Espectros y fantasmas de mi tierra (3) El anima sola

Este fantasma tiene distintas versiones y sexo si les considera. El Anima Sola, o las almas solitarias del Purgatorio, no son malos espíritus, ya que sus almas no están condenados al infierno; son las almas de los pecadores que a causa de sus pecados mortales no pueden alcanzar el reino de los cielos hasta que sus almas se hayan purificado a de su malas acciones terrenales. Muchas personas en la América Latina invocan al Anima Sola, y muy a menudo en hechizos de amor. Los lunes se les ofrece agua, una vela blanca para darles la luz, pero también cigarros, tabacos y licores fuertes como el ron, el whisky o una lata de cerveza.

En México al Anima Sola la veneran el 02 de noviembre, Día de los Difuntos o Día de los Muertos. Los que trabajan la santería y el espiritismo recomiendan no invocar a estos bajos espíritus, ya que poseen energía muy baja o negativa. No poner imágenes de la misma en los altares (la más común una mujer en la cárcel entre llamas); y a lo sumo encender velas el 02 de noviembre y orar para se purifiquen y puedan ser capaces de moverse a niveles más altos en la cadena de la evolución espiritual. Pese a estas recomendaciones los devotos usan el culto a estos fantasmas para que ayuden a sus difuntos pecadores en el purgatorio, o por el contrario pidiendo su ayuda justamente para lo contrario, enviar a un rival al mismo.

Entre las versiones más populares sobre quién es esta alma en pena tenemos una primera versión que muestras la influencia cristiana y retoma el mito del judío errante; según este mito cuando Jesús estaba en la cruz, María Celestina Abdenago, una mujer piadosa, tenía por oficio asistir a los condenados. Sucedió que en la tarde del viernes Santo, día en que murió Jesucristo, le tocó a María Celestina subir al calvario con un cántaro de agua refrescante para darles de beber a los mártires del patíbulo y de esta bebida les dio a Dimas y Gestas, pero por temor a los judíos no quiso darle de beber a Jesús y fue condenada a andar errante en el mundo. Es por ello que está condenada a sufrir la pena de una inmensa soledad hasta el fin de los siglos. En otra versión por el despreció al Salvador fue condenada a sufrir la sed y el calor constante de las llamas del Purgatorio (La imagen de la mujer entre llamas). En otra versión se tiene que María Celestina Abdenago fue en realidad una hechicera conocedora de magia negra, cuando Jesús iba cargando la cruz al calvario, esta mujer escupe en el rostro de Cristo y por ello fue condenada al infierno. En el espiritismo María Celestina Abdenago tiene bajo su mando un grupo de bajos espíritus. En el espiritismo la invocación de esta alma que vaga por el mundo puede ser usada para fines positivos o negativos, dada su baja luz.

En la tradición española y mexicana el Anima Sola es el espíritu de Juán el Minero, que entraba a las Iglesias y robaba las velas, los altares y derramaba el agua bendita; por ello fue condenado a los infiernos a cargar carbón para encender las llamas del infierno.

En Venezuela una primera versión suele presentarla como mujer de largos cabellos y atractivo rostro y tiene la finalidad de cobrar las velas prometidas por los devotos de las Animas Benditas. El pedir favor a este tipo de espíritu (animas) no siempre es algo muy positivo; se cuenta que en Guatire, una devota de las animas pidió un favor a alguna de ellas, pero una noche olvido prender la vela prometida por el pago del favor. Esa noche, ya tarde, tocan a su puerta; en la entrada una vieja amiga se encuentra, y la mujer la invita a entrar. Una vez dentro la amiga se transforma en una sombra que ataca a la devota, arrastrándola por los cabellos y causándole grandes moretones (cardenales) por todo el cuerpo. La mujer como pudo logra prender una vela y la luz de la llama hace desaparecer a la sombra. Desde entonces, la mujer tiene prendida una vela siempre en su casa, y ya no pide favores a las animas.

Una segunda versión nos remonta nuevamente a la guerra de independencia; un soldado patriota vigilaba un puesto de avanzada cuando ve acercarse el ejercito enemigo. Poniendo su vida en riesgo corre por el campo una gran distancia para poder alertar a sus compañeros que duermen. Cerca de lograrlo una bala lo mata antes de alcanzar el sitio de los patriotas. El ruido del disparo alerta a sus compañeros, pero el joven soldado a pagado un alto precio por avisarles. Las tropas patriotas se replegaron para poder buscar mejor sitio para la batalla. Desde entonces el fantasma de aquel soldado avisa a las personas de cualquier peligro y salva de dificultades a sus devotos, si se le reza y enciende una vela toda la semana. También de la época de la independiencia, se dice que se trataba de una joven chica, una de las tantas amantes del Libertador, que los seguía en sus campañas, hasta que fue muerta por una bala realista y enterrada en el sitio. Hoy cuando alguien camina de un lado a otro sin detenerse se dice que ‘anda como el Anima Sola‘.

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