Lunas de Urano (2) Titania y Oberón y el ‘Sueño de una noche de verano’

La idea original para nombrar a las lunas de Urano era que fueran seres elficos, vinculados al elemento aire; así las dos más grandes lunas y primeras tomarían los nombres de la reina y rey de las hadas de la obra ‘Sueño de una noche de verano’ de William Shakespeare. La obra se ubica en el antiguo mundo griego, cuando el Teseo, quien mato al Minotauro, desposa a Hipólita, reina de las amazonas. En medio de los preparativos de la boda, dos parejas de amantes, así como un grupo de artistas, que se preparan para la fiesta de boda, se internan en la noche en bosque, interrumpiendo las disputas de los reyes de las hadas y duendes, y terminando siendo manipulados sus actos por estos seres mágicos.

La obra es una de las comedias más celebradas del autor e inicia con Hermia que se niega a desposar a Demetrio, el marido elegido por su padre Egeo; ya que está enamorada de Lisandro. Su padre recurre al rey Teseo y este le señala a la joven que debe obedecer a su padre o convertirse en servidora siempre virgen (monja) de la diosa Diana (Artemisa); ante tales opciones Hermia se pone de acuerdo con Lisandro para encontrarse en el bosque y huir lejos de la ley. Por su parte Helena, enamorada Demetrio, pregunta a su amiga Hermia como consiguió el amor de Demetrio; aquí Hermia le señala que no lo ama y pretende huir esa noche con Lisandro. Cuando Hermia se fuga con Lisandro al bosque, Helena los denuncia. Su esperanza es que Demetrio, al verlos juntos, rechace a Hermia en su favor. Pero Demetrio sólo le preocupa perder a su futura esposa y la busca en el bosque, perseguido por Helena, a quien trata de alejar, despreciando su amor.

En ese mismo momento un grupo de artistas busca ensayar una obra para presentar en la futura boda del rey Teseo. Los seis integrantes no se ponen de acuerdo en la forma de interpretar la obra teatral de Píramo y Tisbe (una versión greco-romana de Romeo y Julieta); siendo Nick Bottom (Nícolas Fondón) demasiado entusiasta y pretende hacer todos los papeles, provocando la molestia del grupo y que en el ensayo, en su intermedio Bottom se interna solo en el bosque.

Por su parte Oberón y Titania, que se han acercado a Atenas por la boda, discuten por un lindo muchacho indio a quien la reina ha tomado como paje, joven que deseaba Oberón como heraldo en su séquito. Molesto Oberón decide castigar a Titania y envía a su siervo Puck (también llamado Robín el Bueno) para que busque una flor cuyo jugo da un filtro de amor para usarlo con Titania. Pero antes de que se lo traiga manda a que lo use en un joven que en bosque a tratado mal a una chica enamorada y se revierta la situación. Puck hace el encargo, salvo por un pequeño detalle, usa el embrujo en Lisandro, que se ha encontrado con Helena, cuando esta fue despreciada por Demetrio. Así Lisandro empieza a perseguir a Helena, quien sabiendo que realmente ama a Hermia, piensa solo le esta jugando una mala broma.

Puck se encuentra con Bottom y el resto del grupo de actores en el bosque y en broma le transforma la cabeza en una de burro cuando este se separa del grupo; al regresar con sus amigos, estos al verlo transformado salen despavoridos. Bottom solo y abandonado se pone a cantar para tranquilizarse, despertando a Titania, sobre quien Oberon ya a puesto el filtro de amor. La reina de las hadas se enamora del ser con cabeza de burro y lo atiende con sus siervas.

Por su parte Oberón a descubierto la equivocación de chico y manda a Puck a corregir el entuerto; este consigue a Demetrio le aplica la poción. Cuando Demetrio despierta ve a Helena y se enamora de la joven, quien es ahora perseguida por los dos chicos, mientras Hermia se siente desolada al descubrir que estos no se pelean por ella sino por Helena. Oberón finalmente interviene antes de que los chicos se maten entre si; y con Puck pone a las dos parejas de amantes a dormir, para reorganizar las cosas.

Con Titania encantada con el burro, Oberón consigue finalmente quitarle el mozo indio y luego retira el encanto de su mujer, mientras Puck se ha encargado de despachar lejos a Bottom y de devolverlo a la normalidad. Al amanecer todos los mortales creen haber estado soñando, Teseo e Hipolita encuentran a las parejas de amantes (ahora en el orden correcto) y accede a que se casen como quieran; Bottom se reencuentra con sus amigos, y como no habían ensayado terminan haciendo la peor interpretación de una tragedia, que resulta en comedia, para la diversión de todos los presentes.

Sueño de una noche de verano’ fue publicado por primera vez en 1600, se debió actuar antes o durante 1598. Una determinación más exacta de su fecha sólo se pueden derivar de la evidencia interna suministrada por alusiones en el texto o en el estilo métrico y general. Así es colocada como la última de las primeras comedias de W. Shakespeare, quien hace un anticipo con ‘Los dos hidalgos de Verona’, pero sin alcanzar la firmeza de la mano de ‘El mercader de Venecia’. Al reconocer desde el principio que ‘Sueño de una noche de verano’ es una comedia más que un drama, explica que los personajes son tan simples que no provocan en el lector el menor interés por análisis psicológicos por conocer las mentes de los protagonistas mismos. De las tres docenas de obras de W. Shakespeare, encontrar las fuentes originales en poetas anteriores es fácil, pero dos escapan a esa simple comparación y búsqueda; una es ‘La Tempestad’ y la otra ‘Sueño de una noche de verano’.

