La gran familia del Alquerque

El Alquerque es un juego abstracto que forma parte de los juegos de guerra, en específico dentro del grupo de los juegos de soldados, quienes a su vez forman una gran familia a lo largo de todo el mundo.

Alquerque 1

Entre las características más destacadas de estos juegos tenemos la cantidad de peones para cada jugador es la misma, suele usarse un solo tipo de figura, el soldado o peón, aunque algunos juegos incluyen dos o tres tipos de piezas; como ejemplo el antiguo ajedrez romano, el ludus latrunculorum que incluía dos tipos de piezas, los soldados y el ‘dux‘ o ‘líder‘, y este último tenía un movimiento ampliado respecto a los soldados; o el moderno juego de Damas, donde los ‘peones‘ (las ‘damas‘en la versión española) al alcanzar el extremo del campo enemigo se convierten en ‘líderes‘ o ‘reinas‘, según se prefiera.

Fanorona 1

En el mundo anglosajón al juego de Damas se le conoce como ‘Checkers‘, cuya traducción literal más cercana es ‘comprobadores‘ o ‘chequedadores‘ en el sentido de investigar o inspeccionar algo, siendo su raiz ‘check‘ la traducción directa de ‘cheque (bancario)’; el otro nombre del juego es ‘Draughts‘, literalmente traduce ‘borradores‘, y más que el artículo de goma para borrar, hace referencia a un papel o giro bancario (otra vez a cheques o a letras de pago), el por qué de ello no está claro, pero la palabra checkers a pasado no sólo a nombrar el juego de damas, sino también es el nombre de una cadena de comida rápida; quizás en referencia al juego de corta duración (lo normal de 10 minutos a una hora) y fáciles reglas.

Gulugufe

La meta de estos juegos es reducir o eliminar todas las piezas del bando opuesto; a diferencia del Ajedrez donde lo que importa es eliminar al Rey, independiente de cuantas piezas caen en el proceso. La forma de eliminar al contrincante varía según juegos, pero en su gran mayoría ocurre como en el juego de Damas tradicional, saltando por encima de una pieza contraria a una casilla posterior a la línea de salto desocupada; pero eso no es exclusivo.

Pretwa1

Finalmente en el caso del Alquerque y juegos similares hay una característica extra, que tras colocar todas las piezas en el tablero, sólo queda un espacio vacío libre en el tablero; esto es que al iniciar el movimiento preliminar, el primer jugador ocupa este único espacio, y el segundo para moverse debe capturar al peón del contrario.

Awithlaknannai1

El Alquerque, el padre del juego de Damas

El Alquerque, también conocido como Qirkat o Qireq; es un antiguo juego de mesa y de estrategia que tuvo su origen en el Oriente Medio. Pese a que algunos señalan que era un juego que se remontaba hasta el Antiguo Egipto, y posiblemente, los juegos de la familia Alquerque podrían ser bastante antiguos, ya que tableros se han encontrado tableros cortados en las losas de techo del templo en Kurna en Egipto. Sin embargo, hoy en día los egiptólogos creen que estas imágenes son relativamente recientes, y que pertenece a inicios de la época islámica.

Toda esta familia de juegos tienen toda la curiosa propiedad de que sólo hay un lugar vacío en el centro, donde debe tener lugar el primer movimiento, herencia aquí, si posible, del juego egipcio Seega (Siga) que tras la colocación de la fichas quedaba el centro del tablero libre. Ludólogos, e historiadores se preguntan si esto podría tener un significado simbólico y que estos juegos, como tantas veces en la historia, tuvieron un significado ritual hoy perdido en el tiempo.

Alquerque variantes del Alquerque

Lo cierto es que el Alquerque no es reseñado en ningún escrito sino hasta finales del siglo X, cuando el autor árabe Abu Al-Faraj Al-Isfahani mencionó al Qirkat en su obra Kitab Al-Aghani (El libro de los Cantares); pero no se hizo mención de como se jugaba. Hoy en día no se juega porque no se conoce una narración definitiva de las reglas, las siguientes son conjeturas basadas en una descripción parcial que se hace en el manuscrito de Alfonso X de Castilla del siglo XIII, quien describió el juego en su obra ‘El libro de los juegos‘; en el año 1283.

Se sabe que el juego fue traído a Europa por los pueblos moros cuando estos entraron a la península ibérica. Distintas versiones en el tablero por toda África confirman el origen del juego al norte del continente negro durante la Edad Media; y hay unas variantes que se juegan en Nuevo México por los indios Zuni, y que se asumen fue adaptación del juego por parte de los pueblos originarios de las Américas cuando el juego fue traído por los españoles durante la conquista.

En India se tienen juegos de estructura similar; pero sí su origen es como un producto propio local, o resultado del contacto comercial con África, o de la llegada posterior de los colonos británicos no termina de aclararse en esas tierras del oriente. La multitud de variantes de tableros indican la existencia de una familia entera de juegos tipo Alquerque; siendo el tradicional un tablero de 5×5 líneas, y que es el resultado de unir cuatro tablero de Tapatan, dada la existencia de diagonales en el tablero.

Las reglas generales del Alquerque y sus distintas variables en tamaño son las siguientes:

  1. Se inicia con la colocación de los peones en el tablero. En el tablero de Alquerque cada jugador coloca sus doce peones en las dos filas más cercanas a ellos y en los dos espacios más a la derecha en la fila central. El punto central del tablero queda libre.
  2. El juego se juega por turnos, con un jugador escogiendo los peones blancos y el otro los peones negros (pero basta con que los dos colores sean diferentes). Un peón puede moverse desde su punto original a cualquier punto adyacente vacío que esté conectado por una línea; un peón no puede regresar a una intersección que ocupó en el movimiento anterior.
  3. Para la captura de un peón se debe saltar sobre el peón a capturar, desde la posición que tiene, a un punto posterior libre (como con el salto de capturas en las Damas), los peones no pueden saltar sobre peones de su propio bando, sólo sobre peones del contrario. Las capturas son obligatorias.
  4. Se admiten las múltiples capturas, incluso si estas obligan al peón a cambiar la dirección; siempre y cuando no regrese a la posición inicial. Para realizar una captura encadenada debe haber una intersección vacía entre dos peones del adversario y una intersección vacía adyacente detrás del último peón capturado. Si el jugador dispone de más de una posibilidad de captura, ambas con igual cantidad de peones capturados, puede elegir cualquiera de ellas, sino debe elegir la de mayor posibilidad de capturas.
  5. Los peones capturados son retirados del tablero a medida que van siendo capturados después del salto; pero en algunos juegos los peones se retiran tras haber terminado todos los saltos en una captura múltiple, lo cual permite volver a saltar sobre los peones ya capturados para incrementar la cantidad de saltos y capturas.
  6. Gana el jugador que primero consiga capturar todas las fichas de su oponente, o el que más piezas tiene cuando ya no es posible apresar ninguna, o quien impide al contrincante mover sus fichas. La partida acaba en empate por común acuerdo de los contendientes o cuando ambos jugadores tienen la misma cantidad de fichas sobre el tablero y no es posible apresar más.
 Alquerque-A1  Alquerque-A2
 Alquerque-A3

Por lo general el juego favorece al segundo jugador; pero si ambos jugadores juegan habilmente, el resultado ha de ser un empate. Existen algunas variantes donde se siguen las mismas reglas, pero se modifican los tableros; hay una versión que usa un tablero del juego de Zorros y Gallinas, (una junta con forma de Cruz, o la unión de cinco tableros de Tapatan); en esta versión cada jugador dispone de dieciséis peones. Versiones modernas más grandes usan un tablero de 7×7, o la combinación de nueve tableros de Tapadan; en esta versión cada jugador dispone de veinticuatro peones. En India se juega el Ratti-Chitti-Bakri, conocido en Sumatra e Indonesia como: Meurimueng rimueng peuet Ploh (el juego de los cuarenta peones); que es la versión más grande, de 9×9, o si se prefiere la combinación de cuatro tableros de Alquerque, o doce tableros de Tapatan. También se tiene que en tableros mayores se equilibran las fuerzas y el resultado no es tan predecible como con el Alquerque; pero el juego se vuelve lento dado el volumen de piezas y el tamaño mismo del tablero hace que se pierda la visión del conjunto.

Variantes Africanas

Entre las variantes más conocidas del Alquerque tenemos al Zamma (en Mauritania), pero también se le conoce como: Damma (donde en capturas múltiples las piezas son retiradas al final del movimiento), Srand y Dhamet (donde las piezas se van retirando tras cada salto en una captura múltiple); y en Mauritania es considerado un juego nacional.

zamma

Se diferencia del Alquerque en el tamaño de su tablero, que es la conjunción de cuatro tableros de Alquerque; ello eleva al número de peones a cuarenta (40). Sigue las mismas reglas de su hermano europeo, salvo que agrega las condiciones extras:

  1. Los peones no pueden retroceder a filas anteriores a su posición.
  2. Se da la opción de coronación de las piezas cuando estas alcanzan la última fila de tablero (primera del contrario según se mire).

No se sabe cuántos años tiene el juego y cuando la idea de que las piezas sólo pueden moverse hacia adelante hasta que se coronan como Mullah (Sultán), pero se cree que es una característica que se desarrollo luego y fue tomada del moderno juego de Damas, que surgió en el siglo XVII; esto, sin embargo, está aún abierto al debate. El comportamiento del peón promovido y su movimiento posterior sigue algunas reglas.

  1. Promueve el peón que alcanza la última fila tras realizar una o más capturas de peones contrarios. La pieza promovida se conoce como Mullah (Sultán).
  2. Si un peón toca el extremo opuesto del tablero en una secuencia de captura pero lo abandona para completar más capturas, no es promovido a Mullah.
  3. El Mullah sólo se puede mover si su movimiento resulta en la captura de uno o más peones contrarios.
  4. El Mullah no esta restringido como los peones a moverse una casilla por vez, sino que puede desplazarse cualquier número de casillas (en las direcciones marcadas) y puede aterrizar en cualquier lugar detrás de la pieza capturada, sin saltar otras piezas.
  5. El Mullah puede hacer capturas múltiples, pero sólo cuando los saltos son ortogonales entre sí.

Una versión pequeña del Zamma, también jugada en Mauritania, que usa un tablero de Alquerque, pero sigue las reglas del juego africano se conoce como Fetaix, esto es que no se permite retroceder a los peones y da la opción de la promoción a Mullah al alcanzar la ultima fila. Sin embargo es el Kharbaga; al que se le conoce como el Pequeño Zamma, ya que sigue las mismas reglas del Zamma; pero en un tablero de veinticinco puntos (5×5), pero a diferencia del tablero de Alquerque se incrementan las líneas diagonales, recordando un tablero de Picaria multiplicado este cuatro veces y los peones pueden ubicarse también en las intersecciones de las diagonales; dando así un juego con veinte peones (la mitad de los del juego de Zamma).

Fetaix y Kharbaga Felli

El Zamma y el Kharbaga realmente se liberan de los principales problemas del Alquerque (el primer movimiento no es tan fatal para quien inicia), pero son juegos pesados y lento en un tablero congestionado. Kharbaga es más amigable dado el menor número de peones; mientras el Zamma requiere demasiada atención; el jugador tiene que controlar no sólo las ortogonales y diagonales, sino el tamaño mayor del campo.

Si el Zamma es una manifestación de la megalomanía en África, lo microscópico del Felli es el otro extremo. Felli es una versión de Marruecos que usa un tablero similar al Lau Kata Kati de seis peones de India, y por ello muchas veces se confunden, nombrando al Felli como la versión de seis peones y al Lau Kata Kati como la versión de nueve; pero esto no es correcto, ya que el tablero de Felli incluye diagonales extras que unen al punto medio exterior de cada triángulo con los puntos externos de la línea que divide la amplitud de cada triángulo, siendo su origen una reducción del tablero del Alquerque al dividirlo en cuatro por las diagonales principales y eliminar dos de las porciones.

Dado el tamaño y número de piezas (normalmente la versión de seis peones) se juega siguiendo las reglas del Alquerque en lo referido al movimiento de las piezas. Este juego equivaldría en dificultad al juego de los Nueve Puntos (Tres hombres de Morris) y su origen es seguramente la reducción del tablero de Alquerque para hacerlo acto para niños pequeños. Algunas variantes lo juegan siguiendo las reglas del Zamma, pero para convertirse en Mullah el peón debe alcanzar alguna de las esquinas del triángulo del lado del rival.

En Madagascar tenemos una versión local llamada Fanorona; usa dos tableros de Alquerque, y cada jugador dispone de veintidós peones; pero hay una versión más pequeña que se juega en un tablero de Alquerque. Las posiciones iniciales son similares a los juegos anteriores, salvo que en la tercera fila se alternan las piezas, dejando por supuesto el agujero central vacío. Al igual que en el Alquerque los peones sólo pueden avanzar una casilla por vez, en las direcciones marcadas en el tablero.

Fanorona

Una leyenda popular cuenta que un astrólogo aconsejó al Rey que para elegir a su sucesor esperara al momento en que sus hijos estuvieran lejos de la capital, fingiera una enfermedad y exhortara a su regreso; daría su reino al primer hijo que regresara a su casa con él. Cuando el mensajero del rey llegó con el hijo mayor, este estaba jugando Fanorona; como resultado, su hermano menor fue el primero en llegar y heredó el trono.

Harold James Ruthven Murray (1868-1955), importante pedagogo y ludólogo ingles de fines del siglo XIX e inicios del XX, quien postulo la teoría de que el ajedrez tenía raíces en India; señalaba que Fanorona jugó un papel interesante en los rituales en la cultura de Madagascar. En la toma de la capital por los franceses en 1895, la reina y la gente confiaba mucho más en el resultado final del partido oficial que estaba siendo jugado por los sacerdotes para la victoria, que lo que hacían sus fuerzas armadas.

Las normas de captura en el Fanorona son diferentes a los anteriores juegos, existen dos modos, por acercamiento y por alejamiento.

