Cosmogonia (8) Las hijas del Océano (Las Océanides)

Oceano y Thetys, los padres primordiales

De los seis titanes, Océano fue el único que no participó en la conspiración con Cronos contra su padre Urano. Las razones de esta circunstancia no están explicadas en ninguna leyenda. Oceáno siempre se mantuvo al margen de los conflictos y peleas de sus hermanos (los Titanes), y cuando los dioses disputaron a Cronos el reinado del mundo, Océano al igual que antes se mantuvo neutral, aunque estimuló a sus hijos e hijas a unirse a los jóvenes dioses. Podemos asumir como explicación del lugar donde reinaba Océano en los mitos es que simplemente fue expulsado por sus hermanos a los confines del mundo (la anecúmene, el mundo desconocido y deshabitado), por no haber participado con ellos en el destronamiento de Urano, justificando así su apoyo indirecto a los dioses, al poner a sus hijos de parte de los rivales de sus hermanos.

Oceano y tethys

Océano es el dios del mar mundial, y que para los antiguos era como un gran río que rodeaba toda la tierra (la ecúmene, el mundo conocido y habitado), a diferencia de Ponto y sus descendientes, que gobiernan y personifican el mar Mediterráneo y sus distintos mares interiores. Océano es descrito con torso humano y el resto del cuerpo como una gran serpiente. Dentro de la tradición orfica, se cuenta que antes de que Cronos (el clima) y Rea (la madre naturaleza) se instalaran en el Olimpo, tuvieron expulsar a un ‘titán’ que ya se había apoderado de la gran montaña. El nombre de este ‘titán’ era Ofión (literalmente ‘serpiente’ y de donde viene nuestra palabra ofidio, para designar al grupo de entre los reptiles que agrupa a todas las serpientes). Y esta serpiente fue expulsada lejos de la tierra y ahora nada en círculos en el agua que rodea la tierra, similar al mito del Uróboros. Esta representación recuerda otros mitos como el de Jörmungandr, la serpiente de Midgard (mundo humano), de la mitología nordica, o Apep (Apofis), la enorme serpiente egipcia que intentaba detener en el inframundo a la barca solar, buscando anular así la salida del sol; al Leviatán de la tradición semita, o a la diosa Tiamat de la tradiciones mesopotamicas, todos en suma no más que distintas representaciones del poderoso mar que rodea la tierra.

Océano

La esposa de Océano fue Tetis (Tethys), una de las seis titanesas, y no debe ser confundida con la nereida Tetis (Thetis) la esposa de Peleo y madre de Aquiles. Su nombre traduce ‘nana’ o ‘abuela’; indicando que se trata de una de las más antiguas diosas. Tethys era la diosa de las aguas dulces, en específico era diosa de las aguas subterráneas que alimenta a las fuentes, ríos y arroyos, quienes son sus hijos e hijas. Vista así es como la gran madre que extrae el agua del  Océano y la devuelve a la tierra por cavernas bajo el subsuelo.

Tethys
Como compañera del Océano, a Tethis se la asocia e identifica con Thalassa/Talasa, la diosa primigenia del mar, y muchas veces sus imágenes y mitos se confunden, pero sus genealogías y centros de poder son distintos. Talasa era una representación primitiva de las aguas del mar; y con el tiempo era la diosa marina que reinaba en el mar de Creta, mientras que por otra parte, una de sus descendientes, la diosa Leucotea, reinaba en el mar Adriático. Nereo/Egeo/Egeón es el señor del mar Egeo (el mar del mundo griego), hasta que fue sustituido por su hijo, Briareo, otro descendiente de Talasa. Todos estos los mares eran los conocidos por los antiguos griegos ya que rodeaban a Grecia; pero lejos de estas fronteras, los desconocidos los mares más alejados estaban asociados a monstruos marinos y eran gobernados por Cetus y su marido Forcis.

Cuando los griegos tuvieron contactos con los pueblos del norte de África y del Cercano Oriente (Fenicia) estas nuevas aguas fueron asociadas a nuevos dioses regentes, el mar que estaba en las costas nororiental de África (Libia, Egipto, Túnez) quedo para Tritón, en tiempos cuando ya Poseidón había tomado dominio de todas las aguas, y el mar rojo que baña Etiopía para una de sus hermanas, Bentesicime; mientras que el mar Jonico, que recibio su nombre de la princesa Io que escapaba por esas aguas de la furia de la celosa Hera; eran aguas dominadas por hijas de Taumante (las Arpías), o por las hijas de Ceto y Forcis, diosas de las aguas turbulentas como Tossa, Equidna y Escila, quienes extendían sus dominios hasta bien entrado el mar de Tirreno; mientras que las gorgonas tras haber sido trasformadas en monstruos por Atenea se repartieron por el mundo, llegando a las costas de Etiopía, Marruecos e Hiperboria.

0ceanides 01

Océano y Tetis/Tethys fueron dentro de los titanes los más fértiles, incluso en algunas versiones órficas, se los ponen como anteriores a todos los dioses. Entre su descendencia se ubican los oceánidas o potamoi, llamados entre los romanos como los fluminae; dioses tutelares de cada uno de los ríos del mundo; hijos de los oceánidas fueron las nayades (ninfas de las aguas dulces, diosas de los pozos y manantiales). Por otra parte las oceánides, hermanas de los anteriores, fueron las diosas de las fuentes, los lagos y arroyos, así como de algunos ríos; también se incluian entre ellas a las diosas de las nubes (las Nefeles o Nebulas en romano) y a las Auras (las diosas de las brizas, estas hijas principalmente de algunas nayades y los dioses de los vientos, cuya rama genealógica se encuentra entre los descendientes de Ponto, el mar Mediterráneo)

La relación de las oceánides con las costas (donde se juntan las aguas dulces y saladas, en los deltas y pantanos) hace que se las confunda muchas veces con las nereidas (representaciones de las olas y señoras de las costas marinas e islas); por ello suele ocurrir que nombres y mitos de ambos grupos de ninfas se confundan.

Entre las oceánides más importantes tenemos primero a Doris (pura/regalo); ella fue la esposa del dios Nereo, y su descendencia fueron las nereidas, y entre ellas la futura reina de todas las aguas, Anfitrite. Doris era una diosa de los pescadores, reinaba donde las aguas saladas y dulces se mezclaban promoviendo en esas salmueras (en estuarios y deltas donde crecen manglares y llanuras aluviales) un sitio donde los peces podían reproducirse con mayor seguridad en las costas.

Doris2

A Doris se la pone como la diosa patrona del pueblo de los dorios; mientras que a su hermana Ianeira era la patrona de los pueblos jónicos. Ianeira en los mitos era una de la niñeras de la joven Perséfone, hasta que la niña fue raptada por el dios del inframundo, Hades, mientras la chica y sus niñeras recogian flores. Compañera de Ianeira y también niñera de Perséfone fue la ninfa Leuce (blanca) quien trató de salvar a la joven en su secuestro y Hades la termino transformando en un sauce blanco, arboles que según las leyendas crecían en las orillas del Aqueronte (uno de los ríos infernales).

Muchas de las oceánides tuvieron funciones de niñeras; si bien Zeus estuvo al inicio de su vida al cuidado de las ninfas Melias (hijas de la sangre de Urano) en Creta, ayudadas estas por los curietes (hijos de Hecatero/Sileno); cuando Cronos descubrió su presencia, el niño fue rápidamente trasladado a Arcadia (sur de Grecia) donde fue ocultado por las oceánides: Neda (diosa del arroyo de igual nombre en Arcadia, sur de Grecia), Tisoa (diosa del puerto de Teisoa en Arcadia) y Hagno (casta, diosa de un manantial en la región de monte Liceo, también en Arcadia), ayudadas todas por la ninfa del monte Liceo (una oréade) llamada Antracia (angustia).

La ninfa Cafeira (aliento tormentoso) tuvo a su cargo esconder a Poseidón tras haber sido vomitado por Cronos, ella ocultó al futuro señor de las aguas en la isla de Rodas junto con Halia, la diosa de la isla, y sus hermanos los Telquines. [Nota: Cafeira es a menudo puesta como igual a la diosa Halia; la hija de PoseidónHalia es Rodas, de quien toma nombre la isla; y esta fue otras de las amantes de Helios].

Libia2

La mayoría de las oceánides tomaron por esposos a varios titanes e hijos de ellos; así hubo tres hermanas cuyos nombres señalarían a las tres grandes tierras conocidas, pero cuyos mitos se confunden con princesas y ninfas. Asia, Libia y Europa eran tres océanides que pasaron a representar respectivamente a las diosas tutelares de las tres partes del mundo conocido. Asia que reinaba en las costas de Lidia, en Anatolia, y su nombre pasaría luego a nombrar a todo un continente, su hermana Libia, que reinaba en las costas del sur del Mediterráneo, y que sería la diosa de lo que hoy entendemos por África. Libia sería la esposa del dios Tritón y como la ninfa del lago salado Tritonis (ubicado en Túnez); se aclara, sin embargo, que algunas versiones Tritonis es la hija de Libia y Tritón. La tercera hermana fue Europa que reinaba en lo que hoy sería Grecia.

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Otros mitos refieren a Libia y Europa como princesas orientales que venían de una línea familiar que vinculaba a los pueblos griegos con los pueblos del oriente y justificaban en los raptos de estas princesas las disputas entre griegos y persas. Según las leyendas, Ío era una hija de un dios río, Ínaco; el esposo de la ninfa Melia (Miel, una de las ninfas nacidas de la sangre de Urano), quien habitaba en Argos (ciudad del Peloponeso). Ío fue amate de Zeus, eso hasta que la celosa Heradescubrió los amoríos y persiguió a la joven, ella finalmente llegó a las tierras bañadas por el río Nilo. En este lugar tuvo a Épafo; pero la paz de la joven fue poca;Hera rapto al bebe y la chica tuvo que volver a recorrer el mundo en su búsqueda; finalmente lo encontró en Siria.

