Cosmogonía (3) Japeto, el titán y su familia.

Los cuatro titanes que ayudaron a Cronos a derrotar a su padre Urano se ubicaron en los puntos cardinales (un poco la creencia oriental de los cuatro pilares que sostienen el cielo). Japeto era el mayor de los titanes y gobernaba en el pilar del oeste, su nombre traduce ‘perforación o lanza‘. Japeto fue uno de los dos titanes que no desposo a una de sus hermanas (las titanesas, el segundo fue Crio). La esposa de Japeto fue una sobrina, la oceánide Climene (fama) [En algunas versiones a esta ninfa se le llama Asia, indicando que vivía en Anatolia, la hoy Turquía; ello a veces a generado confusión sobre el lugar donde reinaba Japeto; incluso algunos señalan la semejanza del nombre de Japeto con uno de los hijos del Noe biblico, Jafet, que según la tradición hebrea se estableció justo en Anatolia]. El oeste es el sitio donde se oculta el sol, y donde se ubicaba en todas las culturas el reino de los muertos. Japeto era en tiempo de los titanes equiparable en funciones a las que tenía Hades en la era de los dioses olímpicos. Japeto determinaba la duración de la vida de los hombres y de las bestias. Tiene importancia si se toma en cuenta que dos de los hijos de Japeto fueron: Epimeteo, el creador de todos los animales, y Prometeo, el creador de la humanidad.

Japeto

Prometeo tuvo como esposa una oceánide, Asia (nombre también a veces dado a Climene, la madre del joven titán y esposa de Japeto) que habitaba en la región de Anatolia, y de donde se decía que vivía Prometeo. Esta ocenide también recibía los nombres de Pronoia (prospectiva) y de Hesione (conocimiento); ella fue sustituida y/o asimilada por Atenea en la era de los dioses, y a veces es equiparada a oceánide Metis (consejo), la madre de la diosa Atenea. Fruto de la unión de Prometeo y Pronia nacería Deucalión, cuya esposa fue su prima Pirra, hija de Pandora (la primera mujer creada por los dioses) y esposa del titán Epimeteo.

Prometeo_++

Un tercer hermano era Menetio (el dios/titán de la ira), otro hijo de Japeto; a quien Zeus, tras vencer a los titanes, lo envió con un rayo directo al Tartaro por su carácter iracundo, convirtiéndose así en un siervo del dios Hades.

Menetio

El hijo mayor de Japeto y el cuarto hermano era Atlas lo reemplazó en el sostén del pilar del oeste, y en la lucha contra los dioses se condeno a Atlas a sostener desde este sitio a todo el cielo. Japeto y Atlas son a veces asimilados juntos y se les pone el nombre o sobrenombre de Titán, principalmente entre los romanos, nombrando así a toda esta raza de gigantes. Se sabe que cuando el héroe Perseo, que volvía con la cabeza de Medusa montado en Pegaso, vio la carga pesada carga del hijo del titán, se apiadó y lo convirtió en piedra con la mirada de la gorgona; sus restos son hoy las montañas del Atlas en noroeste de África.

Atlas

A Atlas se le conocen tres esposas y/o amantes, la primera fue Hespero (crepúsculo), con quien sería la madre de las siete Hesperides, estas diosas colectivas habitaban el extremo occidental del mundo, y representaban al atardecer con sus múltiples colores. Ellas reemplazaron a su madre como diosa del atardecer, y como inicio de la noche fueron también asociadas a las bodas, o mejor dicho a la noche de boda, ya que cuando apenas oscurecía la pareja de recién casados iba a tener su primer encuentro sexual según la tradición de aquello tiempos.

En un principio se decía que las Hesperides eran tres: Egle (brillante/clara), Eritia (roja), Hesperetusa (oscurecer/oscura); pero otros nombres fueron añadidos terminando en ser siete finalmente; las cuatro siguientes [nombres varían según autores] son: Crisótemis (dorada), Astérope (antes de las estrellas), Lípara (ferviente) y Aretusa (violenta o fluida, que también es el nombre de varias otras ninfas). Ellas eran las guardianas del árbol de las manzanas doradas, regalo de Gea a Hera por su boda con Zeus. Como la diosa Hera desconfiaba que las ninfas no tocaran las manzanas, puso también como guardia del árbol al dragón de múltiples cabezas Ladón.

