Sila – Numan, los planetas de las tomas o no de decisiones.

Sila – Nunam fue descubierto el 3 de febrero 1997 por J. X. Luu , D. C. Jewitt , C. Trujillo , y J. Chen en el Observatorio de Mauna Kea en Hawai. Su designación provisional fue 1997 CS29 y lleva el número 79360 desde 2004. Las primeras estimaciones de su tamaño lo ubicaban cerca de unos 350 km; siendo uno de los objetos más grandes dentro de un típico cubewano (objeto clásico del cinturón de Kuiper ), con una órbita casi circular (0,015 de excentricidad, 43,4 UA el perihelio y 44,4 UA el afelio) y baja inclinación 2° sobre la ecliptica. Girando alrededor del Sol cada 293 años; siendo su próximo acercamiento máximo al Sol en mayo de 2031 en 6° Virgo.

Cual sería la sorpresa para el mundo científico cuando a fines del año 2002 los astrónomos D. C. Stephens y K. S. Noll usando imágenes del telescopio Hubble descubren que se trata de un sistema binario, el segundo componente se le designa S/2005(79360)1 en octubre de 2005; y el nombre definitivo de la pareja fue dado en 2012. Siendo el cuerpo mayor (~250 km) llamado Sila, mientras que su compañero, con casi igual tamaño (~230 km) recibe el nombre de Numam; respectivamente dios del cielo y diosa de la tierra en la tradición Inuit.

El sistema binario Sila – Nunam rota sobre si mismo cada 12,5 días, separados entre si cerca de unos 2800 km. Algunos astrónomos (D. L. Rabinowitz, B. Schaefer, M. Schaefer y S. Tourtellotte) especulan que pudo el sistema haber surgido de un impacto que destrozo el cuerpo original y este se reagrupo en sus dos componentes explicando así sus aparentes superficies jóvenes de hielo y carbono. Entre 2011 y 2012 ambos cuerpos se encontraban en tal inclinación respecto a la Tierra que se eclipsaban mutuamente, permitiendo estimar sus tamaños y distancias relativas con bastante precisión.

Breves de la mitología Iniut.

La tradición Inuit (término que se utiliza ahora, sustituyendo en gran medida la palabra esquimal, que era un término peyorativo acuñado por los indios algonquinos hace mucho tiempo para referirse al pueblo del Ártico), tiene bases animistas, la creencia en que cada cosa tiene un alma o espíritu hizo de esta población que vivía en los límites del mundo fuera más temerosa y cautelosa que adoradora y creyente; y pese a que actualmente la población Inuit es básicamente cristiana, aún son recordados algunas de sus creencias ancestrales.

El mito que más perdura en la tradición Inuit hace referencia a Sedna, la diosa del mar; pero a este se le suman otros dioses, vinculados muchos a los animales que cazaban o habitan en el Ártico. Así la tenemos a Pukimna la diosa que controla los rebaños de caribú (renos), que como Qailertetang se le pone como hermana y/o compañera de Sedna, siendo la señora del buen clima (el verano).

Otra diosa celeste, la luz y de la caza es Tapasuma o Pinga, es la bóveda celeste en si misma (similar en femenino al dios Urano), la luz celeste que se filtra entre las rendijas del cielo (que es imaginado el reino sobre el techo de un iglú que es el cielo que se ve) son las estrellas, y es en este techo por donde corren y juegan las almas de los muertos (la aurora boreal).

Según algunos mitos en los inicios solo había oscuridad, eso hasta que el dios Tulunigraq o Tulugaak, un siervo de Sedna, robo de su palacio el fuego (similar al dios Prometeo), y usando un traje de cuervo y lo llevó al reino superior, que se llenó de luz. Sedna y Tapasuma son ambas diosas de los muertos, según donde ocurre la muerte, en las costas o las montañas, las almas bajan o suben a los reinos respectivos de cada diosa.

La corte submarina de la diosa del mar incluye a Ungaq, un niño secuestrado por Sedna y quien es el pastor de las focas; y el anciano Aumanil que controla las migraciones de las ballenas. Se encuentra en este mundo submarino Anguta, el padre de Sedna, que tiene una función psicopompa; y que en sus formas de Torngasuk o Nanook es el dios oso polar, señor de las cuevas y los ritos de iniciación, quien al recoger las almas se vuelve un dios vinculado a la salud y la enfermedad, y por tanto muy solicitado en favores por los chamanes. Los sirvientes de este dios son Eeyeekalduk el viejo chaman que cura las enfermedades, y el brujo Ilisitsok o Angakoq encargado de traer las pestes. Las almas de los muertos en la costas y el mar pasan a convertirse en sirvientes de Sedna, las almas de los asesinos degeneran en Tuurngait o Tupilag (mal espíritu) que suben a la tierra para traer enfermedad y mala suerte; los ahogados se transforman en guardias del palacio de la diosa, siendo el mayor en rango Kataum o Kanajuk, quien ademas de ser el amante de la diosa, vigila desde la puerta a los mortales e informa de las transgresiones a los tabúes.

