Némesis, la oscura hermana del Sol

A veces la astronomía pone sus ojos en la Tierra misma; todas las noches caen desde los cielos piedras que se funden en su ardiente entrada con la atmósfera que nos rodea; así cada día la Tierra pesa un poquito más que la noche anterior. De vez en cuando esas piedras celestes son lo suficientemente grandes para golpear contra la superficie; la mayoría de esas veces sólo pequeñas rocas del tamaño de un puño apenas logran aterrizar y ser encontradas por los expertos, dándonos en el estudio de estos meteoritos una idea de la composición de los asteroides de los cuales provienen. Sin embargo de tanto en tanto el tamaño de estas piedras es lo suficientemente grande para formar cráteres sobre la Tierra , dejando con ellos la muestra del poder cuando la energía cinética se transforma en potencial de repente; y a veces son tan grandes las huellas que dejan sobre la Tierra que muestran que algunos de estos impactos pueden alterar el sistema climático y acabar con vida tal como la conocemos.

En 1977, Walter Álvarez, geólogo de Berkeley, señalaba una anormalmente alta tasa de iridio la capa KT en Italia que se databa de 65 Ma (Ma = Millones de años); así surgía en ese entonces la hipótesis de una colisión extraterrestre que mató a los dinosaurios; desde entonces encontró una gran anomalía de iridio en el golfo de México y el mar Caribe, de esa misma fecha, ello dio el claro impuso a la hipótesis del asteroide como causa de muerte de los dinosaurios, actualmente en las costas India otra señal de impacto, mayor en tamaño incluso que la México también parece coincidir en la fecha de extinción del periodo Cretásico-Paleogeno. Hubo otra colisión unos 30 Ma después; cayó justo en extinción que marca el final del Eoceno y el inicio del Oligoceno. La última extinción, aunque de menor importancia, es el de Mioceno Medio, ocurrió hace unos 11 Ma; su origen es aún controversial, y la hipótesis de una colisión extraterrestre esta en la lista y podría coincidir con el cráter de Ries Nördlinger en Alemania. La correlación entre los impactos de meteoritos y las extinciones empezaba a tomar fuerza.

En 1984 los investigadores David Raup y Jack Sepkoski publicaron un artículo afirmando que habían identificado una periodicidad estadística en las tasas de extinción en los últimos 250 Ma (Ma = millones de años). Se centraron en la intensidad de la extinción de familias de animales marinos vertebrados, invertebrados y protozoos, en ello identificaron 12 eventos de extinción durante el período de tiempo en cuestión. El intervalo medio de tiempo entre los eventos de extinción se determinó cercano a los 26 Ma. Para el momento de la publicación del artículo al menos uno de esos eventos extinción masiva, el del Cretácico-Paleógeno (el fin de la era de los dinosaurios) culpaba a un gran meteoro que se estrello en la península de Yucatan, México.

Esta taza de extinciones masivas fue vuelta a revisar en 2010 por Melott y Bambach y se encontró evidencia de una clara señal que muestra una tasa de extinción con una periodicidad de 27 Ma que ahora se remontaba hasta 500 Ma, algo que indicaba que se trata de un tipo de ciclo bastante regular para descartarlo. El análisis del registro fósil indica que hay períodos de tiempo en la historia en que un número masivo de especies, acababan repentinamente. Debe tenerse en cuenta que la exactitud de estas afirmaciones ha sido ampliamente cuestionadas en la literatura científica. Como mínimo, la duración del ciclo es de unos 26 Ma, y otros proponen periodos más cerca de los 60 Ma. En cualquier caso, los últimos 25 años ha visto una multitud de teorías para tratar de explicar este fenómeno.

La hipótesis Némesis

En 1984 después de la popularización de los modelos de extinción masiva, dos grupos de investigación independientes (el primero de Daniel Whitmire y Albert Jackson, y el segundo de Marc Davis, Piet Hut y Richard Muller) idearon teorías sobre la causa de estas extinciones masivas que incluyeron la presencia de una estrella compañera de nuestro sol. Esencialmente, cada teoría la describe cómo una estrella, aún no se ha detectada, que podría afectar las órbitas de los cometas en la nube de Oort y enviarlos al sistema solar interior.

