Faetón, el mundo destrozado por Júpiter

La ley de Titius-Bode, incluso pudiendo ser solo una curiosidad matemática, tuvo una gran importancia en el desarrollo de la Astronomía de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Así en 1766 Johann Daniel Titius y posteriormente en 1772 el director del Observatorio de Berlín, Johann Elert Bode encontraron una regla simple matemática que daba de forma muy exacta la distancia de los planetas respecto al sol en Unidades Astronómicas; aunque algunos dicen que el primero en proponerla fue Christian Wolff en 1724.

La hoy conocida como ley de Titius-Bode señala que la distancia ‘a’ obedece a la relación: a=[(n+4)/10]; con n igual al doble del número anterior, empezando en 0 para Mercurio, 3 para Venus, 6 para la Tierra y así sucesivamente.

Planeta Posición respecto al sol n Distancia calculada Distancia oficial
Mercurio 1 0 0,4 0,39
Venus 2 3 0,7 0,72
Tierra 3 6 1,0 1,00
Marte 4 12 1,6 1,52
Ceres (1801) 5 24 2,8 2,77
Júpiter 6 48 5,2 5,20
Saturno 7 96 10,0 9,54
Urano (1781) 8 192 19,6 19,20
Neptuno (1846) 9 30,60
Plutón (1930) 10 384 38,8 39,44

Cuando originalmente se publicó, la ley era satisfecha por todos los planetas conocidos, desde Mercurio hasta Saturno, con un hueco entre el cuarto y quinto planeta; este hecho se consideró interesante, pero de ninguna importancia hasta el descubrimiento de Urano en 1781, que estaba a 19,18 UA, y qué encajó pulcramente en la serie y no hizo más que confirmar la ley publicada solo tres años antes; lo que llevó a pensar que faltaba un planeta, en el quinto lugar a 2,8 UA. Basado en su nueva credibilidad, Bode inició la búsqueda del quinto planeta.

En el congreso astronómico que tuvo lugar en Gotha, Alemania, en 1796, el francés Joseph Lalande recomendó su búsqueda. Entre cinco astrónomos se repartieron el zodiaco en la búsqueda del quinto planeta y finalmente el 1 de enero de 1801, en el Observatorio de Palermo el monje Giuseppe Piazzi, que no pertenecía a la comisión de búsqueda, descubrió Ceres, el primero de los asteroides. Carl Friedrich Gauss, el gran matemático, cálculo de la órbita de Ceres con los pocos datos de la órbita conseguidos por Piazzi. Calculada su órbita, resultó se un cuerpo que orbitaba entre Marte y Júpiter; es decir, el cuerpo que faltaba según la ley de Titius-Bode.

Sin embargo, en 1802 el astrónomo Heinrich Wilhelm Matthäus Olbers descubrió y nombró a otro objeto en la misma órbita general que Ceres, se trataba del asteroide Palas. Olbers propuso que estos nuevos descubrimientos fueron los fragmentos de un planeta alterado que anteriormente había girado en torno al sol. También predijo que más de estas piezas se encontrarían. El descubrimiento del asteroide Juno (1804) por Karl Ludwig Harding y Vesta (1807) por Olbers lo que reforzó la hipótesis de un planeta originario destrozado.

Así durante el siglo XIX, a medida que los asteroides eran descubiertos, estos nuevos objetos celestes eran considerados planetas. Júpiter paso a ser el sexto planeta tras el descubrimiento de Ceres. Entre 1845 y 1851, once asteroides adicionales fueron descubiertos y Júpiter se había convertido en el planeta número veinte. En este punto, los astrónomos empezaron a clasificar los nuevos cuerpo como asteroides (similares a estrellas). Después de la reclasificación de los asteroides en su propio grupo, Júpiter volvió a ser el quinto planeta una vez más. Con la nueva definición del término planeta en 2006, Ceres ya no es un asteroide, sino que entra en el conjunto de planetas enanos, siendo el único en esta categoría dentro del sistema solar interior.

El descubrimiento de los distintos asteroides del cinturón principal hizo que los científicos buscaran explicaciones lógicas para su origen y tratar de mantener la ley de Titius-Bode no como una curiosidad matemática, sino como algo cierto entre los cuerpos celestes; pero el descubrimiento de Neptuno en 1846, fuera de las predicciones de la Ley ya ponían en duda la veracidad de la misma. Pero la ley de Titius-Bode aún persistía en la mente de los científicos; el descubrimiento de Plutón en 1930 parecía corresponder con la posición que debería tener Neptuno, así la explicación era que Neptuno era un cuerpo extraño al sistema solar. Hoy nadie considera la ley de Titius-Bode salvo como algo más que un recurso mnemotécnico y no como un cálculo astronómico exacto; aunque se han hecho modificaciones a la misma, estas buscando relaciones logarítmicas entre los planetas, y en los gigantes gaseosos en sus grandes lunas encontrándose buenas correspondencias; pero ello bien lejos de la ley original.

Pero fuera de esta discusión sobre la veracidad o no de la ley de Titius-Bode, había que dar una explicación al origen del cinturón principal de asteroides; la propuesta inicial fue la existencia de un planeta entre Marte y Júpiter que existía en donde hoy se ubica el cinturón de asteroides, ello se conoció como la ‘Teoría de la Interrupción‘. Esta teoría afirma que hubo una vez un planeta importante dentro del sistema solar que circulaba en la brecha actual entre Marte y Júpiter, que fue destruido cuando se desvió demasiado cerca de Júpiter y fue destrozado por la poderosa gravedad del gigante de gas, otros proponen que este cuerpo fue golpeado por otro gran cuerpo celeste. En el siglo XX, el investigador sobre meteoritos ruso, Yevgeny Leonidovich Krinov, que participaba en la investigación del suceso de Tunguska, sugirió que el planeta que explotó en la teoría de Olbers debía ser nombrado Faetón (Phaeton, Phaethon) en referencia al hijo del dios del sol de la mitología griega, que trató de conducir el carro solar de su padre un día con resultados desastrosos y que fue finalmente destruido por Zeus (Júpiter).

Planeta Faetón

Hoy, la hipótesis Faetón se ha sustituido por el ‘Modelo de acreción‘. La mayoría de los astrónomos creen que los asteroides en el cinturón principal son los restos del disco protoplanetario, y que en esta región la agrupación de remanentes protoplanetarios para formar uno o más planetas fue impedido por la gran perturbación gravitatoria inducida por Júpiter durante el período de formación del sistema solar. Pero la hipótesis del mundo Faestón sigue siendo defendida por algunos no científicos. Un defensor notable es Zecharia Sitchin, quien ha propuesto, basado en su lectura de la antigua mitología Sumeria, que el planeta conocido por los sumerios como Tiamat fue destruido por un planeta errante llamado Nibiru y resultado de ese choque nacieron la Tierra, la Luna y el cinturón de asteroides; pero esta obra es ampliamente considerada como pseudociencia. Otras propuestas son en 1988, Donald W. Patten que escribió un libro titulado ‘El catastrofismo y el Antiguo Testamento‘ aquí un pequeño planeta que llamo Astra se acercó a Marte y, al llegar al límite de Roche, se rompió al igual que el cometa Shoemaker-Levy 9 hizo cuando se acercó a Júpiter en 1994, pero esta propuesta está también dentro de la pseudociencia ya que el tamaño de Marte hace que su límite de Roche se encuentre casi a un radio del planeta.

La idea de la existencia de un quinto planeta no ha sido del todo abandonada por la ciencia; tras el descubrimiento de los primeros planetas extras solares se observó que la mayoría eran cuerpos gaseosos similares a Júpiter, pero, a diferencia de nuestro gigante gaseoso, estos mundos giran muy cerca de la estrella, fueron llamados Júpiter calientes, y están a distancias incluso menores que nuestro Mercurio del Sol, donde no era posible que esos mundos se formaran, y se postulo que tras la formación de estos gigantes gaseosos, los mismos iban perdiendo momentum angular al chocar con los distintos cuerpos del disco protoplanetario original de sus sistemas solares. El frenado hacía que los planetas entraran en orbita espiral hasta alcanzar órbitas muy cercanas a sus respectivos soles. En 2002 los científicos John Chambers y Jack Lissauer plantearon la propuesta del Planeta V; un cuerpo que debió haber existido entre Marte y Júpiter, y al igual que los planetas extrasolares, desarrollo una orbita excéntrica e inestable producto de las colisiones con los restos del disco protoplanetario, el resultado es que hace unos cuatro mil millones de años este cuerpo terminó entrando dentro del sistema solar interior hasta terminar cayendo dentro del Sol; hechos que ocurrieron justo con el periodo de bombardeo pesado tardío; aunque este mundo no tuvo nada que ver con la formación del cinturón de asteroides; su existencia apunta a resolver situaciones como la existencia del Helio-3 en la superficie solar; el Helio-3 es un isótopo raro en las estrellas, pero común en los gigantes gaseosos; y otros problemas similares.

