Los Loas y la religión haitiana (3) Los mitos africanos originarios (Los dioses serpientes del Congo)

En el otro extremo de la región, pasando por medio de los pueblo del Niger (Yorubas), tenemos las creencias del Congo. Está región más selvática estuvo caracterizada por cultos más simples y menos estructurados; destaca la creencia en dioses serpiente (similares a Aida Wedo y Damballah Wedo), que pasaron al vudú con el genérico de Simbis y son incluidos dentro de la tradición del vudú en las familia Kongo y Petro (Loas propios del nuevo mundo o nacidos de Haiti). Los Simbis son seres vinculados a los ciclos del nacimiento y la muerte (estaciones de lluvia y sequía) propios de la región ecuatorial africana. Los miembros de este grupo a veces tienen una función de psicopompos o guías de los difuntos, ayudando a las almas de los muertos a encontrar su camino hasta el más allá, o mundo espiritual.

Simbi (4)

Los miembros más conocidos de la familia de Simbis están vinculados al ciclo mismo del agua, y bajo esta relación los Simbis han pasado a ser Loas muy conocidos y venerados en el vudú haitiano. Aunque la imagen de Mami Wata se utiliza para describir ese espíritu, la mayoría de los Simbis se les considera que son varones, viviendo en los ríos, lagos y manantiales (agua dulce); así en la tradición del Vudú el Simbi (Simba, Simbe) es el nombre genérico de los guardianes de las fuentes, manantiales, ríos, deltas y los pantanos; siendo seres elementales no pueden soportar estar lejos del agua, no pudiendo prescindir de la frescura del vital liquido. Son descritos como Loas de mucho conocimiento, porque pasan mucho tiempo aprendiendo acerca de la naturaleza de las enfermedades de origen sobrenatural y la forma de tratarlos. Ellos puede favorecerlo o estar en contra suya al dar protección a aquellos que tienen una buena relación con estos elementales, que suele dar la espalda a aquellos que no los adoran.

Los Simbis son puestos como parte del ejército del dios Ogoun, que pone a Simbi Andezo (Simbi de las dos Aguas, que disfruta del agua dulce y la salada) como el jefe de la guardia costera, pudiendo así Simbi Andezo ir a donde le plazca, y bajo este aspecto se le conoce como el dios serpiente que habita en los deltas, donde los ríos se juntan con el mar. Simbi Andezo es el Loa de la costa y uno de los miembros respetados de la familia Petro y pertenece también a la familia Rada a causa de su naturaleza. Cuando sus devotos son descuidados en sus ofrendas, suele ser roído por el hambre y tiende a ser cruel (justificando así las muertes por ahogamiento en las playas).

Simbi Dlo (Simbi d’l’eau = Simbi del Agua) por otra parte rige en las aguas dulces que fluyen por los ríos y manantiales. Los niños que van a buscar agua en los manantiales corren siempre riesgos, especialmente si son de piel clara, de ser secuestrados por el señor del manantial, que los lleva a trabajar para él en su reino bajo el agua durante unos años, a cambio les regala con el don de la clarividencia para los problemas. Los rituales en su honor se llevan a cabo cerca de manantiales y varias de sus canciones mencionan este tipo de lugares.

Simbi (3)

Como Simbi Ampaka tenemos al Loa que rige sobre el crecimiento de las plantas y hojas; que dependen del agua y la lluvia; por su conocimiento sobre el mundo vegetal es también reverenciado en el vudú como el Loa de los venenos.

En general se cree que los Simbi normalmente secuestran a sus seguidores o cualquier otra persona al azar que les gusta, mientras las victimas nadan o hacen canotaje en las aguas que dominan. Llevan a los secuestrados a su palacio submarino y paradisíaco según las leyendas. Los secuestros no suelen estar para siempre atrapados, el tiempo que la persona pasa con el Simbi varía de unos 121 días (cuatro meses) hasta más de dos años; cumplido el plazo las víctimas son enviadas de regreso con todos los conocimientos necesarios para ser un Hougan o una Mambo. Los mitos señalan que si les robas su peine de oro, te enviará de vuelta más rápido y será rico para el resto de tu vida. La misma leyenda señala que si los secuestrados hacen lo contrario de todo lo que se les pide, se les enviará de vuelta, rápidamente, sin ningún conocimiento espiritual, por supuesto.