Algunas razones apoyaban esta idea, en primer lugar la nube de Oort de las estrellas solitarias suelen ser más difusas que en nubes en aquellas estrellas de sistemas dobles, donde presenta una estructura más bien definida; y este segundo modelo es el caso de nuestro Sol. En segundo lugar los investigadores han observado que la mayor parte de los cometas que se abren camino a la parte interna del sistema solar provienen de la misma región de la nube de Oort, cerca de la región de Sagitario. El descubrimiento de Sedna, con su órbita excéntrica y periodo superior a diez mil años a estimulado más aún la propuesta de un objeto externo que estiró su órbita de esa forma. Esto indica que hay algún tipo de interrupción gravitacional en esa dirección específica. Así todo hace pesar que el Sol tiene una estrella compañera aún no confirmada, y parece muy probable su existencia en base a datos de observación que se tienen hasta el momento.

El nombre hipotético de esta estrella negra o la estrella de la muerte —nada que ver con Star Wars—, es Némesis (llamada en alusión a la diosa de la diosa de la justicia retributiva, la solidaridad, la venganza y el equilibrio; que castigaba a los que no obedecían a aquellas personas con derecho a mandarlas, sobre todo castigaba a los hijos desobedientes, a los amantes infelices y a los que hacían perjurio). Así Némesis recibe este nombre por los efectos catastróficos que produciría al perturbar periódicamente la Nube de Oort, donde cada 26 a 27 Ma esta estrella oscura enviaría al interior de sistema solar cometas que golpearían y castigarían a los cuerpos en ella, entre ellos la Tierra.

Dos teorías que compiten sobre la naturaleza de la estrella Némesis. La primera de Richard Muller y sus colegas, que han propuesto que se trata de una enana roja. Estas estrellas son típicamente mucho más pequeñas que nuestro Sol, su masa varía de un 8% a un 50% de la masa solar; las enanas rojas son las estrellas más abundantes y comunes en la galaxia. En la vecindad del Sistema Solar la estrella Próxima Centauri, es la estrella más cercana al Sol, y es una enana roja, que se cree forma parte del sistema de Alfa Centauri (un sistema binario), ya que la separación entre la enana roja y el sistema binario es de apenas 15000 UA o unas 500 veces la distancia a Neptuno.

Se han encontrado que de las setenta estrellas más cercanas (hasta poco más 16 años luz), más de cincuenta son enanas rojas, y de las cuale 29 forman sistemas dobles o triples; pero no hay ninguna enana roja visible a simple vista. Hay hasta el momento registradas unas 5000 enanas rojas nada más en el hemisferio norte; y se estima que el 90% de las estrellas en la galaxia sean enanas rojas; su brillo es tan bajo que su luminosidad va de 10% a menos de 0,001% de la luminosidad del Sol. Según Muller la enana roja Némesis órbita al Sol a unos 1,5 años luz de distancia o unas 98000 UA (la nube de Oort se extiende hasta aproximadamente 1 año luz del Sol o unos 65000 UA aproximadamente). Muller especula que Némesis fue perturbado hace 400 Ma por una estrella cercana y paso de una órbita circular a una órbita con una excentricidad de 0,7, esto es que su perihelio se ubicaría a unos 30000 UA (0,5 años luz) y su afelio a unos 170000 UA (unos 3 años luz).

La segunda idea sobre la naturaleza de Némesis es la planteada por Whitmire y Jackson, que estipula que no es una estrella en el sentido estricto, sino más bien una enana marrón, una proto-estrella que no acumuló suficiente masa para poder encender la combustión nuclear y convertirse en una estrella. La masa típica de una enana marrón está en algún lugar entre un enorme gigante de gas (algo superior a la masa de trece veces Júpiter, aunque se han encontrado enanas marrones con masa cinco veces la joviana) y las estrellas de menor masa, o enanas rojas (cuya masa mínima es de alrededor del 8% de la masa de nuestro Sol o de unas 80 masas jovianas). En 2005, dos astrónomos de la India (V. Balherao y M. N. Vahia) sn que la estimaban la masa de Némesis no podía superar el 4% de la masa solar; esto es un gran gigante gaseoso, mayor que Jupiter en masa, pero no en tamaño.