  1. En la captura por acercamiento se mueve un peón (un espacio por vez en las direcciones marcadas, aquí no hay restricción hacia atrás), si el peón llega a un punto donde están uno o más peones contrarios continuos en la línea del movimiento, esos peones son retirados por acercamiento.
  2. En la captura por alejamiento ocurre al abandonar una posición, donde el peón estaba en contacto con uno o más peones rivales continuos en la línea del movimiento, entonces esos peones son retirados por alejamiento. Nota: no se admiten movimientos de peones donde se puedan dar al mismo tiempos capturas por acercamiento y alejamiento.
  3. Para capturas múltiple se deben cumplir con algunas reglas extras: la captura debe ser realizada por la misma pieza que se movió en el turno; no se puede regresar y pasar por un punto usado antes en la jugada; y no se puede mover en la misma dirección de la jugada anterior. Se deben alternar los tipos de captura, esto es si la primera es por acercamiento, la segunda debe ser por alejamiento, y así sucesivamente.
  4. Gana el juego quien logre eliminar todos los peones del contrario, o lo inmovilice.

En la fase inicial del juego se tiene un baño de sangre. Las piezas se concentraban en bloques, que es más una debilidad que una fuerza dado los método de captura. Los principiantes favorecerán la combinación de movimientos que les permite capturar la mayor cantidad de piezas, pero a medida que aumenta la experiencia, entenderán que se debe mirar a donde tales movimientos los conducirán; a veces los movimientos más agresivos dejan al jugador en una posición más vulnerable.

Hay que tener presente las peculiaridades del tablero. La presencia de diagonales en un punto hace que una pieza allí sea más potente, y con más opciones de movimiento. Por otra parte las piezas que ocupan espacios sin diagonales suelen ser atrapadas más fácilmente. Por ello es importante al final del juego, con el tablero casi vacío, mantener las piezas en puntos con diagonales para asegurar más posibilidades de captura o de huida.

Variantes Indias

India es entre los pueblos fuera de Europa y África quien más versiones ha dado de juegos similares al Alquerque. Ello sirve de apoyo a la teoría sobre el origen de juegos como el Alquerque en el cercano oriente y que luego llegó por un lado al norte de África, y por el otro a India; aunque también es probable que independiente de donde surgieron (África o India), es posible que estos juegos se movieran con las rutas de las especias y por el contacto comercial entre la costa oriental de África e India.

El Profesor Vasantha Rangachar (de la Sri Krishnadevaraya Universidad en Anantapur) ha señalado que en la antigua India, tableros y piezas de estos juegos fueron utilizados como un medio para consultar a Dios. Ha argumentado que los diagramas de los juegos no pueden ser distinguidos de los círculos mágicos construidos en las losas de los techos y los pisos de los templos de la antigua India. Por tanto en el juego era un encuentro entre el devoto y la deidad.

Hay dos formas más representativas; y algunas variantes de las mismas. En general las reglas de estos juegos siguen siendo las mismas del Alquerque; esto es:

  1. Los juegos son jugados por dos personas en las intersecciones o puntos, del tablero respectivo. Las piezas se colocan en un patrón simétrico, dejando sólo un punto vacío. Los jugadores deciden al azar quien da el primer paso.
  2. Colocadas las piezas en las posiciones iniciales, cada jugador por turno mueve uno de sus peones a un punto vacío adyacente a la posición que ocupa el peón, en la línea que une ambos puntos. Los peones no tienen restricción de movimiento.
  3. Un peón captura un peón enemigo vecino saltando sobre el mismo hasta un punto vacío más allá; se permiten las capturas encadenadas, esto es capturar a más de un peón si se da la opción y oportunidad, para ello se requiere que exista un espacio vacío entre los peones a ser capturadas en los saltos (como en el juego de Damas).
  4. Las capturas son obligatorias. Entre varias opciones de capturas, se selecciona aquella con más capturas posibles. En caso de que todas los opciones sean iguales, el jugador escoge la que más le guste.
  5. El juego es ganado por el jugador que captura todas las piezas del oponente; o aquel jugador que inmoviliza al contrario. Si ninguno de los dos jugadores puede capturar más peones contrarios, gana quién tenga más peones en el tablero. Es empate si ambos terminan con igual número de peones.

El primero de estos juegos es conocido como Lau Kata Kati (Los niños y niñas), este juego proviene de Bengala (región al norte de India donde se encuentra el delta del río Ganguees). El tablero consta de dos triángulos unidos por un vértice común, cada triángulo es dividido a su vez por dos líneas a través de la amplitud y por una línea que atraviesa y divide a ambos triángulos por la mitad a través del vértice común, dando un total de diecinueve puntos de intersección. Cada jugador dispone de nueve piezas. Uno juega con las piezas negras, y el otro juega las piezas blancas, sin embargo dos colores u objetos distinguibles valen para diferenciar a los peones. Este mismo juego se conoce como Gulugufe (literalmente Mariposa dada la forma del tablero que sugiere las alas del insecto) en las regiones Zambia, Malawi y Mozambique, siendo un juego tradicional en este ultimo país; lo que puede sugerir una conexión histórica entre los dos juegos. 

Lau Kata Kati

Lau Kata Kati ha tenido algunas variantes en tamaño; la versión más pequeña de estos juegos de soldados elimina una de las líneas a través de la amplitud en cada triángulo y deja un tablero de sólo seis peones por jugador; siendo esta una versión apropiada para niños que empiezan la escolaridad y se les desea enseñar lógica, y esta versión es la confundida con la africana Felli. Versiones de mayor tamaño, agregando más líneas a través de la amplitud, incrementan el número de peones en tres por cada línea extra, así tendríamos tableros de doce, quince y más.

Pretwa

El segundo juego es Pretwa (Presas), que viene de la región de Bihar (región norteña de India que es vecina de Nepal, y cercana a Bangladesh y Bhután). El tablero es una variación topológica del anterior, está compuesto por tres círculos concéntricos divididos en seis líneas que irradian desde el punto central y forman seis porciones de una torta; visto así la diferencia entre los dos juegos es la presencia de líneas que unen los puntos externos laterales de los triángulos y la posibilidad de movimientos en círculos, contra las rectas tradicionales del resto de los juegos.

Pretwa es la versión más pequeña de estos juegos de anillos concéntricos, y a semejanza del Lau Kata Kati, cada jugador tiene nueve peones; pero como su contraparte de Bengala, se pueden incrementar el número de anillos, y con ello se incrementan el número de peones en tres para cada jugador en cada anillo nuevo. La versión más grande, que es jugada en el centro de India, se conoce como Gol-skuish (Circulos divinos) y tiene siete anillos concéntricos y un total de veintiún peones por jugador.

Los tableros de juego circulares de Pretwa y Gol-skuish permiten una gran libertad de movimientos; por lo tanto, no es fácil darse cuenta de una ventaja importante, y donde el peón restante del oponente siempre se puede escapar el embrague. En este tipo de juego es una práctica común para ver el partido como ganado por el jugador que tiene más piezas cuando se hace evidente que no se tomarán más piezas. Así que en estos juegos que he establecido la condición de ganadora cuando sólo quedan cinco piedras enemigas en Gol-skuish y tres en Pretwa. En los otros juegos hay que reducir las piedras enemigas a cero con el fin de ganar.

 Shara Vyooha
 Dash-Guti2  Egara-Guti2

Otra versión simple de seis peones de India se conoce como Shara Vyooha (Punto de apoyo), el tablero son dos triángulos de manera desigual inscritos uno en el otro, y unido a otro par simétrico por el vértice común. Del centro de India nos llegan Dash-Guti (diez peones) y Egara-Guti (once peones), que se jugaban a principios del siglos XX y donde hay una la primera descripción documentada en 1924. Modifican el tablero de Lau Kata Kati, agregando algunas líneas extras que incrementan el número de piezas por jugador a diez, once, doce, trece o quince, según trazos de las nuevas líneas. Estas variaciones imprimen al juego nuevos retos a los jugadores.

Variantes Mexicanas

México y Nuevo México dieron a los juegos traídos por los españoles sus propias versiones; la adaptación al tablero de Alquerque dio origen a dos juegos distintos que se conocen como TukNanaVuhpi (que usa mismo tablero de Kharbaga) y TukNanaWopi (en esta versión sólo se conservan las líneas diagonales en el tablero); no hay promoción de las piezas, y se permite retroceder. La diferencia más importante en las versiones del nuevo mundo es que cuando las filas más externas se van desocupando, los peones no pueden ir a esas líneas; así el terreno de juego se va reduciendo conforme avanza el juego. Gana quien elimine a todos los jugadores contrarios. Las fuentes históricas que se remontan a principios del siglo pasado, en el libro de ‘Los juegos de los indios norteamericanos Vol.2: Juegos de Habilidad‘ de Stewart Culin, sin embargo no aclaran sí se permiten las capturas múltiples o sí las capturas son obligatorias; por la forma en que se reduce el tablero, se puede suponer que no, pero eso sigue en discusión.

Tuknanavuhpi y Tuknanawopi

De origen local tenemos al Awithlaknannai Kolowis; este juego de los indios Zuni del estado de Nuevo México fue descrito Stewart Culin en 1907; y luego por Robert Charles Bell en 1969; quien tradujo el nombre a «La lucha de las serpientes»; posiblemente asociando la palabra Kolowis con el nombre «Kolowisi», que entre los indios Zuni es una mítica serpiente marina, símbolo de prosperidad y como muchos mitos de serpientes, asociado a la lluvia; algo de gran importancia para pueblos que viven en un desierto como el de Chihuahua. Probablemente Awithlaknannai representa una fusión única de las ideas de los pueblos norteamericanos y los reglamentos del Alquerque que trajeron los conquistadores españoles, donde los pueblos originarios simplemente tomaron el juego y lo adaptaron a su gusto y creencias, pero no hay pruebas concluyentes de esto.

 Awithlaknannai (la lucha de las serpientes) Awithlaknannai 2

A diferencia de otros tableros, el tablero de Awithlaknannai suele ser alargado y constituido por tres hileras de puntos, que se unen formando rombos y encadenados por las líneas de las filas respectivas. Por lo general hay hileras de: ocho, nueve y ocho, el tablero de menor tamaño, y que tiene doce peones por jugador; o de dieciséis, diecisiete y dieciséis el mayor tamaño y con veinticuatro peones por jugador; pero basta con que las lineas exteriores sean pares y la media impar para adaptarlo a niños, por ejemplo: cuatro, cinco y cuatro, y cada jugador tiene seis peones; seis, siete y seis, y nueve peones; o unos valores intermedios de: diez, once y diez, y quinces jugadores, doce, trece y doce, y con dieciocho peones; o catorce, quince y catorce, y veintiún peones por jugador.

Se aclara que en algunas versiones de las reglas, algunos expertos señalan que los dos puntos extremos de la línea central también están libres, esto es que cada jugador tiene un peón menos al señalado anteriormente; y ello adquiere importancia en virtud de la obligatoriedad de la captura y la posibilidad de captura múltiple prevalece; el jugador que mueva la primera pieza al punto central, obliga al otro a realizar una captura, aunque existan puntos libres que puedan ser ocupados por otros peones del jugador.

Una variante de este juego se conoce como Awithlaknannai Mosona, suele tener veinticinco puntos, esto es: ocho, nueve, ocho; se diferencia de la anterior simplemente por no tener las líneas de las filas externas, dejando solamente los rombos y la línea de la fila central; reduciendo así de manera notable los movimientos ortogonales, e imprimiendo a los peones una especie de movimiento en zig-zag que recuerda el movimiento de las serpiente.

Ares Cronida – Cinco millones de entradas

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Cosmogonia (10) Los titanes de la noche, las estrellas y los vientos

De los seis grandes titanes, cuatro de ellos ayudaron a su hermano menor, Cronos, a derrotar a su padre, Urano, el cielo estrellado. Japeto el mayor de ellos tuvo por recompensa las tierras al poniente, convirtiéndose en el primer señor que reinaba en el mundo de los muertos; por su parte Hiperión tuvo por pago las tierras de donde nace el Sol, y como los dioses de la mayoría de las culturas antiguas se volvió el señor de la luz, el que todo lo ve con sus ojos de fuego; los otros dos fueron Crío (Krío, Críus, que traduce ‘regla’) y a quien se le daba el sobrenombre de Megamedes, literalmente ‘quien mide’; y Coios (Ceo como se le conoce más comúnmente en el habla española, que traduce: duda, pregunta o consulta), y era llamado también Polo (literalmente hace referencia al Polo Norte, lugar en los cielos donde giraban todas las estrellas); el quinto de los hermanos fue Océano, por su falta de apoyo a Cronos (el sexto) para vencer a Urano fue expulsado por sus hermanos lejos de las tierras conocidas, y se convirtió en la corriente de agua que rodea al mundo, y que todavía lleva su nombre.

Coios y Crio

Coios reinaba en las regiones al norte del mundo; mientras que Crío en las tierras más cálidas al sur. A su manera estos dos hermanos regían sobre los cielos de la noche; Coios marcaba el lugar en el firmamento donde hoy la estrella polar permanece inmóvil en las noches; pero hay que aclarar que este puesto ha variado con los siglos. Hace unos cinco milenios, esto es cerca del 3000 a.C., la estrella que ocupaba la posición de reina de los cielos era una pequeña estrella de cuarta magnitud, Thuban (del árabe que traduce serpiente y que es la Alfa del Dragón), invisible hoy por la contaminación lumínica y ambiental urbana. Esta estrella era importante en los mitos egipcios donde el dragón o la serpiente devoraban el alma de los muertos.

