Cosmogonia (9) La multitudinaria descendencia del Océano (Los Oceanidas o Potamoi)

A diferencia de sus hijas, los hijos varones de Océano y Tethys no tuvieron gran importancia o suerte; por lo general se vieron sometidos a los designios de los dioses, y tuvieron que soportar que muchas de sus hijas (las nayades) fueran violadas por los mismos, sin poder hacer mucho por salvar o vengar el honor de tales deshonras.

oceanidas

Los ríos de Grecia y sus historias

Aqueloo era uno de los ríos más importante de Grecia era hijo de Océano y Tethys, o en otras versiones de Océano y Gea. La razón de esta segunda ascendencia se debe a las representaciones más comunes del río; un ser con cuerpo de toro con rostro humano; pero en otras es un hombre con rostro de toro, similar al minotauro; y donde el toro era un animal sagrado de la diosa de la tierra. Como todos los ríos, se le suele poner la piel verde, o verde-azulada (cían). El poeta Hesiodo señala que Poseidón volvió a Aqueloo el príncipe (gobernante) de todos los ríos, en parte de ello por ser el río más grande de agua dulce en Grecia, y era a menudo representado como el dios del agua dulce en general. Su mito más importante es la disputa con Heracles/Hercules por la mano de la princesa Deyanira, hija del rey Eneo que gobernaba la región de Calidón, donde el río fluía, y cuyas inundaciones y sinuosidades alteraba constantemente los limites de la región, provocando con ello muchas disputas entre los lugareños. Según la leyenda, Deyanira estaba prometida al dios del río, pero cuando el pretendiente hizo su aparición, primero como toro, luego como serpiente y finalmente como hombre con cabeza de buey, por la cual escurría agua como quien sale de una piscina, la chica solo sintió terror. La hermana de difunto Meleagro (quien mato al terrible jabalí de Calidón, con ayuda de la heroína Atalanta) se negó a desposar a tal pretendiente, y tuvo la ayuda del mayor y más fuerte héroe del momento; Heracles disputó con el río la mano de la chica y lo venció cuando Aqueloo se transformó en toro y atacó al héroe, el héroe le rompió uno de sus cuernos.

Aqueloo

Aqueloo vencido cedió la mano de la princesa, pero el río luego tendría amores con Perimela (hija de Hipodamante), o en otras versiones con Perimede, una hija de Eolo, (uno de los hijos de Heleno, padre de todos los pueblos griegos, y no confundir con el hijo de Poseidón, señor de los vientos de igual nombre). Perimede tuvo entre sus hermanos a reyes tan importantes como: a Creteo (el abuelo de Jasón), Sísifo (quien quiso engañar a Hades y fue castigado a cargar una piedra por la eternidad), Deyoneo (el suegro de Ixión), Salmoneo (quien intentó igualarse en Zeus y este lo mato con un rayo), y Atamante, entre otros. Según el mito Perimela fue lanzada de un risco, cuando su padre descubrió sus amores con el dios río. Aqueloo la cogió al vuelo evitando que se estrellara. Suplicó a Poseidón que no dejara que la joven muriese y que le permitiera abrazarla eternamente. Perimela se convirtió entonces en una de las Equínades, islas que se encuentran en la desembocadura del Aqueloo, rodeada continuamente por los brazos de este río.

Aqueloo - sirenas2

Las Equínades fueron el sitio de refugio de quienes escapaban de maldiciones; uno que se ocultó en las islas recién formadas en el delta del río fue el matricida Alcmeón, quien mató a su madre por ser la causante de la muerte de su padre. Según los mitos ya han transcurrido varias generaciones, y producto de la maldición del collar de Harmonía ha provocado la caída de la familia de Cadmo, los hijos se han disputado el trono, siendo la historia de Edipo casado sin querer con su propia madre una de las más grandes tragedias griegas. Dos hijos de Edipo disputan ahora el trono de Tebas; Eteocles niega respetar el acuerdo con Polineces, de reinar cada uno un año; Polineces se refugia en Argos con el rey Adrasto; quien apoya a Polineces en su reclamo del trono tebano. Para ello se forma un ejercito dirigido por siete caudillos, entre ellos Anfiarao, quien se negaba a participar, pues como adivino predecía su muerte. Polineces convence a Erifila, la esposa del caudillo, a cambio del collar de Harmonía. Anfiarao muere como estaba predicho, mientras Polineces y Eteocles de matan mutuamente en duelo. Alcmeón cobra venganza por al muerte de su padre, sabiendo que la culpable es su madre y escapa; llega a la corte del rey Fegeo casa con la hija del rey, Arsínoe, y le regala el collar maldito; pero no puede descansar y por su matricidio es perseguido por las Erinias (Furias). El oráculo le indica que sólo puede escapar de las furias si llega a una tierra creada después la muerte de su madre; estas eran las Equínades. Su suerte no termina aquí, abandona a su esposa, pero el río Aqueloo le da a su hija Calírroe (se aclara que hubo varias ninfas y princesas con este nombre; entre ellas una oceanide de igual nombre fue amante del gigante Crisao y madre de otro gigante, Gerión), pero debe entregar como dote el collar maldito; Alcmeón regresa a la corte del Fegeo, pero no logra cumplir sus planes, el rey lo captura y ordena su muerte por traición. Calírroe, ya con dos hijos de Alcmeón, Acarnán y Anfótero, pide ayuda a los dioses para vengar a su marido y estos son convertidos en adultos y van al reino de Fegeo, matando al rey y todos sus hijos. Los hijos de Calírroe escapan de la furia de la población y entregan el collar al templo de Delfos, terminando así con la maldición del collar.

Otra de las hijas de Aqueloo fue la ninfa Dirce, quien también estuvo envuelta dentro de la maldición de collar de Harmonía. Según los mitos esta ninfa desposo a Lico, quien gobernó Tebas como regente y luego como tirano. Se cuenta que Lico y Nicteo llegaron a Tebas cuando reinaba Penteo, esposo de Ágave, hija de Cadmo. Pero Penteo no duró mucho en el trono, un nuevo culto, el iniciado por Dioniso un sobrino político (hijo de Semele, hermana de Ágave), provocó la muerte de Penteo, y el trono fue asumido por Polidoro, otro de los hijos Cadmo; quien estaba casado con la hermana de Nicteo y Lico. Polidoro muere y debe heredar su hijo Lábdaco, pero este muere y su hijo Layo, aún niño es el heredero. Es entonces que Nicteo asume el trono. Antíope, hija de Nicteo, queda embarazada de Zeus, la chica huye ocultándose en la corte del rey Epopeo. Nicteo no soporta la ida de su hija y muere; dejando la regencia a su hermano Lico y pidiéndole que recupere a su hija. Lico conquista el reino de Epopeo, matando al rey y trayendo a su sobrina, dejando a los hijos de la joven, los gemelos ZetoAnfión abandonados en el monte Citerón. Antíope termina como esclava de Dirce. Años después logra escapar, recuperar a sus hijos, y estos vengan a su madre, tomando el trono de Tebas y atando a Dirce a un toro, quien la arrastra por el campo hasta morir. Según los mitos, donde su cuerpo terminó surgió una fuente que lleva su nombre.

sirenas

Las hijas más famosas de Aqueloo fueron, sin embargo, las Sirenas; la madre es alguna de las Musas, aunque ninguna de las candidatas se atribuye o acepta ser la ascendiente de tales seres quiméricos, delineados con cuerpo o piernas de ave y rostro humano, pero que el siglo IX fueron descritas como seres pisciformes, mitad mujer, mitad pez, más similares a las antiguas nereidas y posiblemente debido a la confusión de sus mitos. Una de las historias señala que eran ninfas con cuerpo humano y siervas de Demeter, cuando fue raptada Perséfone, la diosa de la agricultura transformó a las ninfas en aves con rostro humano y las envió a buscar a su hija; estas volaron hasta que se cansaron y se establecieron en la isla de Anthemusa (que los expertos señalan que pueden ser la isla de Capri o la isla de Ischia en el golfo de Nápoles). Las sirenas suelen ser citadas en tríos, pero sus nombres variaban según la región donde se las adoraba; entre los registrados se incluyen: (1)Agláope (bello rostro), (2) Telxiope (aclamadora), (3) Telxínoe (encantadora), (4) Pisínoe (persuasiva), (5) Parténope (voz de doncella), (6) Ligea (entonada), (7) Leucosia (blanca, pura), (8) Molpe (canto) y (9) Teles (perfecta), entre los más comúnmente citados.

Las Sirenas aparecieron en varios mitos como seres terribles que seducen a los marinos con sus cantos y los atraen hasta ellas para devorarlos; y al menos se sabe de dos naves que sobrevivieron a sus encantos; la primera fue la nave de los Argonautas, cuyos cantos fueron ocultados por la voz de Orfeo, quien viajaba con los marinos. La segunda fue la nave de Odiseo; quien puso cera en los oídos de sus hombres y se ató al mástil para escuchar los cantos y no poder ser llevado por los mismos. Se sabe que ese fue el final de aquellas criaturas devoradoras de hombres, que viendo que un mortal se resistía a sus cantos se lanzaron a la aguas del mar y se suicidaron. Los restos de Parténope llegaron a la costa y fueron enterrados, sobre sus restos se construyó luego un templo y finalmente una ciudad creció a su alrededor, hoy la ciudad de Nápoles; pero también se dice que los restos de aquellas criaturas son tres pequeñas islas en la costa suroeste de la región de Campania, ahora nombradas como: Licosa, San Pedro y La Galetta.

Inaco

Inaco reinaba en Argos, una ciudad del Peloponeso. Los mitos dicen que ante su pasividad ante los dioses terminó perdiéndolo todo. Su hija Io fue reclamada como sacerdotisa por la diosa Hera, pero Zeus se prendó de la joven y la rapto, ello provocando la furia y venganza de la diosa, e hizo que la joven escapara hasta que terminó en Egipto y se volvería madre de una línea real que acabaría finalmente en Perseo y Dioniso. Eris (la diosa de las disputas) intervino y volvió la pasividad de Inaco en odio a los dioses, ello provocó que Zeus cansado de sus reproches lo transformara finalmente en el río de la región de Argólide en el Peloponeso que pasa por la ciudad que reinaba. Las mala suerte de Inaco no terminó, participó en la disputa por la región entre Hera y Poseidón; de la cual fue juez junto con sus ríos tributarios los ríos Asterión y Cefiso. Cuando el jurado dio la región a Hera (varias hijas de Asterión habían sido nodrizas de la diosa), Poseidón dado que no podía provocar otra inundación, como ocurrió en la región de Ática, con su disputa con Atenea; castigo a los tres ríos privándoles del agua, y sólo tendrían curso cuando lloviera.

ladón

Otros ríos importantes de la región del Peloponeso fueron: Eurotas y Ladón. Eurotas fue padre de la ninfa Esparta quien desposo al rey Lacedemon (hijo de la pleyade Taigete y Zeus), ambos serán padres de Euridice, quien casa con el rey Acrisio (un descendiente de Io) y quienes serán padres de Dánae, la madre de Perseo. Por su parte Ladón fue el padre de la ninfa Dafne. Según los mitos cuando joven Eros recibió de su madre Afrodita el arco y las flechas, Apolo se burló diciendo que hacía un niño con tales armas.

Dafne

Eros se vengó disparando en el dios una flecha dorada cuando conoció a la ninfa Dafne, provocando un amor enardecido por la chica; pero lanzó una flecha de plomo en la joven, quien con solo ver al dios sintió tal repulsión, y huyo en veloz carrera perseguida por el dios de las artes. Antes de que Apolo la agarrara, Dafne pidió ayuda a su padre, quien la transformó en el árbol de laurel; desde entonces a los ganadores de competencias deportivas y artísticas el dios los premia con una corona de ramas de laurel.

Siringe

Otra hija de Ladón fue Siringe; esta ninfa fue acosada por el dios campestre Pan, ante los avances del dios de los pastores, la ninfa fue transformada por su padre en las cañas que crecen en sus orillas. Pan cortó las cañas e hizo la famosa flauta que lleva el nombre de dios, pero que también se conoce como siringe. Otra de las hijas de Ladon mencionada en los mitos es Telpusa, diosa de una pequeña fuente que nutre a la ciudad del mismo nombre, es conocida también como una diosa de la primavera.

Peneo

El mito de Dafne se confunde con el de otra nayade, Cirene, nieta del río Peneo, en la región de Tesalia. Según los mitos el río Peneo le quitó a su hermano, el río Escamandro (río que alimentaba la ciudad de Troya) a su novia, la ninfa Creúsa (no confundir con la primera esposa de Eneas, o con la segunda esposa de Jasón, ambas de igual nombre). Fruto de esa unión tenemos a Flegias, quien se volvería rey de los Lapitas.

Cirene

Hijas de Flegias fueron Cirene y Coronis; ambas amantes de Apolo. A Cirene no le gustaban las labores femeninas y prefería labores del campo y la caza, defendiendo a su rebaño de ovejas contra un león, atrajo la atención de Apolo, quien se enamoró de la ninfa por su valor y la secuestró llevándola hasta Libia (África); fruto de esa unión fue el dios Aristeo, quien regresó luego a Grecia y se estableció en Beocia, donde enseñó la apicultura (cría de abejas). Aristeo persiguió a la ninfa Eurídice, amada de Orfeo, pero esta en su huida piso una víbora que la mordió, provocando su muerte, causa por la cual Orfeo desciende a los infiernos a buscar a su amada.