Sueño de una noche de verano’ es como lanzada al viento, la obra conjuga figuras clásicas (Teseo, Hipolita), bromas sobre el campesinado del siglo XVI, y cuentos de hadas tradicionales (Oberón, Puck). Las tres tramas se conjugan, la principal es la sentimental, la secundaria es pura payasada, mientras que tercera son los celos mutuos de Titania y Oberón. muestran que la triple inspiración se obtuvo en la literatura, la observación, y la tradición oral.

(Para leer la obra pulse la imagen)

La primera trama: Los cuatro amantes en la corte de Teseo e Hipólita

Aunque la obra inicia con Teseo e Hipólita hablando de su boda; la mayoría de los mitos griegos refieren que fue otra amazona la desposada por Teseo. Según los mitos, Heracles estaba en su noveno trabajo, ‘Robar el cinturón mágico’ dado por Ares (dios de la Guerra) a su hija Hipólita (reina de las amazonas). En esa aventura lo acompaña su primo segundo Teseo (según los parentescos hijos de Pélope son Piteo y Lisídice; el primero padre de Etra, madre de Teseo; mientras que Lisídice es madre de Alcmena, la madre de Heracles). Aquí existen varias versiones de lo ocurrido, la primera es que Hipólita enamorada de Heracles le entrega el cinturón de buena gana, pero Hera le había señalado a las amazonas que los griegos (Heracles y los otros) estaban ahí para matarlas, y estas atacaron al grupo griego; ocurre así que Heracles mata a Hipólita en su huida, arrancándole el cinturón. Una segunda versión es que Heracles y Teseo secuestran a Melanipa, una hermana de Hipólita, y exigen el cinturón como rescate, y liberándola tras conseguirlo. Tras conseguir el cinturón, Teseo secuestra a Antíope, otra hermana de Hipólita; y los héroes escapan con el cinturón y con Antíope, seguidos de las amazonas, que se sienten engañadas, es aquí ahora cuando Heracles mata a Hipólita en su huida; las amazonas llegaron hasta Atenas pero fracasan en su intento de rescatar a Antíope. El destino de Antíope es (1) que muere durante el ataque de las amazonas en Atenas, (2) en el parto del hijo de Teseo, Hipólito, (3) cuando Teseo decide casarse con Fedra, rechaza a Antíope, que regresa acompañada con las amazonas para matar a todos en la boda; pero que es muerta en el intento por los soldados de Teseo, o por otra amazona, Pentesilea. Según los mitos Pentesilea ayudó a los troyanos en la guerra de Troya, porque el rey Príamo la había ayudado a superar el pecado de matar a su hermana. Shakespeare asume que en la búsqueda de cinturón, Teseo secuestró a Hipólita y luego se enamoraron; basándose quizás en la versión de Plutarco que planteaba esta versión.

Aunque existe una posibilidad literaria de boda entre Teseo e Hipólita, hay dos obras que refieren el tema, estas de otro escritor clásico, este del mundo medieval italiano, se trata de Giovanni Boccacio. La primera es Filostrato (quien es el maestro de ceremonias en la obra de Shakespeare), nombre que mezcla palabras griegas y latinas y traduce ‘abatido por el amor’. Es la versión del poeta italiano de la historia de Troilo y Cresida, inspirada en versiones romanceras francesas del siglo anterior a Boccaccio. La segunda, ademas del nombre es la que realmente muestra grandes comparaciones con la obra de teatro de Shakespeare es ‘La Teseida’, que se resumen como sigue:

Teseo, hijo de Egeo (que con Shakespeare aparece como padre de Hermia), en lucha contra las amazonas obtuvo por victoria y novia a su reina, Hipólita. Trayéndola junto con la hermana Emilia a la ciudad de Atenas es abordado por algunas mujeres tebanas que rezan para que los ayude en contra de la maldad de su rey Creonte (el tío de Edipo). Teseo acepta su pedido y promete derrotar a Creonte. En la batalla ganada por Teseo quedan varios tebanos heridos; entre ellos Arcita y Palamon, nietos de Cadmo (fundador de Tebas); quienes son puestos en la cárcel de Atenas junto con otros prisioneros. Un día ambos miran por la ventana a Emilia y ambos se enamoran de la chica.

Teseo tiempo después decide cambiar por exilio la pena de prisión de Arcita; pero este no desea estar lejos de la amada y regresa disfrazado bajo el nombre de Penteo, donde se convierte en el sirviente de confianza de Teseo. Apenas tiene oportunidad Arcita ayuda a escapar a su amigo Palamon. Ya fuera de Atenas, Palamon le señala su amor por Emilia; ello provoca una disputa entre los amigos; es entonces que los dos son atrapados por Teseo y al saber la razón de su disputa, señala que dará en matrimonio a Emilia a aquella persona ve gane el duelo. En la disputa vence Arcita, pero mortalmente herido, quien en testamento sede a Emilia a Palamon. Esta obra tiene elementos comunes con la obra shakesperiana; dos mozos se disputan a muerte el amor de una chica (Emilia = Hermia) y los hechos ocurren en la casa de Teseo e Hipólita. La obra de Boccaccio fue posteriormente adaptada al teatro y escrita de forma conjunta por John Fletcher y William Shakespeare, esta se llama ‘Los dos nobles caballeros’ y agrega al tema la hija del carcelero, quien es la que ayuda a escapar a Palamon, ya bosque, la hija del carcelero termina loca al no ver correspondido su amor por Palamon. En el bosque se encuentra Palamon con Arcita, que se hacía llamar Filostrato, y es cuando ocurre la pelea y todo lo demás contado.

