Grandes Cuentos de Hadas (9) La Bella y la Bestia

Hace casi dos años inicie está serie, pero el colapso de la computadora y la perdida de mucha de la información me dio tanta rabia que simplemente la deje de lado y seguí con otros temas. Aunque no pretendo terminar estos temas en las próximas entradas, si voy a retomar poco a poco estos clásicos de la literatura infantil y a lo largo de lo que queda del año tratar de culminar esta serie, cuyo inicio se dio con ‘Caperucita Roja’ y finalizara con el más grande cuento de hadas.

Los clásicos de los cuentos de hadas suelen terminar con un beso; ‘Blancanieves’ y la ‘Bella Durmiente’ despiertan de su sueño de muerte por un beso y la ‘Cenicienta’ es rescatada de su infierno cuando el Príncipe soñado le calza la zapatilla encantada. En todos estos cuentos el novio pasa por distintas pruebas para llegar a la amada; nadie duda de su amor por la joven, desde el Príncipe de Blancanieves que recorre los bosque y lucha contra osos y otras bestias hasta llegar a la joven enterrada en el ataúd de cristal, pasando por el Príncipe de la Bella Durmiente que atraviesa campos de espinosa zarza ardiente, o el Príncipe de la Cenicienta que recorre casa por casa, pueblo por pueblo buscado a la chica de la zapatilla de cristal. En todas estas versiones el cuento termina en este punto. La chica que aprendió todo lo que pudo en su destierro en el bosque con los enanos (gnomos); o al cumplir los dieciséis años y se vuelve mujer es sumida en un sueño por cien años y sólo puede esperar, el único conocimiento que le falta a la joven durmiente es el se volverse mujer; o todo los castigos y vejaciones a la que fue sometida Cenicienta terminan en ese instante y tenemos la celebre frase ‘viven felices por siempre‘.

Pero a nadie le importa si la joven realmente ama al Príncipe (salvo en el caso de Cenicienta), las otras dos simplemente se despiertan y ahí está la solución de su vida, el hombre perfecto que la va a amar y proteger; no importa nada más. Ella ni siguiera puede opinar si el chico es de su agrado, si le gustaría que fuera rubio, moreno o pelirrojo; más alto, o más bajo; más delgado o del tipo deportista, no importa si es un asesino de dragones, o simplemente un muñeco de torta cuya función es decorativa en el gobierno de su país; nada de eso importa, ella como en antiguas tradiciones es entregada a su futuro esposo, le guste o no; es simplemente un arreglo al cual ella debe cumplir, y de paso sonreír.

La Bella y la Bestia entra en otra etapa de la historia; no nos cuenta en noviazgo y las campanas de boda; nos habla de lo que ocurre después, cuando la chica llega al hogar donde vive su marido; de la noche de boda y de lo que ocurre en la cama; del día a día con el mismo ser con que se ha casado. Y en esta etapa el compañero de vida resulta ser una bestia, un monstruo cuya apariencia hace temer a todos los que lo contemplan. La chica es entregada a la bestia por su propio padre; en pago y compensación; como en las culturas tribales donde el padre de la joven ‘vende’ a su hija y el futuro marido ‘paga’ una dote por ello.

Aunque existen muchas versiones, la más conocida es la de escritora francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1756), una versión muy abreviada de la original novelada de otra coterránea Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve (1740). Siendo la versión de Beaumont en forma de cuento la versión que goza de mayor fama y es la base de casi todas las versiones o adaptaciones posteriores.

La versión de Beaumont

En la versión clásica más famosa tenemos a un rico mercader que tenía tres hijas. Dos de ellas eran presuntuosas y vanidosas, y la menor, a la que por su belleza llamaron Bella, era, sin embargo, humilde y bondadosa (aquí no hay mucha diferencia con la Cenicienta). Muchos pretendientes tuvieron las tres chicas, y mientras las hermanas mayores rechazaban con desplantes a los pretendientes, Bella los atendía y rechazaba cortésmente. Al igual que en Cenicienta, el mercader pierde su fortuna y con ella el interés de los pretendiente en las chicas. Un día llega la noticia de que un barco del mercader a regresado a puerto con mercancías y él parte al puerto para ver si es cierta tal fortuna. Las hijas mayores piden joyas y vestidos, y Bella señala que le basta con una rosa. Pero apenas con lo llegado pudo pagar las deudas acumuladas y regresa a casa descorazonado. Atrapado el mercader en una tormenta encuentra refugio en un castillo que parece deshabitado. En el sitio come, bebe y pernocta y al despertar, antes de retirarse ve en el jardín un hermoso rosal y decide llevarse una rosa para Bella. Apenas corta la rosa aparece el señor del castillo y resulta ser una bestia que le señala que tras haberle dado: comida, bebida, cama y ropas limpias, todavía se atreve a robarlo; y ello se paga con la muerte.

El mercader explica su motivo y pide perdón; la bestia le perdonara la vida con la condición de que una de sus hijas ocupe su lugar. Al llegar a casa entrega la rosa, explica los hechos en el puerto y lo ocurrido en el castillo, y su promesa de enviar a una de sus hijas. Bella comprendiendo que es la responsable del robo decide aceptar y cumplir el trato, ante el dolor de su padre. Bella viaja con su padre y al llegar al castillo donde espera su muerte se despide de su padre, y este regresa a su casa con la amenaza de la bestia de no volver nunca más. Pese a su miedo, Bella no es asesinada, sino que es tratada por la bestia con respeto y cordialidad. Los meses pasan y Bella extraña a su familia, la bestia le permite contemplarla en un espejo mágico (como en Blancanieves) y contempla a su padre enfermo. Bella suplica a la bestia que le permita volver donde su padre para cuidarlo; la bestia acepta y le da permiso por siete días, o de lo contrario él morirá.

Ya en casa ayuda a curar a su padre, que enfermo de tristeza, pero sus hermanas, ahora casadas con humildes hombres, contemplan a Bella vistiendo finas ropas y llevando hermosas joyas. Tras escuchar la historia de Bella, ellas traman un plan para que Bella no regrese a tiempo y salve a la bestia, para así ellas poder luego robar los tesoros del castillo de la bestia. Cuando Bella se da cuenta que ha roto su promesa ella regresa corriendo al castillo y encuentra a la bestia muriéndose, ella le suplica que no se muera, que lo ama y que quiere ser su esposa. En ese momento se rompe el hechizo y la bestia se transforma en un príncipe, había sido transformado en bestia por una malvada bruja, para que ninguna mujer se casara con él.

La obra de Beaumont transformó la novela de Villeneuve en una versión que recuerda la estructura de los cuentos de hadas tradicionales y la vuelta que le dio a la historia cambiaba mucho del sentido que la versión original que Villeneuve tenía. Entre las diferencias más importantes tenemos quién era el hada o bruja mala del cuento; que no se explica en el cuento más tradicional de Beaumont. En la versión de Villeneuve, Bella era hija del hada mala con un rey, y este para proteger a su hija de la madre, que deseaba matarla (la madrastra de Cenicienta y Blancanieves), el rey la entrega a un mercader para que la críe como una de sus hijas. Por su parte el Príncipe, huérfano de padre, es puesto por su madre al cuidado de un hada (la madre de Bella). Cuando el Príncipe crece, el hada mala desea convertirlo en su amante, pero al este rechazarla, ella lo transforme en bestia. La mayoría de la historia se diluye en extensas guerras entre hombres (reyes) y hadas; y era una crítica al papel de la mujer de la época a ser entregada como mercancía a su futuro esposo.

El alma persiguiendo al amor

Aunque antes de Villeneuve hay varias versiones menos densas, el origen de la historia se remonta al mito griego de Eros (Cupido/Amor) y Psique (Alma). Las correspondencia entre ambas historias son muchas veces más que evidentes:

Eros y Psique La Bella y la Bestia
Semejanzas y diferencias
Psique tiene dos hermanas, que no son tan agraciadas como ella. La Bella tiene dos hermanas que son descritas como mezquinas y orgullosas, mientras ella es todo lo contrario a su hermanas.
Su belleza molesta a la diosa Afrodita/Venus quien ordena a su hijo (Eros/Cupido/Amor) que la chica se enamore del monstruo más horrible que exista. Pero el chico se enamora de la joven. Tras perder su fortuna el padre de Bella llega a un castillo, donde es bien atendido hasta que roba una rosa. Por tal acto debe entregar a su hija, para salvar su vida.
El padre de Psique consulta al oráculo por qué su hija Psique no se casa y este le señala que está destinada a ser la esposa de un monstruo.
Psique es llevada por su padre a un monte donde es transportada por un dios viento a un palacio encantado con sirvientes invisibles. La Bella es llevada por su padre a un castillo encantado donde habita una bestia y el castillo es atendido por fantasmas
A Psique se le pone la condición de nunca ver a su marido. Bella vive en el palacio con la condición de nunca abandonar a la bestia.
Psique visita a su familia y sus hermanas que están casadas con esposos que no aman, ellas le aconsejan de matar al monstruo/dragón que es su marido Bella regresa a cuidar a su padre y sus hermanas, por su pobreza, casaron con hombres de bajo nivel social, a los que no aman. Ellas la engañan para que no cumpla el trato de volver con la bestia pasado siete días y provocar su muerte
Psique de regreso una noche con una lampara para poder ver y un puñal, sigue el consejo de sus hermanas, para descubrir al ser más hermoso de la creación y en su sorpresa derrama aceite hirviendo de la lampara sobre su esposo, ante lo que este huye. Psique busca a su esposo y su suegra al enterarse del daño a su hijo castiga a Psique a realizar tres pruebas imposibles
Psique vence en las tres pruebas con ayuda de enviados de su esposo. Al final se reconcilian y ella es llevada al Olimpo, donde se le concede la inmortalidad. Bella regresa al palacio y declara su amor a la bestia moribunda que se transforma en un apuesto príncipe.
*** ***
Tras ser abandonada por su esposo, Psique rebela quien era su esposo a sus hermanas diciéndole que el monte espera el viento para llevar a las que quieran ocupar su lugar, ellas corren al lugar y se lanzan al precipicio Las hermanas son transformadas en estatuas para mirar siempre la felicidad de Bella con el príncipe.