Hesperides_+

El mítico lugar donde estaba el Jardín de las Hesperides ha sido objeto de discusiones y de distintas ubicaciones; hay sin embargo dos lugares que parecer relacionarse con este importante sitio, que se según la descripción depende del mito asociado. Un primer lugar en la tradición ibérica señala que el jardín se ubicaba en una isla al occidente de la ciudad fenicia de Gadez (hoy Cádiz al sur este de España, más al occidente del estrecho de Gibraltar, frente a las costas de África), esta isla es hoy conocida como la isla de León, y donde ubica la ciudad de San Fernando; en la antigüedad era conocida como la isla de Eritia; lugar al lado Tartessos, región y/o población supuestamente ubicada cerca de la desembocadura del río Guadalquivir; mismo lugar donde Eritia, la hija de Atlas, tuvo al único hijo de las ninfas conocido es Euritión, un hijo de Ares con la ninfa. Euritión era, junto al perro de dos cabezas Orto, uno de los guardianes del ganado rojo del gigante Gerión. Todos ellos muertos por Heracles/Hércules en su décimo trabajo, al tener que robar ganado del gigante de tres cuerpos; que pastaba en la isla de Eritia.

La segunda posibilidad señala que el jardín de las ninfas del atardecer se ubicaba en las islas Canarias, al este de la costa de Marruecos, África. Según el mito el dragón Ladón fue muerto por Heracles [o por Atlas en otras versiones] en su décimo primer trabajo; y la sangre del dragón dio origen, donde cayo cada gota, a un árbol de ramas retorcidas y grueso tronco. En general el árbol del dragón incluye a unas seis especies de arboles (dentro del genero Dracaena, que incluye otra treintena de arbustos), estos son árboles con fuertes troncos y hojas rígidas, de anchas bases, de áreas áridas semidesérticas, típicos de África e islas cercanas. En las Canarias hay una de estas especie, que es endémica de las islas y es conocida como draco (dragón) (dracaena draco), siendo uno de los símbolos de las islas.

La sabia del drago, de un rojo intenso, y la forma retorcida de sus ramas, semejantes a un conjunto de cabezas sujetas a un grueso tronco, dieron lugar a que los autores clásicos vieran en cada árbol drago un descendiente directo de aquel extraordinario dragón/serpiente. Existe otra especie, el árbol de la sangre del dragón (dracaena cinnabari), que se da únicamente en la isla de Socotra (un isla al sur de la península arábica) que era muy preciado en la antigüedad, y al igual que en las Canarias. Su sabia roja (sangre de dragón) se extraía para su uso en medicina y en colorantes; su importancia y valor se igualaba al del incienso y la mirra y otras exóticas especias orientales.

Otro aspecto que apoya la idea de que las Canarias son las islas de las Hesperides es Plinio el Viejo, quien en su obra Naturalis Historia, relata una expedición realizada hasta el archipiélago por un rey de Mauritania; los romanos dieron nombre a varias de estas islas; entre ellos están Junonia (isla de Juno/Hera) por estar plagada de palomas, un ave consagrada de Juno, (hoy Gomera); a una de ellas la llamaron Canaria, por tener una fiera raza de perros (hoy Gran Canaria; y de donde deriva el nombre del archipiélago); Canarias viene del latín canis canis = dos canes, que recuerda un poco el mito del perro de dos cabezas Orto. De cualquier manera, el conocimiento que los clásicos tuvieron sobre las islas fue vago, mezclando mito y realidad.

Hay una tercera versión, que es menos probable, que pone a la isla en el extremo norte, en Hiperboria; de donde se decía que Apolo traía las manzanas doradas y con ellas se fabricaba el néctar de la Ambrosía (que mantenía a los dioses jóvenes). La razón de esta posibilidad es que tras la muerte de Ladón, Hera lo colocó en los cielos (la constelación de Draco = el dragón), al norte del mundo, de manera que a los ojos de griegos siempre era visible y daba vueltas sobre el polo norte vigilando todo el cielo. Según esta idea las siete ninfas conformaban las siete estrellas de la constelación de la osa menor, en otras estas estrellas son las doradas manzanas que está custodiado por el dragón.

La esposa oficial de Atlas fue la oceánide Pleyone (Llena, Abundante) con quien tendría a las siete Pléyades. De las siete, seis de ellas fueron amadas por los dioses, la mayor, Maia (Maya = madre) fue madre con Zeus de Hermes. Los hijos de las Pléyades (salvo Hermes) se convirtieron en los reyes de dinastías en Grecia y Anatolia, siendo así las antepasadas directas de las diversas familias reales, incluidos los reyes de Troya y Esparta. Se tiene que Zeus se acostó con Electra (Ambar/Dorada) y con Táigete (Largo cuello). La primera fue madre de Dardano, fundador de Troya; y de Yasión que es descrito como un joven de gran belleza. Táigete fue la madre de Lacedemón, fundador de Esparta.