La segunda trama, los cómicos y la historia de Tíramo y Pisbe

A diferencia de la primera trama, no existe fuente directa para la segunda. El grupo de los cómicos, formado por rudos trabajadores proviene de la propia observación del escritor de los hombres y mujeres de su entorno. En esta segunda trama es importante la transformación de la cabeza de Nick Bottom en burro; de partida el nombre del personaje, que se traduce en español a Fondón (‘fondo’ realmente es la traducción), es en realidad otra forma de decir trasero, pero que vulgarmente en ingles se usa ‘Ass‘, palabra que en español traduce burro; así desde el inicio la vinculación del personaje con el burro es inmediata.

Y burro en español o en ingles representan eso mismo, a un hombre torpe, idiota, burro. El personaje no sabe nada de actuación, pero que cree en sí mismo un gran actor, ningún papel le es suficiente, si pudiera representaría a todos en la obra que su grupo de amigos, todos ellos humildes trabajadores de la ciudad, que tratan de interpretar para la boda de Teseo e Hipólita.

El episodio de transformación de Bottom o en un burro, pudo haber sido sugerido por un pasaje de Reginald Scot de su obra de 1584, ‘Descubriendo la Brujería’ (1584), en una sección del libro se menciona el supuesto poder de las brujas para cambiar a los hombres en animales. La principal historia registrada en la obra es la de un marinero inglés en el extranjero que se metió con una bruja y fue transformado por ella en un burro, cuando él intentó reunirse con su tripulación, fue golpeado en la pasarela con desprecio. La misma obra hace referencia a la literatura latina del siglo II, específicamente a la obra ‘Las Metamorfosis’ de Lucio Apuleyo; mejor conocida por el nombre de ‘El asno de oro’.

Esta se trata de una novela picaresca, imaginativa, irreverente, entretenida y a menudo sexualmente explícita, que narra las ridículas aventuras de un tal Lucio, un joven viril obsesionado con la magia; cuyo entusiasmo fervientemente lo lleva a verse transformado accidentalmente en asno. Bajo esta forma, Lucio, miembro de la aristocracia romana, se ve forzado a ser testigo y víctima de las miserias de los esclavos y desposeídos, reducidos —al igual que él— a poco más que bestias de carga, bajo la explotación de ricos terratenientes. Así el burro de Apuleyo y de Shakespeare comparten a un personaje que se cree más de lo que realmente es y en ambos es transformado total o parcialmente en burro. Por ello la imagen de la transformación de Bottom hace así referencia la tradición inglesa en las brujas y sus poderes; algo que era normal y común en la Inglaterra rural de esos años del siglo XVI al XVII.

La segunda parte de la segunda trama es la historia de Píramo y Tisbe, es una leyenda de la tradición greco-latina y Shakespeare la usa como la obra que estos neófitos actores tratan de representar, para así ganar un premio monetario, que no viene mal a sus pobres bolsillos. Esta historia fue usada dos veces por W. Shakespeare, en ‘Sueño de una noche de verano’ como un complemento incluido en la obra que tratamos; y la segunda es la versión ampliada de Romeo y Julieta’. En el mito Píramo y Tisbe son dos amantes, vecinos pero separados por un muro, se ven y hablan por un agujero en el muro que los separa; una noche deciden huir y encontrarse en el campo; Tisbe llega primero, pero un león que por cerca pasaba la obliga a escapar, dejando caer su manto; donde el león lo desgarra y pone los restos de la sangre de su anterior comida. Cuando Píramo llega al ver el manto ensangrentado cree que Tisbe ha sido devorada por la bestia y se suicida; al regresar Tisbe y encontrar a su amado muerto se suicida también; los dioses transformaron las moras del lugar, que antes eran blancas en rojas, al ser impregnadas por la sangre de los amantes.

La tercera trama, las hadas: Titania y Oberón, Puck y Mab

En el mundo ingles las hadas (the fairies) representa a un grupo de seres tan diversos, distintos y complejos, que lejos de esas personitas con alas de insectos a las que nos han acostumbrado los libros y las películas para niños, tienen una presencia solo equiparable a nuestro vocablo de duende, que usamos en español para describir a una multitud de seres distintos (goblins, leprachaums, manes, lares, gnomos, etc.). Las hadas en español hace referencia a las Fairy en ingles, palabra que deriva del Fay francés y esta del plural latino Fata, (que se siente para nuestra lengua hoy como singular femenino) de la palabra Fatum, que significa destino; así las hadas son sinónimo de destino, se las puede vincular a las Moiras o Parcas, que tejen y destejan el destino de hombres y dioses. En la obra, Oberón y Titania discuten haber modificado mutuamente el destino de los futuros esposos Teseo e Hipólita:

Titania dice: —Y yo seré tu esposa. Pero sé que te has escabullido del País de las Hadas y, encarnado en Corino, te has pasado el día tocando el flautillo … en verdad, que la esforzada amazona, tu dama cazadora, tu amada guerrera, va a casarse con Teseo y tú pretendes dar al tálamo dichas y venturas?. —A lo que responde Oberón—: ¿Y tú cómo te atreves, Titania, a mencionar mi buen entendimiento con Hipólita sabiendo que yo sé de tu amor por Teseo? En la noche estrellada, ¿no le apartaste de Perigenia, a quien sedujo? ¿No le hiciste ser infiel a la bella Egle, a Ariadna y a Antíope?

