Grandes Cuentos de Hadas (8) Las aventuras de Jack y de Pulgarcito

Jack, es un nombre ingles, usado normalmente como diminutivo de John (Juan), que deriva del latín Iohannes y el griego Ioannes; y este del hebreo Yohanan (bendecido por Dios); pero que en español podemos traducir simplemente como Juancito o Juanito. Jack es también vinculado al apellido Jackson (hijo de Jack); a los nombres: Jacobo (Jacob), James (Jaime), Jake, Jay, Jaci y su forma diminutiva Jackie es usada para el masculino Jack, como para el femenino de Jacqueline (Jacquelyn).

Este personaje aparece como nombre propio del héroe de varios cuantos infantiles, muchos de origen anglosajón; aunque en algunas versiones el héroe niño no tiene nombre o se le da el sobrenombre de Pulgarcito o de Tom Thumb (Tomas Pulgar). Lo común de todos estos cuentos es que tenemos a un chico que solo (o con ayuda de seres mágicos) vence a un terrible ogro o gigante. A continuación tenemos los cuentos más conocidos de este tema:

Jack (Juan/Periquín) y las habichuelas (frijoles) mágicas/os

Joseph Jacobs (1854-1916) fue entre muchas cosas un historiador ingles y escritor de cuentos folklóricos; y su versión de esta historia es la más conocida y completa. En ella se tiene que Jack es un joven que vive con su madre viuda. Su único medio de ingreso es una vaca. Cuando la vaca deja de dar leche, una mañana, la madre de Jack lo envía al mercado para vender la vaca. En el camino hacia el mercado se encuentra con un anciano que se ofrece a darle unos ‘frijoles mágicos’ a cambio de la vaca; trato que Jack acepta. Jack llega con los granos a casa, pero su madre se enfurece por haber sido tan idiota y que lo han engañado, arrojando los granos por la ventana y enviando a Jack a la cama sin cenar.

Mientras Jack duerme, los granos se convierten en una gigantesca planta de frijoles. Jack sube por el tallo a la mañana siguiente y llega en una tierra en el cielo, donde sigue un camino a una casa, que es el hogar de un gigante. Él entra a la casa y le pregunta la esposa del gigante por comida. Ella le da de comer, pero el gigante regresa y siente la presencia de un ser humano es en los alrededores:

Fee-fi-fo-fum!I smell the blood of an Englishman.Be he live, or be he dead,I’ll grind his bones to make my bread.’ fa, fe, fi, fo, fuuuu!Huelo la sangre de un inglés.Sea vivo, o sea muerto,Voy a moler sus huesos para hacer mi pan.

Sin embargo, la esposa del gigante esconde a Jack y el chico escucha el gigante contando su dinero. Jack roba una bolsa de monedas de oro y escapa por el tallo. Jack repite su viaje por el tronco de las habichuelas gigantes dos veces más, cada vez es ayudado por la mujer del gigante.

La segunda vez, se roba una gallina/gansa que ponía huevos de oro y la tercera un arpa mágica que toca por sí misma. Esta vez, él está casi atrapado por el gigante que lo sigue hasta el tallo. Jack llama a su madre por un hacha y corta la planta de frijoles, matando al gigante al caer. El fin de la historia tiene a Jack y su madre viven felices para siempre con sus nuevas riquezas.

El gato con botas

Aunque el cuento proviene de tierras italianas, del escritor Giambattista Basile; es la versión francesa de Charles Perrault la más conocida, seguida de la versión alemana de los Hermanos Grimm. El cuento empieza con tres hermanos que se reparten la herencia del padre, un molinero. El mayor obtiene las tierras y el molino; el mediano recibe las mulas y el ganado; pero al más joven sólo recibe un gato. Pero este gato se propone hacer fortuna a su joven amo, y en vez de que use su piel para hacer unos guantes, le pide que le fabrique unos calzados para él.

Vestido con sus botas, el gato inicio sus planes y cazó perdices, conejos y otras criaturas; estás eran entregadas al rey por el gato en nombre de su amo el Marqués de Carabas. Al poco tiempo el rey quiso conocer a este noble señor que le regalaba tan finas piezas de cacería. Parte con su hija y va a conocer al marqués. El chico que no sabía que hacer, ya que apenas si tenía ropas para vestirse se asusta, pero el gato le dice que se desnude y se meta al río. Cuando el carruaje pasa el gato detiene el carro y pide ayuda; señalando que unos ladrones han robado a su amo.

El rey y su hija rescatan y visten al joven; mientras el gato se adelanta. Por el camino el gato va pasando por distintas tierras, que eran de un terrible ogro y les dice a los trabajadores que digan al carruaje que pasa que son las tierras del Marqués de Carabas. Con la promesa de liberarlos del ogro, los pobladores aceptan y por donde pasa el carruaje el rey pregunta de quien son las tierras y ellos respondes del marqués. El rey se emociona por la riqueza que observa.

El gato llega al castillo del ogro y sabiendo que es un cambiaformas le pide que le muestre su poder. En poderosas bestias se transforma el ogro, pero el gato le reta a transformarse en algo pequeño como un ratón; el ogro se transforma y rápidamente es devorado por el gato. Cuando llega el carro real al palacio el gato sale a recibirlo en nombre de su amo; el rey ya maravillado por la riqueza del joven marqués le permite tomar a su hija en matrimonio.

