Changeling, cuando las hadas roban niños

En Gales la palabra inglesa ‘Silly‘ hace referencia a varias hadas. ‘Silly‘, que en el ingles moderno traduce ‘tonto’ tiene su origen la palabra Seely (feliz, con suerte, o bendito) del ingles medio (ingles hablado durante los siglos XII a XV cuando los normandos influyen sobre los pueblos anglo sajones —que hablaban el hoy conocido ingles antiguo— y se separan el ingles y escocés). En ese periodo el término ‘Seely‘ se registra en numerosas obras de la literatura de este inglés medio, y muchas baladas y cuentos hablan de los ‘Seilie wichts‘ un término que en las tierras bajas escocesas se usa para referirse a las hadas.

Dama Verde (de Lady Symphonia)

La más conocida estas hadas es una llamada Sili go Dwt, y en ella se repite, en términos, galeses la leyenda alemana de Rumpelstinski (narrada por los hermanos Grimm). En la versión galesa una pobre mujer recién viuda, y con un bebe, ha sufrido el robo de unos ladrones del dinero de la posada que administraba, así como del ganado que poseía. Desesperada la viuda llora su desgracia cuando golpean a su puerta; en la misma una anciana vestida de verde le pregunta por su llanto y la mujer explica sus penas. La Dama Verde le dice que deje de llorar, mostrando en su mano un saco con monedas de oro como pago por posada; más a cambio por el oro pide a la viuda que el entregue a su hijo. La mujer le ofrece cualquier otra cosa, incluso a ella misma, pero la Dama Verde no se inmuta; finalmente la dama le indica que volverá en tres días, si para esa fecha ella descubre como ella se llama, la viuda podrá quedarse con el oro y el niño. La mujer corre con unos parientes a contar su desgracia, pero nadie puede ayudarla; ya de regreso y desconsolada, en medio del bosque escucha un canto y se acerca a mirar; en un circulo de hadas, una pequeña hada canta y baila frenéticamente, cuando más se acerca la mujer escucha: «como la viuda se reiría, si ella supiera que Sili go Dwt es mi nombre»; la mujer escucha esto y retrocede en silencio. Llega el tercer día y la Dama de Verde se presenta y la viuda empieza a nombrar todos los nombres en inglés que recordaba, y los viejos nombres galeses como: Garmy, Gorasgwrn, Rhelemon, Enrydreg, Creiddylad, Ellylw. Gwaedan, Rathtyeu, Corth, Tybiau, Cywyllog, Peithian. Pero el dama movió en negación la cabeza a cada uno. Entonces dijo la viuda: «Tengo un nombre más. ¿Es su nombre el nombre Sili go Dwt por casualidad?» El hada se acercó a la chimenea en una llama de fuego, tal era su rabia y decepción. Dejó en el oro detrás a la viuda compensado el alquiler y el ganado robado, y había más que suficiente para vivir bien por mucho tiempo. El niño creció sano y fuerte y cuando fue adulto entro a la guardia y a los bandidos que a su madre habían robado finalmente capturó y los colgó el verdugo.

En otros cuentos galeses se menciona un hada llamada Silly Ffrit; en estas historias una mujer da vueltas alrededor de un lago, o gruta llamando al hada de dicho nombre y pidiéndole ayuda para poder tejer en su rueca de hilar (en las culturas de ese entonces se pensaba que las hadas vendrían en ayuda del hilador, —recordemos los cuentos irlandeses de duendes que ayudan a los zapateros—; pero también se tenía respecto por esas señoras hadas, que como las antiguas Moiras tejían en sus ruecas el destino de hombres y dioses). La rueca es un símbolo primitivo de la renovación y el cambio, las antiguas diosas de la primavera en el mundo celta tenían ruecas y tejían los pastos verdes que cubren las montañas al terminar el invierno. La rueca también aparece en la historia de Rumpelstinski, el duende malvado alemán salva a la joven chica al hilar en su rueca la paja de un granero y trasformarla en oro, a cambio pide el recién nacido que tendrá la joven campesina con el príncipe que desposa luego; y para salvar a su futuro hijo de ser arrebatado la chica debe descubrir el nombre del duende; los paralelismo entre estas historias denotan una raíz común, aunque es difícil para los historiadores establecer cuál fue el cuento original.