Shakespeare presenta una nueva y original concepción de las hadas; de ‘Sueño de la noche de verano’, sus personajes feéricos pasaron casi de inmediato a la tradición literaria mundial. De los tres personajes elficos presentes en ‘Sueño de una noche de verano’; la primera, Titania, la reina de las hadas recibe su nombre del genérico griego de las hijas de los Titanes (Titanidas); también el poeta Ovidio usa este nombrecomo epíteto de la diosa Diana (Artemisa, diosa de la luna y la noche; hermana de Febo/Apolo el sol, signo del verano), no por nada Teseo amenaza a Hermia con convertirla en una sacerdotisa siempre virgen de la diosa Diana; en la obra es importante señalar que la noche en cuestión ocurre en el solsticio de verano (Midsummer) y hay luna llena, una combinación rara y mágica para la ‘Noche de San Juan’ de la tradición española. En la obra de Reginald Scot se señala que Diana es uno de los nombres de la ‘dama de las hadas‘, y en la obra del rey ingles Jaime I de 1597, en su ‘Demonología‘ hace referencia a un cuarto tipo de espíritus, a los que califica de gentiles, los llama ‘Diana y su corte errante’ y que nosotros llamamos hoy hadas.

Se señala que la verdadera reina de las hadas en la tradición medieval anglosajona es Mab, quien es heredera de la Morrigan de las tradiciones celtas, diosa de la guerra, la muerte y la noche, y de Morgana, la bruja de la leyendas del Rey Arturo. Tras Shakespeare, Titania reemplaza a Mad en el papel de reina de las hadas, pero la tradición y la literatura han dejado a ambas un lugar propio en la tradición inglesa y literaria mundial; mientras Titania reina en el verano, el calor y el vida, Mab se vuelve la reina en el invierno, el frío y la muerte.

La reina Mab aparece nombrada en la obra ‘Romeo y Julieta del celebre escritor ingles, no es una protagonista, sino una referencia; así le habla su amigo Mercucio a Romeo enamorado:

Ya veo que te ha visitado la reina Mab, la partera de las hadas. … . Y con tal pompa recorre en la noche cerebros de amantes, y les hace soñar el amor; … . Esta es la misma Mab que de noche les trenza la crin a los caballos, y a las desgreñadas les emplasta mechones de pelo, que, desenredados, traen desgracias. Es la bruja que, cuando las mozas yacen boca arriba, las oprime y les enseña a concebir y a ser mujeres de peso, es la que… —¡Calla ya Mercucio, calla!— grita Romeo.

Oberón por el contrario si viene de la tradición medieval; es el heredero de Alberich, (elbe reix, elves rex = rey de los elfos), personaje duende/elfo que codiciaba el oro del Rin y que aparece en la gesta de los Nibelungos de la tradición nórdica. Oberón aparece con ese nombre como rey de los duendes en las leyendas del Rey Arturo y en varios cantares de gesta franceses. Más tarde fue vuelto a vincular con la muerte, era un ser que cuya vista aseguraba que había llegado el final de la vida, a modo de las Banshies inglesas. La descripciones de Oberón varían, mientras que las reinas de las hadas son descritas siempre como seres hermosos, aunque terribles; a Oberón, vinculado a los elfos ingleses (duendes enanos y arrugados, distintos a los elfos nórdicos, altos y esbeltos) se le representa como un enano viejo y de mal carácter. Otras versiones, más producto de la obra Shakespeariana, lo ponen como un genio del bosque, alto, esbelto, coronado con astas de ciervo, a semejanza de dios celta Cernunnos, otro dios vinculado a la muerte y la naturaleza.

Así mientras Titania es el orgullo, la fuerza y la vida, Oberón siempre se le vincula más con la codicia, el engaño y la muerte. Si se revisa más atrás en la tradición, el rey de hadas y duendes (de manes y lares) es en entre los romanos el dios Plutón (el dios griego Hades, dios de los muertos) y su esposa es Proserpina (la diosa Perséfone, una diosa que anuncia el fin del invierno y el inicio del verano), esta correspondencia es perfectamente aplicable a Oberón y Titania, el propio Robín (Puck) en la obra llama a su señor:

Créeme, Rey de las Sombras; …—.

Puck forma parte del folklore inglés, como personificación los espíritus de la tierra. El nombre dado por Shakespeare es Robín Goodfellow (Robín el bueno), y que para muchos no hay referencia previa y empezó a usarse como sinónimo del duende tras la obra. Puck describe a un duende domestico, invocado por los campesinos para que no hiciera travesuras y los ayudara con sus labores (por ello Robín responde como diminutivo de Roberto y llamándolo bueno como a todo niño para que no sea travieso o malo). Es tradición antigua llamar a los seres malignos y/o peligrosos con sobrenombres más propicios, recordemos que el mundo griego a las terribles Erinias o Furias se les llamaba ‘Las Euménides = Las Benebolas‘. Similar ocurre con las cuatro hadas que Shakespeare le puso nombre en la obra, el resto no tiene nombre y son simplemente hadas; puestas posteriores en escena de la obra le han puesto diversos nombres a estos seres que acompañan a los reyes de las hadas, como una forma de que cada actor no se sienta como un relleno; pero los nombres de las cuatro asistentes son: Flor de Guisante, Telaraña, Polilla, y Mostaza (las semillas), y son para tipificar: la gracia, la ligereza, la velocidad y la pequeñez.