Pleyades_1

Cuentan los mitos que tanta fue la hermosura de Yasión que prendó a la diosa Demeter, y juntos fueron padres de Pluto (riqueza) y Filomeno (amigo de lo fácil), condenados ambos a nunca estar de acuerdo; (no confundir a Pluto con el Plutón romano que tenía igual significado al devolver a Proserpina/Perséfone a su madre cada primavera daba por tanto la riqueza a la tierra para los hombres). Pluto suele ser representado como un niño cargando el cuerno de la abundancia; representa al estar vinculado a Demeter la abundancia de las cosechas. Por su parte Filomeno, también conocido como Bootes (labrador) sería el creador del arado y fue premiado por este invento a ser colocado entre las estrellas como la constelación que lleva su nombre.  El padre de ambos chicos sin embargo no tuvo tanta suerte, las versiones de su muerte temprana no están claras, unos que Zeus no le gustó mucho que su hijo se acostara con su hermana (tía del joven), otras que la propia Demeter no soportó la idea de que envejeciera, o incluso que fue muerto por su propio hermano Dardano (una versión de Cain y Abel entre los griegos).  Entre los cretenses Yasión es equivalente  al semi-dios Carmanor (cortar la cosecha), que tuvo con la diosa Demeter a Eubuleo (buen consejo), otro dios menor del arado (similar a Filomeno/Bootes) y a Acacálide,  diosa menor que atiende las fiestas tras la cosecha.

Pluto_

Filomeno

Se cuenta por otra parte que Táigete violada por Zeus mientras estaba dormida, al despertar y verse embarazada se sintió muy avergonzada y se oculto en la montaña en el Peloponeso que lleva su nombre. Zeus sin embargo la siguió persiguiendo por un tiempo y Artemisa ayudó a la ninfa fundiéndola con una cierva. Cuando finalmente el peligro paso la volvió a su forma normal, la ninfa en agradecimiento a la diosa le dio a la cierva cuernos de oro y pesuñas de bronce, siendo la esta Cierva de Cerinea. Táigete fue la madre de Lacedemón, fundador de Esparta.

Amantes de Poseidón fueron Celeno (Oscura) y Alcíone (fuerte ayuda); de quienes descienden los reyes de Tebas y otros pueblos de Beocia. Estérope (llena de estrellas) fue amante de Ares y madre del fundador de Pisa (población cercana a Olimpia, y que tras la guerra de Troya algunos de sus descendientes se mudaron de Grecia a Italia, fundando la nueva y más conocida ciudad de Pisa). Sólo Mérope (Espuma, la de la cara oculta) fue la única de las Pléyades que no mantuvo relaciones con los dioses, sino con un mortal.

Cuando las ninfas viajaban por Beocia y fueron acosadas por el cazador Orión, que no dejó de perseguirlas. Finalmente Zeus se apiadó de las muchachas e interpuso un toro entre el cazador y las ninfas; la imagen sin embargo fue grabada en los cielos; que desde entonces se muestra como las chicas (grupo de las Pléyades en la constelación de Tauro) continúan su huida perseguidas de cerca por Orión.

Aunque eran siete hermanas, sólo seis se pueden ver en el cielo. Una de las tradiciones atribuía esta circunstancia a que todas las hermanas fueron amantes de inmortales, a excepción de Mérope, que era la esposa de Sísifo y que brillaba con menos intensidad por ser la única que había contraído matrimonio con un mortal. Además, Mérope había sido cómplice involuntaria en la treta que usó su marido para librarse de la muerte, al no enterrarlo para que así él pudiera reclamar volver a la superficie para solucionar su debida sepultura. Sísifo y Mérope fueron los fundadores de las casas reales de Corinto y Licia. Otra tradición explica que la pléyade que falta era Electra, quien cuando Troya fue saqueada, entristecida, cubrió su rostro con sus manos por la desaparición de la casa real de su hijo Dárdano.