En la versión de Apuleyo, incluida en su libro ‘El Asno de Oro‘ (también conocido como Metamorfosis), la historia de Eros (Cupido/Amor) y Psique (Alma) tenemos un clásico más vinculado al aspecto filosófico. El amor como concepto es buscado desesperadamente por el alma; y para alcanzar la felicidad, el alma debe atrapar al amor. Para ello, como en todo clásico cuento de hadas, Psique debe superar tres pruebas, tres pruebas que recuerdan las puestas por la madrastra de Cenicienta a la chica para que pueda ir al baile; tres pruebas que Cenicienta vence con la ayuda de distintos animales, hormigas para separar los granos, aves para traer agua, etc.; igual ocurre con Psique.

La última prueba de Psique es descender al Hades para buscar una caja que contiene una crema de belleza para la diosa Venus. Psique para recuperar su belleza ante tanto sufrimiento y estar lista para recobrar a su esposo abre la caja y usa algo del ungüento, que es veneno en realidad. Aquí se recuerda por un lado el mito de la caja de Pandora, pero por otro es la Bella Durmiente que se pincha con el huso, o a Blancanieves que come la manzana envenenada. La muerte es el límite que marca y separa el pasado del futuro, la ilusión de la realidad; el ser anterior del nuevo, es en si la transformación del alma. Psique casi muere y es rescatada en el último momento por Eros, que regresa a buscarla; igual ocurre con la bestia, que casi muere y es rescatado en el último instante por Bella; es dejar de ser la bestia ante los ojos de la joven para poder volverse en el guapo príncipe; el exterior horrendo cubre la belleza interior y el amor representa esa búsqueda de la belleza y por ende de la verdad. En el simbolismo de mito, el alma persigue al amor, y el amor es bello; para alcanzar lo bello se requiere adquirir el conocimiento; las pruebas que atraviesa el alma para alcanzar al amor, son pruebas para el saber y el aprender.

Otras Versiones

Estas pruebas impuestas a Psique no aparecen en el clásico de Beaumont, pero si aparecen en otras versiones; por ejemplo en el cuento de ‘Juan mi Erizo’, tenemos una versión que combina las historias de ‘Pulgarcito’ y ‘La Bella y la Bestia’. Aquí tenemos a una familia de campesinos muy pobres que no tenían hijos, fue tal su deseo que lo amarían aunque fuera un erizo, y eso es lo que recibieron (como los cuentos de ‘Pulgarcita’ y de ‘Pulgarcito’, que lo amarían sin importar su tamaño).

Tras crecer el hombre-erizo se fue y alejado del mundo construyó su hogar en un bosque, bosque al que llegó un rey extraviado (como el mercader de La Bella y la Bestia); en pago por sacarlo del bosque el erizo pidió al primer ser que lo recibiera a su regreso. El rey que siempre era recibido por su perro acepto el trato, pero su desaparición había angustiado a su hija y esta fue la que corrió a recibirlo. Cuando el Erizo fue por su pago, la princesa debió cumplir con lo pautado y fue con el Erizo. En la casa del Erizo la joven tuvo miedo de sus púas, pero él le dijo que no se preocupara; en la oscuridad de noche en Erizo entró y se quitó la piel de púas y en forma humana se acostó con la princesa; una noche mientras dormía el amante, ella agarró la piel y la arrojó al fuego; el hombre despierta y huye (‘Eros y Psique’); la princesa al igual que Psique debe recorrer el mundo buscando de nuevo a su esposo, cuando por fin lo encuentra se rompe el hechizo que lo convertía en bestia.

Esta versión es más común en la forma inversa, esto es que en vez del novio animal, tenemos a la novia animal. Los cuentos europeos referentes a Selkies refieren situación similar; las mujeres focas se quitan su piel en la tierra; el pescador les esconde la piel y ellas se ven obligadas a casarse con el pescador; hasta que en un descuido del pescador ellas recuperan su piel de foca y escapan para nunca volver. O en versiones de Hadas que se emparejan con mortales, siempre que el mortal no revele su secreto, acción que al final no cumple y el hombre pierde a la esposa. Estas historias de reflejan muy bien en el cuento africano de ‘Seetetelané’.

Quizás las más conocida de estas historias de novia animal es el clásico ruso de ‘La Rana Zarevna‘ (La princesa rana) de Alekandr Nikoalevich Afanasiev. Como en el cuento del Erizo, el zarevich (príncipe) Iván debe casarse con una rana. En las noches la rana abandona su piel y se vuelve una hermosa joven; Iván aprovecha un descuido de su esposa y quema la piel de la rana, perdiendo a la amada, quien le recrimina no haber esperado una noche más para romper el hechizo; igual al caso de la princesa de ‘Juan mi Erizo‘; Iván debe que recorrer medio mundo para encontrarla.

No tan evidente, pero en el mismo grupo de historias tenemos a ‘La princesa y el sapo‘ o ‘El Príncipe Rana‘ (en español se usa el sapo para indicar macho, pero el animal correcto es la rana, que es femenino en el contexto español). Aquí la historia ha llegado a la simplicidad más básica para niños; es una historia de responsabilidad y palabra; como ocurre en ‘La bella y la Bestia’, y en tantas otras versiones. En este cuento una princesa pierde una pelota en un estanque y el sapo/rana le dice que se la saca si lo lleva con ella al palacio. La niña acepta, pero no cumple su parte, por ello el sapo/rana la persigue y es rey (padre de la joven) que le recuerda que dar una palabra es una cuestión de honor. La niña de mala gana acepta y termina aceptando al sapo en su alcoba, donde finalmente se cansa y lo lanza fuera, el sapo/rana le dice que él sólo quería ser su amigo; y ella arrepentida por su actitud le da un beso para hacer las paces, transformándose el sapo en un príncipe.

Menos evidente en el contexto del novio animal tenemos la historia de ‘Blancanieves y Rosaroja‘ de los Hermanos Grimm. En esta versión dos niñas, Blancanieves y Rosaroja, se hacen, en invierno, amigas de un oso, que viene a su cabaña a calentarse en la chimenea; en el verano el oso dice que tiene que ir a tratar algunos asuntos. Ese verano las chicas encuentran a un duende que siempre está en algún aprieto, y al que rescatan muchas veces; al final el oso acaba con el duende y recobra su forma humana. Había sido hechizado por el duende y él había puesto las trampas al duende para atraparlo, pero las chicas sin querer lo liberaban en cada oportunidad. El duende era quién había convertido al príncipe en oso, para así robarle su tesoro.

Otra historia de Osos involucra al diablo mismo; en ‘Piel de Oso‘ un joven soldado al terminar la guerra regresa al hogar, pero sus padres ya habían muerto y sus hermanos decían que sólo sabía matar y no servía para trabajar el campo. Triste y abandonado el joven se fue por esos caminos hasta que se encontró con el diablo; este le ofreció una piel de oso, que sería abrigo y entre sus bolsillos siempre habría monedas. A cambio durante siete años no podría quitarse el abrigo, lavarse, cortarse el cabello y la barba, si sobrevivía sin romper el trato esos siete años sería libre del acuerdo; caso contrario su alma sería suya. El joven aceptó y durante siete años mantuvo la piel sobre su cuerpo, no se bañó, afeitó, cortó su pelo y uñas.

Aunque en las posadas estaban reacios a recibirle, las monedas siempre abrían la mesa y la cama. En una última posada Piel de Oso encontró a un hombre muy angustiado, y este le contó de sus problemas económicos, Piel de Oso le entregó la cantidad de monedas que necesitaba y el hombre agradecido le ofreció por esposa a alguna de sus tres hijas. En la casa del hombre las hijas mayores se asquearon de la propuesta, pero la menor aceptó el trato y como traje de bodas se puso un traje negro y la mitad de un anillo de bodas entregada por el futuro marido. Piel de Oso viendo que llegaba el momento de devolver la piel regresó al camino, guardó suficiente dinero y devolvió la piel al diablo. De regreso al pueblo se bañó, limpió, compró ropa nueva y se presentó en la casa de la prometida. El anciano creyéndolo un general el ofreció por esposa a una de sus hijas, las mayores corrieron a cambiarse, pero el entregó el resto del anillo a su prometida, quien se alegró. Las hermanas molestas al conocer el resultado se suicidaron luego y sus almas pecadoras se las llevó el diablo.

Las principales versiones se incluyen a continuación:

La Bella y la Bestia

Novio Animal

Novia Animal

Simbolismo del cuento clásico

En principio gran parte del cuento recuerda la historia del Flautista de Hamelin, que gira sobre el acto de incumplir promesas; pero aunque ‘La Bella y la Bestia‘ tiene que ver con el cumplimiento de promesas como eje conductor del cuento; y tenemos que este punto se repite en al menos tres oportunidades: (1) En la primera parte, el padre/rey/mercader promete pagar su deuda, pero el pago no lo hace el mismo, sino que es su hija Bella/Psique es simplemente una mercancía que se transfiere. (2) La segunda parte Bella/Psique promete cumplir tal o cual promesa, y rompe la misma; en Psique descubriendo que el monstruo con que esta desposaba es un bello mancebo pero traicionado con ello la orden del marido; en Bella no volviendo a tiempo, tras visitar a su padre. (3) En Psique y otras versiones hay una tercera promesa, la de someterse a pruebas para recobrar al amado perdido; pruebas como en el caso de Psique que debe ir al infierno y traer una caja con una crema de la belleza, pero ella no debe abrirla (al igual que el mito de la caja de Pandora).

Pero si se observa bien el cuento, realmente lo que describe no es el acto tan común de otros cuentos de hadas, el noviazgo, donde los novios luchan para mantener su amor sobre las causas que lo separan, hasta que finalmente logran su propósito, se casan. Aquí el cuento (La Bella y la Bestia) y su antecesora en el mito (Eros y Psique) nos hablan simplemente de una boda arreglada y lo que ocurre tras la boda; observemos bien a los personajes y notaremos los detalles que demuestran esta afirmación.