Jack el mata gigantes / El Sastrecillo Valiente

Un joven sastre cuando se dispone a comer un pan con un poco de mermelada un grupo de moscas se pasan sobre el pan y este en un rápido movimiento mata a siete de ellas de un solo golpe. Inspirado por la idea se hace un cinturón donde escribe: “Siete de un golpe“. Y se pone en marcha en busca de fortuna.

En su camino se encuentra con un gigante, que asume que “Siete de un golpe” se refiere a siete hombres. El gigante desafía el sastre, quien con su ingenio lo engaña en tres pruebas que impone. Al final el gigante lo invita a su casa y tras comer se van a dormir; en la noche el gigante golpea la cama con un pesado hierro, pero el sastre, que era muy pequeño para la cama se había ubicado en uno de los extremos; resultando ileso; cuando en la mañana se levanta y los gigantes lo ven tan campante, huyen atemorizados.

El joven sigue su camino y llega a un reino donde, por sus hazañas, es contratado como soldado. Los demás soldados temen al sastre y plantean renunciar si este sigue aquí. El rey le propone al sastre que acabe con dos gigantes que asaltan su reino a cambio de la mitad del reino y la mano de su hija. El sastre acepta y en el bosque, mientras los gigantes duermen, se sube a un árbol cercano y les lanza piedras, provocando que se peleen entre ellos hasta matarse. Vence así la primera prueba, pero el rey no esta muy convencido, pone dos pruebas más, la primera vencer a un unicornio salvaje y la segunda a un jabalí terrible; en ambas circunstancia el sastre vence y el rey tiene que ceder a su promesa.

Pulgarcito (versión de Charles Perrault) y el cuento de Hansel y Gretel

El Pulgarcito francés recuerda a otra historia alemana de niños abandonados, Hansel y Gretel. En ambas historias los niños (Pulgarcito y sus hermanos, y Hansel y Gretel) son hijos de pobres leñadores a quienes los padres no pueden alimentar. El padre decide abandonar a los niños en el bosque y lleva a los niños al bosque. La primera vez Pulgarcito (al igual que Hansel) va dejando piedras por el camino y los niños logran regresar a casa. La segunda vez usan migas de pan, no hubo tiempo para recoger piedras, o es lo que la madre o le padre les dio para el camino. Pulgarcito y Hansel usan el pan dado por su madre para marcar el camino. Los pájaros se comen los trozos de pan y los niños se pierden.

Mientras Hansel y Gretel llegan a una casa de chocolate donde habita una bruja, que los atrapa y pone a engordar para luego comérselos; Pulgarcito y sus hermanos llegan a la casa de un ogro; que los captura para comérselos. En Hansel y Gretel es la chica la que logra engañar a la bruja para que se meta en el horno, indicando que no está caliente; y la bruja al entrar es empujada por la chica. Tras la muerte de la bruja recogen los tesoros de la misma y regresan a casa con los padres y todos felices.

En Pulgarcito, por su pequeño tamaño, logra escapar con ayuda de la mujer del ogro, roba unas botas mágicas con las que recorre rápidamente la distancia al palacio del rey y regresa con soldados que matan al ogro. El rey recompensa a Pulgarcito por su ayuda y él y sus hermanos regresan con sus padres.

Pulgarcito (versiones de los Hermanos Grimm y de Joseph Jacobs)

La versión alemana de Pulgarcito y su equivalente ingles (Tom Thumb – Tomas Pulgar) empequeñece al chico aún más, ya no es el último y pequeño de los hermanos; ahora es un hijo único de unos campesinos. Por acto milagroso, la mujer que no podía tener hijos tiene un niño que no es más grande que el pulgar de su marido. De ahí su nombre. El chico nunca creció más que el tamaño del dedo de su progenitor; pero aún con su minúsculo tamaño intenta ayudar a sus padres, su inteligencia y curiosidad lo meten en muchas aventuras en las que lucha contra ladrones, gatos, y otras.

El final depende de las versiones, en uno de los dos cuentos de los Hermanos Grimm, Pulgarcito regresa tras sus aventuras con sus padres para nunca dejarlos otra vez. En la segunda versión Pulgarcito en sus aventuras termina en el palacio del rey, pero las intrigas del gato lo anteponen al rey, quien lo acusa de intentar envenenarlo. Pulgarcito huye con la ayuda de una polilla al reino de las hadas y los duendes. En la versión inglesa de Joseph Jacobs, aunque Pulgarcito logra demostrar su inocencia entre el rey, perece por el ataque posterior de una araña.

Este Pulgarcito minúsculo en tamaño tiene una versión femenina; un poco a la segunda versión de los Hermanos Grimm. De la pluma del danes Hans Christian Andersen tenemos que al igual que Pulgarcito, una mujer tiene una niña del tamaño de un pulgar. Como su equivalente masculino, Pulgarcita tiene distintas aventuras en el mundo del nivel del suelo; y se mete en distintos problemas. Al final un topo se antoja de la niña para hacerla su esposa, y Pulgarcita huye con ayuda de una golondrina herida que ayudó a curar y que la lleva al reino de las hadas, donde desposa finalmente a su rey.

