Griegos y Troyanos peleando en los cielos (1) Aquiles, el planeta del valor

Mientras el cinturón de asteroides está lleno de diosas y ninfas; un poco más lejos, en la órbita de Júpiter, las fuerzas gravitatorias del gigante gaseoso crean dos regiones de estabilidad, ubicados a 60° por delante y detrás la órbita del planeta. Estas regiones están llenas de pequeños cuerpos (asteroides) que han sido nombrados con personajes masculinos de la Guerra de Troya y se conocen como puntos L4 y L5 de Lagrange respectivamente. La teoría señalaba que cuerpos de pequeña masa, comparada con la masa del planeta y del sol, podían ubicarse en esas posiciones y permanecer en una órbita estable en la misma resonancia que el planeta.

Hubo que esperar casi cien años para probar la teoría. A inicios de 1906 el astrónomo alemán Maximilian Franz Joseph Cornelius Wolf (Max Wolf) descubre al primer asteroide ubicado en el punto L4 de Lagrange de la órbita de Júpiter; este hecho demostraba la valides de las ecuaciones de Lagrange en su aplicación a la mecánica celeste. El astrónomo austriaco Johann Palisa sugirió el nombre de (588) Aquiles; y a partir de entonces los asteroides que se ubican en la órbita de Júpiter fueron conocidos como troyanos y se les nombra con nombres de los héroes de la mítica Guerra de Troya. Hoy por extensión se conocen como asteroides troyanos aquellos cuerpos que se ubican en las posiciones langragianas (L4 y L5) no sólo de Júpiter, sino en de órbitas de otros planetas alrededor del sol; o de grandes lunas alrededor de los planetas. (588) Aquiles tiene un tamaño medio de 135 km de diámetro y recibe el nombre del héroe de la Iliada de Homero.

A diferencia de los grandes cuerpos planetarios, los asteroides no han tenido verdadera presencia en el quehacer astrológico; salvo por los cuatro primeros cuerpos descubiertos (Ceres, Palas, Juno y Vesta) dentro del cinturón de asteroides, el resto no es tomado en cuenta dentro de la astrología. Sin embargo, si estos cuerpos antes nombrados del cinturón de asteroides representan aspectos típicamente femeninos (madre, hija, esposa y hermana). Los asteroides troyanos de Júpiter, que llevan nombres de héroes (varones) de la mitología griega, corresponden a características propiamente masculinas.

Aquiles es el héroe más grande dentro de la historia de la Iliada de Homero. Aquiles representa la fuerza y el valor. La vida de Aquiles fue la de un hombre que lucha contra su propio destino, y esta lucha es tanto externa, ante las fuerzas que lo impulsan; e interna que se niega a aceptar su destino. Aquiles vivió su vida llena de augurios, como hijo de una diosa (Tetis) y un mortal (Peleo) su nacimiento partía de un oráculo, que había predicho que el hijo de la diosa sería más importante que el padre; ante ello, dioses más poderosos (Zeus y Poseidón) se negaron a tentar al destino y casaron a la diosa de las aguas con el mortal Peleo.

A esta boda no fue invitada la diosa Eris (la discordia), pero esta se apareció de igual forma y lanzando una manzana dorada dijo que era para la más hermosa. En la disputa por la manzana entraron Atenea, Hera y Afrodita, y el juez fue un joven pastor llamado París. Afrodita gana el trofeo al ofrecer al joven el amor de la mujer más bella, Helena. Ello sería el detonante de una guerra que cambiaría el curso de muchos pueblos.

De la unión de Peleo y Tetis nace Aquiles, que crece rápido y fuerte, dada su naturaleza divina; su madre para protegerlo de todo mal lo sumerge en la laguna de la diosa Estigia, donde se vuelve invulnerable, salvo por el talón donde su madre lo sostenía. Ya mayor Aquiles, fue enviado por su padre, junto con su sobrino Patroclo, a ser entrenado por el centauro Quirón, entrenamiento por el que pasaban todos los héroes griegos. Estando en estas tierras, el augur Calcos o Calcante le decía al joven Aquiles que pronto tendría que decidir entre una vida corta y gloriosa, o una larga y anodina.