Coronis

Coronis también fue amada por Apolo; quien deja a un cuervo (eran de plumaje blanco en ese entonces) para vigilar a la chica. Según los mitógrafos la joven, ya embarazada del dios, se enamora de un joven de la región; Apolo es avisado por un cuervo (que hasta entonces tenía las plumas blancas), la furia del dios fue tal que volvió negras las plumas del ave, para indicar que es un portador de malos augurios; y lanzó flechas contra la joven que lo traicionó matándola, luego haciéndole una cesaría extrae el fruto de sus entrañas. El niño sería Asclepio/Esculapio; el dios lo puso en manos del centauro Quirón para su cuidado, y el niño se volvería dios de la medicina.

asopo 2

Asopo fue un dios río que tenía la peculiaridad de gobernar dos causes de agua, uno en la región de Beocia (centro de Grecia) y otro en el Peloponeso. La explicación de esta peculiaridad es que ambos causes desembocan en el golfo de Corinto. Fuera de esta peculiaridad, se cuenta que Asopo cansado de las violaciones de los dioses a sus hijas, en una oportunidad encontró a uno acostándose con una de ellas, furioso se lanzó contra el dios, pero para mala suerte resultó ser Zeus, quien en un momento de desconcierto se vio obligado a escapar, pero apenas alcanzó la montaña pudo atacar ahora al río; quien retrocedió ante los rayos que lanzaba el padre de los dioses; desde entonces Asopo fluye tranquilo y calmo, y en recuerdo de aquello todavía en sus aguas se encuentran pequeños trozos de carbón.

rios de grecia

Las hijas de Asopo con su esposa, la nayade Metope, una hija de su hermano Ladón, fueron en su mayoría raptadas por los dioses, ante instigaciones de Afrodita, algún pleito tendría con el dios río que no se aclara en los mitos. Así entre las muchas hijas de Asopo se pueden citar a: Córcira y Salamina que fueron raptadas por Poseidón y llevadas a la islas que tomarían su nombres; Egina, quien fue amante de Zeus y puesta como señora de la isla homónima; Sinope y Tespia, raptadas por Apolo, con la primera sería madre de Sirio, rey de Siria, la segunda daría nombre a una ciudad en la región de Beocia; Harpina y Tanagra fueron raptadas por Ares, y finalmente citamos a Tebas, quien se volvería esposa de Zeto, mientras gobernaría la ciudad de Cadmea (la fundada por el héroe Cadmo), pero que sería renombrada por su ahora esposo por el nombre de la ninfa, nombre con que aún se conoce a la ciudad en la actualidad.

alfeo

Alfeo era un río de Peloponeso, se enamoró de la ninfa Aretusa, quien era seguidora de la diosa Artemisa. Cuando el río la persiguió, la diosa convirtió a la chica en fuente, que escapó por el submundo y brotó de nuevo en la isla de Ortigia frente a la ciudad de Siracusa (en Sicilia). Alfeo se negó a renunciar su deseo por la ninfa y se mezcló con sus aguas; tanto es así que se dice que si se lanza una moneda en el río (en Grecia), esta aparece en la fuente (en Italia).

Eveno era un río en Etolia; el centauro Neso hacía de barquero en el lugar donde su cause era más caudaloso. Deyanida, la ultima de las esposas mortales de Heracles quiso cruzar el río, pero el centauro deseó a la mujer y la secuestró. Heracles mató al centauro con una de las flechas envenenadas con las sangre de la Hidra. Antes de morir, el centauro le dijo a Deyanira que conservara su sangre y cuando su marido dejara de amarla la untara en la ropa del mismo para recobrar su amor, así el centauro engañó a la joven, quien cuando sintió que el amor del héroe declinaba unto la sangre en la túnica del héroe y ello le provocó una muerte lenta al quemarle la piel. La chica al ver lo que provocó se suicidó. Por su parte Neso murió en las orillas del río Eveno y desde entonces sus aguas tomaron un olor putrefacto.

Los grandes ríos fuera de Grecia

Si bien muchos ríos fuera de sus fronteras eran conocidos por los griegos gracias al comercio de la antigüedad, eran mencionados más como referencias geográficas de los pueblos que habitaban en sus desembocaduras, dado que eran desconocidos en sus extensiones río arriba. Una de las leyendas que más toco este aspecto fue el regreso de los Argonautas a su punto de partida. La primera y posiblemente la versión más segura es la sugerida por el historiador clásico Herodoto; esto es que partiendo de Grecia, cruzando el Helesponto y el Bósforo hasta alcanzar el mar Negro, bordeando la costa norte de Anatolia hasta alcanzar el reino del rey Estes; y luego los Argonautas regresaron marcha para atrás por donde habían venido.

Pero escritores y poetas posteriores que tuvieron en sus manos esta leyenda se vieron influenciados por los grandes poemas de Homero, y con ello su deseo de incluir a las sirenas, cíclopes y otros monstruos míticos. La versión más conocida es la correspondiente a Apolonio de Rodas, en ella aparece que el regreso se dio entrando por el delta del río Istro, que era el río que nace en los Alpes y atraviesa las tierras al norte de los Balcanes. Su nombre moderno es Danubio, río vinculado entre los pueblos celtas a la diosa madre Dana, de quien descenderían todos los dioses celtas; y donde los celtas veían en las fuentes de ese río el origen de su cultura, que se expandió por toda Europa nor-occidental, llegando hasta las islas británicas donde se asentaron finalmente estos dioses.

Istro

La versión de Apolonio señala que a su regreso de Colquida, los argonautas evitando las paredes que se cierran y aplastan las naves (el Bósforo) optaron por entrar por el delta del Istro y subieron hasta llegar al pie de los Alpes, según la historia el río conectaba con el mar Adriático, de ahí llegaron a las costas del norte de Italia, subiendo ahora por el Eridano; que según los mitos era el río donde el imprudente Faetón cayo de los cielos, y sus aguas aún hierven, y por tal motivo se hunden bajo tierra y llegan a Estigia, aumentando aún más la niebla del lugar.

Eridano

El Eridano a sido relacionado con varios ríos del mundo, pero suele ser vinculado con más frecuencia con el río Po del norte de Italia; pero en esta versión se pone al Po como uno de los tres brazos del río; los otros dos eran el Rin que viaja al norte y el Rodano que se mueve al sur; mientras que el tronco principal del río recorría Hiperboría, una región más al norte de Tracia (los Balcanes) y que los griegos asumían era el norte del mundo; y por eso el Eridano también se vinculaba con el Danubio.

Tanais

Bajando ahora por el Eridano que va al sur (el Rodano) llegan al mar Liguria, y empiezan a navegar por la costa occidental de Italia, pasado por la desembocadura del río Tiber (que bañaría luego la futura ciudad de Roma); hasta alcanzar los peligros que antes recorrió Odiseo (las sirenas, Escila y Caribis, y los cíclopes). Luego se mueven al sur y terminan atrapados en el lago salado de Tritonis (la hija del dios Tritón y la oceánide Libia, o donde reinaba la misma océanide Libia), y que los historiadores ubican en las costa de Túnez. El lago según las temporadas de lluvia y sequía de la región se unía o se desconectaba al mar. Tras salir con la ayuda del dios Tritón, que abrió un paso entre las aguas del lago y el mar que baña Libia (África), los argonautas siguen camino a Grecia, haciendo una parada en Creta, donde tienen que vencer a Talos (un androide gigante creado por Hefesto para proteger la isla); antes de alcanzar finalmente las costas Griegas.

Borístenes

Otra versión es la de Timeo de Tauromenion quien creía que los Argonautas habían subido al norte por el Tanais (el actual río Don que baja desde las estepas rusas) o por el Borístenes (hoy el río Dniéper que baja por Ucrania) y donde algunos mitos ubican su desembocadura cerca de Táuride (Crimea), lugar donde fue llevada la princesa Ifigenia tras ser rescatada del sacrificio por Artemisa. Según esta versión habrían llegado al mar Báltico (al Océano), donde bordeando las costas del norte de Europa, alcanzaron la desembocadura del río Tartessos (Guadalquivir) y donde Herodoto ponía a una de las primeras grandes civilizaciones antiguas (de igual nombre), luego entrando por la columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar), de ahí hasta las costas de Italia y repitiendo luego la propuesta de Apolonio.

Fasis

Una propuesta totalmente diferente era dada por Hecateo de Mileto que asumía que habían entrado por el río Fasis (hoy río Rioni), que nacía en los montes Caucáseos (donde ataron a Prometeo) y que descargaba sus aguas en el reino de Colquida, donde reinaba Eetes, quien había recibido el vellocino de Frixo cuando llegó montado en el lomo del animal. Según esta versión el río llegaba hasta el mar Caspio (que asumían unido al Océano como un gran golfo), y de ahí bordeando Asia recorrerían el sur de India, Persia, Arabia (pasando por las desembocaduras del Ganges y el Indo de India, y las del Eufrates y el Tigris que nacen en Anatolia y bajan por Asiria creando la región fértil entre ríos llamada Mesopotamia; para finalmente entrar por el sur de Libia (África) subiendo por el Nilo para regresar a Creta y a Grecia.

Hidaspes

Uno de los tributarios del Indo fue el río Hidaspes (como lo llamaban los griegos, pero cuyo nombre en esas épocas era río Vitastá y hoy se le llama río Jhelum); el Hidaspes corría por la actual Cachemira, en India, y fue un río que se opuso a la campaña de Dioniso en oriente; se dice que en plena batalla el río elevó sus aguas, arrastrando y matando a griegos e indios por igual. La hijas de este río, conocidas como ninfas hidapidas se volvieron acompañantes del dios del vino.

halis

Otros ríos citados por los griegos en Anatolia son el río Terme (Termodonte), (hoy conocido como río Yesilirmak, el río Verde) y su vecino al oeste es el río Halis (llamado hoy río Kizilirmak, el río rojo), entre las aguas de ambos ríos se ubicaban a las tierras de las míticas Amazonas. Las crónicas señalan que el rey libio Creso consultó al oráculo de Delfos si debía cruzar el río Halis e ir en conquista al oriente. La respuesta del oráculo era que si cruzaba el río destruiría un gran reino; el rey confiado en la respuesta de la pitonisa cruzó la frontera marcada por el río y su reino cayo ante Ciro el Grande; el oráculo no se equivocó, simplemente no dijo cual reino caería.

Sangario

Más al este, en la región de Anatolia conocida como Frigia desciende al mar Negro el río Sangario (hoy río Sarkaria); famoso por ser el lugar de culto de la diosa local Cibeles. Según los mitos ocurrió que Zeus estando dormido en los cielos tuvo una polución nocturna y sin querer su semen cayo a la tierra, fecundando a la diosa Gea/Gaya; de quien nació Agdistis; un ser hermafrodita que habitaba el monte de igual nombre. Los dioses viendo esta criatura y temiendo su poder de fecundación lo castraron, y la parte femenina se volvió la diosa Cibeles.

cibeles

Los genitales masculinos fueron enterrados y de los mismos brotó un árbol de almendro. Nana, una nayade, hija del río Sangario comió de las frutas del árbol y fue fecundada, naciendo el joven Atis, a quien la ninfa abandono y este fue criado por unos campesinos. Cibeles se enamoraría del chico ya adulto, pero los padres adoptivos del joven, quien era muy atractivo, pretendían desposarlo con una princesa de una población cercana; por ello Cibeles se aparecería en la boda enloquecería la joven amado; quien se auto castraría y moría por tal acción. Cibeles lo transformó en un pino siempre verde. Los mitos ponen a Sangario también como el padre de la reina Hecuba, la esposa de Priamo, el rey de Troya.

Ascanio

En la costa sur del mar de Marmara (entre el mar Egeo y el mar Negro), en una región llamada Misia, se encuentra un pequeño río y lago, conocido en tiempos de los griegos como río Ascanio; cuando los argonautas tuvieron que hacer una escala en las costas de Misia, el joven Hilas, escudero de Heracles, bajo de la nave para recolectar agua y fue raptado por las ninfas de la laguna, por más de que Heracles buscó al chico, nunca lo encontró; había sido arrastrado por las nayades a lo profundo del lago.

Escamandro

En las costas de Asia menor tenemos al dios río Escamandro (hoy río Karamenderes) y cuyas aguas abastecían a la ciudad de Ilion (Troya). Cuando Aquiles furioso por la muerte de Patroclo atacó a los troyanos y mato a cuantos pudo, las aguas del río se vieron cubiertas de sangre y cadáveres; ello enfureció al dios del río quien elevó sus aguas para ahogar al héroe; la diosa Hera envió a Hefesto a contener con su fuego al caudaloso río, quien al ver hervir sus aguas retrocedió.

cebren

Otro río cerca de Troya fue el Cebrén; que bajaba desde el monte Ida (Turquía) y era un tributario del Escamandro. Dos de sus hijas estuvieron vinculadas de príncipes troyanos. Hesperia fue perseguida por Ésaco, un hijo de Príamo y Arisbe (una de las tantas concubinas). El chico había predicho cuando Hecuba estaba embarazada de París que este hijo era un tizón encendido que incendiaría toda la ciudad de Troya y habría que matarlo en cuanto naciere. Volviendo a Hesperia, la ninfa escapando del príncipe fue mordida por una serpiente y murió. Tal dolor provocó su muerte a Ésaco que se arrojó al mar, y los dioses lo transformaron en un somormujo (una especie de garza).

París como indicaba el oráculo fue abandonado en el monte Ida, pero se salvó y fue criado por las ninfas del mismo, volviéndose pastor en el monte. Estando ahí fue consultado por las diosas Hera, Atenea y Afrodita, de cuál era la más hermosa y su decisión sería luego la causa de la caída de Troya. Ya adulto el chico participó en unos juegos que hacía cada año Príamo en honor a su hijo, supuestamente muerto, y tal fue su habilidad que gano los juegos y el premio de un gran toro. Pero esto no le gustó a los otros hijos del rey, que lo atacaron al sentirse vencidos por un campesino. París salvó la vida cuando su hermana Casandra, la vidente, reveló su ascendencia. Así París volvió al palacio real, con su primera esposa, la ninfa Enone, hija de Cebrén; Cuando París quiso acompañar a sus hermanos a Grecia, Enone le avisó que no navegase con sus hermanos, pero no pudo persuadirlo, y le dijo entonces que acudiese a ella cuando fuese herido, pues nadie más podría curarle, regresando ella a Ida y llevando en su vientre a Corito. París en Grecia conoció a Helena y cobrando la deuda que tenía con Afrodita, secuestro a la reina de Esparta. Años después, en plena guerra, Enone envió a su hijo con su padre. París consideró a Corito un rival y lo mató sin saber que era su hijo. Cuando finalmente París es herido en la guerra por una flecha, volvió al monte Ida y suplicó a Enone que le curase, pero ésta, despechada, se negó y París murió. Algunos cuentan que más tarde Enone se arrepintió de no haberle curado y se suicidó arrojándose en la pira funeraria del amado.

Enone

Más al sur, otro río en Fenicia (Líbano) también elevaría sus aguas, pero no por la acción de la rabia, sino movido por el amor, enamorado de su hermana, la ninfa Melibea (dulce ganado), que reinaba en esas tierras, el río Orontes inundaría las planicies para volver fértil aquellas desérticas tierras. Y justo en esas tierras se establecería luego la ninfa Beroe, que es incluida como una de las Oceanides, pero que la tradición la pone más comúnmente como una hija de Afrodita (Astarte/Istar entre los lugareños) y el dios local Adonis. Donde se asentó la ninfa surgió luego una ciudad que aún lleva su nombre, Beirut.

Acis

En Sicilia, la isla de los cíclopes, tenía su cause el río Simeto, el río principal de la isla (no el más grande, se aclara); su hija, la náyade Simetis tuvo amores con el dios pastor Fauno y fruto de esa unión fue el joven Acis. Enamorado el chico de la nereida Galatea, quien también era pretendida por el cíclope Polifemo, provocó que este último lo intentara matar lanzándole una gran roca encima, para evitar ser aplastado el chico se convirtió en un arrollo; pero algunas fuentes señalan que fue la ninfa quien pidió a Poseidón que volviera la sangre del chico muerto en río; justificando así sus rojas aguas.

