Griegos y Troyanos peleando en los cielos (9) Troilo, el planeta de la decepción

Descubierto por el alemán Karl Wilhelm Reinmuth el 31 de diciembre de 1931, el asteroide (1208) Troilo recibe el nombre de un joven príncipe troyano, hijo de Príamo y Hécuba, y cuyo destino fue ligado por una profecía al de la ciudad de Troya, razón por la Aquiles lo emboscó y lo mató. Troilo fue el décimo cuerpo descubierto entre los troyanos de Júpiter y con 103 km de diámetro medio ocupa el décimo sexto lugar en tamaño en el grupo de troyanos.

El nombre de Troilo es la combinación de Tros e Ilo, reyes míticos fundadores de Troya, y su vida se la vincula desde su nombre a la mítica ciudad. Otros señalan también que es combinación de «Troië» (‘Troya‘) y del verbo «lyö» (‘destruir’), indicando el destino relacionado. Muchos sugieren que su mito es posterior a la leyenda de Homero y que ha sido desarrollado en dos periodos históricos distintos de forma diferente. El primer momento se ubica en el mundo griego; aunque no hay fuentes completas del periodo arcaico y clásico de la antigua Grecia, escenas de su vida y muerte por Aquiles han estado presentes en todas las cerámicas de los distintos periodos. En la Iliada de Homero, el rey Príamo reprende a sus hijos vivos, comparándolos con los ya muertos: Troilo y Héctor. Se cree que el nombre de Troilo no fue inventado por Homero y que ya existía una versión anterior descrita en la Cipria, una parte del ciclo troyano hoy perdida y que cubría los sucesos anteriores a la guerra de Troya y la primera parte de ésta; pero las versiones más amplias se ubican desde el periodo helénico a la antigua Roma, donde Troilo era simplemente una nota a pie de pagina, mencionado como complemente en otras obras y poemas menores, sobre todo desde el periodo helénico a los primero años del imperio Romano.

La versión griega cuenta que Troilo era un muchacho o efebo, hijo de Hécuba, reina de Troya, y por su excepcional belleza se creía que era hijo de Apolo, en vez del rey Príamo. Las profecías ataban el destino de Troilo al de la propia Troya, señalando que si el chico cumplía los veinte años, Troya jamás sería vencida. Así, poco después de iniciada la guerra, Aquiles fue animado a cazar al muchacho.

El joven príncipe solía montar a caballo, Aquiles emboscó a Troilo y a su hermana Políxena (cuya inclusión es la historia es posterior) en una fuente cerca del templo de Apolo, donde había parado a dar de beber agua a sus caballos. Aquiles quedó prendado de la belleza de los jóvenes y logró agarrar a Troilo por los cabellos y tumbarlo del caballo; el chico y su hermana logran escapar del acoso del héroe griego, que pretendía violarlos. La joven logra huir por ayuda, pero Troilo sólo puede escapar al interior del templo de Apolo, seguido por el guerrero hasta allí dentro, matando a Troilo con su espada y mutilando el cuerpo antes de que pudiese llegar ayuda alguna. Antes de morir Troilo predice la muerte de su asesino, la de su hermana y la de su sobrino Astianacte. Años después Políxena, entre tregua y tregua, enamora a Aquiles, que estaba encaprichado con la joven de excepcional belleza, descubriendo así ella su punto débil, el talón; y en una de sus tantas reuniones secretas, previo aviso a París, el príncipe troyano aprovecha para disparar en el talón una flecha envenenada, matando al héroe. La flecha según fue guiada por el propio Apolo, vengando así la muerte de Troilo, su hijo con Hécuba.

El segundo periodo histórico de la leyenda se ubica en el medievo y el renacimiento, donde el personaje deja de ser una simple cita en la historia y se convierte en protagonista. En esta versión se deja de lado la versión clásica del efebo deseado pederastamente por Aquiles y es un chico locamente enamorado de una chica, envuelto en una tragedia de amores no correspondidos. En la edad media Troilo ya no es un chico indefenso atacado por un hombre, es un guerrero, joven, pero guerrero al fin, y a la muerte Héctor, Troilo lo sucede en el campo de batalla, su muerte no ocurre al inicio de la guerra, sino al final. Es tras la muerte de Troilo, que Hécuba, Polixena y París planean la muerte de su asesino, no ocurrió así con la muerte de Héctor, llorado amargamente por Príamo. Se propone una tregua y se da a Políxena como esposa para Aquiles como parte del trato, pero ya sabemos lo que pasó en ese encuentro. Así la cita de Homero, cuando Príamo regaña a sus hijos aún vivos y los compara con Troilo y Héctor, pone a ambos hermanos en el mismo nivel, el de grandes guerreros.