Faetón en los mitos

Faetón (Phaeton o Phaethon, que traduce brillante) forma parte de una genealogía distinta a la rama de los dioses olimpicos (hijos o familiares de Zeus). Sus padres eran el titán Helios (el dios sol, hermano de Semele, la diosa de la Luna y Eos, la diosa de la Aurora) y la oceánide Climena/Merope (nombre que traduce Fama/La que gira el rostro, y con este segundo nombre se relaciona con otra ninfa Clitia (Gloria), que al perder el amor del sol, aquí Apolo, se volvió un girasol, cuya flor lo sigue en el cielo; pero hay que tener cuidado de no confundir con otra ninfa de igual nombre Asia/Climena, esposa del titan Japeto y madre del Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio, quien aquí se refiere a la oceánide que habitaba en Anatolia y que dio nombre a todo el continente al oriente de Grecia). Los abuelos por parte paterna de Faetón fueron Hiperión (fuego astral, el dios sol en la época de los titanes), el titan que gobernaba oriente y Tea (Theia, la diosa de la vista —oráculo, astrología—).

faeton

Así Faetón era en principio hermano de las ninfas Heliades; aunque otras versiones le ponen como madre a la ninfa Rodas (Rhode, también llamada Halia = sal marina), siendo por esta rama hermano de los Heliadae (genios marinos que sacaron a los Telequines, daimones marinos, de su isla y se dieron a su madre, isla que paso a llevar su nombre y donde la ninfa instauró el culto a su amante celeste, resultando en la construcción del Coloso de Rodas). Su padre Helios tiene entre sus otros nombres el de Febo (Phoebus = resplandeciente), mismo epíteto dado al dios Apolo, por ello ambos dioses (Helios y Apolo) se confunden muchas veces como padres de Faetón. Otras medio hermanas famosas de Faetón fueron la bruja Circe que transformó a los hombres de Odiseo/Ulises en cerdos y Pasifae la reina cretence esposa de Minos y madre del Minotauro; estas son algunas de hijas que el dios Helios tuvo con otra ninfa llamada Perces.

Helios

Fuera de estas discrepacias y otros parentescos en su ascendencia el mito de este joven titán se refiere a pedir a su padre manejar el carro del sol, con consecuencias funestas para todos. Según las historias Epafo (hijo de Zeus e Io) reinaba en Egipto, donde su madre había huido de la furia de Hera, y tenía gran amistad con Faetón, pero aunque eran amigos, las disputas por su ascendencias se presentaban entre ambos; tuvo la mala fortuna Epafo que llegó a reprocharle a Faetón de que era hijo de padre desconocido; ya que su madre ya lo cargaba cuando desposo con Merope (aquí un rey de Etiopía), él cual que había adoptado a Faetón.

Hiperion

Ante esta ofensa Faetón fue donde su madre y pidió que le revelara el verdadero nombre de su padre, así como consejo para perpetrar una venganza o hallar algún modo de recuperar el honor perdido. Climena reveló a su hijo que su padre era el increíble dios del sol, y le aconsejó a su hijo que solicitara el permiso de su verdadero padre para conducir su carro aunque sólo fuera por un día para así demostrar a todo el mundo la verdad de su nacimiento. Faetón acudió a Helio para comprobar si era verdad, el dios al saber lo ocurrido reconoció su paternidad y juro por la diosa de laguna Estigia (lo que convertía el juramento en irrevocable) que ayudaría a su hijo a cobrar la afrenta; fue cuando su hijo, siguiendo el consejo de su madre, pidió a su padre en manejar el carro del sol por un día. Imposibilitado de no poder romper el juramente Helios tuvo que ceder ante los ruegos de su hijo, consciente de los peligros que implica conducir el carro solar y se dispuso a preparar el carro para el siguiente amanecer.

Coloso de Rodas

Faetón había montado ya en el carro, pero antes de que emprendiera el vuelo, Helios le aconsejó que no subiera demasiado al cielo, pero que tampoco estuviera muy cerca de la tierra, pues ambas cosas resultarían muy peligrosas. Pero la juventud de Faetón fue pronto notada por los briosos corceles, y el joven fue incapaz de mantener el control de las riendas y de los caballos. El carro dejó su curso acostumbrado, y primero se apartó y atravesó el cielo, prendiéndole fuego, las marcas de ese incendio celeste aún son visibles en lo que hoy se llama la vía láctea, y después el carro trajo los rayos abrasadores a muchas partes de la tierra habitada y quemado la tierra misma, así surgió el desierto del Sahara, y sus gentes se volvieron de tez oscura; secó entonces los ríos, y Poseidón surgió de las aguas con su tridente a tratar de detenerlo, pero no pudo con el intenso calor y se vio obligado a bajar a las profundidades del mar que ya empezaba a evaporar. La tierra (Gaia) gimió de desesperación y pidió a Zeus que detuviera tal tormento. Zeus, enojado por lo que había sucedido, hirió Faetón con un rayo y envió a su hijo Apolo a que llevara al carro del sol a su curso acostumbrado.

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Faetón, que cayó a la tierra en un torbellino hasta golpear contra la desembocadura del río Erídano, llamado en esas tierras con el nombre de Pados (el actual río Po, al norte de Italia). El sitio donde cayó su cuerpo calcinado oscureció las aguas dando origen al betún del río, aguas que hasta hoy día se ven afectadas hasta el punto de agotamiento por el olor nauseabundo que dejó el cuerpo humeante de Faetón.

El rey Cicno de los Ligures (en el norte de Italia) fue hasta el lugar para tratar de ayudar a su amigo y rescatar el cuerpo; pero la pena de su muerte pudo más que sus fuerzas, apenas logró llegar a la orilla, sus llantos envolvieron el lugar, y los dioses lo transformaron en cisne, que desde entonces odia el fuego y el calor, por ello los cisnes migran al norte escapando del sol ardiente del verano.

faeton_2

Sus hermanas, las Helíadas, finalmente llegaron y recogieron su cuerpo, le rindieron honores fúnebres y lo enterraron. Sumidas en la tristeza sus lágrimas constituyeron el ámbar que se encuentra aún en ese río y después, fueron metamorfoseadas en álamos. Por su parte Helios perdió no solo a su hijo, sino el carro solar, que pasó por orden de Zeus a su hijo Apolo, que desde entonces es el dios que conduce el carro solar. La moraleja de esta leyenda es que los padres deben aprender a no ser excesivamente permisivos con los caprichos de sus hijos, porque, como en este caso, podrían procurarle la muerte.

Apolo y las musas; la Aurora abre el día

Griegos y Troyanos peleando en los cielos (4) Príamo, el planeta de la paternidad

Tras el descubrimiento de (624) Héctor en 1907, al año siguiente, en 1908 el astrónomo Max Wolf descubre a su segundo troyano, nombrado (659) Néstor, pero pasarían unos nueve años antes de que Max Wolf encontrara un nuevo troyano en Júpiter, en 1917 se encuentra su tercer troyano y el segundo en el campo de los troyanos, recibe por nombre (884) Príamo, en honor al rey troyano que soporta el asedio de los griegos; (884) Príamo tiene un tamaño estimado de 99 km.

El rey Príamo es el último de los hijos varones sobreviviente del rey Laomedonte, y a su vez el último rey de Troya. En su sangre se conjugan por un lado una herencia cretense y griega, que formaron su propia dinastía en la región de la hoy península de Anatolia. Según las crónicas el primer rey que gobernó la región de Troya fue un príncipe cretense de nombre Escamandro. Tras una gran hambruna, Escamandro llega a la región noroeste de Anatolia y por consejo de Apolo se establecen en la misma.

La región era parte del culto al dios Apolo y era según la tradición donde la diosa Leto sufrió los primeros dolores del parto de Apolo y Artemisa; y el río Janto (Xantho = amarillo = dorado) tuvo su origen en esos dolores. En su lucha contra pueblos vecinos Escamandro muere sobre el río Janto que bañaba la región y Apolo lo recompensa transformándolo en dios del río, que desde entonces toma su nombre.

Treuco es el hijo de Escamandro con una ninfa llamada Ida (nombre de un monte en Creta y nombre dada a la montaña que rodea la región de Troya), el Treuco griego que es hermano de Ayax recibe el nombre de este bisabuelo. En la guerra de Troya el dios río Escamandro quiso detener a Aquiles enviando una crecida que arrastró los cuerpos muertos sobre las riberas del río y con ellos pretendía ahogar al héroe.