Otros ríos del Sicilia, además de Simeto y Acis, fueron: Anapos y Crimiso. Las hijas de Anapos, Cyane (azul) y Ortigia (roca de las gaviotas) se establecieron en donde hoy se ubica la ciudad de Siracusa; Cyane se volvió una fuente ante del dolor del rapto de Perséfone, la chica era una de sus niñeras; mientras que Ortigia se mudo a la pequeña isla frente a la ciudad y le dio su nombre. Por su parte Crimiso tuvo amores con una troyana, Segesta, quien había huido de Troya, fruto de esa unión nació Acestes, quien se convirtió en rey de la región, y ayudo a Eneas cuando llegó a Sicilia en los ritos funerales del recién fallecido padre del príncipe troyano, y los troyanos que no quisieron seguir el viaje con su líder, se les permitió permanecer en el reino de Acestes.

La familia del Tiber

De todos estos grandes ríos fuera de Grecia, uno tuvo gran importancia, pero no para la cultura griega, sino para la romana. Este fue el río Tiber, o Tiberino como es llamado por los locales; y su culto estuvo muy vinculado a la ciudad de las siete colinas, y a las leyendas de los pueblos que lucharon por el control de la región. Tiber es una figura exclusiva de la mitología romana, una deidad de la naturaleza y vinculado al río homónimo; a diferencia de otros grandes ríos, los padres de Tiber no fueron de forma directa Oceano y Tethys, sino una primitiva diosa romana de las fuentes, Camese, una de las tantas ninfas que habitaban la región del Lacio; y el dios romano de las puertas Jano.

Tiber

Su festival anual, la Tiberinalia, se celebraba el 8 de diciembre, con el aniversario de la fundación del templo al dios en la ‘Isola Tiberina‘ (la isla Tiberina se encuentra ubicada en el río Tiber, en el trecho en que el río atraviesa Roma, cerca de la Colina Capitolina). La isla tuvo según las épocas distintos dioses a las que se le rindieron culto. Inicialmente la isla fue lugar de culto a un antiguo dios de los bosques cercanos a la antigua Roma y del inframundo, este dios conocido como Veiove era representado como un joven con arco y fechas, al lado de una cabra sacrificada (imagen que también sirvió para identificado con el dios Fauno y con los peligros de los bosques); finalmente dado los ritos de purificación y expiación el templo final se le dedicó a Esculapio, el dios romano de la medicina.

jano - tiber

Según la mitología romana Tiber es el hijo de Jano y Camese, una de las tantas ninfa que habitaban la región del Lacio. El padre de Tiber fue un dios local que no tiene correspondencia con ningún dios griego, Jano, el señor de las puertas, es un dios vinculado al tiempo (en el sentido del reloj y no del clima), que tenía la capacidad de ver el pasado y el futuro. Se cuenta que este poder lo recibió cuando dio hospitalidad a Saturno (el desterrado Cronos) y de quien aprendió los secretos de la agricultura, volviéndose así un primitivo dios de la agricultura. Jano, se puede señalar que tendría una ligera correspondencia con Khronos (un dios griego vinculado al paso del tiempo en el sentido de las horas, distinto y anterior al titán de similar nombre, Cronos, y que era en la tradición órfica uno de los dioses protogonos, primigenios, y sobre los cuales hablaremos en otra entrada).

jano

A Jano no se le conocen padres, y para los lugareños era anterior a los dioses y los titanes. Como todo dios primordial Jano tuvo varias amantes, entre ellas se cita a la diosa Carna (Carne), una diosa vinculada a la salud y la alimentación (digestión), protectora de los niños; y posiblemente una hija de Esculapio. Pero la que suele ser puesta como su principal compañera es Giuturna (Juturna, que recibe el nombre en honor a Jupiter), y a quien señalan como madre de Fontus (el dios de las fuentes).

Fontus

Giuturna inicialmente era una princesa, hija de Dauno, nieta de Licaón, [Dauno escapa de Arcadia (Grecia) tras la maldición a su padre Licaón por parte de Zeuspor haber ofrecido carne humana como alimento al dios, y llega a Italia a buscar nueva fortuna]. Giuturna en la tradición romana era hermana de Turno, héroe que tenía prometida a Lavinia, la hija del rey Latino.

Giuturna

La ascendencia de Latino es distinta según las fuentes, se le pone como hijo de Fauno y Marica en la tradición romana. Siendo Marica una ninfa de los bosques de la región del Lacio (en la actual Italia centro-occidental y región donde se ubica la ciudad de Roma). Latino en la versión griega es hijo de Circe y Odiseo, o en otras versiones, tras la muerte accidental de Odiseo por Telégono (hijo de Circe y Odiseo), la esposa del héroe y su hijo Telémaco se trasladan a la isla de la bruja donde Circe desposa de Telémaco y Penelope a Telégono, fruto de esas uniones fueron Latino e Italo respectivamente].

fauno - latino

Según la tradición Lavinia, hija de Latino estaba prometida a Turno, pero el oráculo predijo que desposaría a un llegado del mar que llevaría a los pueblos del Lacio a la gloria; la llegada del héroe troyano Eneas hace que el rey Latino le entregue a su hija, pero eso fue considerado por Turno como una traición al acuerdo previo de bodas, por tanto se inicia una pelea entre los pueblos originarios de la península italiana, y los recién llegados; provocando la disputa entre ambos guerreros y la muerte posterior de Turno a manos del troyano. La muerte de su hermano afecto tan profundamente a Giuturna que fue transformada en fuente por Júpiter (Zeus), convirtiéndose así en la señora de las aguas dentro de la tradición romana, mismo titulo que Camese, y posiblemente reemplazándola en funciones, haciendo que sea puesta muchas veces por ello como la madre de Tiber.

lara

Las leyendas romanas señalan que Júpiter deseaba a Giuturna, pero la ninfa escapaba ocultándose en la riveras de su hermano Tiber, con ayuda de las distintas nayades de los ríos y sus tributarios. Júpiter entonces pidió a las nayades de estos ríos que no dieran protección a la ninfa; pero Lara (habladora/chismosa), la hija del río Almón (uno de los tributarios de río Tiber) le dijo a la diosa Juno las intensiones de su marido. En castigo por su indiscreción, Júpiter le arrancó la lengua a la ninfa y ordenó a Mercurio que la encerrara en el infierno. En camino al inframundo, y sin poder gritar por ayuda, Mercurio violó a la ninfa y esta fue madre de dos niños, que fueron llamados colectivamente como los Lares, dioses menores vinculados a las encrucijadas, y que se relacionaron con otros genios domésticos como los Manes (las almas de los antepasados), los Penates (genios vinculados a la despensa) y los Lemures (las almas inquietas que persiguen a los vivos). Por su larga estancia en el inframundo Lara se convirtió involuntariamente en una ninfa ctónica, y fue llamada Tácita, la diosa silenciosa (Dea Muta/la muda).

lares

Los mitos señalan que el Tiber ayudó a Eneas a vencer a Turno y a sus seguidores tras aparecérsele como un anciano de tez verde coronado con hojas de cañas, indicándole que subiera río arriba para pedir la ayuda del rey Evandro y su hijo Palante (quienes gobernaban una ciudad ubicada en la actual colina palatina de la Roma moderna); para así luchar contra Turno y Mezencio (rey de los etruscos), y otros pueblos itálicos originales que se sentían invadidos por los recién llegados.

Canto

Otra de las tantas hijas de Jano fue Canto (Canente, literalmente la de la bella voz), se pone como madre de Canto a Venilia, una ninfa que formaba parte del cortejo de Venus (Afrodita). Virgilio haría de la ninfa Venilia, en su poema de la Eneida, madre de Turno y Giuturna con Dauno, y hermana de Amanta, la esposa de Latino, y madre de Lavinia. En los mitos, Canto era amada de Pico, un hijo de Saturno y la ninfa Feronia (ninfa de la fuente de igual nombre ubicada cerca de Terracina en el Lacio). Pico fue deseado por la bruja Circe, pero al resistir sus avances, la bruja lo transformó en pájaro carpintero. La desaparición de su amado provoco tal dolor en Canto, que vago por los bosques buscándolo, murió finalmente de hambre y pena a las orillas de su hermano Tiber, orilla que aún se llama como la joven, Canente. Algunas versiones ponen al dios campestre Fauno como hijo de Canto y Pico; otros que fue hijo de Circe y sus amores con el dios de los bosques del Lacio (Pico), aunque la más familiar entre los griegos es que Fauno es hijo de Circe y Poseidón.

El heredero de Eneas y Lavinia fue Silvio (bosque), y desde el mismo, con la unión de latinos y troyanos en un solo pueblo, los descendientes de Eneas llevaban por título o nombre familiar el epíteto de Silvio; tras la muerte de Eneas reinó primero Ascanio, el primogénito de Eneas y Creusa (hija del rey Priamo y Hecuba), para después ser sucedido por su medio hermano Silvio. La descendencia en este punto (si de Ascanio o de Silvio) no esta clara; pero varios siglos un descendente de Eneas, el rey Numenor, gobierna la región del Lacio y es depuesto del trono por su hermano Amulio; quien para garantizar su poder mata a todos sus sobrinos varones, y a la única hija sobreviviente es Rea Silvia, a la convierte en virgen vestal. Pero los dioses romanos, como sus contrapartes griegas, son de naturaleza muy humanos y cambiantes de opiniones y favores. Marte (Ares) se enamoró de la joven y la sedujo; fruto de esa unión nacieron los gemelos Romulo y Remo; temeroso de estos futuros rivales, Amulio ordenó su muerte, y los bebes fueron abandonados a las orillas del Tiber, la cesta que los contenía no se hundió en las aguas, sino que floto y encalló en la orilla del río cerca del monte Palatino. La tradición dice que fueron cuidados por una loba (Luperca), pero al poco tiempo fueron encontrados por Fáustulo (porquerizo de Amulio) y adoptados por su mujer, Acca Larentia, quien acababa de perder a su hijo. Acca Larencia era conocida también como lupa (loba = puta) y pudo haber inspirado el mito de la loba que amamanta a los niños. Al crecer los gemelos su padre adoptivo le dice la verdad a Romulo, cuando Remo fue capturado y condenado por su tío; al ir al salvar a su hermano, Romulo mata a su tío y devuelve el trono a su padre. Luego los gemelos regresaron a la región donde fueron encontrados y decidieron fundar una ciudad. Tras algunas disputas sobre el sitio y quien mandaría, Romulo termina con el control y Remo muerto entre esas discusiones.

romulo - remo

La nueva ciudad se fue llenando de refugiados y prófugos de tierras vecinas y lejanas, tanto hombres libres, como esclavos. Pero una ciudad de hombres no era viable. Invitando a unos juegos, la población de la nueva ciudad aprovecho para raptar a las hijas de los invitados, principalmente las hijas del vecino pueblo sabino. Pese al rapto, los hombres resultaron buenos maridos y procrearon descendencia con las chicas. Cuando los padres de las jóvenes quisieron la devolución de sus hijas, al no haber respuesta favorable fueron a la guerra. El hijo del dios de la guerra venció rápidamente a sus rivales y los pueblos vencidos fueron trasladados a la nueva ciudad como ciudadanos de la misma. Así inició el largo proceso de conquistas de una ciudad que estaría destinada a gobernar todo el mundo antiguo en occidente.

Romulo a su muerte fue divinizado y se le renombró Quirino, nombre de un primitivo dios de la guerra de los sabinos, pero que entre los romanos representaba al dios del estado romano. A la muerte de Romulo (ahora Quirino), su esposa Hersilia fue divinizada por el hijo del Marte, o por Juno (en otras versiones), y elevada a los cielos; ahí su esposo (ahora dios) la llamó Hora [Las Horas eran diosas griegas de la ley y el orden, las más famosas eran las hijas de Zeus y Temis (ley natural): Eunomia (ley civil), Irene (paz) y Dike (justicia)]; así la nueva pareja daba y fundía la ley y el estado como uno indivisible, una concepción moderna que aún se mantiene, y si bien los romanos no dieron al mundo grandes filósofos, si dieron ley romana, que es la base de toda la legislación moderna. Quirino reemplazó aJano en la triada de poder. Según las fuentes, la triada etrusca estaba formada por: Tinia, Uni y Menrva; equivalentes a los romanos; Júpiter, Juno y Minerva; y a la triada griega: Zeus, Hera y Atenea; mostrado así la influencia y herencia griega entre los pueblos de Italia y es conocida como la triada clásica o palatina; pero los miembros a triada arcaica del pueblo romano eran: Júpiter, Marte y Jano; y este ultimo reemplazado luego por Quirino.

Roma, por otra parte, es el nombre de una hija del rey Evandro, o de Eneas, Esculapio o el propio Tiber según versiones; traduce algo así como ‘la ciudad sobre el río’ y al igual como el río que la atraviesa, se convirtió en una diosa por derecho propio; símbolo del poder que representa la ciudad y el estado; y algunas versiones ven en esta imagen a la propia Rea Silvia, la madre del fundador de la ciudad misma.

Los ríos y fuentes del inframundo

Una de las más importantes oceánides es la diosa Estigia (la odiada), señora del río (o laguna) que rodea todo el inframundo; equivalente en este aspecto a su padre Océano, quien rodea la Tierra emergida. Las madres de Estigia han sido motivo de especulación, como una diosa de las aguas se le pone de Tethys como su madre; pero al ser una diosa del inframundo, Nix, la noche, es también puesta como una candidata a ese título. Según la tradición se la hace corresponder con una fuente que corría en la región de Arcadia de aguas oscuras y corrosivas, y que en los mitos estas aguas se terminan sumergiendo en la tierra hasta alcanzar y rodear el inframundo. Estigia fue esposa del titán Palas, el dios de la guerra entre los titanes, y sus hijos fueron: Nike (la victoria), Zelo (la rivalidad), Bia (la fuerza) y Kratos (el poder). Cuando hubo el conflicto entre los dioses jóvenes y los titanes; ella, siguiendo el consejo de su padre, se puso del lado de los dioses, siendo la primera que llegó a apoyarlos. En recompensa sus hijos pasaron a formar la guardia pretoriana de Zeus, y a ella se la recompensó haciéndola garante de los juramentos de los dioses; cuando un dios rompía la palabra dada en su nombre, tenía la diosa el poder de quitar a los dioses sus grandes poderes divinos durante un gran año (nueve años mortales) y dejarlos mudos (sin habla) en los grandes consejos; tal era su poder que fue llamada por ello la odiada, y su nombre traduce en algunas fuentes el termino de incorruptible. Pese a ser sus aguas oscuras y tenebrosas, algunos les atribuían poderes milagrosos y que podrían hacer que alguien invulnerable; según una tradición la diosa Thetis/Tetis, sumergió a su hijo Aquiles en sus aguas para hacerlo invulnerable, con excepción de su talón, por el cual su madre lo sostuvo; de ahí la expresión del ‘talón de Aquiles’, como metáfora de un punto vulnerable.