Simbi (2)

Los Simbis son en su mayoría son hechiceros especializados en magia negra y sirven generalmente en sociedades secretas del vudú, por ello es apreciada su reverencia; se les hace conocedores de plantas y venenos, así como de magia negra, que es por lo general es su área de especialización. Como dioses serpientes la posesión por parte de Simbis se asemeja a la del dios padre Damballah, pero de una manera más violenta.

En el Congo la Gran Simbi, es la madre de todos estos dioses serpientes, y no es otra que el agua que cae en las grandes tormentas africanas y da vida a todos los ríos. En el vudú de Haití pasaría a formar parte de la familia Petro, siendo llamada la Grans Bwa (la Gran Boa), también conocida como Bran Bwa, Ganga-Bois y Grand Bois (Gran Bosque = selva), volviéndose un elemental de la naturaleza, un Loa con aspecto de serpiente estrechamente asociado con árboles, plantas y hierbas, siendo el amo (Loa) de la selva sagrada y también el protector de los animales salvajes. Como el dios Loko, es un Loa de la curación, conoce los secretos de las hierbas medicinales y los secretos de la magia escondida en las plantas.

La Grans Bwa forma una triada de magos con Maitre Carrefour (Amo de las encrucijadas, más conocido como Kolfu, y es un forma negativa de Eleggua (Legba), de quien ponen como el hermano gemelo malvado, y el Barón Cimetiere (Barón Cementerio). Juntos los tres que representan el viaje de la vida; de la Grans Bwa tenemos a la rica tierra que surge de la oscuridad del bosque, Maitre Carrefour representa los diversos caminos por los que viajamos en la vida y Barón Cimetiere representa el final del viaje. La Grand Bois está representada por la imagen católica de San Sebastián, por el árbol al que esta atado el santo cuando es sacrificado, siendo sus colores los distintos tonos de verde a rojo. Le encantan hojas y plantas como ofrendas; ama los cigarros y las bebidas como ‘kleren‘ (bebida alcohólica haitiana hecha de la caña de azúcar) y el ron.

Simbi (1)

Otro de los más conocidos Simbis del vudú, que forman parte de las familias Kongo y Petro, es Simbi Makaya, que la tradición pone como un gran hechicero convertido en mensajero de Legba en la tradición vudú y con funciones de psicopompo. A diferencia del resto de esta familia de serpientes, Simbi Makaya es descrito como bastante belicoso, locuaz y sociable; es, según la tradición, esposo de Erzulie Dantor (una forma de la diosa Erzulie, diosa vudú del amor, aquí como protectora de las madres; y que es la esposa oficial del padre de la familia Petro, Dan Petro (Don Pedro). Esta correspondencia ubica a Simbi Makaya en equivalente al ‘padre’ o ‘líder’ de la familia, función que comparte con la Gran Simbi; si vemos las relaciones de Erzulie, esta correspondencia de la diosa se da en las otras tres grandes familias del vudú, por un lado como Erzulie Freda es de acuerdo al mito vudú es una diosa que tiene tres maridos en la familia Rada: Damballah, dios del cielo y padre en jefe de la familia; Agwe, el dios del mar, y Ogoun, dios del fuego y del hierro; pero Erzulie en su aspecto de Maman Brigitte (Madre Brigida), que es esposa del dios vudú de los muertos, el Baron Samedi dentro de la familia Ghede (los Loas del nacimiento y la muerte); una clara relación con los mitos de los ciclos de la vida y muerte anual de la naturaleza, así como una correspondencia directa entre Simbi Makaya, Dan Petro, Damballah y Baron Samedi; todos señores de la vida y la muerte, y todos jefes de las familias respectivas.