Las enanas marrones son muy difíciles de detectar, ya que son no luminosas y no irradian luz visible, sino que se encuentran en el rango del infrarrojo. Las investigaciones actuales han encontrado muy pocas enanas marrones a las esperadas (a diferencia de las enanas rojas que son las más abundantes la galaxia, al menos en nuestra vecindad); por ello su origen aún no ha podido ser determinado, no pudiéndose saber por el momento si se forman como planetas en el interior de un disco circunestelar a partir de un núcleo de material sólido, o como estrellas a partir de la fragmentación y colapso gravitacional de una nube molecular. A partir de 2012, más de 1800 enanas marrones han sido identificadas, pero ninguna de ellas se encuentran cerca del sistema solar; en realidad, hay un menor número de enanas marrones en nuestra vecindad cósmica de los que se pensaba anteriormente. En lugar de una estrella por cada enana marrón, puede haber hasta seis estrellas por cada enana marrón.

Sobre la hipótesis de la existencia de Némesis hay por supuesto detractores que señalan en primer lugar que habiéndose ya detectado tantas enanas rojas y enanas marrones, no se ha observado ninguna cerca de la vecindad del sistema solar. El Satélite Astronómico Infrarrojo (IRAS) no logró descubrir a Némesis en la década de 1980. El 2MASS que se desarrolló entre 1997 a 2001, no logró detectar una estrella adicional o enana marrón en el sistema solar. Hoy gracias a la tecnología de telescopios infrarrojos más nuevos y más potentes, capaces de detectar enanas marrones tan frías como de apenas 150 grados Kelvin hasta una distancia de 10 años luz del Sol, los resultados no han detectado a Némesis.

En segundo lugar la periodicidad de las extinciones hace pensar que puede ser otra cosa distinta la causa de las extinciones regulares, ya que cada vez que Némesis hubiera entrado en la nube de Oort, su órbita se vería afectada y con ello su recurrencia, estimándose que en este tiempo de extinciones, la órbita de Némesis hubiera cambiado en al menos un 20% su tiempos de traslación; y por tanto la regularidad de estas extinciones. De igual forma si se trata de extinciones provocadas por impactos de cometas, la lluvia de cometas enviados al interior del sistema solar tendría una duración de entre 0,1 a 1 Ma; ello es que para cada periodo de impactos debería haber no uno sino múltiples impactos, algo que no se ha encontrado en la evidencia geológica. La tercera es que no hay sistema estelar binario conocido con distancias tan enormes entre sus miembros (de un año luz entre ambas estrellas); incluso se duda si Proxima Centauri es parte del sistema de Alfa Centauri y apenas están separados unos 0,2 años luz.

La hipótesis Shiva

La Hipótesis Shiva, en honor al dios hindú de la destrucción, fue ideada por Michael Rampino y B.M. Haggerty, propuesta en 1996, dice que las perturbaciones gravitatorias causadas en el sistema solar al cruzar el plano de la Vía Láctea son lo suficientes grandes para molestar a los cometas de la Nube de Oort que rodea al sistema solar; esto envía cometas en hacia el interior del sistema solar. La Hipótesis Shiva sostiene que, en los últimos 540 millones de años, cometas procedentes de la Nube de Oort han sido responsables de al menos cinco de las extinciones masivas en la Tierra.

Una idea, inspirada un poco en la Hipótesis Shiva inicial, parte de recordarnos que el 21 de diciembre de 2012 el Sol eclipsó el Hunab-Ku (Profecías Mayas), que es el centro galáctico; donde se encuentra el agujero negro supermasivo que aguanta a la galaxia entera, siendo este el objeto gravitacional más denso de conocido en la galaxia. Según esta propuesta hay que recordar que el sistema solar esta envuelto por la Heliosfera (hasta donde llega el viento solar y el campo magnético del Sol, a unos 150 UA aproximadamente), cuando el Sol pasa por el plano galáctico este limite se deforma al encontrarse con un medio espacial distinto, más denso y lleno de partículas de alta energía, provocando una onda de choque; la cual según algunos ya está alcanzado a los gigantes gaseosos, que presentan auroras en su atmósferas más brillantes; pero que cuando llegue al sistema solar interior afectara a la atmósfera de la Tierra, y la Tierra misma para protegerse de esta radiación que quiere calentarla, como si tratara de u n organismo vivo (hipótesis Gaya), se defenderá aumentado las erupciones volcánicas a fin de oscurecer su atmósfera y por tanto enfriarse.