La ultima de las amantes de Atlas fue la oceánide Etra (aire limpio, no confundir con la madre de Teseo de igual nombre) con quien tuvo a las siete Hiades [Fésila (radiante), Coronis (de curvas), Cleia (ilustre), Eudora (dotada), Ambrosia (nectar), Polixo (multiple) y Faio (luminosa), quien en otras versiones es llamada Dione (diosa) y a la que no hay que confundir con la oceniade de igual nombre madre de Afrodita] y al único hijo del titán, Hyas, un primitivo dios vinculado a las lluvias estacionales. Según los mitos, Hyas fue muerto por un león y sus hermanas lloraron amargamente siendo subidas a los cielos formando las estrellas de la cabeza del toro (Tauro), estación que marcaba el inicio de las lluvias, al igual que las Pleyades ubicadas en la misma zona estelar.

Según esta versión el león fue puesto en los cielos como la constelación de Leo y en las antipodas Hyas es la constelación de Acuario, que marca el inicio de las lluvias (eso antes de que en la tradición Leo fuera el León de Nemea muerto por Heracles y Acuario fuera el copero de Zeus, Ganimedes, puesto en los cielos para molestar a Hera).

Anquiale

La única hija del titán Japeto fue Anquiale (calor), una diosa del fuego, que guardaba el fuego divino que fue robado del cielo por su hermano Prometeo y dado a los hombres, cuando, tras el rapto de Core (Perséfone) por Hades, Demeter se negó a traer la vida a la tierra, provocando el origen del invierno. Desde entonces la encargada del fuego fue Hestia, la hermana de Zeus.

Curetes_

Anquiale fue la madre de los Curetes (también identificados con los Dactilos, los Coribantes y los Cabiros; todos dioses menores que según versiones ocultaron con sus ruidos y cantos en sus forjas los llantos del infante Zeus cuando su madre Rea lo oculto en Creta, en Eubea, o en otro lado). La pareja de Anquiale era Hecatero (una forma local del dios rústico, del campo, Sileno), un ser entre cuyos hijos figuran no solo los Curetes, sino también con su unión con las ninfas Oreiades (diosas de los pinos y coníferas), hijas de los dioses de las montañas, Hecatero será el padre de varias de las razas de sátiros y de faunos, igualado así a Sileno (el viejo sátiro que cuido al niño Dioniso y le enseño como fabricar el vino).

Entre los nombres asociados a los Curetes tenemos el de Hoplodamo, que traduce hombre armado, y es descrito como un gigante que ayudo y protegió a Rea cuando Cronos descubrió que había escondido a Zeus; otro fue Anito, quien estuvo por un tiempo al servicio de la diosa Demeter, y crió a la hija de la diosa Despoina (hija de Demeter y Poseidón). El líder de los curetes era Pírrico (danza con fuego), a quien muchos asocian con el propio Sileno.

Los Curetes eran descritos por tanto como gigantes y habiles en la metalurgía; ello hizo que fueran también vinculados a los Telquines, otra serie de gigantes con iguales artes, pero cuya ascendencia esta en los dioses marinos Ponto y Thalasa. Los puntos en común entre ambos grupos era el poder manipular los metales y que a ambos grupos se les pone como padres de los primeros pobladores de Creta (los Telquines fueron en principio los primeros habitantes de la isla de Rodas y luego se dispersaron por el resto de islas del Egeo).

Las cincuenta Nereidas

En la mitología griega, las Nereidas era el nombre colectivo de las cincuenta hijas de Nereo y de Doris. Se las consideraba ninfas del mar, y como tales vivían en las profundidades del océano. Emergían a la superficie para ayudar a marineros que surcaban los mares, siendo los Argonautas los más famosos de entre los que socorrieron, cuando ellos viajaban en búsqueda del vellocino de oro.

Representan las olas que golpean la costa en todas sus formas, desde las calmas a las más furiosas y grandes. Formaban parte del séquito de Poseidón, montadas en delfines, hipocampos y otros monstruos marinos. Se las representaba como a las sirenas modernas (mujeres con cola de pez); a diferencia de las sirenas clásicas que eran mitad mujer y mitad ave. Las más célebres eran Tetis (mujer de Peleo y madre de Aquiles), Galatea (amante de Acis y deseada por el cíclope Polifemo) y Anfítrite (mujer del poderoso Poseidón).