Por su parte Erzulie adquiere en la África del Congo una versión más siniestra, en espíritus infernales que son mezcla de diosas como las Parcas, las Furias, Némesis y otras diosas ctónicas o telúricas; espíritus femeninos que recuerdan a la moderna Santa Muerte de los mexicanos, pero más temidas y violentas. Muchos de estos espectros femeninos han pasado a la tradición haitiana moderna, destacando el nombre de Marianette, que es incluida dentro de la familia Petre (Loas nacidos en Haití) y que detallaremos más adelante.

Los Loas y la religión haitiana (2) Los mitos africanos originarios (Mitos Fon/Dahomey)

Las tradiciones Vudú más conocidas de la región africana son las mitologías de los pueblos Yoruba —hoy principalmente habitantes de Nigeria—, los de la región del congo y los mitos del pueblo Fon —un pueblo cuyo reino conocido como Dahomey existió entre los siglos XVII al XIX en la hoy nación de Benin—. En la tradición Fon se señala que ‘El creador’ se encarna en un doble principio cosmogónico, Nana-Buluku (o Nanan-Bouclou), una deidad suprema, principio femenino y masculino a la vez del cual surgen Mawu, la luna, y Lissa, el sol, que son respectivamente sus aspectos femeninos y masculinos, y se identifican muchas veces como sus primeras emanaciones, pero en otras MawuLissa es un ser andrógino con dos caras, una masculina y otra femenina. En el Candomblé brasileño se le llama a Nana Buluku simplemente Nanã, se le representa como una mujer muy vieja, más vieja que la creación misma, y es la diosa primera de la fertilidad y la creación. Dentro de la tradición Yoruba es una de las manifestaciones del dios único Olodumare; pero se le puede equiparar también entre los Orishas al pantano primordial (Olokun = dios/diosa de lo profundo del mar) y a la diosa Yembo (una forma primitiva de Yemanja, madre de Yemanja y los grandes Orishas).

Nana

El mito señala que el ser andrógino Mawu-Lissa creo el mundo y todo lo que contiene en cuatro días; en el primer día creó el universo y la humanidad; al segundo día hizo a la tierra apta para la vida humana; al tercer día dio a los hombres la inteligencia, el lenguaje y los sentidos; y finalmente al cuarto día, la humanidad recibió el don de la tecnología. Para la creación del mundo Mawu-Lisa comenzó a preocuparse de que podría ser demasiado para la tierra soportar todo el peso de la creación; así que buscó la ayuda de una de sus ‘hijas’, la serpiente primigenia o serpiente arco iris, Aida Wedo (Ayida-Weddo, Aida Quedo, Aida Hwedo), y que envolvió al universo con 3500 giros de sí misma por encima y 3500 por debajo, y con el poder de cerrarse sobre si misma para acabar con el mundo tan rápido como igual fue creado; actuando la serpiente como un cojín (a semejanza de la idea antigua del mundo soportado por tres elefantes y estos sobre una tortuga que navega por el universo). Sus movimientos son la causa de los terremotos y maremotos.

Mawu

Como su ‘madre’ Mawu-Lissa, Aida Wedo es también un ser andrógino, su parte masculina es llamada Da, Dan o Danh. Bajo esta denominación entre los haitianos se convirtió en Damballah Wedo, la serpiente de la creación entre los mitos del pueblo de Haití. Es llamado Damballa en el vudú de New Orleans y también en Haití se le conoce como Dumballah Nan Flambo, el que habla a través de una llama, a semejanza de la sarza ardiente que habla al Moises Biblico. Uno de sus anillos que envuelven la Tierra es el arco iris que vemos en el cielo. Cuando se presenta en su poder, él no habla, sino que hace silbidos y ruidos silbantes como una serpiente.

Entre los muchos ayudantes que tuvo Mawu-Lissa hubo un mono llamado Awe, quien tuvo el encargo de ‘crear’ a los hombres de la arcilla. Pero Awe se volvió arrogante y se atrevió a disputar con Mawu-Lissa el poder de la creación, pero Mawu-Lissa lo castigo matándolo, dando así origen a la muerte, ya que solo Mawu-Lissa tiene el poder de dar vida, y también de quitarla.

