosa menor de las fuentes y los partos. (13) Egeria es un asteroide tipo G (entre los tipo C y Tipo S), siendo uno de los de tamaño mayor, con 207 km en promedio se ubica entre la posición 25° de los mayores asteroides (descartando a (1) Ceres), siendo el último de los conocidos con tamaño medio mayor a los 200 km. El análisis espectral de (13) Egeria muestra un inusual-mente alto en contenido de agua, entre el agua 10,5-11,5% en masa.

En la mitología romana, las Camenas eran diosas de los manantiales, pozos y fuentes, siendo ninfas acuáticas de Venus. Eran sabias, y a veces hacían profecías sobre el futuro. Los mitos refieren a cuatro Camenas: Carmenta o Carmentis (de quien deriva el nombre y era la mayor), Egeria, Antevorta (también Porrima) y Postvorta. (también Postverta oProrsa). Fueron adoradas en el bosque sagrado conocido como Porta Capena, cerca de Roma. En su festividad a mitad de enero, la Carmentalia, las vírgenes vestales sacaban agua de ese manantial para los ritos.

Carmenta era la principal entre estas las ninfas. No sólo era una diosa del parto y la profecía, sino que ella también se asoció con la innovación tecnológica. Del nombre Carmenta se deriva el latino Carmen, que traduce ‘hechizo mágico‘, y es también la raíz de la palabra el encanto (charm) en inglés. Aunque ella es una antigua diosa italiana, en los últimos tiempos se decía que las Carmenas habían venido de Grecia. Se menciona en la leyenda que Carmenta altera quince letras del alfabeto griego para convertirlas en el hoy alfabeto latino.

Egeria, la segunda, se enamoró de Numa Pompilio, quien fue el segundo rey de Roma, sucediendo a Rómulo. Egeria aconsejaba a Numa mediante entrevistas secretas dándole la sabiduría con la que expandió e hizo prosperar su reino. Luego de la muerte de Numa, la ninfa languideció y se convirtió en fuente. Para Egeria su descubridor en 1851 propuso a la Academia de Ciencias Francesa que el símbolo de su nuevo mundo fuera un escudo coronado por una estrella.

Antevorta y Postvorta eran probablemente dos aspectos de Carmenta que con el tiempo se volvieron lo suficientemente importante por sí mismos para ser consideradas diosas separadas. Sus nombres se refieren a sus poderes proféticos que entran en juego en el nacimiento de un hijo y traducen ‘antes del cambio‘ y ‘después del cambio‘. Hoy se traduce como cuando un niño llega al mundo con la cabeza o por las nalgas (menos normal y más peligroso para el infante y la madre).

Para 1851 los astrónomos John Russell Hind el 19 de mayo y Aníbal de Gasparis el 29 de julio descubren su cuarto asteroide respectivamente. El primero fue llamado por sugerencia de Sir John Herschel a Hind como (14) Irene, como una forma de relacionarlo con Gran Exposición Industrial que se llevaba en el Palacio de Cristal de Hyde Park, Londres desde 01 de mayo hasta el 18 de octubre 1851; y donde el talento, arte y ciencia de todas las naciones civilizadas era expuesto como un gran logro de la Paz (Irene). El segundo fue llamado (15) Eunomia. Ambos, completan con (5) Astrea, las diosas de la justicia y la ley; hijas de Temis y Zeus.

(15) Irene es uno de los asteroides medianos del cinturón principal, con sus 152 km en promedio presenta una de las densidades más grandes entre los asteroides pétreos, con 4,4 gr/cm3. El señor Hind sugirió que el símbolo de que el asteroide debía ser “una paloma que lleva una rama de olivo, con una estrella en su cabeza”, pero un dibujo real del símbolo nunca se hizo y pronto el uso de símbolos gráficos para representar los asteroides caía por completo.

(15) Eunomia es uno de los asteroides más grande en el cinturón de asteroides; con 268 km en promedio es el más grande de los asteroides pétreos (tipo S) (con (3) Juno es un cercano segundo lugar) y por ello ha atraído a algo de la atención de la comunidad científica. Contiene un poco más de uno por ciento de la masa del cinturón de asteroides entero. (15) Eunomia parece ser un cuerpo alargado en forma, pero bastante regular. Al igual que otros verdaderos miembros de la familia, su superficie está compuesta por silicatos y algo de níquel-hierro, y es muy brillante. Ricos en calcio piroxenos y olivino, junto con el metal de níquel-hierro, se han detectado en la superficie de (15) Eunomia.