Los mitos griegos vinculan a Ío con la diosa Isis (quien también tuvo que ocultarse y proteger a su hijo Horus) y con Astarte (que en la tradición asiria era la esposa del dios El (el cielo) y madre de Baal, dios de las tormentas). Ío regreso a las tierras del Nilo con su hijo, y Épafo desposó a la nayade Menfis, una hija del Nilo; juntos construyeron la ciudad que lleva su nombre y se volvieron reyes de la región.

familia del nilo

Hija de Épafo y Menfis fue Libia; quien adulta fue raptada por Poseidón y llevada a las costas del norte de Africa, donde sería nombrada señora. Hijos de Poseidón y Libia fueron: Belo (a quien se lo vincula con Bel/Baal, el dios de varios pueblos del Asia Menor) y Agénor, este último fue expulsado por su hermano y se dirigió a oriente con su esposa la nayade Telefassa (otra hija del Nilo) y se establecería en lo que hoy es Canaan (Israel).

Hijos de Belo y Anquínoe (otra hija del Nilo) fueron: Egipto, Danao, Cefeo y Tronia (la única hija). A la muerte de su padre, los hermanos se reparten el reino, Egipto queda con las tierras del bajo Nilo (hoy Egipto), Danao con las tierras de Libia, Cefeo viaja al sur, al alto Nilo y se vuelve el rey de Etiopía; y Tronia migra a la península arábica, donde tiene a su hijo Arabo con el dios Hermes. Egipto se volvió codicioso e invadió Arabia, y logro quitársela a su sobrino; luego quiso tomar el reino de su hermano Danao, este huye con sus hijas y llega hasta la tierra de su bisabuela, Argos en Grecia, donde reconstruye el abandonado reino.

Egipto no contento al ver la prosperidad de su hermano lo obliga a desposar a sus 50 hijas, con sus 50 hijos; forzado Danao acepta, pero le entrega a sus hijas una daga para la noche de bodas. Esa noche las chicas, una por una matan a sus esposos; sólo se salvó Linceo, quien no había violado a su esposa esa noche y fue perdonado por la mayor de las hijas de Danao, Hipermnestra. La muerte de todos sus hijos varones afecto profundamente a Egipto, más cuando el único hijo sobreviviente permaneció y asumió el trono de Argos. Los mitos dicen que las 49 hijas de Danao fueron condenadas en el infierno a llenar con agua un cántaro roto; todas salvo Hipermnestra que fue salvada por Afrodita cuando su padre quiso castigarla por su desobediencia; la chica fue defendida por su esposo Linceo, que mato a Danao en venganza por la muerte de sus hermanos, y asumió el trono de Argos. Entre la descendencia de Linceo tenemos a Perseo y Hercules; ambos hijos de Zeus con Dánae (nieta de Linceo) y Alcmena (nieta de Perseo).

Cefeo casaría con su sobrina nieta, Casiopea, la hija de su sobrino Arabo; juntos serían padres de Andromeda, pero la madre tuvo la osadía de señalar que la belleza de su hija era superior a las hijas del mar (nereidas), por ello fue condenada la chica a ser devorada por un terrible monstruo marino (Cetus). Pasaba Perseo de regreso con la cabeza de Medusa montado en Pegaso y decide ayudar y aprovechando los poderes de la difunta gorgona petrifica a la bestia marina; desposando luego a la joven princesa; el hijo de ambos, Perses, asumiría luego el trono vacío de su tío abuelo Egipto. Cefeo, Casiopea, Andromeda, Perseo con la cabeza de Medusa, Pegaso y Cetus serían inmortalizados en los cielos formando un gran grupo de constelaciones que van desde el norte hasta más abajo del Ecuador todos visibles en las noches de otoño a invierno.

Por su parte Agénor y Telefassa se establecieron y fundaron la ciudad de Tiro en Canaan (hoy Palestina). Hijos de la pareja fueron: Europa, Fénix, Cílix, FineoCadmo. Europa fue raptada por Zeus y llevaba a Creta, donde tendría a Minos, Radamantis y Sarpedón. Como tantos otros, los hermanos se pelearon por el trono de la isla; finalmente Minos se quedó con el mismo, mientras que Sarpedón viajó a Cilicia, el reino de su tío Cílix y se estableció cerca en la región vecina llamada Licia (sur de Anatolia); mientras que Radamantis se mudo a Tebas (en Beocia), donde finalmente caso con la divorciada Alcmena, la madre deHeracles/Hercules.

Agénor no soportó la perdida de su hija y obligó a todos sus hijos y mujer a buscarla; Fénix se quedó un poco mas al norte y fundó el reino de Fenicia (hoy Líbano), Cílix se estableció en el sureste de Anatolia donde fundó el reino de Cilicia, Fineo se movió hasta alcanzar Tracia (una región entre el Egeo y el Mar Negro al sur de los Balcanes), lugar donde murió Telefassa de tanto agotamiento y fue enterrada por su hijo. A Fineo le fue dado por Apolo el don de la visión (profecía), pero para tener más larga vida Fineo sacrificó sus ojos, ello molestó tanto a Apolo que lo castigó a ser perseguido por las Arpías, ello hasta que fue liberado de la maldición por los Argonautas, y en agradecimiento les dijo el camino y los peligros que tenían que sortear en su vía a Cólquide. El último de los hijos de Agénor llegaría hasta Grecia, donde fundó Cadmea (luego llamada Tebas) en Beocia, al librar a la región de un dragón, pero la bestia era mascota de Ares, y Cadmo no pudo seguir su viaje en busca de su hermana, ya que en compensación al dios tuvo que desposar a la hija del dios, Armonía, y establecerse en el sitio.

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Asia fue la esposa de Japeto, el titán que reina en occidente, y madre de Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio. Por su lugar de residencia es justamente por eso que se confunde muchas veces donde reinaba Japeto. Se le ponía el sobrenombre de Climena (Fama), por ser famosa, o conocida, dado que fue la madre del padre de la humanidad (Prometeo).

Asia Climena2

La segunda Hesione (saber), también conocida como Pronia (previsión), fue la esposa de Prometeo, reinaba en el monte Parnaso (centro de Grecia) y se la consideraba la madre de la humanidad. Deucalión fue su hijo con el titán que robo el fuego, y único hombre de la edad de Bronce que sobrevivió al diluvio enviado por Zeus para acabar con la humanidad. Esta ninfa recibió también el nombre de Asia, en este caso por ser el lugar donde según los mitos termino habitando el titán Prometeo, quien se quedó con su hermano Epimeteo en el reino de su madre, mientras que sus hermanos Atlas y Menecio permanecieron en las tierras de su padre Japeto en el occidente del mundo; tanto es así que las montañas en el nor-occidente de África reciben el nombre de montes Atlas; y según los mitos es el sitio donde están los resto del titán que fue condenado a cargar los cielos, tras haber sido convertido en piedra por el héroe Perseo al volver con la cabeza de Medusa.

Hesione-Pronia2

La tercera fue Climena (fama), nombre apropiado para una de las amante del dios Sol (Helios). Esta ninfa reinaba en la región de Etiopía, fue la madre de Faetón; cuando el joven inexperto condujo el carro solar y perdió el control, quemo la tierra (dando origen al desierto del Sahara) y a los pobladores de esas tierras les oscureció la piel (las razas negras por asociarlos al carbón), y por ello los pueblos de Etiopía son razas negras. A esta ninfa se la conoce también por el nombre de Merope (elocuente, dulce como la miel, y también traduce: la oculta, la cara vuelta) y algunas versiones asociaban este nombre a los eclipses solares (que oscurecían y ocultaban al Sol); aunque tras lo ocurrido con su hijo, es más probable que ocultara su cara de vergüenza por todo lo acontecido.

Climena-Merope2

[Nota: Merope es también el nombre de una ciudad de Etiopía, del rey de dicha ciudad y esposo de Climena, padrastro de Faetón y el nombre de una de las Pléyades, la única que tuvo por amante un mortal y por ello es identificada con la estrella menos brillante del conjunto estelar, de ahí el significado del nombre de la oculta, la que se avergüenza].

El dios Sol (Helios), que recorre la tierra tuvo entre sus amantes a varias oceanides, además de Climena-Merope. Con la ninfa Neera/Neaera (nuevo nacimiento) que reinaba en la isla de Trinacia (Sicilia) y tuvo dos hijas: Faetusa (luminosa) y Lampetía (brillante); mientras que con Perseis/Persa (destructora), como su nombre indica, la diosa que regía en Persia, sus hijos fueron: la bruja Circe, el rey Eetes que reinaba la región de Cólquida (actual Georgia en la costa oriental del mar Negro) cuya hija fue la bruja Medea, y Pasífae, la esposa de Minos y madre de: 1) Ariadna (la princesa que traicionó a su pueblo por ayudar a Teseo a matar al Minotauro), 2) Fedra (la princesa cretense que fue dada luego a Teseo para restablecer relaciones con Atenas) y 3) Androgeo (príncipe cretense que en unos juegos en Atenas fue muerto accidentalmente y en compensación Atenas tuvo que pagar cada año con siete doncellas y siete mancebos para ser sacrificados alMinotauro).

Por su parte las hermanas Clitia (gloriosa) y Leucótoe (blanca) disputaron los amores de Helios/Apolo (aquí los mitos entre ambos dioses solares se confunden) y en su pelea ambas terminaron perdiéndolo. En la tradición más coloquial ambas eran hermanas e hijas de un mítico rey de Babilonia (Orcamo); en otras tradiciones Clitia es una oceánide que tras haber sido abandonada por Apolo, celosa y molesta le comenta al padre de la chica las aventuras de su hija, y este la entierra viva. El dios Sol transformó a la difunta en el árbol de incienso, o en la mata de hojas rojas que lleva el nombre de la joven; y Clitia abandonada sólo pudo contemplar y languidecer al Sol pasar todos los días en el cielo, y los dioses la transformaron en girasol.

Pleyona

La esposa principal del titán Atlas fue Pleyona (abundante, llena), esta ninfa reinaba en Arcadia (sur de Grecia); y fue la diosa vinculada a la multiplicación de los ganados. Su hija Maya, amada de Zeus fue madre de Hermes, que también es por su abuela un dios de los ganados, y de los ladrones de ganado, siendo el hijo Hermes, el dios Pan, quien finalmente termino ocupando el puesto de dios de los pastores. Las hijas de Pleyona y Atlas fueron llamadas colectivamente las Pleyades; estas ninfas fueron perseguidas por muchos años por el cazador Orión, y para evitar ser atrapadas, Zeus (o Artemisa según otras versiones) interpuso un toro entre las ninfas y el cazador. Finalmente los dioses las transformaron en palomas para que pudieran escapar de incansable perseguidor, y ascendieron a los cielos donde se convirtieron en estrellas. A la muerte de Orión, este fue puesto entre las estrellas por su padre Poseidón, nuevamente persiguiendo a las Pleyades, ahora palomas en vuelo; Zeus sin embargo para evitar que ocurriera en los cielos, lo que no ocurrió en la tierra, puso entre ambos (Orión y las Pleyades) al toro que antes detuvo al cazador, siendo esta bestia nuestra conocida constelación de Tauro.