Las extinciones en la Tierra

La historia de la vida no ha sido fácil; para hablar de las extinciones se podría comenzar mucho antes del Cámbrico; el largo periodo previo se conoce como Super Eón Precambrico. Según lo conocido se tiene que la Tierra surgió como planeta hace unos 4570 Ma, en el 4530 Ma se cree que chocó con otro planeta del tamaño de Marte (Theia = Teia o Tea en español) y donde surgiría la Luna.

hadeico

Hace 4000 Ma se cristalizó el núcleo dando origen al campo magnetizo que rodea la Tierra; y su formación termino hace unos 3800, durante este periodo de tiempo, que se conoce como Eón Hadico (por Hades y el inframundo ardiente); la Tierra estaba cubierta de mares de magna y volcanes en erupción permanente; al final de este eón, hace unos 4100 Ma a 3800 Ma la Tierra y otros cuerpos del sistema solar interior experimentaron el Bombardeo Intenso Tardío; periodo en que cometas y asteroides chocaron contra estos cuerpos; en el caso de la Tierra fue lo que dio origen a los mares del mundo, por el agua traída por esos cometas; y de igual forma se trajeron parte de los componentes esenciales que dieron paso a las primeras formas de vida.

Sigue el Eón Arcaico, que duró desde el 3800 Ma al 2500 Ma; verán la luz los primeros proto continentes y al finalizar el eón se inicia una tectonica de placas similar a la actual. Aparecen las primeras formas de vida reconocibles (bacterias, células procariontas y eucariontas al final del mismo), y los arrecifes de estromatolitos (formados por bacterias cianobacterias, las primeras formas de vida fotosintéticas) se comienzan a formar hace 3500 Ma.

arcaico

El Eón Proterozoico inicia en el 2500 y llega hasta el inicio del Eón Fanerozoico y su periodo Cámbrico hace 542 Ma. Se destaca por la acumulación progresiva de oxigeno en la atmósfera y la expansión de cianobacterias, de hecho, los estromatolitos alcanzaron su mayor abundancia y diversidad durante este eón. Pero la acumulación en la atmósfera del oxigeno liberado por las cianobacterias dará origen a la primera extinción; en la Glaciación Huroniana (entre 2400 Ma y 2100 Ma), ocurrida al inicio de la era Paleoproterozoica; las cianobacterias que liberaban oxigeno a la atmósfera, alterando el equilibro de los gases de invernaderos de la época; y provocando la extinción y reducción de las formas de vida anaerobicas. Para el final de la era Paleoproterozoica; hace 1600 años atrás, los primeros proto-continentes habían dado origen al primer super-continente, Columbia (que incluía tierras que hoy forman parte de América del norte, Brasil, Australia y Siberia, entre otros).

La siguiente era, la Mesoproterozoica, se destaca por desmembramiento de Columbia hace 1500 Ma, y el surgimiento de otro nuevo super-continente, Rodinia, allá hace 1100 Ma. En esta era se alcanza la máxima diversidad y abundancia de los estromatolitos formados por cianobacterias, con un pico hace unos 1300 Ma.