Las nereidas y las oceánides son muchas veces confundidas; las primeras son ninfas del mar, las costas y las islas; eran para la imaginación griega las diosas de las olas. Las segundas son diosas menores (ninfas) de las las aguas dulces que fluyen; son diosas de las fuentes, los lagos y estanques; el número de oceánides llegaba a tres mil y eran hermanas de los dioses de los ríos (otros tres mil dioses de los ríos). Entre las más famosas oceánides tenemos a Doris (madre de la Nereidas); Clímene o Asia (esposa de Japeto y madre de: Atlas, Prometeo, Epimeteo y Menecio) y Dione (a quien se le atribuye la maternidad de Afrodita con Zeus)

Diferentes autores les han dado nombres distintos a las cincuenta Nereidas; para los cuatro autores clásicos estas son sus versiones:

Según los autores

Apolodoro

Hesiodo

Homero

Higino

Significado y/o mito

1

Actaea

Actaea

Actaea

Actaea

Orilla del mar

2

Ágave

Ágave

Ágave

Ágave

La ilustre ola

3

Amatea

Amatea

Cuidadora de peces

4

Anfínome

Anfínome

Rodeada de algas

5

Anfítoe

Anfítoe

La que corre veloz

6

Anfítrite

Anfítrite

La mas grande ola / Mar en calma / Esposa de Poseidón

7

Apseudes

Apseudes

La que nunca miente

8

Aretusa

Violenta (1) / amada de Poseidón, madre de Abante, Rey de Eubea (una isla griega)

9

Asia

(2)

10

Autónoe

Autónoe

Libre de mente / autónoma

11

Beroe

La de los pozos / Raptada por Zeus fue llevada a Libano donde fundo Beritos = Beirut

12

Calianasa

Calianasa

Reina hermosa

13

Calianira

Cabellos atados

14

Calipso

La oculta, amante de Odiseo (3)

15

Ceto

La de monstruos marinos (4)

16

Cídipe

  Escarlata (5)

17

Cimatolege

La ola final /en algunas versiones una hija de Anfitrite y Poseidón, una gigantesca ola (Tsunami)

18

Cimo

Cimo

Diosa de las olas

19

Cimódoce

Cimódoce

Cimódoce

La que calma las olas

20

Cimótoe

Cimótoe

Cimótoe

Cimótoe

Quién activa las olas

21

Clio / Clitia

Bella voz / Girasol / Una amada de Apolo, despreciada por el dios se volvió un Girasol (6)

22

Clímene

Clímene

Famosa (2) / en la obra de Garcilaso de la Vega narra la historia de Venus y Adonis

23

Cranto

Poderosa

24

Creneis

La fuerte

25

Deyopea

Ninfa prometida por Hera a Eolo como esposa

26

Dero

 Rica / Abundante

27

Dexámene

Dexámene

Fuerza en su mano derecha

28

Dione

La Divina / Se le atribuye la maternidad Afrodita con Zeus

29

Doris

Doris

Doris

Generosidad / Una oceanide esposa de Nereo y madre de las Nereidas y de Nerites

30

Doto

Doto

Doto

Doto

La que entrega

31

Drimo

Perforadora

32

Dinámene

Dinámene

Dinámene

Dinámene

La enérgica / narra en la obra de Garcilaso de la Vega la historia de Apolo y Dafne

33

Éfira

 Es una náyade que dio agua a la ciudad de Corinto

34

Erato

Erato

La bella / La que despierta

35

Espeo

Espeo

Espeo

Espeo

La de las cuevas marinas

36

Eucrante

Eucrante

De la pesca exitosa

37

Eudora

Eudora

Que da buenos regalos

38

Eulímene

Eulímene

La de buenos cielos para viajar

39

Eumolpe

Bello canto

40

Eunice

Eunice

La que concede victoria

41

Eurídice

Amada de Orfeo, quien la busca tras su muerte en el reino de Hades

42

Eupompa

Buena procesión

43

Evágora

Evágora

Elocuente

44

Éyone

Éyone

La que habita las playas

45

Evarne

La buena madre

46

Ferusa

Ferusa

Ferusa

Ferusa

La que rescata y trae alegría

47

Filodoce

La de cabellos dorados / en la obra de Garcilaso de la Vega narra la historia de Orfeo y Euridice

48

Galatea

Galatea

Galatea

Galatea

Espuma de mar / Blanca Leche / Amada
del cíclope Polifemo

49

Galene

Mares en calma

50

Glauce

Glauce

Glauce

Las de las aguas azules / Una de las ninfas que cuidó al infante Zeus

51

Glaucónome

Glaucónome

La de mares verdes o grices

52

Halia,

Halia

Halia

Mar / Salmuera / Madre de Rodas con Poseidón (7)