Electra2

Electra (ámbar, dorada; no confundir con la Hesperide de igual nombre), desposo a Taumante, y fue madre de las diosas del Arcoiris (Iris y Arces) y de los vientos de tormenta que vienen del mar (las Arpías). Mientras que su hermana Peribea (rodeada de ganado) fue esposa de Lelantos (sin se visto, el titan de la caza), y ambos fueron padres de Aura (brisa), una diosa virgen y de la cacería que fue vista como una contraparte de su prima Artemisa. Aura paso con el tiempo a agrupar como nombre colectivo a todas las ninfas de las brisas, hijas la mayoría de los dioses de los vientos, en especial de Boreas, el viento del norte, aunque no tuvieran parentesco, así como Halia agrupaba a las ninfas que eran señoras de las islas.

Filira

Filira (tilo) llamada también Felgre, era la ninfa del monte Pelión en Tesalia. Filira enseñó a los hombres cómo hacer papel, por lo que se la consideraba la diosa de la escritura, además de asociársele la enseñanza de la fabricación de perfumes y la el curar con las hierbas. Filira fue seducida por Crono, y la ninfa escapó del dios del clima transformándose en yegua; pero Cronos no se quedo corto y para ocultarse de su mujer Rea se transformó en caballo persiguiendo a la ninfa y alcanzándola finalmente. Fruto de esa unión fue el centauro Quiron; tan avergonzada estuvo la chica de haber engendrado tal monstruo, que se trasformó (o fue metamorfoseada por los dioses) en la mata de tilo.

Nefele

Quirón fue criado por Néfele (nube) y tuvo la ayuda de sus hermanas las ninfas: Crocale (playa), Hyale (cristal), Ranis (gotas de lluvia), Fiale (vaso de agua) y Psecas (lluvia); todas diosas de las nubes y la lluvia, y que luego pasarían a formar parte del cortejo de la diosa Artemisa. Según los mitos Néfele fue la primera esposa del rey Atamante, y fruto de esa unión nacieron los gemelos Frixo y Hele. Cuando Atamante caso con la reina Ino; los hijos del matrimonio anterior fueron una molestia que debía ser eliminada por la nueva reina; y la nueva reina por ello los cumplo de una mala cosecha y que debían sacrificar a la chica Hele. Ante el peligro a sus hijos, Néfele los monto sobre un cordero dorado y estos volaron hacia el este. La chica sin embargo no pudo sostenerse y cayó cuando iban sobre las aguas que unen el Mediterráneo y el Mar Negro; desde entonces esas aguas se conocen como Helesponto (El mar de Hele). El chico, Frixo, logró llegar a Cólquida, donde el rey Eetes le acogió y le trató amablemente. Frixo dio al rey el carnero, que Eetes sacrificó a los dioses y cuya piel colgó de un árbol, convirtiéndose el famoso vellocino de oro; el carnero fue subido a los cielos y se volvió la constelación de Aries. Ino sin embargo no tuvo mucha suerte, por ayudar a criar el hijo de su hermana Semele con Zeus, el joven Dioniso, ello desato la furia Hera quien enloqueció al rey Atamante y este mato a todos sus hijos, Ino apenas pudo escapar con el menor de ellos, lanzándose a las aguas del mar, siendo convertidos por los dioses en Leucotea la diosa del mar Adriático y su hijo en Palemon, dios de los puertos.

Por su parte Néfele fue usada por Zeus para engañar al rey Ixión, tomando la apariencia de la reina Hera. Ixión había sido invitado por los dioses al Olimpo, pero cuando Zeus observó una conducta impropia del rey hacia su esposa, puso a Néfele de reemplazo. El rey Ixión, se acostó sin saberlo con la diosa de las nubes, y fruto de esa unión nació Kentauro (el matador de toros), y el chico luego sería padre de una de las razas de centauros al acostarse con las yeguas de la región de Magnesia. Claro que por la intensión de violar a Hera, Ixión fue duramente castigado por Zeus y condenado a girar en una rueda eternamente en los infiernos.

Clarico

Quiron ya adulto termino desposando a la oceánide Clarico (agraciada hilandera), quien también habitaba en el monte Pelión. Fruto de esa unión nacería Ocírroe(rápida corriente), y cuando la chica quiso salir del monte Pelión y explorar el mundo, sólo tuvo la renuencia de su padre. Ocírroe logró ser transformada en yegua (en unas versiones como castigo por contarle a los héroes que su padre educaba y entrenaba, los chismes sobre los dioses), y bajo esta forma escapó finalmente a los campos y fue llamada Melanipa (yegua negra). Ya libre del control paterno Melapina, también llamada Arne, fue amante de Poseidón y madre de Eolo y Beoto, el primero emigraría hacia occidente y reinaría en las islas Eolias, al norte de Sicilia; y su padre lo pondría luego como señor de los vientos de tormenta; y el segundo se volvió rey de la región de Tesalia, que sería llamada luego Beocia, cuya población más importante fue Tebas.

Ocírroe

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Nota: Se aclara que en algunas referencias Arne era una princesa nieta de Helén (Heleno), el primer hijo de Deucalión, y quien fue padre los pueblos helénicos. Era una hija de Eolo Helénida (hijo de Helén), quien era hermano de otros reyes de la región como Atamante (ya citado previamente), Sísifo (condenado a rodar una piedra por eternidad, por querer burlar la muerte), Creteo (el abuelo del héroe Jasón), Deyoneo (el suegro de Ixión), Salmoneo (abuelo del héroe Peleo, el padre de Aquiles), etc. Los descendientes de Helén/Heleno son considerados los padres de los distintos pueblos de Grecia; así los descendientes de Eolo Helénida reinaban en la región occidental de la Grecia continental en la región de Tesalia y en los pueblos de las costas noreste de Anatolia; su hermano Juto, fue el padre de Aqueo (de quien viene los pueblos Aqueos y que gobernaban el Peloponeso y las islas hasta Creta) y de Ion (de quien descienden los pueblos Jonios, habitantes en la costa sureste de Anatolia y el resto de las islas del mar Egeo); y finalmente Doro, quien sería padre de los Dorios (habitantes de la Grecia continental) y quienes empujaron hacia las costas de Asia, a los otros pueblos hermanos, en su avance al sur.

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Entre las oceanides que tuvieron amores con Zeus destacan dos; la primera fue Metis (consejo); fue la diosa de la prudencia, y como su nombre indica fue la consejera de Zeus en la guerra contra los titanes; convirtiéndose en su primera esposa oficial. A Metis se le atribuye haber preparado la poción para que Cronosvomitara a sus hijos. Los amores de Metis y Zeus hubieran durado si no fuera por que Zeus supo por el Fatum (dios del destino), o por Gea (la tierra) que la diosa primero daría a luz a una niña, y luego a un niño que gobernaría el mundo. Zeus al verla embarazada sin dudar cometió su único acto de canibalismo, devorando a la joven diosa para impedir que se cumpliera la profecía. Mucho tiempo después un terrible dolor de cabeza lleno al dios de los cielos y abriéndose la misma surgiría toda armada y adulta Atenea, la diosa de la guerra y la inteligencia. [La tradición orfica sin embargo pone a Poros (abundancia) como hijo de Metis (conocimiento); en esta versión Poros se une a Penia (miseria) y de esta unión nace Eros (amor); en este caso una versión platónica que explica cómo del que todo sabe (el sabio =Poros) y la que nada sabe (la ignorancia = Penia) nace quien ama buscar el saber (El filosofo = Eros).]

Metis2

La segunda oceanide que es citada como amante de Zeus es Dione (la divina), literalmente la diosa; es para muchos simplemente una versión femenina del mismo dios (Zeus), vista así como una forma de Hera. Dione se uso como sobrenombre de múltiples diosas; entre ellas es una representación para Cibeles (la diosa de la naturaleza en Anatolia), de Rea (la madre de Zeus), un sobrenombre para Diana (la versión romana de Artemisa), y más comúnmente como otro nombre de Afrodita. También se la ve como una forma de Doris, quedando así madre de Anfitrite y de la misma Afrodita. Se la identifica como una de las hijas de Atlas, y es confundida con una de las Pleyades, o como una de las titanesas, en ese caso equivalente a Febe, la esposa de Ceos, el titán de norte y madre de Leto y Asteria, y de ahí su relación con Diana.

Dione

En la mayoría de los casos Dione se le pone como un genérico de alguna diosa primitiva de las aguas (Tethis o Thalassa/Talasa), que por necesidad los griegos emparentaron como amante de Zeus y pusieron madre de Afrodita; buscando con ello impedir que la diosa del amor estuviera libre de la influencia del padre de los dioses. Recordemos que según todos los mitos Afrodita fue el resultado de la espuma del mar fecundada por los genitales castrados de Urano al caer sobre las aguas; pero ya en la época de Homero esta relación madre-hija sale a relucir al señalar que Dione sale a ayudar a hija Afrodita al ser herida por el héroe griego Diomedes en la guerra de Troya.

Cosmogonía (3) Japeto, el titán y su familia.

Los cuatro titanes que ayudaron a Cronos a derrotar a su padre Urano se ubicaron en los puntos cardinales (un poco la creencia oriental de los cuatro pilares que sostienen el cielo). Japeto era el mayor de los titanes y gobernaba en el pilar del oeste, su nombre traduce ‘perforación o lanza‘. Japeto fue uno de los dos titanes que no desposo a una de sus hermanas (las titanesas, el segundo fue Crio). La esposa de Japeto fue una sobrina, la oceánide Climene (fama) [En algunas versiones a esta ninfa se le llama Asia, indicando que vivía en Anatolia, la hoy Turquía; ello a veces a generado confusión sobre el lugar donde reinaba Japeto; incluso algunos señalan la semejanza del nombre de Japeto con uno de los hijos del Noe biblico, Jafet, que según la tradición hebrea se estableció justo en Anatolia]. El oeste es el sitio donde se oculta el sol, y donde se ubicaba en todas las culturas el reino de los muertos. Japeto era en tiempo de los titanes equiparable en funciones a las que tenía Hades en la era de los dioses olímpicos. Japeto determinaba la duración de la vida de los hombres y de las bestias. Tiene importancia si se toma en cuenta que dos de los hijos de Japeto fueron: Epimeteo, el creador de todos los animales, y Prometeo, el creador de la humanidad.