La decisión llegó pronto. Cuando el joven París, ya adulto rapta a la bella Helena y la lleva a su patria Troya; el esposo oficial de la chica Menelao y el resto de los antiguos pretendientes griegos deciden ir a rescatarla. Calcos señala que para tener la victoria hace falta la presencia de Aquiles. Su madre Tetis, sabiendo de la profecía previa de Calcos envía a su hijo a la corte del rey Licomedes, disfrazándolo de una chica que lleva por nombre de Pirra. Pero Odiseo, disfrazado de comerciante trae varios objetos a las hijas del rey, y Aquiles se ve tentado por unas armas, armas fabricadas por el dios Hefesto a petición de la diosa Tetis, que veía sus esfuerzos por salvar la vida de su hijo inútiles, descubriéndose así su identidad y partiendo para la guerra. No sin ante haber embarazado a la princesa Deidamía, el hijo de esta unión fue Neoptólemo, también llamado Pirro.

Aquiles fue como se predijo un gran guerrero en la batalla y mato a muchos héroes troyanos. Entre sus actos más recordados se encuentra el asesinato del príncipe troyano Troilo, que tenía en ese entonces diecinueve años y que una profecía señalaba que de llegar a los veinte Troya sería invencible. Pero el hecho más recordado es su furia o ira, ante el rey Agamenón, quien le había arrebatado la esclava Briseida. Aquiles no participa en más luchas, y para no perder los ánimos, su sobrino Patroclo se disfraza con la armadura del héroe. Pero el chico no tiene la fuerza del tío y muere en batalla a manos de Hector, que pensaba que era Aquiles. Ante estas noticias, dadas a Aquiles por Antiloco, un hijo del argonauta Nestor, el héroe vuelve a la batalla y mata a Hector. Arrastra el cuerpo del hijo mayor de Príamo por el campo de batalla y se niega a devolverlo; pero el rey Príamo le ruega en persona y accede. Siendo esta la historia narrada en el poema de la Iliada.

Tras estos hechos su nuevo compañero es Antiloco y cuando este muere a manos del guerrero etíope Memnón, sobrino de Príamo; Aquiles repite lo ocurrido con Patroclo, y mata a hijo de la diosa Eo, la aurora, que aún lo llora y vemos sus lagrimas todas las mañanas en el rocío matutino. Esta historia se narra en una obra perdida conocida como la Etiópida.

Pronto llegaría la muerte de Aquiles, mientras trata de acostarse con la princesa troyana Políxena, que tenía raptada desde la muerte de Troilo, París le dispara una flecha en el talón. El mito dice que esa flecha fue guiada por el propio Apolo, ya que Troilo, según algunas versiones, era su hijo con la reina Hécuba. Más tarde Filoctetes mató a París usando el enorme arco de Heracles. La armadura de Aquiles se la disputaron Odiseo y Ayax (el mayor); ganando el primero y enloqueciendo el segundo de tal forma que se suicido luego por su locura. (Sus armas: escudo y espada, son uno de sus grifos, el otro es propuesta de Mark Andrew Holmes)

Aquiles en astrología refleja primero al valor, pero también el aspecto negativo de la ira. El héroe se debate entre opuestos: la valentía y las tendencias suicidas, la venganza y el auto control. Aquiles promueve actos cuyas implicaciones afectan la vida de todos; influye en los líderes que pretenden cambios y la lucha por los derechos civiles. Por otra parte Aquiles es como el hombre joven que experimenta salir por primera vez del hogar y la presión materna, no sabe si seguir los pasos que le han guiado sus padres o si labrarse su propio destino; y es influenciado por tanto con facilidad por sus amigos. Es como el joven universitario que experimenta por primera vez la libertad de acción, pero su interior se debate entre seguir las ordenes de estudio, carrera y destino planificada por sus progenitores, o abrirse a sus propios deseos, aspiraciones y ambiciones. El valor no es sólo la capacidad de hacer actos heroicos, es la capacidad de enfrentarse a sus propios temores, aquellos que le han inculcado y lo retienen, y aquellos deseos internos que se fuerzan por aflorar y mostrar el verdadero potencial.

Ceto, el planeta de las segundas oportunidades

Ceto (65489 Ceto, 2003 FX128), es un sistema binario de objetos transneptunianos (TNO), descubrierto el 22 de marzo de 2003, lleva el nombre de una antigua diosa del mar. El objeto fue identificado como un binario de 11 de abril de 2006, y su satélite acompañante recibe el nombre de S (65849) Ceto 1; y posteriormente llamado Forcis, un antiguo dios griego del mar, esposo de Ceto. El sistema de Ceto/Forcis fue en su momento considerado el segundo centauro binario conocido, después de Tifón/Equidna, y alcanzaron su perihelio en julio de 1989; dentro de la órbita de Urano; a unas 17,8 UA; apuntando a 16° Piscis; su afelio está ubicado a 181,7 UA, esto es unas seis veces la distancia entre el Sol y Neptuno; ubicando a sistema binario como un objeto del disco disperso (SDO). La excentricidad de la órbita es de 0,82, una de las más altas, sólo superada por Sedna (0,86); ello da sistema binario un periodo de unos 997 años; esto es que la última vez que visitó el sistema solar empezaba el segundo milenio (cerca del año 1000 dC). Ceto/Forcis es un ejemplo de un sistema binario en los que los componentes son de tamaño similar; por un lado Ceto mide unos 175 km de diámetro; mientras que su compañero mide 132 km; esto es 3/4 del tamaño de Ceto. Ambos cuerpos tienen una densidad similar y se considera que están formados un 50/50 de roca y hielo.