Puck guarda semejanza con el Phooka, que era una especie de duende del bosque que extraviaba a las personas en los bosques, que tenía apariencia de fauno y cabeza de cabra (a veces de caballo negro), así como con otros duendes como el Puca o Pwca gales, el Puki (pequeño diablo) de Islandia, el Brownie escocés, los Piskies de Cornualles, el Kobold y el pickel alemán, los Nixies (o Nøkkens) escandinavos o el Pukje (pequeño demonio) noruego. A Puck, Robín o Robín Goodfellow se le pone como emisario de Oberón, y es el inspirador terrores nocturnos en las mujeres de edad, de extraviar viajeros, soplar las velas para besar a las chicas en la oscuridad, quitar las sábanas o hacer caer a los durmientes de sus camas al suelo frío, cambiar los bebés en cunas con hijos de elfos; y hace todo su trabajo bajo el amparo de la luz de la luna. Puck es por tanto un duende travieso, que al ser vinculado al elemento tierra se le describe como los antiguos sátiros o faunos; como en la obra teatral, Puck disfruta perdiendo a los hombres en los bosques, enredando las cosas; representa sobre todo al desconcierto, las equivocaciones y los sustos.

Las tres tramas de la obra, distintas pero iguales entre si, nos hablan de destinos, amor y muerte; los amantes pelean por las chicas que aman casi hasta la muerte, Píramo y Tisbe son amantes condenados por la fortuna al infortunio del suicidio; y los reyes de las hadas (Oberón y Titania) discuten como manejar sus dones; así las hadas como guías de los destinos en la obra evitan la muerte de los amantes, que estos no repitan estos los errores y prisas que tuvieron Píramo y Tisbe; y son a su vez la amalgama que permite combinar las distintas tramas y dar a la obra ese toque de magia que ha permitido a estos personajes tan simples y planos sobrevivan en una de las obras más representadas y conocidas del mundo del teatro.

Espectros y fantasmas de mi tierra (6) Fantasmas sin cabeza

Las historias de jinetes sin cabeza forman parte del folklore local de muchos pueblos. Entre los celtas irlandeses existía en el mundo de las hadas un ser conocido como Dullahan o dulachán (hombre oscuro), que es descrito con apariencia humana, cabalga sobre un caballo negro y sostiene en una de sus manos su cabeza, para así poder ver mayor distancia, y con la otra lleva un látigo hecho de la columna vertebral de un cadáver humano; y cuando detiene su carrera lo hace para nombrar al próximo difunto y luego seguir su desbocado camino. Las historias más modernas ubican al jinete sin cabeza conduciendo un carruaje, sin caballos, o con caballos con crines en llamas; en estas versiones el chófer hace el mismo papel de Dullahan; quien recolecta las almas.

Entre los escoceses se tiene que en una batalla de clanes en Glen Cainnir en la Isla de Mull, uno de los guerreros que aspiraba convertirse en el próximo líder, de nombre Ewen, al perder la lucha, él su caballo fueron decapitados; desde entonces cabalga en su montura cerca del lugar de la lucha, ambos sin cabeza.

Entre los ingleses y sus historias de los Caballeros de la Mesa Redonda tenemos el cuento de Sir Gawain y el Caballero Verde; según el relato en una noche de celebración del año nuevo, reunidos todos los caballeros se presentó un gigantesco caballero sobre igual corcel, todo, caballero y cabalgadura, ropajes, pelo y piel, eran verdes. El caballero retó a los presentes a cortar su cabeza con su hacha; y aquel que lo hiciera recibiría el mismo destino al siguiente año. Arturo se ofrece a defender el honor de su corte; pero es detenido por Sir Gawain, quien hace el intento y al cuarto hachazo corta la cabeza del misterioso personaje. Para sorpresa de todos el descabezado recoge su testa del suelo y se la pone en su lugar, recordándole a Sir Gawain su destino el próximo año, y que lo busque en la capilla verde. Sir Gawain al acercarse la fecha debe cumplir con su honor y parte en busca de la misteriosa capilla. Tras muchas andanzas llega a un castillo, donde pese a ser atendido con hospitalidad, la esposa del señor del sitio le empieza a hace ojos y le declara su amor. Sir Gawain no acepta los avances de la señora del castillo y parte del mismo, pero acepta llevar un cinturón de seda verde que le regala la mujer como prueba de su amor, ya que según ella tiene poderes mágicos. Al llegar a la capilla verde (un campo desolado en verdad) se reencuentra con el gigante verde y se inclina para recibir el hacha. Cuatro veces el hacha cayó sobre su cuello a gran velocidad, salvo la última vez que le hizo un pequeño corte, en ninguna tuvo mayor daño; era una prueba para demostrar que los caballeros de la corte del rey Arturo eran honestos y de palabra. Sir Gawain regreso a Camelot y conservó el cinto verde, ese había sido su única debilidad y por ello la marca del corte en su nuca por el hacha. Historias como la anterior se inspiran en el misticismo celta (el gigante verde) que representa los ciclos de muerte y resurrección de cada año, el final del año es el invierno —muerte— y el nuevo año (en la naturaleza) se inicia con la primavera —resurrección—.

Entre las leyendas alemanas de los hermanos Grimm se tienen cuentos de un jinete sin cabeza; en el primero una mujer de Dresde sale temprano un domingo por la mañana para recoger bellotas en un bosque. Oye un cuerno de caza varias veces y cuando voltea ve a un hombre sin cabeza con un largo abrigo gris, sentado en un caballo gris, no digamos lo que le paso a la mujer. En el segundo en la población de Brunswick, un jinete sin cabeza, llamado ‘el salvaje cazador’ hace sonar un cuerno de cazadores, advierte así no salir al día siguiente de caza al bosque, ya que quien lo haga no volverá. Leyendas como esta se inspiran en los mitos del dios celta Cernunnos; el dios astado (las astas o cuernos del ciervo). Vigilante de los bosques, dios de las bestias y en muchos casos del inframundo; este dios se fundió tras la llegada del cristianismo en mitos como el de cazador con astas; donde un cazador furtivo fue castigado y colgado, o decapitado, por el rey; hoy el cazador y el y sus perros negros con lenguas de fuego vagan por los bosques (al igual que Cernunnos), sonando su cuerno cuando andan de cacería, y pobre del que se cruce en el camino del cazador.