Rumpelstinski

La rueca aparece en muchos otros cuentos de hadas, uno de los más conocidos es el cuento de la Bella Durmiente; condenada a dormir cien años al cortarse con el huso de una rueca, por designio de una hada ofendida, como castigo a los padres de la chica por no haberla invitado al bautizo. En algunas versiones los padres invitaron a doce hadas, dejando a la decimotercera fuera ya que el número era de mala suerte (un problema que se remonta a la idea del Jesús rodeado por doce discípulos hace trece personas en una mesa y ya sabemos lo que paso al que invitaba la cena).

bella durmiente

Los cuentos de robo de niños por partes de las hadas son muy comunes; eran una forma de explicar la muerte infantil en esas épocas oscuras. Se conocía como ‘changeling‘ (cambiados) al acto de intercambiar niños mortales con niños de las hadas (y estos últimos morían a las pocas horas o ya estaban muertos al cambiarlos). Por lo general, los niños eran robados por curiosidad o porque las hadas les han cogido un ojo al niño (agarrarle mala sangre a niño). A veces los roban como una broma o como un acto de venganza. Se dice que las hadas hacen este cambio, si los padres del niño humano han provocado en el mundo de las hadas un delito grave, o si las hadas han sido atacadas de alguna manera por los padres. Rara vez son los niños llevados por el hada por causas románticas (está enamorado del niño o niña); sin embargo, es una posibilidad. Los niños a veces se roban y se venden a otras hadas en una especie de servicio de esclavitud.

changeling

Por lo general el niño que dejan las hadas es una muñeca hecha de ramas y hierbas que se parecerse a un niño humano. Estos seres tienen una vida útil muy corta, sin embargo, en algunas historias, estas muñecas crecer en la sociedad humana hasta adultos y se convierten en los grandes artistas de su tiempo. Las hadas también a veces llevan a la personas mayores a su reino. Por lo general, lo hacen si una cualidad específica acerca de la persona las atrae. Una vez en el reino de las hadas, duendes, trollselfos, etc.; los humanos se vuelven generalmente siervos o animales domésticos.

changeling

En ciertas mitologías, el tiempo pasa de manera diferente en el mundo de las hadas; y son ellas quienes determinan la rapidez con que crecen estos niños. Como niños por lo general sólo jugar, mientras las hadas los observan. Cuando se vuelven adultos, las hadas los transforman en su siervos (aunque siempre son bien amado), en artistas para su disfrute (cantantes, músicos….), y a veces en amantes; aunque algunas veces las hadas se han aficionados especialmente a ellos que los convierten en un adorno. A veces las hadas mantienen los seres humanos como mascotas o como sus propios hijos, aunque esto es raro. Los changelings que viven con las hadas casi nunca quieren dejar a sus amos y les son muy leales.

changeling -3

Hay cuentos de una niños raptados por las hadas y que muchos años después regresan a su hogar natal. Cuentan algunas historias que una niña fue llevada por las hadas, y el tiempo que paso con las mismas fue tan largo que los nietos de sus hermanos hablaban a sus nietos de su tía que había ido a vivir con las hadas. Una noche a la puerta de la vieja casa donde había vivido la chica, una hermosa joven golpeó la puerta y pidió posada; mientras las niñas la peinaban, sus cabellos se volvían canos y su piel se arrugaba, y al poco tiempo murió de vieja. Situación similar plantea el cuento de Rip Van Winkle de escritos norteamericano Washington Irving; un flojo granjero se escapa de su mujer, trabajo e hijos y se va a los bosques a disfrutar lejos de las obligaciones del hogar; sin querer se encuentra con unos enanos/duendes, con quienes disfruta una fiesta; finalmente, tras despertar de la borrachera, descubre que ha dormido durante veinte años, su mujer a muerto y sus hijos están felizmente casados y con hijos; y ya nadie lo recuerda; ese fue el castigo por haber entrado en el reino de las hadas.