53

Halimede

Halimede

Señora de la Salmuera / La de buen consejo

54

Hipónoe

Hipónoe

Libre como yegua (olas libres)

55

Hipótoe

Hipótoe

Rápida como caballo (de olas rápidas)

56

Janta / Xantho

Aguas doradas

57

Laomedea

Reina de las piedras

58

Leágora

Quien monta los cardúmenes de peces

59

Leucótoe

Incienso / Una amada de Apolo (6)

60

Ligeia

  Clara y aguda voz, era también el nombre de una sirena

61

Limnorea

Limnorea

De las marismas

62

Licorias

 Dorada cabellera

63

Lisianasa

Lisianasa

Redentora / amada de Poseidón, tuvieron un hijo llamado Busiris que fue un rey tirano en Egipto y
muerto luego por Heracles

64

Mélite

Mélite

Mélite

Mélite

Dulce miel

65

Menipe

Une mar y cielo

66

Mera / Maira

Mera / Maira

Maravillosa

67

Nausítoe

Rápidos viajes

68

Nemertes

Nemertes

Nemertes

La de sabios consejos

69

Neomerís

 Nueva en el mar

70

Nesea

Nesea / Neso

Nesea

Nesea

Diosa de las islas / Nise para Garcilaso de la Vega narra la historia de Elisa y Demoroso

72

Opis

 Fecunda

73

Oritía

Oritía

Furia del mar

74

Pánopea

Pánopea

Pánopea

Pánopea

La que abre el mar / Panorama

75

Pasítea

Todo lo divino / la que llama al cielo

76

Plexaura

Olas arremolinadas

Ploto

Empuja las Velas

77

Polínome

La pastora de peces

78

Pontomedusa

Reina del mar

79

Pontoporea

Cruza los mares

80

Polínoe

Rica de espíritu

81

Prónoe

La que provee recuerdos

82

Proto

Proto

Proto

Proto

La primera

83

Protomedea

Primera reina

84

Psámate

Diosa de la arena

85

Sao

Sao

Ola segura

86

Telea / Talia

Telea / Talia

Mar floreciente

87

Temisto

La que llama la lluvia

88

Tetis

Tetis

La que genera olas / La creadora / Madre de Aquiles con Peleo (8)

89

Toa

Toe

Tao

Viaja sobre las olas

90

Yera

Yera

 Ninfa

91

Yanasa

Yanasa

 Protectora

92

Yanira

Yanira

Yanira

La fiel / De un solo amor

93

Yone

Aguas color violeta

Nota: En verde oliva las nereidas (diosas de las playas, olas y las costas); en azul los nombres también son considerados como oceanidas (Hijas de Océano y Tetis), en verde turquesa son hijas de Gea; otros colores, otras ascendencias.

(1) Aretusa es también el nombre de una Hesperides, una náyade y una hija de un dios del río. Como Ninfa/Náyade fue perseguida por el dios del río Alfeo, escapa por una grieta hasta el inframundo volviendo a salir en la isla Ortigia. ella le dice a Demeter que su hija esta con Hades. Al final Alfeo la alcanzó y la hizo suya.

(2) Asia y Climene son sinónimos en los mitos, ella es la esposa del Titan Japeto, madre de Prometeo, Epimeteo, Menecio y Atlas; forma también parte de las listas de las oceánides

(3) Calipso figura como una Oceánide, una Nereida, y como una hija del Titan Atlas

(4) Ceto, hija de Ponto y Gea, madre de los monstruos marinos.

(5) Cídipe, hubo varios personajes con igual nombre; en la mayoría se trataban de historias de amores y traiciones; promesas hechas e incumplidas. Como Nereida Cídipe fue una amiga de Cirere; una amada de Apolo, quien tuvo al dios pastor Aristeo (dios de las abejas), Aristeo pretendió a Cídipe, pero fallo en sus intentos.

(6) Clitia y su hermana Leucótoe se disputaron los amores de Apolo; a final ambas perdieron; Leucótoe muere enterrada por orden su su padre y Clitia se transformó en girasol por el rechazo de Apolo. Clio es nombre de una de las musas. Hay una variante de Leucótea, la reina Ino (hermana de Semele, amante de Zeus y madre de Dioniso). Ella y su familia cuidaron al hijo de su hermana Semele, el niño Dioniso, en castigo Hera enloqueció a su familia, y su esposo mató a todos sus hijos antes de suicidarse; Ino huyó con su hijo Melicertes en sus brazos y saltó al mar; los dioses los transformaron deidades del mar: Leucótea (la diosa blanca / de las costas / espuma marima) y Palemón (dios de los puertos); quienes ayudan a los marineros a llegar a buen puerto.