El primero tiene que ver con el Padre de la heroína; El papel del padre/rey/mercader es siempre el que entregar por tal o cual circunstancia a su hija menor. En ese proceso ha recibido un pago por tal hecho; la bestia le entrega joyas, vestidos, dinero y una rosa para que lleve a sus hijas, a cambio de una de ellas; en Juan mi Erizo el rey debe entregar a la primera persona que lo reciba al regresar a salvo del bosque; en Piel de Oso, el mercader por poder pagar sus deudas agradece a su salvador con la entrega de una de sus hijas al hombre de descuidada apariencia. En el mito de Eros y Psique, el rey no recibe pago, sino que cumple deseos del oráculo. En todos los casos tenemos al padre que en una boda entrega a su hija a otro hombre, y que a ojos del padre este otro hombre es una bestia, por arrebatarle su bien más preciado, el amor de su hija. Su papel se limita a llevarla a la casa de la bestia, y es el mismo papel que hace un padre cuando entrega su hija en el altar de boda. El pago que recibe el padre es la dote con que el esposo ‘compra’ a su mujer; algo muy común en tradiciones orientales y que en occidente fue desapareciendo desde la antigüedad a nuestros días, y por ello es difícil asimilar que el cuento trata de una boda, la luna de miel y luego de la luna de miel.

Excepciones a estas versiones, una es el papel del Rey en el Príncipe Rana, aquí Rey hace el papel de cualquier padre que guía por el buen camino a su hija, aún niña y por crecer ; y en Blancanieves y Rosaroja no existe esta figura ya que se trata de niñas y no de jóvenes casaderas.

Las dos hermanas de la novia cumplen el mismo papel simbólico que las hermanas de Cenicienta, mientras Bella y Psique son hermosas, buenas, responsables y amables; sus hermanas son todo lo contrario. En Cenicienta las dos hermanas representa lo físico y lo mental; Bella y Psique representan al alma y lo espiritual. La muerte de las hermanas representa que por encima de la carne y las ideas, prevalece el espíritu inmortal. En la versión del Príncipe Rana, no tenemos hermanas ‘malas’; se trata de una sola niña que debe aprender que las apariencias (lo físico) y los caprichos (ideas) deben ser superados por la bondad, el entendimiento y el arrepentimiento (lo espiritual).

Pero fuera de ese simbolismo alquímico, el papel de las hermanas mayores es la de preparar a la menor para su primera noche de bodas; así independiente de su origen, princesa, hija humilde o de alta cuna, Bella es la heroína y su historia es una historia de aprendizaje. Toda novia debe en algún momento conocer a su esposo; un ser que es descrito por todos, padre, madre y sus hermanas, como una bestia, que en la noche de bodas la destrozara y partirá, que la usara para satisfacer sus bajos instintos y placeres personales, y ella solo puede resistir ese ataque; que la hará sangrar y le producirá gran dolor. Así a toda novia primeriza, sobre todo en esos sitios más tribales y en aquellos otros tiempos más antiguos, era entregada a un marido desconocido; su madre y hermanas mayores la han preparado con sus propias experiencias, y estas no han sido muy diferentes a lo descrito, ellas fueron entregadas como objetos y eso mismo pasara a Bella y a Psique, que deben resistir todo eso, ya que su única meta en la vida es ser madre de los hijos del marido (la bestia); ella no puede negarse a acostarse con el futuro esposo (la bestia), que ya ha pagado la dote, y ya la ha comprado.

Pero no todo termina aquí, en oposición al cuento de Barba Azul, donde un caballero termina siendo un terrible monstruo; en La Bella y la Bestia, Bella aprende a conocer a su ‘marido’, no hubo noviazgo previo para que se conocieran; su primer encuentro fue en la cama, en el caso de Psique. Pero la bestia descrita deja de serlo poco a poco con el tiempo, en el transcurrir de los días, semanas, y meses, la bestia ya no es ese monstruo antes desconocido y al que se temía. Bella descubre que ella no es solo un objeto decorativo, su marido realmente la ama, por eso la ‘compró’ a ella por sobre otras opciones, y ella, con el tiempo, aprende a amarlo. Las relaciones de esos matrimonios concertados terminan con el paso del tiempo aprendiendo a conocerse y muchas veces el amor surge, ya no como esos flechazos a primera vista que nos ha dado el cine occidental, sino que es producto de ese día a día. La historia de Bella no es sólo la de un matrimonio concertado, sino también transmite la esperanza de que el amor al final llegara, incluso en esa circunstancia. Y ese proceso es el que permite el cambio de bestia a príncipe.

Pero hay un personaje en esta historia, uno que no aparece tan evidente en el cuento de Beaumont; el hada mala, y que tiene gran importancia en esta historia de matrimonio arreglado. Ha diferencia de otros cuentos, los malos son castigados, de una u otra forma. Pero en ‘La Bella y la Bestia‘ salvo por que el Príncipe fue transformado en bestia por una hada mala, o por una bruja; ella nunca paga su crimen. Quién es esta mujer que está oculta en las sombras del misterio y es tan temida. Las versiones anteriores nos dan una pista inicial. En la novela de Villeneuve tenemos una primera idea, el hada mala es la madre de la heroína y ha transformado al príncipe en bestia cuando este la ha desdeñado. La boda de la hija menor y el ser despreciada por un joven sólo implica que se trata de una mujer que ha perdido su encanto, la belleza con la que cautivaba a los múltiples pretendientes ha desaparecido en favor de su hija; por ello la chica se vuelve la enemiga, la rival, y como las hermanas describe al futuro marido como un monstruo, un ser que horrible que la romperá cual muñeca de porcelana en la noche de bodas. Es una forma de disminuir a la rival inexperta en el amor, algo sobre lo que ella si tiene experiencia, es hacer que la hija se vuelva más niña y los miedos de la infancia sean reavivados y ella, la madre, sea la única mujer.

Pero existe una segunda versión sobre este oscuro personaje, una que se acerca más a la historia real; en el mito quien ataca a Psique es la diosa Afrodita/Venus; la chica es ahora la nueva diosa encarnada de la belleza; nuevamente tenemos a la mujer mayor siendo reemplazada por la joven adolescente. La diosa ordena a su hijo, Eros/Cupido/Amor que la chica se enamore de un monstruo; pero es el chico quien cae rendido ante la belleza de la rival de su madre y la traiciona, desposándola a escondidas. La traición de su hijo enfurece más a la diosa Afrodita/Venus, y quiere poco menos que encerrarlo y castrarlo por haberla engañado. La diosa como mujer sufre en este punto lo mismo que el Rey/Padre, la perdida de la inocencia de su niño, ella lo sigue viendo como un bebe y no se ha dado cuenta que ya es un hombre. Pero la furia de al diosa no recae sobre su hijo, es sobre su nuera; esa es el hada mala del cuento que no aparece; es la suegra que todos temen; es por ello que la joven, en primera instancia para conciliarse con su futura suegra realiza tareas, hasta en ciento punto humillantes, todo para no perder a su marido; alguien que ha aprendido a amar; y cuya madre puede ser la causa del divorcio.

La amalgama que junta a todos estos personajes: heroína, hermanas, padre y suegra es el novio, de alguna forma víctima inocente de lo que se espera de él. En un primer instante todos los ponen como el malo del cuento; el padre ve en el joven esposo el malvado que le quita a su hija adorada; las hermanas reflejan en él la mala experiencia de sus bodas, la suegra no acepta que su hijo haya crecido y Bella, ignorante, niña y virgen no sabe que esperar de su futuro y desconocido marido. Pero el cuento es un canto a la esperanza, aún en bodas arregladas es posible que surja la felicidad y el amor; el truco es que el esposo/amante/bestia demuestre con sus actos que al igual que Bella, él también tiene miedo, que es al igual que Bella un hombre atrapado en un arreglo comercial entre familias; que para él esa noche de bodas es también su primera vez, con la esposa al menos, y por ello si quiere desmentir a todos, debe demostrar con sus actos que no es una bestia sedienta de sangre y carne; sino un chico, hombre o mayor que busca también algo de amor. También es una enseñanza al futuro marido, para conseguir el amor de su futura y desconocida esposa debe ser amable, compresible, cariñoso, etc., etc., etc.,…

En la versión del novio animal (bestia) tenemos la historia de una boda arreglada, pero en la versión de la novia animal; la historia tiene tres posibles niveles: en todos ellos la novia obliga a una promesa al marido, el incumplimiento de la promesa y lo que sigue lo que da pie a la historia. La primera versión queda perfectamente ejemplarizada en el cuento africano de ‘Seetetelané‘; el marido suele ser pobre y de escasos recursos, casa con un hada y su fortuna se revierte; pero al traicionar a su esposa (contar su secreto, traicionarla con otra, etc.) La mujer/hada lo abandona y al perder toda la fortuna no puede sobrevivir con su antigua forma de vida y muerte de frío y hambre.

En la segunda versión, un poco más trabajada tenemos como ejemplo ‘La historia de una Ondina‘; en este caso cuando el marido pierde a la amada/hada, la busca por todos lados y la consigue para pedirle perdón por su error; pero ya es tarde, ella no puede volver al mundo humano y él vive el resto de sus días solo, o muerte al conocer su suerte. La tercera versión es la de ‘La rana zarevna‘, aquí tenemos las misma versión que el novio-animal; el joven busca a la amada por todo el mundo, como lo hace Psique buscando a Eros. En esta versión tenemos al joven Iván, que es el virgen en este caso y cuya esposa es algo más experta; para recobrar a la joven del tiránico suegro (el demonio Koshchei), el joven príncipe recibe ayuda de la Bruja Baba Yaga. Para ayudar al novio, la suegra ayuda al yerno contra su propio marido.

La versión opuesta estas historias es el cuento de ‘Barba Azul‘; mientras en ‘La Bella y la Bestia‘ tenemos que una bestia no es tal, ya que el amor permite transformar al monstruo en príncipe; en ‘Barba Azul‘, un caballero somete a su joven esposa a una prueba de confianza pero al incumplirla el trato, la esposa revela la verdadera naturaleza del supuesto caballero, que es un verdadero monstruo. Las promesas y sus rupturas son los que mueven estos cuentos; pero lo que ocurre después solo tiene buen final si entre la pareja se ha formado un vinculo de confianza y amor verdadero; si no hay amor, simplemente la bestia interna tarde o temprano aparecerá. La falta de amor en una pareja de recién casados siempre conlleva a traiciones, celos, rupturas e incluso la muerte; y esa es la moraleja de todos estos cuentos.

El Boogeyman, El Coco y La Cuca.

Cuando somos niños los adultos nos hablan del Boogeyman o Bogeyman, un ser amorfo que habita bajo las camas, o en el fondo de los armarios y que se aparece a los niños traviesos y a aquellos niños que no se acuestan temprano, que no se comen la sopa o que se van a vagar sin permiso en las calles.