Mami Wata (de MattDeMino)

Mawu-Lissa tuvo varios hijos e hijas (conocidos como vodun; y aunque el número varia, algunas tradiciones señalan que fueron siete); y dio a cada dominio sobre la naturaleza, los animales, la tierra, el mar y otros fenómenos naturales. Entre sus descendientes más conocidos tenemos a: Mami-Wata, diosa con aspecto de sirena que reina sobre las aguas de los ríos (la Yemanja Bahomey); es también llamada Owun-Miri. Como toda sirena, es un ser que busca la interacción con los seres humanos; quienes son para esta sirena objeto de curiosidad; ella los seduce y pide a cambio que la adoren; aquellos que la adoran reciben de la sirena africana: salud, riqueza y belleza; pero para quienes no la aceptan, los azota con enfermedades y desgracias.

Gu

Otros hijos de la pareja son  Gu, temido dios del fuego, la herrería y la guerra (equivale al Oggún de la tradición Yoruba); Gu fue enviado a la tierra para que fuera un lugar agradable para que la gente viviera; enseñó la herrería y fue un dios civilizador, él cual aún no ha terminado esta tarea. El hijo menor de Mawu-Lissa fue Legba, que debía permanecer con ella y actuar como un intermediario con sus otros hijos; en algunos clanes africanos es joven y viril, pero en la versión de Haití toma la forma de un anciano.

Legba

Otro par de gemelos (de sexos opuestos) son Ayaba, que es la diosa del fuego del hogar (la cocina), y su hermano Loko, dios de los arboles, que le da la madera de los arboles a su hermana para que los hombres pudieran cocinaran los alimentos. Gbadu era de diosa del destino, su madre Mawu-Lissa la puso en los cielos para ver todo lo que ocurría en la tierra, su único contacto era con Legba, quien cada mañana abría uno de sus múltiples ojos, aprendió el lenguaje de su hermano y madre, para luego transmitirlo a los hombres; la hija Gbadu fue Minona, quien bajo a la tierra y enseñó a los hombres la siembra y el uso de las semillas, así como el poder interpretar los presagios de Mawu-Lissa.

Sogbo

Sogbo, también llamado Xevioso, Xewioso o Heviosso, es el dios de las tormentas y el rayo, cuando el rayo cae a la tierra y la incendia, hace que Sogbo/Xevioso sea también un dios del fuego, (equiparable al dios Shango de la tradición Yoruba); Sogbo es puesto como hermano gemelo de Gu.

Sagbata

Otro de los hermanos importantes fue Sakpata o Sagbata, quien vivía constantemente peleando con Sogbo; al final bajo a la tierra y se convirtió en el señor de la tierra y trajo la civilización a los hombres. Pero Sogbo, que se volvió señor de los cielos, hizo que no lloviera más en la tierra, creando la sequía. Finalmente Sakpata tuvo que ceder ante la tierra sedienta y pagar ofrendas al dios del cielo (atmósfera) para que las lluvias volvieran. Sakpata o Sagbata, es más conocido por ser el dios gobierna las enfermedades y las plagas; castigo que impuso a los hombres, volviéndose un dios de la muerte y el más allá. Sakpata es también un dios del viento y se asemeja a demonios del cercano oriente que ven en el viento la llegada de las plagas y enfermedades.

Agbe

Otros dioses son: Agbe que es otro dios del trueno y de las tormentas; que junto con su hermana gemela Naete, diosa del mar, forman una combinación de ambos Agbe-Naete, a semejanza andrógina de sus progenitores y son el dios/diosa de mar; Naete es más conocida o equivalente a Avrikiti o Avlekete, diosa de los pescadores y el mar. Por su parte Agé es el dios patrono de los cazadores, el desierto y los animales, similar al dios Aganjú del pueblo Yoruba, pero también se puede equiparar a Oshosi, su dios de la caza.