Estigia

Estigia es descrita como la laguna en la que terminan los grandes ríos que surcan el inframundo; y suele ser identificada como la diosa del odio. Asociados al inframundo y por ello su ascendencia sigue en discusión, otros daimones hijos de Nix, la noche, como Cocito (lamento) y Leteo (olvido) han estado asociados a fuentes del inframundo y han sido convertidos en ríos y por tanto señalados como hijos de Océano y Tethys. Cocito es el dios del río de los lamentos; se dice que sus aguas salobres son el resultado del llanto de los hombres y mujeres en la tierra; y cada año su caudal se incrementa. En la Divina Comedia el Cocito (lamento) es descrito como un río frío y congelado. Algunas leyendas cuentan que la ninfa Minte, una nayade hija de Cocito, fue amante de Hades, y la ninfa se atrevió a compararse superior que la esposa del dios, eso hasta que Perséfone se enteró y golpeó del tal forma a la ninfa que prácticamente la desintegró. Hades convirtió sus restos en la mata de menta. Por su Leteo (olvido), es diosa del río o la laguna del olvido; los muertos al beber de sus aguas olvidan sus vidas pasadas y quienes fueron en la vida terrenal; las aguas de Leteo estaban cerca de las tierras de los dioses de los sueños; por ello olvidamos al despertarnos lo que soñábamos.

estigia - lara

El más caudaloso de todos los ríos del inframundo es el Arqueronte (temible), quien a su vez descargas sus aguas en la laguna Estigia. Arqueronte fue descrito por los griegos como un río que fluye bajo la tierra en sentido contrario al de giro de Océano y el segundo más grande, después del Océano mismo, tanto es así que al río se le veía subir a la superficie en varias regiones del mundo, en el noreste de Grecia central donde que termina vertiendo sus aguas el mar Jónico; en Italia se creía que sus aguas subían al lago volcánico Averno (una de las entrada míticas del infierno), así como algunos arroyos cerca de cementerios en Asia menor son atribuidos como parte de las aguas del Arqueronte. Las aguas de Arqueronte eran descritas como tan venenosas, que cualquier navío que las tocara terminaría disuelto y sumergido dentro de las mismas; siendo sólo la barca de Caronte era la única que se le podía cruzar, y por ello los muertos debían pagar para ir de la orilla de los vivos, a la orilla de las almas.

Arqueronte

Arqueronte es conocido como el río del dolor; y se le hace padre, con Estigia, de Ascálafo, el siervo que atendía los huertos de Hades en el inframundo. Ascálafo contaría a su patrón sobre los granos de la granada que había comido Perséfone en su estadía en el reino de los muertos y que la condenaba a volver cada año al inframundo; eso no le gusto mucho a la madre de la chica, Demeter, quien transformó a Ascálafo en lechuza, animal que desde entonces vigila en la oscuridad.

ascalafo

El último de los grandes ríos del inframundo griego es Flegetonte (en llamas), llamado también Piriflegetonte (ardiendo), que es una corriente de fuego (lava) que fluye en el inframundo y desciende del reino de Hades al profundo y ardiente Tartaro donde fueron encerrados los titanes tras perder contra los dioses. Dante pone a Flegetonte como un río de sangre ardiente donde son hervidas las almas de los violentos. Estigia estuvo enamorada de Flegetonte pero sus ardientes llamas casi la evaporaron, llenado al inframundo de una espesa y pesada niebla y justificando así por que el Arqueronte es el río con más agua en esas oscuras cavernas del submundo griego.

Flegetonte

Lunas de Urano (2) Titania y Oberón y el ‘Sueño de una noche de verano’

La idea original para nombrar a las lunas de Urano era que fueran seres elficos, vinculados al elemento aire; así las dos más grandes lunas y primeras tomarían los nombres de la reina y rey de las hadas de la obra ‘Sueño de una noche de verano’ de William Shakespeare. La obra se ubica en el antiguo mundo griego, cuando el Teseo, quien mato al Minotauro, desposa a Hipólita, reina de las amazonas. En medio de los preparativos de la boda, dos parejas de amantes, así como un grupo de artistas, que se preparan para la fiesta de boda, se internan en la noche en bosque, interrumpiendo las disputas de los reyes de las hadas y duendes, y terminando siendo manipulados sus actos por estos seres mágicos.

La obra es una de las comedias más celebradas del autor e inicia con Hermia que se niega a desposar a Demetrio, el marido elegido por su padre Egeo; ya que está enamorada de Lisandro. Su padre recurre al rey Teseo y este le señala a la joven que debe obedecer a su padre o convertirse en servidora siempre virgen (monja) de la diosa Diana (Artemisa); ante tales opciones Hermia se pone de acuerdo con Lisandro para encontrarse en el bosque y huir lejos de la ley. Por su parte Helena, enamorada Demetrio, pregunta a su amiga Hermia como consiguió el amor de Demetrio; aquí Hermia le señala que no lo ama y pretende huir esa noche con Lisandro. Cuando Hermia se fuga con Lisandro al bosque, Helena los denuncia. Su esperanza es que Demetrio, al verlos juntos, rechace a Hermia en su favor. Pero Demetrio sólo le preocupa perder a su futura esposa y la busca en el bosque, perseguido por Helena, a quien trata de alejar, despreciando su amor.

En ese mismo momento un grupo de artistas busca ensayar una obra para presentar en la futura boda del rey Teseo. Los seis integrantes no se ponen de acuerdo en la forma de interpretar la obra teatral de Píramo y Tisbe (una versión greco-romana de Romeo y Julieta); siendo Nick Bottom (Nícolas Fondón) demasiado entusiasta y pretende hacer todos los papeles, provocando la molestia del grupo y que en el ensayo, en su intermedio Bottom se interna solo en el bosque.

Por su parte Oberón y Titania, que se han acercado a Atenas por la boda, discuten por un lindo muchacho indio a quien la reina ha tomado como paje, joven que deseaba Oberón como heraldo en su séquito. Molesto Oberón decide castigar a Titania y envía a su siervo Puck (también llamado Robín el Bueno) para que busque una flor cuyo jugo da un filtro de amor para usarlo con Titania. Pero antes de que se lo traiga manda a que lo use en un joven que en bosque a tratado mal a una chica enamorada y se revierta la situación. Puck hace el encargo, salvo por un pequeño detalle, usa el embrujo en Lisandro, que se ha encontrado con Helena, cuando esta fue despreciada por Demetrio. Así Lisandro empieza a perseguir a Helena, quien sabiendo que realmente ama a Hermia, piensa solo le esta jugando una mala broma.

Puck se encuentra con Bottom y el resto del grupo de actores en el bosque y en broma le transforma la cabeza en una de burro cuando este se separa del grupo; al regresar con sus amigos, estos al verlo transformado salen despavoridos. Bottom solo y abandonado se pone a cantar para tranquilizarse, despertando a Titania, sobre quien Oberon ya a puesto el filtro de amor. La reina de las hadas se enamora del ser con cabeza de burro y lo atiende con sus siervas.

Por su parte Oberón a descubierto la equivocación de chico y manda a Puck a corregir el entuerto; este consigue a Demetrio le aplica la poción. Cuando Demetrio despierta ve a Helena y se enamora de la joven, quien es ahora perseguida por los dos chicos, mientras Hermia se siente desolada al descubrir que estos no se pelean por ella sino por Helena. Oberón finalmente interviene antes de que los chicos se maten entre si; y con Puck pone a las dos parejas de amantes a dormir, para reorganizar las cosas.

Con Titania encantada con el burro, Oberón consigue finalmente quitarle el mozo indio y luego retira el encanto de su mujer, mientras Puck se ha encargado de despachar lejos a Bottom y de devolverlo a la normalidad. Al amanecer todos los mortales creen haber estado soñando, Teseo e Hipolita encuentran a las parejas de amantes (ahora en el orden correcto) y accede a que se casen como quieran; Bottom se reencuentra con sus amigos, y como no habían ensayado terminan haciendo la peor interpretación de una tragedia, que resulta en comedia, para la diversión de todos los presentes.

Sueño de una noche de verano’ fue publicado por primera vez en 1600, se debió actuar antes o durante 1598. Una determinación más exacta de su fecha sólo se pueden derivar de la evidencia interna suministrada por alusiones en el texto o en el estilo métrico y general. Así es colocada como la última de las primeras comedias de W. Shakespeare, quien hace un anticipo con ‘Los dos hidalgos de Verona’, pero sin alcanzar la firmeza de la mano de ‘El mercader de Venecia’. Al reconocer desde el principio que ‘Sueño de una noche de verano’ es una comedia más que un drama, explica que los personajes son tan simples que no provocan en el lector el menor interés por análisis psicológicos por conocer las mentes de los protagonistas mismos. De las tres docenas de obras de W. Shakespeare, encontrar las fuentes originales en poetas anteriores es fácil, pero dos escapan a esa simple comparación y búsqueda; una es ‘La Tempestad’ y la otra ‘Sueño de una noche de verano’.

Sueño de una noche de verano’ es como lanzada al viento, la obra conjuga figuras clásicas (Teseo, Hipolita), bromas sobre el campesinado del siglo XVI, y cuentos de hadas tradicionales (Oberón, Puck). Las tres tramas se conjugan, la principal es la sentimental, la secundaria es pura payasada, mientras que tercera son los celos mutuos de Titania y Oberón. muestran que la triple inspiración se obtuvo en la literatura, la observación, y la tradición oral.

(Para leer la obra pulse la imagen)

La primera trama: Los cuatro amantes en la corte de Teseo e Hipólita

Aunque la obra inicia con Teseo e Hipólita hablando de su boda; la mayoría de los mitos griegos refieren que fue otra amazona la desposada por Teseo. Según los mitos, Heracles estaba en su noveno trabajo, ‘Robar el cinturón mágico’ dado por Ares (dios de la Guerra) a su hija Hipólita (reina de las amazonas). En esa aventura lo acompaña su primo segundo Teseo (según los parentescos hijos de Pélope son Piteo y Lisídice; el primero padre de Etra, madre de Teseo; mientras que Lisídice es madre de Alcmena, la madre de Heracles). Aquí existen varias versiones de lo ocurrido, la primera es que Hipólita enamorada de Heracles le entrega el cinturón de buena gana, pero Hera le había señalado a las amazonas que los griegos (Heracles y los otros) estaban ahí para matarlas, y estas atacaron al grupo griego; ocurre así que Heracles mata a Hipólita en su huida, arrancándole el cinturón. Una segunda versión es que Heracles y Teseo secuestran a Melanipa, una hermana de Hipólita, y exigen el cinturón como rescate, y liberándola tras conseguirlo. Tras conseguir el cinturón, Teseo secuestra a Antíope, otra hermana de Hipólita; y los héroes escapan con el cinturón y con Antíope, seguidos de las amazonas, que se sienten engañadas, es aquí ahora cuando Heracles mata a Hipólita en su huida; las amazonas llegaron hasta Atenas pero fracasan en su intento de rescatar a Antíope. El destino de Antíope es (1) que muere durante el ataque de las amazonas en Atenas, (2) en el parto del hijo de Teseo, Hipólito, (3) cuando Teseo decide casarse con Fedra, rechaza a Antíope, que regresa acompañada con las amazonas para matar a todos en la boda; pero que es muerta en el intento por los soldados de Teseo, o por otra amazona, Pentesilea. Según los mitos Pentesilea ayudó a los troyanos en la guerra de Troya, porque el rey Príamo la había ayudado a superar el pecado de matar a su hermana. Shakespeare asume que en la búsqueda de cinturón, Teseo secuestró a Hipólita y luego se enamoraron; basándose quizás en la versión de Plutarco que planteaba esta versión.

Aunque existe una posibilidad literaria de boda entre Teseo e Hipólita, hay dos obras que refieren el tema, estas de otro escritor clásico, este del mundo medieval italiano, se trata de Giovanni Boccacio. La primera es Filostrato (quien es el maestro de ceremonias en la obra de Shakespeare), nombre que mezcla palabras griegas y latinas y traduce ‘abatido por el amor’. Es la versión del poeta italiano de la historia de Troilo y Cresida, inspirada en versiones romanceras francesas del siglo anterior a Boccaccio. La segunda, ademas del nombre es la que realmente muestra grandes comparaciones con la obra de teatro de Shakespeare es ‘La Teseida’, que se resumen como sigue:

Teseo, hijo de Egeo (que con Shakespeare aparece como padre de Hermia), en lucha contra las amazonas obtuvo por victoria y novia a su reina, Hipólita. Trayéndola junto con la hermana Emilia a la ciudad de Atenas es abordado por algunas mujeres tebanas que rezan para que los ayude en contra de la maldad de su rey Creonte (el tío de Edipo). Teseo acepta su pedido y promete derrotar a Creonte. En la batalla ganada por Teseo quedan varios tebanos heridos; entre ellos Arcita y Palamon, nietos de Cadmo (fundador de Tebas); quienes son puestos en la cárcel de Atenas junto con otros prisioneros. Un día ambos miran por la ventana a Emilia y ambos se enamoran de la chica.

Teseo tiempo después decide cambiar por exilio la pena de prisión de Arcita; pero este no desea estar lejos de la amada y regresa disfrazado bajo el nombre de Penteo, donde se convierte en el sirviente de confianza de Teseo. Apenas tiene oportunidad Arcita ayuda a escapar a su amigo Palamon. Ya fuera de Atenas, Palamon le señala su amor por Emilia; ello provoca una disputa entre los amigos; es entonces que los dos son atrapados por Teseo y al saber la razón de su disputa, señala que dará en matrimonio a Emilia a aquella persona ve gane el duelo. En la disputa vence Arcita, pero mortalmente herido, quien en testamento sede a Emilia a Palamon. Esta obra tiene elementos comunes con la obra shakesperiana; dos mozos se disputan a muerte el amor de una chica (Emilia = Hermia) y los hechos ocurren en la casa de Teseo e Hipólita. La obra de Boccaccio fue posteriormente adaptada al teatro y escrita de forma conjunta por John Fletcher y William Shakespeare, esta se llama ‘Los dos nobles caballeros’ y agrega al tema la hija del carcelero, quien es la que ayuda a escapar a Palamon, ya bosque, la hija del carcelero termina loca al no ver correspondido su amor por Palamon. En el bosque se encuentra Palamon con Arcita, que se hacía llamar Filostrato, y es cuando ocurre la pelea y todo lo demás contado.