Ceto es una diosa del mar primordial en la mitología griega, hija de Gea y Ponto (el primer dios del mar). Fue llamada también llamada Cratajis (Krataiis = poderosa), es ocasionalmente confundida o identificada con la diosa Hécate (para quienes Cratajis también es su epíteto). Como una figura mitológica, era la personificación de los peligros del mar, los terrores desconocidos y las criaturas extrañas. La palabra «ceto» terminó siendo una abreviatura para cualquier monstruo marino, y sigue usándose así, las ballenas (que por su tamaño eran vistos como monstruos marinos), terminaron recibiendo su nombre, son los cetáceos.

Los hermanos de Ceto eran conocidos como los viejos o ancianos del mar; seres con la facultad de cambiar de forma y aspecto, estos eran: Nereo, quien fue padre de las nereidas, las olas que golpean las costas, hijas que tuvo con la oceánida Doris. Nereo era dios de los peces y otras las criaturas marinas y era visto como signo de la abundancia de los mares y gobernó los mismos después de Ponto, hasta que Poseidón se caso con su hija Anfitrite y lo remplazó. Taumante o Taumas, personificaba las maravillas del mar; sus hijas fueron los vientos de tornados (Arpías) e Iris (la diosa del arco iris), y su esposa era la Oceanía Electra que teñía las nubes de color ámbar; Taumante representa a un antiguo dios de las lluvias. El último de los tres hermanos fue Forcis; representa lo profundo y misterioso de los mares. Forcis se volvió esposo de Ceto; juntos serán padres de varias ninfas cuya descendencia fue bien triste, todos peligrosos monstruos o madres de monstruos; la primera fue Escila (el cangrejo), transformada por Zeus en un monstruo que devoraba a los marinos que pasaban cerca de su guarida, Toosa (la rápida) fue madre con Poseidón del cíclope Polifemo; Equidna, quien parió monstruos al demonio Tifón; las Grayas (las grises), los espíritus de la espuma del mar, nacieron viejas y feas; eran tres brujas antropófagas que usaban un mismo ojo y un mismo diente; y finalmente las más terribles, las Gorgonas cuya mirada petrificante fue vista como la causa del peligrosas rocas y arrecifes del mar.

Ceto tenía por hermana una igual o gemela; Euribia era la diosa que dominio de los mares, su nombre traduce eury = ancha, bia = fuerza; y fue vista por algunos mitos como una primera madre. Euribia fue esposa del Titan Krios o Crío; uno de los dioses más antiguos, hijo de Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra). Según el mito Cronos y cuatro de sus cinco hermanos conspiraron contra su padre y prepararon una emboscada; estos eran Crío, Coios/Ceo, Hiperión y Japeto, que se colocaron en las cuatro esquinas del mundo y agarraron a Urano y lo mantuvieron firme, mientras que Cronos, escondido en el centro, lo castraba con una hoz. Cada uno de estos titanes representa un pilar cósmico; Crío era la columna de sur; Ceo era el pilar del norte; Japeto el pilar del este e Hiperión el del oeste.

Crío tuvo tres hijos con Euribia: Astreo —brillante como estrella— quien desposo a la diosa Eo (la aurora, una hija de su tío Hiperion) y sería padre de los vientos (Noto, Boreas, Cefiro y Euro) y los astros (Faenon = Saturno; Faeton = Jupiter; Piro = Marte; Estilbon = Mercurio, Fosforo/Hespero = Venus). Su segundo hijo fue Perses —destrucción — quien caso con Asteria (una antigua diosa de los oráculos y la necromancia, hija del titán Ceo) y quienes sería padres de Hécate, la diosa triple. El tercer hijo fue Palas —Guerra—, quien caso con la oceanida Estigia (Odio) y fueron padres de Zelos (los celos), Nike (la Victoria); Kratos (el poder) y Bia (la fuerza). Todos los nietos de Euribia apoyaron a los dioses en su lucha contra los titanes y pasaron a formar parte de la corte del Olimpo.