Okanu es por otro lado el dios de los sueños, acompañado Fa Faa la diosa de la sabiduría y del conocimiento (inspiración), este último similar al dios Ifa de tradición Yoruba que es el dios o espíritu de las revelaciones que da el buen dios a los hombres por intermedio del orisha Orunmila (señor de los oráculos). También, como en muchas tradiciones a lo largo del mundo, existen unos dioses gemelos: Zinsu y Zinsi, seres semi-divinos y magos que ayudaron y enseñaron a los hombres.

Zinsu y Zinsi

Los Loas y la religión haitiana (1) Orígenes africanos y santos cristianos

Se denominaba Vudú o Vudun a los espíritus y/o emanaciones del ser superior en la cultura tradicional del África negra occidental, de la región entre los ríos Niger y Congo. A partir de este punto se dispersó esta creencia entre los esclavos negros traídos a las Américas y surgieron: el vudú haitiano, el Candomblé, Macumba o Batuque (espiritismo) (que utiliza el término Vodum) en Brasil, (de la Macumba derivan la Umbanda y Quimbanda —magia ‘blanca’ y ‘negra’ respectivamente—). En Estados Unidos tenemos al vudú de Louisiana, también llamado Vudú de New Orleans (con sus muñecas con alfileres y el hoodoo = conjuros/maldiciones), la Santería en Florida llegada de la cercana Cuba (donde también es conocida como Lucumí) y practicada por afroamericanos y latinos.

Voodoo (1)

Más al noreste los cultos Yoruba y Fon son los practicados como propios en un nuevo Pan-Africanismo de algunas poblaciones afroamericanas como Oyotunji en Carolina del Sur o en Savannah en Georgia, donde estos los cultos se fusionan con movimientos nacionalistas negros propios del racismo de la nación norteña. Por su parte la Santería se práctica no solo en Cuba, sino que abarca a otras islas caribeñas como República Dominicana, Puerto Rico, así como a los países caribeños de Colombia, Panamá y Venezuela. En Trinidad y Tobago tenemos a La Trinidad Oricha; mientras que Surinam, Jamaica, Guyana, Barbados, Grenada, Belice, Bahamas y otras islas caribeñas existe la creencia en el Obeah (Cabalgar); donde los ‘espíritus’ (Loas) cabalgan (montan / posesionan) al sacerdote o sacerdotisa, creencia no sólo existente dentro del Vudú y la Santería, sino que también se incluyen otras como el Palo (uso de troncos para la fabricación de altares) y el Hoodoo (la realización de conjuros).

Hoodoo

La cosmología original del Vudú gira alrededor espíritus y otros elementos de esencia divina que gobiernan la Tierra, una jerarquía que va en poder desde las deidades principales que rigen las fuerzas de la naturaleza y la sociedad humana hasta llegar a los espíritus individuales de árboles, animales y rocas, así como decenas de entes defensores de un cierto clan, tribu o nación. Por ello es que en estas tradiciones toda la creación es considerada divina y por lo tanto cada objeto contiene el poder de lo divino; así como el poder medicinal de los remedios herbarios se entiende tanto en la tradición occidental como en la oriental, en la creencia africana los objetos mundanos (como las muñecas, talismanes y otros fetiches —partes secas de animales—), adquieren características curativas y rejuvenecedoras espiritualmente, y pueden ser usados tanto para curar, como para lastimar.

Voodoo (2)

A semejanza de muchos mitos modernos, la mitología de Haití es el resultado de la amalgama de mitos europeos, africanos e indígenas. Los esclavos africanos traídos de la costa occidental del África sud-saharica (hoy en lo que es Nigeria, Togo, Ghana, Benin, Costa de Marfil y Congo) para salvar sus ritos originales (de origen Yoruba, Fon —Dahomey— y Congonianos) usaran las imágenes de los santos y santas de la religión católica, de sus amos blancos de origen francés, para ocultar su adoración a los dioses africanos, creando un sincretismo donde los dioses africanos pasaron a ser identificados con los santos europeos; pero los mitos africanos que se verán también influenciados por las creencias folklóricas indígenas de los indios tainos de la isla caribeña.