Para inicios de la siguiente era, la Neoproterozoica (entre 1000 a 590 Ma), había un solo supercontinente, Rodinia, en el hemisferio sur, que se rompió allá por el 700 Ma y se volvió a unir en la Gran Gondwana o Pannotia cerca del 600 Ma; en un periodo que se conoce como el período Criogénico (850 a 635 Ma) y donde la Tierra experimento una de las mayores eras glaciares de su historia, en este periodo, conocido como el de la Tierra Congelada o Tierra Bola de Nieve, donde la capa de hielo llegó a tener varios kilómetros de espesor en todo el mundo; hubo tres grandes glaciaciones en ese periodo: la Kaigas (una primera y discutida de 780 Ma a 730 Ma), la Sturtian (la más larga del 720 Ma a 660 Ma) y la Marinoana (650 Ma al 635 Ma), cubriendo prácticamente toda la superficie con una capa de hielo, nadie sabe como la vida (bacteriana, protozoica y eucarionta) sobrevivió en este periodo, pero tras el periodo Criogénico vino el período Ediacárico (635 a 542 Ma) donde surgieron los primeros organismos multicelulares. Al final de este periodo se da una extinción, que acaba con gran parte de la fauna existente, las causas probables son la subida del nivel de mar, producto de la ruptura de Pannotia, que se desintegró en cuatro continentes: Laurentia, Báltica, Siberia y la mayor Gondwana. En la atmósfera el porcentaje de oxigeno gaseoso alcanzaba casi sus niveles actuales.

Ello marca el límite con la era Paleozoica y el inicio del periodo Cambrico (541 Ma a 485 Ma), donde los sobrevivientes de esta extinción explotan en una gran diversidad de vida. Los ganadores fueron las esponjas, medusas, corales, moluscos y los primeros artrópodos, entre ellos los trilobites. Durante el Cambrico se dieron dos extinciones menores, una cerca de 500 Ma atrás que acabo con los arqueociatos (un tipo de esponjas) y la otra al final del periodo que termina en 485 y marca el inicio del periodo Ordovícico (488 Ma a 443 Ma), afectando a los trilobites; no hay causas claras de ello pero se asume cambios en el nivel de los mares y enfriamiento. Los ganadores de esta nueva extinción fueron los conodontos, los primeros vertebrados.

Para el final del periodo Ordovícico se da la segunda en fuerza de las cinco grandes extinciones, ante el movimiento de Gondwana al polo sur ocurre una glaciación, la Andino-Sahariana (entre 460 Ma a 430 Ma atras), durante el final del Ordovícico y el período Silúrico; ella hace descender los mares rápidamente, y causo la perdida del 85% de las especies. Esta extinción ocurrió en dos etapas, la primera hace 450 Ma afecto las especies tropicales, la segunda hace 440 Ma, cuando se da inicio al periodo Silúrico, y que termino afectado las especies de climas más fríos, los braquiópodos y briozoos fueron diezmados, junto con muchas familias de trilobites, conodontes y graptolitos; algunos proponen como causa la acción de rayos gammas producto de una explosión cósmica, algo que afecto la capa de ozono de la atmósfera y provoco la muerte de las especies que vivían en las aguas más someras. El periodo Silúrico (443 Ma a 416 Ma) fue de recuperación de la vida, aún así se dieron tres eventos moderados de extinción, hace 433, 424 y 420 Ma atrás, afectando al 80% de los conodontos y al 50% de los trilobites; todos provocados por cambios en la altura de los mares.

Tras el periodo Silurico vino el periodo Devónico (416 Ma a 359 Ma), aparecen los peces y las plantas conquistan la tierra firme; al final del periodo, se produjo otra extinción ampliamente debatida, ocurrió hace unos 376 Ma; eliminó a varias especies de peces y corales, se estima que a más del 70% de la vida marina, y los corales no se recuperaron hasta llegar al periodo Triásico. Las causas de esta extinción no están claras, unos culpan a actividad sísmica (Trapps de Siluy en Siberia), otros a las mismas plantas, que al conquistar la tierra redujeron la erosión y con ello la llegada de nutrientes a los mares para las algas, provocando la caída de la vida en los mares. Pese a ello las plantas en la Tierra incrementaron notablemente el porcentaje de oxigeno atmosférico, lo que permitió el desarrollo de los insectos gigantes y el surgimiento de los anfibios.

El siguiente periodo fue el Carbonífero (360 a 299 Ma) se tienen los más altos porcentajes de oxigeno en la atmósfera, cercanos al 35%; los tiburones dominan los mares, los artrópodos conquistaban la tierra, surgirán los insectos gigantes, y los anfibios darán paso a los primeros reptiles. Fue en periodo muy activo geológicamente, poco a poco se vuelven a reunir los continentes en el supercontinente Pangea, este proceso coincide la segunda gran glaciación del paleozoico, conocida como Glaciación Karoo (360 Ma a 260 Ma).