Juan Sin Miedo

La historia de los Hermanos Grimm original lleva por nombre ‘Historia de uno que hizo un viaje para saber lo que era miedo’; que fue simplificada a la versión de ‘Juan Sin Miedo’. Ambas versiones comparten que se trata del segundo hijo de un labrador; mientras el primero es listo y algo cobarde; el segundo es bruto y no entiende el concepto del miedo. Para averiguar que significa el hijo menor inicia un viaje donde se encuentran con bestias salvajes, magos, brujas, ogros y fantasmas, pero ninguno le causa miedo.

Al final sus aventuras terminan cuando, por su incapacidad de sentir miedo, desencanta un castillo y hereda la mano de la princesa del reino. Es la esposa que le enseña lo que desea saber, cuando una noche, mientras el chico duerme lo baña con agua fria, despertandolo de improviso y entendiendo lo que son los escalofrios.

Jack y la muerte

Uno de los últimos cuentos importantes de Jack es su relación con la muerte. Está historia muestra distintas versiones, la versión rusa más conocida es ‘El soldado y la muerte‘; e incluso la versión inglesa ‘Jack y la muerte‘ tiene dos finales. En todas las versiones el héroe debe evitar que la muerte se lleve a alguien, sea la madre (versión inglesa) o a él mismo (la rusa). Para ello Jack, a semejanza de los cuentos árabes del genio encerrado en la lampara, Jack engaña a la muerte para que demuestre su poder entrando en un saco, frasco o otro objeto de menor tamaño, encerrándola. Este acto trastoca el mundo natural y ya nada muerte, e impera el hambre.

El héroe suelta de su encierro a la terrible parca, entendiendo que para que exista la vida debe existir la muerte. Los finales son dos, el primero Jack no puede impedir que la muerte se lleve a su madre u otro ser querido; la segunda es que la muerte, después de su encierro no le gusta estar cerca de Jack y lo deja vivir, y a su madre, un poco más de lo esperado.

Las principales historias

Las aventuras de Jack

Las historias de Pulgacito

Otras historias de niños y ogros

Cuentos vinculados a la Muerte

Simbolismo de estos cuentos

A diferencia de los cuentos de hadas tradicionales, que terminan en boda, en estos cuentos (salvo ‘El gato con botas‘, ‘Jack el mata gigante‘, ‘Juan Sin Miedo‘ y ‘Pulgarcita‘) el protagonista no se casa, simplemente regresa al hogar con sus padres, quienes siempre son personas muy pobres. Si descontamos a Pulgarcita y a Hansel y Gretel, el protagonista es siempre un niño. Un niño que es descrito inicialmente como travieso, irresponsable, flojo y tramposo. En el caso de tener hermanos, es este chico, el más pequeño de todos, y es quien salva a sus mayores y a su familia de la pobreza. Este cuento tiene una versión un poco más antigua; en la Biblia una de las historias más conocidas es la de José y sus hermanos. José el menor de los hijos es amado por sus padres y por ello despreciado por sus hermanos mayores, que lo venden a mercaderes y le hacen creer a su padres que el niño a muerto. En su exilio José se supera y termina convirtiéndose en virrey de Egipto; y desde esa posición salva a su familia de la hambruna; perdonando a su hermanos mayores y volviendo con sus padres.

En todos estos cuentos Jack y Pulgarcito deben derrotar con astucia a un gigante, un ogro, fantasmas o un mago; en todos los casos la muerte del villano trae al héroe la riqueza para su familia. Como todo cuento, estos preparan al niño para su rol en la vida. Dejarse de juegos y convertirse en hombre es parte del crecer. Jack y Pulgarcito aprenden a ser responsables, de ellos depende el futuro de su familia, aunque todavía no superen la ida del hogar. Así como Caperucita Roja nos advierte de los peligros del paso de niña a mujer, las historias de Jack nos hablan del paso del niño a hombre; de dejar el seno de la madre y ser independiente.

Si revisamos la primera historia (Jack y las Habichuelas Mágicas) tenemos a un chico que encuentra en su madre alguien que ha dejado de proveer; la madre como la vaca ya no dan leche, alimento y por tanto el chico no ven en la figura materna ese icono que da vida y calor. Por el contrario la madre es un ser castrante, que castiga a Jack por dejarse engañar, y que lo impulsa a robar (el robo del oro su primera vez); cuando este oro se acaba, busca la fuente del mismo y roba a la gallina/ganso de los huevos de oro; y finalmente roba el arpa mágica para su puro placer. En el otro extremo tenemos a Hansel y Gretel, cuyos padres ya no proveen; en el cuento ambos niños sienten que sus padres los mataran de hambre al abandonarlos en el bosque, por ello Hansel hace todo lo posible para evitar tal hecho y poder regresar al hogar. Al final sus esfuerzos son inútiles y perdidos terminan llegando a una casa hecha de dulces, el sueño de todo niño; satisfacen así su hambre. En esta versión la madre presiona al padre para que abandone a los niños; y la mala del cuento es una bruja. Entre estos dos cuentos la imagen de la madre/bruja empuja a los niños a dejar la idea de que la madre provee. Sin embargo hay otra figura materna o femenina que implica lo contrario, en ‘Jack y las Habichuelas Mágicas‘ la mujer del ogro ayuda al chico contra su marido, igual ocurre con el ‘Pulgarcito‘ del cuento francés; y es la niña Gretel la que salva a su hermano Hansel de ser devorado por la bruja. Así la mujer no es un personaje totalmente negativo, sino que también puede ser un ser positivo.