Para la época de los primeros griegos (cerca del 1000 a.C.) las estrellas más cercanas al polo norte eran Kochab (nombre árabe que traduce ‘estrella’, y es la Beta de la Osa Menor) y Pherkad (otro nombre árabe, que traduce ‘becerro’, la Gamma de la Osa Menor), era una pareja de estrellas, que sin llegar al alcanzar el polo parecían al girar sobre ese punto mágico, y fueron llamados por los egipcios de ese entonces con el nombre de los Indestructibles, y por sus seguidores los pueblos árabes como los Guardianes del Cielo. Ya para la época de los romanos a inicios de la era moderna, no había estrella polar como tal; sino que era un punto vacío entre nuestra Polaris (Alfa de la Osa Menor, cuyo nombre real es Cynosura, que traduce la ‘cola del perro’, se aclara que la constelación original no era un osezno, sino uno de los perros del labrador (Boyero)) y Kochab (Beta de la Osa Menor). A medida que pasaban los siglos de la era cristiana, y el polo se iba acercando más a Cynosura y alejándose de Kochab, quien era para los primeros pueblos árabes la verdadera reina de los cielos, estos empezaron a llamar a Cynosura con el epíteto de ‘la Ladrona‘.

Coios3

Coios reinaba en el punto sobre la cual todas las demás estrellas parecen girar a su alrededor; por esa razón se vincula a Coios con el poder de los oráculos, poder que compartía con su mujer y hermana, la titanesa Febe (la brillante), quien fue la primera diosa lunar, y luego reemplazada por Semele (una de las hijas de Hiperión Theia, la diosa del brillo y la luz, pero en este caso del brillo del oro y la piedras preciosas) y en ese puesto finalmente por su nieta Artemisa.

Febe3

Coios y Febe tuvieron dos hijas, una fue Leto (Latona en revisión romana), y cuyo nombre traduce ‘la oculta’, la otra fue Asteria (la estrellada). Las hijas de Coios parecen haber representado las dos ramas principales de la profecía: Leto y su hijo Apolo presidieron el poder profético de la luz y el cielo, mientras que Asteria y su hija Hécate presidieron los poderes proféticos de la noche, la oscuridad ctónica y los fantasmas de los muertos. Asteria y Leto son diosas de la noche, los hijos de Leto los luceros que traen la luz; Apolo el Sol y Artemisa la Luna; así Leto era vista como una diosa vinculada a la noche y al amanecer, al traer a luz al mundo desde la oscuridad; mientras que su hermana Asteria es la que trae la oscuridad, esto es una diosa del crepúsculo y de cuando el cielo se llena de estrellas.

En este punto es interesante observar como los distintos dioses protogonos (primigenios) fueron remplazados en funciones por los titanes, así Urano, el cielo estrellado, fue reemplazado por Coios y Crío; mientras que Nix, la noche misma, tuvo competencia con descendientes de los titanes; entre ellas las dos hijas de Coios y Febe, las titanesas Leto y Asteria; los nombres de ambas diosas traducen la oscuridad de la noche y el manto de estrellas con que se viste.

***

Iniciamos con Asteria y donde algunos la vinculan con la diosa fenicia Astarté, apoyando con ello el origen de cultos orientales llegados a Grecia y vinculados a LetoAsteria, y sus descendientes; posiblemente a través de las colonias griegas asentadas en las costas orientales de Anatolia (Turquía). Recodemos que Astarté era entre los fenicios una diosa de la fecundidad y la guerra, equiparable a la Ishtar mesopotámica o a la Inanna sumeria. Pero la historia de Asteria dentro de los mitos griegos esta lejos de esa Afrodita guerrera de los mitos orientales. Asteria es primero una diosa de los ritos nocturnos y la necromancia (comunicación con los muertos), secretos que le había enseñado su madre Febe. Es esta relación con la noche lo que hace que se confundan y fundan Asteria y Nix (la noche) en los mitos, y por ello a veces se pone a Nix como madre la diosa Hécate, la diosa de las brujas.

asteria2

Hécate es en la mayoría de los mitos la única hija de Asteria y del titán Perse (el destructor), uno de los hijos de Crío; aunque otras referencia tratan de poner como padre a Zeus. Esta segunda ascendencia es colocada realmente, como al igual con Afrodita (nacida de la sangre de Urano), para evitar que la diosa del amor dispusiera del libre albedrío por encima del rey de los dioses; y al poner a Zeus como padre de Hécate se cumple con la misma función. La tradición dice que aquellos titanes que se unieran y lucharan de parte de los dioses conservarían sus reinos; Hécate estuvo entre los titanes que apoyaron a los dioses, y por ello conservó su dominio en los cielos, la tierra y el inframundo, siendo así una de las diosas con mayor poder dentro mundo griego.

De los amores entre Asteria y Zeus se cuenta una segunda historia de la titanesa; Zeus, tras haber logrado el control del mundo, se dedicó, como muchos dioses padres, a poblar el nuevo reino con sus vástagos. Entre las muchas féminas perseguidas por el dios tenemos a Asteria, pero la diosa no se dejo alcanzar, y cuando el dios estaba por agarrarla se trasformó en una codorniz y salto al mar. Los dioses de las aguas al ver que se ahogaba la convirtieron en una isla flotante, conocida como Ortigia (la isla de las codornices) y que luego sería renombrada como Delos.

Hécate, la hija de Asteria, es una diosa de la noche, la magia, la luna (nueva), los fantasmas y la brujería. Su culto, al igual que muchos de sus parientes, parece provenir del Asia Menor y de la región de Tracia (al sureste de los Balcanes); donde era adorada como una diosa de los partos. Con el tiempo los niños no bautizados, o aquellos que morían en los partos se decía que pasaban a formar parte de los espectros que la acompañaban; de ahí que la volviera una diosa de los fantasmas.

hecate

Hécate formó parte de un grupo exclusivo de diosas vírgenes, como Atenea, Artemisa, Astrea, Ilitía y Hestia (por citar algunas); se relaciona con su prima Artemisa por ser al igual que ella una diosa de los bosques, con su abuela Febe, por ser una diosa lunar; se le confunde con Desponia (una hija de PoseidónDemeter) y que era una antigua diosa ctónica micénica de la vida, la muerte y la resurrección, y cuyo culto luego se fundió con el culto de su media-hermana Perséfone (hija de Zeus y Demeter); de igual forma se la confunde con la diosa del mar, Ceto, la señora de los monstruos marinos, y por ello en algunas versiones se dice que Hécate era madre de Escila con Forcis, dios marino de las profundidades, que era para todos los efectos el esposo de Ceto. Todas estas asociaciones a otras diosas provienen seguramente de los intentos griegos iniciales de introducir este culto oriental dentro de sus propios mitos; por ello la diosa tenía reinos en el cielo (como una forma de la luna), en la tierra (como señora de los bosques), y del inframundo (como señora de la muerte y resurrección).

Hécate suele ser representada como una mujer que lleva una antorcha y que se aparece en las encrucijadas, por ello los romanos también la identificaron con su diosa local Tribia, que justamente regía en las encrucijadas; estando ambas vinculadas así a los destinos y los misterios. Más tarde y con el paso de la Edad Media se la volvió una figura de tres rostros, o tres mujeres unidad por la espalda; para identificarla como una diosa triple, como muchas de las diosas de las tradiciones celtas; y donde Shakespeare tomo inspiración para sus tres brujas de Macbeth.

Pero en los primeros tiempos (durante los titanes), Hécate era como su abuela Febe una diosa de la luz (de la Luna), a la que se le pedían deseos; principalmente nacimientos de niños sanos; pero cuando Artemisa (su prima) toma el carro de la Luna y remplaza de la diosa Semele, Hécate poco a poco se va volviendo una diosa de la oscuridad, para finalmente ser asociada a las noches de Luna Nueva, cuando sale con un jauría de perros fantasmas y es acompañada de espectros infernales, como el demonio Espusa (un espectro devorador de carne humana y con la capacidad de cambiar aspecto), esta imagen en el mundo medieval se vinculo también a la diosa lunar Diana (la Artemisa romana) y se fundió con Titania (la reina de las hadas, y cuyo nombre nos recuerda que se trataba de una hija de los titanes).

De Hécate hay pocas historias y mitos, en parte por haber sido absorbida o asociada con otras diosas. Sin embargo sus animales acompañantes si formaron parte de mitos importantes. Se dice que su principal mascota era una perra negra. Los mitos señalan que se trataba de la reina Hécuba, la reina de Troya; que cuando ya iba como esclava, tras la caída del reino, los vencedores pararon en el reino en Tracia del rey Poliméstor, donde ella había enviado a su hijo Polidoro para salvarlo de la guerra. Hécuba descubrió para su horror que su único hijo que ella asumía vivo y libre, había sido asesinado por Poliméstor para quitarle los bienes que había traído. Hécuba furiosa logra escapar de sus ahora nuevos amos, entra al palacio del rey, donde se vengó sacándole los ojos y matándolo junto a dos de sus hijos. Unas versiones dicen que los guardias griegos la alcanzaron y asesinaron; otras que escapó al bosque donde terminó muriendo de dolor por la suerte de sus hijos, o que se lanzó por los riscos para caer a las aguas del mar. En cualquiera de las versiones los dioses (o Hécate) transformaron su alma en pena en una perra; quien quedo luego como familiar (animal que acompaña siempre a las brujas) de Hécate.

El segundo familiar de la diosa de las brujas es un turón (un pequeño carnívoro pariente de las martas, hurones y comadrejas); según los mitos se trato de una sierva de Alcmena (la madre de Heracles/Hercules); Hera sabiendo la promesa que hizo Zeus de que el próximo hijo varón de la casa de Perseo sería rey, y consciente de que Alcmena esperaba un hijo de su infiel esposo, deseo la muerte del niño y la madre; para ello envió a su hija Ilitía (diosa de los partos), o fue ella misma, a demorar el parto de la adultera y acelerar el parto de otra reina rival Nícepe; así Nícepe tuvo un niño a los siete meses de embarazo, y Euristeo se volvería rey de Micenas por la promesa de Zeus; pero Alcmena, embarazada de gemelos no podía parir; Ilitía (o la misma Hera en otras versiones, se aclara que Hera era para muchos no sólo la diosa del matrimonio, sino también de los partos, absorviendo a Ilitía, que era posiblemente una diosa más antigua, y transformándola en una de sus hijas, o manifestaciones) se había ubicado en entrada de la sala de parto y cerrado las piernas; buscando con ello la muerte de los niños y la madre. Eso lo hubiera logrado si no fuera por Galantis, la sierva de Alcmena, que al descubrir lo que ocurría salió de la habitación de su ama gritando, «han nacido, han nacido los niños»; la diosa sin entender lo que pasaba abrió las piernas y los mellizos Alcides (Heracles) e Ificles nacieron finalmente; furiosa por el engaño Ilitía (o la misma Hera, según versiones) transformó a Galantis en un turón; que luego fue recogido por Hécate.

El último mito griego importante donde aparece Hécate fue cuando ayudo a Demeter, a rescatar a Perséfone de los infiernos; Hécate acompañó a Demeter a descender al inframundo a buscar a su hija, avanzando adelante con dos antorchas en sus manos, y seguida por la diosa de las cosechas. Luego acompañó a la chica, junto con Hermes, a regresar a la superficie. Dado que la joven debía regresar cada año al inframundo, era acompañada en el trayecto y en su permanencia en el reino de Hades por Hécate, quien asumió de esta forma su labor ctónica. Hécate, se volvió así, junto con Hermes, en la diosa de los fantasmas, sirviendo al igual que el mensajero de los dioses como una diosa psicopompa.

Leto2

Leto (la oculta, la recatada) tuvo una suerte distinta a su hermana; se convirtió en una de las tantas aventuras famosas del padre de los dioses (Zeus), fruto de esa relación nacieron dos mellizos: Apolo y Artemisa, quienes pasaron a convertirse en dioses importantes del Olimpo. Leto es considerada la diosa de la maternidad, a ella se le piden los embarazos y esta relación se refleja en el fuerte lazo que tuvo con sus hijos.

Cuando Hera, la esposa de Zeus, supo de esta relación adultera persiguió a la amante y prohibió que se le diera lugar de reposo en cualquier tierra emergida (continente e isla); y a su hija Ilitía le prohibió ayudar en el nacimiento de los hijos de Leto. La hija de Febe recorrió las tierras, montes y campos, y al final islas, buscando un lugar donde esconderse de esa persecución y poder escapar de la furia de Hera. Al final encontró refugio en la isla flotante de Ortigia (su hermana transformada), que no era tierra fija, ni isla; ahí tuvo dolores de parto durante nueve días, varias diosas se condolieron de sus dolores, entre ellas: Dione (madre de Afrodita), Rea (la madre de Hera), Temis (la madre de las Horas, diosas tutelares de la ley, la paz y la justicia), incluso Theia (la madre de Helios, SemeleEos), tuvieron que intervenir para aliviar los dolores del parto que no ocurría.

Las diosas se vieron en la necesidad de usar a Iris, la mensajera de Hera, para que la diosa del arco-iris hablara con Ilitía lejos de su madre y la chantajeara con un hermoso collar a cambio de permitir el parto de los dioses que venían. Ilitía aceptó el trato y permitió que parto ocurriera. Primero nació Artemisa, y la niña ayudó luego a su madre en el nacimiento de su hermano Apolo. Se cuenta que tal fue la impresión por el dolor que había experimentado su madre, que Artemisa juró que nunca permitiría que varón alguno la tocara y la embarazara; así Artemisa se volvió una diosa siempre virgen. Dado que Artemisa había ayudado a nacer a su hermano, por este acto, la chica también se convirtió en una diosa de los partos, así sustituyó, complemento y se fusionó a Hécate y a Ilitía en esas menesteres en la tradición griega.

Tras el nacimiento de los hijos de Leto, la isla de Ortigía fue fijada en el mar y se la llamó Delos, donde hay un oráculo importante de Apolo, quien entre sus muchos nombres recibe el de Febo (el brillante) y heredó de su abuela Febe el don de la profecía.