Se asocia el origen de este con los duendes oscuros de Escocia conocidos como boggarts o boggers. Y el nombre original parece venir del antiguo ingles “bogey” que podríamos traducir como “bicho, espectro o fantasma“; otras lenguas toman usos similares: böggel-mann (alemán), boeman (holandés), buse (noruego), bøhmand (dinamarqués), bòcan, púca, pooka o pookha (irlandés), pwca, bwga o bwgan (galés), puki (Viejo nórdico), pixie o piskie (Cornwall), puck (inglés), bogu (eslavo), buka (ruso). Otros sugieren un origen del nombre más antiguo, en la palabra bugger, de mí el bougre que traduce hereje o sodomita en Búlgaro. Por otra parte el sonido Boo… (leido Bu…) se usa para asustar, y es el que hacen los fantasmas y es también la voz de los búhos, cuyos ojos asustan en la noche y cuyos cantos siempre han sido considerados mal presagio.

Pese a ser un ser amorfo, el folklore en muchos países lo representa como un hombre feo, viejo y muy delgado, con un saco en sus espaldas, saco donde se lleva a los niños malos. Llamado “el hombre del saco” o “el roba niños“, como se conoce en España, Portugal, Brasil y los países de la América española. Y el destino de los niños recolectados va desde servir de alimento al coco o para venderlos a brujos y otros terrores. El origen de esta imagen se remonta a los siglos XVI y XVII donde los huérfanos de las provincias eran llevados en cestos de mimbre o en sacos a las ciudades a trabajar como esclavos, muriendo muchos por los castigos y las malas condiciones sanitarias donde los encerraban.

Pero la imagen del hombre del saco no se limita al mundo ibero parlante; en Bulgaria a este ser se le llama Torbalan (el hombre de la torba = saco, morral), que vivía en las sombras del granero o en el ático y salía a asustar a los niños pequeños por la noche, era un ser siniestro, compañero de la bruja Baba-Yaga y que entre los rusos no es más que el terrible Koschei, el inmortal. En Hungría es llamado Mumus, pero es conocido tambien como “zsákos ember”, literalmente “el hombre con saco”. En Turquía, Öcü o Böcü es una criatura que lleva un saco para capturar a los niños. Entre los países eslavos (Checos y polacos) se tiene al Bubak, bebok, babok, o bobok; un espantapajaros con un saco; y en las tierras rusas (Rusia, Ucrania, Bielorusia) el buka es quien se aparece a los niños en la cama por portarse mal. Entre los pueblos tartaros “Babay“, con la figura de un hombre con una bolsa, es quien se esconde bajo las camas. En los Países Bajos, Zwarte Piet (Negro Pedro) son sirvientes de San Nicolás, entregan las bolsas de regalos los cinco de diciembre y las llenan con los niños malos para convertirlos en las próxima generación de Zwarte Piets; igual ocurre en Haití con Tonton Macoute (en el creole haitiano “Tío del saco viejo”); y en el norte de India “Bori Baba” (Padre saco) y en Sri Lanka se le llama “Goni Billa“. “Abu Kees” (papá morral) en Líbano y ; “ông ba bi” y “ông ke” en el norte y sus respectivamente de Vietnam describen a un hombre con tres sacos.

Otras descripciones pintan al Boogeyman como un ser oscuro, negro; en Alemania se habla del “Der Mann schwarze” (el hombre negro), no por el color de su piel, sino por su preferencia por esconderse en los lugares oscuros, como el armario, bajo la cama de niños o en los bosques por la noche. En Egipto “Abu Rigl Maslukha” (Hombre con la Pierna Quemada) es la historia más conocida que los padres les cuentan a sus niños cuando ellos se portan mal. Abu Rigl Maslukha era un niño que se quemo por no escuchar a sus padres; y en las noches busca a los niños malos para cocinarlos y comérselos. En Bélgica “Oude Rode Ogen” (Viejos Ojos Rojos) era conocido a lo largo de la región de Flandes y se decía que era un brujo cambia-formas (licántropo) y caníbal que terminó transformado en un perro negro y que era por devorar a niños que se quedaban despiertos después de la hora de acostarse. En Italia tenemos al “L’uomo Nero” (hombre de negro), retratado como un hombre alto, con chaqueta negra, con una capucha o sombrero que esconden su cara. No se supone que el L’uomo Nero come o dañe a los niños, sólo se los lleva a un lugar misterioso y aterrador. Y en los Países Bajos en “Boeman” es retratado como una criatura que se parece a un hombre, vestido completamente negro, con las garras afiladas y colmillos. Se esconde bajo la cama o en el armario; y toma a los niños malos que no se duermen y los encierra con llave en su sótano.

En Polonia, los padres asustan a sus niños contando historia sobre gitanos que vienen por la noche y los secuestran. También los niños son amenazados de ser raptados por un “Volga Negro” (un automóvil que hace referencia a los vehículos policíacos secretos y las matanzas extrajudiciales en los años cuarenta). En Haití con la dictadura de Papa Doc Duvalier, se dieron a los hombres de la policía secreta el nombre de Tontons Macoutes, porque ellos hacían desaparecer a las personas.

Entre los países hispano parlantes, el Coco, Cuco, Cuca (forma femenina en Brasil) y el Cucuy son el mayor exponente del personaje Boogeyman. Aunque el nombre del coco nos recuerda a la fruta del cocotero, cuya agua es ofrecida como bebida refrescante, pero bajo la connotación a la que nos referimos es a la parte superior de la cabeza. Según Academia Real Española el coco es “fantasma que lleva una calabaza vacía, a modo de cabeza y que mete miedo a los niños“. Este espectro se originó en Portugal y Galicia, y es herencia de viejas tradiciones Celtas. La palabra kokk (rojo) alude al color la calabaza y también a un dragón koka, relacionado con el fuego, del mismo color.

En los tiempo medievales era costumbre en Portugal y algunas regiones de España usar algunas calabazas como hacen hoy los estadounidenses en sus fiestas de noche de brujas; ambas de igual origen pero en distintas épocas. En recuerdo de viejas batallas celtas y ritos cristianos, los cráneos de los enemigos eran montado en estacas con velas en su interior, para asustar a los vencidos; en las fiestas chicos tallaban calabazas con formas grotescas y con velas dentro para quien las mirara desde lejos viera ojos y bocas ardiendo en la noche. Aún hoy en Beiras, se llevan cabezas talladas en las calabazas, llamadas “coca“, encima de las estacas de madera por los muchachos del pueblo.

Por otra parte la Coca era un dragón hembra en los tiempos medievales, en la Península ibérica, tomaba parte en celebraciones diferentes. En Portugal todavía sobrevive en Monção y la Coca lucha en un torneo medieval contra San Jorge durante las celebraciones del Corpus Christi. Se llama en las fiesta “Santa Coca” y si ella derrota a San Jorge, asustando el caballo será un mal año para las cosechas y con hambre, pero si el caballo y San Jorge ganan, las cosechas serán fecundas. En Galicia hay todavía dos dragones coca; uno en Betanzos y el otro en Redondela. La leyenda dice que el dragón llegó del mar y devoro a las mujeres jóvenes, matando a los hombres jóvenes de la ciudad. En Monção, se dice que aun vive en el río Minho y en Redondela vive en la Ria de Vigo. Otros dragones se suman a estas leyendas, en Cataluña un dragón cenaba todas las noches en tres gatos y tres niños; Vibria o Vibra era una dragona de prominentes pechos, y pico de águila, que al igual que la tradición portuguesa fue vencida por San Jorge, el Santo Patrón de Cataluña. Y en Francia el dragón tarasca, vencido por Santa Marta, parece ser equivalente; ya que todos estos dragones son descritos como cubiertos con un caparazón similar a las de las tortugas.

Durante la colonización portuguesa y española de América Latina, la leyenda del Coco se extendió a los países como México y es asimilado al Cucuy. La leyenda popular describe al cucuy como un humanoide pequeño con ojos rojos resplandecientes que se esconde en los armarios o bajo la cama. Ha diferencia de la figura del hombre del saco, el coco es amorfo como el Boogeyman; a lo más como un ser velludo que se esconde en los armarios o bajo las camas y come a niños que se portan mal cuando les dicen que se acuesten. Hoy todavía los padres cantan arrullos a los niños que los advierten lo que ocurrirá si ellos no duermen; la rima conocida más vieja fue escrita por Juan Caxés en el siglo XVII y aunque ha evolucionado, todavía se escucha:

Duérmete niño, duérmete ya…
Que viene el Coco y te comerá.

En Brasil el termino se vuelve femenino y la Cuca es un ser antropomorfo, con cuerpo de caimán o cocodrilo, pero vestido de mujer y que roba a los niños traviesos. El origen de esta leyenda esta en el dragón Koka de la tradición celta asimilada luego por portugueses y catalanes y que fue traído a Brasil en la época de la colonización. En Brasil el personaje se hizo famoso primero en el libro “O Saci“, escrito en 1921 por Monteiro Lobato, donde la Cuca es descrito como una vieja bruja, acompañada con caimanes, y uñas largas como un halcón. La adaptación de ese cuento en una película en 1951 mostró a aquella vieja bruja cubierta de harapos. En 1977 la red de televisión Red Globo, en un programa infantil “El pájaro carpintero amarillo” reintroduce el personaje, pero como un títere de cocodrilo color verde oscuro, con rayas de colores sobre el vientre y el pelo largo y rubio; la moda y los tiempos cambiaron la imagen del personaje; se le viste de rojo; se vuelve más gorda, etc.;

Hoy producto de viejas tradiciones, de nuevas asociaciones, el Boogeyman ha entrado en el cine como enemigo de la navidad; en la película de Tim Burton “The Nightmare Before Christmas” (Pesadilla antes de Navidad), 1993, Oogie Boogie es el villano principal en la de película. Oogie Boogie es un saco gigante, que contiene millones de insectos (bichos) en su interior, encanta apostar (haciendo trampa), especialmente cuando las vidas de otros están en juego. Él es el Boogeyman (Monstruo Legendario), responsable de todas las “sombras espeluznantes”, la sombra enemiga del astro rey que llena tus sueños de terror.

En “Monsters, Inc.” (2001); de Pixar Animation Studios, monstruos distintos salen todas las noches de los armarios para asustar a los niños y DreamWorks Animations ha anunciado para 2012 otra película animada, “La rebelión de los Guardianes”; donde un espíritu maligno (Boogeyman) amenaza a los niños del mundo y un grupo de héroes (Santa Claus, Conejo de Pascua, Hada de los Dientes y Jack Frost) se unen para impedir que envié al mundo a la oscuridad eterna.