La segunda trama, los cómicos y la historia de Tíramo y Pisbe

A diferencia de la primera trama, no existe fuente directa para la segunda. El grupo de los cómicos, formado por rudos trabajadores proviene de la propia observación del escritor de los hombres y mujeres de su entorno. En esta segunda trama es importante la transformación de la cabeza de Nick Bottom en burro; de partida el nombre del personaje, que se traduce en español a Fondón (‘fondo’ realmente es la traducción), es en realidad otra forma de decir trasero, pero que vulgarmente en ingles se usa ‘Ass‘, palabra que en español traduce burro; así desde el inicio la vinculación del personaje con el burro es inmediata.

Y burro en español o en ingles representan eso mismo, a un hombre torpe, idiota, burro. El personaje no sabe nada de actuación, pero que cree en sí mismo un gran actor, ningún papel le es suficiente, si pudiera representaría a todos en la obra que su grupo de amigos, todos ellos humildes trabajadores de la ciudad, que tratan de interpretar para la boda de Teseo e Hipólita.

El episodio de transformación de Bottom o en un burro, pudo haber sido sugerido por un pasaje de Reginald Scot de su obra de 1584, ‘Descubriendo la Brujería’ (1584), en una sección del libro se menciona el supuesto poder de las brujas para cambiar a los hombres en animales. La principal historia registrada en la obra es la de un marinero inglés en el extranjero que se metió con una bruja y fue transformado por ella en un burro, cuando él intentó reunirse con su tripulación, fue golpeado en la pasarela con desprecio. La misma obra hace referencia a la literatura latina del siglo II, específicamente a la obra ‘Las Metamorfosis’ de Lucio Apuleyo; mejor conocida por el nombre de ‘El asno de oro’.

Esta se trata de una novela picaresca, imaginativa, irreverente, entretenida y a menudo sexualmente explícita, que narra las ridículas aventuras de un tal Lucio, un joven viril obsesionado con la magia; cuyo entusiasmo fervientemente lo lleva a verse transformado accidentalmente en asno. Bajo esta forma, Lucio, miembro de la aristocracia romana, se ve forzado a ser testigo y víctima de las miserias de los esclavos y desposeídos, reducidos —al igual que él— a poco más que bestias de carga, bajo la explotación de ricos terratenientes. Así el burro de Apuleyo y de Shakespeare comparten a un personaje que se cree más de lo que realmente es y en ambos es transformado total o parcialmente en burro. Por ello la imagen de la transformación de Bottom hace así referencia la tradición inglesa en las brujas y sus poderes; algo que era normal y común en la Inglaterra rural de esos años del siglo XVI al XVII.

La segunda parte de la segunda trama es la historia de Píramo y Tisbe, es una leyenda de la tradición greco-latina y Shakespeare la usa como la obra que estos neófitos actores tratan de representar, para así ganar un premio monetario, que no viene mal a sus pobres bolsillos. Esta historia fue usada dos veces por W. Shakespeare, en ‘Sueño de una noche de verano’ como un complemento incluido en la obra que tratamos; y la segunda es la versión ampliada de Romeo y Julieta’. En el mito Píramo y Tisbe son dos amantes, vecinos pero separados por un muro, se ven y hablan por un agujero en el muro que los separa; una noche deciden huir y encontrarse en el campo; Tisbe llega primero, pero un león que por cerca pasaba la obliga a escapar, dejando caer su manto; donde el león lo desgarra y pone los restos de la sangre de su anterior comida. Cuando Píramo llega al ver el manto ensangrentado cree que Tisbe ha sido devorada por la bestia y se suicida; al regresar Tisbe y encontrar a su amado muerto se suicida también; los dioses transformaron las moras del lugar, que antes eran blancas en rojas, al ser impregnadas por la sangre de los amantes.

La tercera trama, las hadas: Titania y Oberón, Puck y Mab

En el mundo ingles las hadas (the fairies) representa a un grupo de seres tan diversos, distintos y complejos, que lejos de esas personitas con alas de insectos a las que nos han acostumbrado los libros y las películas para niños, tienen una presencia solo equiparable a nuestro vocablo de duende, que usamos en español para describir a una multitud de seres distintos (goblins, leprachaums, manes, lares, gnomos, etc.). Las hadas en español hace referencia a las Fairy en ingles, palabra que deriva del Fay francés y esta del plural latino Fata, (que se siente para nuestra lengua hoy como singular femenino) de la palabra Fatum, que significa destino; así las hadas son sinónimo de destino, se las puede vincular a las Moiras o Parcas, que tejen y destejan el destino de hombres y dioses. En la obra, Oberón y Titania discuten haber modificado mutuamente el destino de los futuros esposos Teseo e Hipólita:

Titania dice: —Y yo seré tu esposa. Pero sé que te has escabullido del País de las Hadas y, encarnado en Corino, te has pasado el día tocando el flautillo … en verdad, que la esforzada amazona, tu dama cazadora, tu amada guerrera, va a casarse con Teseo y tú pretendes dar al tálamo dichas y venturas?. —A lo que responde Oberón—: ¿Y tú cómo te atreves, Titania, a mencionar mi buen entendimiento con Hipólita sabiendo que yo sé de tu amor por Teseo? En la noche estrellada, ¿no le apartaste de Perigenia, a quien sedujo? ¿No le hiciste ser infiel a la bella Egle, a Ariadna y a Antíope?

Shakespeare presenta una nueva y original concepción de las hadas; de ‘Sueño de la noche de verano’, sus personajes feéricos pasaron casi de inmediato a la tradición literaria mundial. De los tres personajes elficos presentes en ‘Sueño de una noche de verano’; la primera, Titania, la reina de las hadas recibe su nombre del genérico griego de las hijas de los Titanes (Titanidas); también el poeta Ovidio usa este nombrecomo epíteto de la diosa Diana (Artemisa, diosa de la luna y la noche; hermana de Febo/Apolo el sol, signo del verano), no por nada Teseo amenaza a Hermia con convertirla en una sacerdotisa siempre virgen de la diosa Diana; en la obra es importante señalar que la noche en cuestión ocurre en el solsticio de verano (Midsummer) y hay luna llena, una combinación rara y mágica para la ‘Noche de San Juan’ de la tradición española. En la obra de Reginald Scot se señala que Diana es uno de los nombres de la ‘dama de las hadas‘, y en la obra del rey ingles Jaime I de 1597, en su ‘Demonología‘ hace referencia a un cuarto tipo de espíritus, a los que califica de gentiles, los llama ‘Diana y su corte errante’ y que nosotros llamamos hoy hadas.

Se señala que la verdadera reina de las hadas en la tradición medieval anglosajona es Mab, quien es heredera de la Morrigan de las tradiciones celtas, diosa de la guerra, la muerte y la noche, y de Morgana, la bruja de la leyendas del Rey Arturo. Tras Shakespeare, Titania reemplaza a Mad en el papel de reina de las hadas, pero la tradición y la literatura han dejado a ambas un lugar propio en la tradición inglesa y literaria mundial; mientras Titania reina en el verano, el calor y el vida, Mab se vuelve la reina en el invierno, el frío y la muerte.

La reina Mab aparece nombrada en la obra ‘Romeo y Julieta del celebre escritor ingles, no es una protagonista, sino una referencia; así le habla su amigo Mercucio a Romeo enamorado:

Ya veo que te ha visitado la reina Mab, la partera de las hadas. … . Y con tal pompa recorre en la noche cerebros de amantes, y les hace soñar el amor; … . Esta es la misma Mab que de noche les trenza la crin a los caballos, y a las desgreñadas les emplasta mechones de pelo, que, desenredados, traen desgracias. Es la bruja que, cuando las mozas yacen boca arriba, las oprime y les enseña a concebir y a ser mujeres de peso, es la que… —¡Calla ya Mercucio, calla!— grita Romeo.

Oberón por el contrario si viene de la tradición medieval; es el heredero de Alberich, (elbe reix, elves rex = rey de los elfos), personaje duende/elfo que codiciaba el oro del Rin y que aparece en la gesta de los Nibelungos de la tradición nórdica. Oberón aparece con ese nombre como rey de los duendes en las leyendas del Rey Arturo y en varios cantares de gesta franceses. Más tarde fue vuelto a vincular con la muerte, era un ser que cuya vista aseguraba que había llegado el final de la vida, a modo de las Banshies inglesas. La descripciones de Oberón varían, mientras que las reinas de las hadas son descritas siempre como seres hermosos, aunque terribles; a Oberón, vinculado a los elfos ingleses (duendes enanos y arrugados, distintos a los elfos nórdicos, altos y esbeltos) se le representa como un enano viejo y de mal carácter. Otras versiones, más producto de la obra Shakespeariana, lo ponen como un genio del bosque, alto, esbelto, coronado con astas de ciervo, a semejanza de dios celta Cernunnos, otro dios vinculado a la muerte y la naturaleza.

Así mientras Titania es el orgullo, la fuerza y la vida, Oberón siempre se le vincula más con la codicia, el engaño y la muerte. Si se revisa más atrás en la tradición, el rey de hadas y duendes (de manes y lares) es en entre los romanos el dios Plutón (el dios griego Hades, dios de los muertos) y su esposa es Proserpina (la diosa Perséfone, una diosa que anuncia el fin del invierno y el inicio del verano), esta correspondencia es perfectamente aplicable a Oberón y Titania, el propio Robín (Puck) en la obra llama a su señor:

Créeme, Rey de las Sombras; …—.

Puck forma parte del folklore inglés, como personificación los espíritus de la tierra. El nombre dado por Shakespeare es Robín Goodfellow (Robín el bueno), y que para muchos no hay referencia previa y empezó a usarse como sinónimo del duende tras la obra. Puck describe a un duende domestico, invocado por los campesinos para que no hiciera travesuras y los ayudara con sus labores (por ello Robín responde como diminutivo de Roberto y llamándolo bueno como a todo niño para que no sea travieso o malo). Es tradición antigua llamar a los seres malignos y/o peligrosos con sobrenombres más propicios, recordemos que el mundo griego a las terribles Erinias o Furias se les llamaba ‘Las Euménides = Las Benebolas‘. Similar ocurre con las cuatro hadas que Shakespeare le puso nombre en la obra, el resto no tiene nombre y son simplemente hadas; puestas posteriores en escena de la obra le han puesto diversos nombres a estos seres que acompañan a los reyes de las hadas, como una forma de que cada actor no se sienta como un relleno; pero los nombres de las cuatro asistentes son: Flor de Guisante, Telaraña, Polilla, y Mostaza (las semillas), y son para tipificar: la gracia, la ligereza, la velocidad y la pequeñez.

Puck guarda semejanza con el Phooka, que era una especie de duende del bosque que extraviaba a las personas en los bosques, que tenía apariencia de fauno y cabeza de cabra (a veces de caballo negro), así como con otros duendes como el Puca o Pwca gales, el Puki (pequeño diablo) de Islandia, el Brownie escocés, los Piskies de Cornualles, el Kobold y el pickel alemán, los Nixies (o Nøkkens) escandinavos o el Pukje (pequeño demonio) noruego. A Puck, Robín o Robín Goodfellow se le pone como emisario de Oberón, y es el inspirador terrores nocturnos en las mujeres de edad, de extraviar viajeros, soplar las velas para besar a las chicas en la oscuridad, quitar las sábanas o hacer caer a los durmientes de sus camas al suelo frío, cambiar los bebés en cunas con hijos de elfos; y hace todo su trabajo bajo el amparo de la luz de la luna. Puck es por tanto un duende travieso, que al ser vinculado al elemento tierra se le describe como los antiguos sátiros o faunos; como en la obra teatral, Puck disfruta perdiendo a los hombres en los bosques, enredando las cosas; representa sobre todo al desconcierto, las equivocaciones y los sustos.

Las tres tramas de la obra, distintas pero iguales entre si, nos hablan de destinos, amor y muerte; los amantes pelean por las chicas que aman casi hasta la muerte, Píramo y Tisbe son amantes condenados por la fortuna al infortunio del suicidio; y los reyes de las hadas (Oberón y Titania) discuten como manejar sus dones; así las hadas como guías de los destinos en la obra evitan la muerte de los amantes, que estos no repitan estos los errores y prisas que tuvieron Píramo y Tisbe; y son a su vez la amalgama que permite combinar las distintas tramas y dar a la obra ese toque de magia que ha permitido a estos personajes tan simples y planos sobrevivan en una de las obras más representadas y conocidas del mundo del teatro.

Griegos y Troyanos peleando en los cielos (6) Agamenón, el planeta de la traición

Han pasado dos años del descubrimiento de (884) Príamo; en 1919, el astrónomo alemán Karl Wilhelm Reinmuth descubre su primer troyano de un total de ocho a lo largo de su vida como astronomo. Este nuevo cuerpo se ubica en el campo griego y recibe el nombre del rey de Micenas, (911) Agamenón, quien con un tamaño de unos 167 km lo vuelve el segundo cuerpo en mayor tamaño del conjunto de troyanos de Júpiter.

El rey Agamenón, cuyo nombre traduce ‘obstinado‘, era llamado en la guerra de Troya, rey de reyes (sin alusiones cristianas), y era el comandante en jefe de las tropas griegas. Para haber logrado tal honor hay que tener en cuenta que en su sangre por medio de sus relaciones familiares se vinculan a casi todos los reyes del mundo griego.

El ancestro más lejano de Agamenón fue el rey lidio (Anatolia central) Tmolo. Tmolo tuvo varias amantes, algunas no de muy buena disposición, entre ellas la oceanide Pluto, con quien tuvo a Tántalo. Pero Tmolo es recordado por violar a una de las ninfas de Artemisa, la chica de nombre Arripa que luego por la deshonra se suicidó ahorcándose y provocando la venganza a su señora. Artemisa envió un toro contra Tmolo quien al huir del mismo terminó empalado entre unas estacas. Tras una horrible agonía muere Tmolo y es enterrado en el monte en Anatolia que lleva su nombre.

Nuestro siguiente personaje en la secuencia es Tántalo; este se volvió rey de Frigia (otro reino de la Anatolia central), donde desposo a Dione, una hija del gigante Atlas. Frutos de esta relación tenemos entre varios hijos a: Broteas, Níobe y Pélope. El mito señala que Tántalo fue invitado por los dioses al Olimpo, donde probó del néctar y la ambrosía (bebida y comida de los dioses). Antes de salir del palacio de los dioses se robó algo de esos manjares divinos. Tántalo corresponde invitando a los dioses a un festín en su casa y sirve a su hijo menor, Pélope, como comida (ofrenda a los dioses). Este acto fue demasiado para ser tolerado (los dioses griegos no apoyaban el sacrificio humano) y castigaron a Tántalo enviándolo al infierno y condenándole a estar rodeado de comida y bebida, y no poder probar ninguna.