El fundador de la primera ciudad importante en la región fue otro príncipe griego, de nombre Dárdano. Según los mitos Zeus y la ninfa Electra, una de las hijas del gigante Atlas con la diosa Pleyade (el crepúsculo), tuvieron dos hijos: Lasio (o Yasión) y Dárdano. Lasio y varios de los descendientes de su hermano fueron varones muy bellos, y ante tal belleza muchas diosas y el propio Zeus se encapricharon. El primero en sentir los hados del destino por ese don fue el propio Lasio, de quien se prendó la diosa Demeter; juntos fueron padres del dios Pluto (no confundir con el dios romano de los infiernos Plutón). Pluto es el dios de la riqueza y se le representa como un niño sosteniendo la cornucopia (el cuerno de la abundancia). El destino de Lasio fue pronto truncado, las riquezas obtenidas de la diosa provocaron la envidia de su hermano Dárdano y este quiso tomar el trono matando a su hermano, que reinaba en Arcadia (región central de la península del Peloponeso – Grecia); pero el pueblo no lo acepto por tal crimen y Dárdano tuvo que huir a Asia (región que es hoy la península de Anatolia – Turquía). Ya en Asia el fugitivo Dárdano casa con Batía, la hija del rey Treuco, hereda el trono de este rey y funda Dardania.

Dárdano tuvo dos hijos con Batía, el primogénito fue Ilo, quien murió joven y sin dejar herederos; así el trono pasó a el segundo hijo, Erictronio. Mientras que su padre reinó sobre una población casi campesina, Erictronio hizo crecer las riquezas de la región y llenando las laderas con la cría de caballos, y tal era la belleza de estas bestias, que el dios del viento Bóreas se enamoró de las yeguas y adoptando la forma de un potro negro las embarazó dando a los potros del pueblo dardano tal velocidad que se decía que volaban sobre los pastos.

Erictronio casa con otra ninfa, Astíoque, una de las hijas del río Simois (otro río de la región). De esta unión nace el rey Tros, y cuyo nombre da a los dardanianos el título de troyanos. Tros desposó a Calíoroe, otra de las hijas del río Escamandro. De esta unión nacen tres hijos varones: Ilo (que toma el nombre de su tío), Asáraco y Gamínedes. El más joven era tal su belleza que Zeus lo raptó y convirtió en su copero en el Olimpo. En compensación Zeus le regala a Tros dos caballos tan rápidos que podían correr sobre el agua. Asáraco casa con la ninfa Hieromneme, hermana de Astíoque, y fueron padres de Capis.

Ilo desposa a Eurídice (una hija del rey Adastro de Argos – Grecia) y tiene tres hijos; un varón: Laomedonte y dos hijas: Temiste y Telecleia. Ilo abandona la ciudad de Dardania dejándosela a su hermano Asáraco y funda Ilión (Troya). Su hija Temiste casa con su primo Capis se serán padres de Anquises, este príncipe dardano, tenía tal belleza que fue amado por la misma diosa de la belleza y el amor, Afrodita; juntos serán padres del héroe Eneas, quien tras la caída de Troya huye con su padre e hijo y funda Roma. La segunda hija, Telecleia desposa a Ciceo, rey de Tracia, y serán padres de Téano, sacerdotisa de Atenea y esposa de Antenor, un ministro del rey Príamo.

Es el hijo varón de Ilo quien inicia la causa de la caída de la casa de Ilión. Laomedonte transformó a la pequeña Ilión en una gran ciudadela de impugnables muros. Según el mito los dioses Apolo y Poseidon fueron convertidos en mortales y condenados a trabajar para el rey de Ilión en castigo por conjurar contra Zeus. Laomedonte le pidió a estos dioses la construcción de murallas que ningún ejercito pudiera tumbar y los dioses cumplieron, pero al terminar la obra el rey se negó a pagar por ello. En castigo los dioses enviaron una peste y un monstruo marino. Para aplacar a los dioses, al igual que en la historia de Andrómeda, Laomedonte tenía que sacrificar a su hija Hesíone. Heracles, que por ese entonces iba con los argonautas se comprometió a ayudar al rey a cambio de los fantásticos caballos que Zeus había regalado a su abuelo Tros. Laomedonte aceptó, pero cuando Heracles, tras cumplir el trato, envió a Telamón e Ificlo a buscar lo pactado, Laomedonte los traicionó encerrándolos.

La furia de Heracles no se hizo esperar, pero dentro de los muros, Podarces, el hijo menor de Laomedonte, ayudaba a escapar a los presos, por no estar de acuerdo con las acciones de su padre. Heracles entra con ayuda de los fugitivos y el resto de los argonautas a la ahora fortaleza y mata al rey y todos sus hijos, sobreviven solo Hesíone y Podarces. Hesíone fue dada como esposa a Telamón y como dote Hesíone pidió la liberación de su hermano Posarces, quien iba a ser convertido en esclavo, comprándolo con su velo de novia. El joven Posarces fue conocido desde entonces como Príamo, en alusión al pago simbólico del velo de su hermana. Los argonautas siguieron su viaje y Príamo quedó como rey de Troya.

No todos los hijos varones de Laomedonte murieron a manos de Heracles; otro que se salvó de la furia del hijo de Zeus y Alcmena fue el príncipe Titono. Titono tuvo la suerte que muchos de sus ancestros, fue un chico de una gran belleza. Su belleza prendó a Eos, la diosa de la aurora, quien había sido maldecida por Afrodita al descubrirla en la cama con Ares, a que arrancaría a los hombres de las camas de sus amantes, pero ninguno terminaría con ella. El mito explica el por que los hombres se levantan con las luces de la aurora para ir a trabajar todas las mañanas, abandonando a sus esposas. Titono fue el amante mortal más fiel que tuvo la diosa y de su unión nacerán Memnón, rey de Etiopía, y Ematión, rey de Arabia. Pero el destino de Titono no fue como el de su tío abuelo Ganímedes. Eos pidió a los dioses que le concedieran la inmortalidad al joven, algo que los dioses aceptaron, pero no pidió juventud eterna y Titono envejeció, y envejeció hasta que se arrugó tanto que la diosa por piedad lo transformó en grillo. Por ello los grillos cantan toda la noche llamando a la amada y al llegar la aurora callan.

El joven Príamo vuelto rey transformó la región y extendió los dominios de la ciudad de Ilión, hasta que la misma fue llamada la dueña de Asia. Como su padre Príamo tuvo muchos hijos, según algunos más de cincuenta, pero con su esposa oficial, la reina Hécuba podemos citar a: Héctor, Héleno y su hermana gemela Casandra, Deífobo, París, Troilo, Polites, Polidoro, Creúsa (esposa de Eneas y madre de Ascanio) y Polixena entre los más famosos.

Príamo intentó rescatar a su hermana Hesíone,por ser el único descendiente varón de Laomedonte que quedaba vivo, pasó a ser rey de Troya y decidió tratar de conseguir el regreso de su hermana. Para ello envió a su consejero Anténor en un viaje diplomático a Grecia, pero los griegos se negaron a la devolución. Según algunas versiones, el motivo del viaje de Paris, hijo de Príamo, a Esparta, fue precisamente volver a reclamar el regreso de Hesíone o castigar a los griegos por negarse a la devolución; el rapto de Helena obedecía a más que simplemente una historia de amor y a la promesa de una diosa dada a un pastor que a su juicio la había catalogado como la más bella de las diosas.

Príamo es siempre descrito en la Ilíada dando pruebas de una inmensa bondad y de una justicia ejemplar. Al contrario que sus consejeros, no culpó a Helena de la guerra. Demasiado viejo para tomar parte en los combates, Príamo tuvo que limitarse a presidir los consejos. Uno a uno vio perecer a sus hijos y su dolor llegó al máximo cuando Aquiles mata a su hijo mayor Héctor en combate singular delante de las murallas de Troya, para luego arrastrar su cuerpo por el polvo. El anciano rey, humillado, acudió al campo enemigo al encuentro del vencedor, para suplicarle la devolución del cadáver de su hijo a cambio de un elevado rescate.

Cuando Troya cayó finalmente, presa del fuego, Príamo quiso tomar las armas para intentar una defensa desesperada, pero su esposa Hécuba lo arrastró hasta el altar de Zeus, al fondo del palacio, para ponerlo bajo la protección del dios. Mientras Neoptólemo, el hijo de Aquiles, mata al más pequeño de los hijos vivos de Príamo y Hécuba, el niño Polites, en presencia de su madre; Príamo no resiste y grita de dolor; Neoptólemo, al descubrir su escondite lo degolló sin piedad. Así terminaba el último rey troyano, la mayoría de sus hijos e hijas muertos, sólo sobreviven los gemelos Casandra y Heleno, ahora convertidos en esclavos.