Leto logro volver al continente nuevamente perseguida por la furia encendida de Hera, y en Delfos fueron, la madre y los niños, atacados por la serpiente Pitón (un de los tantos dragones de la antigüedad que fueron creaciones de Gea/Gaya, la tierra). La serpiente custodiaba un templo oráculo cuyos vapores permitían a las sacerdotisas adivinar el futuro. Pitón persiguió a Leto y sus hijos, en parte instigada por Hera, y en parte la serpiente conocedora de la profecía sobre que el nacimiento de los hijos de la titanesa marcaban su fin. La bestia escamosa atacó tan pronto se acercó Leto con sus hijos recién nacidos; pero la serpiente no pudo contra las flechas que le disparó Apolo, que tenía para ese entonces cuatro días de nacido. El templo paso a manos de Apolo y las sacerdotisas que lo cuidaban pasaron a servir al dios de los oráculos; desde entonces esas mujeres que se dedican al arte de la profecia se les llama pitonisas, en recuerdo a la serpiente muerta por el dios, sirven al dios de los oráculos. Apolo como dios de los oráculos divide su tiempo en dos partes, en verano está en Delfos, en invierno viaja a Hiperboria (el norte del mundo) donde regía su abuelo Coios.

Haber sobrevivido a la serpiente fue un milagro, indicaba el poder de los nuevos dioses; pero las desventuras y su ascenso al Olimpo aún faltaban; y Hera no iba ha hacérselos tan fácil. En su camino la madre quiso dar de beber a sus hijos de un estaque, pero los campesinos instigados por Hera enlodaron las aguas; ese fue el punto donde Zeus termino por intervenir, castigó a los campesinos convirtiéndolos en ranas y a vivir para siempre en el lodo; y trajo a sus vástagos al Olimpo, donde fueron recibidos por los otros dioses como iguales.

Las desventuras de Leto no acabaron ahí, tiempo después Hera envió al gigante Ticio, y este quiso violar a Leto; pero al escuchar los gritos de su madre, sus hijos intervinieron atacando con flechas al gigante, pero esta criatura ctónica era inmortal, Zeus intervino para ayudar a sus hijos, enviando a Ticio al Tartaro, donde fue atado al suelo y eran devoradas cada día sus entrañas por dos buitres o dos serpientes (comparable al castigo que sufrió Prometeo por haber llevado el fuego a los hombres). En ese punto Hera entendió que no podía seguir atacando a la amante, ello provocaba que su marido siempre se pusiera de parte de la rival, y eso podía ser peligroso para ella al final.

Leto como símbolo de la buena madre fue siempre ayudada por sus hijos. Cuando la reina Níobe se atrevió a decir que ella era mejor madre que Leto, ya que tuvo más descendencia, siete hijos y siete hijas; Apolo y Artemisa le hicieron pagar cara su ofensa. Los dioses bajaron del Olimpo y mataron a todos los hijos de la reina, Apolo a los varones y Artemisa a las chicas; aunque algunas versiones señalan que dejaron vivos a uno de los chicos, Amiclas; y a una de las chicas MelibeaNíobe tuvo tanto dolor por la muerte de sus hijos que se quedó inmóvil y los dioses la transformaron en piedra. Amiclas fundo luego una ciudad cercana a Esparta que lleva su nombre, lugar donde se dice que fueron asesinados años después el Rey Agamenon y la princesa troyana, convertida en esclava, Casandra. Por su parte Melibea desposo a Neleo y fue madre del argonauta Hector, quien vivió lo suficiente para, aún siendo un anciano, participar en la guerra de Troya como asesor de los griegos.

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Si bien las crónicas no reconocen más hijos a la pareja de Coios y Febe, existe un titán cuya paternidad no es fijada por ningún historiador, pero cuyo nombre lo vinculan como una versión masculina de Leto; este titán se le conocía como Lelantos (quien se mueve sin ser visto, el oculto). Lelantos era el dios de los bosques y la cacería en el reinado de los titanes, y cuyo culto principal en Grecia se ubica en Eubea (la segunda isla griega en tamaño y cercana las regiones de Ática (Atenas)Beocia (Tebas) donde hay una llanura con el nombre de Lelantum, que fue muy disputada en la antigüedad por ambas regiones continentales), y se le rendía culto en Frigia (región de Anatolia, Turquía), junto a su hija, indicando que se trataba de un culto oriental llegado a tierras griegas.

Lelantos3

A Lelantos se le conoce una sola hija, Aura, la diosa de las brisas, niña que tuvo Lelantos de sus amores con la oceanide Periboia (rodeada de ganado), una diosa de las corrientes de agua que fluían por entre los bosques y campos, donde venados, ciervos y otros rumiantes iban a beber. Aura, se decía que corría a tal velocidad que se la vinculó a las brisas de los campos, y su nombre paso a representar todo un grupo de ninfas vinculadas a las brisas frescas; aunque ninguna tuviera parentesco con la diosa en específico, (similar a como ocurrió con Halia, diosa de la isla de Rodas, que su nombre paso a agrupar al resto de las diosas que gobernaban en las distintas islas del Egeo).

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Aura era también una diosa de la cacería, se decía que reinaba en los bosques y forestas de Frigia (centro de Anatolia), y igual que Artemisa, y virgen, como corresponde a las diosas tutelares de los bosques impenetrables; pero se atrevió a juzgar a su prima, calificándola como de demasiado femenina para ser una virgen, [Aquí sin ofender al lector uno piensa mal y ve a estas diosas, acompañadas por distintas ninfas, como chicas lesbianas, y Aura seguramente entra dentro del estereotipo donde las lesbianas son como mujeres con pinta de machos, y así osa hacer esa comparación entre ella y su prima].

Artemisa sin embargo no es una diosa que se tome las ofensas sobre este punto tan a la ligera; habló primero con Nemesis, la diosa de la venganza, para pedir que se cobrara esta ofensa convirtiendo a la chica en piedra, pero Nemesis se abstuvo de actuar de esa forma señalado que no atacaría a una niña hija de un titán (Lelantos), pero indicó a la diosa que tal ofensa no se quedaría sin castigo. Dioniso, que en esos tiempos andaba por esos bosques en compañías de sus sátiros, bacantes y otras bestias, se encontró con Aura y la persiguió hasta que finalmente la violo. Fruto de esa unión Aura quedó embarazada de gemelos, y tal acto terminó por enloquecerla. Durante el embarazó Artemisa se acercaba a la chica y le decía cosas como: «mojigata, por que vas tan despacio y ya no vuelas como el viento y corres ligera». Cuando nacieron los gemelos, después de un parto largo e interminable, provocado también por Artemisa como parte de su venganza, Aura en su locura agarró a uno de los bebes y lo descuartizó, Artemisa vio con horror el acto de esta madre desnaturalizada y salvo al segundo niño, antes de que Aura lo destrozara también, y escapo con la criatura ajena. Aura sin embargo no superó la locura de haber sido violada y haber engendrado vástagos al dios de los excesos, finalmente se lanzó de los acantilados para morir ahogada; Zeus la transformó en fuente del río Sangario, río que corre por la región de Frigia.

yaco

El hijo de Aura y Dioniso fue llevado por Artemisa a Eleusis, una ninfa (oceánide) que reinaba en una región campesina cercana a Atenas, donde la población toma el nombre de la ninfa y era el lugar, según los mitos locales, donde fue raptada la hija de la diosa de la agricultura por el dios Hades. La ninfa recibió al chico y lo llevó con los sacerdotes del culto a su padre (Dioniso). El niño fue llamado Yaco (el que llora, o el nacido dos veces), y según las leyendas se volvió un heraldo del dios, y luego en la tradición su culto se fundió con el de su padre, llegando así a ser un sobrenombre del mismo dios de las orgías.

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Los misterios eleusinos

Según los mitos, Demeter empezó la búsqueda de su hija en aquellas tierras y llegó al palacio de Céleo y la reina Metanira, reyes del lugar, haciéndose pasar nodriza donde cuidó del bebé de los reyes; y en agradecimiento por su ayuda quiso hacer inmortal al hijo de los mismos; pero cuando una noche, tras frotar al niño Demofonte con ambrosía y ponerlo luego sobre el fuego para quitarle la piel mortal, fue sorprendida por Metanira, se rompió el encantamiento y el infante fue devorado por las llamas. Demeter recobró su apariencia divina y abandono el lugar, no sin reprochar a los mortales su impiedad; pero no antes de dar a Triptólemo, el hermano del niño muerto (o primo según otras versiones al hacerlo hijo de Dysaules, hermano de Céleo), unos granos y enseñarle a cultivar la tierra, misma que había quedado desolada y sin ganado tras la visita de Hades al sitio.

Se aclara que en algunos mitos Triptólemo es uno de los hijos de la misma ninfa Eleusis y Trochilo (que traduce rueda «de molino», y quien era uno de los sacerdotes de Demeter, en otros la pareja son padres de Céleo y Dysaules), Triptólemo, como hijo de Dysaules, era hermano de Eubouleos/Eubulo (buen trato), otro dios menor de las cosechas. Pero otros mitos ponen a Eubulo como hijo de Demeter y del dios cretense Carmanor (el cosechador, un dios menor local de la agricultura en Creta y de ascendencia desconocida, pero que se identifica con Yasión, el hijo de Zeus y la pleyade Electra; y a quien también se le compara con Atis, el amante de la diosa Cibeles en Frigia). Así Eubulo y Triptólemo son equiparables a otros dioses menores como Pluto (riqueza «agrícola») y Bootes/Filomeno (el que ara la tierra), ambos hijos de Demeter con Yasión, que como dioses ctónicos pasan a formar parte de los misterios eleusinos y fusionándose todos entre sí como dioses menores de las granjas, los cultivos y las cosechas.

Se cuenta que Triptólemo se volvió un héroe y viajó por el mundo enseñando como cultivar el grano, llegando hasta las tierras escistas (pueblo que habitó las estepas del centro de euroasia, en tierras que iban más allá de los montes Caucasicos, al norte de los mares Negro y Caspio, llegando sus fronteras a tocar las tierras rusas al oeste, las chinas al este, a siberia al norte y las tierras persas al sur); pero Linco, el rey del lugar se rehuso en enseñarlas a su pueblo y quiso matar al héroe. Demeter castigó el rey escista convirtiéndolo en un lince, y a esas regiones las condeno a que jamas podrían cultivar nunca nada, explicando así el modo de vida nómada de criadores de caballos y camellos de esos pueblos. Luego Triptólemo fue divinizado y se convirtió en un dios menor de la cosecha.

misterios eleusinos

Yaco también paso a formar parte de los misterios eleusinos, donde como un joven que lleva dos antorchas (aquí a semejanza de Hecate) acompañaba a la diosa Perséfone en su regreso del inframundo a la superficie en primavera para estar con su madre Demeter, la diosa de la agricultura. Es mencionado en esta actividad, y como una forma del dios Dioniso (su padre) por el escritor de comedias Aristófanes, en su obra «Las Ranas»; que justamente fue compuesta para esas fiestas.

Yaco, como dios menor de la cosecha se asocia con Eubulo y Pluto; y también se junta y fusiona con otros cultos antiguos como el de Zagreo, hijo de ZeusDemeter, o de ZeusPerséfone en otras versiones, muerto por los gigantes por instigación de Hera. Apolo sólo pudo rescatar su corazón y Zeus lo uso para dar vida a Dioniso al fecundar de la princesa Semele, princesa que al poner a prueba la divinidad de su amante termina muerta, lo que obliga a  Zeus a recoge nuevamente a la reencarnación Zagreo en el niño no nato y le permite terminar de crecer en su muslo, de ahí que se diga que Dioniso, al igual que Yaco, ha nacido dos veces.

Yaco se le vincula también con cultos como el de Fales (falo, pene), un sátiro que formaba parte de la comitiva de Dioniso y que era el dios del adulterio y la pederastia (abuso sexual a niños); y cuyo culto se fundió luego con el culto a Príapo, un hijo de Dioniso y Afrodita quien recibió la maldición de Hera, por su odio de madrastra contra el primero y celos contra la segunda, maldijo al niño para que naciese deforme (enano y con genitales enormes), por ello la diosa lo abandonó al nacer (y desconoce tener tal hijo) y fue recogido por unos campesinos, donde Príapo se volvió luego en un dios vinculado a los rebaños de cabras y ovejas, las abejas, el vino y los cultivos de la huerta. Este dios menor rústico de origen frisio era famoso por su gran dotación siempre en erección para indicar la fertilidad, y cuyas estatuas eran colocadas en los jardines (como hoy las personas colocan gnomos, o espantapájaros) para pedir por la fertilidad de los mismos y proteger el huerto, llegando su culto a ser muy común incluso en tiempos de la Roma imperial.

Yaco también se funde con otros cultos fálicos como los de los sátiros: Ortanis (erecto), Tychón (semental) y Conisalo (lascivo), posibles hermanos (hijos de Dioniso) y quienes acompañaban en la comitiva del dios del vino, y al mismo Príapo.

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Aunque Coios (Ceo) tiene sólo la descendencia indicada previamente, algunos mitólogos proponen relación entre este titán y la mitología nórdica. Las raíces las mitologías (greco-romana, nórdica y celta) se encuentran en la rama indoeuropea, y donde cada región dio su propio sabor local. Un ejemplo de ello es el titán Japeto, que reina en occidente estaba desposado con la diosa (oceanide) que reinaba en Anatolia (región que para ese entonces era simplemente conocida como Asia); en la tradición semita uno de los hijos del Noé bíblico es Jafet (Japhet), no dejan de ser fonéticamente ambos nombres muy similares, más cuando este fue, según la tradición hebrea, Jafet el padre de todos los pueblos arios, y del cual se dice que él y su familia se establecieron justamente en la región montañosa al norte que hoy conocemos como Turquía, para ser esto todo una simple casualidad.

Otra comparación similar tenemos con el dios Váruna de India, que es el dios del mar o las aguas, (incluidas las aguas de lluvias, esto es que el mar y el cielo son su reino); pero hermano de Váruna era Mitra (el sol), por tanto, si Mitra representaba el día, Váruna era el cielo estrellado de la noche, y el culto a Váruna se extiende hasta formar parte de los mitos hititas, pueblo de la hoy Turquía; y de ahí a los griegos con Urano no hay mucha distancia.