En el desarrollo renacentista posterior, Troilo solía burlarse de la estupidez de los asuntos amorosos; hasta que conoce a Crésida en el Templo de Atenea y se enamora locamente de ella. Crésida es una joven viuda, hija de Calcante, el augur griego, que ha desertado del campamento griego. Troilo se niega al principio a tales sentimientos, pero su amigo Pándaro le persuade para que revele su amor a la chica; de quien era una pariente (tío o primo según versiones). Tras Troilo revelar su amor a Crésida, ambos jóvenes pasan un tiempo relativamente felices; pero Calcante convence a Agamenón para que le devuelva a Crésida como parte de un intercambio de prisioneros, a cambio de Antenor (el ministro de Príamo, capturado previamente). Los dos amantes quedan angustiados e incluso piensan en fugarse, pero el intercambio se lleva a cabo y Crésida le señala a su amante de permanecer fiel a su amor y de encontrarse en unos pocos días, llevando un broche de Troilo en señal de su promesa.

El guerrero griego Diomedes se enamora de la chica y busca ganar su corazón, ya sea por influencia de su padre Calcante, que señala el final de Troya y la muerte de todo varón de la familia real o por la insistencia de Diomedes. A oídos de Troilo llega la noticia de que Crésida lo ha traicionado, él disfrazado entra al campamento griego y ve a la amada con Diomedes cuando esta  le entrega el broche; el chico es detenido por Odiseo, Troilo logra salir, calificando a la chica de prostituta. Eso hace que se vuelva más agresivo y heroico en batalla; y ocurre finalmente la lucha entre Troilo y Diomedes, el broche en la ropa de Diomedes enfurece más a Troilo, resultado herido el héroe griego. Algunas versiones señalan en este punto que Crésida, que había estado reacia a aceptar los avances de Diomedes, atiende las heridas del guerrero griego y se enamora finalmente del mismo, convirtiéndose Crésida en un símbolo de la inconstancia femenina, contra el fijo amor de Troilo. Finalmente Troilo muere en batalla; y igual que Crésida traicionó a Troilo, Antenor traicionaría más tarde a Troya.

La dificultad principal en esta versión moderna es que en el relato tradicional Diomedes sobrevive a la guerra y Troilo muere a manos de Aquiles, que no forma parte del triángulo amoroso, Crésida no es un personaje clásico griego, sino un agregado literario renacentista, y como tal su nombre no ha sido dado a ningún asteroide; pero si a una luna del planeta Urano, ya que estas llevan el nombre de personajes de obras del escritor Williams Shakespeare. La luna Crésida tiene unos 45 km de diámetro, y es una de las lunas interiores, descubierta en 1986 por el Voyager 2, y que forma parte del Grupo Portia de satélites, que incluye a: Bianca, Desdémona, Julieta, Porcia, Rosalinda, Cupido, Belinda y Perdita; y gira alrededor del planeta cada 14 horas y 25 minutos.

Entre los principales escritores que han narrado esta historia de amores y desamores tenemos a: Boccaccio, Chaucer y al propio Shakespeare. La obra de este último ‘Troilo y Crésida’ es una que por su trama intrincada y poco congruente, sobre todo su flojo final, no la hizo muy apreciada entre los espectadores, dudándose incluso de su presentación en escena; es el siglo XX cuando las guerras mundiales y sobre todo la guerra de Vietnam, la satírica burla entre los ideales y la realidad la han revalorizado.

La versión Shakespeariana nos muestra a un Troilo cuya vida está orientada a dar satisfacción a sus instintos y ven a Crésida como un ideal de belleza divina destinada a ser suya. Troilo le habla a Crésida de valores y de fidelidad inquebrantable, pero busca en ella la obtención del máximo placer, acto que conseguirá finalmente. Tras el hecho consumado, los ideales y los valores se irán diluyendo poco a poco hasta desaparecer. Por su parte Crésida lucha por ser ella misma y dejar a un lado los lazos condicionantes, y poder actuar de acuerdo con su forma de ver la vida. Pero cuando consigue desatarse de las cadenas que la limitaban, su persona es en realidad un ser interesado y pérfido que trata de jugar para estar en el lado ganador, aunque para ello tenga que actuar sin honor, sin conciencia, ni moral, sin importarle lo que tenga que hacer para conseguirlo. Nada ni nadie está por encima de sus intereses.

Así Troilo aparecer en todas las historias como un ser humano que es destruido por sucesos fuera de su control. El pensar en el Troilo astrológico es pensar en ese ideal que lucha contra la realidad, es el Troilo fiel a sus ideas y amores, contra los desamores y contradicciones del mundo real. Troilo como muchos héroes de la guerra, sobre todo aquellos que eran hijos de dioses y mortales, tuvieron su destino amarrado a las profecías, no tuvieron libertad de acción, eran ratas de laboratorio que corrían por senderos marcados a su meta, otros guiaron sus pasos, ir a buscar a la amada superó los peligros de entrar en el campamento enemigo; descubrir su traición implicó no tener temeridad y arriesgarse más de lo debido, ser arrasado por los eventos que el mismo despreciaba y terminar destruido por la contradicción entre sus ideas y su propia realidad. Así en Troilo tenemos la imagen de la decepción provocada por los demás, sobre todo cuando esa decepción ocurre en personas a las que amamos.

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