Los dos primeros cuerpos en los puntos langragianos L4 y L5 de Júpiter se vinculan con cuatro aspectos vinculados al sexo masculino; así como las cuatro primeras diosas del cinturón de asteroides (Ceres, Palas, Juno y Vesta) se relacionan con los aspectos femeninos de madre, hija, esposa y hermana. Aquiles, Patroclo, Hector y Príamo son sus equivalentes masculinos: hijo, amigo, esposo y padre. Aquiles es el joven que pretende demostrar que ya es hombre y ser capaz de tomar sus propias decisiones. Patroclo es el amigo inseparable, el hermano que hace todo por su amigo, incluso tomar su lugar para rescatarlo. Héctor es ante todo esposo, y por su mujer es capaz de hacer las cosas más imposibles; y en Príamo tenemos ese deseo interno de paternidad. Ante todo Príamo es padre, orienta a sus hijos, pero no los limita, sufre con ellos y por ellos. Príamo es símbolo de paternidad, no por el número de hijos que tuvo, sino por el amor que por todos ellos sintió. Por otra parte aunque los tres primeros cuerpos muestran aspectos negativos de: ira incontrolable, deseos de venganza y fuerza intimidatoria, Príamo cierra este ciclo señalando que todas esas acciones están acompañadas por un inmenso dolor de perdida. Su grifo hace referencia a las torres de la fortaleza de Troya y a la letra griega Pi, inicial del rey Príamo.

Griegos y Troyanos peleando en los cielos (1) Aquiles, el planeta del valor

Mientras el cinturón de asteroides está lleno de diosas y ninfas; un poco más lejos, en la órbita de Júpiter, las fuerzas gravitatorias del gigante gaseoso crean dos regiones de estabilidad, ubicados a 60° por delante y detrás la órbita del planeta. Estas regiones están llenas de pequeños cuerpos (asteroides) que han sido nombrados con personajes masculinos de la Guerra de Troya y se conocen como puntos L4 y L5 de Lagrange respectivamente. La teoría señalaba que cuerpos de pequeña masa, comparada con la masa del planeta y del sol, podían ubicarse en esas posiciones y permanecer en una órbita estable en la misma resonancia que el planeta.

Hubo que esperar casi cien años para probar la teoría. A inicios de 1906 el astrónomo alemán Maximilian Franz Joseph Cornelius Wolf (Max Wolf) descubre al primer asteroide ubicado en el punto L4 de Lagrange de la órbita de Júpiter; este hecho demostraba la valides de las ecuaciones de Lagrange en su aplicación a la mecánica celeste. El astrónomo austriaco Johann Palisa sugirió el nombre de (588) Aquiles; y a partir de entonces los asteroides que se ubican en la órbita de Júpiter fueron conocidos como troyanos y se les nombra con nombres de los héroes de la mítica Guerra de Troya. Hoy por extensión se conocen como asteroides troyanos aquellos cuerpos que se ubican en las posiciones langragianas (L4 y L5) no sólo de Júpiter, sino en de órbitas de otros planetas alrededor del sol; o de grandes lunas alrededor de los planetas. (588) Aquiles tiene un tamaño medio de 135 km de diámetro y recibe el nombre del héroe de la Iliada de Homero.

A diferencia de los grandes cuerpos planetarios, los asteroides no han tenido verdadera presencia en el quehacer astrológico; salvo por los cuatro primeros cuerpos descubiertos (Ceres, Palas, Juno y Vesta) dentro del cinturón de asteroides, el resto no es tomado en cuenta dentro de la astrología. Sin embargo, si estos cuerpos antes nombrados del cinturón de asteroides representan aspectos típicamente femeninos (madre, hija, esposa y hermana). Los asteroides troyanos de Júpiter, que llevan nombres de héroes (varones) de la mitología griega, corresponden a características propiamente masculinas.

Aquiles es el héroe más grande dentro de la historia de la Iliada de Homero. Aquiles representa la fuerza y el valor. La vida de Aquiles fue la de un hombre que lucha contra su propio destino, y esta lucha es tanto externa, ante las fuerzas que lo impulsan; e interna que se niega a aceptar su destino. Aquiles vivió su vida llena de augurios, como hijo de una diosa (Tetis) y un mortal (Peleo) su nacimiento partía de un oráculo, que había predicho que el hijo de la diosa sería más importante que el padre; ante ello, dioses más poderosos (Zeus y Poseidón) se negaron a tentar al destino y casaron a la diosa de las aguas con el mortal Peleo.

A esta boda no fue invitada la diosa Eris (la discordia), pero esta se apareció de igual forma y lanzando una manzana dorada dijo que era para la más hermosa. En la disputa por la manzana entraron Atenea, Hera y Afrodita, y el juez fue un joven pastor llamado París. Afrodita gana el trofeo al ofrecer al joven el amor de la mujer más bella, Helena. Ello sería el detonante de una guerra que cambiaría el curso de muchos pueblos.

De la unión de Peleo y Tetis nace Aquiles, que crece rápido y fuerte, dada su naturaleza divina; su madre para protegerlo de todo mal lo sumerge en la laguna de la diosa Estigia, donde se vuelve invulnerable, salvo por el talón donde su madre lo sostenía. Ya mayor Aquiles, fue enviado por su padre, junto con su sobrino Patroclo, a ser entrenado por el centauro Quirón, entrenamiento por el que pasaban todos los héroes griegos. Estando en estas tierras, el augur Calcos o Calcante le decía al joven Aquiles que pronto tendría que decidir entre una vida corta y gloriosa, o una larga y anodina.

La decisión llegó pronto. Cuando el joven París, ya adulto rapta a la bella Helena y la lleva a su patria Troya; el esposo oficial de la chica Menelao y el resto de los antiguos pretendientes griegos deciden ir a rescatarla. Calcos señala que para tener la victoria hace falta la presencia de Aquiles. Su madre Tetis, sabiendo de la profecía previa de Calcos envía a su hijo a la corte del rey Licomedes, disfrazándolo de una chica que lleva por nombre de Pirra. Pero Odiseo, disfrazado de comerciante trae varios objetos a las hijas del rey, y Aquiles se ve tentado por unas armas, armas fabricadas por el dios Hefesto a petición de la diosa Tetis, que veía sus esfuerzos por salvar la vida de su hijo inútiles, descubriéndose así su identidad y partiendo para la guerra. No sin ante haber embarazado a la princesa Deidamía, el hijo de esta unión fue Neoptólemo, también llamado Pirro.

Aquiles fue como se predijo un gran guerrero en la batalla y mato a muchos héroes troyanos. Entre sus actos más recordados se encuentra el asesinato del príncipe troyano Troilo, que tenía en ese entonces diecinueve años y que una profecía señalaba que de llegar a los veinte Troya sería invencible. Pero el hecho más recordado es su furia o ira, ante el rey Agamenón, quien le había arrebatado la esclava Briseida. Aquiles no participa en más luchas, y para no perder los ánimos, su sobrino Patroclo se disfraza con la armadura del héroe. Pero el chico no tiene la fuerza del tío y muere en batalla a manos de Hector, que pensaba que era Aquiles. Ante estas noticias, dadas a Aquiles por Antiloco, un hijo del argonauta Nestor, el héroe vuelve a la batalla y mata a Hector. Arrastra el cuerpo del hijo mayor de Príamo por el campo de batalla y se niega a devolverlo; pero el rey Príamo le ruega en persona y accede. Siendo esta la historia narrada en el poema de la Iliada.

Tras estos hechos su nuevo compañero es Antiloco y cuando este muere a manos del guerrero etíope Memnón, sobrino de Príamo; Aquiles repite lo ocurrido con Patroclo, y mata a hijo de la diosa Eo, la aurora, que aún lo llora y vemos sus lagrimas todas las mañanas en el rocío matutino. Esta historia se narra en una obra perdida conocida como la Etiópida.

Pronto llegaría la muerte de Aquiles, mientras trata de acostarse con la princesa troyana Políxena, que tenía raptada desde la muerte de Troilo, París le dispara una flecha en el talón. El mito dice que esa flecha fue guiada por el propio Apolo, ya que Troilo, según algunas versiones, era su hijo con la reina Hécuba. Más tarde Filoctetes mató a París usando el enorme arco de Heracles. La armadura de Aquiles se la disputaron Odiseo y Ayax (el mayor); ganando el primero y enloqueciendo el segundo de tal forma que se suicido luego por su locura. (Sus armas: escudo y espada, son uno de sus grifos, el otro es propuesta de Mark Andrew Holmes)

Aquiles en astrología refleja primero al valor, pero también el aspecto negativo de la ira. El héroe se debate entre opuestos: la valentía y las tendencias suicidas, la venganza y el auto control. Aquiles promueve actos cuyas implicaciones afectan la vida de todos; influye en los líderes que pretenden cambios y la lucha por los derechos civiles. Por otra parte Aquiles es como el hombre joven que experimenta salir por primera vez del hogar y la presión materna, no sabe si seguir los pasos que le han guiado sus padres o si labrarse su propio destino; y es influenciado por tanto con facilidad por sus amigos. Es como el joven universitario que experimenta por primera vez la libertad de acción, pero su interior se debate entre seguir las ordenes de estudio, carrera y destino planificada por sus progenitores, o abrirse a sus propios deseos, aspiraciones y ambiciones. El valor no es sólo la capacidad de hacer actos heroicos, es la capacidad de enfrentarse a sus propios temores, aquellos que le han inculcado y lo retienen, y aquellos deseos internos que se fuerzan por aflorar y mostrar el verdadero potencial.