Rip Van Winkle

La magia del mundo de las hadas cambia la naturaleza de los seres humanos que llegan a vivir allí de cierto modo; incluso si se las arreglan para escapar, ya no son completamente humanos. El tipo de cambio que les sucede depende de quien era su amo (hadas, elfos, duendes, goblins, etc.) y lo que hicieron allí mientras estuvieron en el reino de las hadas. Ellos casi siempre tienen una débil comprensión intermedia de las mágicas hadas cuando se van conserva cierta capacidad de glamour y el poder hacer otras cosas (algo de magia simple).

changeling

Existían métodos para repeler a las hadas de las cunas de los infantes, entre los más comunes se tenía dejar un par abierto de tijeras de hierro en la cama del bebé, el hierro es algo que las hadas no toleran; por ello para evitar que espíritus malignos entraran en las casa era común colocar herraduras de hierro en las puertas. Por otra parte para saber si un niño había sido cambiando, se podían ver algunos los síntomas; entre los aspectos negativos del changeling se tenían rasgos desagradables en el cuerpo de niño, extraña palidez en la piel y ha veces un tinte verde (las historias de los niños y hombres verdes), mal genio, y un apetito voraz; como rasgos positivos se incluían un vocabulario extenso a una edad temprana, lo que significaba que la inteligencia del niño había cambiado. Los niños sospechosos de haber sido cambiados eran perseguidos y/o asesinados, y los responsables rara vez eran culpados o castigados; triste destino les esperaba a los cambiados que llegaron a vivir entre los hombres. 

Cuentos de Hadas (2) Una breve historia.

Los cuentos de hadas tienen un punto aparte en el desarrollo de los cuentos; existen muchos tipos, pero siempre se asocia al cuento con aquellos seres etéreos, vestigios de antiguas diosas, reducidas por las nuevas religiones a pálidos fantasmas de otras eras, citamos en este punto de X. B. Saintine:

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Mientras que Roma se esforzaba por establecerse en Germanía, unas naciones germanas: los francos y los burgundios invadían las Galias y comenzaban a instalarse en las provincias romanas por derecho de conquista. […] Los procónsules romanos consideraron que lo prudente y sabio sería cerrar momentáneamente los ojos a la cuestión religiosa; […] se convirtió en una tregua de cultos, con cierto recelo por ambas partes. Odín tuvo sus altares, distintos a los de Júpiter; se elevó un templo al dios Thor a imitación del de Marte. Si Baco, Diana y Apolo tuvieron sus días festivos, lo mismo sucedió con Bragi, con Friga y con Freya.

Una guerra santa no podía tardar mucho en estallar; en algunos aspectos ya había comenzado, cuando los pescadores del Rin, ocupados en retirar sus redes, oyeron unas voces que corrían por la superficie del río y murmuraban los nombres de María y Jesús. […] Al oír esto, los cultos rivales olvidaron sus desacuerdos, pues estaban todos amenazados por igual y se reunieron para resistir este terrible invasor. Se hizo una llamada general, desde el campo de Odín al de Júpiter, a todos los dioses del norte, a los dioses de Finlandia, a los dioses de Rusia, a los dioses eslavos; el peligro era el mismo para todos, y todos, respondiendo la llamada, se dirigieron al Rin. […]

Cuando los recién llegados se organizaron, el águila de Júpiter se elevó por encima de las nubes, pegó tres gritos clamorosos mientras se dirigía hacia tres puntos del horizonte, el poniente, el levante y el sur; los dioses dispersos de Italia y Grecia, después de abandonar sus retiros misteriosos, acudieron; Neptuno con sus tritones, sus Proteos, sus Arpías y sus monstruos marinos; Plutón con sus Parcas, sus Euménides, sus Furias, y toda su cohorte infernal.