Si bien Sedna es la diosa del mar, ella rige sobre los animales marinos, más que sobre las aguas en si; es el dios marino Idliragijenget o Ignerssuak quien gobierna las aguas del océano; lo acompañan Aulanerk, que derrite los hielos, para así dar paso seguro a los marineros; y opuesto Nootaikok, el dios que preside los icebergs y los glaciares.

Hijos de Tapasuma son Tatqim (Anningan o Tukik) el dios lunar que enamorado persigue a su hermana Seqinek (Malina o Saranik) la diosa solar, quien huye de sus avances. Tatqim es también un dios cazador de focas, lo acompañan en su cacerías Tekkeitsertok o Igalilik otro dios de la cacería, pero este de los renos; y Amaguq o Amarok el dios lobo, terror de las noche para quienes andan solos en la misma.

Si bien a Sedna se le atribuye la creación de toda criatura marina (salvo las morsas), a Pukimna le correspondió la creación de los renos y las morsas, siendo una tercera diosa, Nunam, la que creo al resto de los animales de la tierra. Nunam, diosa de la tierra, como en la mayoría del mundo es puesta como mujer del dios del cielo, (del aire y la atmósfera para ser mas precisos), Sila; quien es básicamente el señor de los vientos y a quien podemos igualar al dios del invierno llamado Negafook.

La pareja Sila – Nunam serán los padres de muchos de los dioses menores, así tres de sus hijos, Pauna, Narssuk y Kauna son los vientos del este, del oeste y del sur; el hermano de Sila, Kinak, es el frío viento de norte; aunque en otras tradiciones la diosa Aunra es quien crea los fuertes vientos árticos que vienen del norte. Para los Inuit esta pareja es importante ya que un hijo de la pareja, Kallak, y al hija de este con su propia madre, serían los padres de la población Inuit.

Hay tres pequeñas niñas, Kadlu, Kweetoo e Ignirtoq, tan terribles eran, que sus padres pocas veces las sacaban del hogar; pero cuando salían jugaban a hacer la tormenta, Kadlu creaba el ruido del trueno al romper los hielos; Kweetoo el rayo al golpear rocas para producir chispas e Ignirtoq la lluvia al orinarse; tanta gracia causo esto a Sedna que las transformó en las diosas de las tormentas.

La diosa de la fecundidad, maternidad y las ropas era Pukkeenegak, también llamada Akna; posiblemente una forma de Nunam, o una hija de la misma. Por otra parte la diosa Ululijarnaq cumple una función similar en la corte celeste a Kataum en la corte del sub-mundo; ambos como San Pedro abren o cierran las puertas a las formas astrales de los chamanes que pide audiencia con sus respectivas señoras.

Según los mitos los hermanos de Nunam fueron transformados por Sila en los Ishigaq (seres similares a las hadas o elfos), que por su pequeño tamaño y peso no dejan huellas en la nieve; pero a diferencia de las adorable hadas europeas, estos son seres más bien peligrosos. Existen otros espíritus, algunos temidos como el demonio femenino Ka’cak que devoraba los cuerpos de los ahogados, o las Qalupalik, especie de ninfas marinas de las que se dice que se secuestran a los niños que se acercan solos a las costas. Igual papel tiene el Akhlut es una quimera entre orca y lobo; y el Jiraq una especie de espíritu cambia formas, que generalmente adopta la apariencia de osos polares, que secuestra, esconde y abandona a los niños. El Tariaksuq aparece como un monstruo mitad hombre y mitad reno, con el poder de hacerse invisible y actuaba de forma similar al Jiraq.

Existen varios seres híbridos entre hombres y perro (o lobos); entre ellos los Adlet, descritos como caníbales eran una raza de criaturas las patas de los perros y torsos humanos; el Keelut y el Qiqirn son espíritus malignos que se asemejan a un perro sin pelos; el Kigatilik es un violento vicioso demonio descrito como un hombre lobo de enormes garras; y quizás el más temido por los pueblos Inuit y algonquinos era el Windigo o Wendigo, un monstruo devorador de hombres que habita en las heladas inmensidades de América del Norte, y del que se decía que fue el castigo por consumir carne humana. Pero no todos estos seres son malignos, algunos son benéficos como el Agloolik, un espíritu que vive por debajo del hielo y ayuda a los pescadores y cazadores de focas.

Aspectos Astrológicos

Desde el punto de vista astrológico Sila-Nunam forman una pareja dispareja, empujan en direcciones opuestas, pero sin embargo están atados y unidos irremediablemente. En el mito Sila y Nunam fueron puestos como los creadores de la humanidad, en especifico del pueblo Inuit; ello se logró pese a sus naturalezas son contradictorias y opuestas; Sila es el viento, siempre cambiante, frío y agresivo; Numan es la tierra firme, amorosa y protectora; su influencia se encuentra en ese estira y afloja, entre estar y no estar, entre ser y no ser; entre dejar pasar o luchar; quizás ese sea su mayor influencia, en determinar cuando hay que tomar decisiones que cambien determinen el curso de los acontecimientos, o seguir sin intervenir y que estos sigan su curso natural.

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