Es interesante resaltar que Apolo y Artemisa, hijos de Leto, tiene gran presencia en Asia Menor (Anatolia). Las razones de esto es que se trata de dioses orientales que fueron posteriormente asimilados a la tradición griega. Mientras Apolo aparece recurrentemente en la costa oriental de Anatolia (reino de Troya); Artemisa tiene más figura en la parte central de la península. Castiga al padre de Tántalo, Tmolo, por violar a una de sus ninfas; y hace similar con dos de los hijos de Tántalo. Broteas fue un cazador que se negó a rendir culto a Artemisa y ella lo volvió loco, hasta que se suicidó; por su parte Níobe casa con el rey Anfión de Tebas (y sobre quien comentaremos más adelante) y tuvo varios hijos, hasta que se le ocurrió compararse con la diosa Leto, que sólo tuvo dos. En castigo Apolo y Artemisa mataron a toda su familia. Níobe fue transformada en piedra y llevada a su natal Lidia, donde las lagrimas que brotan de la piedra forman las aguas salobres del río Aqueloo.

El último de los hijos de Tántalo, y único sobreviviente, fue el joven Pélope. Tras ser revivido por los dioses digamos que quedo mejor que antes y Poseidón se antojó del joven, y se lo llevó al Olimpo; pero Zeus tiempo después lo expulso, ya que era hijo de un ladrón y no quería volver a correr riegos a su seguridad (su padre había robado el néctar y la ambrosía en su visita, y de regreso a la tierra contó muchos chismes del palacio de los dioses).

Pélope anduvo por la tierra hasta que llegó a la ciudad de Olimpia, donde del rey Enómao señalaba que su hija, la bella Hipodamía, sería de quien lo venciera en una carrera de cuadrigas. Enómao conocía por un oráculo que su yerno provocaría la causa de su muerte y para garantizar que esto no ocurriera retaba en duelo de aurigas a los pretendientes, que tras perder eran asesinados por el rey. Cuando Pélope llegó ya habían muerto catorce antes que él, pero el chico cree que es una buena oportunidad de tener un reino propio. Pélope pide ayuda a su antiguo amante, Poseidón, quien en recuerdo a los buenos tiempos le entrega unos caballos invencibles; recordemos que Poseidón, además del dios del mar, es dios de los caballos.

Pélope sin embargo no quiso tentar a la suerte y prometió al auriga de Enómao, Mirtilo, la mitad del reino y la primera noche con Hipodamía si lo ayudaba a ganar. Mirtilo quitó una de las clavijas de la rueda y en la competencia, cuando Enómao se aproximaba a Pélope para matarlo, la rueda se desprende, Enómao murió enredado en las riendas y arrastrado por sus caballos. Mirtilo reclamo el pago de su traición, pero Pélope lo traicionó arrogándolo de un risco al mar. Mientras caía Mírtilo maldijo a Pélope por su traición, y la maldición alcanzó a sus hijos, nietos y bisnietos. Pélope se apropio del reino de Enómao y lo expandió hasta abarcar toda la península griega del Peloponeso (que significa isla de Pélope).

Mucha de esta expansión fue desposando a sus hijos e hijas con los reyes vecinos. Así podemos señalar que su hija Nicipe desposo a Esteleno, un hijo de Perseo, quienes fueron padres de Euriteo (quien puso los trabajos a Heracles). Astidamia desposó a otro hijo de Perseo, Alceo, quien fueron padres de Anfitrión y Anaxo (abuela de Heracles). Otro hijo de Perseo y Andromaca, Electrión, desposa a su sobrina Anaxo y serán padres de Alcmena; esta casa con su tío Anfitrión (aquí todo queda en familia) y será madre de Ificles, mientras que con Zeus dará a luz a Heracles.

Piteo, fue otro de los hijos de Pélope, quien fue padre de Etra, esposa del rey Egeo del Atica y madre de Teseo (quien derrotó al Minotauro) (algunos mitos señalan a Poseidón como padre de Teseo, al violar a Etra antes de desposar a Egeo). Otro hijo fue Alcatoo, que fue rey de Megara y su hija Peribea iba con Teseo como una de las ofendas al Minotauro, Peribea desposa a Telamón, hermano de Peleo y será madre de Ayax, primo de Aquiles.

Pero los hijos más importantes de Pélope y Hipodamía fueron los gemelos Atreo y Tiestes en quienes se desarrollaría la tragedia de la casa de Pélope. Y la desgracia se inicia con otra traición, Pélope tiene un hijo ilegítimo con la ninfa Axioque (en algunas versiones una esclava de su mujer), el chico fue Crisipo. Hipodamía viendo el favoritismo de por el bastardo tramo la muerte del mismo con ayuda de sus hijos Atreo y Tiestes. Una versión señala que Crisipo fue violado por Layo (el padre de Edipo) que en su destierro se refugió en la corte de Pélope, cuando los gemelos Anfión y Zeto usurparon el poder (volveremos luego con ellos). En este punto hay varias versiones, la primera es que el chico se suicida con la espada de Layo por la vergüenza de la violación; la segunda es que mientras reposaban en la cama Layo y Crisipo, Hipodamía aprovecha la oportunidad para matar al joven y culpar a Layo, o que tras el suicidio del chico, Layo culpa a la madrastra del crimen. Sea como sea, tras la muerte del bastardo, Pélope maldice a Layo por su violación y le pide a Zeus que Layo no engendre ningún hijo y que si lo hiciese, muera a manos de él. Luego expulsa a su mujer y sus hijos Atreo y Tiestes por cómplices del asesinato del chico.

Hipodamía en el destierro se suicida, mientras que Atreo y Tiestes se refugian donde su sobrino el rey Euristeo, rey de Micenas. Quedando a cargo del reino mientras su sobrino lucha contra los heraclidas (hijos de Heracles), pero la muerte del rey Euristeo pone a los hermanos en la lucha por el trono de Micenas. Atreo que había desposado a la princesa Aérope (nieta del rey Minos) tuvo con ella tres hijos: los gemelos Agamenón y Menelao, y la princesa Anaxibia. Anaxibia desposa al rey Estrofio del reino de Focide, y serán padres de Pílades. Aérope no fue fiel muy fiel a su marido, se acostó con su cuñado Tiestes, y fruto de esa unión nacerá Pelopia; niña que la reina envió con el rey Testropo de Epiro.

Tras años sin decidir quien reinaría finalmente en Micenas, el oráculo predijo que la existencia de un becerro dorado señalaría al próximo rey. Aérope, conociendo donde estaba el animal, robo el becerro de los rebaños de Atreo y se lo entregó a Tiestes, quien lo presentó como prueba de su derecho al trono. Atreo señalo el robo, pero no tenía pruebas, por tanto propuso que Tiestes sería el próximo rey si a la mañana siguiente el sol se ocultaba por oeste. El apoyo de los dioses fue a Atreo y el sol ese día se ocultó por el este, dándole el trono a Atreo. Tiestes es deportado y en su exilio tuvo tres hijos.

El adulterio de Aérope al final fue descubierto por Atreo, quien la mata arrojándola al mar (igual como su padre Pélope hizo con Mírtilo). Atreo decide vengarse de su hermano y lo invita con la excusa de una reconciliación. Mientras están en la cena, Atreo, manda a matar a los tres hijos de su hermano, que lo habían acompañado, y se los sirve como comida. Cuando Tiestes descubre el horror de haber devorado a sus hijos, escapa, no sin maldecir a su hermano (maldiciones van y maldiciones vienen).

De nuevo en el exilio Tiestes descubre por el oráculo que será vengando por un hijo de su propia hija Pelopia. A quien para protegerla Aérope había enviado a la corte del rey Testropo. Una noche Tiestes viola a su hija, quien logra agarrar la espada de su atacante. Pelopia queda embarazada pero abandona a su hijo, Egisto, en el bosque, donde es rescatado por unos campesinos. Por su parte Micenas empieza a sufrir de una gran sequía y se señala que es el castigo por el delito de canibalismo provocado por Atreo. Este busca a su hermano en la corte del rey Testropo, pero ya no se encuentra ahí. Atreo se enamora de Pelopia, y creyéndola hija del rey pide su mano. Testropo no puede revelar la verdad y se la entrega a Atreo como esposa. Esta le cuenta su desgracia y Atreo busca al niño, Egisto, al que cría como hijo propio.

Años después, cuando Egisto se vuelve mayor, Tiestes regresa y es detenido por sus sobrinos Agamenón y Menelao. Atreo ordena su muerte y el ejecutor es Egisto. Pelonia le había entregado la espada de su violador a su hijo, y cuando Tiestes ve la espada le cuenta la historia de su nacimiento a Egisto; y este a su madre, que al descubrir el insecto, violada por su padre y casada con su tío se suicida con la espada. Egisto va donde Atreo y le muestra la espada ensangrentada, Atreo cree que su hermano a muerto por fin y se alegra; pero pronto descubre la horrible verdad, cuando Egisto lo asesina. Tiestes por fin asume el trono de Micenas. Agamenón y Menelao huyen a Esparta.

Los reyes de Esparta y Micenas están vinculados a la familia de Perseo y Andromaca. La única hija de ambos, Gorgofone tuvo dos esposos, el primero fue Perieres, rey de Mesenia (suroeste del Peloponeso) e hijo de Eolo, fueron padres de Afareo y Leucipo. Afareo sucede a su padre, pero sus hijos, los gemelos Idas y Linceo morirán a manos de los dioscuros (Cástor y Pólux) y el trono de Mesenia pasa a Nestor, rey de la vecina Pilos. Leucipo casa con Filodice y tuvieron tres hijas: Arsínoe, Hilaíra y Febe; las dos últimas esposas de los dioscuros. Arsínoe sería nodriza de Orestes y lo ayuda a escapar cuando Egisto planea su muerte. Tras la muerte de su primer esposo, Gorgofone casa con Ebalo, rey de Esparta y será madre de Tíndaro e Icario. Pero Ebalo ya tenía un hijo previo con Batia (la misma que luego fue mujer de Dardano). Tras la muerte de Ebalo, el medio hermano Hipocoonte asume el trono y Tíndaro e Icario escapan refugiándose en la corte del rey Testio de Etolia.

Testio ayudo a su yerno a recobrar el trono y Tíndaro se volvió rey de Esparta y desposó a Leda, quien tuvo cuatro hijos, dos de su marido y dos de Zeus, los de naturaleza divina fueron la bella Helena y Pólux; mientras que de su esposo mortal tememos a Clitemnestra y Cástor. Aunque los varones eran llamados gemelos y fueron conocidos como los Dioscuros (hijos de Dios = Zeus). Helena fue desde su juventud elemento de conflicto; fue raptada por primera vez por Teseo y en su rescate fueron sus hermanos. Tras la llegada de Agamenón y Menelao a la corte de Tíndaro, este casa a sus dos hijas con los gemelos de Atreo; así Agamenón desposa a Clitemnestra y Menelao casa con Helena.

Tras la muerte de Tíndaro, Agamenón se vuelve rey de Esparta y ayuda a su hermano a recobrar el reino de Micenas, ahora en manos de su tío Tiestes. Tras la muerte de Tiestes, y la huida de Egisto, Menelao queda como rey de Micenas. Agamenón tendrá con Clitemnestra cuatro hijos: Orestes, Electra, Crisótemis e Ifigenia. Y Menelao tendrá con Helena a Hermíone, el matrimonio entre Hermione y Oreste fue acordado entre los hermanos cuando estos eran niños, para así unir sus reinos. Pero la felicidad no será completa, el rapto de Helena por París da origen a la Guerra de Troya.

Nos separamos de la secuencia de la historia y revisaremos otras ramas griegas y su relación con la casa de Agamenón. Icario, el hermano de Tíndaro, el suegro de Agamenón, desposaría a la nayade Peribea y entre sus seis hijos destaca la bella Penélope, esposa de Odiseo, madre de Telémaco.

Por su parte una hermana de Leda, la reina Altea estaba casada con el rey Eneo de Caledonia. Cuando nace su hijo Meleagro, las Moiras señalaron que el niño viviría lo que durara el trozo de carbón en la chimenea. Altea entendiendo retira el carbón y lo apaga. Años después cuando un terrible jabalí azotó la región, muchos héroes fueron a cazarlo. Los vencedores fueron Meleagro y Atalanta (una hija ilegitima de Atamante). Pero la pelea por los restos del monstruo provocó la lucha entre Meleagro y sus tíos maternos (los hijos varones de Testio), quienes mueren en la pelea (es la muerte de todos sus hijos lo que hace que Testio ayudara a Tíndaro e Icario y estos se volvieran sus hijos políticos). Sea venganza de su madre Altea por la muerte de sus hermanos, o porque simplemente no le gustaba Atalanta, por la cual se interesó su hijo, Altea enciende el carbón y lo mata; luego Altea se suicida. Eneo que queda viudo y sin hijos casa con Peribea, una hija de  Hiponoo, serán padres de Tideo, quien desposa a Deípile, hija de Adrasto, rey de Argos. Hijo de Tideo y Deípile es Diomenes, uno de los grandes héroes de la guerra de Troya.

La casa de Tebas estuvo maldita desde sus orígenes, Cadmo, tras llegar a Grecia y establecerse desposa a Harmonía, hijas de esta unión fueron: Ágave, Autónoe, Ino y Sémele; y el varón Polidoro (no confundir con el hijo de Príamo de igual nombre). Ágave casa con Equión y será padres de Peneo, quien sucede a su abuelo en el trono. Sémele será amante de Zeus y madre de Dioniso, uno de los hijos de Zeus más perseguidos por Hera. Autónoe desposa a Aristeo (hijo de Apolo y un dios panales de abejas) y será madre de Acteón (cazador transformado en ciervo por Artemisa y devorado por sus perros). Ino desposa al rey beocio Atamante, quien tenía dos hijos de un matrimonio anterior, y según algunas fuentes era padre de Atalanta. Ino acoge a su sobrino Dioniso, pero Hera enloquece a los reyes por tamaña ofensa, quienes mata a todos sus hijos y se suicidan (algunas versiones dicen que Ino huyó con su hijo menor y al arrojarse al mar fueron transformados en Leucotea y Palemón, diosa de la espuma marina y dios de los puertos respectivamente).