Odín golpeó su escudo y, desde el fondo del Norte, no sólo los dioses y las Valkirias, no sólo los héroes del Valhalla, sino incluso los adversarios de los Asios: Hel, el lobo Fenrir, los Gigantes de la Helada, con Loki a su cabeza, vinieron a ponerse en fila bajo sus ordenes para asistir a las grandes fiestas de la matanza.

Nunca los ejércitos de Darío, de Alejandro, de Atila, de Carlomagno habían ofrecido, o han ofrecido después, un aspecto más imponente y más terrible. Una vez consultadas las sibilas, las normas, los augurios, los magos, se pusieron en marcha. […] Este era el lado por el que las sibilas y las profetisas habían ordenado que se dirigieran [a la colina sagrada de los cristianos], sin dudar que el dios de los cristianos, encabezando sus legiones, no se presentará a defenderse. […]

Con tantos ruidos redoblados, bajo tantas sacudidas estruendosas, el cielo y la tierra casi parecen confundirse, el horizonte vacila y se balancea, las montañas se sobresaltan sobre sí mismas. Sólo la colina sagrada permanece inmóvil. La luz que la rodeaba por su base ha subido hasta la cima y hace resplandecer a la pequeña capilla con su brillo asombroso.

Sorprendidos a no ver aparecer el enemigo, el ejército de dioses paganos se detiene. De repente, ¡oh maravilla! retirada como por un golpe de aire venido de arriba la capilla desaparece y descubre a las miradas un simple altar de piedra, que corona una cruz. Frente al altar, desprovisto de todo ornamento al igual que su defensor, se encuentra una joven, una virgen con un niño en brazos. Ella desciende la colina, con la sonrisa en los labios; la luz resplandeciente sólo brilla alrededor de su frente y la de su niño; ella camina al encuentro de los dioses agrupados que comienzan a mirarse entre ellos con estupor, ella sigue avanzando y de repente sobrecogidos por un pánico irresistible […] todos dieron media vuelta hacia el río, que atravesaron en desorden, derribándose los unos a los otros y chocando con su huida desesperada con sus propios templos y estatuas, que se derrumbaban tras ellos. […]

Cabe resaltar que, en esta lucha de dioses contra el cristianismo naciente, no hay ninguna tradición que mencione al teut y al Esus de los celtas, al Alfader de los escandinavos, al Jumala de los finlandeses, al Bogh de los eslavones, no más que al dios desconocido de los Romanos. Eso es porque cada una de estas divinidades, ellas solas imperecederas, como Indra del cielo hindú, resumía a todas las demás y representaba al pensamiento único de la imagen de un Dios único y eterno. Esta gran y vana tentativa de los dioses paganos ha sido fijada tradicionalmente cerca del año 510 de la era cristiana. En el transcurso de este mismo año, el rey Clovis decidió erigir para Cristo un templo digno de él, y fundó los primeros cimientos de la catedral de Estrasburgo, quizás con la intensión de reemplazar a aquella vieja capilla, desaparecida de una manera tan misteriosa.

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De todos aquellos dioses ya mencionados, de los que se podría creer que están olvidados para siempre, barridos por el viento, que se pretendía suplir o que se han vuelto caer en el polvo con el que parecían competir, eran por cierto aquellos pequeños dioses microscópicos. […] Esos dioses átomos se habían desarrollado considerablemente; incluso llegaron a tener forma y cuerpo, un cuerpo visible, una forma que no estaba provista de gracia. Se habían convertido en Alps o Alfs conocidos más tarde por su nombre oriental de silfos [o de sílfides, como son conocidas sus compañeras]. […] Eran los silfos, pueblo pequeño del aire, que volaban en enjambre, haciendo nido en una flor, o unas briznas de musgo, al pie de una remata, y que sólo salían de noche para visitarse mutuamente y cumplir con sus obligaciones sociales y de buena vecindad. […]