Al este de Europa, en Galia (Francia) los pueblos celtas adoraban a Taranis (el atronador), dios de las tormentas, similar al Júpiter romano, Taranis desapareció durante el medievo cuando los mitos celtas fueron reemplazados por los cultos cristianos; pero el dios sobrevivió asimilado por los pueblos más al norte, y guarda su nombre y poderes mucha similitud con el nórdico Thor. Similar destino tuvo el rey del panteón celta galo, Esus, cuyo nombre parece derivar del vocablo latino «herus» que traduce «señor»; a este dios se le sacrificaban víctimas humanas colgándolas de los arboles; esta costumbre también se aplicaba al dios nórdico Odín, del que se dice que para alcanzar la sabiduría se colgó del árbol de la vida boca abajo durante nueve días. Entre los celtas de Irlanda son muchos los cuentos que narran la lucha entre los hijos de la diosa Dana (los Tuatha Dé Danann) y los Formorianos, antiguos habitantes del sitio y que suelen ser asociados a gigantes y/o demonios; entre esos monstruos se cita a un dios cíclope, Balor, que al abrir su único ojo fulminaban con la mirada a los que lo veían. No deja de ser comparable el poder de este cíclope con el del galo Taranis, el Júpiter romano o el Zeus griego; y más todavía cuando se dice que Odín es un dios tuerto (de un solo ojo); así las distintas mitologías tienen puntos de encuentros que muestran un origen común.

Por otra parte se tiene que Zeus, de donde deriva el vocablo latín: Deus (Dios), también tuvo su avance al mundo germano; con el nombre Ziu, que nos recuerda fonéticamente a Ceo/Coios. La palabra para «Dios» en el idioma proto-germano es: «Thiwaz», que a su vez deriva de proto-indo-europeo «Dieus». Ziu por tanto en el viejo alto alemán también traduce «Dios» entre los pueblos teutones, y en un principio este era el rey de los dioses, un señor de la ley y el orden. Entre los ingleses el vocablo antiguo se escribe Tiw/Tiu/Tew, entre los godos (un pueblo germano) se escribe Tyz, en noruego antiguo era Ty, y en sueco antiguo era Ti. Hoy modernamente a este dios de los pueblos del centro-norte de Europa se le llama Týr/Tyr, y es el dios de la guerra; quien sacrificó su mano cuando engaño al terrible lobo Fenris para que los dioses nórdicos lo ataran.

Hasta el siglo III el dios Tyz era líder del panteón de los pueblos godos, en algún momento de la historia durante el medievo Wotan/Wodan/Odin asumió el control del panteón y Tyr fue convertido en uno de sus hijos; pero, y si uno hace una asociación inversa, y si en los primeros tiempos, antes de la edad media y los vikingos; si Odin, el Wotan de los teutones, era hijo de Zio en la tradición germana de los antiguos pueblos, entonces podemos poner a Coios/Ceo como el padre de Wotan (hoy Odín); y así el titán del norte había conocido (en el sentido bíblico del termino) a una gigante de los hielos y su descendencia fueron los dioses nórdicos. Bajo este esquema, Odín y Zeus son literalmente primos, por no decir iguales. Ello también apoya ideas como las descritas por X. B. Saintine (Mitologías del Rin/Edicomunicación, 2000) donde los dioses nórdicos llegaron desde el sur a dominar las frías regiones del norte, lugar donde hasta entonces sólo reinaban los gigantes de la escarcha, los krakenes y otras bestias terribles; eran estos dioses el calor del verano quienes derriten los glaciares y los iceberg; pero cuando el invierno regresa, estos dioses se ocultan tras las murallas del Valhalla para soportar los fríos del invierno.

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crio4

Crío (Krío/Crius) es el señor del sur; literalmente es el que mide; fue el titán de la ganadería; dividió los cielos en doce partes y puso entre las estrellas los símbolos para marcar las estaciones; y marcó su estación, la primavera, con sus animales: el carnero (Aries), seguido del toro (Tauro), y más arriba la constelación de Auriga (quien carga unas cabras), así estos ganados marcan el inicio del año (entre los antiguos el año iniciaba en primavera, por ello diciembre no es el mes doce, sino el décimo; los romanos fueron los que movieron el inicio del año a como lo usamos hoy día).

La esposa de Crío no fue ninguna de las titanesas (alguna de sus hermanas), sino Euribia (la de gran fuerza) una hija del mar (Ponto). Euribia era una diosa de las aguas, su fuerza se muestra en las tormentas y de los vientos huracanados; y sus descendientes fueron los vientos que usan los navíos y las estrellas que los guían en la noche. Hijos de la pareja fueron tres: Perses (el destructor), Palas (el que blandea la espada) y Astreo (el lleno de estrellas).

Perses4

Perses era como indica su nombre un dios de la destrucción; su furia arrasaba con aquello que se le pusiera en frente; representaba la fuerza de las tormentas y la furia de los elementos. Perses tuvo por amante a Asteria, contraparte femenina de su propio hermano, fruto de esa unión fue Hecate, una diosa de la oscuridad y la noche. [Nota: en la tradición griega hay al menos cuatro Perses: el titán, una oceánide, un hijo de la propia oceánide y un hijo de héroe Perseo con Andromeda].

palas

Palas, es el titán de la guerra, equivalente al Ares/Marte de los dioses olímpicos. Este titán fue esposo de Estigia, la diosa del río que rodea el inframundo. Palas con la diosa del odio tuvo cuatro hijos, dos varones: Kratos (poder/fortaleza/resistencia) y Zelos (rivalidad/orgullo), y dos chicas: Bia (fuerza/violencia) y Nike (victoria). [Nota: se señala igualmente que hubo varios personajes con el mismo nombre; entre ellos un gigante, y la hija de Tritón, muerta accidentalmente por Atenea, quien en su recuerdo tomo su nombre y se hizo llamar Palas-Atenea y algunos príncipes de las leyendas griegas].

Cratos y Zelo

Cuando se presentó la disputa por el poder entre los titanes y los olímpicos, entre los primeros que fueron a unirse a los dioses se encontraban Estigia y sus hijos. Por tal favor en pago Zeus acordó que los juramentos divinos se hacen a Estigia, quien puede quitarle el poder a los dioses si se atreven a faltar a su palabra, y sus hijos se convirtieron en la guardia pretoriana del rey del Olimpo; indicando que tras el rey existen el poder, la fuerza, el orgullo y la victoria. Cuando Prometeo fue encadenado en el Cáucaso, Bia y Cratos lo agarraban mientras Hefesto ponía las cadenas.

Bia

Con el tiempo Nike se hizo compañera de Atenea, era una forma sutil de decir que la victoria no siempre acompaña a los más poderosos, sino a los más inteligentes. Por su parte Bia ha seguido apareciendo en la iconografía moderna; se le representa como una doncella que abre sin esfuerzos la boca de un león (carta del Tarot arcanos mayores n°XI); donde el simbolismo moderno la pone como la sabiduría que vence a la fuerza bruta, lejos de su versión original que era justamente la fuerza sin control.

Nike

El último de los hijos de Crios y Euribia fue Astreo; literalmente «el lleno de estrellas»; fue el dios de la astrología, y su esposa fue la diosa de la aurora, Eo; sus hijos fueron los cuatro grandes vientos: Bóreas (viento del norte), Céfiro (viento del oeste), Noto (viento del sur) y Euro (viento del este).

Astreo2

A estos se le suman los cinco planetas (estrellas errantes), que eran imaginados por los griegos como niños jugando/corriendo en los cielos: Estilbon (Mercurio), Fosforo (Venus), Piro(Marte), Faetón (Júpiter, no confundir con el hijo de Helios de igual nombre) y Faenon (Saturno); a Venus en particular se le distinguen con varios nombres, según sea visible al amanecer o al atardecer (Fósforo y Héspero, o Lucifer y Vespero entre los romanos).

Euro

Euro es considerado no sólo el dios del viento del este, sino también representa al otoño como estación, se le representa como un hombre barbudo que lleva una pesada capa, anunciado los fríos por venir, vivía al oriente, donde nace el sol, en el propio palacio del dios Helio. Su hermano Notos, representaba la temporada del verano, y se le pone llevando un ánfora, indicando que es el viento que trae las tormentas llenas de agua desde el sur al final del verano, se decía que habitaba en Etiopía.

Noto

Céfiro es el viento que sopla en la primavera, suave y cálido es imaginado como un chico con un manto de flores. Se decía que vivía junto con su hermano Bóreas, en un palacio ubicado en Tracia (los Balcanes); estaba relacionado con los cisnes, y se dice que cuando Faetón cayó fulminado por el rayo de Zeus, los cisnes lloraron [Nota: en el mito Cicno, el amigo de Faetón, lloró a su amigo muerto y fue transformado en cisne, aves que huyen del calor del sol en verano subiendo al norte al llegar la primavera], y en su canto fúnebre fueron acompañados por Céfiro.

cefiro3

Los mitos dicen que Céfiro y Apolo competían por los favores de un joven espartano, Jacinto; cuando el chico prefirió al dios de los oráculos, Céfiro soplo con fuerza y provocó que un disco de piedra usado en las prácticas deportivas regresara y golpeara en la cabeza a Jacinto; dejándolo muerto en el sitio; Apolo castigó al rival rompiéndole las alas, desde entonces el viento del oeste no es más rápido y fuerte que una suave brisa. Apolo finalmente transformó la sangre de Jacinto derramada en la tierra en la flor que lleva su nombre.

Céfiro tuvo entre sus amantes a la ninfa Cloris, (Flora entre los romanos), una ninfa de las flores y de la primavera que habitaba en la isla de los Bienaventurados (donde iban los héroes tras morir); la hija de la pareja fue Carpo, la diosa de los frutos. También se dice que tuvo amores con una de las arpías (vientos de tormenta), y fruto de esa unión fueron los caballos: Janto y Balio, caballos que Poseidón regaló al héroe Peleo por su boda con la nereida Thetis, y que fueron heredados por Aquiles. Y fueron la pareja (Céfiro y la arpía) también padres de: Flogeo y Harpago, los caballos de los Dióscuros: Cástor y Pólux. Otra de las amantes de Céfiro fue la diosa Iris, la mensajera de Hera; fruto de esa unión nación Poto (el deseo; uno de los erotes, dioses menores que acompañaban a Afrodita).

Carpo_Pomona

Carpo era la diosa que daba sabor a los frutos, tuvo poco culto en Grecia, pero en Roma era conocida como la diosa Pomona; que era la diosa de los frutos y de los arboles frutales. Pomona, como diosa de los arboles se vio perseguida por muchos pretendientes, incluidos los libidinosos sátiros; por ello para escapar de estos avances se encerró en su huerta. El dios romano Vertumno, restos un antiguo dios menor ctónico de origen etrusco, Voltumna, que presidía las siembras y los cultivos, y realmente amaba a la ninfa, terminó disfrazándose de anciana para poder hacerle la corte a la diosa de los frutos; a la que finalmente conquisto. No hay fuentes que aclaren el parentesco de Voltumna/Vertumno; se le relaciona con Tinia (el padre de los dioses etruscos, equivalente al Júpiter romano), pero por su naturaleza ctónica recuerda más a una forma masculina de la diosa Demeter; siendo su equivalente más cercano en la mitología griega al dios menor Yasión, o sus hijos: Pluto y Bootes/Filomeno, frutos de su relación Demeter.

Boreas

De todos los vientos, quizás el más fuerte y temido era Bóreas (el devorador), el frío viento del norte y dios del invierno. A Bóreas se le ponen como hijos a varios caballos; entre ellos doce caballos inmortales que tuvo con las yeguas de Erictonio, rey dárdano, pueblo de Anatolia emparentado con los reyes de Troya; y de los cuales se dicen que eran expertos jinetes y que sus caballos corrían tan rápido y ligeros que no pisoteaban las espigas de los campos; esos caballos fueron regalados por Zeus al rey troyano Laomedonte por el rapto de Ganimedes. También a Bóreas se le da la paternidad de los cuatro caballos de la cuadriga del dios Ares; y los caballos Jantos (rubio) y Podarce (pies ligeros), que tuvo con otra arpías (al igual que su hermano Céfiro, y por ello el nombre de las bestias se repiten y confunden), caballos estos que fueron dados al rey ateniense Erecteo por el rapto de su hija Oritía. Las ninfas de las brisas, conocidas colectivamente como Auras, son puestas como sus hijas; paternidad que comparte con el poderoso Océano.

También entre los descendientes de Bóreas se citan a los habitantes de Hiperbórea, una tierra mítica más allá de Tracia, y que era hogar de Apolo, donde se cultivaban las manzanas doradas que se usaban para hacer la ambrosía; se incluye la paternidad de los gigantes de Hiperbórea, tres en número según fuentes, a los que se le atribuía unos seis codos de alto (unos tres metros) y que eran sacerdotes y guardias de Apolo en sus vistas al norte. [Aquí el mito se funde con la versión nórdica de las manzanas de la diosa Idunn que daban juventud a los dioses del norte, y con las Hespérides, que habitaban una tierra mítica (en este caso al oeste) donde también se cultivaba la prodigiosa fruta].

El gran amor de Bóreas fue una princesa ateniense, Oritía (cuyo nombre traduce algo como «sacrificio en la montaña»), su padre el rey Erecteo se negó a dar la mano de la chica, señalando como muy frías las tierras (Tracia/Balcanes) de donde era el pretendiente; aún así Bóreas raptó a la joven y la llevó a su reino, donde vive desde entonces. Los atenienses fruto de esa unión se consideran a si mismos parientes del dios del invierno.

zetes y calais

Fruto de esos amores entre de Bóreas y Oritía nacieron los mellizos: Zetes y Calais, y la ninfa Quíone (nieve). Los chicos, Zetes y Calais, fueron famosos héroes, heredaron de su madre una extraordinaria belleza, y de su padre un furor incontenible y un par de alas, que les surgieron en la pubertad, y que les fueron muy útiles en sus correrías. Entre sus aventuras está haber formado parte de grupo de los argonautas, y liberar a Fineo del tormento de las arpías y este a cambio les dijo a los argonautas como llegar al reino del rey Eetes, en Cólquide.