El resultado de esta mezcla sincrética da origen a una religión única, que ha sido denominada por los extranjeros como Vudú (Voodoo), y en la cual entre los hombres aquí en la tierra y el Bondye (Bon Dieu, Buen Dios, el Creador) distante en el más allá existen seres intermedios, similares a ángeles, daimones y demonios, que sirven de mensajeros e intermediarios entre ambos mundos; pero que a diferencia de la creencia católica, donde los ángeles son enviados por el Creador para guiar a la humanidad y los Santos son reverenciados como modelos a seguir, y se adoran por medios de rezos y pago de promesas por los favores concebidos; en la religión haitiana estos seres superiores, conocidos como Loas (Luas, Lwas o L’whas, palabra derivada del francés ‘Lois‘ que traduce ‘Leyes‘), también llamados Mysteres (del francés Misterios) o Invisibles, son entidades que ademas de rezarles, se les sirve, como si de amos se tratara, y estos ‘amos’ mismos tienen carácter voluble y favoritismos evidentes.

Papa Legba (de turpentyne)

El resultado final fue que la imagen actual de los Loas más conocidos se confunden con la de los santos y santas cristianos. Por ejemplo Papa Legba (el guardián de las encrucijadas, es el primero y último de los Loas nombrados en un rito vudú) se le representa con la imagen de San Pedro, la Loa Ayizan (diosa del mercado) es Santa Clara, la Loa Erzulie Dantor (diosa vudú de la riqueza, la venganza y la protección) se sincretiza con Nuestra Señora de Czestochowa (la virgen negra polaca), y así podemos seguir. Pero el proceso a tenido la influencia inversa, muchos santos católicos se han convertido en Loas por su propio derecho, especialmente Santa Filomena, San Miguel Arcángel, San Judas y San Juan el Bautista.

Erzulie (de NMEZero)

Para la invocación de los Loas se requiere la presencia del Houngan (sacerdote invocador), de la Mambo (la sacerdotisa invocadora) o del bokor (el hechicero); ellos sirven de conducto terrenal al Loa, que cuando entra en los mismos se manifiesta muchas veces con convulsiones del invocador, aunque con Loas más benignos su manifestación se detecta con un cambio en la voz del conducto.

Cada Loa muestra conductas y frases por las que puede ser reconocido; de esa forma el invocador que sirve de conducto al Loa selecciona de entre los muchos objetos presentes aquellos símbolos que identifican al Loa presente. Por ejemplo Erzulie Freda agarrara un espejo, un peine fino y joyas; Legba tomará un bastón, sombrero de paja y una pipa, el Barón Samedi seleccionará un sombrero de copa, gafas de sol y un cigarro.

Baron Samedi (de Robgrafix)

Una vez llegado el Loa, este se alimenta con las ofrendas y tras dar la ayuda o consejo, sale del lugar. Contrariamente a la percepción occidental de la posesión, un Loa no tiene necesidad de permanecer en poseído; aunque algunos Loas pueden llegar a ser obstinados, principalmente los del grupo Ghede que se caracterizan por querer una fumada más, o siempre quieren un trago más de licor, pero es el trabajo del Houngan o la Mambo es mantener a los espíritus a la raya garantizando al mismo tiempo que se comporten adecuadamente.

Existen muchas ‘familias’ o ‘naciones’ de Loas; las más conocidas son: los Rada (Radha), son los más antiguos y vinculados a los dioses benignos africanos y cuyo color asociado es el blanco; los Petro, originarios de Haití y el nuevo mundo, suelen ser más agresivos, belicosos y su color suele ser el rojo; los Kongo, herencia de los dioses de la región del Congo africano; los Nago, originarios de la región de Nigeria y son herencia de la mitología yoruba del Niger y finalmente los Ghede, señores del inframundo y la renovación de la naturaleza; su color es el negro y el violeta, suelen ser los más ruidosos, maleducados (aunque rara vez hasta el punto de insulto real), sexuales y por lo general muy divertidos.