Otras diosas en el cinturón (2) Parténope, Victoria, Egeria, Irene, Eunomia y Psiquis.

El 11 de mayo de 1850, Aníbal de Gasparis realiza el descubrimiento del segundo de sus nueve asteroides en el observatorio de Capo di Monte de Nápoles. Para honrar a la ciudad del descubrimiento se nombra al asteroide con el nombre (11) Parténope, una de las sirenas clásicas. (11) Parténope es un cuerpo mediano, de unos 153 km en tamaño promedio; ligeramente inclinado (4,6°) y una densidad comparativamente media (3,3 gr/cm3) indicando una composición de silicatos.

Aunque los cronistas antiguos no se ponen de acuerdo en los nombre y número de las sirenas, incluso en su ascendencia; el mito señala que las sirenas más famosas eran: Leusiconia, Lidia y Parténome; hijas del dios Aqueloo, un río personificado con figura de hombre con cola de pez y por madre una musa —aunque los mitos no se ponen de acuerdo en cual musa fue su madre—. Los Argonautas sobrevivieron a su magia porque Orfeo, que les acompañaba, cantó tan maravillosamente que anuló completamente su seductora voz. Odiseo (Ulises) las venció cuando en su regreso a Itaca, al pasar cerca de roca de las sirenas, siguiendo los consejos de la hechicera Circe; puso cera en los oídos de los marinos, pero él se ató al mástil del barco para escuchar sus increíbles cantos. Al ser vencidas, las sirenas tuvieron que inmolar a una de ellas; esta suerte le sobrevino a Parténope. Las olas lanzaron el cadáver hasta la playa y allí fue enterrada con múltiples honores. En su sepulcro se instaló después un templo. El templo se convirtió en pueblo, y finalmente el lugar se transformó en la próspera ciudad de Nápoles, llamada antiguamente Parténope. Parténope a veces se identifica también con el nombre Pisínoe y se la representa tocando la lira, que es su grifo; pero dado que la lira es también el signo de la musa de la danza, Terpsícore; y siendo Parténope la única sirena entre los asteroides su grifo suele ser más comúnmente un pez coronado por una estrella.

El 13 de septiembre de 1850 el astrónomo ingles J. R. Hind descubre su tercer asteroide. La propuesta para el nombre del cuerpo fue (12) Victoria. El nombre de (12) Victoria representó en su momento un controversia dentro el mundo científico; si bien (12) Victoria hace referencia a la diosa griega Nike (Victoria entre los romanos), hija del titan Palas y de Estigia, compañera de Atenea y que ayudó a Zeus a vencer a los titanes, junto a sus hermanos.

Para el momento de su nombramiento, (12) Victoria hacía también referencia a la Reina Victoria I del Reino Unido; un honor que daba el descubridor a su reina. Tanto fue así que Benjamin Apthorp Gould, director de la prestigiosa revista Astronomical Journal, adoptó el nombre alternativo Clio (ahora es utilizado por el asteroide n°84), también propuesto por el descubridor. Sin embargo, William Cranch Bond, del Observatorio de la Universidad de Harvard, y la máxima autoridad en la astronomía en los Estados Unidos, sostuvo que la condición mitológica se cumplió y el nombre era por lo tanto aceptable, y su opinión prevaleció finalmente. Así (12) Victoria¡fue sin querer queriendo!‘, como diría el Chavo de Ocho, el primer cuerpo en los cielos cuyo nombre no hacía referencia a una figura mitológica, sino a una persona de carne y huevo, y de paso aún viva. La controversia que se presentó con (12) Victoria se mantuvo en su grifo; inicialmente era el símbolo de la tierra coronado con una cruz; una idea del poder del imperio británico sobre todo el mundo; pronto fue reemplazado por una imagen más neutral; una estrella con un brote de laurel; ramas de este árbol se usaban para coronar a los vencedores en las pruebas olímpicas de la antigüedad.

El 2 de noviembre de 1850 el astrónomo italiano Anibal de Gasparis descubre también su tercer asteroide; este fue nombrado (13) Egeria, haciendo referencia a una ninfa de Aricia; diosa menor de las fuentes y los partos. (13) Egeria es un asteroide tipo G (entre los tipo C y Tipo S), siendo uno de los de tamaño mayor, con 207 km en promedio se ubica entre la posición 25° de los mayores asteroides (descartando a (1) Ceres), siendo el último de los conocidos con tamaño medio mayor a los 200 km. El análisis espectral de (13) Egeria muestra un inusual-mente alto en contenido de agua, entre el agua 10,5-11,5% en masa.

En la mitología romana, las Camenas eran diosas de los manantiales, pozos y fuentes, siendo ninfas acuáticas de Venus. Eran sabias, y a veces hacían profecías sobre el futuro. Los mitos refieren a cuatro Camenas: Carmenta o Carmentis (de quien deriva el nombre y era la mayor), Egeria, Antevorta (también Porrima) y Postvorta. (también Postverta oProrsa). Fueron adoradas en el bosque sagrado conocido como Porta Capena, cerca de Roma. En su festividad a mitad de enero, la Carmentalia, las vírgenes vestales sacaban agua de ese manantial para los ritos.

Carmenta era la principal entre estas las ninfas. No sólo era una diosa del parto y la profecía, sino que ella también se asoció con la innovación tecnológica. Del nombre Carmenta se deriva el latino Carmen, que traduce ‘hechizo mágico‘, y es también la raíz de la palabra el encanto (charm) en inglés. Aunque ella es una antigua diosa italiana, en los últimos tiempos se decía que las Carmenas habían venido de Grecia. Se menciona en la leyenda que Carmenta altera quince letras del alfabeto griego para convertirlas en el hoy alfabeto latino.

Egeria, la segunda, se enamoró de Numa Pompilio, quien fue el segundo rey de Roma, sucediendo a Rómulo. Egeria aconsejaba a Numa mediante entrevistas secretas dándole la sabiduría con la que expandió e hizo prosperar su reino. Luego de la muerte de Numa, la ninfa languideció y se convirtió en fuente. Para Egeria su descubridor en 1851 propuso a la Academia de Ciencias Francesa que el símbolo de su nuevo mundo fuera un escudo coronado por una estrella.

Antevorta y Postvorta eran probablemente dos aspectos de Carmenta que con el tiempo se volvieron lo suficientemente importante por sí mismos para ser consideradas diosas separadas. Sus nombres se refieren a sus poderes proféticos que entran en juego en el nacimiento de un hijo y traducen ‘antes del cambio‘ y ‘después del cambio‘. Hoy se traduce como cuando un niño llega al mundo con la cabeza o por las nalgas (menos normal y más peligroso para el infante y la madre).

Para 1851 los astrónomos John Russell Hind el 19 de mayo y Aníbal de Gasparis el 29 de julio descubren su cuarto asteroide respectivamente. El primero fue llamado por sugerencia de Sir John Herschel a Hind como (14) Irene, como una forma de relacionarlo con Gran Exposición Industrial que se llevaba en el Palacio de Cristal de Hyde Park, Londres desde 01 de mayo hasta el 18 de octubre 1851; y donde el talento, arte y ciencia de todas las naciones civilizadas era expuesto como un gran logro de la Paz (Irene). El segundo fue llamado (15) Eunomia. Ambos, completan con (5) Astrea, las diosas de la justicia y la ley; hijas de Temis y Zeus.

(15) Irene es uno de los asteroides medianos del cinturón principal, con sus 152 km en promedio presenta una de las densidades más grandes entre los asteroides pétreos, con 4,4 gr/cm3. El señor Hind sugirió que el símbolo de que el asteroide debía ser “una paloma que lleva una rama de olivo, con una estrella en su cabeza”, pero un dibujo real del símbolo nunca se hizo y pronto el uso de símbolos gráficos para representar los asteroides caía por completo.