El clima más frío que va surgiendo hace que a unos 305 Ma se daría una extinción conocida como el Colapso de la Selva Tropical del Carboníero; los restos de esta abundante selva de helechos forman hoy las grandes minas de carbón existentes. Algunos apuntan que el colapso también fue por el choque de un meteoro, que incendio (dado el gran porcentaje de oxigeno) rápidamente los bosques; otros a que los hongos no tenían aún la capacidad de disolver la celulosa de los troncos, por ello tantos restos de arboles fueron sepultados y luego transformados en carbón; afectado el ciclo del carbono en la atmósfera que quedó sepultado por los sedimentos. Sea como sea, la desaparición repentina de la selva afecto sobre todo a los anfibios y a los grandes insectos, que al disminuir el oxigeno atmosférico no pudieron mantener su enorme tamaño, los ganadores fueron los reptiles que podían vivir en climas más secos y fríos.

periodo permico

Con la llegada del Pérmico (299 Ma a 251 Ma) y la formación total de Pangea se llegó a climas más cálidos y al final de la era glaciar, por primera vez las tierras emergidas superaron a las áreas oceánicas en la historia geológica. Surgen los pelicosaurios y terápsidos. El Pérmico la flora de helechos fue reemplazada por las gimnospermas, las primeras plantas con semillas, destacándose el grupo de las coníferas; al no necesitar la presencia de agua (como las esporas de los helechos) para reproducirse se expandieron y permitió el ascenso de los reptiles, eclipsando a los anfibios.

A final del Pérmico e inicio del Triasico hace 250 Ma llegó la gran pesadilla; llamada la Gran Mortandad, acabó con el 95% de todas las especies, fue la más grande de todas las extinciones, sólo sobrevivió una especie de terápsidos, de la cual surgirían luego los mamíferos; numerosas ramas del árbol de la vida fueron literalmente cercenadas, entre ellas los trilobites, los escorpiones marinos y los blastoides (una rama de los equinodermos) y con tan poca biodiversidad resultante la vida tardó mucho tiempo en recuperarse. Compiten como causas del evento el impacto de un asteroide en Antartida, cuya onda sísmica provocó un vulcanismo extremo en la antipoda, son las trapps siberianas, y también la explosión de una supernova cercana que afecto la atmósfera.

El final del Pérmico marca el fin de la era Paleozoica e inicio de la era Mesozoica ; el periodo Triasico inicia 250 Ma atrás, con los dinosaurios tomando la tierra, los ictiosauros y los plesiosauros el mar. Aparecen los mamíferos, pero quedan limitados al tamaño de ratones, viviendo bajo la sombra de los nuevos reyes de la tierra. A final de este periodo, en el límite con el periodo Jurásico (hace unos 200 Ma) Pangea se divide en dos, al norte Laurasia , al sur Gondwana ; en el proceso hubo un periodo de actividad volcánica en lo que se conoce como la provincia magmática del Atlántico Central (en los límites entre América del Norte – Europa y Brasil – África); aunque también se han encontrado impactos medianos de meteoritos; en este evento se extinguieron cerca del 75 % de las especies, siendo los más afectados el resto de los anfibios gigantes, varias ramas de los reptiles (sobrevivieron solo los cocodrilos, las tortugas y los lagartos) y los últimos terápsidos.

El Jurásico termina hace unos 145 Ma; su paso al Crétacico también estuvo marcado por una extinción, aunque leve y se discute si fue una extinción en masa; las causas fueron la ruptura final del supercontinente Pangea; Laurasia se divide en Norte América y Euroasia, mientras que Gondwana se empieza a fraccionar en América del Sur – África y Antártica – India – Australia, fragmentación que duraría hasta el final de la era. Esto provocaría actividades volcánicas intensas en el hoy océano indico durante el Crétacico en 117 Ma y 91 Ma atrás lo que afecto principalmente la vida marina, siendo la causa de la extinción de megalosaurios, estegosaurios, pliosauros y posiblemente los ictiosaurios en esos años. El Crétasico vio aparecer a las plantas con flores (angiospermas), las cuales al proteger sus semillas mejor conquistaran la tierra y reemplazaran a las coníferas que hasta entonces habían dominado el paisaje.