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Más referencias: aquí, aquí, aquí y aquí

Grandes Cuentos de Hadas (12) Afanásiev y los cuentos tradicionales rusos

Aleksandr Nikoláyevich Afanásiev (1826-1871) Estudió Derecho en la Universidad de Moscú, pero siempre se inclinó por los dominios de la literatura, la etnografía y la historia. Convirtiéndose en uno de los estudiosos más destacados del siglo XIX en los campos del folklore y la literatura popular, y en el mayor de los folcloristas rusos de la época, y el primero en editar volúmenes de cuentos de la tradición eslava que se habían perdido a lo largo de los siglos.

Entre sus trabajos como historiador y erudito figuran “El domovoi” (1850), “Brujos y brujas” (1851), “Concepciones poéticas de los esclavos sobre la naturaleza” (1866-1869) e “Historia de los cosacos” (1871). Pero su obra maestra “Cuentos populares rusos” (1855-1863), es una monumental recopilación publicada en ocho volúmenes, en la que recogió 680 cuentos tradicionales y fábulas procedentes de la narrativa popular. A modo de comparación, los hermanos Grimm, sus equivalentes germanos, se les señala una producción y recopilación de doscientos diez cuentos folklóricos; el danés Hans Christian Andersen tiene en su haber la creación de más de ciento cincuenta cuentos y el francés Charles Perrault un poco menos de una veintena.

Con esa obra, Afanasiev, consigue conducir al lector a un mundo de princesas encantadas, héroes sobrehumanos, caballos habladores, duendes, demonios y tesoros, ingenuos campesinos y mujeres encantadas, islas maravillosas y cuevas infernales, que conserva toda la magia de los mitos ancestrales y de las creencias rurales de la vieja Rusia.

Afanásiev tuvo que realizar un duro trabajo de recopilación, ya que los cuentos eslavos, al igual que los celtas irlandeses, no se dejaron por escrito, eran exclusivamente de tradición oral. Hecho agravado por las reformas del Zar Pedro I, el Grande, que dejó de lado la Rusia tradicional ortodoxa eslava para introducir en las frías estepas el código de vida europeo. Los boyardos fueron sustituidos por los duques y marqueses y el lenguaje ruso se vio reducido a las clases media y baja de la sociedad rusa, pasando la nobleza a hablar en francés.

Afanasiev en 1852 fue elegido como miembro de la Sociedad Geográfica Rusa, y ésta le propuso preparar la publicación de todos los cuentos reunidos en su archivo. Pese a lo grueso de su obra, Afanásiev no vio sus logros, murió pobre y desahuciado por tuberculosis en Rusia. Sus obras no fueron publicadas allí debido a su amistad con Aleksandr Ivánovich Gertsen, un ilustre demócrata revolucionario ruso, ideólogo de la revolución campesina.

Entre algunos de sus cuentos tenemos:

Temas de los cuentos tradicionales rusos

Los cuentos tradicionales rusos abarcan algunos temas concretos, y podemos agrupar en:

Cuentos sobre la tradicional vida rusa: donde hay las historias son sobre el campesinado ruso. Su idioma es simple y agradablemente elegante, su humor es natural y discreto, y sus descripciones de las personas o de los eventos dan una etiqueta de comedia genuina que ha sido adjuntada a la historia que originalmente estaba probablemente desprovisto del elemento cómico. En estos cuentos se narra sobre: el cortejo, la muerte y el entierro, el mal habito de la bebida, los chismes sobre las mujeres, etc.

Las Encarnaciones principales de Mal: brujas, brujos, dragones —la Serpiente—, o alguna otra ilustración de “la Mitología Zoológica”, tenemos las historias sobre Koshchei, el Inmortal, y el Zar Morskoi —rey del invierno— o Rey de las Aguas, no hay que olvidar a la bruja más famosa de estas tierras, Baba Yaga. Entran las historias de espíritus del bosque, las aguas y el hogar.

La magia y la brujería: no solo se presentan con sus personajes, sino también en los objetos; gorras de la invisibilidad, zapatos o botas para caminar —brincar— siete leguas, bolsas de fortunas que jamas quedan vacías, el pájaro de fuego —el fénix ruso, que concede fortuna y desgracia a quienes lo poseen—, y sobre todo las Aguas de la Vida y de la Muerte, capaces de recomponer cuerpos mutilados y devolverlos a la vida. En los cuentos escandinavos se hace ya mención de un Agua de la Muerte, como opuesto a un Agua de la Vida. El Agua de Muerte provoca a quienes toca un sueño mágico de que sólo Agua de la Vida puede despertarlos [recordemos la bella durmiente, dormida incólume por cien años]; también en el Rámáyana de India, Hanuman (el dios mono) busca cuatro tipos diferentes de hierbas para resucitar sus monos muertos: el primero restaura al muerto a la vida, la segunda quita el dolor, la tercera une las partes rotas y la cuarta cura en todas las heridas; incluso en Egipto se menciona que el cadáver tiembla y abre sus ojos cuando su corazón se ha saturado con un líquido curativo; pero él realmente no vuelve a la vida hasta el resto del líquido sea vertido por su garganta.

Las historias de fantasmas: del campesinado ruso muestran señales del esfuerzo que habido por el hecho de reconciliarlas con las ideas cristianas. Las canciones fúnebres muestran que espíritu y el cuerpo se han desunido, a veces el espíritu permanece alrededor del edificio que era su casa, o vuela fuera en las alas de los vientos. Comida, dinero y otros requisitos de existencia todavía son puestos en el ataúd con el cadáver, como rastros de una creencia antigua en que el alma fue obligada a emprender un viaje más después de la muerte del cuerpo; en las fiestas en memoria del muerto, realizadas poco después de una muerte y en su aniversario puede reconocerse los restos de una fe, donde se muestra la presencia continuada del espíritu del muerto en el lugar dónde habían sido enterrado, atada aun a algunos sufrimientos físicos, así las dos creencias corren lado a lado entre sí, a veces sonando y produciendo resultados extraños sonidos.

Leyendas sobre Santos: en los cuentos populares toman un carácter religioso más actual entre el campesinado ruso, la dualidad de su nuevo credo y el culto de sus antepasados, ha producido un efecto doble. En narrativas de las fuentes completamente cristianas y el elemento pagano han entrado juntas, más claramente perceptible en historias que tratan con los demonios y espíritus de los muertos; en un esfuerzo se ha dado una naturaleza cristiana a lo que eran leyendas evidentemente no religiosas, usando los nombres de santos a sus personajes y vistiendo sus ideas en una imitación de las historias bíblicas.

Baba Yaga en los cuentos rusos

Los personajes fantásticos principales de los cuentos rusos son las brujas, en especial una, Baba Yaga, quien tiene una personalidad ambigua, en algunas ocasiones es buena, es la consejera de los héroes y heroínas, es la abuelita sabia que tiene las respuestas, por ejemplo en la rana zarevna, el príncipe Ivan escucha la ayuda de la bruja:

—¡Qué pena me das, Iván Zarevich! —le dijo entonces Baba Yaga—. ¿Por qué has tardado tanto en venir? Basilisa la Sabia te ha olvidado por completo y quiere casarse con otro. Ahora vive en casa de mi hermana mayor, donde tienes que ir muy de prisa si quieres llegar a tiempo. Acuérdate del consejo que te doy: Cuando entres en la cabaña de Baba Yaga, Basilisa la Sabia se transformará en un huso y mi hermana empezará a hilar unos finísimos hilos de oro que devanará sobre el huso; procura aprovechar algún momento propicio para robar el huso y luego rómpelo por la mitad, tira la punta detrás de ti y la otra mitad échala hacia delante, y entonces Basilisa la Sabia aparecerá ante tus ojos.

En zarevna Belleza inextinguible, la bruja le dice al príncipe:

—Aunque no lo he visto con mis ojos, ha llegado a mis oídos; pero no podrás llegar.
—¿Por qué?
—Porque hay tres barqueros que la guardan. El primero te cortará la mano derecha, el segundo te cortará la mano izquierda, y el tercero te cortará la cabeza.
—Y bien, abuela, ¿qué importa una cabeza?
—¡Ay, Zarevitz Iván! ¡Cuánto mejor sería que te volvieras por donde has venido! ¡Aun eres joven y tierno, no has estado nunca en lugares peligrosos, no has presenciado grandes horrores!

Pero no siempre es así, en Balilisa la hermosa, la joven heroína se salva de la peligrosa bruja ayudada por la bendición de su madre, aun así la bruja da la herramienta para que la joven supere la prueba impuesta por su madrastra:

—¿Por qué no me cuentas algo? —preguntó a Basilisa, que estaba silenciosa—. ¿Eres muda?
—Si me lo permites, te preguntaré una cosa.
—Pregunta; pero ten en cuenta que no todas las preguntas redundan en bien del que las hace. Cuanto más sabio se es, se es más viejo.
—Quiero preguntarte, abuelita, lo que he visto mientras caminaba por el bosque. Me adelantó un jinete todo blanco, vestido de blanco y montado sobre un caballo blanco. ¿Quién era?
—Es mi Día Claro —contestó la bruja.
—Más allá me alcanzó otro jinete todo rojo, vestido de rojo y montando un corcel rojo. ¿Quién era éste?
—Es mi Sol Radiante.
—¿Y el jinete negro que me encontré ya junto a tu puerta?
—Es mi Noche Oscura.
Basilisa se acordó de los tres pares de manos, pero no quiso preguntar más y se calló.
—¿Por qué no preguntas más? —dijo Baba Yaga .
—Esto me basta; me has recordado tú misma, abuelita, que cuanto más sepa seré más vieja.
—Bien —repuso la bruja—; bien haces en preguntar sólo lo que has visto fuera de la cabaña y no en la cabaña misma, pues no me gusta que los demás se enteren de mis asuntos. Y ahora te preguntaré yo también. ¿Cómo consigues cumplir con todas las obligaciones que te impongo?
—La bendición de mi madre me ayuda —contestó la joven.
—¡Oh lo que has dicho! ¡Vete en seguida, hija bendita! ¡No necesito almas benditas en mi casa! ¡Fuera!
Y expulsó a Basilisa de la cabaña, la empujó también fuera del patio; luego, tomando de la cerca una calavera con los ojos encendidos, la clavó en la punta de un palo, se la dio a Basilisa y le dijo:
—He aquí la luz para las hijas de tu madrastra; tómala y llévatela a casa.