Los estudios espectroscópicos sugieren que (15) Eunomia tiene regiones con diferente composición. Esta composición indica que el cuerpo probable estuvo sometidos a procesos magmáticos bajo la influencia del calentamiento interno en el período inicial del Sistema Solar y que posteriores colisiones han revelado las distintas partes de su composición. La evidencia sugiere que (15) Eunomia es el remanente central del cuerpo principal de la familia Eunomia (contiene el 70% de la masa del grupo familiar), que fue despojado de la mayor parte de su corteza en la colisión. Sin embargo, existe incertidumbre sobre la estructura interna de (15) Eunomia y simulaciones por ordenador de la colisión sugieren que hubo acumulación de la mayor parte de los fragmentos. La alta densidad de (15) Eunomia indicaría que no es una pila de escombros después de todo y que su núcleo metálico, si está presente, no ha sido expuesto. El símbolo de (15) Eunomia es un corazón coronado por una estrella; la justicia requiere de la mente clara, pero la elaboración de la ley debe hacerse con el corazón.

El 17 de marzo 1852 Aníbal de Gasparis descubre su quinto asteroide; ocupando el puesto 30 en tamaño (incluido (1) Ceres); (16) Psique (alma) recibe el nombre de la compañera de Eros (Amor). (16) Psique es uno de los más grandes 186 km en promedio (aunque su lado más largo mide 240 km); y es uno de los más masivos, con una densidad de 6,5 gr/cm3, es uno de los cuerpos que contiene el 1% de la masa del cinturón y el más grande entre los asteroides tipo M (hechos de metal). La sugerencia es que (16) Psique es el núcleo rocoso de un planetoide, pero no se han encontrado restos de la familia que debió surgir con los restos de su corteza. Ello supone que la colisión ocurrió muy temprano en los orígenes del sistema solar y que los restos en colisiones posteriores con otros cuerpos y entre si terminaron dispersándose. Psique se le puso como grifo el ala de una mariposa coronada por una estrella. Otros más modernos y vinculando a (16) Psique con la psiquiatría lo han representado con la letra griega Psi (Ψ). (Yo prefiero una mariposa). Con (16) Psique se termina la idea de dar a cada mundo descubierto un símbolo y el astrónomo alemán Johann Franz Encke sugiere dejar de usar los grifos como una especie de taquigrafía de anotación y empezar a usar números, así (16) Psique fue el primer asteroide que se descubrió que fue designado con este esquema a partir de 1852 por el astrónomo norteamericano James Ferguson.

En el mito Psique era una chica cuya belleza fue considerada por muchos la reencarnación de Afrodita en la Tierra; ello provocó el abandono de los templos de la diosa y esta enfurecida mando a su hijo, Eros, para que castigara a la desvergonzada haciendo que se enamorara de un horrible monstruo. Los padres de la chica, a ver que tenía muchos admiradores pero ningún pretendiente, consultaron al oráculo la razón y este respondió que debía dejarse a la joven en un prado para que su pretendiente, que sería un monstruo, la encontrara. Los padres cumplieron las instrucciones y estando sola en aquella pradera llegó Eros, pero no puedo cumplir las ordenes de su madre, ya que se enamoró de la chica. Eros, con ayuda de un viento, llevó a Psique un palacio en una montaña; y para evitar que su madre descubriera su traición, la visitaba al amparo de la oscuridad de la noche, abandonándola antes del alba.

Psique finalmente cedió a la curiosidad de ver al monstruo de su marido y una noche encendió una lampara de aceite y contempló en la cama a la más hermosa criatura de la creación. Asustada derrama el aceite de la lampara, que cayó sobre el durmiente, desfigurando su rostro, quien despierta y huye. Psique inicia una búsqueda del amado mientras se oculta de la rabia de Afrodita; esta molesta, con su hijo, y con la joven que lo quemo, a la que al final consigue. Afrodita le pone tres pruebas. Psique vence las dos primeras, sin saberlo con ayuda de su amado; en la tercera prueba debe descender a los infierno y pedir el cofre de la belleza que guarda Perséfone. Tras lograr la tercera prueba y sabiéndose envejecida por las pruebas, Psique abre la caja con la esperanza de recuperar algo de su belleza; pero la caja solo contiene la muerte. Eros pide ayuda de Zeus y este le permite buscar a Psique y traerla al Olimpo como esposa. La hija de ambos se llama Placer (Voluptas entre los romanos).

