Las brujas de la TV y el cine (7) The Craft (Jóvenes y brujas / Jóvenes brujas)

En 1996 se estrena otra película de brujas, The Craft (cuya traducción se puede traducir en español algo así como el gremio, o quien practica malas artes, ambas incluida) fue llamada en España como Jóvenes y Brujas, y en Latinoamérica como Jóvenes Brujas) Esta película de Columbia Pictures tuvo un corto presupuesto (quince millones de dólares), pero alcanzó en taquilla casi cuatro veces más, una buena ganancia; su temática va dirigida al publico adolescente; trata de la historia de cuatro chicas, tres amigas algo góticas que ante la llegada de una nueva chica a la escuela sienten que es la que hace falta para terminar de despertar su poder. Lo que en un principio son risas y encantamientos termina provocando celos y envidias, transformando los juegos en algo más siniestro.

Argumento

Sarah Bailey (Robin Tunney), una adolescente con problemas, acaba de mudarse de San Francisco a Los Ángeles con su padre y su madrastra. En su nueva escuela, forma amistad con un grupo de chicas de las que se rumorea que son brujas, Bonnie (Neve Campbell), Nancy (Fairuza Balk) y Rochelle (Rachel True). Al mismo tiempo, Sarah atrae al chico popular de la escuela Chris (Skeet Ulrich).

El trío tiene su propia carga de problemas: padrastros alcohólicos y abusivos, cicatrices físicas y emocionales, compañeras de escuela que las discriminan por su raza; con lo cual no tardan demasiado en volverse buenas amigas. Pero la llegada de Sarah hace ver en Nancy que ella es la que faltaba para completar un cuarteto y, de ese modo, cumplir con los ritos de iniciación en las artes de la brujería.

Sarah exhibe poderes sobrenaturales desde el inicio de la película, y sus nuevas amigas creen que va a completar su aquelarre, y convertirlo en todo poderoso. Cuando Sarah es acosada por un vagabundo con una serpiente (a quien había encontrado antes en su nueva casa), él es inmediatamente golpeado por un coche y las chicas creo que juntos quiso que sucediera.

Después de una cita con Chris, Sarah descubre que él ha extendido un rumor falso de que han tenido relaciones sexuales, y la trata irrespetuosamente de otras maneras. En respuesta, Sarah le lanza un hechizo de amor, mientras Rochelle lanza un hechizo vengarse de la odiosa racista Laura Lizzie (Christine Taylor), Bonnie se lanza un hechizo de la belleza, y Nancy para tener más poder. Muy pronto queda claro que los hechizos han tenido éxito: Chris se enamora de Sarah, las cicatrices que Bonnie tiene en la espalda sanan milagrosamente, y Laura la racista que molesta a Rochelle comienza a perder el pelo. Nancy va más allá al hacer que su abusivo padrastro tenga un ataque al corazón y muera.

Nancy se vuelve codiciosa de más poder y anima a las demás a unirse a ella en un rito llamado ‘Invocación del Espíritu’. Al terminar el hechizo, ella es golpeada por un rayo, su poder se incrementa, es capaz de provocar encallamientos de cientos de ballenas en la costa. Pierde su empatía y empieza a tomar riesgos con su vida y la de los demás.

Pronto los hechizos que las chicas han arrojado empezarán a mostrar las consecuencias negativas: Bonnie se convierte en narcisista; Rochelle encuentra Laura Lizzie traumatizada por su calvicie y sollozando histéricamente, Chris intenta violar a Sarah cuando ella rechaza sus avances continuos. En represalia, Nancy usa su poder para matar a Chris.

Sarah asustada lleva a cabo un hechizo vinculante para prevenir que Nancy haga más daño, pero esto no funciona y se enciende el aquelarre en contra Sarah. Las otras brujas invaden sus sueños, la amenazan y utilizan sus poderes de ilusión para que Sarah crea que su padre ha muerto en un accidente. Se burlan de ella con visiones de enjambres de insectos y serpientes, y tratar de convencerla para cometer suicidio. Antes de que Nancy lograra que Sarah cortara sus venas, Sarah logra conéxito ‘invocar el espíritu’ y es capaz de curarse a sí misma y luchar. Sarah ahora con todo el poder asusta a Bonnie y Rochelle, y derrota a Nancy, quitándoles todos sus poderes para impedir que hagan más daño. Nancy termina internada en un hospital psiquiátrico, mientras que Bonnie y Rochelle tratan de pedir disculpas a Sarah, pero esto es una forma de comprobar que todas perdieron sus poderes, a los que Sarah les da una pequeña demostración de que eso no es así.

Critica del cine

Señala la critica que: antes de la idiotez pasteurizada de Charmed, existió esta pequeña comedia adolescente con ribetes oscuros que cautivó al público y se convirtió en un éxito de taquilla. Aquí hay una combinación de talentos que logran resultados superlativos con lo que, en otras manos, hubiera sido una película corriente. Si bien comienza bien, con ritmo e incluso buena pinta, pronto se convierte en una soberana tontería; con miles de bichitos repugnantes, demenciales exaltaciones de magia negra y un final interminable. De no ser por ese último acto, The Craft hubiera podido llegar a ser un pequeño clásico. Aunque la historia no es enteramente original, pero está orquestada con intensidad y un libreto es inteligente, algo ya de por sí inusual en el cine que nos toca ver hoy en día lleno de efectos especiales.

The Craft, como es hoy Glee, está narrada en la típica estudiantina norteamericana, llena de sus modelos predefinidos: deportistas y porristas brutas, cerebritos humillados, góticos incomprendidos, etc., etc., etc.. En esta sociedad de segregados y humilladores propia de historias como la de Carrie cuando cobra venganza, tenemos a nuestras cuatro brujas, cada una con una carga emocional, sus vidas desastrosas y sus pequeñas venganzas (algunas más que otras) al mundo que les ha tocado vivir.

El casting del show ayudó mucho a la consolidación de la obra; Robin Tunney como protagonista logra ir de la chica débil y traumatizada a la persona decidida y segura en sí misma con la ayuda de lograr el control de sus poderes. Neve Campbell, demostrando una vez más que sólo tiene talento para lloriquear; pero quien se roba el show es, por lejos, Fairuza Balk. Con su maquillaje gótico, Balk posee una presencia salvaje y dominante, su encarnación final de villana total es equiparable a la encarnación femenina del Joker de Batman. Capaz de cambiar de psicótica cínica a desprotegida adolescente en cuestión de segundos. Es una lástima que no haya obtenido la carrera posterior que su talento merecía.

Por supuesto, el problema con The Craft es el último acto, hasta este punto las historias de las chicas, sus problemas y sus pequeñas venganzas son hasta aceptadas y entendidas por el publico que las ha visto desde afuera; pero el paso forzado de Nancy en una psicótica asesina en cuestión de un par de escenas, en intento de detener a toda costa a su antes amiga y ahora rival, Sarah, y la conversión de esta en una superbruja muestran un final forzado que pudo haber sido manejado mejor y sin tanto bicho, culebra y sapo. Pese a todo esta sigue siendo una película para volver a mirar con otros ojos, y quizás planteándose la posibilidad de cómo terminaría usted esta obra.

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