De los mitos celtas de irlandeses, alemanes y escoceses se pasa a tierras americanas y Washington Irving las conjuga en su cuento ‘La leyenda de Sleepy Hollow‘; en el cuento, ubicado a final del siglo XVIII, un desgarbado y muy supersticioso maestro de escuela de Connecticut, llamado Ichabod Crane, compite con Abraham Van Brunt, por la mano de la joven Katrina Van Tassel, única hija de un rico hacendado. En una fiesta, Abraham narra la historia de que fue en una noche de otoño perseguido por el Jinete sin Cabeza, quien es supuestamente el fantasma de un soldado de Hesse que perdió su cabeza por una bala de cañón durante la guerra de independencia americana, y que lleva una calabaza encendida en lugar de cabeza; Abraham dice que se salvó por lograr cruzar un puente en el camino que el fantasma no puede cruzar. Asustado por la historia, Ichabod regresa a su casa para encontrarse que es perseguido por el espectro. A la mañana siguiente no hay rastros del maestro, y sólo aparece una calabaza rota cerca del puente.

Aunque esta historia es pura ficción, ha servido de modelo para el resto de historias sobre el jinete sin cabeza en toda América. Uno de los fantasmas sin cabeza que más se pasean por toda la América Latina es la del cura sin cabeza; herencia de mitos europeos, cada pueblo latinoamericano le pone su sazón particular a la historia. En la mayoría de las versiones el cura sin cabeza se trata un cura, monje o sacerdote católico que (1) no fue muy honesto con sus acciones (roba los diezmos, o fornica con las mujeres de la población) y en castigo por sus actos se le condena a vagar como fantasma descabezado el resto de sus días. (2) Algún cura que fue ajusticiado injustamente y tras ser colgado o decapitado sigue apareciendo en el sitio de su martirio. (3) Algún accidente (caer una campana que lo decapita o algo similar).

En Brasil esta leyenda se combina a la leyenda de la ‘Mula sin Cabeza‘; siendo esta mula la mujer que fornicaba con el cura y que fue castigada bajo esa apariencia. Aunque la mula descabezada es propia del Brasil, la idea de una mujer pecadora transformada en mula viene de Portugal y la leyenda de Muladona o Donamula, una mujer que fue transformada en mula por iguales pecados; y que en Argentina se conoce con el nombre de Almamula o Mulánima.

En México la leyenda del Jinete sin Cabeza tiene varias versiones. Una primera es una historia de traiciones y venganzas; se cuenta que en 1856 en una población cercana a Monterey vivía la bella Margarita, y era pretendida por dos rivales: Ponciano Arriaga y Federico Loera; para mala suerte de los dos en disputa un tercero conquistó a la joven y una noche ambos escaparon. La felicidad de Margarita y el joven Lorenzo Antonio no duró mucho; el padre de la chica molesto por el rapto de su hija contrata a los dos rivales para eliminar al secuestrador. Los antes enemigos, ahora aliados, van al rancho donde están los amantes y cuando en la noche Lorenzo Antonio sale, al escuchar ruidos, no imagina la suerte que le espera. Es golpeado innumerables veces por los hombres y sus quejidos despiertan a Margarita, que sale y al abrir la puerta observa como uno de los hombres saca un machete, mientras el otro sostiene a su amado; la cabeza de Lorenzo Antonio cae y rueda hasta los pies de la chica. Los misteriosos hombres se retiran y Margarita es luego llevada donde su padre por las personas que se aproximaron al rancho para enterrar el cadáver del chico. Margarita poco a poco se marchita; y no paso una semana cuando un corcel negro cabalga en la noche, los que se asoman ven a un jinete sin cabeza y se encierran en sus casas. A las pocas horas se encuentran los restos decapitados de Ponciano Arriaga, Federico Loera y el padre de Margarita; la chica nunca más fue encontrada.

Una segunda versión nos cuenta la historia de un campesino llamado Carmelo, acompañado de su perro que ladra al escuchar los pasos de un caballo que se acerca y pero al voltear no hay nadie a su alrededor. Pasan los días igual y cada vez más atemorizado; hasta que finalmente bajo un árbol aparece finamente el caballo blanco y su extraño jinete; un charro cuyo cuerpo terminaba en los hombros. Asustado Carmelo pregunta al espectro que desea de él. El jinete responde y dice llamarse Joaquín Murrieta y que custodia un tesoro; tesoro que Carmelo podrá desenterrar, siempre que lo haga él solo. Carmelo tan entusiasmado estaba que contó su historia en el pueblo y pronto se vio acompañado por muchos hombres a cavar en el sitio. Rápidamente se encontraron los arcones con joyas y oro; pero aparece el jinete sin cabeza y Carmelo recuerda la instrucción del mismo. Con un brinco del caballo la tierra se abre y traga a todos y el tesoro; Carmelo suplica que los perdone a ellos y lo lleve a él, pero es tarde. Regresa a su hogar y se sienta mirando la puerta; ya no come y bebe más y muere a los pocos días.

Quizás la versión que más se repite, después de la del cura, en toda América, es la del soldado decapitado; en México en las luchas de la independencia, a inicios del siglo XIX, los revolucionarios y conservadores pelean por el control de México. En el camino que conducía a la capital en una de esas tantas escaramuzas las tropas conservadoras atraparon a un joven revolucionario; para dar escarmiento y ejemplo decapitaron al joven y llevaron su cabeza a la capital. Al regresar por el cuerpo y el caballo del mismo, no los encontraron. Hoy en las noches oscuras, por el camino cerca del puente y el viejo árbol donde decapitaron el revolucionario se pueden oír los golpes de un caballo, y ver al jinete sin cabeza buscar su testa.