Quíone

Se cuenta que Quíone tuvo un hijo con Poseidón, Eumolpo, quien se volvió un rey de Tracia, y disputó a su abuelo las tierras de Eleusis. Para ganar la guerra entre ambas ciudades, Erecteo sacrificó a su hija menor Ctonia, quien fue acompañada en el sacrificio por sus hermanas Protogenia y Pandora. La muerte de su hijo Eumolpo fue cobrada por Poseidón al pedir a su hermano, Zeus, que matara al vencedor con un rayo. [Nota: se aclara que en los mitos hubo varias princesas con el nombre de Ctonia, la más famosa era hija de un rey de Argos (nombres del rey en discusión), cuando Demeter buscaba a su hija, este rey se negó a darle hospitalidad, pese a los ruegos de su hija; Demeter castigó a rey provocando un incendio que arrasó la ciudad, y se llevó a Ctonia, quien construyó un santuario a la diosa en la ciudad de Hermíone, ubicada un poco más abajo en la costa del Peloponeso.]

Independiente de estos relatos, es notable el simbolismo entre Bóreas (el viento frío que sopla en invierno), Oritía (la montaña) y la hija de ambos Quíone (la nieve que cubre las montañas en invierno). Algunas fuentes ponen a los hiperbóreos y a los gigantes del norte como hijos de Quíone.

El paralelismo entre el invierno, el viento del norte y la nieve se da también en otros pueblos, podemos citar los cuentos rusos donde: Ded Moroz (padre invierno, llamado también Morozko) es acompañado por una niña, (su hija o nieta) Snegurochka, la diosa de la nieve. En los mitos nórdicos Skaði (la diosa de los patines, de la nieve y el invierno, señora de Escandinavia) es hija del gigante Thiazi, quien representa al frío viento del norte.

Entre los celtas la diosa de la nieve generalmente era una anciana, que era a su vez la nieve y el invierno mismo. Los primeros cristianos, como una forma de frenar su culto, la vincularon con Hécate y la compararon con una bruja. Pese a ello Cailleach, que era una forma de Arianhrod, la diosa lunar de los tejidos y los telares, (de ahí su vinculación con la diosa de las brujas) sobrevivió; y entre los pueblos teutones en los cuentos y se le conoce como: Frau Holle (Madre Nieve), nombre que deriva de la diosa teutona Hulda o Holda, equiparable a Hécate, por salir en las noches sin luna con una jauría de perros fantasmales en una caza salvaje (a buscar almas que arrebatar a los vivos).

Por su nombre a Holda se la vincula con las hadas escandinavas conocidas como Huldras, sirenas de los ríos y arroyos que buscan incautos a los que atrapar y ahogar; de aquí a las Damas Blancas, espíritus que como fantasmas avisaban de la muerte a quienes las encontraran (similares a las Banshees irlandesas) se tienen en todo el folklore europeo. En los alpes a Frau Holle se la relaciona con otra vieja diosa pagana: Perchta o Berchta (Bertha en ingles), un espíritu femenino vestido de blanco; que era también una diosa del hilado y el tejido. Viven los mitos en los cuentos del hada malvada que aparece en la Bella Durmiente, o las historias de Blancanieves, donde el nombre no responde sólo al color de la piel, sino al simbolismo del invierno, y los mitos ctónicos de muerte y resurrección. En tiempos modernos Bertha ha sido asociada a Santa Lucia y las luces del invierno (recordemos además que Arianhrod no solo es una diosa lunar, sino también diosa de las espectrales luces del norte, luces boreales, o auroras polares, que para muchos eran los fantasmas en su camino a los cielos).

Algunos ponen a Hulda/Arianhrod/Bertha/Cailleach como las versiones celtas y germanas de la diosa Friga, la diosa nórdica que tejía en su telar las de las nubes y que era la esposa oficial de Odín. La relacionan también con la reina de las hadas germanas Griselda, que asume la forma de ciervos (animal tótem de Artemisa) y con la correspondiente reina de las hadas inglesas Titania. Para todos los efectos la mayoría de estas diosas se vinculan no sólo con la noche, la oscuridad y el frío, sino con la muerte en invierno y la resurrección en primavera de la vida.

Imágenes cristianas para Maman Brigitte

maman brigitte - baron samedi

En respuesta a una consulta hace poco planteada y dado que la pagina de consultas no admite imágenes pongo la respuesta en esta entrada complementado con las figuras comparativas respectivas.

maman brigitte

En respuesta a tu pregunta tenemos primero el uso de Santa Brígida para Maman Brigitte obedece primeramente a un parecido de los nombres que a la iconografía respectiva o equivalente; (posiblemente la santa dio nombre a la diosa). Ya de por si Santa Brígida es de hecho una versión de una diosa celta del fuego y la inteligencia (la versión celta de Atenea) conocida como Brigit o Brigid. De acuerdo a la tradición ella era hija del rey de los Thuata de Danán (los hijos de Dana), el poderoso Dagga, estos los últimos dioses en llegar a las islas británicas, y de cuya descendencia, tras la llegada del cristianismo, tenemos el origen de los pueblos de las hadas. El esposo de la diosa Brigit fue el rey Bress, un dios de la familia de los Formores (dioses originales de las islas antes de la llegada de los hijos de la diosa Dana, se recuerda que la tradición dice que las islas fueron invadidas en distintos tiempos por dioses llegados del continente, siendo los últimos en llegar los Thuata de Danán, y que eran dioses celtas llegados del continente europeo).

Brigit (diosa celta)

La llegada del pensamiento cristiano hizo como en muchas partes que los viejos dioses se metamorfosearan en los nuevos santos, así la diosa se transformó a inicios de la edad media en Santa Brígida de Kildare o Santa Brígida de Irlanda. La tradición de la iglesia señala la existencia de dos santas con igual nombre, la primera fue esta diosa transformada en santa y que suele ser representada con una llama en sus manos (restos de la vieja diosa del fuego), o con un báculo y un libro.

santa Brigida de irlanda

La segunda, a la que la tradición de la iglesia reconoce como la verdadera santa, ya que de la primera no hay referencias históricas concluyentes de su existencia, se trató de una viuda que vivió en el siglo XII en Suecia, y que fundó la orden del Santisimo Salvador. Es para variar una de las pocas santas que tuvo hijos (ya que se volvió monja después de viuda) y donde una de sus hijas también fue canonizada como Santa Catalina de Suecia (hay al menos siete santas con ese nombre). Santa Brígida de Suecia suele ser representada escribiendo y recibiendo la inspiración por parte de un ángel a sus espaldas; el papa Juan Pablo II la puso como patrona de Europa.

santa brigida de suecia 2

La imagen que se usa para Maman Brigitte suele ser la de Santa Brígida de Kildare, con su representación más tradicional de ropajes negros con báculo y libro (o lampara); aquí para señalarla como diosa voodoo (vudú) de los muertos. Por otra parte el sincretismo de la diosa de los muertos del vudú y María Magdalena también responde a eso indicado en la iconografía de la santa, que suele ser representada con una calavera para indicar la vida es corta, pero también hay otros elementos que intervienen en esta asociación.

maria magdalena

María Magdalena suele ser representada con vestimentas rojas y doradas (indicando así su gusto por los placeres de la carne, hay que recordar que la Santa es la señora de los pecadores arrepentidos, de la tentación sexual, de los perfumeros, los peluqueros y las mujeres), a diferencia de muchas otras santas, es una de las pocas que se le representa casi desnuda, a veces cubiertos sus senos por el abundante el pelo suelto, algo que en la antigüedad sólo se vinculaba a prostitutas, y en la edad media a mujeres de clase social alta, las de clases bajas llevaban pañuelos en sus cabezas para trabajar y sólo se les permitía suelto cuando estaban en fiestas, principalmente sus propias bodas); la santa además suele ser pintada con cabellos de un color entre dorado y rojo; ello con igual correspondencia con Maman Brigitte.

También hay una tercera santa usada en estas iconografias del vudú, la de Santa Teresita del Niño Jesús, una hermana carmelita del siglo XIX de Francia, se la representa llevando un ramo de rosas que envuelve un crucifijo; en este caso las rosas se vinculan con las ofrendas a los difuntos. Santa Teresita tomo importancia en la Primera Guerra Mundial cuando los soldados franceses llevaban su estampa y medalla para salvarlos de morir en la guerra. Es la patrona de las misiones, sin ser nunca una misionera ya que fue monja de claustro; y junto con Juana de Arco es patrona de Francia. Por sus obra literarias recibió el titulo de Doctora de la Iglesia Universal, siendo así la tercera mujer en compartir ese honor, junto con grandes hombres como San Geronimo, San Agustín y Santo Tomas de Aquino, solo por mencionar algunos.

Santa teresa del niño jusus

Los juegos del Molino

Robert Charles Bell (1917–2002), autor de varios libros sobre juegos y su historia, ha señalado que los juegos de mesa tradicionales entran en cuatro categorías: (1)los juegos de carreras, donde las piezas recorren un camino y tratan de alcanzar una meta antes que los contrincantes, por lo general requieren el uso de dados e interviene el azar; ejemplos de estas serían el juego de la Oca y el Ludo; (2) los juegos de guerra, muchos también son llamados juegos de soldados, en ellos dos bandos (generalmente con igual cantidad de piezas) luchan para eliminar a todas y/o algunas piezas del contrincante del tablero, en estos juegos el azar no existe, ejemplos de este grupo serían las Damas y el Ajedrez; (3) los juegos de siembra y recolección; que buscan recolectar una serie de piezas o fichas del tablero, propios de este grupo son toda la familia del Mancala, juegos de origen africano, pero también existen algunas versiones en Asia; finalmente (4) los juegos de posición; en este grupo las piezas deben ubicarse en una determinada posición para ganar; el ejemplo más conocido es Tic Tac Toe (Tres en raya ó círculos y cruces), pero juegos como el Go del lejano oriente o los distintos tableros para los juegos del molino son buenos representantes de este grupo.

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El juego del Molino por su naturaleza de fichas y tableros que no representan nada concreto se les ubica también dentro de los juegos abstractos, como juegos de estrategia se agrupan entre aquellos que son tres en una fila y no posicionales (permite el movimiento de las piezas tras la colocación). Colectivamente se llaman a estos como: juegos Morris; en ellos participan dos jugadores cuyas partidas suelen durar entre diez a sesenta minutos, dependiendo del tamaño del tablero y número piezas, y la experiencia de los jugadores. El objetivo de este juego de mesa es conseguir que el contrario acabe con sólo dos fichas sobre el tablero o que no pueda realizar ningún otro movimiento. Para ello, hay que intentar mover las piezas propias para poner tres fichas en línea, lo cual permite apropiarse de una de las fichas del contrario.

El juego del molino 3

Las raíces del juego del Molino señala R. C. Bell que extienden hasta el antiguo Egipto y la Grecia de fines de la era del bronce, pero los restos atribuidos al juego siguen siendo de dudosa reflexión. Las primeras noticias reales en occidente sobre este juego se tienen en las obras de poeta romano Ovidio, a inicios de la era cristiana; y por ello podemos señalar que el ‘origen’ del juego dentro del mundo occidental se encuentran en la Roma imperial, donde era conocido como ‘Terni Lapilli‘ (Tres Piedras) y las fuentes medievales señalaban que era muy popular entre los soldados romanos. Ovidio lo menciona como un juego de mujeres, en su obra ‘El arte de Amar‘ señala:

Hay otro juego que divide una superficie en tantos cuadritos como meses tiene el año; sobre la pequeña mesa se ponen tres piedras en cada uno de sus lados, y vence quien los coloca en la misma línea. Aprende [mujer] estos juegos tan divertidos; es mal visto que una joven los desconozca, … No requiere gran talento el aprenderlos a la perfección; … Estos son los juegos que les permite la debilidad de vuestro sexo; los hombres se ejercitan en otros más esforzados, como el de la pelota, el dardo, el aro de hierro, las armas y el manejo de la rienda que obliga a caracolear al caballo.

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El Juego del Molino se popularizó en el medievo, especialmente entre los vikingos, en la península ibérica durante el siglo XIII y, sobre todo, en la Inglaterra medieval, donde se han encontrado grabados del juego en claustros de numerosas abadías y catedrales. En este periodo se multiplicaron sus reglas y variantes. Entre las referencias escritas de fines del medievo e inicios de la era moderna tenemos la descripción del juego en el Libro de los Juegos del rey Alfonso X de Castilla, llamado «el Sabio» y el escritor ingles William Shakespeare cita al juego en su obra ‘Una noche de verano‘ al decir la reina Titania en su encuentro con Oberón:

The nine men’s morris is fill’d up with mud; And the quaint mazes in the wanton green, For lack of tread, are undistinguishable. (El terreno de los juegos se ha embarrado y, por falta de uso, los laberínticos senderos apenas se distinguen invadidos de hierba).

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Otros nombres para el juego son: Patos en fila, Triple amenaza, Cowboy Checkers (Damas vaqueras), Ninepenny Marl (Nueve peniques de Marl), etc.; pero el con que más se le vincula entre los pueblos anglosajones y de alguna manera se vuelve el nombre genérico que agrupa estos juegos es: “‘tantos’ hombres de Morris“; donde con el ‘tanto’ suele indicarse el número de piezas por jugador y así tenemos las versiones de ‘Tres hombres de Morris, Seis hombres de Morris, Nueve hombres de Morris, etc.; siendo la palabra Morris de desconocido origen. Una de las propuestas hace referencia al nombre de un baile que era realizado durante ciertas festividades y eventos culturales propios del final de la edad media, en Inglaterra se le llamó a estas danzas campesinas las danzas morris, pero en otras partes de Europa eran conocidas como: moresca (Italia), morisca (España), o moresque, mauresque (Francia), donde también eran llamada la ‘danse des bufones‘, y donde los danzantes usaban trajes moros. La propuesta de otros estudiosos es que deriva de: marelles, morelles, o merelles (plural), que era una vieja palabra usada por anglos, franceses y latinos en el medievo para referirse a un evento de juegos de mesa, como serían hoy las ferias de circo, con sus puestos de juegos y apuestas; y aún en Francia al juego se le conoce como Merelle.