El papel del padre varia y su significado a lo largo del cuento también. En las distintas historias de Jack (Jack y las Habichuelas Mágicas, Jack mata gigantes y jack y la Muerte) no hay padre, o este expulsa o abandona a sus hijos; en las diferentes historias de Pulgarcito el padre y la madre ayudan a su hijo; en ‘Hansel y Gretel‘ el padre se alegra cuando sus hijos regresan finalmente y se ha separado de la mala madre. Pero hay otra figura masculina no tan bien recibida; el ogro y/o el gigante son también una representación de la figura paterna. Un ser que devora niños; como el dios Cronos a sus hijos, quien es el primer ogro. Aquí el ogro/gigante representa la figura que el niño debe superar para recobrar el amor de su madre. Cuando Jack corta la rama de las habichuelas mágicas y mata al gigante, se vuelve un hombre, es su primera acción que no fue fruto de la presión materna. La muerte del ogro/gigante implica la recuperación del amor materno. En la versión ‘femenina’ de Hansel y Gretel, es la muerte de la bruja/mala madre lo que permite a los niños volver con el buen padre; es evidente en estos cuentos el complejo de Edipo (en el caso del niño) y de Electra (en el caso de Gretel).

En ‘El gato con botas‘ el niño se mueve impulsado por fuerza mayores que él. No hay un crecimiento propio, cede ante los deseos del gato, de que le compre unas botas y guantes, cede ante las ordenes del gato de que se desnude y se lance al río y finja que había sido robado; y es el gato, y no el chico, quien mata al ogro para quedarse con sus riquezas. Es el gato quién lo ha manipulado desde el principio; por ello el cuento termina en boda, como todo cuento clásico, ese es el final feliz; pero a diferencia de Cenicienta, Blancanieves e incluso la Bella Durmiente, nunca hubo un aprendizaje propio.

En la versión de ‘Jack el mata gigantes‘ tenemos al David y Goliat en los cuentos de hadas; inspirado en mitos nordicos tales como los del dios Thor asesino de gigantes, o incluso en historias celtas como las historias de los caballeros del rey Arturo. Jack representa una versión simplificada; demostrando que la inteligencia es más grande que la fuerza bruta; un hecho común en todos estos cuentos. El gato engaña al ogro para que se vuelva pequeño y pueda devorarlo; Gretel engaña a la bruja para que se meta al horno; el Pulgacito de los Hermanos Grimm engaña a ladrones y Jack mata gigantes engaña a los gigantes para que se peleen entre si hasta matarse. Con estos cuentos se señala que a veces la respuesta a problemas que parecen imposible son las más simples.

Juan Sin Miedo el personaje no es listo, ni astuto, como en todos los casos anteriores, es su inocencia lo que le permite salir adelante; es el desconocer un  hecho, que para todo el mundo es conocido, pero no entender el concepto del miedo es lo que le permite superar las pruebas. Al final es la esposa lo que le enseña lo que tanto ha deseado comprender.

Mención aparte merece ‘Jack y la muerte‘. Este cuento es una forma de enseñar a los niños el concepto de la muerte. Para los niños la imagen de la muerte, más cuando se lleva a un ser querido es muy difícil de explicar; y dejar de ser niños implica muchas veces comprender este duro concepto. El engañar a la muerte es un mito muy antiguo; desde el héroe babilonio Gilgamesh que busca la hierba de la inmortalidad, hasta Orfeo que desciende a los infiernos para recuperar a su amada; todos son mitos que narran el intento de burlar a la muerte. Incluso en su séptimo libro ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte‘ tenemos el cuento de ‘Los tres hermanos‘ que tienen el mismo tema, engañar a la parca. Otras historias menos evidentes son los cuentos árabes y orientales donde un hombre descubre que la muerte lo está buscando, pide ayuda al rey, mago u otro ser con poderes para huir de tal destino; siendo llevado a un sitio muy lejano; pero es justamente ese cambio de lugar lo que la muerte misma no entendía, ya que cuando le pasaron la orden de buscar el alma, está estaba muy lejos de donde ella se hallaba.

Aunque es la trampa, el engaño y la astucia lo que ayuda al joven héroe a vencer a seres más grandes que él; en alguna de estas historias aparecen algunos elementos mágicos; en ‘Jack y las habichuelas mágicas‘ tenemos la existencia de una gallina o una gansa que produce huevos de oro. La primera noción de algo similar se remonta a las fábulas de Esopo; en la fábula un campesino tiene una gallina con igual poder, pero el campesino mata a la gallina para descubrir que tiene dentro, matando así la fuente de su riqueza, la fábula nos habla de que la codicia es mala consejera. Con Jack pasa algo similar, el primero roba el oro, pero eso no le basta, roba la fuente del oro (la gansa), y tampoco le basta, es cuando roba el arpa mágica que el gigante lo descubre y casi pierde la vida en ese intento que se detiene en sus malas acciones (el robar).