Japeto

Prometeo tuvo como esposa una oceánide, Asia (nombre también a veces dado a Climene, la madre del joven titán y esposa de Japeto) que habitaba en la región de Anatolia, y de donde se decía que vivía Prometeo. Esta ocenide también recibía los nombres de Pronoia (prospectiva) y de Hesione (conocimiento); ella fue sustituida y/o asimilada por Atenea en la era de los dioses, y a veces es equiparada a oceánide Metis (consejo), la madre de la diosa Atenea. Fruto de la unión de Prometeo y Pronia nacería Deucalión, cuya esposa fue su prima Pirra, hija de Pandora (la primera mujer creada por los dioses) y esposa del titán Epimeteo.

Prometeo_++

Un tercer hermano era Menetio (el dios/titán de la ira), otro hijo de Japeto; a quien Zeus, tras vencer a los titanes, lo envió con un rayo directo al Tartaro por su carácter iracundo, convirtiéndose así en un siervo del dios Hades.

Menetio

El hijo mayor de Japeto y el cuarto hermano era Atlas lo reemplazó en el sostén del pilar del oeste, y en la lucha contra los dioses se condeno a Atlas a sostener desde este sitio a todo el cielo. Japeto y Atlas son a veces asimilados juntos y se les pone el nombre o sobrenombre de Titán, principalmente entre los romanos, nombrando así a toda esta raza de gigantes. Se sabe que cuando el héroe Perseo, que volvía con la cabeza de Medusa montado en Pegaso, vio la carga pesada carga del hijo del titán, se apiadó y lo convirtió en piedra con la mirada de la gorgona; sus restos son hoy las montañas del Atlas en noroeste de África.

Atlas

A Atlas se le conocen tres esposas y/o amantes, la primera fue Hespero (crepúsculo), con quien sería la madre de las siete Hesperides, estas diosas colectivas habitaban el extremo occidental del mundo, y representaban al atardecer con sus múltiples colores. Ellas reemplazaron a su madre como diosa del atardecer, y como inicio de la noche fueron también asociadas a las bodas, o mejor dicho a la noche de boda, ya que cuando apenas oscurecía la pareja de recién casados iba a tener su primer encuentro sexual según la tradición de aquello tiempos.

En un principio se decía que las Hesperides eran tres: Egle (brillante/clara), Eritia (roja), Hesperetusa (oscurecer/oscura); pero otros nombres fueron añadidos terminando en ser siete finalmente; las cuatro siguientes [nombres varían según autores] son: Crisótemis (dorada), Astérope (antes de las estrellas), Lípara (ferviente) y Aretusa (violenta o fluida, que también es el nombre de varias otras ninfas). Ellas eran las guardianas del árbol de las manzanas doradas, regalo de Gea a Hera por su boda con Zeus. Como la diosa Hera desconfiaba que las ninfas no tocaran las manzanas, puso también como guardia del árbol al dragón de múltiples cabezas Ladón.

Hesperides_+

El mítico lugar donde estaba el Jardín de las Hesperides ha sido objeto de discusiones y de distintas ubicaciones; hay sin embargo dos lugares que parecer relacionarse con este importante sitio, que se según la descripción depende del mito asociado. Un primer lugar en la tradición ibérica señala que el jardín se ubicaba en una isla al occidente de la ciudad fenicia de Gadez (hoy Cádiz al sur este de España, más al occidente del estrecho de Gibraltar, frente a las costas de África), esta isla es hoy conocida como la isla de León, y donde ubica la ciudad de San Fernando; en la antigüedad era conocida como la isla de Eritia; lugar al lado Tartessos, región y/o población supuestamente ubicada cerca de la desembocadura del río Guadalquivir; mismo lugar donde Eritia, la hija de Atlas, tuvo al único hijo de las ninfas conocido es Euritión, un hijo de Ares con la ninfa. Euritión era, junto al perro de dos cabezas Orto, uno de los guardianes del ganado rojo del gigante Gerión. Todos ellos muertos por Heracles/Hércules en su décimo trabajo, al tener que robar ganado del gigante de tres cuerpos; que pastaba en la isla de Eritia.

La segunda posibilidad señala que el jardín de las ninfas del atardecer se ubicaba en las islas Canarias, al este de la costa de Marruecos, África. Según el mito el dragón Ladón fue muerto por Heracles [o por Atlas en otras versiones] en su décimo primer trabajo; y la sangre del dragón dio origen, donde cayo cada gota, a un árbol de ramas retorcidas y grueso tronco. En general el árbol del dragón incluye a unas seis especies de arboles (dentro del genero Dracaena, que incluye otra treintena de arbustos), estos son árboles con fuertes troncos y hojas rígidas, de anchas bases, de áreas áridas semidesérticas, típicos de África e islas cercanas. En las Canarias hay una de estas especie, que es endémica de las islas y es conocida como draco (dragón) (dracaena draco), siendo uno de los símbolos de las islas.

La sabia del drago, de un rojo intenso, y la forma retorcida de sus ramas, semejantes a un conjunto de cabezas sujetas a un grueso tronco, dieron lugar a que los autores clásicos vieran en cada árbol drago un descendiente directo de aquel extraordinario dragón/serpiente. Existe otra especie, el árbol de la sangre del dragón (dracaena cinnabari), que se da únicamente en la isla de Socotra (un isla al sur de la península arábica) que era muy preciado en la antigüedad, y al igual que en las Canarias. Su sabia roja (sangre de dragón) se extraía para su uso en medicina y en colorantes; su importancia y valor se igualaba al del incienso y la mirra y otras exóticas especias orientales.

Otro aspecto que apoya la idea de que las Canarias son las islas de las Hesperides es Plinio el Viejo, quien en su obra Naturalis Historia, relata una expedición realizada hasta el archipiélago por un rey de Mauritania; los romanos dieron nombre a varias de estas islas; entre ellos están Junonia (isla de Juno/Hera) por estar plagada de palomas, un ave consagrada de Juno, (hoy Gomera); a una de ellas la llamaron Canaria, por tener una fiera raza de perros (hoy Gran Canaria; y de donde deriva el nombre del archipiélago); Canarias viene del latín canis canis = dos canes, que recuerda un poco el mito del perro de dos cabezas Orto. De cualquier manera, el conocimiento que los clásicos tuvieron sobre las islas fue vago, mezclando mito y realidad.

Hay una tercera versión, que es menos probable, que pone a la isla en el extremo norte, en Hiperboria; de donde se decía que Apolo traía las manzanas doradas y con ellas se fabricaba el néctar de la Ambrosía (que mantenía a los dioses jóvenes). La razón de esta posibilidad es que tras la muerte de Ladón, Hera lo colocó en los cielos (la constelación de Draco = el dragón), al norte del mundo, de manera que a los ojos de griegos siempre era visible y daba vueltas sobre el polo norte vigilando todo el cielo. Según esta idea las siete ninfas conformaban las siete estrellas de la constelación de la osa menor, en otras estas estrellas son las doradas manzanas que está custodiado por el dragón.

La esposa oficial de Atlas fue la oceánide Pleyone (Llena, Abundante) con quien tendría a las siete Pléyades. De las siete, seis de ellas fueron amadas por los dioses, la mayor, Maia (Maya = madre) fue madre con Zeus de Hermes. Los hijos de las Pléyades (salvo Hermes) se convirtieron en los reyes de dinastías en Grecia y Anatolia, siendo así las antepasadas directas de las diversas familias reales, incluidos los reyes de Troya y Esparta. Se tiene que Zeus se acostó con Electra (Ambar/Dorada) y con Táigete (Largo cuello). La primera fue madre de Dardano, fundador de Troya; y de Yasión que es descrito como un joven de gran belleza. Táigete fue la madre de Lacedemón, fundador de Esparta.

Pleyades_1

Cuentan los mitos que tanta fue la hermosura de Yasión que prendó a la diosa Demeter, y juntos fueron padres de Pluto (riqueza) y Filomeno (amigo de lo fácil), condenados ambos a nunca estar de acuerdo; (no confundir a Pluto con el Plutón romano que tenía igual significado al devolver a Proserpina/Perséfone a su madre cada primavera daba por tanto la riqueza a la tierra para los hombres). Pluto suele ser representado como un niño cargando el cuerno de la abundancia; representa al estar vinculado a Demeter la abundancia de las cosechas. Por su parte Filomeno, también conocido como Bootes (labrador) sería el creador del arado y fue premiado por este invento a ser colocado entre las estrellas como la constelación que lleva su nombre.  El padre de ambos chicos sin embargo no tuvo tanta suerte, las versiones de su muerte temprana no están claras, unos que Zeus no le gustó mucho que su hijo se acostara con su hermana (tía del joven), otras que la propia Demeter no soportó la idea de que envejeciera, o incluso que fue muerto por su propio hermano Dardano (una versión de Cain y Abel entre los griegos).  Entre los cretenses Yasión es equivalente  al semi-dios Carmanor (cortar la cosecha), que tuvo con la diosa Demeter a Eubuleo (buen consejo), otro dios menor del arado (similar a Filomeno/Bootes) y a Acacálide,  diosa menor que atiende las fiestas tras la cosecha.

Pluto_

Filomeno

Se cuenta por otra parte que Táigete violada por Zeus mientras estaba dormida, al despertar y verse embarazada se sintió muy avergonzada y se oculto en la montaña en el Peloponeso que lleva su nombre. Zeus sin embargo la siguió persiguiendo por un tiempo y Artemisa ayudó a la ninfa fundiéndola con una cierva. Cuando finalmente el peligro paso la volvió a su forma normal, la ninfa en agradecimiento a la diosa le dio a la cierva cuernos de oro y pesuñas de bronce, siendo la esta Cierva de Cerinea. Táigete fue la madre de Lacedemón, fundador de Esparta.