Si nieblas espesas envolviesen de repente a los convidados [en una reunión social de estos seres] […] otros duendes, los trastos [y los fuegos fatuos] con sus alas de fuego, vendrían a sentarse en la mesa hospitalaria, pagando un tributo con la claridad que desprendían a su alrededor. La principal ocupación de estos consistía en guiar al viajero perdido, con el fin de hacerlo volver a su camino. Tales eran, pues, los espíritus inofensivos del aire y el fuego.

En este aspecto las cosas han cambiando mucho; desde que unos malvados han hecho correr la voz de que esto no es más que el producto de la combustión del gas hidrógeno o la presencia del fósforo en disolución que se encuentra en terrenos húmedos, los fuegos fatuos empiezan a sentir odio hacia los hombres y ya no se muestran a los viajeros sino para arrastrarles hacia los barrancos y las marismas.

En cuanto a los Silfos […], se han convertido en elfos, […] Hoy en día, se dividen en dos clases y ambas son temibles. Ninfos errantes por los prados [… que] acechan a los inocentes sin experiencia y los asocian a sus danzas interminables tras lo cual suelen caer sin aliento para no volverse a levantar [ y ] los elfos negros personifican la pesadilla y el sonambulismo […] este estado es el elfo negro quien dirige los movimientos del durmiente […] que le hace trepar sobre los muebles e incluso hasta los techos. [ …y ] se les puede ocurrir la gracia de hacerte arrojar al vacío.

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[Dentro de los espíritus del agua tenemos a las ninfas] se suelen admitir dos especies distintas: las ninfas propiamente dichas, antiguas divinidades paganas, de las cuales nunca se desconfía bastante, y las ondinas inofensivas y en algunas ocasiones compasivas. [… Las ninfas] se revisten de buen grado con toda clase de disfraces para llegar a sus fines. Se las ve vagabundear cerca del río, en lugares aislados […]. Traman intrigas amorosas fatales para los galanes. Otras se dejan ver en las fiestas de los pueblos, mezclándose con tanto ardor al baile que los hombres embriagados [y son arrastrados hasta los ríos] sólo vuelven a recobrar la lucidez [… instantes antes de] desaparecer bajo las aguas. Las ondinas [… son en su mayoría] almas vagabundas de pobres chicas que por una desesperada pena de amor se tiraron al río.

REFERENCIA:

X. B. Saintine (1998) “MITOLOGíA DEL RIN”
Edicomunicación. S.A. Barcelona – España p.138 a 174

Cuentos de Hadas (3) Los cuentos del bosque.

En estos cuentos de hadas, los hombres expanden sus territorios, talan los arboles y crean tierras para los cultivos. Los hombres saben que pueden estar molestando a los antiguos pobladores (las hadas, genios y duendes) y culpan a estos seres de los problemas que pueden presentarse. Cuando le dicen los padres a los niños que cierren las puertas en la noche, que tapen las tinajas, apaguen las velas antes de dormir, para evitar que los antiguos habitantes puedan hacer de las suyas; son recomendaciones para evitar que ratas, serpientes y otros bichos entren y provoquen desgracias. No en todos estos cuentos los antiguos pobladores son malos, cuando Jehová el dice a Abram (luego llamando Abraham) que salga de babilonia hacia la tierra prometida; o cuando los antiguos dioses mexicanos le dicen al pueblo de Nahua que salga del desierto y que busquen donde el águila devore a una serpiente sobre un cactus y construyan ahí su nación (hoy ciudad de México) tenemos así intervenciones de los antiguos pueblos sobre los nuevos pueblos humanos.

Criptozología (de Hominidos Fantasticos).