Parténope, Victoria, Egeria, Irene, Eunomia y Psique en Astrología

El simbolismo de las diosas se ve reflejado en sus mitos mismos. A Parténope se le pueden vincular las artes musicales, el canto y la música. Es la cantante en donde el acto está por encima de todo. Parténope es la imagen de quién acepta las reglas del juego, le toca un papel que representar y lo cumple hasta las últimas consecuencias. No mira para atrás, no importa el pasado; lo importante es el rol que desempeña. Parténope muere desempeñando su papel, nunca deja de cumplirlo, incluso si el suicido es parte final del acto a desempeñar, lo realizará sin siquiera pestañear.

Victoria es la deportista que siempre gana, la competidora que no acepta derrotas, la porrista que impulsa a otros a ganar; sus aspectos positivos la involucran con la gloria, con llevarse el trofeo y traer la gloria al hogar, la competencia y el deporte. Sus aspectos negativos la separan del grupo, la aíslan, la convierten en la que se cree mejor que los otros, no mira a los otros, ella no se rebaja; no comparte logros, ni permite que otros lo tengan; su lucha bajo esta faceta es impedir el logro de los demás.

Egeria era una diosa de las aguas y del parto; vinculada a la nueva vida; una mujer de sabios consejos y con labores que llevan a la renovación y el crecimiento. Se la puede involucrar con las artes escritas y la literatura. Pero también con las visiones del futuro, y los hechizos personales. En el lado negativo Egeria tiene un problema, no soporta la separación del amado. Egeria representa el duelo, la pena por el que se ha ido. Egeria es similar a la centauro Hilonoma, pero mientras Hilonoma encuentra sólo en el suicido la manera de superar el dolor; Egeria se consume lentamente por la pena.

Irene al igual que Dike (Astrea) trata de alcanzar el equilibrio del grupo; pero mientras Astrea equilibra las diferencias dando a cada quien lo que le corresponde; Irene comparte lo logrado por todos. Irene actúa en dos niveles por un lado busca el equilibrio interno; por el otro el equilibrio del grupo; para podernos relacionar con los otros, debemos conocernos primero. Irene representa un saludo y una búsqueda permanente; es traer justicia, ley y orden al caos y desorden. Lo contrario implica crear conflictos y vivir en la pelea permanente. Irene es como Mahatma Gandhi o Martin Luther King, Jr.; ella promueve renovaciones que empiezan primero en el ser individual y luego trascienden a la sociedad misma, todo para alcanzar un estado permanente de búsqueda de justicia.

Eunomia es la ley, no la ley natural, sino la ley social, urbana; la que nos separa de las bestias y nos vuelve ciudadanos. Eunomia nos da orden y limita el libre albedrío; por ello la ley debe siempre de ir precedida por el corazón de todos. Pero si la justicia es el cumplimiento de la ley, y la paz es la guía para que todos disfrutemos de justicia, Eunomia promueve la creación de la ley que permite impartir justicia y paz. Eunomia es el legislador, pendiente de los problemas de la sociedad que está atento a los cambios y que debe aprender que estas leyes dadas por los mismos hombres no son eternas ni inmutables; la ley debe ir con los tiempos, de lo contrario el tiempo superara a la ley y generará situaciones de injusticia, desorden y anarquía.

Psique es la niña curiosa, no dispuesta ha aceptar la realidad como se presenta. La belleza le fue dada como un don, pero la misma es fuente de sus desgracias; no sabe si las personas a su alrededor son sus amig@s o si sólo están junto a ella por lo que representa. Su lucha es por ser reconocida por lo que es ella realmente y no por como la ven los otros. En su aspecto negativo Psique es guiada sus actos por la curiosidad, que es su mayor problema. Destapar la caja de los secretos siempre tiene consecuencias; es como la niña que jugando con fósforos ha quemado la casa; ella tratará de corregir sus errores, pero a la larga siempre terminan llevándola a un camino de dolor, que al final conducen a la muerte.

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