Por lo general el número de brujas es tres, un recuerdo a una asociación con las moiras griegas, diosas del destino; Baba Yaga es por tanto la que anuncia el destino a los héroes, en la rana zarevna, son tres hermanas, todas igual llamadas, cada una más vieja y sabia que la anterior; pero en otras ocasiones la imagen esta diluida entre la malvada madrastra, la buena tía y la vieja abuela; así las instrucciones de una bruja/tia ayudan a vencer a la vieja bruja y a la malvada madrastra, en la bruja Baba Yaga y la huérfana la joven entra a la casa de la bruja siguiendo los consejos de su tía:

Entró en la cabaña, en la cual estaba sentada la bruja Baba Yaga sobre sus piernas huesosas, ocupada en tejer.

—Buenos días, tía.
—¿A qué vienes, sobrina?
—Mi madre me ha mandado que venga a pedirte una aguja e hilo para coserme una camisa.
—Está bien. En tanto que lo busco, siéntate y ponte a tejer.
Mientras la sobrina estaba tejiendo, la bruja salió de la habitación, llamó a su criada y le dijo:
—Date prisa, calienta el baño y lava bien a mi sobrina, porque me la voy a comer.
La pobre muchacha se quedó medio muerta de miedo, y cuando la bruja se marchó, dijo a la criada:
—No quemes mucha leña, querida; mejor es que eches agua al fuego y lleves el agua al baño con un colador.
Y diciéndole esto, le regaló un pañuelo.
Baba Yaga, impaciente, se acercó a la ventana donde trabajaba la chica y le preguntó a ésta:
—¿Estás tejiendo, sobrinita?
—Sí, tiíta, estoy trabajando.
La bruja se alejó de la cabaña, y la muchacha, aprovechando aquel momento, le dio al gato un pedazo de jamón y le preguntó cómo podría escaparse de allí. El gato le dijo:
—Sobre la mesa hay una toalla y un peine: cógelos y echa a correr lo más de prisa que puedas, porque la bruja Baba Yaga correrá tras de ti para cogerte; de cuando en cuando échate al suelo y arrima a él tu oreja; cuando oigas que está ya cerca, tira al suelo la toalla, que se transformará en un río muy ancho. Si la bruja se tira al agua y lo pasa a nado, tú habrás ganado delantera. Cuando oigas en el suelo que no está lejos de ti, tira el peine, que se transformará en un espeso bosque, a través del cual la bruja no podrá pasar.

La casa de la bruja suele ser descrita con patas de gallo; y nunca muestra la entrada a los visitantes, estos al llegar le dicen a la casa:

El Príncipe Junak (el genio de las estepas) gritó:

Da la vuelta, casita, da la vuelta,
Gira, que quiero entrar;
Vuélvete de espalda al espeso bosque
Y ábreme la puerta de par en par.

En el arpa mágica ocurre similar:

Iván el Zarevitz continuó su viaje a grandes trancos hasta que salió a campo llano. Ante él se abrían tres caminos y en la encrucijada se movía una choza dando vueltas sobre su pata de gallina.
—¡Izbuchka! ¡Izbuchka! —le dijo el Zarevitz.­ ¡Vuélvete de espalda al bosque y de cara a mí!
Entonces el Zarevitz penetró en la choza y dentro estaba Baba Yaga.

Para poder vencer a Koschey, el héroe de Marya Morevna debe ir donde la bruja a tratar de conseguir un corcel con el cual vencer al veloz brujo, otra vez la bruja es peligrosa

Hambriento y débil vagó, se acercó más y más, y por fin llegó a donde estaba la casa de la Baba Yaga. Alrededor de la casa había doce postes en un círculo, y en cada una de las once de estos polos fue pegado a una cabeza humana, sólo el duodécimo quedó desocupado.
—¡Salve, abuelita!—
—¡Salve, el príncipe Iván! ¿Por qué han venido? ¿Es por tu propia voluntad, o por coacción?
—He venido a ganarme un corcel heroico.
—Así sea, príncipe! Usted no tendrá que cumplir un año conmigo, sino sólo de tres días. Si usted tiene buen cuidado de mis yeguas, voy a darle un corcel heroico. Pero si no, no se moleste en encontrar su la cabeza, esta estará en la parte superior del última palo.

Koschey (viejos huesos) en los cuentos rusos

Koschey, en sus múltiples formas y nombres es descrito como ogro, gigante, brujo, etc., en todos es un viejo muy seco por los años, en todos es casi inmortal; es su mortalidad lo buscan los héroes para poder vencerlo, por lo general oculta en tierras inalcanzables, encerrada dentro de diferentes animales, cual muñecas rusas; así tenemos en el genio de la estepa que la bruja baba Yaga le responde al héroe:

—Príncipe Junak —dijo ella,— has acometido una empresa dificilísima, pero tu valor hará que la termines con éxito. Te diré cómo has de dar muerte a Kostey , pues sin esto nada puedes hacer. En medio del Océano está la Isla de la Vida Eterna. En la isla crece un roble y al pie de éste, escondida bajo tierra, hay un arca forrada de hierro. En el arca está encerrada una liebre y bajo ella hay una oca que tiene un huevo. Dentro del huevo está la vida de Kostey. Cuando se rompa morirá el gigante. Adiós, Príncipe Junak, anda y no pierdas tiempo. Tu caballo te llevará a la isla.

En la versión de Koshchei, el Esqueleto Perpetuo de Elizabeth Warner, Vasilisa descubre donde esconde su alma de boca del propio Koshchei:

—¡Pero qué tonta eres! Mi muerte está lejos de aquí. En mitad del gran océano hay una isla; en la isla, un roble; a los pies del roble, un tronco enterrado; en el tronco, una libre; en la liebre, un pato; en el pato, un huevo, y en el interior del huevo, está mi muerte.

Ivan, el héroe los cuentos rusos

Son muchos los héroes de los cuentos rusos, pero entre todos destaca uno, Ivan, por lo general el menor de tres hermanos, o el hijo mayor con tres hermanas; si bien la mayoría es un príncipe (sarevich), en algunas historias es un campesino; suele ser descrito como el más tonto o inútil, el más débil o el más inocente, es en este punto donde todas las historias coinciden; su inocencia y buen corazón rayan en lo insufrible; no por ello deja de ser valiente y heroico; dispuesto a dar su vida por su amada, por vencer al enemigo (bruja o brujo), por lo general termina siempre muerto, su cuerpo es despedazado, cortado en pedazos; así en el zarevich Iván, el pájaro de fuego y el lobo gris, tras salvar a la princesa y lograr atrapar al pájaro de fuego, sus hermanos mayores lo descubren y matan:

Iván Zarevich y Elena la Bella se dirigieron al reino de su padre; pero cuando estaban cerca de él quisieron descansar al pie de un árbol. Ató Iván el caballo, puso junto a sí la jaula con el Pájaro de Fuego, se tumbó en el musgo y se durmió; Elena la Bella se durmió también a su lado.

En tanto, los hermanos de Iván volvían a su casa con las manos vacías. Habían escogido en la encrucijada el camino que se veía enfrente; bebieron, se divirtieron grandemente y ni siquiera habían oído hablar del Pájaro de Fuego. Una vez que hubieron malgastado todo el dinero, decidieron volver al reino de su padre, y cuando regresaban vieron al pie de un árbol a su hermano Iván que dormía junto a una joven de belleza indescriptible. A su lado estaba atado el Caballo de las Crines de Oro, y también descubrieron al Pájaro de Fuego encerrado en su jaula.

Los zareviches desenvainaron sus espadas, mataron a su hermano e hicieron pedazos su cuerpo.

Se despertó Elena, y al ver muerto y destrozado a Iván rompió en amargo llanto.

En Marya Morevna y la muerte de Koshchei el inmortal ocurre lo mismo, pero en este caso el perpetrador es el brujo Koshchei;

Koshchei el Inmortal regresaba a su casa cuando su caballo tropezó debajo de él.

—¿Por qué te tropezasteis, jamelgo? ¿Tú presientes algo malo?

—El Príncipe Iván ha vuelto y se ha llevado a Marya Morevna.

Koshchei galope, capturó al príncipe Iván, lo picó en pedazos pequeños, los puso en un barril, lo untó con brea y lo envolvió con aros de hierro, arrojándolo en el mar azul. Pero a María Morevna la llevó a su a casa. En ese mismo instante los objetos de plata que el príncipe Iván había dejado a sus cuñados se volvieron negros.

Aunque con ayuda de sus compañeros, amigos o cuñados el joven es vuelto a la vida con las aguas mágicas de la vida, sus desgracias no termina ahí. Este suceso de muerte y resurrección no es nuevo; en el Egipto antiguo el dios Osiris muerte y es cortado en pedazos por Seth, pero Isis lo revive para poder amarlo por última vez y dar nacimiento a Horus el vengador de la muerte del padre.

En fenicia Adonis, el dios pastor, era amante de dos diosas, Afrodita y Persefone; para solventar la disputa el año fue dividido en tres partes, en una estaba con Persefone (inframundo-invierno), la segunda parte con Afrodita (resurrección-Primavera) y la tercera parte era libre él de escoger; en este punto hay dos versiones, la primera es que se quedaba con Afrodita, eso trajo los celos de Ares, que asumiendo la forma de un jabalí furioso lo mato; la segunda versión es que había una tercera diosa en la disputa, Artemisa, diosa de los bosques, quien lo tenia en el último tercio del tiempo (verano, el otoño no existía en esos tiempos), que era cuando el joven iba de cacería, pero al preferir estar con Afrodita, fue esta diosa la que le envió el jabalí. Afrodita corrió a socorrer al amante y roció néctar sobre su cuerpo para revivirlo (no pudo), y cada gota de la sangre derramada se convirtió en una flor roja llamada anémona.

En babilonia en la mitología sumeria Inanna (diosa de la guerra y la fecundidad) decide invadir el inframundo y enfrentarse a su hermana, Ereshkigal. En la lucha Inanna murió (la fecundidad). Ante esto, Enki (dios de los cañaverales) engaña a Ereshikigal para que entregue el cadáver de la diosa al que aplican el “agua de la vida”. Inanna resucita pero debe volver cada tanto al inframundo, y al volver a su casa encuentra que su esposo/hermano Dumuzi ha ocupado su puesto y no se ha preocupado por rescatarla, por lo cual ella lo envía a él en su lugar al inframundo.