Del griego cryptos, “oculto”, zoos, “animal” y logos, “estudio” se traduce a la Criptozología como “El estudio de los animales ocultos”; es la disciplina que realiza el estudio y/o búsqueda de hipotéticos animales actuales denominados “críptidos”; que según sus partidarios, postulan que estarían quedando fuera de los catálogos de zoología contemporánea. Su objetivo es la búsqueda de supuestos animales considerados extintos y/o desconocidos para la ciencia, pero presentes en la mitología y el folclore. La criptozoología ha recibido muy poca atención desde la comunidad científica y los escépticos, la consideran como una pseudociencia. [Criptozología]

Pese a que los resultados (ninguno realmente) de los criptozoologos buscando nuevas especies, que aparecen en repetidas leyendas de distintos pueblos (dragones por ejemplo), han creado un catalogo de seres, entre ellos humanoides (hadas, genios, trolls, gigantes y otros) los cuales han sido clasificados como cualquier especie viva en el planeta, usando dos palabras, esta nomenclatura binominal fue inventada por Carl Von Linné allá por mediados de 1700 y designa a cada especie con dos nombres en latin. El primero (siempre en mayúscula) indica el género. El segundo (en minúscula) el de la especie. El tercer nombre indica la sub especie. [taxonomia]

El proposito de este articulo es mostrar la clasificación “Criptozologica” propuesta por Joel Levy (2000) en la obra “Gran enciclopedia de seres magicos” de R.B.A. Libros S.A. España, Barcelona. Se aclara que ser partidario o no de esta clasificación es opción estrictamente personal del lector.

1. Homo sapiens, esta especie incluye sólo al hombre actual (Homo Sapiens Sapiens) y sus ancestros directos (extintos) son el Homo sapiens arcaico y Homo sapiens cromagnon. Otras especies de hominidos, parientes cercanos ya extintos (algo así como hermanos) son: Homo erectus, Homo habilis, Homo ergaster y Homo neanderthalensis; otras especies (extintas) de la familia de los Hominidos (primos para el caso) son los: Australopithecus, Ramapithecus y Parantropus por mencionar sólo algunos.

2. Homo fata incluye a las siguientes :

  • Homo fata alfar: elfos, drows, silfos.
  • Homo fata vulgaris: hadas.
  • Homo fata nympha: ninfas.
  • Homo fata pixa: pixies.
  • Homo fata sutor: leprechauns.
  • Homo fata domesticus: brownies.
  • Homo fata maerora: banshees.

3. Homo kobaloides, incluye a los duendes malos:

  • Homo kobaloide scrofa: goblins.
  • Homo kobaloide orcus: orcos.
  • Homo kobaloide kobalis: kobols.
  • Homo kobaloide troglodytes: trogloditas.
  • Homo kobaloide bugge: trasgos.
  • Homo kobaloide cuniculi: aldaboneros.
  • Homo kobaloide vexus: gremlins.
  • Homo kobaloide hiperborealis: trolls.

4. Homo diminuensis: incluye a:

  • Homo diminuensis ?? : enanos.
  • Homo diminuensis ?? : gnomos.

5. Homo gigantus, incluye a:

  • Homo gigantus ?? : gigantes
  • Homo gigantus ?? : ciclopes

6. Homo anthropophagus, representa a los ogros, que se incluyen aparte por sus caracteriticas de ser cambiaformas.

7. Homo mono: incluiría a los mucho hombres mono gigantes de los que se habla en todo el mundo, tenemos: los hombres verdes de la Europa medieval, el yeti del Himalaya, el bigfoot (pie grande) o sasquatch Norteamericano, por sólo mencionar algunos.

8. Los vampiros y hombres lobos no pueden ser clasificados, las ideas criptozologicas los ven como un hombres normales pero con genes alterados por la acción de un retrovirus, por lo tanto no aciertan a clasificarlos como una raza más de hombres o una especie distinta.