Amantes de Poseidón fueron Celeno (Oscura) y Alcíone (fuerte ayuda); de quienes descienden los reyes de Tebas y otros pueblos de Beocia. Estérope (llena de estrellas) fue amante de Ares y madre del fundador de Pisa (población cercana a Olimpia, y que tras la guerra de Troya algunos de sus descendientes se mudaron de Grecia a Italia, fundando la nueva y más conocida ciudad de Pisa). Sólo Mérope (Espuma, la de la cara oculta) fue la única de las Pléyades que no mantuvo relaciones con los dioses, sino con un mortal.

Cuando las ninfas viajaban por Beocia y fueron acosadas por el cazador Orión, que no dejó de perseguirlas. Finalmente Zeus se apiadó de las muchachas e interpuso un toro entre el cazador y las ninfas; la imagen sin embargo fue grabada en los cielos; que desde entonces se muestra como las chicas (grupo de las Pléyades en la constelación de Tauro) continúan su huida perseguidas de cerca por Orión.

Aunque eran siete hermanas, sólo seis se pueden ver en el cielo. Una de las tradiciones atribuía esta circunstancia a que todas las hermanas fueron amantes de inmortales, a excepción de Mérope, que era la esposa de Sísifo y que brillaba con menos intensidad por ser la única que había contraído matrimonio con un mortal. Además, Mérope había sido cómplice involuntaria en la treta que usó su marido para librarse de la muerte, al no enterrarlo para que así él pudiera reclamar volver a la superficie para solucionar su debida sepultura. Sísifo y Mérope fueron los fundadores de las casas reales de Corinto y Licia. Otra tradición explica que la pléyade que falta era Electra, quien cuando Troya fue saqueada, entristecida, cubrió su rostro con sus manos por la desaparición de la casa real de su hijo Dárdano.

La ultima de las amantes de Atlas fue la oceánide Etra (aire limpio, no confundir con la madre de Teseo de igual nombre) con quien tuvo a las siete Hiades [Fésila (radiante), Coronis (de curvas), Cleia (ilustre), Eudora (dotada), Ambrosia (nectar), Polixo (multiple) y Faio (luminosa), quien en otras versiones es llamada Dione (diosa) y a la que no hay que confundir con la oceniade de igual nombre madre de Afrodita] y al único hijo del titán, Hyas, un primitivo dios vinculado a las lluvias estacionales. Según los mitos, Hyas fue muerto por un león y sus hermanas lloraron amargamente siendo subidas a los cielos formando las estrellas de la cabeza del toro (Tauro), estación que marcaba el inicio de las lluvias, al igual que las Pleyades ubicadas en la misma zona estelar.

Según esta versión el león fue puesto en los cielos como la constelación de Leo y en las antipodas Hyas es la constelación de Acuario, que marca el inicio de las lluvias (eso antes de que en la tradición Leo fuera el León de Nemea muerto por Heracles y Acuario fuera el copero de Zeus, Ganimedes, puesto en los cielos para molestar a Hera).

Anquiale

La única hija del titán Japeto fue Anquiale (calor), una diosa del fuego, que guardaba el fuego divino que fue robado del cielo por su hermano Prometeo y dado a los hombres, cuando, tras el rapto de Core (Perséfone) por Hades, Demeter se negó a traer la vida a la tierra, provocando el origen del invierno. Desde entonces la encargada del fuego fue Hestia, la hermana de Zeus.

Curetes_

Anquiale fue la madre de los Curetes (también identificados con los Dactilos, los Coribantes y los Cabiros; todos dioses menores que según versiones ocultaron con sus ruidos y cantos en sus forjas los llantos del infante Zeus cuando su madre Rea lo oculto en Creta, en Eubea, o en otro lado). La pareja de Anquiale era Hecatero (una forma local del dios rústico, del campo, Sileno), un ser entre cuyos hijos figuran no solo los Curetes, sino también con su unión con las ninfas Oreiades (diosas de los pinos y coníferas), hijas de los dioses de las montañas, Hecatero será el padre de varias de las razas de sátiros y de faunos, igualado así a Sileno (el viejo sátiro que cuido al niño Dioniso y le enseño como fabricar el vino).

Entre los nombres asociados a los Curetes tenemos el de Hoplodamo, que traduce hombre armado, y es descrito como un gigante que ayudo y protegió a Rea cuando Cronos descubrió que había escondido a Zeus; otro fue Anito, quien estuvo por un tiempo al servicio de la diosa Demeter, y crió a la hija de la diosa Despoina (hija de Demeter y Poseidón). El líder de los curetes era Pírrico (danza con fuego), a quien muchos asocian con el propio Sileno.

Los Curetes eran descritos por tanto como gigantes y habiles en la metalurgía; ello hizo que fueran también vinculados a los Telquines, otra serie de gigantes con iguales artes, pero cuya ascendencia esta en los dioses marinos Ponto y Thalasa. Los puntos en común entre ambos grupos era el poder manipular los metales y que a ambos grupos se les pone como padres de los primeros pobladores de Creta (los Telquines fueron en principio los primeros habitantes de la isla de Rodas y luego se dispersaron por el resto de islas del Egeo).

Cosmogonía (1) Las edades del hombre.

La era de los dioses del Olimpo inició tras la Titanomaquia (la lucha contra los titanes); tras ella hubo otras dos oportunidades en que los jóvenes inquilinos del Olimpo se vieron en serios problemas por mantener su morada y poder; la primera fue la Gigantomaquia (la guerra contra los Gigantes) y la segunda lucha fue contra el demonio Tifón . A partir de ese entonces ellos controlaron sin problemas el mundo, y redistribuyeron los poderes en la tierra y el cielo; claro que hubo que hacer algunas concesiones, pero después de Zeus y sus hermanos, no hubo otro descendiente que se atreviera a derrotar a su padre; pero hubo uno que otro intento fallido y en circunstancias no tan favorables de intentarlo.

Se suele pensar que la era de los dioses fue la mejor y que el reino de Cronos fue una época de terror y destrucción, pero pese a esta idea concebida, fue en la era de los titanes cuando realmente la humanidad tuvo su Edad de Oro. De acuerdo a la literatura, el poeta griego Hesiodo, del siglo VIII a.C., en su obra ‘El trabajo y los días‘, fue el primero que habló de que la humanidad había vivido en una Edad de Oro, y así hasta llegar a la actual, la Edad del Hierro. Sus ideas fueron extendidas por Platón (Siglo V-IV a.C.), y el poeta latino Ovidio (siglo I a.C. – I d.C.). Según Hesiodo la aparición de los hombres inicia con la Edad de Oro, estos fueron creados por Prometeo cuando reinaba Cronos, y terminaron sus días cuando Zeus tomaba posesión del Olimpo. En esos tiempos, pese a lo que se pudiera pensar, hubo orden dentro del caos; Prometeo hizo del barro a los hombres y les dio a los hombres, a diferencia de otra bestia, del don del habla y la inteligencia; ese periodo era cuando hombres y dioses hablaban como hoy sólo hablan pocos hombres entre sí. Los hombres de esta edad fueron transformados finalmente por Zeus en genios o altos elfos —no confundir con los duendes enanos de la señora Rowling—, más propiamente daimones del hogar (similares a ángeles protectores) que cuidarían y vigilarían a los hombres de las razas posteriores.

La segunda raza, también creada por Prometeo, de la Edad de Plata, pese a no ser como sus predecesores, compartía con la primera su larga vida y su gusto por los placeres, pero a diferencia de los sus predecesores no tuvo contacto con los dioses, a los cuales desconoció y no adoró. Por esos tiempos, ya en la era de los Olimpicos, se acaba la eterna primavera-verano que existía; ocurre el rapto de Core, la hija de Demeter, por Hades y aparece por primera vez el invierno; desde entonces al año tiene cuatro estaciones; las dos primeras que son de vida, crecimiento y renovación, y las dos siguientes de frío, recogimiento y espera. Es al final de esta edad que Prometeo roba el fuego de los dioses para protegerlos del frío invernal, y es condenado al Caucaso. Pese a cumplir las ordenes de su progenitor, Hefesto, que era también un dios del fuego y al herrería, no abandona a los hombres y les enseña a fabricar las primeras herramientas, Demeter les enseña la agricultura, y Atenea la arquitectura; es cuando surgirán las primeras ciudades.

La causas de la desaparición de esta raza también varían, la primera es que Zeus terminó finalmente por decretar su extinción por impíos, siendo convertidos en espíritus bienaventurados que habitan el mundo subterráneo. Hay sin embargo una segunda versión más plausible; se dice que esos primeros hombres no tenían mujeres entre ellos, así que se unieron sexualmente a las ninfas Melias (ninfas de los fresnos, nacidas de la sangre derramada por Urano al ser castrado por su hijo menor, Cronos), y de esta unión surgió la raza de los hombres de la Edad de Bronce; que fue la primera raza que no nació creada por un dios, sino fruto de una relación sexual.

La raza de la Edad de Bronce fue una raza de hombres que vivía sólo para la destrucción y la guerra; ello seguramente provocó que sus padres (la raza de la Edad de Plata) terminara ocultándose bajo la tierra, (son los duendes, enanos y gnomos que habitan el subsuelo, razas que según los expertos no tienen mujeres), seres expertos en el fuego, la fabricación de herramientas y manejo de los metales. Hasta la Edad del Plata hubo pocos hombres, recuerde que fueron los últimos creados por Prometeo; pero tras descubrir la reproducción por el sexo se multiplicaron en tal número que pronto su longevidad hizo que poblaran rápidamente la tierra. El final de esta tercera raza fue producto de muchas causas, un poco el efecto ‘Expreso de Oriente‘. La primera de las razones fue la llegada de Pandora y la caja de todos los males.

Deseosos los dioses de restar la  larga vida a estos mortales que ahora manejaban el fuego y construían armas, Zeus teme que estos se igualen a los dioses y por tanto ordena la creación de la primera mujer (hasta la Edad de Plata recuerde que solo había hombres).