(15) Eunomia es uno de los asteroides más grande en el cinturón de asteroides; con 268 km en promedio es el más grande de los asteroides pétreos (tipo S) (con (3) Juno es un cercano segundo lugar) y por ello ha atraído a algo de la atención de la comunidad científica. Contiene un poco más de uno por ciento de la masa del cinturón de asteroides entero. (15) Eunomia parece ser un cuerpo alargado en forma, pero bastante regular. Al igual que otros verdaderos miembros de la familia, su superficie está compuesta por silicatos y algo de níquel-hierro, y es muy brillante. Ricos en calcio piroxenos y olivino, junto con el metal de níquel-hierro, se han detectado en la superficie de (15) Eunomia.

Los estudios espectroscópicos sugieren que (15) Eunomia tiene regiones con diferente composición. Esta composición indica que el cuerpo probable estuvo sometidos a procesos magmáticos bajo la influencia del calentamiento interno en el período inicial del Sistema Solar y que posteriores colisiones han revelado las distintas partes de su composición. La evidencia sugiere que (15) Eunomia es el remanente central del cuerpo principal de la familia Eunomia (contiene el 70% de la masa del grupo familiar), que fue despojado de la mayor parte de su corteza en la colisión. Sin embargo, existe incertidumbre sobre la estructura interna de (15) Eunomia y simulaciones por ordenador de la colisión sugieren que hubo acumulación de la mayor parte de los fragmentos. La alta densidad de (15) Eunomia indicaría que no es una pila de escombros después de todo y que su núcleo metálico, si está presente, no ha sido expuesto. El símbolo de (15) Eunomia es un corazón coronado por una estrella; la justicia requiere de la mente clara, pero la elaboración de la ley debe hacerse con el corazón.

El 17 de marzo 1852 Aníbal de Gasparis descubre su quinto asteroide; ocupando el puesto 30 en tamaño (incluido (1) Ceres); (16) Psique (alma) recibe el nombre de la compañera de Eros (Amor). (16) Psique es uno de los más grandes 186 km en promedio (aunque su lado más largo mide 240 km); y es uno de los más masivos, con una densidad de 6,5 gr/cm3, es uno de los cuerpos que contiene el 1% de la masa del cinturón y el más grande entre los asteroides tipo M (hechos de metal). La sugerencia es que (16) Psique es el núcleo rocoso de un planetoide, pero no se han encontrado restos de la familia que debió surgir con los restos de su corteza. Ello supone que la colisión ocurrió muy temprano en los orígenes del sistema solar y que los restos en colisiones posteriores con otros cuerpos y entre si terminaron dispersándose. Psique se le puso como grifo el ala de una mariposa coronada por una estrella. Otros más modernos y vinculando a (16) Psique con la psiquiatría lo han representado con la letra griega Psi (Ψ). (Yo prefiero una mariposa). Con (16) Psique se termina la idea de dar a cada mundo descubierto un símbolo y el astrónomo alemán Johann Franz Encke sugiere dejar de usar los grifos como una especie de taquigrafía de anotación y empezar a usar números, así (16) Psique fue el primer asteroide que se descubrió que fue designado con este esquema a partir de 1852 por el astrónomo norteamericano James Ferguson.

En el mito Psique era una chica cuya belleza fue considerada por muchos la reencarnación de Afrodita en la Tierra; ello provocó el abandono de los templos de la diosa y esta enfurecida mando a su hijo, Eros, para que castigara a la desvergonzada haciendo que se enamorara de un horrible monstruo. Los padres de la chica, a ver que tenía muchos admiradores pero ningún pretendiente, consultaron al oráculo la razón y este respondió que debía dejarse a la joven en un prado para que su pretendiente, que sería un monstruo, la encontrara. Los padres cumplieron las instrucciones y estando sola en aquella pradera llegó Eros, pero no puedo cumplir las ordenes de su madre, ya que se enamoró de la chica. Eros, con ayuda de un viento, llevó a Psique un palacio en una montaña; y para evitar que su madre descubriera su traición, la visitaba al amparo de la oscuridad de la noche, abandonándola antes del alba.

Psique finalmente cedió a la curiosidad de ver al monstruo de su marido y una noche encendió una lampara de aceite y contempló en la cama a la más hermosa criatura de la creación. Asustada derrama el aceite de la lampara, que cayó sobre el durmiente, desfigurando su rostro, quien despierta y huye. Psique inicia una búsqueda del amado mientras se oculta de la rabia de Afrodita; esta molesta, con su hijo, y con la joven que lo quemo, a la que al final consigue. Afrodita le pone tres pruebas. Psique vence las dos primeras, sin saberlo con ayuda de su amado; en la tercera prueba debe descender a los infierno y pedir el cofre de la belleza que guarda Perséfone. Tras lograr la tercera prueba y sabiéndose envejecida por las pruebas, Psique abre la caja con la esperanza de recuperar algo de su belleza; pero la caja solo contiene la muerte. Eros pide ayuda de Zeus y este le permite buscar a Psique y traerla al Olimpo como esposa. La hija de ambos se llama Placer (Voluptas entre los romanos).

Parténope, Victoria, Egeria, Irene, Eunomia y Psique en Astrología

El simbolismo de las diosas se ve reflejado en sus mitos mismos. A Parténope se le pueden vincular las artes musicales, el canto y la música. Es la cantante en donde el acto está por encima de todo. Parténope es la imagen de quién acepta las reglas del juego, le toca un papel que representar y lo cumple hasta las últimas consecuencias. No mira para atrás, no importa el pasado; lo importante es el rol que desempeña. Parténope muere desempeñando su papel, nunca deja de cumplirlo, incluso si el suicido es parte final del acto a desempeñar, lo realizará sin siquiera pestañear.

Victoria es la deportista que siempre gana, la competidora que no acepta derrotas, la porrista que impulsa a otros a ganar; sus aspectos positivos la involucran con la gloria, con llevarse el trofeo y traer la gloria al hogar, la competencia y el deporte. Sus aspectos negativos la separan del grupo, la aíslan, la convierten en la que se cree mejor que los otros, no mira a los otros, ella no se rebaja; no comparte logros, ni permite que otros lo tengan; su lucha bajo esta faceta es impedir el logro de los demás.

Egeria era una diosa de las aguas y del parto; vinculada a la nueva vida; una mujer de sabios consejos y con labores que llevan a la renovación y el crecimiento. Se la puede involucrar con las artes escritas y la literatura. Pero también con las visiones del futuro, y los hechizos personales. En el lado negativo Egeria tiene un problema, no soporta la separación del amado. Egeria representa el duelo, la pena por el que se ha ido. Egeria es similar a la centauro Hilonoma, pero mientras Hilonoma encuentra sólo en el suicido la manera de superar el dolor; Egeria se consume lentamente por la pena.

Irene al igual que Dike (Astrea) trata de alcanzar el equilibrio del grupo; pero mientras Astrea equilibra las diferencias dando a cada quien lo que le corresponde; Irene comparte lo logrado por todos. Irene actúa en dos niveles por un lado busca el equilibrio interno; por el otro el equilibrio del grupo; para podernos relacionar con los otros, debemos conocernos primero. Irene representa un saludo y una búsqueda permanente; es traer justicia, ley y orden al caos y desorden. Lo contrario implica crear conflictos y vivir en la pelea permanente. Irene es como Mahatma Gandhi o Martin Luther King, Jr.; ella promueve renovaciones que empiezan primero en el ser individual y luego trascienden a la sociedad misma, todo para alcanzar un estado permanente de búsqueda de justicia.

Eunomia es la ley, no la ley natural, sino la ley social, urbana; la que nos separa de las bestias y nos vuelve ciudadanos. Eunomia nos da orden y limita el libre albedrío; por ello la ley debe siempre de ir precedida por el corazón de todos. Pero si la justicia es el cumplimiento de la ley, y la paz es la guía para que todos disfrutemos de justicia, Eunomia promueve la creación de la ley que permite impartir justicia y paz. Eunomia es el legislador, pendiente de los problemas de la sociedad que está atento a los cambios y que debe aprender que estas leyes dadas por los mismos hombres no son eternas ni inmutables; la ley debe ir con los tiempos, de lo contrario el tiempo superara a la ley y generará situaciones de injusticia, desorden y anarquía.

Psique es la niña curiosa, no dispuesta ha aceptar la realidad como se presenta. La belleza le fue dada como un don, pero la misma es fuente de sus desgracias; no sabe si las personas a su alrededor son sus amig@s o si sólo están junto a ella por lo que representa. Su lucha es por ser reconocida por lo que es ella realmente y no por como la ven los otros. En su aspecto negativo Psique es guiada sus actos por la curiosidad, que es su mayor problema. Destapar la caja de los secretos siempre tiene consecuencias; es como la niña que jugando con fósforos ha quemado la casa; ella tratará de corregir sus errores, pero a la larga siempre terminan llevándola a un camino de dolor, que al final conducen a la muerte.