El juego del molino 6

La variante más simple, y posiblemente la original, se juega con tres piezas por jugador, pero hay variantes ‘clásicas’ de cuatro, cinco, seis, siete, nueve y doce piezas, y algunas más modernas o de origen africano que alcanzan de quince hasta dieciocho piezas por jugador. Distintas versiones o tableros se encontraban tallados en iglesias y castillos, indicando que hasta los escolásticos y monjas pasaban sus ratos jugándolo. Tableros tallados se han encontrado en los asientos de catedrales inglesas de Canterbury, Gloucester, Norwich, Salisbury, Chester y la Abadía de Westminster; y muchos de estos tableros se utilizaban agujeros, y no líneas, para representar las nueve intersecciones del tablero básico de tres peones, de ahí el nombre local de ‘Nueve Hoyos‘.

Un registro de 1699 de un tribunal del Reino Unido señala el castigo a dos hombres que tallaron la junta de nueve hoyos con un cuchillo en una iglesia, después de las oraciones de la noche. Como con muchos juegos, la prohibición a estos juegos alcanzó en los siglos siguientes gran importancia; tanto es así que a los puritanos de Nueva Inglaterra se les tenía prohibido todo tipo de juegos, que eran considerados para aquellos colonos una perdida de tiempo valioso; pero el juego de los Nueve Hoyos no sólo alcanzó las Américas desde el Reino Unido, sino que evolucionó en el ahora conocido juego de Tic Tac Toe o Tres en Raya y otros juegos similares como Othelo, Reversi, Conecte Cuatro, etc.

La capacidad de movimiento en el juego de los Nueve Puntos varia según versiones del juego; en algunas sólo se admite movimientos ortogonales y la conformación de tres piezas en línea en esas líneas ortogonales que unen los puntos; en otras que sólo son validas las alineaciones que pasan por el agujero central, permitiendo en este caso el movimiento entre las diagonales principales, y ello seguramente más cercano a la versión original. En occidente a este juego de tres peones por jugador se le llama generalmente: Tres hombres de Morris; pero ha tenido diversas variantes en el mundo; en China este juego era conocido como Yih (ganar) o como Liù Zu Qí (Luk Tsut Ki) (literalmente: El juego del grupo de seis) y según fuentes era jugado ya en los tiempos de Confucio por cerca del 500 a.C.; en Filipinas al juego se le conoce como Tapatan, en India es llamado Tant Fant, y no tiene fase de goteo (las piezas tienen posiciones iniciales definidas), y la alineación para formar tres en línea debe ser con el punto central; mientras que en Ghana el juego conocido como Achi usa el tablero de Tapatan, pero trabaja con cuatro piezas por jugador, y algunos se refieren al mismo como el Pequeño Molino Africano.

En México y el suroeste de los Estados Unidos hay una versión que permite el movimiento de las piezas a cualquier punto libre alrededor de una intersección, esto es no sólo en las horizontales, verticales y diagonales principales, sino entre las diagonales secundarias; así las piezas se comportan como el Rey del Ajedrez, a este juego local se le conoce como Picaria, y fue introducido a las poblaciones indígenas con la llegada de los españoles. Hay dos versiones, una donde las diagonales secundarias son sólo caminos de movimientos para mover las piezas; en la otra las intersecciones de las diagonales secundarias dan puntos validos para ubicar las piezas; en este segundo tablero es conocido en Europa como el Molino Africano, y para estar a la par de su compañero de menor tamaño usa cada jugador seis piezas.

El tablero cuadrado con diagonales principales seguramente deriva de la forma de tablero del juego original, que era un punto central rodeado por ocho puntos equidistantes, formando una figura que recuerda la rueda de un molino, y es de donde deriva el nombre del juego: el Juego del Molino. Variantes del termino para designar al juego se usan en otros idiomas lo describen de forma similar: Mulinello, Mulino (en italiano); Moulin (francés); Kvarn (suizo), Moinho (portugués), Mills(ingles), Mühle (alemán), Mylla (noruego), Mylly (finlandés), Mølle (danes), Moller (latín), Sujjua (india)…; o se usan palabras medievales como: Merrills (ingles), Merelles ó Morelles (francia), Smerelli (italia), …; hoy juegos con tableros similares al molino original aún se usan para entretenimiento en Kenia y Somalia donde se le llama Shisima, lo que hace suponer una vinculación con el antiguo Egipto, pero esto sigue siendo pura especulación, y a modo de ejemplo en Nueva Zelanda hay una versión originaria de la isla que usa el mismo tablero en forma de rueda con ocho rayos, pero usa cuatro piezas y es conocida como Mu Torere, pero entra en otra categoría de juegos, conocidos como juegos de bloqueo.

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La variante de nueve fichas es llamada más comúnmente: ‘Nueve hombres de Morris‘, y la que se considera la más interesante desde el punto de vista de la estrategia, siendo la más habitual en muchos países del centro de Europa, como Alemania, Austria o Suiza, donde aún sigue siendo un importante juego de mesa. El tablero de esta versión tiene un diseño al cual se le dio un significado especial como símbolo de protección contra el mal, diseño que entre los antiguos celtas era un simbolismo de la regeneración, que emana hacia fuera del centro, y los cuadrados encerados dentro de cuadrados representaban los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos y los cuatro vientos.

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Las variantes de doce piezas son más propias de África y gozan de gran popularidad entre la juventud africana; en Sudáfrica se usa el mismo tablero de la de nueve piezas, pero agrega cuatro líneas diagonales, el juego es considerado un deporte nacional y se le conoce como ‘Morabaraba‘. La variantes intermedias de cinco y seis eliminan el cuadrado externo del tablero de nueve; y en el caso de siete agregan una intersección central del tablero de seis piezas dentro de cuadrado interior.

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También de Nigeria, África, tenemos una versión ampliada del juego de los nueve puntos; usando un tablero de 5×6 (30 puntos o casillas) y donde los jugadores colocan doces piezas en forma alternada, y donde se busca formar tres el línea, pero sólo a lo largo de las filas y/o columnas; este juego recibe los nombres de: DaraDerrah o Doki; y existen variantes como el Bolotudu, Wali, Dala, que difieren en la forma del goteo preliminar, retiro de piezas al hacer un molino o en el tamaño del tablero.

El juego del Molino – Seis, nueve y doce hombres de Morris

El tablero más tradicional es el de nueve piezas por jugador; se compone de una cuadrícula con veinticuatro intersecciones o puntos. Cada jugador dispone de nueve piezas, u ‘hombres’, por lo general de color blanco y negro; pero basta con que las piezas tengan diferentes colores. El juego suele tener dos etapas, la primera de colocación de las piezas, llamada también el goteo; y la segunda, la etapa de mover y capturar piezas. Por lo general los jugadores deciden quien va primero, y luego se alternan el inicio en las próximas partidas.

Nueve hombres de Morris seis hombres de Morris

En la etapa de goteo cada jugador va colocando de forma alternada una pieza en el tablero; si un jugador hace una fila de tres piezas, ya sea horizontal o verticalmente, él puede eliminar cualquiera de las piezas del otro jugador del tablero de juego, a excepción de una pieza ubicada en una fila de tres del jugador contrario (salvo que no exista otra opción). Tras colocar las nueve piezas cada jugador, por turno puede mover uno de sus ‘hombres’ a una intersección vacía continua, a lo largo de la línea que une ambos puntos; las piezas no puede saltar otras piezas. El objetivo durante la segunda etapa es alinear tres de sus propias piezas en una línea recta; cada vez que hace una fila de tres, se suele decir que se ha ‘hecho un molino‘, el jugador saca una de las piezas del otro jugador fuera del tablero de juego, respetando la excepción de una pieza que se ubique en una fila de tres, salvo, por supuesto, que no haya más opciones.

Al principio del juego, es más importante colocar piezas en lugares versátiles a tratar de formar alineaciones inmediatamente, y cometer el error de concentrar las propias piezas en un área de la junta. Por lo general en la mayoría de las versiones del juego no es valido es repetir una misma alineación de forma consecutiva. Pero una estrategia usada es una vez formada una alineación de tres, en el siguiente turno el jugador puede sacar una de sus piezas de esta alineación y formar otra alineación diferente; así en los siguientes movimientos se alterna movimientos entre dos las alineaciones, eliminando en cada turno una pieza del contrario, este movimiento se conoce entre los juegos africanos como cabalgata o corrida del toro.

Un jugador no puede saltarse un turno, esto es que el jugador debe mover una de sus piezas de juego cada vez le toca el turno, incluso si esto significa que va a perder una de sus piezas en el siguiente turno. Gana el jugador que elimina siete piezas del contrario, o lo deja sin movimiento valido. Las repeticiones de movimiento están prohibidas, y si ocurre más de tres veces se señala que el juego ha quedado trancado y se define un empate.

En algunas reglas del juego se permite el vuelo; esto es que cuando a un jugador que sólo le quedan tres piezas, puede mover una de sus piezas a lo largo de una línea libre de piezas hasta un punto vacío no necesariamente continuo; esta opción se usa para alargar un poco más la partida y dar alguna ventaja a quien ya esta perdiendo el juego.

El juego Nueve hombres de Morris se distribuyó por el mundo durante la expansión del Imperio Británico; en India se le conoce como Char-Bhar (que traduce algo como: el baile de las niñas bonitas); en cuerno de África (Somalía) se le llama Shax (palabra somalí que traduce ‘tablero‘), siendo llamado también conocido en regiones cercanas como: Jar, Djelga, y en Lesotho se le llama Mororova. A diferencia del original europeo, en Shax si se forma una alineación de tres durante la fase de goteo; no se elimina una pieza opositora sino hasta que termina el goteo; si no se forman alineaciones en esta etapa, quien inicia el movimiento al finalizar el goteo es el jugador que empezó de segundo.

Doce hombres de Morris Sesotho Morabaraba

La versión más pequeña de Seis hombres de Morris se juega bajo las mismas reglas, al tablero original de nueve se le ha eliminado el cuadrado exterior, quedando un tablero con dieciséis intersecciones; este tablero también es valido para jugarlo con cinco piezas, reduciendo así la duración del juego, siendo conocido como Cinco hombres de Morris. En el caso de los Siete hombre de Morris se ubica una cruz dentro de cuadrado interno del tablero de seis, agregando así una intersección extra.

El tablero más común de Doce hombres de Morris usa el mismo de Nueve hombres de Morris, pero se han agregado cuatro líneas diagonales, permitiendo el movimiento de las piezas entres los puntos de las esquinas de los cuadrados del tablero. Esta versión, también de origen anglosajón, se distribuyó por el mundo durante el Imperio Británico. En la tradición del juego africano los peones del juego no son hombres, sino ganando (vacas o toros) que son cuidados por los jóvenes de hatos ganaderos, donde resultó muy popular entre la juventud de Sudáfrica, Botswana y Lesotho; donde recibe los nombres de Morabaraba, MlabalabaMmela, Muravava, Umlabalaba, y es llamada Tsoro Yemutwelve en Zimbabwe; todas palabras africanas que hacen referencia a un movimiento circular.

gran tablero de morris

Algunos expertos señalan que tuvo un origen independiente a la presencia de los colonos ingleses asentados en África, presentando la existencia de rocas talladas con casi mil años de antigüedad; pero otros estudiosos indican que estas juntas antiguas del juego corresponden realmente de otro juego, muy popular en las tierras africanas, el Mancala.

El problema con la versión de Doce hombres de Morris es que tras la fase de goteo, si no se forma alguna alineación que elimine alguna pieza del tablero, al final del goteo el juego queda trancado y hay que iniciar de nuevo; por ello los ingleses del siglo XIX suprimieron uno de las piedras en cada bando, esto es que se juega un molino de Once hombres de Morris en el tablero de doce. En Sri Lanka esta versión de Once hombres de Morris  se le da el nombre de Nerechi; pero entre los niños africanos hay un tablero modificado que elimina las líneas entre las esquinas de los cuadrados interiores y agrega una cruz en el cuadrado central, dejando una intersección vacía al finalizar el goteo; algo que es más propio de los juegos africanos (tras el goteo queda sólo una intersección libre), este tablero modificado se le conoce como Sesotho Morabaraba, siendo ‘sesotho‘ uno de los dialectos sudafricanos de Lesotho; reino africano que se encuentra enclavado completamente dentro de Sudáfrica.

Existe una versión de Doce hombres de Morris, que no hay que confundir con las versiones británicas y africanas anteriores, pero cuyo origen es más moderno; es una extensión del tablero de nueve, donde se le ha agregado un cuadrado extra en el exterior, y se conoce como el Gran tablero de Morris, teniendo este tablero treinta y dos intersecciones, y usa doce peones por jugador; pero también es extensible para ser jugado con quince peones.

El juego de los Nueve Puntos – Tres Hombres de Morris

El juego con tres piezas por jugador y nueve puntos o intersecciones es uno de los que más variables en reglas tiene. Se encuentra distribuido por todo el mundo con nombres distintos y sabores locales en la forma de jugarlo, siendo por su tamaño y reglas un juego recomendado para que los niños que inician la edad escolar (mayores de seis años) aprendan estrategia y lógica.

En principio en las versiones de occidente las normas no varían de las de sus hermanos mayores; se colocan las piezas por turno y luego se mueven una a una las piezas de la posición que ocupan a una vacía continua hasta lograr una alineación de tres puntos. Se agrega como norma complementaria que el punto central no puede ser usado en la fase de goteo; gana el primero que logre hacer una alineación, ya que elimina una pieza del contrario y lo deja con sólo dos. Repeticiones de movimientos tres veces seguidas indica que el juego ha entrado en un estancamiento y se termina declarando un empate.