Pandora_2

Pandora fue la primera mujer humana creada por las deidades (no nacida de reproducción sexual, había otras  mujeres, hijas de ninfas y hombres). Hefesto la creo del barro como hizo Prometeo, en los hornos de su fragua; Atenea le enseñó costura y tejido, Hestia le enseño el arte de cocinar, Afrodita la doto de belleza, encanto y curiosidad, Hermes le dio a su palabra el poder del convencimiento, las Gracias la adornaron con joyas y otras galas, así cada dios y diosa del Olimpo dieron a aquella estatua de barro dones y regalos; por último Hermes la llamó Pandora (Pan = Todo, Doron = Regalo/Dote) y le fue entregada a Epimeteo, el hermano de Prometeo, precisamente como un regalo; quien embobado por la belleza de la joven no se resistió; pese a las advertencias de su hermano de no aceptar regalo de los dioses. Pandora llevada consigo una caja o frasco (Phitos) que también era un regalo de boda para la pareja, y si a Pandora la dotaron de bellos dotes, en el frasco pusieron males y pesares. Pronto la chica tuvo el deseo de ver el contenido del frasco, pese de ser advertida por su marido de nunca abrir un regalo de los dioses, aunque él ya había aceptado uno. Al destapar el frasco ella soltó todos los males y pestes que se conocen sobre la humanidad; apenas logró cerrarlo dejando contenido en su interior a Elpis (la esperanza). Desde entonces la humanidad conoce la vejez, el sufrimiento, las enfermedades y los múltiples males, que redujeron dramáticamente su larga vida de siglos a pocas décadas.

El final de la Edad del Bronce fue similar al final que aparece en la Biblia cuando el dios de los hebreos, molesto por los hombres violentos e impíos manda una inundación para ahogarlos a todos. Este mito universal aparece en todos los pueblos de origen indoeuropeos, las razones históricas parecen indicar que hace 7600 años la subida del mar provocó que las aguas del Mediterráneo pasaran por el estrecho del Bosforo provocando una inundación de enormes proporciones sobre las tierras que rodean y forman hoy los mares Negro y Báltico. La inundación tal que aún persiste en la mente de aquellos pueblos. Según la versión griega Zeus decidió finalmente la destrucción de la humanidad, para ello ordenó a Poseidón inundar toda la tierra.

Deucalión y Pirra_2

Pese a los planes de Zeus, algunos hombres escaparon, destacan Deucalión (el hijo de Prometeo con la oceanide Pronoea —prospectiva—) y Pirra (la hija de Pandora y Epimeteo), ambos alertados por Prometeo, que ya estaba atado en el Caucaso. Otros pocos más sobrevivieron al tener el favor de alguna que otra ninfa. Con la tierra despoblada y siendo Deucalión y Pirra muy viejos para reproducirse en suficiente número para poder repoblar la tierra, no había esperanza para que volviera la raza humana. Ambos consultaron al Oráculo de Delfos y este les indicó que debían arrojar los huesos de la gran madre (piedras de la madre tierra) sobre sus hombros; así nacerían los hombres de la Edad del Hierro; las piedras lanzadas por Deucalión se transformaron en hombres, mientras que las arrojadas por Pirra dieron mujeres. La pareja en esa avanzada edad tuvo al menos dos o tres hijos (según versiones), el más reverenciado es Helén (Heleno, no confundir con el príncipe troyano de igual nombre), quien sería el primer rey de todos los pueblos helénicos (en la Grecia continental).

Hubo un periodo intermedio en la Edad del Hierro; y fue llamada la Edad de los Héroes, fue cuando los dioses del Olimpo (y sobre todo Zeus), se acostaban con las hijas de los hombres (de la Edad del Hierro); estos hijos, mitad dioses y mitad mortales, los semidioses, tuvieron que demostrar su valor luchando y destruyendo antiguas bestias, y cuando estas se acabaron, los que quedaban terminaron peleándose entre si por una reina, de la que se decía que era la más bella entre las mujeres; ello terminó finalmente con aquellos pocos vástagos de naturaleza divina; quienes por su naturaleza y proezas fueron enviados a la Isla de los Bienaventurados, donde disfrutan de eternos placeres.

Razas humanas

Hoy la ultima de la razas vive en la Edad del Hierro; la actual, donde la violencia y el trabajo agotan a los hombres, viven sumidos en guerras y peleas con sus hermanos, entre el odio y la envidia, donde las plagas y las enfermedades terminan quitándoles a los hombres que viven lo suficiente para llegar a viejos, toda la fuerza de la juventud, la belleza de piel de la niñez y cubriendo de arrugas su tez, dejando ciegos los ojos y sordos los oídos, calvos a los hombres y poniendo blanco el color a los cabellos de las mujeres; el destino de estos es que tras morir van a parar a las oscuras galerías en el interior del reino de Hades como simples sombras (fantasmas) de los que en vida fueron.

Faetón, el mundo destrozado por Júpiter

La ley de Titius-Bode, incluso pudiendo ser solo una curiosidad matemática, tuvo una gran importancia en el desarrollo de la Astronomía de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Así en 1766 Johann Daniel Titius y posteriormente en 1772 el director del Observatorio de Berlín, Johann Elert Bode encontraron una regla simple matemática que daba de forma muy exacta la distancia de los planetas respecto al sol en Unidades Astronómicas; aunque algunos dicen que el primero en proponerla fue Christian Wolff en 1724.

La hoy conocida como ley de Titius-Bode señala que la distancia ‘a’ obedece a la relación: a=[(n+4)/10]; con n igual al doble del número anterior, empezando en 0 para Mercurio, 3 para Venus, 6 para la Tierra y así sucesivamente.

Planeta Posición respecto al sol n Distancia calculada Distancia oficial
Mercurio 1 0 0,4 0,39
Venus 2 3 0,7 0,72
Tierra 3 6 1,0 1,00
Marte 4 12 1,6 1,52
Ceres (1801) 5 24 2,8 2,77
Júpiter 6 48 5,2 5,20
Saturno 7 96 10,0 9,54
Urano (1781) 8 192 19,6 19,20
Neptuno (1846) 9 30,60
Plutón (1930) 10 384 38,8 39,44

Cuando originalmente se publicó, la ley era satisfecha por todos los planetas conocidos, desde Mercurio hasta Saturno, con un hueco entre el cuarto y quinto planeta; este hecho se consideró interesante, pero de ninguna importancia hasta el descubrimiento de Urano en 1781, que estaba a 19,18 UA, y qué encajó pulcramente en la serie y no hizo más que confirmar la ley publicada solo tres años antes; lo que llevó a pensar que faltaba un planeta, en el quinto lugar a 2,8 UA. Basado en su nueva credibilidad, Bode inició la búsqueda del quinto planeta.

En el congreso astronómico que tuvo lugar en Gotha, Alemania, en 1796, el francés Joseph Lalande recomendó su búsqueda. Entre cinco astrónomos se repartieron el zodiaco en la búsqueda del quinto planeta y finalmente el 1 de enero de 1801, en el Observatorio de Palermo el monje Giuseppe Piazzi, que no pertenecía a la comisión de búsqueda, descubrió Ceres, el primero de los asteroides. Carl Friedrich Gauss, el gran matemático, cálculo de la órbita de Ceres con los pocos datos de la órbita conseguidos por Piazzi. Calculada su órbita, resultó se un cuerpo que orbitaba entre Marte y Júpiter; es decir, el cuerpo que faltaba según la ley de Titius-Bode.

Sin embargo, en 1802 el astrónomo Heinrich Wilhelm Matthäus Olbers descubrió y nombró a otro objeto en la misma órbita general que Ceres, se trataba del asteroide Palas. Olbers propuso que estos nuevos descubrimientos fueron los fragmentos de un planeta alterado que anteriormente había girado en torno al sol. También predijo que más de estas piezas se encontrarían. El descubrimiento del asteroide Juno (1804) por Karl Ludwig Harding y Vesta (1807) por Olbers lo que reforzó la hipótesis de un planeta originario destrozado.

Así durante el siglo XIX, a medida que los asteroides eran descubiertos, estos nuevos objetos celestes eran considerados planetas. Júpiter paso a ser el sexto planeta tras el descubrimiento de Ceres. Entre 1845 y 1851, once asteroides adicionales fueron descubiertos y Júpiter se había convertido en el planeta número veinte. En este punto, los astrónomos empezaron a clasificar los nuevos cuerpo como asteroides (similares a estrellas). Después de la reclasificación de los asteroides en su propio grupo, Júpiter volvió a ser el quinto planeta una vez más. Con la nueva definición del término planeta en 2006, Ceres ya no es un asteroide, sino que entra en el conjunto de planetas enanos, siendo el único en esta categoría dentro del sistema solar interior.

El descubrimiento de los distintos asteroides del cinturón principal hizo que los científicos buscaran explicaciones lógicas para su origen y tratar de mantener la ley de Titius-Bode no como una curiosidad matemática, sino como algo cierto entre los cuerpos celestes; pero el descubrimiento de Neptuno en 1846, fuera de las predicciones de la Ley ya ponían en duda la veracidad de la misma. Pero la ley de Titius-Bode aún persistía en la mente de los científicos; el descubrimiento de Plutón en 1930 parecía corresponder con la posición que debería tener Neptuno, así la explicación era que Neptuno era un cuerpo extraño al sistema solar. Hoy nadie considera la ley de Titius-Bode salvo como algo más que un recurso mnemotécnico y no como un cálculo astronómico exacto; aunque se han hecho modificaciones a la misma, estas buscando relaciones logarítmicas entre los planetas, y en los gigantes gaseosos en sus grandes lunas encontrándose buenas correspondencias; pero ello bien lejos de la ley original.

Pero fuera de esta discusión sobre la veracidad o no de la ley de Titius-Bode, había que dar una explicación al origen del cinturón principal de asteroides; la propuesta inicial fue la existencia de un planeta entre Marte y Júpiter que existía en donde hoy se ubica el cinturón de asteroides, ello se conoció como la ‘Teoría de la Interrupción‘. Esta teoría afirma que hubo una vez un planeta importante dentro del sistema solar que circulaba en la brecha actual entre Marte y Júpiter, que fue destruido cuando se desvió demasiado cerca de Júpiter y fue destrozado por la poderosa gravedad del gigante de gas, otros proponen que este cuerpo fue golpeado por otro gran cuerpo celeste. En el siglo XX, el investigador sobre meteoritos ruso, Yevgeny Leonidovich Krinov, que participaba en la investigación del suceso de Tunguska, sugirió que el planeta que explotó en la teoría de Olbers debía ser nombrado Faetón (Phaeton, Phaethon) en referencia al hijo del dios del sol de la mitología griega, que trató de conducir el carro solar de su padre un día con resultados desastrosos y que fue finalmente destruido por Zeus (Júpiter).