Otro elemento mágico es el arpa encantada, que se toca sola. Hay cuentos de instrumentos mágicos que al ser tocados parecen que tocan solos. La historia de Orlando y su arpa encantada, con brujas y descenso a los infiernos para recuperar a su mujer, no es sino la versión llevada a cuento del mito de Orfeo y Euridice. El sonido del arpa de Orfeo podía vencer a la más terribles bestias, pasar por encima del canto de las sirenas y dormir al perro de los infiernos. En algunas versiones de ‘Jack y las habichuelas mágicas‘, el arpa a veces ayuda a Jack, durmiendo al gigante con su canto, el paralelismo entre ambos objetos es evidente.

En Pulgarcito aparecen unas botas mágicas, las famosas botas de siete leguas, con cuyo paso se recorren distancias increíbles. Las botas mágicas provienen de la tradición rusa, en muchos de sus cuentos el héroe debe recorre distancias inmensas en tiempos muy cortos. En los mitos, Perseo debe regresar del lugar en el fin del mundo donde mato a Medusa, para rescatar a su madre, y para ello usa las veloces sandalias aladas del dios Hermes. El calzado fue en primera instancia una separación de clases, los pobres y esclavos iban descalzos. Las botas tienen un significado de poder, siempre fueron el complemento de los soldados. Poseer botas implicaba ser rico; el ogro tiene unas botas, pero que roba Pulgarcito; así el chico, al igual que el Jack de las habichuelas mágicas; roba el mayor tesoro del gigante/ogro; y con ello el chico cumple sus sueños de libertad y crecimiento. Muchos dichos populares hablan del calzado, ‘morir con las botas puestas‘ alude al valor de la persona; ‘ponerse en los zapatos de otro‘ implica aprender a respetar la labor del otro; ‘ponerse las botas‘ hace alusión a volverse rico (recordemos que el pobre no tiene calzado); no es casualidad que Pulgarcito y otros héroes roben las botas de siete leguas; implica un crecimiento, no sólo en el valor, sino en la riqueza personal.

En estos cuentos no se hace uso de armas, salvo la inteligencia y la astucia. Pero en algunos cuentos aparecen los cascos y/o capas de la invisibilidad. Herederos del casco del dios Hades, con el cual podía recorrer el mundo sin ser visto; estos objetos son complementos que ayudan a los héroes a cumplir sus trabajos, reduciendo los peligros del mismo. Son elementos para ocultarse del peligro, así como a ver y descubrir secretos. En cuentos rusos la adquisición de tal objeto es parte de superar pruebas; por lo general se vincula a haber adquirido un aprendizaje, el de ser humilde; recordemos que el primer dueño de tal objeto es el dios Hades, señor de los muertos, por tanto, la conciencia de la muerte es un primer aprendizaje que todo héroe debe aprender; no basta tener valor y fuerza; se requiere, inteligencia, astucia, pero sobre todo prudencia y humildad. Ninguno de los héroes presume sus actos, otros lo hacen por él y lo ponen a prueba para demostrar su valor. Jack el mata gigantes, nunca dijo que había matado gigantes, fueron los demás lo que lo creyeron. Juan Sin Miedo sólo desea conocer esa emoción desconocida, son los otros lo que lo impulsan a hacer actos de valor, pero que él no asocia con su opuesto, el miedo; es como para un hombre tratar de entender el acto del nacimiento que es algo únicamente femenino; o para un ciego que nunca a visto la luz entender los conceptos de los colores.

Hombres Pulpo (1) Cthulhu

Señalamos al inicio (Hombres pulpos (6)) de esta serie que había dos grandes grupos diferenciados de hombres pulpos; aquellos con apariencia humana y cabeza de cefalópodo; y aquellos con torso humano y la parte inferior de pulpo o calamar. De todos los del primer grupo mencionamos a los Azotamentes de las historias de Calabozos y Dragones y a Devy Jones, de las películas de Piratas del Caribe. Ambos ejemplos derivan de un ser más antiguo, creado por la mente Howard Phillips Lovecraft; cuya literatura recrea una mitología que versa sobre extraños seres extraterrestres que habitaron la Tierra mucho antes de que los hombres aparecieran y de sus intentos en el presente por recuperarla. De todos esos seres el más recordado por el colectivo moderno es Cthulhu; un ser descrito como titanico, tan alto como montañas, de cuerpo humano y piel de dragón; con alas de dragón y cabeza de pulpo.

La imagen de Cthulhu inspiraría no solo a los Azotamente y a Devy Jones; se incluyen también el Doctor Zoidberg de la serie animada Futurama; los Pak’ma’ra de la Serie de Ciencia Ficción Babylon 5; el personaje villano Vilgax de la serie animada Ben 10; Dagomon, otro malo, en el anime Digimon Adventure. Inspirado en el comic de Hellboy, los 7 dioses del Caos son unos enormes seres con tentáculos que quieren invadir la Tierra, con ayuda de Grigori Rasputín en la primera película del demonio rojo. Otras apariciones de Cthulhu en series animadas se dan en “South Park“; cuando Eric Cartman lo usa para acabar con Justin Bieber. Cthulhu aparece como fantasma en la serie animada de “Los verdaderos cazafantasmas“; y como un demonio de la locura en la serie animada “las sombrías aventuras Billy y Mandy” y aparece en un capítulo de la serie animada “Freakazoid“.