La más simple de las versiones de los Tres Hombres de Morris es la tradicional inglesa (el juego de los nueve puntos) que establece que las piezas sólo se pueden mover en filas y columnas; y la alineación puede hacerse en cualquiera de las direcciones ortogonales que forman los puntos. La versión francesa conocida como Merelle permite el movimiento en las diagonales principales; la alineaciones de las piezas son posibles en las direcciones ortogonales y en las diagonales mayores del tablero.

Esta segunda versión se conocía entre los antiguos chinos como Yih o Liù Zu Qí (Luk Tsut Ki) y en Filipinas se llama al juego con el nombre de Tapatan. Los romanos lo conocían como Terni Lapilli (tres piedras) y estaba formado por nueve cuadrados ubicados en agrupación de 3×3; siendo el movimiento de las piedras y las direcciones de alineación se suponían las mismas que la versión francesa (no hay referencias escritas que lo confirmen si se jugaba al modo francés o al modo ingles).

 Tres hombres de Morris 1  Tres hombres de Morris 2
 el juego del molino  Bandera Brasileña

En India la versión Tant Fant no tiene fase de goteo, las piezas se ubican tres en un lado y las otras tres contrarias en el lado opuesto; la idea es formar una alineación que contenga al punto central. En Kenia el juego Shisima tiene exactamente iguales reglas, la única diferencia es que el tablero no tiene forma cuadrada, sino forma octogonal; posiblemente estas dos sean las versiones más parecidas a lo que pudo haber sido la versión original del juego del molino; un tablero circular, donde el centro es atravesado por cuatro rectas, dividiendo el circulo en ocho partes iguales, tras el goteo inicial, sin colocar una pieza en el centro durante el goteo, se debe lograr una alineación usando el punto central. Se han encontrado restos de este tablero en excavaciones arqueológicas y seguramente en algún punto de la historia del juego en Roma abandono su forma octogonal para ir a la cuadrada más tradicional y conocida.

 Tant Fant  Shisima

En México y el suroeste de los Estado Unidos se tiene la versión con más posibilidades de movimientos entre los juegos de los nueve puntos; jugado por los indios Zuni y es herencia de los españoles al llegar a las Américas. El juego es conocido como Picaria (de nueve puntos), no sólo se permiten movimientos horizontales, verticales y en las diagonales principales, también se permite los movimientos en las diagonales secundarias. Al igual que en otras versiones de Tres Hombres de Morris, no se puede colocar durante el goteo una pieza en el punto central. Dado el incremento en la capacidad de movimiento, se pone como condición complementaria que las alineaciones para ganar sólo se permiten a lo largo de las direcciones ortogonales (horizontales y verticales, no diagonales).

Existe una segunda versión de Picaria (que llamaremos aquí Picaria de trece puntos), para diferenciarla de la anterior), donde los puntos de intersección entre las diagonales secundarias también son puntos validos para mover las piezas, incrementando de nueve a trece las posiciones posibles para colocar y mover las piezas; se sigue jugando con tres piezas y se mantiene el criterio de sólo son validas las alineaciones en direcciones ortogonales; sin embargo, el incremento de puntos da la posibilidad de incrementar el número de piezas por jugador de tres hasta cinco, elevando así el grado de complejidad y estrategia.

Picaria 9 Picaria 13

Existe un tablero de Tres Hombres de Morris donde además las líneas horizontales y verticales se usan las diagonales secundarias; como en la versión inglesa y en Picaria, sólo se pueden formar alineaciones en las direcciones ortogonales; al juego se le conoce como Bandera Brasileña.

Los molinos africanos

Los pueblos de África son ricos en este tipo de juegos; sus versiones propias van desde las más simples de tres, cuatro y seis, a las mayores de doce. La gran característica de estas versiones africanas es que el tablero se llena prácticamente tras el goteo, limitando las posibilidades de movimiento y alargando la duración de los partidos, o provocando empates tras la repetición seguida de movimientos de las piezas. En las versiones más pequeñas al final del goteo sólo queda un punto o intersección vacía; recordando un poco el antiguo juego egipcio del Seega, donde tras finalizar el goteo quedaba sólo al agujero central. Salvo por ello, las normas generales siguen siendo las misma del Molino tradicional europeo, y no se requiere aplicar la norma de no usar el punto central en el goteo que usan los juegos más pequeños de tres piedras por jugador.

El primer juego que reseñaremos viene de Zimbabwe, donde tenemos la versión africana más pequeña de los juegos del molino; usa un tablero de siete puntos y tres piedras por jugador; tras terminar el goteo preliminar sólo queda un punto libre. Este juego difiere de otros molinos por la forma triangular de su tablero. El juego se conoce como Tsoro YeMaTatu o Tsoro YeMaMutatu. A diferencia de otros juegos además de movimiento de una pieza a la intersección libre vecina, este juego permite el salto sobre una pieza rival en la línea del salto, para alcanzar la posición libre, ello reduce la posibilidad del bloquear los movimientos de los jugadores, por ello sólo se puede ganar si se logra formar una alineación de tres, o en caso de alargarse mucho el juego, declarar un empate.

 Tsoro YeMaTatu  Achi
seega moderno2 gran molino africano 2

En Somalía y Etiopía se juega el Achi; este juego usa un tablero de Tapatan, pero cada jugador posee cuatro piezas o piedras en lugar de tres; al finalizar el goteo inicial sólo queda una intersección vacía. El Achi es también llamado el Pequeño Molino Africano. Una versión de mayor tamaño, conocida en Europa simplemente como el Molino Africano, o el Seega Moderno, usa el tablero mexicano de Picaria de trece (13) puntos; cada jugador dispone de seis piezas o piedras en la versión africana. Como su contraparte más pequeña, en la fase de goteo se llena casi todo el tablero hasta dejar sólo una intersección libre.

En este segundo tablero pueden darse las posibilidades de formar alineaciones de más de tres peones por línea; se pueden dar dos opciones en el caso de alineaciones de más de tres peones: a) no se retira un peón contrario, o b) como en otras versiones africanas no esta permitido formar alineaciones mayores de tres peones. Sí en un movimiento se generan dos alineaciones de tres al mismo tiempo, sólo se puede retirar un peón del contrario por turno o jugada, respetando la regla de no eliminar peones que formen parte de una alineación de tres, salvo que no haya más opciones. Extensiones de mayor tamaño permiten el incremento de los peones de seis a doce; este tablero se le llama el Gran Molino Africano y sigue las mismas reglas de sus hermanos menores.

Una de los más interesantes juegos tipo molino africano es el Derrah; pero también, según lenguas locales recibe los nombre de: Dara, Doki (caballo) o Dili, y es jugado por los pobladores de Nigeria. Su origen se ubica en el siglo XIX, posiblemente una extensión local de los juegos de Morris traídos por los colonos ingleses, o llegado del sur de Europa (Italia) y sus colonias en África, dado que en Italia se juega un equivalente conocido como Tria o Tris (Tres), que seguramente derivaba de la versión romana Terni Lapilli.

Derrah-Dara

El Derrah usa un tablero que recuerda el juego de los Nueve Hoyos o el romano Terni Lapilli; pero en el mismo hay un total de treinta intersecciones que son agrupados formando una cuadricula de 5×6, cada jugador tiene con doce piezas (conocidas como vacas o toros). Existen sin embargo algunas variantes en el tamaño; la versión de Sudan conocida como Dala (pastoreo) usa un tablero de 6×6; y entre los Tuareg (pueblos nómadas del Sahara que habitan entre Argelia, Libia, Nigeria yMali) el juego puede tener tableros de 5×6, 6×6 y 7×6; en cada caso se van aumentando tres piezas por jugador, esto es 12, 15 y 18, la más grande. Por lo general estos son juegos de gente ocupada en el pastoreo, y por ello suele ser jugados preferiblemente por los hombres, mientras que las mujeres, encargadas de las siembras, suelen jugar más al Mancala.

El Derrah, al igual que en otros juegos tradicionales del molino se van colocando las doce piezas de cada jugador, una a una, durante el goteo. Se pone como regla básica que no se pueden hacer alineaciones de cuatro o más fichas en filas y/o columnas (las alineaciones son sólo en direcciones ortogonales, las alineaciones en diagonales no cuentan), y se pueden dar tanto en la fase de goteo, como en la movimiento. Terminada la fase de goteo se pueden empezar a mover las piezas, una por vez a una casilla ortogonal vacía vecina; cuando se logra una alineación de tres piezas, el jugador puede retirar una pieza rival del tablero (siempre que esta no forme parte de una alineación de tres, salvo que no haya más opciones). Aún si se da la posibilidad de lograr dos alineaciones al mismo tiempo, sólo se puede retirar una sola pieza rival por turno. Gana quien deje con sólo dos piezas al rival. Al igual que en los juegos del Molino, si se logran hacer dos alineaciones de tres al mover una pieza de forma alternada entre dos posiciones continuas, se tiene lo que se conoce como galope, o hacer una corrida del toro; y es un movimiento que se considera ganador.

En algunas versiones nigerianas del Derrah no se permite hacer alineaciones de tres durante el goteo, esta regla se aplica generalmente entre las tribus Tuareg. En otras variantes una vez que se ha formado una alineación de tres, estas piezas no pueden moverse más en el tablero. En el Dala (pastoreo) se permiten el crear alineaciones de más de tres piezas, pero en ese caso no se eliminan piezas rivales, sólo se pueden eliminar piezas contrarias cuando se hacen alineaciones de tres piezas en filas y/o columnas. Durante la fase de goteo del Dala, los jugadores deben llenar primero las cuatro casillas centrales.

El Wali es otro juego similar al Derrah, y se le considera una variante del mismo, ya que usa el mismo tablero; su diferencia con el juego nigeriano es en la colocación de las doce piezas; en esta etapa no se pueden colocar dos piezas propias una al lado de la otra a lo largo de una fila o columna; el goteo dura en cada jugador hasta que no se puede poner una pieza sin romper la regla anterior, las piezas que no entraron en el goteo quedaron fuera del juego; terminada la fase de goteo viene la fase de movimiento que sigue las mismas reglas generales anteriores del Derrah.

El juego llamado Bolotudu, de inicios del siglo XX, usa el mismo tablero de Derrah, pero difiere de su antepasado nigeriano en la forma del goteo, dos piezas por turno, y no se permiten en esta etapa formar alineaciones de tres; terminado el goteo cuando se logra una alineación de tres en la fase de movimiento, la pieza del contrario que va ha ser retirada debe ubicarse dentro de la fila y/o columna donde se formó la alineación.

Las versiones de lejano oriente

Se suele pensar que versiones contemporáneas como el juego Pentagonia; diseñado por el canadiense Jacob Zunti al final del siglo XX, y donde se adapta el tablero de nueve puntos de una forma cuadrada al pentágono y usa doce peones por jugador son es cosa novedosa; lo cierto es que este tablero, reclamado con derecho de autor, era ya jugado como Taban Talatuji, una variante dentro de los muchos tableros existentes en Mongolia y otras regiones circunvecinas a la tierra de Gengis Kan. Adaptaciones similares en forma de triángulos con-céntricos, hexágonos y octágonos han existido desde mucho tiempo en estos pueblos de las estepas asiáticas, entre Persia, China y Siberia. Se señala así la existencia de una versión persa que se jugó en el periodo sasánida, en los tiempos donde coexistía con el imperio Bizantino y antes del surgimientos de los grandes califatos; es según las crónicas un juego para cuatro jugadores, y tenía uno de los tablero más grandes conocidos; con 64 intersecciones.

 Triagonia  Pentagonia
Hexagonia  Octogonia

El tablero donde se remplazan los cuadrados del tablero de Morris por triángulos, y para seguir la comparación, lo llamaremos Triagonia, se jugaba en el siglo XIX en Wiltshire (Inglaterra) con seis peones cada jugador, y era conocida como: Sixpenny Maddell (Seis peniques de Maddell); pero en Mongolia usa ocho peones. Similar ocurre con las versiones hexagonal (Hexagonia) y octogonal (Octogonia), que en occidente se jugaría con quince y veintiún peones, en oriente se juegan con diecisiete y veintitrés; esto es que los tableros al finalizar el goteo tendrían sólo dos espacios vacíos para iniciar los movimientos; según este criterio al tablero de Pentagonia le corresponderían realmente catorce peones por jugador, pero cosa rara, los pueblos orientales también lo juegan con doce piezas cada jugador.

Un segundo tipo de tablero que fue patentado también a finales del siglo pasado por FX Schmid, la firma alemana de juegos de mesa y cartas, y diseñado por Genannt Nicht está conformado por cinco cuadrados que se conectan las aristas de cuadrado inferior con los puntos medios del superior; este juego es para siete peones y se conoce como Extratour (Viaje extra). Pese nuevamente a la existencia de un derecho de autor por la firma alemana, realmente esta idea no es nueva; el tablero más simple formado por dos cuadrados circunscritos se conoce en Mongolia como Altan Xaraacaj y se juega con tres peones por jugador, siendo entre los locales su versión de Tres hombres de Morris. Conforme se agregan nuevos cuadrados externos, se incrementa en dos el número piezas a los jugadores, manteniendo así un total de sólo dos espacios libres al final del goteo; según este criterio la junta de Extratour se jugaría en oriente con nueve peones y no siete; en occidente la mayoría de los tableros de Morris tras el goteo quedan seis puntos vacíos, en concordancia con los puntos vacíos del juego Nueve hombres de Morris.

 Altan Xaraacaj  Extratour
 estrellas

Un tercer tipo de tablero en Mongolia son aquellos que toman las formas de estrellas de tres, cuatro (el mismo Molino Africano), cinco y seis puntas; que son jugados por cuatro, seis, siete y nueve peones por jugador respectivamente; por lo general en las versiones mongoles estos tableros tras el goteo terminan con uno o dos puntos vacíos; se sugiere sin embargo dejarlos con tres a cuatro intersecciones vacías.