Planeta Faetón

Hoy, la hipótesis Faetón se ha sustituido por el ‘Modelo de acreción‘. La mayoría de los astrónomos creen que los asteroides en el cinturón principal son los restos del disco protoplanetario, y que en esta región la agrupación de remanentes protoplanetarios para formar uno o más planetas fue impedido por la gran perturbación gravitatoria inducida por Júpiter durante el período de formación del sistema solar. Pero la hipótesis del mundo Faestón sigue siendo defendida por algunos no científicos. Un defensor notable es Zecharia Sitchin, quien ha propuesto, basado en su lectura de la antigua mitología Sumeria, que el planeta conocido por los sumerios como Tiamat fue destruido por un planeta errante llamado Nibiru y resultado de ese choque nacieron la Tierra, la Luna y el cinturón de asteroides; pero esta obra es ampliamente considerada como pseudociencia. Otras propuestas son en 1988, Donald W. Patten que escribió un libro titulado ‘El catastrofismo y el Antiguo Testamento‘ aquí un pequeño planeta que llamo Astra se acercó a Marte y, al llegar al límite de Roche, se rompió al igual que el cometa Shoemaker-Levy 9 hizo cuando se acercó a Júpiter en 1994, pero esta propuesta está también dentro de la pseudociencia ya que el tamaño de Marte hace que su límite de Roche se encuentre casi a un radio del planeta.

La idea de la existencia de un quinto planeta no ha sido del todo abandonada por la ciencia; tras el descubrimiento de los primeros planetas extras solares se observó que la mayoría eran cuerpos gaseosos similares a Júpiter, pero, a diferencia de nuestro gigante gaseoso, estos mundos giran muy cerca de la estrella, fueron llamados Júpiter calientes, y están a distancias incluso menores que nuestro Mercurio del Sol, donde no era posible que esos mundos se formaran, y se postulo que tras la formación de estos gigantes gaseosos, los mismos iban perdiendo momentum angular al chocar con los distintos cuerpos del disco protoplanetario original de sus sistemas solares. El frenado hacía que los planetas entraran en orbita espiral hasta alcanzar órbitas muy cercanas a sus respectivos soles. En 2002 los científicos John Chambers y Jack Lissauer plantearon la propuesta del Planeta V; un cuerpo que debió haber existido entre Marte y Júpiter, y al igual que los planetas extrasolares, desarrollo una orbita excéntrica e inestable producto de las colisiones con los restos del disco protoplanetario, el resultado es que hace unos cuatro mil millones de años este cuerpo terminó entrando dentro del sistema solar interior hasta terminar cayendo dentro del Sol; hechos que ocurrieron justo con el periodo de bombardeo pesado tardío; aunque este mundo no tuvo nada que ver con la formación del cinturón de asteroides; su existencia apunta a resolver situaciones como la existencia del Helio-3 en la superficie solar; el Helio-3 es un isótopo raro en las estrellas, pero común en los gigantes gaseosos; y otros problemas similares.

Faetón en los mitos

Faetón (Phaeton o Phaethon, que traduce brillante) forma parte de una genealogía distinta a la rama de los dioses olimpicos (hijos o familiares de Zeus). Sus padres eran el titán Helios (el dios sol, hermano de Semele, la diosa de la Luna y Eos, la diosa de la Aurora) y la oceánide Climena/Merope (nombre que traduce Fama/La que gira el rostro, y con este segundo nombre se relaciona con otra ninfa Clitia (Gloria), que al perder el amor del sol, aquí Apolo, se volvió un girasol, cuya flor lo sigue en el cielo; pero hay que tener cuidado de no confundir con otra ninfa de igual nombre Asia/Climena, esposa del titan Japeto y madre del Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio, quien aquí se refiere a la oceánide que habitaba en Anatolia y que dio nombre a todo el continente al oriente de Grecia). Los abuelos por parte paterna de Faetón fueron Hiperión (fuego astral, el dios sol en la época de los titanes), el titan que gobernaba oriente y Tea (Theia, la diosa de la vista —oráculo, astrología—).

faeton

Así Faetón era en principio hermano de las ninfas Heliades; aunque otras versiones le ponen como madre a la ninfa Rodas (Rhode, también llamada Halia = sal marina), siendo por esta rama hermano de los Heliadae (genios marinos que sacaron a los Telequines, daimones marinos, de su isla y se dieron a su madre, isla que paso a llevar su nombre y donde la ninfa instauró el culto a su amante celeste, resultando en la construcción del Coloso de Rodas). Su padre Helios tiene entre sus otros nombres el de Febo (Phoebus = resplandeciente), mismo epíteto dado al dios Apolo, por ello ambos dioses (Helios y Apolo) se confunden muchas veces como padres de Faetón. Otras medio hermanas famosas de Faetón fueron la bruja Circe que transformó a los hombres de Odiseo/Ulises en cerdos y Pasifae la reina cretence esposa de Minos y madre del Minotauro; estas son algunas de hijas que el dios Helios tuvo con otra ninfa llamada Perces.

Helios

Fuera de estas discrepacias y otros parentescos en su ascendencia el mito de este joven titán se refiere a pedir a su padre manejar el carro del sol, con consecuencias funestas para todos. Según las historias Epafo (hijo de Zeus e Io) reinaba en Egipto, donde su madre había huido de la furia de Hera, y tenía gran amistad con Faetón, pero aunque eran amigos, las disputas por su ascendencias se presentaban entre ambos; tuvo la mala fortuna Epafo que llegó a reprocharle a Faetón de que era hijo de padre desconocido; ya que su madre ya lo cargaba cuando desposo con Merope (aquí un rey de Etiopía), él cual que había adoptado a Faetón.

Hiperion

Ante esta ofensa Faetón fue donde su madre y pidió que le revelara el verdadero nombre de su padre, así como consejo para perpetrar una venganza o hallar algún modo de recuperar el honor perdido. Climena reveló a su hijo que su padre era el increíble dios del sol, y le aconsejó a su hijo que solicitara el permiso de su verdadero padre para conducir su carro aunque sólo fuera por un día para así demostrar a todo el mundo la verdad de su nacimiento. Faetón acudió a Helio para comprobar si era verdad, el dios al saber lo ocurrido reconoció su paternidad y juro por la diosa de laguna Estigia (lo que convertía el juramento en irrevocable) que ayudaría a su hijo a cobrar la afrenta; fue cuando su hijo, siguiendo el consejo de su madre, pidió a su padre en manejar el carro del sol por un día. Imposibilitado de no poder romper el juramente Helios tuvo que ceder ante los ruegos de su hijo, consciente de los peligros que implica conducir el carro solar y se dispuso a preparar el carro para el siguiente amanecer.

Coloso de Rodas

Faetón había montado ya en el carro, pero antes de que emprendiera el vuelo, Helios le aconsejó que no subiera demasiado al cielo, pero que tampoco estuviera muy cerca de la tierra, pues ambas cosas resultarían muy peligrosas. Pero la juventud de Faetón fue pronto notada por los briosos corceles, y el joven fue incapaz de mantener el control de las riendas y de los caballos. El carro dejó su curso acostumbrado, y primero se apartó y atravesó el cielo, prendiéndole fuego, las marcas de ese incendio celeste aún son visibles en lo que hoy se llama la vía láctea, y después el carro trajo los rayos abrasadores a muchas partes de la tierra habitada y quemado la tierra misma, así surgió el desierto del Sahara, y sus gentes se volvieron de tez oscura; secó entonces los ríos, y Poseidón surgió de las aguas con su tridente a tratar de detenerlo, pero no pudo con el intenso calor y se vio obligado a bajar a las profundidades del mar que ya empezaba a evaporar. La tierra (Gaia) gimió de desesperación y pidió a Zeus que detuviera tal tormento. Zeus, enojado por lo que había sucedido, hirió Faetón con un rayo y envió a su hijo Apolo a que llevara al carro del sol a su curso acostumbrado.

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Faetón, que cayó a la tierra en un torbellino hasta golpear contra la desembocadura del río Erídano, llamado en esas tierras con el nombre de Pados (el actual río Po, al norte de Italia). El sitio donde cayó su cuerpo calcinado oscureció las aguas dando origen al betún del río, aguas que hasta hoy día se ven afectadas hasta el punto de agotamiento por el olor nauseabundo que dejó el cuerpo humeante de Faetón.

El rey Cicno de los Ligures (en el norte de Italia) fue hasta el lugar para tratar de ayudar a su amigo y rescatar el cuerpo; pero la pena de su muerte pudo más que sus fuerzas, apenas logró llegar a la orilla, sus llantos envolvieron el lugar, y los dioses lo transformaron en cisne, que desde entonces odia el fuego y el calor, por ello los cisnes migran al norte escapando del sol ardiente del verano.

faeton_2

Sus hermanas, las Helíadas, finalmente llegaron y recogieron su cuerpo, le rindieron honores fúnebres y lo enterraron. Sumidas en la tristeza sus lágrimas constituyeron el ámbar que se encuentra aún en ese río y después, fueron metamorfoseadas en álamos. Por su parte Helios perdió no solo a su hijo, sino el carro solar, que pasó por orden de Zeus a su hijo Apolo, que desde entonces es el dios que conduce el carro solar. La moraleja de esta leyenda es que los padres deben aprender a no ser excesivamente permisivos con los caprichos de sus hijos, porque, como en este caso, podrían procurarle la muerte.

Apolo y las musas; la Aurora abre el día

Las cincuenta Nereidas

En la mitología griega, las Nereidas era el nombre colectivo de las cincuenta hijas de Nereo y de Doris. Se las consideraba ninfas del mar, y como tales vivían en las profundidades del océano. Emergían a la superficie para ayudar a marineros que surcaban los mares, siendo los Argonautas los más famosos de entre los que socorrieron, cuando ellos viajaban en búsqueda del vellocino de oro.

Representan las olas que golpean la costa en todas sus formas, desde las calmas a las más furiosas y grandes. Formaban parte del séquito de Poseidón, montadas en delfines, hipocampos y otros monstruos marinos. Se las representaba como a las sirenas modernas (mujeres con cola de pez); a diferencia de las sirenas clásicas que eran mitad mujer y mitad ave. Las más célebres eran Tetis (mujer de Peleo y madre de Aquiles), Galatea (amante de Acis y deseada por el cíclope Polifemo) y Anfítrite (mujer del poderoso Poseidón).