En cine aparece “Cthulhu“, una película australiana de bajo presupuesto realizada entre 1996 a1997 y presentada en 2000 ; se basa sobre todo en  dos historias de Lovecraft: “La cosa en el umbral” y “La sombra sobre Innsmouth“. Sobre esta segunda obra literaria hay otra película en 2001; “Dagón” que se apoya también en relato corto igualmente titulado. “The call of Cthulhu” (2005) es la primera película que adapta el cuento de Lovecraft del mismo nombre, distribuida por la HP Lovecraft Historical Society es una película producida dando el aspecto de una película de cine mudo de 1920; el mediometraje es considerado por algunos como la mejor adaptación de la obra de Lovecraft. En 2007 otra película llamada “Cthulhu” es basada en el cuento “La sombra sobre Innsmouth“. La película se caracteriza por tener un protagonista gay; donde se optó por explotar lo que enfrenta una persona gay al regresar para el funeral de un familiar y tener que enfrentarse a los horrores de la vida de pueblo pequeño. Cloverfield (2008) es el título provisional de una película cuyo rodaje fue todo un secreto; se ha especulado mucho acerca del monstruo que protagoniza esta película y que podría ser el mismísimo Cthulhu u otra criatura lovecraftniana. En España las películas españolas “La Herencia de Valdemar” (2010) y su secuencia “La sombra prohibida” (2011) tocan el tema lovecraftniano. Por supuesto hay muchas más películas basadas en la obra de Lovecraft que no tiene relación directa con Cthulhu. No hablemos de las canciones y grupos musicales que ha inspirado y de los juegos de rol en computadora que se basan en las historias de Lovecraft.

Aunque se podría tratar de hablar más de Cthulhu; agregamos a continuación lo que señala de Cthulhu la obra “Necronomicón, el libro maldito de Alhazred“:

El gran Cthulhu es y ha sido siempre un dios guerrero, y es el más terrible de todos los Primordiales, pues se complace en matar y en desolar todo lo que yace bajo sus pies, y su ansia misma de conquistar lo que era libre lo impulsa por los cielos y por las esferas; fue él, con su progenie, quien derrotó a los Seres Mayores, que habían poseído durante largo tiempo la soberanía de este mundo, antes de que él bajara con sus alas grises y coriáceas por la puerta superior que había abierto Yog-Sothoth. Cayeron como lobos hambrientos sobre un rebaño no custodiado, y aplastaron las grandes piedras de la muralla de las ciudades de los Mayores, reduciéndolas a arena. Hasta los shoggoths se dispersaron ante su furia como paja al viento; y ¿quién puede medir la fuerza de un shoggoth? Sin embargo, los seres antiguos que moran en las profundidades murmuran que de nada les sirvió su fuerza contra el poderío de este dios. Los Mayores huyeron a las profundidades del mar, sin sospechar que, con los cambios de la fortuna y con el paso de los siglos, volverían a pisar de nuevo las piedras heladas de su ciudad mayor, muy al sur, y que Cthulhu yacería atrapado bajo las olas del mar.

Los Primordiales reinaron en nuestro mundo durante largos eones tras haber vencido a la Raza Mayor, con sus palacios y sus ciudades a salvo bajo la protección de Cthulhu y de sus ejércitos. Ningún enemigo podía derrotarlo, si no era el propio tiempo; pues los cielos siguen su curso sin cesar, sin que nada les importe la voluntad de los hombres ni la de los dioses. Las estrellas se volvieron venenosas para los Primordiales en nuestro mundo, y por ello estos se retiraron, llenos de rabia, a esperar el tiempo en que el cielo volviera a ser saludable; sin embargo, Cthulhu no quiso marcharse de las tierras que había conquistado. Trazó una obra de magia poderosa que lo mantendría a salvo dentro de la casa que se había construido en la montaña que dominaba su ciudad insular de R’lyeh. Se acostó dentro de una tumba protegida por grandes sellos, en un letargo como de muerte; pero soñaba, y sus sueños siguieron gobernando el mundo, pues sus pensamientos se imponían sobre la voluntad de todas las criaturas inferiores.

¿Cómo pudo haber previsto el cataclismo de la tierra inferior que sumió bajo las aguas a R’lyeh? Las aguas de las profundidades eran la única barrera que no era capaz de atravesar su mente poderosa, y precisamente por aquel motivo se habían refugiado los Mayores bajo las olas muchos siglos atrás, para huir de su tiranía. La misma barrera que había protegido a los Mayores mientras Cthulhu daba rienda suelta a su furia en la superficie, ha protegido a la humanidad de su cólera durante toda la historia de nuestra raza, pues Cthulhu no ha dejado nunca de emitir sus mandatos con su mente poderosa durante todo el transcurso de su estancia bajo la superficie.