Dioniso escapa y con el tiempo, tras recorrer mundo se vuelve dios del vino, las fiestas y los placeres. Por su parte su primo Peneo, ahora rey de Tebas, prohíbe el culto a Dioniso, este lo castiga volviendo locas a su madre y tía (Ágave y Autónoe) quienes en una bacanal matan a Peneo. Polidoro, su tío asume el trono y expulsa a las asesinas. Polidoro tuvo un hijo llamado Lábdaco y este fue el padre de Layo. Tras la muerte de Polidoro, provocada nuevamente por Dioniso, el trono de Tebas paso a uno de los tíos de Lábdaco mientras crecía. Nicteo, hermano de Equión, tenía una hija, Antíope, que como muchas otras fue seducida por Zeus y fruto de esta unión son los gemelos Zeto y Anfión. Temiendo la furia de su padre, la chica escapa a la ciudad y se refugia en otra, su padre la persigue pero muere en el intento traerla de vuelta. El trono de Tebas pasa a Lico, hermano de Nicteo, quien si logra atrapar a la sobrina chica y traerla de regreso.

Mientras los hijos de Antíope, Zeto y Anfión, crecían; el trono de Tebas pasa a su legitimo heredero, Lábdaco, pero este muere pronto (seguro que culpa del culto a Dioniso) y Lico retoma el poder mientras crece el hijo de Lábdaco, Layo. Cuando Zeto y Anfión llegan a adultos luchan y matan a Lico, y se vuelven reyes de Tebas. Es en este intermedio que Layo huye y se refugia en la corte de Pélope y ocurren lo hechos relatos anteriormente. Anfión desposo a Níobe y la ofensa a Leto provocó la muerte de todos sus hijos, y del propio Anfión. Es cuando regresa Layo al trono, quién casa con Yocasta, y serán padres de Edipo; quién cumple la maldición de Pélopes, matando a su padre y casándose con su madre.

Nos olvidamos de la tragedia tebana y volvemos a la tragedia espartana. Cuando París, el hijo de Príamo, se llevó a Helena, todos los caudillos aqueos fueron convocados para organizar un ataque contra Troya. Los jefes se reunieron en el palacio de Diomedes en Argos, donde Agamenón fue elegido comandante en jefe, bien como consecuencia de su mayor poder; o bien porque se ganó el favor de la asamblea mediante ricos presentes; o simplemente porque era el tronco que unificaba todas las ramas de los reinos griegos.

Tras dos años de preparativos, el ejército y la flota griegas se reunieron en Beocia. Agamenón había consultado previamente el oráculo sobre el asunto de la empresa y el augur Calcante interpretó distintas señales en las cuales la guerra duraría nueve años pero Troya caería finalmente al décimo. Antes de la partida, en una cacería Agamenón mata un ciervo que estaba consagrado a Artemisa, ello provocó la cólera de la diosa se produjo una calma absoluta, de forma que los griegos no podían abandonar el puerto por falta de viento. Cuando los videntes declararon que la ira de la diosa no podría ser aplacada a menos que Ifigenia, la hija de Agamenón, le fuese ofrecida como sacrificio compensatorio, Diomedes y Odiseo fueron enviados para llevarla al campamento con el pretexto de que debía desposar a Aquiles. Ella accedió a acompañarles, sin saber realmente su destino; algunas versiones dicen que la chica fue rescatada al último momento por la propia Artemisa y llevada a Táuride (Crimea) donde se volvió sacerdotisa de la diosa.

En Troya pasan diez años, al final de la guerra, Agamenón secuestra a la troyana Criseida, una hija de Criseo, sacerdote de Apolo. Criseo pide la liberación de su hija, pero Agamenón se burla del anciano; este regresa al templo de Apolo y pide su ayuda; ante lo que el dios desata una peste en el campamento griego. Calcante señala que la peste terminara con la devolución de Criseida; a regañadiente Agamenón acepta, pero le quita a Aquiles su esclava, Briseida, prima de la anterior. Aquiles se separa molesto del bando griego.

En esos momentos un intento de alcanzar la paz, París y Menelao se disponen a pelear por Helena y el vencedor definirá al ganador de la guerra; pero Afrodita hace desaparecer a París, provocando el desconcierto entre ambos bandos. Antes de que Menelao se proclame campeón, Pandaro dispara una flecha, persuadido por Deifobo (hijo de Príamo), contra Menelao; quien es herido a traición y provocando la vuelta a las hostilidades. Es en esta batalla que luchan, sin haber ganador, Héctor y Ayax; más adelante el avance de los troyanos hacia las naves griegas obliga a Patroclo a suplantar a su primo Aquiles; resultado muerto por Héctor; y provocando el regreso de Aquiles a la lucha.

Tras la captura de Troya, Agamenón recibió a Casandra, hija de Príamo y profetisa condenada, como botín de guerra, y según una tradición recogida tuvo dos hijos. Agamenón tardó ocho años en volver a su patria, como muchos héroes griegos, los dioses castigaron duramente a los vencedores su intento de regresar a su hogar. Melenao tuvo más suerte y al menos logró reconstruir su familia a su regreso con Helena. La hija de ambos, Hermíone, destinada inicialmente como esposa de Orestes, fue desposaba con el hijo de Aquiles, Neoptólemo, pero este matrimonio no tuvo buen final. Melenao fue puesto entre las estrellas en 1957, con el asteroide (1647) Menelao y es un cuerpo pequeño, de unos 72 km; si se compara con su hermano (911) Agamenón que es más del doble en tamaño.

Agamenón en su regreso a casa fue desviado dos veces de su rumbo por las tormentas, pero al fin tomó tierra en la Argólida, que estaba bajo el dominio de Egisto, quien había seducido a Clitemnestra durante la ausencia de su marido. Cuando su mujer Clitemnestra ofreció un banquete a su llegada, esa noche a traición Clitemnestra y Egisto mataron a Agamenón y a Casandra, que le había predicho de la traición, pero como siempre nadie escuchó sus advertencias. Tras la muerte de Agamenón y Casandra, sus dos hijos fueron asesinados sobre la tumba de ambos por Egisto. Las razones de estos asesinatos varían según las obras literarias que lo han referido: la venganza de Clitemnestra por la muerte de su hija Ifigenia como sacrificio, el adulterio de la Clitemnestra con Egisto, o incluso celos de la reina por la esclava, Casandra, traída como trofeo de guerra por Agamenón, y con quien tuvo dos hijos.

La muerte de Agamenón fue vengada por su hijo Orestes, quién a la partida de su padre a la guerra Orestes había sido salvado por su niñera Arsínoe, que le sacó del país cuando Clitemnestra quería matarlo al volverse amante de Egisto. Orestes encontró refugio donde su tía Anaxibia y su esposo el rey Estrofio; donde Orestes y su primo Pílades se volvieron casi hermanos. Habían pasado ocho años de la muerte del rey Agamenón, Orestes cumplía los veinte años, cuando el oráculo de Delfos indica al joven que es hora de volver a su patria.

Orestes regresó a casa junto con su amigo Pílades, hijo de Estrofio. Y se encontró con su hermana Electra ante la tumba de Agamenón, donde ambos habían ido a rendir honores al difunto; se reconocieron y planearon cómo Orestes llevaría a cabo su venganza. Tras matar a su madre y su amante, Orestes sufre la persecución de las Erinias (Furias); ante lo que se refugia en el templo de Apolo en Delfos y es sometido a juicio. Para parar estas continuas venganzas, provocadas por los actos fratricidas entre padres e hijos el juicio lo decide finalmente la diosa Atenea, al haber empate de las partes; y que señala que en esos casos, siempre que halla empate, se ha de dar la duda a favor del acusado.

Tras alcanzar su libertad, Orestes se vuelve rey de Micenas; posteriormente casa con su prima Hermíone, hija de Menelao y Helena; quien estuvo casada primero con Neoptólemo, hijo de Aquiles. Y así fue, pero el matrimonio no consiguió tener descendencia. La princesa echó la culpa de la esterilidad a la concubina de su marido, Andrómaca, la cual podría lanzar hechizos para que Hermíone no se quedara embarazada. Neoptólemo, con tal de saber si lo que decía su mujer era cierto o no, acudió al oráculo de Delfos, donde se encontró con Orestes, quién tendría que haber sido el marido de Hermíone. En la lucha a muerte que mantuvieron, fue Neoptólemo quien murió y Orestes, por fin, se casó con su prima Hermíone. Del matrimonio nació Tisámeno, quien finalmente unificaría los reinos de Micenas (de Agamenón), Esparta (de Menelao) y Argos (de Diomenes, que tras su regreso su mujer y amante quisieron hacer lo mismo que con Agamenón, pero el huyó a Italia donde se le hace fundador de varias ciudades; su reino fue absorbido finalmente por Orestes). El hijo de Agamenón fue incorporado a los cielos en 1973, dando nombre al asteroide (13475) Orestes.

Agamenón representa la traición, su familia está formada por traidores (Tántalo, Pélope, Atreo, Tiestes, Egisto), y el fue un traidor (engaña a su hija Ifigenia para traerla como sacrificio), y a su vez fue traicionado (por su mujer Clitemnestra) y su hermanastro (Egisto); su hijo Orestes continua el ciclo, traiciona a su propia madre, matándola. El propio número de asteroide es 911, que es el número que designa en USA a llamado de emergencia, y es la fecha 09(sep)/11 cuando ocurre el atentado de las Torres Gemelas en New York. Es por tanto un indicativo de la traición en todas sus formas, en especial la que ocurre dentro del hogar y la familia. Agamenón es el padrote, no le importa más nadie que él y sus deseos, los cuales antepone ante los demás; la lección de Agamenón es que el circulo de la traición, una vez iniciado es una espiral que termina envolviendo a todos y finalmente se cierra sobre si misma y en el origen, provocando la desgracia en quien lo inicia.

Menelao representa al cornudo, al marido engañado; su furia se desata por la traición, Menalao sufre la traición, no sólo de la familia, sino de extraños, es engañado por su mujer, pero cuando intenta recuperarla sobre él caen fechas traicioneras. No basta con la humillación familiar, es la comidilla de toda la comunidad.

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Los dos hermanos representan facetas distintas de la traición, mientras Agamenón es el que ejecuta la traición, sobre todo dentro de seno familiar, Menelao es quien sufre el acto de traición. Agamenón representa la traición pura, pero a quien hierro mata, con hierro muere; al final la traición se devuelve y el ejecutante recibe su propio plato en el momento menos esperado; Menelao busca superar la traición y reconstruir su vida, y al final trata de no permitir que la traición recibida no lo destruya; perdona la traición de su mujer, es en este punto que puede avanzar y disfrutar del resto de su vida en paz, a diferencia de su hermano, que cae víctima de su propios errores, el secreto para superar la traición lo da Menelao, y es el perdón. Orestes por su parte representa al traidor arrepentido de sus actos; a diferencia de su padre, que nunca se arrepintió de sus pecados, Orestes trata de superar el mismo por medio del arrepentimiento sincero. En todos su grifos representan la daga de la traición, mientras que en Agamenón el ejecuta el acto y este se devuelve y se hunde en el origen, Menelao lo siente en carne propia, pero se eleva por encima del mismo, y Orestes entierra la daga, pero tras hundirse en la culpa, supera el vil acto con el arrepentimiento.

Los cambiaformas (6) Dioses Griegos.

El cambiaforma es un tema común en la mitología y folklore así como en la ciencia ficción y las historias de fantasía. En su sentido más amplio, es cuando un ser (humano o no) tiene la habilidad de alterar su apariencia física.

Los antiguos mitos hablan de dioses mitad humanos, mitad animales; cuando los antiguos egipcios asociaron los poderes sobrenaturales y divinos con los animales que estaban presentes crearon una cosmogónica donde sus dioses eran seres con cuerpo humano y cabeza animal. Así Horus y Ra, símbolos del sol eran representados con cabeza del halcón que vuela en lo alto; Sejmet, diosa de la guerra era imaginada con la fuerza de una leona; Anubis, dios de los muertos era vinculado a chacal que ronda por carroña en los cementerios. Si bien los dioses egipcios eran en su mayoría seres quimericos zoocefalos; las transformaciones como tales de un ser en otro totalmente distinto no es tan evidente; realmente es más bien un proceso en el cual el animal divino adquirió forma humana para ser más cercano al hombre, pero sin dejar de perder su identidad animal-divina.

Es en la mitología griega donde tenemos, no sólo a la teriantropía, que es la supuesta habilidad de cambiar de forma humana a animal y viceversa, termino que proviene del griego “therion” que significa “animal salvaje” o “‘bestia”, y de “anthropos” que significa “hombre”; siendo la licantropía (lykos = lobo + anthropos = hombre) un caso particular más especifico. En el mundo griego las transformaciones iban de humanos a animales, plantas o cosas inanimadas (agua, aire, piedra, etc.); pero también era posible lo inverso.

Entre los dioses antiguos destacan dos dioses marinos, conocidos como los ancianos del mar; por un lado Proteo o Proteús es un antiguo dios del mar, si bien era en sus inicios uno de los protogonos (primeros), como su nombre indica (proteo = proto = primero), con la llegada de los olímpicos se le hizo hijo de Nereo y Doris, de Océano y una nayade o del propio Poseidón y alguna ninfa. Independiente de su afiliación paterna discutible; los mitos señalan que Poseidón lo pone como pastor de las manadas de focas y/o leones marinos. Entre sus muchos poderes estaba el de poder ver el futuro; pero para no ser molestado constantemente por los consultantes cambiaba de forma para evitar tener que hacerlo y sólo contestando a quienes eran capaces de capturarlo. Es por ello que la palabras «proteo» y «proteico», aluden a quien cambia frecuentemente de opiniones y afectos.

En la Odisea se cuenta que la arenosa isla de Faro, situada frente al delta del Nilo estaba el hogar de Proteo. Menelao narra a Telémaco (hijo de Odiseo/Ulises) que se encontraba varado en la isla durante su viaje de vuelta de la Guerra de Troya. Menelao supo por Idotea (una hija de Proteo) que si podía capturar a su padre, podría obligarle a revelar a cuál de los dioses había ofendido y cómo apaciguarlo para volver a casa. Cuando Proteo salió del mar para dormir entre su colonia de focas, Menelao logró atraparlo, a pesar de que se transformó en león, serpiente, leopardo, cerdo, e incluso agua y árbol. Proteo le respondió entonces a Menelao lo que necesitaba saber y le dijo además que su hermano Agamenón había sido asesinado por traición de su mujer y su amante, que Áyax había naufragado y muerto, y que Odiseo estaba varado en la isla de Calipso.

Nereo o Nereus era otro de los viejos del mar, era el dios de los peces y vivía en las profundidades del mar Egeo. Al igual que su antecesor tenía el don de la profecía y era un maestro cambiaformas. Y es en el encuentro con Heracles/Hercules quien iba en la labor n°11, cuando se muestra su poder:

Euristeo, esta vez le encargó a Heracles que le traiga las manzanas de oro que la diosa Gea le había regalado a Hera como regalo de casamiento y, que Hera, había plantado en un jardín lejano de occidente custodiado por las Ninfas de la tarde, conocidas como Hespérides y un dragón de cien cabezas llamado Ladón. El recorrido que hizo Heracles para llegar al misterioso jardín es muy complicado ya que nadie conocía bien su ubicación. Primero Heracles fue a visitar unas Ninfas para que lo orientaran, pero las Ninfas le dijeron que tenía que buscar al dios Nereo, ya que era el único que conocía la ubicación precisa. Heracles buscó a Nereo y lo capturó para obligarlo a revelar el secreto. Nereo no quería decir ni media palabra. Heracles lo encadenó y Nereo que era un dios, se transformó en león, luego en serpiente y más tarde en llamas. Pero Heracles se mantuvo firme sin asustarse y Nereo finalmente confesó el sitio secreto del famoso jardín.