Las nereidas y las oceánides son muchas veces confundidas; las primeras son ninfas del mar, las costas y las islas; eran para la imaginación griega las diosas de las olas. Las segundas son diosas menores (ninfas) de las las aguas dulces que fluyen; son diosas de las fuentes, los lagos y estanques; el número de oceánides llegaba a tres mil y eran hermanas de los dioses de los ríos (otros tres mil dioses de los ríos). Entre las más famosas oceánides tenemos a Doris (madre de la Nereidas); Clímene o Asia (esposa de Japeto y madre de: Atlas, Prometeo, Epimeteo y Menecio) y Dione (a quien se le atribuye la maternidad de Afrodita con Zeus)

Diferentes autores les han dado nombres distintos a las cincuenta Nereidas; para los cuatro autores clásicos estas son sus versiones:

Según los autores

Apolodoro

Hesiodo

Homero

Higino

Significado y/o mito

1

Actaea

Actaea

Actaea

Actaea

Orilla del mar

2

Ágave

Ágave

Ágave

Ágave

La ilustre ola

3

Amatea

Amatea

Cuidadora de peces

4

Anfínome

Anfínome

Rodeada de algas

5

Anfítoe

Anfítoe

La que corre veloz

6

Anfítrite

Anfítrite

La mas grande ola / Mar en calma / Esposa de Poseidón

7

Apseudes

Apseudes

La que nunca miente

8

Aretusa

Violenta (1) / amada de Poseidón, madre de Abante, Rey de Eubea (una isla griega)

9

Asia

(2)

10

Autónoe

Autónoe

Libre de mente / autónoma

11

Beroe

La de los pozos / Raptada por Zeus fue llevada a Libano donde fundo Beritos = Beirut

12

Calianasa

Calianasa

Reina hermosa

13

Calianira

Cabellos atados

14

Calipso

La oculta, amante de Odiseo (3)

15

Ceto

La de monstruos marinos (4)

16

Cídipe

  Escarlata (5)

17

Cimatolege

La ola final /en algunas versiones una hija de Anfitrite y Poseidón, una gigantesca ola (Tsunami)

18

Cimo

Cimo

Diosa de las olas

19

Cimódoce

Cimódoce

Cimódoce

La que calma las olas

20

Cimótoe

Cimótoe

Cimótoe

Cimótoe

Quién activa las olas

21

Clio / Clitia

Bella voz / Girasol / Una amada de Apolo, despreciada por el dios se volvió un Girasol (6)

22

Clímene

Clímene

Famosa (2) / en la obra de Garcilaso de la Vega narra la historia de Venus y Adonis

23

Cranto

Poderosa

24

Creneis

La fuerte

25

Deyopea

Ninfa prometida por Hera a Eolo como esposa

26

Dero

 Rica / Abundante

27

Dexámene

Dexámene

Fuerza en su mano derecha

28

Dione

La Divina / Se le atribuye la maternidad Afrodita con Zeus

29

Doris

Doris

Doris

Generosidad / Una oceanide esposa de Nereo y madre de las Nereidas y de Nerites

30

Doto

Doto

Doto

Doto

La que entrega

31

Drimo

Perforadora

32

Dinámene

Dinámene

Dinámene

Dinámene

La enérgica / narra en la obra de Garcilaso de la Vega la historia de Apolo y Dafne

33

Éfira

 Es una náyade que dio agua a la ciudad de Corinto

34

Erato

Erato

La bella / La que despierta

35

Espeo

Espeo

Espeo

Espeo

La de las cuevas marinas

36

Eucrante

Eucrante

De la pesca exitosa

37

Eudora

Eudora

Que da buenos regalos

38

Eulímene

Eulímene

La de buenos cielos para viajar

39

Eumolpe

Bello canto

40

Eunice

Eunice

La que concede victoria

41

Eurídice

Amada de Orfeo, quien la busca tras su muerte en el reino de Hades

42

Eupompa

Buena procesión

43

Evágora

Evágora

Elocuente

44

Éyone

Éyone

La que habita las playas

45

Evarne

La buena madre

46

Ferusa

Ferusa

Ferusa

Ferusa

La que rescata y trae alegría

47

Filodoce

La de cabellos dorados / en la obra de Garcilaso de la Vega narra la historia de Orfeo y Euridice

48

Galatea

Galatea

Galatea

Galatea

Espuma de mar / Blanca Leche / Amada
del cíclope Polifemo

49

Galene

Mares en calma

50

Glauce

Glauce

Glauce

Las de las aguas azules / Una de las ninfas que cuidó al infante Zeus

51

Glaucónome

Glaucónome

La de mares verdes o grices

52

Halia,

Halia

Halia

Mar / Salmuera / Madre de Rodas con Poseidón (7)

53

Halimede

Halimede

Señora de la Salmuera / La de buen consejo

54

Hipónoe

Hipónoe

Libre como yegua (olas libres)

55

Hipótoe

Hipótoe

Rápida como caballo (de olas rápidas)

56

Janta / Xantho

Aguas doradas

57

Laomedea

Reina de las piedras

58

Leágora

Quien monta los cardúmenes de peces

59

Leucótoe

Incienso / Una amada de Apolo (6)

60

Ligeia

  Clara y aguda voz, era también el nombre de una sirena

61

Limnorea

Limnorea

De las marismas

62

Licorias

 Dorada cabellera

63

Lisianasa

Lisianasa

Redentora / amada de Poseidón, tuvieron un hijo llamado Busiris que fue un rey tirano en Egipto y
muerto luego por Heracles

64

Mélite

Mélite

Mélite

Mélite

Dulce miel

65

Menipe

Une mar y cielo

66

Mera / Maira

Mera / Maira

Maravillosa

67

Nausítoe

Rápidos viajes

68

Nemertes

Nemertes

Nemertes

La de sabios consejos

69

Neomerís

 Nueva en el mar

70

Nesea

Nesea / Neso

Nesea

Nesea

Diosa de las islas / Nise para Garcilaso de la Vega narra la historia de Elisa y Demoroso

72

Opis

 Fecunda

73

Oritía

Oritía

Furia del mar

74

Pánopea

Pánopea

Pánopea

Pánopea

La que abre el mar / Panorama

75

Pasítea

Todo lo divino / la que llama al cielo

76

Plexaura

Olas arremolinadas

Ploto

Empuja las Velas

77

Polínome

La pastora de peces

78

Pontomedusa

Reina del mar

79

Pontoporea

Cruza los mares

80

Polínoe

Rica de espíritu

81

Prónoe

La que provee recuerdos

82

Proto

Proto

Proto

Proto

La primera

83

Protomedea

Primera reina

84

Psámate

Diosa de la arena

85

Sao

Sao

Ola segura

86

Telea / Talia

Telea / Talia

Mar floreciente

87

Temisto

La que llama la lluvia

88

Tetis

Tetis

La que genera olas / La creadora / Madre de Aquiles con Peleo (8)

89

Toa

Toe

Tao

Viaja sobre las olas

90

Yera

Yera

 Ninfa

91

Yanasa

Yanasa

 Protectora

92

Yanira

Yanira

Yanira

La fiel / De un solo amor

93

Yone

Aguas color violeta

Nota: En verde oliva las nereidas (diosas de las playas, olas y las costas); en azul los nombres también son considerados como oceanidas (Hijas de Océano y Tetis), en verde turquesa son hijas de Gea; otros colores, otras ascendencias.

(1) Aretusa es también el nombre de una Hesperides, una náyade y una hija de un dios del río. Como Ninfa/Náyade fue perseguida por el dios del río Alfeo, escapa por una grieta hasta el inframundo volviendo a salir en la isla Ortigia. ella le dice a Demeter que su hija esta con Hades. Al final Alfeo la alcanzó y la hizo suya.

(2) Asia y Climene son sinónimos en los mitos, ella es la esposa del Titan Japeto, madre de Prometeo, Epimeteo, Menecio y Atlas; forma también parte de las listas de las oceánides

(3) Calipso figura como una Oceánide, una Nereida, y como una hija del Titan Atlas

(4) Ceto, hija de Ponto y Gea, madre de los monstruos marinos.

(5) Cídipe, hubo varios personajes con igual nombre; en la mayoría se trataban de historias de amores y traiciones; promesas hechas e incumplidas. Como Nereida Cídipe fue una amiga de Cirere; una amada de Apolo, quien tuvo al dios pastor Aristeo (dios de las abejas), Aristeo pretendió a Cídipe, pero fallo en sus intentos.

(6) Clitia y su hermana Leucótoe se disputaron los amores de Apolo; a final ambas perdieron; Leucótoe muere enterrada por orden su su padre y Clitia se transformó en girasol por el rechazo de Apolo. Clio es nombre de una de las musas. Hay una variante de Leucótea, la reina Ino (hermana de Semele, amante de Zeus y madre de Dioniso). Ella y su familia cuidaron al hijo de su hermana Semele, el niño Dioniso, en castigo Hera enloqueció a su familia, y su esposo mató a todos sus hijos antes de suicidarse; Ino huyó con su hijo Melicertes en sus brazos y saltó al mar; los dioses los transformaron deidades del mar: Leucótea (la diosa blanca / de las costas / espuma marima) y Palemón (dios de los puertos); quienes ayudan a los marineros a llegar a buen puerto.

(7) Halia se la hace hija de Ponto y Talasa; hermana de los Telquines. Con Poseidón tuvo una hija, Rodo y seis hijos más. Estos últimos osaron insultar a Afrodita, que en venganza hizo que enloquecieran y violaran a su madre. Al ver a su amada tan ultrajada, Poseidón hundió a los culpables bajo tierra, donde se convirtieron en demonios. El mito de Halia se entremezcla con el de Leucotea muchas veces, uniendo en una a ambas diosas. Rodo se volvió una amada del dios Sol y por ello en Rodas (la isla de la ninfa) se construyo el Coloso de Rodas.

(8) Tetis es también una titanida (hija de Gea y Urano), esposa del titan Océano, madre de las oceánides (diosas de las fuentes, lagos, lagunas) y los dioses de los ríos, cuyo número de hijos llegaba a tres mil (3000) .