(7) Halia se la hace hija de Ponto y Talasa; hermana de los Telquines. Con Poseidón tuvo una hija, Rodo y seis hijos más. Estos últimos osaron insultar a Afrodita, que en venganza hizo que enloquecieran y violaran a su madre. Al ver a su amada tan ultrajada, Poseidón hundió a los culpables bajo tierra, donde se convirtieron en demonios. El mito de Halia se entremezcla con el de Leucotea muchas veces, uniendo en una a ambas diosas. Rodo se volvió una amada del dios Sol y por ello en Rodas (la isla de la ninfa) se construyo el Coloso de Rodas.

(8) Tetis es también una titanida (hija de Gea y Urano), esposa del titan Océano, madre de las oceánides (diosas de las fuentes, lagos, lagunas) y los dioses de los ríos, cuyo número de hijos llegaba a tres mil (3000) .

Deucalión (Deucalion), el planeta del ensayo y error.

Deucalión (53311 Deucalion / 1999 HU 11) es un objeto trans-neptuniano (TNO) descubierto en 1999 y se clasifica como un cubewano. Tiene unas dimenciones cercanas a 200 km, su perihelio es de unos 41,62 UA y su afelio de 47,2 UA, siendo uno de los objetos del cinturón de Kuiper encontrados con una de las orbitas más circulares, su excentricidad es de 0,06; y casi no tiene inclinación en la eclíptica (0,34°). Su tiempo de traslación es de unos 291 años; pasará por su perihelio en 2068 ubicado a unos 27° Capricornio, estando su nodo norte (ascendente) a unos 22° Tauro; encontrándose en los actuales momentos a unos 10° Escorpio.

En el mito, Deucalión y su esposa Pirra, son los equivalentes griegos de Noe y su esposa Naama, sobrevivientes del diluvio bíblico. En la versión griega y en muchos mitos el hombre ha sido creado y destruido varias veces por los dioses. Los humanos fueron la creación del titán Prometeo, hijo del más grande —por tamaño y por primogénito de Urano y Gea— de todos los antiguos titanes. El titán Japeto fue esposo de una Oceanide llamada Asia o Clímene; indicando que su dominio se encontraba en oriente; hijos de la pareja fueron Epimeteo, Prometeo, Atlas y Menecio. El primero no lucho en la titanomaquia (la guerra entre dioses y titanes), el segundo ayudó a los dioses y fue amigo de juegos de Zeus cuando eran niños; los otros dos lucharon contra los dioses y Atlas fue condenado a sostener el techo del mundo (cielos) por la eternidad —hasta que paso Perseo volando después de vencer a Medusa y lo petrificó convirtiéndolo en las montañas de África que lleva su nombre; el que tuvo la peor parte tras la lucha fue Menecio, muerto por un rayo de Zeus.

Los animales y los hombres fueron hechos del barro por Epimeteo y Prometeo respectivamente. Mientras Epimeteo doto a sus distintas creaciones de fuertes dientes, terribles garras, duros picos, rápidos cascos, firmes plumas, etc.; la creación de los hombres se hizo mirando la imagen de los dioses. Y así cuando regia Cronos se dio la Edad de Oro, los hombres vivían junto a los dioses y era una época caracterizada por la paz y la felicidad. Los hombres no tenían que trabajar para alimentarse, ya que la tierra los proveía de todo cuanto necesitaban —El Edén—. Vivían durante muchos años, pero siempre con apariencia joven, hasta que morían de forma tranquila.

Tras la caída de los titanes, los hombres y los dioses se separaron, fue la Edad de Plata; y estos olvidaron a los dioses y Zeus creó las estaciones y los hombres murieron por del frío del invierno que provocaba Demeter ante la pedida de su hija Persefone. Fue cuando Prometeo temiendo por sus hijos/creaciones robó el fuego de los dioses y se lo dio a los hombres. Por este acto Zeus castigó a Prometeo, quien fue encadenado en la cima del Cáucaso y cada día un águila venía y devoraba su hígado; y el como inmortal cada noche lo regeneraba para seguir el eterno sufrimiento.