En la versión babilonica Ishtar era diosa de la fecundidad y la guerra desciende a los infiernos para recobra a su amante, Tammuz, el dios pastor y de la fertilidad. Con pasión y determinación Ishtar decide ir al reino de Ereshkigal para recobrar a Tammuz; tenía que cruzar siete niveles en el submundo, y en cada uno era despojada de un velo o una joya (la leyenda del origen de la danza de los siete velos). Igual que su contraparte sumeria, la diosa llegó desnuda e indefensa ante Ereshkigal, que la mató. Papsukal (siervo de Ishtar) fue hasta donde los dioses del cielo y les pidió su ayuda, ellos crearon un ser que pudo entrar en el mundo de los muertos y resucitar a Ishtar con el agua de la vida. Ishtar volvió a la vida, pero tenía que pagar el precio: durante seis meses al año, Tammuz debe vivir en el mundo de los muertos. Mientras está allí, Isthar ha de lamentar su pérdida; en primavera, vuelve a salir y todos se llenan de gozo.

Desde el punto de los cuentos de hadas, no hablamos de la muerte y resurrección de la naturaleza, sino de la muerte y resurrección del hombre como un ser nuevo; si uno lee los cuentos, el héroe debe pasar siempre por tres pruebas, en muchas de esos cuentos logra superarlas al tener la ayuda de animales, animales a los que perdono la vida, a riesgo de morir de hambre; pero si uno ve la secuencia del tarot, hay 21 arcanos mayores, (descontando al loco); cada grupo de siete trata sobre un nivel de aprendizaje, el material, el intelectual y el espiritual; en su camino de descubrimiento, el viajero debe morir y renacer para poder tener el conocimiento de todo lo que existe, aquí y en el más allá. Por eso mueren Blancanieve y la bella durmiente, es por eso que muere y revive Iván; los cuentos de hadas enseñan, y la muerte y resurrección tienen que ver con el alcance de ese conocimiento que se transmite.

Basilisa, la heroína de los cuentos rusos

Si bien existen muchos nombres de heroínas, el que más se presenta es Basilisa/Vasilisa, que en español sería Basilia, femenino de Basilio: nombre masculino de origen griego que significa: rey, soberano, príncipe. Así que nuestra heroína es por nombre una princesa o una reina.

El nombre Basilio tiene otras connotaciones para los rusos, todos asocian a Rusia con la Catedral de la Intercesión de la Virgen, más conocida como Catedral de San Basilio, hoy localizada en la Plaza Roja de la ciudad de Moscú y reconocida mundialmente por sus características cúpulas en forma de bulbo (acebolladas).

San Basilio de Cesarea (330 a 379 d.C.), fue un prominente clérigo del siglo IV. Es santo de la Iglesia Ortodoxa y uno de los cuatro Padres de la Iglesia Griega, junto con San Atanasio, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo. Pero eso no termina aquí, San Basilio es el nombre que en la tradición griega lleva Papá Noel o San Nicolas. Es quien visita a los niños el primero de enero (cuando tiene San Basilio su festividad) y se corresponde con el San Nicolás del día de Navidad, o con los Reyes Magos que llegan el 6 de enero.

Pero para los rusos también tiene otra importancia, en el siglo XIII, Constantinopla cae en manos de los turcos, y el Patriarca de la Iglesia ordodoxa de Grecia (principal de los jefes religiosos de la iglesia de oriente) acuerda reconocer la supremacía del Papa en el Consejo de Florencia. Fue en ese entonces que Basilio II, Gran Príncipe de Moscú (1425–1433), rechazo este acuerdo y por decreto en 1448, nombró al obispo Jonás de la ciudad de Rusia nuevo patriarca para Rusia, lo que equivale a la declaración de independencia de la Iglesia Ortodoxa Rusa del Patriarcado de Constantinopla. Este movimiento fortaleció aún más la reputación de Rusia ortodoxa entre los estados rusos.

Basilisa, no es solo la heroína de los cuentos rusos, es por nombre una soberana, y por historia una soberana de independencia, representa a la iglesia ortodoxa rusa, que vence finalmente a la bruja Baba Yaga, la diosa pagana de los pueblos rusos.

Baba Yaga

Baba Yagá es uno de los personajes más presentes en el folclore y mitología eslava, especialmente en Rusia. Es descrita como una vieja, huesuda y arrugada; posee una pierna normal y una huesuda. Estas dos piernas representan su capacidad de moverse entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos. Baba Yagá es un ser perverso y cruel, pero no totalmente malvado; es una caníbal que con sus dientes de acero puede romper huesos y desgarrar la carne con facilidad y a pesar de que Baba Yagá consume diariamente grandes cantidades de carne, siempre mantiene ese aspecto delgado y huesudo.

Cada vez que aparece en la escena, un salvaje viento empieza a soplar, los árboles alrededor gimen y rechinan, la lluvia cae y la niebla baja con el aire. Chillidos y lamentos de una multitud de espíritus suelen acompañarla en su camino. A diferencia de otras brujas, Baba Yaga vuela montada en un caldero y usa la escoba para remar en el aire. Vive en una choza que se levanta sobre dos enormes patas de pollo que le sirven para desplazarse por toda Rusia. La valla de su choza esta adornada con cráneos, en cuyo interior coloca velas. La casa nunca muestras a los visitantes la puerta de la entrada, pero Baba Yaga lo logra al decir el conjuro —Casita Casita, da la espalda al bosque y voltea hacia mí—. El interior de la choza siempre está llena de carne y de vino, resguardada por los sirvientes invisibles, los cuales aparecen como manos espectrales.

Cuando un visitante entra en su choza, (no con demasiada frecuencia) Baba Yaga les pregunta si ellos vinieron por su propia voluntad, o si se enviaron. (¡Una es  la respuesta correcta!) Afortunadamente, parece que no tienen poder sobre los puros de corazón, como Vasilissa y aquellos de nosotros que son “bendecidos” (protegidos por el poder del amor, la virtud, o la bendición de una madre.)

Baba Yaga gobierna sobre los elementos, sus agentes fieles son el Jinete Blanco, el Caballero Rojo y el Jinete Negro. Cuando Vasilissa pregunta por estos misteriosos jinetes, ella responde: —Mi brillante amanecer, mi sol rojo y mi Oscura Medianoche.— Los tres caballos mágicos de colores blanco, rojo y negro,  aparecen en los mitos rusos marcan las horas del día (ver Morozko) y que simbolizan el amanecer, el atardecer y la noche.

Aunque la mayoría piensa en ella como una vieja bruja terrorífica, Baba Yaga también pueden desempeñar el papel de  ayudante y sabia mujer. La Madre Tierra, al igual que todas las fuerzas de la naturaleza, aunque a menudo  es salvaje e indómita, también puede ser amable. En su disfraz de bruja sabia, ella a veces le da consejos y regalos mágicos a los héroes y los puros de corazón. El héroe o heroína de la historia a menudo entra en el dominio de la bruja en busca de la sabiduría, el conocimiento y la verdad. Ella todo lo sabe, todo lo ve y todo lo revela a aquellos que se atreven a preguntar.

Baba Yagá se la menciona en los cuentos como tres brujas, todas nombradas igual, y de similar aspecto; en parte para confundir a los que la buscan, pero en el fondo es la noción de la bruja triple, recuerdo de las tres normas griegas que controlaban con sus hilos la vida de hombre y dioses, así de grande es su poder. Así Baba Yaga es una antigua diosa de la sabiduría y la muerte, es la madre de huesos. Salvaje e indomable, como es el espíritu de naturaleza, espíritu de sabiduría y que tras la muerte viene el renacimiento.

El origen de Baba Yaga es señalado en el siguiente cuento (ojo: no basado en hechos históricos, sino en  la imaginación del escritor; fuente original completa aquí):

El mito señala que cuando la nación de Rusia era joven, también lo era Baba Yaga. Cuando Rusia creció en poder, también lo hizo Baba Yaga. Cuando Rusia se volvió corrupta, también Baba Yaga. … Así Baba Yaga está relacionada con el destino de la Rusia.

Se cuenta que cuando la semilla de corrupción penetró en las tierras Rusas, no fueron los Garou (hombres lobos rusos) los que resistieron, sino una poderosa sacerdotisa de la tierra llamada Baba Yaga. Ésta utilizaba sus poderes para ayudar a sus gentes a vivir en armonía con la tierra y los espíritus. Durante su vida, un enemigo invisible llegó a Rusia. Pasó un largo tiempo antes de que la presencia de este mal fuese percibida por las personas; pero este fue aprovechándose de ellos.

Baba Yaga fue a enfrentarse a esta maligna criatura de la noche, un vampiro que se alimentaba de la sangre de los vivos. Quedó paralizada cuando le vio, pues él era realmente horrendo. Nunca antes ella había visto semejante asquerosidad, y ella no podía permitirle que se instalara en Rusia. Ella se puso frente a él, y le advirtió que abandonase sus tierras.

Absimiliard, el primer Nosferatu, ya había sido rechazado antes por mortales debido a su aspecto y le juró a esa sacerdotisa de la tierra que lamentaría su advertencia. Se marchó de su presencia, dejándola creer que ella lo había hechado.

La noche de la siguiente de luna llena, él volvió por ella. Ella luchó con valentía, pero incluso con su grandísima magia, no pudo detener al vampiro que se le acercaba. Llamó a los espíritus de los árboles y de la naturaleza, y la tierra lloró con cada paso que el vampiro dio. Las manos de ella relucían como el sol y quemó la carne del vampiro. El viento la protegía, cuando el vampiro arrancaba árboles de sus raíces para lanzarselos. El más antiguo se cansó antes que ella, y se lamentó de sus quemaduras. Gritó adolorido, y todavía ella tuvo que esforzarse para no sentir lástima, pues si lo hacía, moriría.

El más antiguo solo sonrió. Entonces se fue. Se desvaneció sin un aviso. Baba Yaga esperó que se hubiese ido, que su magia le hubiese destruido. Los animales del bosque se volvieron entonces contra ella. Las mismas criaturas que la habían ayudado en el pasado se volvían ahora para atacarla. Ella se volvió para huir, nunca había experimentado tal rechazo. Ella escapó y cayó directamente en los brazos del vampiro, y en su abrazo de hierro.