Otras diosas en el cinturón (1) Astrea, Hebe, Iris, Flora, Metis e Higia

Hasta 1845 sólo se habían descubierto cuatro asteroides (Ceres, Palas, Juno y Vesta), pero con el descubrimiento de (5) Astrea el 8 de diciembre de 1845, por Karl Ludwig Hencke se iniciaría una explosión de descubrimientos; en menos de 25 años se descubrirían más de cien asteroides; para el inicio del siglo XX, el número era superior a cuatrocientos cincuenta; para la mitad del siglo XX teníamos cuatro mil y para inicios del siglo XXI teníamos más de trece mil.

El descubrimiento de (5) Astrea fue de un astrónomo aficionado y empleado de la oficina de correos, Hencke estaba buscando (4) Vesta, cuando se topó con (5) Astrea. El rey de Prusia le concedió una pensión anual de 1200 marcos para el descubrimiento. (5) Astrea es un asteroide mediano (115 km), su composición es probablemente una mezcla de níquel-hierro con magnesio y silicatos de hierro. (5) Astrea es un cuerpo mediano, de unos 120 km de diámetro promedio; del tipo C; y su única relevancia realmente es ser el primero tras treinta ochos años, y luego de (5) Astrea muchos más lo siguieron.

En el mito Zeus se unió a su tía Temis; una titanesa que entre los romanos era llamada Iustitia (Justicia). Juntos tuvieron tres hijas: Dike/Dice (Justicia, llamada Astrea entre los romanos) Irene (Paz) y Eunomia (Ley). La idea tradicional es que Temis y Dike/Astrea son diosas de la justicia; y se las representa casi igual que es difícil distinguirlas; con los ojos vendados, una balanza levantada en la derecha y una espada en la izquierda; Temis se la representa cabalgando o acompañada por un león, para indicar que la justicia requiere la aplicación de la fuerza. En el mito se señala que Dike y sus hermanas apoyaron a Zeus/Júpiter en su lucha contra los titanes; Astrea (que traduce Estrellada o Relampagueante) sostenía los rayos de Zeus. En recompensa por su ayuda se le dio el permiso de seguir virgen (Astrea fue la única diosa virgen entre los titanes) y fue en recompensa colocada entre las estrellas, hoy constelación de Virgo, y la balanza que llevaba en sus manos es la constelación de Libra. El grifo de Astrea es una balanza, como diosa de la justicia; pero se usa más la imagen de un ancla invertido; icono propuesto por su propio descubridor. El uso del ancla invertida no esta claro; por un lado el ancla representa seguridad ante la tormenta; y entre los masones esa seguridad viene de tener conocimiento, comprensión y fe; para antiguos cristianos el ancla y el pez eran símbolos cristianos tan iguales a la cruz; para otros es una imagen muy estilizada de la balanza atravesada por la espada; y para algunos representa esperanza.

No había pasado ni un año cuando el 1 de julio de 1847 por Karl Ludwig Hencke descubre su segundo y último asteroide. El nombre propuesto por Carl Friedrich Gauss fue (6) Hebe; la diosa de la juventud. (6) Hebe tiene un tamaño medio de 185 km y en perihelio y oposición al Sol se muestra como uno de los cuerpos del cinturón más brillantes; ocupando el quinto lugar entre los más brillantes, después de Vesta, Ceres, Iris y Palas. Su brillo es producto de su composición de metal y silicio; siendo uno de los más densos asteroides. En 1977 tras una ocultación se detectó un satélite (no confirmado) que se le apodó Jebe (en referencia ‘Heebie Jeebies’ a una canción grabada por Louis Armstrong en 1926).

En el mito Hebe es la hija menor de Hera/Juno; la mayor era Ilitía (una diosa de los partos, función que comparte con su madre Hera y Artemisa, y cuyo equivalente romano fue la diosa Lucina —la que da la Luz—, pero también una ninfa llamada Egeria tenía igual función). El mito de Hebe es simple, como diosa de la juventud (Juventas entre los romanos) se limitaba a servir en las copas de los dioses la ambrosía (néctar que daba vida eterna a los dioses). Fue sustituida por el troyano Ganímedes en esas labores. Cuando Heracles/Hércules salva a Hera de ser violada por el gigante Porfirión, Hera le da al héroe, cuando ascendió al Olimpo tras su muerte, por esposa a la joven Hebe. Su grifo, una copa de vino, recuerda su función, la de servir las copas de ambrosía.

El 13 de agosto de 1847 el astrónomo británico John Russell Hind descubría el primero de sus diez asteroides. El septimo cuerpo fue descubierto a menos de una hora de ascensión recta tras (3) Juno y fue llamado por ello (7) Iris, la diosa mensajera de Hera/Juno. (7) Iris es el quinto en tamaño de los asteroides tipo S (compuesto de silicatos), con un diámetro medio de 200 km es superado en este grupo por (15) Eunomia, (3) Juno, (29) Anfitrite y (532) Herculina. Su superficie brillante convierte a (6) Iris en el cuarto objeto más brillante del cinturón de asteroides después de (4) Vesta, (1) Ceres y (2) Palas. La superficie tan brillante es probablemente resultado de una mezcla de metales de níquel-hierro y magnesio y hierro silicatos.

Iris en el mito era diosa del arco-iris, que viaja a le velocidad del viento y une los cielos y la tierra, o más bien el mar y el cielo, ya que los griegos observaban el arco-iris formarse en las costas. Así Iris era la diosa que llevaba agua a las nubes desde el mar. Sus hermanas eran las arpías (Aelo —viento tempestuoso—, Celeno —la nube oscura— y Ocípete —rápido vuelo—), diosas de los vientos de tormenta. Iris es hija de Taumante (un antiguo dios de la lluvia) y Electra (una ninfa u oceánida de las nubes). Aunque algunos la pone como una diosa virgen, es en otros mitos es una amada de Céfiro, y juntos tiene a Potos (la añoranza, llamado entre los romanos Ardor, la pasión), uno de los tres amores, los otros dos son: Eros (el amor, hijo de Ares y Afrodita o de Poros —dios de la abundancia— y Peina —daimona de la pobreza) y Himeros (el deseo, hijo de Eros y Afrodita), se incluyen entre los amores (Erotes) también a: Hedílogos (adulación, padre desconocidos, madre posiblemente Afrodita), Peito (persuasión, hija de Hermes y Afrodita), Anteros (odio/desamor, hijo de Ares y Afrodita), Himeneo (de las nupcias, hijo de Dioniso y Afrodita) y luego se incluyó a Ganímedes (el del amor homosexual). Iris tiene en otros mitos una hermana gemela llamada Arke (Arce), si Iris fue mensajera de los dioses, Arke lo fue de los titanes, Iris representa al primer arco-iris que se ve, Arke al segundo más débil y con los colores invertidos que se ve más lejos. Cuando los dioses vencen, Zeus arranca las alas iridiscentes de Arke y la envía al Tartaro con el resto de los Titanes. El icono de Iris es el arco-iris, que encierra a una estrella; el uso de la estrella sería luego muy común en todos los futuros grifos de los asteroides del cinturón.

El 18 de octubre de 1847 J. R. Hind descubre su segundo asteroide. John Herschel propuso para el mismo el nombre de (8) Flora, en honor la diosa latina de las flores y los jardines. (8) Flora tiene un tamaño pequeño de 136 km y uno de los brillos más grandes, ocupando el puesto once en brillo aparente, señalando su naturaleza metálica y de silicatos. Se supone que se trató de un cuerpo más grande (para permitir la formación de magma interna en sus origenes) y que fue destrozado por una colisión; formado una de las familias colisionales más grandes, cuyos miembros de ubican en la franja más interna del Cinturón de Asteroide, separados del resto del cinturón por el primero de Huecos de Kirkwood importante, el de resonancia 3:1, ubicado a 2,5 UA. (todos los miembros tiene radio medio entre 2,17 a 2,33 UA) y la familia Flora contiene el 5% de la masa de todo el Cinturón de Asteroides. Hoy (8) Flora contiene el 80% de la masa del grupo. Esta colisión se estima que tuvo lugar hace unos 200 millones de años; siendo el segundo miembro importante de la familia (43) Ariadna, con el 9% de la masa. La familia Flora es la responsable de casi el 40% de los meteoritos que caen a la Tierra.

Flora era la diosa romana de las flores y la primavera. En la versión griega se le conoce como Cloris (nombre dado luego al asteroide 410). Flora era compañera de Favonius (Céfiro), el suave viento del oeste, y fueron padres de Carpo (Fruto), la ninfa del otoño. Su icono es la imagen de un tallo de flor. Su culto era una festividad menor entre abril y mayo; mayor relevancia tuvo tras el renacimiento donde fue bellamente pintada en muchas obras de grandes pintores barrocos y neoclásicos.