Para castigar el falta de fe de los hombres de esta edad, Zeus ordenó que Hefesto modelara una imagen con arcilla, con figura de encantadora doncella, semejante en belleza a las inmortales, y le infundiera vida. A Afrodita le mandó otorgarle gracia y sensualidad, y a Atenea concederle el dominio de las artes relacionadas con el telar y adornarla, junto a las Gracias y las Horas con diversos atavíos, a Hermes le encargó sembrar en su ánimo mentiras, seducción y un carácter inconstante. Ello, con el fin de configurar un “bello mal”, un don tal que los hombres se alegren al recibirlo, aceptando en realidad un sinnúmero de desgracias.

Y esta nueva mujer creada fue llamada Pandora y entregada a Epimeteo, Y hubo razón para ello, Epimeteo por encargo de su hermano Prometeo, custodiaba una vasija donde había logrado encerrar a todos los males que azotan a la humanidad. A pesar de que su esposo le había prohibido terminantemente abrir aquella caja, Pandora picada por la curiosidad la abrió. De ella escaparon todos los males —plagas y enfermedades— esparciéndose rápidamente entre el genero humano, solo quedó la esperanza, que Epimeteo logró atrapar cerrando la caja apresuradamente. Y desde entonces los hombres ya no vivieron cientos de años, sino algunas decenas.

En este ambiente surge la Edad de Bronce; donde el fuego permitió a los hombres no sólo vencer el invierno, sino a fabricar instrumentos y armas de metal y producto de los males repartidos los hombres se mataban entre si.

Finalmente Zeus cansado de los hombres y sus guerras decide exterminarlos con un gran diluvio; y abre las puertas del cielo para que inunden la tierra. Pero un humano se salva con su mujer; se trata de Deucalión, un hijo de Prometeo, quien estaba casado con Pirra, una hija de Epimeteo y Pandora. Deucalión sabía de las intenciones de los dioses de parte de su padre Prometeo, una vez que lo fue a ver al Caucaso. Había preparado un arca y cuando empezó a llover se subieron él y su mujer con todo lo que pudieron. A diferencia del dios judío que hizo llover durante 40 días y 40 noches; Zeus, quizás menos poderoso, solo mantuvo la lluvia nueve días y nueve noches.

Después de nueve días y otras tantas noches navegando, con el fin del diluvio la pareja volvió a tierra firme y Deucalión decidió consultar un oráculo de Temis sobre cómo repoblar la tierra. Se le dijo que arrojase los huesos de su madre por encima de su hombro. Deucalión y Pirra entendieron que “su madre” era Gea, la madre de todas los seres vivientes, y que los “huesos” eran las rocas. Así que tiraron piedras por encima de sus hombros y éstas se convirtieron en personas: las de Pirra en mujeres y las de Deucalión en hombres. Estos seres forman la última raza humana, la raza de la Edad de Hierro, destinada a sobrevivir a los males que tiene ahora el mundo y a trabajar todos los días por su sustento.

Las semejanzas entre Deucalión y el Noe bíblico son muy cercanas. Noe y su mujer se salvaron con sus tres hijos: Sem, Cam y Jafet; y sus esposas (tres mujeres). Deucalión y Pirra tenían seis hijos, tres varones y tres hembras: Helén, Oresteo y Anfictión, Pandora (nieta de la Pandora de la caja), Tea y Protogenia. Noe tras el diluvio se emborracha; Deucalión traduce ‘Vino para el marinero’ y su mujer Pirra traduce ‘vino rojo’. Algunos asemejan los nombres del hijo de Noe, Jafet/Japhet, con el nombre del titán Japeto, el abuelo de Deucalión, que justamente reinaba en la hoy Turquía; y los hijos de Jafet se movieron hacia la hoy Turquía y al norte entre el Mar Negro y el Mar Caspio, tierras donde se encuentra el Cáucaso, lugar donde castigaron a Prometeo, son demasiadas coincidencias para descartar y no pensar en un origen común para ambos mitos.

En astrología Deucalión se traduce en aprender del ensayo y el error; esto significa que periódicamente se debe empezar desde el principio, pero con toda la experiencia adquirida previamente. Este ir y venir se ve reflejado en las mareas, este flujo constante y cíclico que nos permite apreciar las habilidades de cada hombre en particular; pero los flujos de agua, siempre semejantes pero siempre distintos nos pueden abrumar y ahogar; es esa sensación de tratar de mantenerse a flote, de que la carga nos abruma, el sentirse financieramente inestable son los aspectos negativos que señala Deucalión.