En Guatemala la versión se remonta a la conquista, según se cuenta en el municipio de Sumpango, uno de los conquistadores llamado Santiago Azurdia se separa de su grupo y forma su propio grupo de soldados, con los cuales ataca poblaciones y caseríos indígenas; finalmente es apresado y para dar ejemplo, evitando el alzamiento de los indígenas a los españoles, es decapitado en la plaza. Antes de morir Santiago dice que el volverá por las almas de todos lo que presenciaron su muerte. Aún hoy el alma de ese soldado español recorre las calles de su pueblo, en busca de los descendientes de las personas que observaron su castigo para cortarles la cabeza, reclamar sus almas. Pero hay quienes se apropiaron de la leyenda y asustan a los pobladores para así alejar miradas de asuntos más terrenales en las noches oscuras.

En Argentina a inicios del siglo XX, cuando el ferrocarril era ampliado para llegar a la cordillera, en la provincia de Mendoza, muchos extranjeros llegaron a la región buscando trabajo; entre ellos un ingles de apellido Foster, a quienes los locales llamaban el Futre, modismo que significa ‘bien vestido’. Según las versiones Foster tenía a su cargo el pago de la nomina a los jornaleros y en una de sus llegadas para pagar fue atacado por unos ladrones y robado. La historia señala que el cuerpo fue encontrado sin cabeza y se pensó en un ajuste de cuentas, incluso que habían sido los propios jornaleros cansados de su trato, pero nada pudo ser probado. Desde entonces, el Futre se aparece a caballo, sosteniendo su cabeza entre las manos, dispuesto a atropellar o a matar del horror a aquél que se interpone en su camino. El Futre se aparece a quienes tienen alguna cuenta pendiente que pagar, principalmente, con la justicia. Por ello se dice que el Futre no está entre las gentes, sino está en la conciencia sucia de los malhechores.

En Venezuela tenemos entre las leyendas de seres sin cabezas las siguientes:

El Descabezado de Sabaneta.

Sabaneta es una población rural del estado Barinas, como toda población de los llanos está llena de encanto, hospitalidad y tradiciones. En las largas noches de ese eterno verano los pobladores mayores se entretienen contando antiguas historias a sus nietos; entre ellas se cuenta que cuando sopla el Barinés (un viento frío ocasional que baja de la cordillera y sopla de oeste a este, lo contrario a los vientos que soplan en los llanos venezolanos, poco antes de que lleguen las lluvias) y son noches sin luna, ese viento helado suena como un lamento espectral.

Muchos dicen que se trata del lamento del ‘Descabezado de Sabaneta‘; un hombre que murió decapitado por un machete hace más de medio siglo, en una pelea con un rival por el amor de una bella mujer. Las apariciones del fantasma ocurrían en su mayoría cerca de una antigua hacienda, hoy desaparecida al crecer la población; y entre los corredores de aquella antigua vivienda colonial el descabezado se aparecía preguntando a los presentes si habían visto su cabeza.

El jinete sin cabeza y el ahorcado del samán

En San Carlos, estado Cojedes, se cuenta una historia que se remonta a los inicios de la guerra de Independencia; allá por el año 1814, las tropas del terrible Boves se acercaban a San Carlos. Y hay dos versiones de los hechos, la primera se refiere a que un joven patriota, llamado Francisco Contreras, que regresaba de una de sus tantas conquistas. Aunque era un soldado fuerte, inteligente y luchador, tenía un gran defecto, no podía ver las faldas de una mujer. Francisco ve a las tropas de Boves acercarse, el soldado espolea con fuerza su cabalgadura para ir a avisar a sus compañeros. Fue perseguido por un soldado realista, quien de un machetazo le corto la cabeza, pero el caballo siguió corriendo con lo que quedaba de su jinete aferrado a sus riendas. El caballo nunca regresó y nunca se encontró el resto del jinete. Desde entonces el jinete sin cabeza galopa los llanos de Cojedes y se le ha visto iniciar su carrera en la plaza de San Carlos.

La segunda versión es más propia de historias de traiciones, venganzas, tortura y muertes; en esas mismas fechas, los patriotas celebraban un pequeño triunfo sobre las tropas realistas y Francisco Contreras en la fiesta se encapricha por primera vez de una mujer casada, Teresa, la esposa del jefe militar de San Carlos, el general Eduardo Zambrano, hombre de abolengo, muy poderoso y sobre todo vengativo. Lo avances de Francisco fueron correspondidos por Teresa, quien aprovechando que su marido tuvo que salir fuera de la ciudad por reuniones con otros generales, mete en su cama a su amante. Pero para mala suerte de los amantes, el marido regresa, avisado por algún soplón y confirma la traición de su mujer y su subalterno. Eduardo al día siguiente, lleva a Francisco a las afueras del pueblo, la excusa es prepararse para una batalla que pudiera venir. Lejos de todas las miradas, Eduardo golpea a Francisco, quien cae y es sometido a terribles torturas hasta que finalmente Francisco muere decapitado. Eduardo regresa a casa y le muestra la testa del soldado a su mujer. Teresa aterrada se suicida. Al poco tiempo Eduardo empieza a ver visiones, sus crímenes lo persiguen y finalmente una noche se le aparece el jinete sin cabeza. Eduardo huye del espectro hasta llegar al pueblo; no encontrado más refugio que las ramas de un samán donde se enreda con unas cuerdas y ahorca, tratando de escapar del jinete. Desde entonces del jinete sin cabeza que vaga por las llanuras de San Carlos, montado en un caballo que más bien parece que vuela; y en el pueblo el alma del ahorcado aparece penando por sus crímenes.