El 25 de abril de 1848 el astrónomo Andrew Graham descubre el noveno asteroide; este astrónomo irlandés fue el primero y el único en más de 160 años en descubrir un asteroide en la tierra de los Leprechauns. No fue hasta que 7 de octubre de 2008 que otro astrónomo irlandés (este uno aficionado) Dave McDonald, descubrió a 2008 TM9. Dos nombres fueron sugeridos para este nuevo cuerpo, Metis y Tetis. Finalmente se optó por el primero, mientras que el segundo fue usado luego en el asteroide número 17. (9) Metis es uno de los más grandes asteroides del cinturón con 190 km en promedio y una composición de silicatos y metálicos de níquel-hierro de gran densidad hacen suponer que son los restos del núcleo de un protoplaneta mucho mayor (similar en tamaño a (4) Vesta) que perdió en la colisión casi el 90% de su masa original. Siendo (113) Amaltea un candidato probable de restos del manto primitivo del protoplaneta original, pero pese a los muchos intentos de encontrar miembros de esta familia colisional, (9) Metis sigue estando sola en espacio y sin encontrar los restos de su capa superficial.

Metis hace referencia a la diosa de la sabiduría y la prudencia; hija de los titanes Océano y Tetis. Metis enseñó a Zeus como preparar la poción para que Cronos vomitara a sus hijos; cuando estaba embarazada de Atenea el oráculo predijo que el siguiente hijo de Metis reinaría sobre todos los dioses y ante la amenaza Zeus simplemente devoró a la oceánida y Atenea termino su gestación dentro de su padre, para salir luego totalmente crecida desde su cabeza. El grifo de Metis es un ojo abierto coronado por una estrella. El ojo hace referencia al Ojo de Horus, antiguo símbolo de sabiduría y el poder de la visión, también el búho con sus grandes ojos significa lo mismo y es el ave sagrada de Atenea.

Platón en su obra ‘El Banquete‘ pone como hijo de la diosa de la Sabiduría (Metis) a Poros (Dios de la abundancia). La daimon Penia (Pobreza) se enamora de Poros, que en una borrachera, celebrando la llegada al Olimpo de Afrodita, se acuesta en el piso del patio. Peina pensando que era un igual a ella se acuesta con él y tienen un hijo, Eros (el amor). En esta versión Eros es igual que sus padres y como ninguno a la vez, como hijo de un dios ama lo bello (la sabiduría) pero como hijo de la pobreza es pobre, y vaga de puerta en puerta buscando lo que más ama. En este mito los dioses lo saben todo, los daimones al no conocer nada más, no les importa conocer más; pero Eros se ubica en punto medio, sabe que hay algo más (el conocimiento, la verdad, la belleza) y lo busca al igual que los filósofos, que se encuentran entre la ignorancia y el sabio.

El 12 de abril de 1849 el astrónomo italiano Annibale de Gasparis descubre al décimo asteroide, este es el primero de los nueve que descubrió. Fue nombrado Higía Borbonica (Hygieia Bourbon) en honor de la familia gobernante del Reino de Sicilia y Nápoles, donde estaba el observatorio. Al igual que con (1) Ceres el apellido fue pronto descartado y quedo simplemente (10) Higía. Su tamaño cercano a los 430 km lo ponen como el tercero en tamaño después de (4) Vesta y (2) Palas, teniendo una masa del 3% de todo el cinturón. Estos tres unidos a (1) Ceres combinan juntos el 50% de la masa del todo el anillo de asteroides. A pesar de su tamaño, es debido a su superficie oscura, compuesta principalmente de carbonatos (el mayor del Tipo C), y su baja densidad lo asemejan más a las lunas heladas de los gigantes gaseosos; así como su distancia en la parte externa del cinturón de asteroides lo hacen parecer muy débil cuando se observa desde la Tierra, de hecho su afelio marca los límites externos del Cinturón de Asteroides. (10) Higía ha sufrido los impactos de otros cuerpos y ha formado una familia colisional importante, en la cual (10) Higía contiene el 90% de la masa del grupo y entre las extrañezas que posee es que posee una de las rotaciones sobre si mismo más lentas (27,5 horas); cuando lo típico en un cuerpo de tamaño similar es menos de la mitad de ese tiempo. Su eje de inclinación en la rotación (que se especula retrograda) es de unos 60°.

Higía es en los mitos una hija del dios de la medicina Esculapio/Asclepio. Higía, de donde procede la palabra higiene, era entre los romanos Salus (Salud); era representada como una mujer con una serpiente enroscada en su cuerpo (y ese es su signo astrológico, aunque a veces se le pone el báculo de Esculapio). Higía tuvo varias hermanas: Yaso (diosa de la recuperación); Panasea (es el remedio que todo lo cura), Egle (la brillante, como la salud del sanado o el brillo de las monedas que se pagaron para ello); Aceso (diosa del proceso de curación) y Meditrina (Medicina); se unen al grupo el único varón, Telesforo (un enano que simboliza recuperación). La imagen de Higía entre los romanos fue asumida por una diosa celta-romana llamada Sirona, esposa del dios Belenus (equivalente al Sol/Helios celta) y que era señora de las aguas termales.

Astrea, Hebe, Iris, Flora, Metis e Higia en Astrología

A diferencia de Ceres, Palas, Juno y Vesta que representan cuatro aspectos claramente femeninos: madre, hija, esposa y hermana; el resto de los cuerpos del cinturón de asteroides no se le ha asociado ningún simbolismo astrológico; podemos, sin embargo, en consideración a los cuatro primeros cuerpos inferir que se vinculan a aspectos típicamente femeninos; así: Astrea (la mediadora), Hebe (la niña), Iris (la confidente), Flora (la floreciente), Metis (la prudente) e Higia (la enfermera); son ellas, y las demás que le siguen, esos detalles menores que hacen a cada mujer única.

Astrea representa a la justicia, el equilibrio, trata de dar a cada quien lo que le corresponde, interviene en disputas y peleas y media para lograr restablecer ese equilibrio perdido, en cualquier faceta (madre, hija, esposa, hermana) Astrea trata de encontrar la conciliación. En su aspecto negativo es la que genera discordia, siembra intrigas, deja de ser la brillante para convertirse en la oscura enredadora.

Hebe es la niña de los mandados, que no discute, ni protesta, obedece simplemente; para muchos la hija ideal. Pero a todos se les olvida que toda niña crece y en algún punto debe dejársela libre; de lo contrario la imagen se revierte en contestataria, rebelde, indisciplinada, en la hija que ningún padre puede controlar y entender.

Iris es la escucha, la que guarda o trasmite los secretos que le son confiados; la diligente que hace sus labores sin demora y sin distracciones. Es la secretaria eficiente, la que toma las notas y deja todo listo para su patrón o patrona. Pero Iris es también la que brilla, la de los colores, las imágenes de calma tras la tormenta; la podemos vincular al arte visual cinético o al cine. Iris en su aspecto negativo es la que riega chismes, la que oculta verdades importantes, la que enreda los compromisos y complica los acuerdos.

Flora es la floreciente; siempre con una nueva idea cada año, siempre optimista y esperanzada que cada año será mejor que el anterior; las flores son su lenguaje y la botánica su afición, sabe de hierbas y de remedios. Al igual que Iris, los colores son importantes, pero no en al arte del espectáculo, sino en los movimientos pictóricos. Flora es paciente, avanza sin prisas, pero es clara en sus ideas. Sus aspectos negativos son la inconstancia, la falta de motivación, cerrada a las ideas y propuestas, sus metas no son claras y no tiene orden para alcanzar lo que se le ocurra en su veleta mente.

Metis es la prudencia encarnada, la experiencia que da la vida y que devuelve con sanos consejos; pero el conocimiento es algo poco femenino, ya que el que conoce tiene poder, y el poder es un aspecto que los hombres consideran propio de ellos y no de las mujeres; por ello Metis debe ser prudente a la hora de divulgar sus secretos; ya que mostrar su inteligencia la puede poner en peligro ella misma y a los suyos. En su faceta negativa Metis es la torpe, la acelerada, que cree que se las come todas y que es mejor y más lista que los demás.

Higia es la salud, la higiene; se la vincula a las fuentes termales y los baños. Combina en si misma mucho de los aspectos positivos de las anteriores al igual que Metis es sabia y prudente, pero este conocimiento es más familiar, en remedios naturales y hierbas (como Flora), es confidente como Iris en escuchar los enfermos; trabaja sin protestar como Hebe; trata de buscar el equilibrio (como Astrea) pero el interno entre cuerpo y mente para restablecer la salud del enfermo. Higia es la que cuida a los enfermos, la enfermera que los atiende. Sus aspectos negativos son el descuido, el desorden y la suciedad.