Las estrellas no son venenosas eternamente, sino que durante periodos breves de sus giros incesantes adoptan los ángulos de los mismos rayos que despedían en los albores primigenios del mundo. Entonces se levanta R’lyeh, de manera que la casa de Cthulhu sale al aire. La mente del dios cobra fuerza, y este se sirve de su poder para transmitir a los hombres sujetos a su influencia la orden de que retiren los sellos que cierran su tumba pues la única debilidad de Cthulh es que no es capaz de liberarse a sí mismo del sueño, sino que necesita que unas manos de carne rompan los sellos. Como por una burla sarcástica las estrellas no mantienen nunca su posición conveniente durante más de unos pocos días, y hasta ahora siempre ha sucedido que, antes de que los hombres sujetos a la esclavitud del dios hayan tenido tiempo de llegar a la lejana R’lyeh, la conjunción fatal de las luces hace que R’lyeh se sumerja una vez más, cortando así el vínculo entre la voluntad de Cthulhu y la carne de aquellos a los que tiene esclavizado, que quedan profiriendo lamentaciones de confusión y de impotencia sobre el seno del mar vacío.

La forma del dios está trazada en los muros de las ciudades perdidas y en los dibujos de algunos locos que lo han atisbado en sueños. Es tan alto como una gran montaña, y camina sobre pies con garras parecidas a las de un halcón, de tal modo que destroza hasta las piedras mismas de la tierra a cada paso. Le salen de la espalda unas grandes alas que, sin embargo, no tienen plumas, sino que están hechas de piel, como las alas de un murciélago; y vuela con sus alas entre las estrellas. Su cuerpo tiene forma de hombre, en el sentido de que tiene dos brazos y dos piernas, pero su cabeza no se puede describir sin horror, pues se asemeja a la masa informe de una criatura de las profundidades, ya que en lugar de cara tiene muchas cuerdas o ramas blandas que le cuelgan y se retuercen, y lo alto de la cabeza le palpita y se le mueve con una blandura acuosa, pues no tiene cráneo. Tiene pequeños los ojos, que son tres a cada lado de la cabeza. Su piel es de color verde con algo de gris en las extremidades y en el tronco, pero de un gris más claro en las alas, que suele tener plegadas de tal modo que le caen hasta el suelo tras los talones y se le levantan por encima de la cabeza palpitante.

Así es el cuerpo antinatural de este dios, que no tiene parentesco con el polvo de nuestro mundo; en efecto, no es de carne, tal como conocemos nosotros la carne, sino de algo como el cristal natural o el vidrio, y blando, de tal modo que durante su muerte soñadora suele quebrarse, pero cuando se quiebra se reconstituye enseguida y mantiene su forma por la fuerza de la voluntad del grande. Los de la Raza Mayor, que son de carne sólida, aunque extraña, descubrieron esta verdad con consternación, de lo que dan fe sus pinturas murales en la Ciudad de las Alturas de su propio mundo, pues en cuanto destrozaban el cuerpo de Cthulhu con sus artes bélicas, este se reconstituía y recuperaba su integridad a los pocos momentos. Es como los shoggoths de ellos, de los que hablan los hombres en voz baja pero sin que ninguno los haya visto: es capaz de adoptar la forma que desea y de mantenerla.

Los de su progenie son como él, aunque de dimensiones menores. Lo que les falta del tamaño de su amo lo compensan por sus números, pues vuelan a la batalla como una nube de langostas que cae sobre un campo de cereal maduro, tan densa que oscurece el sol con sus alas. En tiempos pasados, los meegoh han obedecido sus órdenes y han combatido en sus guerras, pues temen la influencia de Cthulhu sobre los caprichos de su dios del paso, Yog-Shothoth, y están dispuestos a afrontar cualquier peligro con tal de no arriesgarse a hacerlo enfadar. Todo esto sucedió en los tiempos antiguos, pues en la época del hombre Cthulhu yace soñando en R’lyeh, su progenie ha desaparecido, y los meegoh han regresado a Yuggoth, salvo algunos que vigilan y esperan.

Se susurra que en una época futura las estrellas seguirán su curso y se alinearán tal como se han alineado en el pasado, pero que su posición perdurará por fin y el mundo será saludable para los Primordiales. Cthulhu se levantará y conquistará, pues es su derecho, pues qué fuerza de los dioses o de los hombres podrá resistirse a su furia? Hasta ese día, que ojalá veamos pronto, sus adoradores, que conocen la necromancia, llevan el sello del dios grabado a fuego en la piel y entonan en su recuerdo una letanía en la lengua de los Primordiales, la cual enseña Cthulhu el soñador a sus profetas mientras estos duermen:

Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn.

Esta oración significa lo siguiente en nuestra lengua:

En su casa de R’lyeh, el difunto Cthulhu espera soñando.

¡Es así! Sus elegidos cantan estas palabras en los lugares más remotos del mundo, desde la altiplanicie de Leng hasta la isla occidental de Albión, desde las orillas del Nilo hasta los yermos helados de la Hiperbórea, y este canto es el signo por el que se reconocen y el vínculo que los une, aun cuando son de razas diferentes. Los poetas pueden entonar una canción distinta, pues el cántico de los otros habla de lo que ha sido y de lo que es, pero el vate anuncia en verso lo que ha de ser:

No está muerto el que puede yacer eternamente,
y con eones extraños puede morir la muerte.