Otras versiones hablan de que el pescador Glauco, transformado en criatura marina al comer unas algas que tenían la virtud de revivir los peces que había pescado, fue acogido entre los dioses marinos, que vieron en él un igual; y le enseñaron el arte de la profecía. Sería Glauco quien ayudaría a Menelao a volver a casa y a los Argonautas, de cuya nave se dice que ayudo a construir cuando era pescador.

Los dioses del mar eran, como el mar mismo, cambiante, mutable y por tanto poseían no sólo el secreto de la transformación, sino también el de la profecía. Cuando Zeus era joven enamoró a la Oceanide Temis (Literalmente “Consejo”) y que era la diosa del saber; de ella obtuvo la poción para que su padre, Cronos, vomitara a sus hermanos devorados; y también aprendió todo lo que pudo para su provecho.

En la titanomaquia (la lucha de Zeus y sus hermanos contra su padre Cronos y sus tíos) el joven Zeus pretendió desposar a tan sabia esposa; pero por un lado, según algunos una profecía de Metis, o por otros una maldición de Cronos o de Urano, se decía que Metis daría primero a luz una hija y después un hijo que estaría destinado a gobernar el mundo. Zeus habiendo aprendido todo lo que podía de tamaña maestra le pidió una muestra del poder de la transformación a la diosa; y esta se transformo en una mosca; que rápidamente Zeus devoró, una forma final y cruel para apoderarse del saber de la diosa. Si ignoraba el tramposo Zeus que Metis ya estaba embarazada o no, es discutible; lo que si es que ella permaneció viva dentro de su cabeza el tiempo suficiente para construir una armadura para su hija neonata. Los golpes de la fabricación de la armadura metalurgia hicieron que Zeus tuviera un horrible dolor de cabeza, y tuvo Hefesto que abrir su cabeza con una hacha. De la apertura de la cabeza de su padre, Atenea surgió totalmente crecida y lista para la batalla que todavía se daba contra los titanes.

Zeus uso el poder de la transformación muchas veces, principalmente para ocultarse de su mujer Hera cuando estaba con alguna de sus amantes. Pero uso incluso este poder para engañar a la propia Hera, que estaba reacia a sus avances y pretendía al igual que Hestía (diosa del fuego del hogar) mantenerse virgen. Según el mito Hera se había criado en Arcadia y allí fue a buscarla Zeus transformado en cuco. Era invierno y cuando Hera tomó al cuco en sus manos para protegerlo del frío, Zeus recuperó su verdadera forma y la violó. Después de este encuentro Hera y Zeus se casaron y Hera pasa a ser la reina indiscutible del Olimpo.

Cuando el orden fue establecido, los dioses le pidieron a Zeus que creara divinidades capaces de cantar al nuevo orden en el Universo. Disfrazado de pastor, Zeus se unió durante nueve noches consecutivas con Mnemosine, hija de Gea y Urano, hermana de Cronos. Mnemosine, era la personificación de la memoria, “sabe todo lo que ha sido, es y será ” ; posee el conocimiento de los orígenes y de las raíces, poder que traspasa los límites del más allá. Con Metis tenía el pensamiento y con Mnemosine la memoria, recuerda un poco a los dos cuervos (pensamiento y memoria) de Odín que vuelan sobre el mundo e informan a su amo de todo lo que acontece. De esta unión surgirán las nueve musas, patronas de las artes.

Calisto era una cazadora perteneciente al cortejo de Artemisa, diosa de la caza, para lo cual había hecho el obligatorio voto de castidad. Sin embargo, Zeus se enamoró de ella y, para seducirla, adoptó la forma de la propia Artemisa para acercarse y poder violarla, de tal acto terminó Calisto embarazada. Artemisa sorprendió a Calisto bañándose en un río y advirtió que su vientre había crecido. Artemisa le preguntó el motivo de ello y Calisto, a quien Zeus había seducido bajo la forma de la diosa, replicó que era culpa suya. Artemisa, enfadada por la respuesta, transformó a Calisto en osa y la expulsó de su cortejo. Arcas, el hijo de Calisto, fue dado por Zeus a la pléyade Maya para que lo criase. Años después, durante una cacería Arcas persiguió a la osa, sin reconocerla, hasta el santuario de Zeus, donde ningún mortal tenía permiso para entrar. Aquí Zeus interviene para evitar la desgracia y subió a ambos hasta las estrellas, Calisto es la Osa Mayor y Arcas la constelación de Boötes, el Guardián de la Osa, que hoy se le representa acompañado por dos perros de caza, la constelación de Lebreles. Se cuenta que esta constelación de la Osa Mayor siempre órbita alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte porque Tetis, esposa de Océano y niñera de Hera, prohibió que se sumergiese en el mar, pues odiaba la intrusión de Calisto en el lecho de su ahijada. Esto explicaría por qué es circumpolar.

La historia de la seducción de Dánae es una de las más hermosas del abultado historial del dios transfigurado. Dánae era hija de Acrisio, rey de Argos, quien había sido avisado por un oráculo de que seria muerto por su propio nieto. Para intentar torcer la voluntad del destino, decidió poner fuera de toda posibilidad de galanteo a su hija. Así hizo, encerrándola en una torre de bronce, o en una cueva, según las distintas leyendas. Zeus, excitado sin duda por la dificultad, se transformó en una sutil lluvia de oro y consiguió su propósito, engendrando al buen Perseo quien, a la postre, sería causante involuntario de la muerte de Acrisio, al lanzar la jabalina, que, en lugar de probar la fuerza y destreza del joven, afirmaría el poder de los oráculos y la inexorabilidad del destino, utilizándole a él como un simple vehículo mortal de las decisiones del eterno Fatum.

Leda estaba casada con Tíndaro, rey de Esparta, y su matrimonio discurría con normalidad y sin sobresaltos. Al menos, hasta que se presentó ante la bella Leda un no menos hermoso cisne. La joven esposa se dejó embelesar con la graciosa ave, que no era otra cosa que un zoomórfico disfraz del astuto Zeus. De nuevo, Zeus obtuvo en su romance el éxito deseado y de esa unión la pareja no tuvo hijos, sino huevos: cuatro, para ser más exactos, y estos huevos se abrieron para dar vida a Cástor y Pólux por los varones y a Helena de Troya y Clitemnestra.

Ío era hija de Ínaco, un dios río, hijo del Océano, que fue juez en la disputa entre Hera y Poseidón, por ser alguien que no se oponía a los dioses no pudo dar respuesta y Hera ordenó que su hija Ío se convertiría en una de sus sacerdotisas vírgenes. Zeus, para fastidiar a su mujer se encaprichó con la joven, quien al final aceptó al dios, metamorfoseado en una densa niebla para tomarla. Pero como siempre ocurría con los amoríos del gran dios, de alguna forma llegaban a oídos de su celosa esposa Hera. Ante el peligro que la muchacha corría, Zeus decidió protegerla y convirtió a Ío en una ternera de una total y completa blancura, y juró a Hera que no había amado a tal animal nunca. Hera para probarlo le pidió que entonces se la regalara.

Zeus no tuvo opción, así Io paso a manos de la terrible diosa, quien la puso al cuidado de Argos, un monstruo de cien ojos. Zeus la visitaba esporádicamente en forma de toro para poder amarla, hasta que comprendiendo que el sufrimiento de Ío era demasiado decidió intervenir. Le pidió a Hermes que la liberara de su custodio Argos. Hermes durmió al pastor con la música de su flauta y luego mato al gigante de los cien ojos. Hera al ver muerto a Argos puso sus ojos en la cola del pavo real, que paso a convertirse en el animal sagrado de la diosa.

Sin embargo, Ío no quedó libre, porque Hera convencida de la traición de su marido, envío un tábano (mosca) agresivo e Ío desesperada empezó a correr por toda la costa de Europa, Asia hasta llegar a Egipto, donde recuperó su forma humana y tuvo un hijo de Zeus, Épafo. Tras varias aventuras para recuperar luego a su hijo, Ío se estableció en Egipto donde desposó a Telégono, el hijo menor de Circe y Odiseo; por su parte su hijo Épafo caso con Menfis una hija del Nilo.

En otra oportunidad Zeus estaba enamorado de Europa una princesa fenicia. Las fuentes difieren en los detalles acerca de su familia pero coinciden en que es fenicia, y de un linaje que descendía de la propia Ío. Zeus decidió seducirla y se transformó en un toro blanco y se mezcló con las manadas de su padre. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, ella vio al toro y acarició sus costados y, viendo que era manso, terminó por subir a su lomo. Zeus aprovechó esa oportunidad y corrió al mar, nadando con ella a su espalda hasta la isla de Creta. Entonces reveló su auténtica identidad y Europa se convirtió en la primera reina de Creta. Hijos de esta relación fueron: Minos, Radamantis y Sarpedón. Los tres hermanos de Europa salieron en su búsqueda, Fénix regresó con sus padres y termino fundando Fenicia; Cílix, quien dio nombre a la región de Cilicia (actual Armenia) y Cadmo, quien llevó el alfabeto al continente griego, se estableció en Grecia.

En una de las aventuras más sonadas Zeus se convirtió en el vivo retrato de Anfitrión, esposo de Alcmena y rey de Tebas, para poder usurpar como marido la compañía de la gentil reina Alcmena. Anfitrión de Tebas, que había dejado su hogar para ir a la guerra contra Atenas volvió más tarde esa misma noche, y Alcmena quedó embarazada de gemelos. En la noche en que los gemelos nacieron, Hera, conociendo el adulterio de su marido, logró convencer a Zeus de que prestara un juramento según el cual el niño que naciera aquella noche miembro de la casa de Perseo sería un gran rey. Una vez Zeus hubo jurado, Hera corrió a la casa de Alcmena y demoró el parto sentándose con las piernas cruzadas y las ropas atadas con nudos. Al mismo tiempo, su hija Ilitia/Lucina provocaba que su primo Euristeo naciese prematuramente, haciendo así que fuese rey en lugar de Heracles.

Alcmena mientras estaba en un trabajo de parto que no terminaba y podía morir; Galantis la sirviente de Alcmena que asistía al parto y pide ayuda a Ilitia/Lucina y a Hera, pero esta última se niega; apretando más sus manos y cruzando sus piernas. Alcmena llena de dolor, maldijo los cielos estando casi al borde la muerte. Galantis observó a Ilitia/Lucina y dedujo los planes de Hera. Le dijo a la diosa que el niño ya había nacido, lo que la asustó tanto que saltó y abrió las manos, Hera desató así los nudos. Esto liberó a Alcmena, que pudo dar a luz. Galantis rió y ridiculizó a las diosas, siendo transformada en comadreja como castigo. Siguió viviendo con Alcmena tras su transformación. Alcmena dio a luz a los gemelos. Uno de los niños, Ificles, era mortal, mientras el otro era el semidiós Heracles, llamado inicialmente Alceo o Alcides.

Egina era una ninfa, esta nacida de Asopo, un río de Beocia. Zeus tuvo que ingeniarse un nuevo aspecto para eludir la celosa vigilancia del padre, pasando a ser una llama, tan ardiente como su pasión por la hermosa niña. Cuando la joven se acercó Zeus tomó la forma de un águila y raptó a Egina, llevándola a una isla del golfo Sarónico cerca de Ática llamada Enone o Enopia, y desde entonces por su nombre. El padre de Egina, Asopo, se enteró del rapto y corrió tras ellos, pero Zeus le arrojó su rayos, devolviéndolo a su cauce. Egina terminó dado a luz al hijo de Zeus, Eaco, que se convertiría en rey de la isla, y a su muerte en uno de los jueces del infierno, hunto con Minos y Radamantis.

Antíope era una hija del rey Nicteo de Tebas. Su belleza era tan extraordinaria que el mismo Zeus se fijó en ella, dejándola embarazada tras seducirla tomando forma de sátiro. Sin embargo, Antíope tuvo que huir de la cólera de su padre, que no creía que el amante de su hija fuera el rey de los dioses y la acusaba de blasfemia. Luego la historia adquiere matices de tragedia griega; Antíope se refugia en la corte de Epopeo, rey de Sición, con quien casa. Pero se inicia una guerra entre las dos ciudades y Nicteo resulta herido, pero antes de morir encargó a su hermano Lico que castigase el crimen de su hija. Lico usurpó el trono de Tebas y cumplió el encargo de su hermano, y tras la muerte de Epopeo logra capturar a Antíope y llevarla de vuelta a la capital beocia. En el camino de regreso a Tebas Antíope dio a luz los dos gemelos que había tenido de Zeus, que se llamarían Zeto y Anfión.

Antíope entregada en custodia a Dirce, la esposa de Lico, sufrió los tratos más inhumanos durante muchos años, hasta que la encerró en una celda oscura y le privó incluso de agua para beber. Pero la cautiva logró escaparse, huyendo donde vivían sus hijos. Éstos juraron vengar a su madre, destronaron a Lico y ataron a Dirce a un toro que la arrastró hasta matarla. Hechos que encolerizaron a Dioniso, del que Dirce era sacerdotisa. El dios del vino enloqueció a Antíope, que recorrió toda Grecia hasta que encontró a Foco, que no sólo la curó, sino que además se casó con ella. Cuando murió, Antíope fue enterrada en la misma tumba que su esposo Foco. Sus hijos no tuvieron mejor suerte.

Finalmente como águila Zeus sedujo al príncipe troyano Ganimedes; que fue secuestrado en el monte Ida de Frigia. Ganimedes pasaba allí el tiempo de exilio al que muchos héroes se sometían en su juventud, cuidando un rebaño de ovejas o, alternativamente, la parte rústica o ctónica de su educación, junto con sus amigos y tutores. Zeus lo vio, se enamoró de él casi instantáneamente, transformándose en águila él mismo y lo llevó al monte Olimpo.

En el Olimpo, Zeus hizo a Ganimedes su amante y copero, suplantando a Hebe. Todos los dioses se llenaron de gozo al ver la belleza del joven, salvo Hera, la esposa de Zeus, que lo trató con desprecio. Más tarde Zeus ascendió a Ganimedes al cielo como la constelación Aquarius, que todavía hoy está relacionada con el águila en la vecina constelación de Aquila.