La última de las grandes extinciones ocurrió al final de la era Mesozoica, hace 65 Ma; para ese momento ya Pangea estaba divida en los continentes que hoy conocemos. La causa más reconocida fue el impacto de un gran asteroide en Yucatán, México; pero hay otros impactos importantes en las costas de Inglaterra e India. Fue el final de la era de los dinosaurios; murió el 75% de las especies, los ganadores fueron los mamíferos y las aves, que heredarían la tierra e iniciarían la era Cenozoica y el periodo Paleógeno.

A la mitad del Paleógeno, entre el Eoceno y el Oligoceno (hace unos 34 Ma) ocurre una baja de las temperaturas cuando la Antártida se ubica en el polo sur y surge la corriente circumpolar que congelara al continente. Los más afectados fueron los brontoterios (similares a rinocerontes, sin parentesco). En ese mismo periodo se dan las Traps de Etiopía, que separaran luego África y Arabia, y aún hoy dividen África, también India colisiona con Asia dando origen a proceso orogenico alpino y que terminara en un futuro cercano con la colisión final de África contra Europa, que elevara a los Alpes a alturas superiores a las del Himalaya.

Durante el periodo siguiente, en el Neoceno continúan a la baja las temperaturas hasta el inicio de la última era glacial, algo que no ocurría desde el periodo Carbonifero-Permico, ello reduce las especies de reptiles como cocodrilos y tortugas; en la era glacial moderna, o glaciación cuaternaria, conocido como periodo Pleistoceno que inició hace unos 4 Ma y en ella surge la mega fauna (mamut, etc..); y la misma sobrevivirá todo este periodo hasta el final de la ultima glaciación hace unos 15 mil años atrás, a partir de este punto entramos en el Holoceno; donde se está dando la última extinción, desaparece la mega fauna y aparece el hombre moderno, quien desde que las plantas conquistaron la tierra y provocaron la posible extinción en el periodo Silurico, es la única especie que ha provocado la extinción masiva y total de otras en el planeta.

periodo holoceno

Eras Geológicas

Eras geologicas _ 1

Extinciones en el Fanerozoico

periodos geologicos _ 1

Las extinciones registradas en el Fanerozoico se indican en cuadro anexo, marcando la causa más probable de la misma:

Extinción Fecha (Ma) Quienes murieron Causa probable
Holoceno 0,01 hasta hoy La megafauna, el ejemplo más común es la desaparición del mamut. Final de la ultima glaciación y la expansión del hombre moderno.
Pleistoceno 2 Vida en los océanos Una super nova que afecto la atmósfera
Mioceno medio 14,5 Varias especies de reptiles, principalmente tortugas y cocodrilos. La era glaciar se incrementa con el congelamiento de la Antártida. Tambíen se culpa a un asteroide
Eoceno – Oligoceno 34 Los brontotéridos, animales similares a rinocerontes (sin parentesco con ellos). Inicio del periodo glaciar por acomodo de los continentes actuales. Impacto de grandes meteoros y/o cometas en Norte América y Siberia hace 36 Ma podría haber influido
Cretásico – Paleógeno 65 El 50% de la vida, siendo los más famosos difuntos los dinosaurios. Su muerte dara paso a la era de los mamíferos. Impacto de Meteoros en Yucatan, pero también hay cráteres en India e Inglaterra.Trapps del Decán ocurrida entre 68 Ma a 60 Ma en India fueron un periodo de actividad sísmica prolongada.
Cenomaniano – Turoniano 91 Extinción de megalosaurios, estegosaurios, pliosauros y posiblemente los ictiosaurios. Vulcanismo submarino que engrosó la capas oceánicas del Pacifico e Indico; alterando la química de los océanos y contaminando la atmósfera
Aptiano 117 Afecto a criaturas marinas principalmente. Las trapps de Rajmahal en India
Jurásico – Cretásico 150 Una leve extinción, pero se discute si fue una extinción en masa. Ruptura final del super continente Pangea.
Facturación Toarciana 183 Se manifiesta en las formas de vida acuáticas, sobre todo en los grupos de moluscos, como los amonites. Un vulcanismo masivo que dio origen a provincia magmática de Karoo-Ferrar en el centro de Gondwana.
Triásico – Jurásico 201 Cerca del 50% de las especies terrestres y 20% de las marinas, los más afectados fueron los terápsidos (de los que descienden los mamíferos); los ganadores tras este evento fueron los dinosaurios Erupción masiva que dio origen a la Provincia magmática del Atlántico Central, antes del rompimiento de Pangea en Laurasia y Gondwana. Impactos de meteoros en Canadá y Francia entre 214 Ma y 201 Ma
Evento Pluvial Carniano 232 Conodontos, amonites, briozoos y algas verdes fueron severamente golpeados; así como algunos dinosaurios y corales El levantamiento de una nueva cadena montañosa, el orógeno cimmerio, en el lado sur de Laurasia y frente al mar de Tethys, actuó entonces como los Himalayas y Océano Índico hacen con los monzones
Pérmico – Triásico 250 La gran mortandad, sobre el 90% de las especies, con tan poca biodiversidad resultante, la vida tardó mucho tiempo en recuperarse. Numerosas ramas del árbol de la vida fueron cercenadas, dejando a muy pocas para repoblar el planeta. Solo un vertebrado sobrevivió, el listrosaurio. Compiten como causas el impacto de un asteroide en Antartida, cuya onda sísmica provocó un vulcanismo extremo en la antípoda (Rusia), son las trapps siberianas, y también la explosión de una supernova cercana que afecto la atmósfera.
Evento de Olson 270 La fauna predominante de pelicosaurios fue reemplazada por los terápsidos Un posible cambio climático ante el final de la era glaciar de Karoo
Colapso del Bosque tropical del Carbonifero 318 Los insectos gigantes y los grandes anfibios, los ganadores fueron los reptiles En enfriamiento paulatino que termino afectado los bosque de helechos tropicales y la producción del oxigeno en la atmósfera
Devónico – Carbonifero 374 Cerca del 50% de la vida, desaparecen los trilobites, varios moluscos y corales Euramerica y Gondwana comenzaban a converger en lo que se convertiría Pangea; las plantas colonizan la tierra firme y posiblemente (no confirmado) un meteorito.
Final del Silúricco 416 Los pelágicas fueron particularmente afectados, al igual que braquiópodos, corales y trilobites, Otro descenso del nivel del mar, todos estos parecen ser provocados por la era glaciar
Evento Lao en el Siruliano 420 Afecto a los conodontos (los primeros vertebrados) Otra elevación del nivel del mar.
Evento Mulden en el Siruliano 424 Afecto a conodontos y trilobites Nuevo descenso del nivel del mar.
Evento Ireviken en el Siruliano 433 Afecto a al 80% de los conodontos y al 50% de los trilobites Subida del nivel del mar afecto las costas y los animales que vive en ellas.
Ordovícico – Silúrico 445 Más del 60% de marinos invertebrados murió, moluscos, equinodermos y corales se vieron muy afectados El movimiento de Gondwana al polo sur dio lugar a un enfriamiento global, una glaciación (la Andino-Sahara) y el consiguiente descenso del nivel del mar, eliminado grandes hábitats marinos a lo largo de las plataformas continentales.
Cámbrico – Ordovícico 488 Eliminó muchos braquiópodos (moluscos) y conodontos, redujo drásticamente el número de especies de trilobites. Posiblemente por el inicio de un periodo glaciar.
Dresbachian 502 Se redujeron aproximadamente un 40 por ciento de todos los marinos género No hay causa definida por lo antiguo y escasees de fósiles
Final del Botomian 517 Los primeros organismos con conchas fueron casi exterminados; tras esta extinción se produce un incremento de especies de trilobites No hay causa definida por lo antiguo y escasees de fósiles
Fin del Ediacaran 542 Una extinción masiva de los primeros organismos pluricelulares, tras esta extinción hay una explosión de vida, quedan solo las ramas de los animales que hoy existen, surgen los trilobites Cambios globales en la circulación oceánica por la formación del super continente Pannotia

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