El arreo de la sabana

En Maturín, estado Monagas, se cuenta la historia de un ganadero de recio carácter llamado Papá Juán Ruiz; según los narradores, era una noche en la que el ganadero y sus peones iban llevaban su ganado de mulas; a lo lejos escuchan que se acerca otro grupo que lleva sus propias mulas, por los rebuznos que se escuchan; pero mientras más se acerca la otra comitiva, los rebuznos parecen ser risas infernales, más fría se pone la noche, las estrellas y la luna se ocultan bajo oscuras nubes como de aguacero; y al ser visible los peones de Juan tiemblan al contemplar que la otra comitiva es precedida por un jinete sin cabeza, y pronto no es sólo el jinete, sino toda la comitiva: mulas y peones, no tienen cabeza.

Juan no se amedrenta y dispara su rifle para espantar a aquellos espantos, pero uno de los peones descabezados monta a sus espaldas y el caballo y sus jinetes salen disparados a la llanura. De Papá Juan Ruiz no se supo más, y los peones señalaron que lo único contra el arreo fantasmal es rezar a la Santísima Trinidad, y quién es víctima de espectral cortejo no se le vuelve a ver ni la pata.

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Referencia: Mercedes Franco (2001/2007) Diccionario de Fantasmas, Misterios y Leyendas de Venezuela. Libros de El Nacional. Editorial CEC, S.A. Caracas. Venezuela.

Para más referencias sobre los jinetes sin cabeza y textos originales puede consultar: aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí

Animales en los cuentos de hadas (9) Simbolismo del ciervo

El ciervo es el primero de los mamíferos que aparecen en los antiguos cuentos y leyendas, es la imagen animal de la diosa Artemisa (Diana) y es el animal del dios celta Cernunnos, ambos señores de los bosques y por ello de los misterios escondidos. El  ciervo significa la búsqueda del conocimiento que se torna esquivo. Acteón al descubrir a la diosa Atemisa bañándose en un arroyo del bosque es transformado en ciervo y devorado por sus perros (el conocimiento debe permanecer oculto). Por otra parte Hércules persigue a la cierva de cerinia de cuernos de oro y patas de bronce, es una representación del mito de la búsqueda del conocimiento, a igual como el mito de Eros y Psique representa la búsqueda del alma al amor. Cierva también es la forma que adopta Griselda, la reina de las hadas germanas y recordemos que trineo de San Nicolas (Papá Noel) es empujado por los renos (una raza de ciervos), ellos conocen cual niño es bueno o malo y guían al señor de la navidad.

Tipos de brujas (12) la bruja clásica.

La bruja clásica reúne al igual que el mago a todas las anteriores, por un lado saben de plantas, tienen el poder de la transmutación, de hablar con los animales, de volar y provocar tormentas, de ver el futuro y el pasado. Suelen ser de apariencia decrépita y de pobres ropas. No se meten en asuntos humanos, pero estos siempre terminan a sus puertas consultándolas. De la verdadera bruja se dice que sus poderes provienen de fuerzas oscuras (demonios muchas veces), que vuelan en las noches (montadas en sus escobas) para sus encuentros en el bosque y poder realizar el aquelarre, donde entre ellas se intercambiaban pociones y hierbas, y bailaban juntas para celebrar a la diosa madre por sus obsequios. Durante la inquisición se las acusó de que estos encuentros eran para invocar al demonio y acompañadas por brujos (que llegaban sobre lomos de lobos) realizaban orgías y actos inmundos, acostándose incluso con el demonio que adoptaba la forma de un macho cabrio (recuerdo de las fiestas paganas a viejos dioses de la fertilidad como Pan, o el celta Cernunnos, el astado).

Faunos, Satiros y Silenos

Contraparte masculina de las ninfas son los Sátiros (griegos) o Faunos (romanos), seres con torsos humanos y patas de cabras; vigilantes de los bosques, siendo sus representantes griegos más destacados: Pan, (un hijo de Mercurio) y cuya apariencia inspira pánico (de aquí el origen de la palabra) y Sileno, anciano borracho encargado de cuidar al niño Baco (por lo general se suele llamar silenos a los sátiros o faunos viejos, y en algunos mitos le ponen piernas de caballo y no de cabra).

En España son conocidos como Busgosos; en Escocia tenemos al solitario Urisk, que aunque busca compañía nadie se le acerca por su aspecto; también tenemos como fauno famoso al travieso y pequeño Puck, heraldo del rey de los genios Oberon. Otro grupo en las leyendas celtas habla de los hombres con patas de ciervo y cornamenta del mismo animal, los Cerninos, restos seguramente del antiguo dios celta Cernunnos (el astado, por las astas, los cuernos si prefiere); también en el norte de Europa existen los Korreds, a una raza de sátiros pequeños, pero sin los cuernos de cabra.

En Irlanda existe una especie de fauno con el rostro de cabra, denominado Phooka, aunque a diferencia de Pan, no se ocupa de las ovejas y cabras, sino de conejos, liebres, ardillas y similares. El phooka suele transformase en diversos animales, preferentemente en caballos para poder recorrer la tierra a gran velocidad. También, por jugar, suele asustar a los caballos; haciendo que los jinetes que los montan sean llevados en largas y terroríficas cabalgadas por campos y bosques.