Que diferente destino tuvieron los hijos y nietos de ambas hermanas; mientras los nietos de Euribia subían al Olimpo; las hijas de Ceto eran una a una eliminadas; la más famosa de sus hijas fue también final para su madre. Medusa —reina—, era tan hermosa que Poseidón la enamoro y violo; pero este pecado lo hizo dentro del templo de Atenea; la diosa virgen y estrecha castigo a la ninfa transformado su cabellera en un mar de serpientes y su maldita su mirada, Medusa huyo con sus hermanas hasta el final de la tierra a esconderse.

Ocurrió que un joven héroe se le pone como prueba para recuperar su reino matar a la gorgona Medusa; y para poder encontrarla logra engañar a la Grayas, arrebatándoles su único ojo, para que confiesen donde se encuentra la gorgona. Saber el lugar fue poco, había que llegar hasta allí, en este punto intervienen los dioses; Atenea le entrega un escudo labrado tan pulidadamente como espejo y una espada de corte mortal; y Hermes lo ayuda prestándole sus sandalias voladoras. El joven llega así pronto a Hiperboria y usando el escudo como espejo espera la llegada de Medusa, hasta que finalmente la decapita. De la sangre derramada nacería el caballo alado Pegaso. Perseo monta en el corcel y regresa por los aires ahora sobre una blanca cabalgadura.

Pasando por Etiopía contempla Perseo una curiosa escena; una joven desnuda atada a una roca en la costa; comprende el destino de la joven al ver a un enorme monstruo marino que emerge de las aguas; se trata de Ceto trasformada en dragón que viene a cobrar tributo vivo por la ofensa de la Reina Casiopea al señalar que su hija Andromeda, la víctima desnuda, era más hermosa que las ninfas del mar, y estas ofendidas pidieron ayuda y castigo a Poseidón; quien envió a una de sus más terribles suegras, transformada en serpiente marina (Leviatan, Kraken, etc,) a cobrar castigo. Perseo desciende y muestra la cabeza de Medusa al dragón y este se vuelve de piedra, rescatando a Andromeda, para alivio de su padres, Casiopea y Cefeo. La imagen fue tan grande que todos los personajes fueron puestos en los cielos septentrionales de otoño-invierno: Caciopea, Cefeo, Andromeda, Perseo, Pegaso y hasta Ceto, pero ubicado al sur por seguridad. Perseo tras despedirse siguió su viaje y mostró ante los usurpadores de su reino la cabeza cercenada; y luego entregó la cabeza a Atenea, quien la puso en su escudo.

Como nota final, del cuerpo muerto de Medusa nacería armado el hijo de Poseidón, un gigante llamado Crisaor, quien con la ninfa Calirroe tuvo a otro gigante, Gerión, que cuidaba los toros rojos de Apolo. Algunos mitos señalan que cuando la sangre de Medusa cayo sobre las algas del mar rojo, estas se volvieron rojos y duros corales. A su paso por el desierto del Sahara, algunas gotas se derraman del saco donde se guarda la decapitada testa; estas en la caliente arena dan origen al dragón Anfisbena, una serpiente cuyos dos extremos son cabeza de serpiente. Algunos cuentos señalan que algunas serpientes de su cabeza se desprendieron tras la decapitación y se dispersaron por el mundo, dando origen a todas las razas de víboras venenosas y otros cuentos sugieren que iban surgiendo las serpientes a medida que gotas de sangre caían al suelo en el vuelo de Perseo sobre Pegaso.

El grifo de Ceto es el monograma de las letras de su nombre provisional 2003 FX128. Ceto astrológicamente, indica “una foto”, “una imagen”, “hágase la luz”, son las ideas que de pronto cruzan la cabeza y revelan la solución de un problema. El tema principal de Ceto es volver a algo después de una separación no deseada o involuntaria. Es una segunda oportunidad de arreglar los errores cometidos en el pasado. El segundo símbolo es el circulo (espíritu) que sale de las revueltas aguas; la luz que nos trae nueva esperanza tras la noche de oscuridad y angustia.

Entre los aspectos positivos inspira una potente imaginación, gusto por la aventura,  pero en su otra fase puede generar miedos, se puede volver sociópata (contando cuentos sobre males horribles por compasión), inseguro, poca fuerza de voluntad;  inducir sueños con monstruos, generar miedo al mar, terror a lo desconocidos y a las extrañas criaturas.