Cthulhu es distinto y está aparte de los demás señores de los Primordiales, pues no es de la misma sangre de los demás, aunque su sangre se mezcla con la de ellos. Los otros se sirven de él como de una espada, y procuran apartarse de su presencia después de haberse ganado la batalla, pero él sabe ocultar bien sus propósitos y nadie conoce sus intenciones para con sus parientes. Cuando todos huyeron del veneno de las estrellas, él se quedó en su casa de R’lyeh, soñando a solas con sus propósitos profundos. Solo el océano es capaz de contenerlo, pues las estrellas no le pueden encadenar la mente.

Por ser Cthulhu el más grande de los guerreros, los magos que descienden de la estirpe real de Babilonia lo asocian con la esfera de Marte, dios de la guerra, y nadie está más versado en la ciencia de los cielos que los sacerdotes del Tigris. Así como Marte conquista a todos los que se oponen a su voluntad, lo mismo hace el dios soñador; así como el fuego, elemento querido de Marte, aborrece el agua, también aborrece Cthulhu el peso del océano que tiene sobre la cabeza y que le frustra sus propósitos. Los magos le asignan el cuadrado numérico de Marte, que tiene cinco filas y cinco columnas, cada una de las cuales suma sesenta y cinco, y la suma total del cuadrado es de trescientos veinticinco. Enseñan que el sello de su nombre, basado en el cuadrado y grabado en una placa de hierro, tiene el poder de otorgar la victoria en la batalla y protege al guerrero de las heridas de espada o de flecha, y que su visión es agradable para los seres que moran en la oscuridad y que son leales a Cthulhu, que perdonan la vida a los que lo llevan. Pero esto último es una mentira.

A continuación se tiene el cuento: “La llamada de Cthulhu”:

(para leer la obra pulse la imagen)

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Para más referencias y textos originales: aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

También:  “Necronomicón, el libro maldito de Alhazred” de Donald Tyson (pag. 105-110 Editorial EDAF 2005/2008):

Los Ogros

Los Ogros son los últimos gigantes en nuestra lista, suelen ser confundidos con los primeros pero se trata de una raza totalmente distinta. Los ogros están relacionados con los orcos romanos y son descendientes de antiguos dioses infernales; tiene la facultad de cambiar de forma (como los boggarts), suelen tener apariencia humana, de animal o quimérica (mitad y mitad).

Los ogros son famosos sobretodo por devorar niños, un viejo recuerdo del primer ogro clásico Cronos (Saturno) que devoraba a sus hijos para que no lo reemplazaran como rey del Olimpo. Entre ogros famosos de los cuentos tenemos al ogro del “Gato con botas”, vencido por este último al transmutarse en un ratón y al de “Pulgarcito”, ambos cuentos de Charles Perrault.

Los Trolls

Troll

Los Trolls son gigantes degenerados en forma física, descendientes de los antiguos gigantes del hielo contra los que luchó el poderoso Odín. Suelen tener la piel gris, una altura que ronda entre los tres y cinco metros, un número incompleto de dedos (tres o cuatro) en las manos y pies; el número de ojos puede variar entre uno (un tipo de cíclope) hasta tres, eso según las razas; tiene muy poca inteligencia, mucha fuerza bruta y al igual que muchos de sus compañeros no puede ver la luz del sol, sino se transforman en piedra para siempre; posiblemente los pobladores rurales asocian a los menhires y dólmenes megalíticos que recorren Europa con Trolls transformados en piedra

Los Cíclopes

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Los Cíclopes son otra raza de gigantes, cuya característica principal es poseer un solo ojo en la frente; el más famoso de todos es Polifemo, hijo de Poseidón (Neptuno) y Toosa (ninfa marina, hija de los monstruos marinos Forci y Cetus). Se cuenta que el cíclope fue cegado por Odiseo (Ulises). Otra historia narra su boda con la ninfa Galatea (obra del mismo nombre escrita por de Miguel de Cervantes), quien lo traiciona con el pastor Acis, muerto éste por el cíclope celoso, Galatea transformó a su amante en un río.

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Los tres cíclopes originales eran, por otro lado, tres hijos de la Tierra (Gea, Gaya) y el cielo (Cosmo, Urano), sus nombres eran Brontes, Estérontes y Arges, que significan trueno, rayo y relámpago. Estuvieron del lado de Zeus (Jupiter) y le entregaron esas armas para poder vencer a los titanes y gigantes. Estuvieron luego al servicio de Hefesto (Vulcano) en su fragua fabricando armas para dioses y héroes; fueron asesinados por Apolo, en venganza por contra Zeus, su padre; quien había matado a Asclepio (dios de la medicina), su hijo.

El último de estos cíclopes famosos es Balor, rey de los Fomorianos, su único ojo al abrirse fulminaba igual que los rayos de los cíclopes helénicos; fue vencido por su nieto Lugh, quien cual David contra Goliat uso una honda para vencer al terrible dios de la oscuridad y la tormenta de los mitos de mundo celta.