Sin decir una palabra, el más antiguo le habló del bien y del mal. Le habló de cómo había recorrido el mundo buscando a alguien de similar poder, y de que por fin la había encontrado. Él le habló de cómo ella iba a servirle. De cómo gobernarían Rusia. Entonces, él le dio muerte y oscuridad, dolor, y una nueva vida.

Baba Yaga despertó a la noche siguiente con el más antiguo sentado cerca. Intentó correr, pero con una simple palabra, él la retuvo. Ella sabía que su mente no era la misma, y su cuerpo nunca más respiraría con vida. Ella notó que su vínculo con la tierra se debilitaba. El más antiguo sonrió, y ella lo odio profundamente.

Buscó en su interior, y comenzó a llamar a la tierra. En su mente, notó como la tierra se rebelaba contra ella, pero le quedaba otra alternativa. Lo único que ella quería era la destrucción de ese vampiro que la había vuelto menos que humana. El más antiguo no se movió. Estaba atónito con sus palabras cuando ella invocó a las tinieblas. Los Zmei (un tipo de dragones eslavos) respondieron su llamada, arrastrándose desde el interior de Malfeas (una región del inframundo). Uno por uno, ellos rompieron el tejido de la realidad y descendieron desde los cielos.

A las ordenes de Baba Yaga, se lanzaron contra el más Anciano, pero con rapidez este los dejó atrás. Aunque eran muy poderosos, estaban debilitados por su viaje a este mundo. El más antiguo creó fragmentos de si mismo, y los mandó a todos los rincones de Rusia, siendo perseguidos por los Zmei.

Baba Yaga vio esto y se deprimió. Sabía que el vampiro podría hacerla su esclava, obligándola a cumplir todos sus deseos. Ella no permitiría esto. Una vez más, buscó entre las tinieblas. Y esta vez, ella contactó con algo que siempre había temido. Un pacto fue hecho con Koshchey. Él quedaba libre por la voluntad de Baba Yaga. Koshchey se plantó ante el más antiguo para combatirle, y Baba Yaga tembló de miedo. Ella huyó del combate.

Nadie fue testigo de la batalla, pues todos los espíritus de la tierra habían sido destruidos al ayudar a Baba Yaga la noche anterior. Nadie sabe con seguridad que es lo que pasó. Lo único que se sabe es que Koschey volvió, y Absimiliard jamás volvió a ser visto. Baba Yaga sabe que el más antiguo no está en Rusia, pues la tierra misma se lo ha dicho así. Pero la tierra lloró, porque la gran Baba Yaga debía su existencia a Koschei. Ese fue el pacto.

En su elección de combatir su destino, y resistirse al vampiro, ella condenó y maldijo la tierra. Ahora, Koshchei, uno de los demonios del Wyrm (inframundo), estaba libre en la tierra y la corrupción arraigó en Rusia. Baba Yaga sabe que no puede volver atrás, que no puede redimirse. Ella eligió vivir cuando le había llegado el tiempo de morir. Ahora, ella es inmortal. Ha roto todos sus vínculos con la tierra, y la tierra le ha dado la espalda. Baba Yaga perdió sus poderes mágicos, pero ganó increíbles poderes a su vez. Ella conoce muchos secretos de la tierra, y esto puede actuar en su ventaja contra la mayoría de los enemigos en los años por venir.

Baba Yaga puede aún sentir el dolor de la tierra, y es consciente de que mucho de este dolor, es por su culpa. Piensa que está fuera de obtener la salvación, y juega al papel del ogro. Si no puede ser salvada, ella gobernará en su maldición. Pero profundamente en su alma, ella llora por su pérdida. Ella realmente desearía curar su tierra. Esto es por lo que realmente nunca hará daño a una persona inocente.

Debido a su pacto, ella actualmente sirve a Koshchey, y al inframundo. Está trabajando para romper los conjuros que le atan, y traerlo de vuelta a Koshchey. Conjuros lanzados por los Bogatyrs (héroes rusos) de antaño. Ella está todavía unida con la tierra, aunque el vinculo esté debilitado ahora. Y ella debe violar a la tierra para lanzar sus más poderosos conjuros. Ella siempre se ha visto a si misma y a Rusia como una sola. Ella ve la creciente corrupción en Rusia como un manifestación de su propio espíritu. Esta revelación, le hace mucho daño.

De todas formas, hay quien dice que este cuento es alentado por la misma Baba Yaga, para que sus  enemigos sientan lastima de ella, y quizás duden en una situación en la que puedan darle muerte. Algunos cuentan como Baba Yaga no fue transformada por el más antiguo de los Nosferatu, sino que alcanzó su poder devorando a sus propios hermanos (canibalismo).

Baba Yaga no admite debilidad a nadie, y demanda respeto de todos a su alrededor. Si no la dan ese respeto, matará al transgresor. No hay segundas oportunidades con Baba Yaga. Ella respeta a los niños, porque los ve como puros. Ella nunca atacará a un niño, salvo si este demuestra algo de corrupción (como un comportamiento rudo). Si el niño demuestra estar corrupto, ella lo matará antes de que al crecer alimente esta corrupción. Ella mata a la mayoría de las criaturas tragándoselas de un solo bocado, enteras, …

La influencia de Baba-Yaga está aún presente en Rusia y las regiones eslavas vecinas, cuando ocurrió el desastre de Chernovbyl, muchos culparon a la bruja de las heladas estepas del mismo; otros por el contrario creen que el accidente de 1986 provocó el despertar de la bruja, quién molesta por el daño a la tierra en 1989 inicia la liberación de Rusia del telón de sombras que cubría la nación y que la separaba del resto del mundo, dejemos que el tiempo pase y el horror que cubría Rusia se termine de ir, llevando a la nación más grande (geográficamente hablando) a una nueva era de luz y prosperidad, y que la bruja de las estepas vuelva a sus orígenes como antigua diosa de la tierra, en los eternos ciclos de muerte y resurrección.

Koshchey, Koschei, Koschey, Katschei, Kashey, el inmortal.

 

Koshchey es probablemente el más feos de villanos del folclore ruso. Él es considerado como el zar del inframundo, muy codicioso y muy dañino. Tiene el sobrenombre del Inmortal, ya que es realmente muy difícil de matar, sin embargo, hay algunas maneras para alcanzar su alma. Si realmente quieren matar al Koshchey, el héroe debe esforzarse y hacer un montón de cosas raras. Por lo general, este rey es descrito como un flaco, alto y muy viejo, siempre roba la novia de alguien y la encierra en el sótano de su castillo.

En el folclore ruso el Koshchey es un mago maligno de aspecto aterrador que galopa desnudo alrededor de la montañas sobre su corcel mágico. Es también es cambia formas y al igual que su contraparte femenina la bruja Baba Yaga tiene poderes sobre los elementos; nubes oscuras aparecen de repente en medio de truenos y relámpagos, cuando entra en escena. Puede adoptar la forma de un torbellino o una tormenta de viento, venir acompañado de una niebla o neblina y ser volar por el aire; es por tanto un espíritu que representa los poderes destructivos de la naturaleza. Es aficionado a las mujeres hermosas a las que secuestra, a menudo a la novia del héroe.

A Koshchey se llama el no muerto o el inmortal, porque su alma/espíritu, la fuerza de su vida/muerte, está escondido en un remoto e inaccesible lugar, separada de su cuerpo. Según los cuentos el alma de Koshchey está a menudo escondida en un huevo dentro de un pato, en el interior de una liebre, él cuál a su vez está dentro de un cofre enterrado bajo las raíces de un gran roble, en una isla en medio del océano. En otras versiones, su alma puede estar oculta en la punta de una aguja en el interior del huevo de pato. Para vencer a Koshchey el héroe debe encontrar el huevo que contiene su fuerza de vida y si el huevo se rompe, Koshchey comienza a debilitarse, se enferma y pierde inmediatamente todos sus poderes mágicos. En algunas historias el huevo es lanzado en su frente y cae muerto.

En otras versiones, Koshchey recibe una patada en la cabeza de uno de los mágicos corceles de Baba Yaga. Después de que el caballo lo mata, el héroe corta la cabeza de Koshchey, la quema y esparce las cenizas a los cuatro vientos, sólo para estar seguro.

Koshchey puede cambiar su voz a voluntad. Aterroriza a sus opositores con gritos que congelan la sangre. También utiliza su voz para encantar o inducir el sueño del oponente cuando es necesario. Cuando cabalga sobre su corcel mágico, Kotschey se quita su extravagante ropa de piel de pescado y asume los poderes mágicos de su montura. Su ropa de piel de pescado se desparrama sobre sus espaldas, soplada lejos y dispersada por los cuatro vientos. Bandadas de cuervos se reunen detrás de él y luchan por devorar esos pedazos. Jirones de su ropa a veces pueden ser visto aleteando en las copas de los árboles en toda la estepa. Por lo tanto liberado de todas las limitaciones del mundo galopa a través de la naturaleza desnudo, cabalga las montañas con sus largas piernas espigadas, es visto blandiendo su sable, chillando amenazas e instando a los espíritus de las estepas a venir a acompañarlo.

Tiene un carácter muy emocional, se dice que llorar de rabia durante horas cuando es burlado y que sus sollozos y gemidos a menudo se hace eco en todo el Cáucaso, aterrando a bestias y hombres por igual. Durante momentos de estrés se cambia a sí mismo en una tormenta o un tifón. En su tiempo libre, parece ir de cacería, aunque no se especifica qué es lo que es la caza. A pesar de la astucia, una de sus debilidades es que es muy vano y, por tanto, puede ser burlado por una mujer que finge encontrarlo irresistible. Koshchey es capaz de ver lo oculto y tiene la capacidad de ver con sus ojos cerrados. Su bebida favorita es una bebida fermentada que se hace del té verde, la leche agria de cabra y sal.

Aunque Koshchey es un poderoso mago, que parece estar a igual escala jerárquica que Baba Yaga. En algunas historias él trabaja como pastor de la bruja para obtener alguno de sus mágicos corceles. Andarse por las ramas es una de las normas de Koshchey, ya que hablar directamente implica perder su poder o “fuerza vital”. Cuando se le pregunta sobre el tiempo que pasó en la choza de Baba Yaga y donde obtuvo su caballo responde: “Tres días allí y aprendí tanto como en tres años”.