Fantasías Grifas

El grifo es producto del imaginario antiguo, en Babilonia y Persia los grifos adornaron los muros de los palacios y templos; el hipogrifo es del imaginario medieval, de naturaleza más amable que su original persa fue cabalgadura de héroes y magos.

Pero la evolución de la criatura mitad bestia mitad ave ha continuado en los artistas modernos, destacando en primer lugar el Grifox (Grifo+fox=zorro), de menor tamaño que sus antecesores, vive formando clanes dominados por una matriarca, y están al servicio de algunos de sus primos mayores. El nombre que se le suele aplicar es Vulpini-harpy o Vulgrifo.

Un pariente más grande es el Lupus-Harpy, combinación de lobo y águila, al igual que su hermano menor trabaja en manadas para cazar su presa, un macho y una hembra controlan al clan,  formado principalmente por hermanos y crías de los alfa.

Otro imaginario moderno es el cruce entre un gato montes y una lechuza, el nombre de esta criatura es Lynx-Tytonidae, en tamaño similar en tamaño al grifox, pero a diferencia de su contrapartida canina, es solitario y cazador nocturno con visión adaptada a la oscura noche y un oído excelente para detectar a su presas.

De menor tamaño combinación de gato y arrendajo azul, este pequeño grifo azul y con copete se alimenta de frutas e insectos, y pequeños animales. El Felis-Cyanocitta vive de día, en pareja y alejado de los ruidos molestos en lo profundo de los bosques.

En la imaginación norteamericana los coyotes viven como todo cánido en manadas, igual que el zopilote que se agrupa para comer carroña, juntos tenemos a un grifo que mezcla ambas criaturas, el latrans-Coragyps vive en agrupaciones de clanes, se dedica a la caza búsqueda y comida de carroña. No se mezcla con otros tipos de grifos, pero cuando la comida lo permite, varios clanes de su especie se reúnen para el festín.

Más tranquilos y pequeños, comedores de frutas y nueces, es el cruce entre una ardilla y una ave canora, el Sciuridae-Serinus es cuidadoso y asustadizo al primer ruido extraño, vive oculto en agujeros de troncos tratando de permanecer desapercibido de sus predadores.

El más pequeño de estas nuevas criaturas es el cruce entre un ratón de campo y un colibrí, el Mus-Trochilidae vive de néctar y jugo de frutas, pequeño, veloz, vive oculto de toda criatura, lo salva su rápida escapada, anidando en nidos construidos de paja entre las hierbas y matorrales.

Dejemos a los artistas que sus imaginaciones vuelen, quien sabe que criaturas fantásticas nos esperan en la vuelta de la esquina.

 

El hipogrifo y su simbolismo

Entre las criaturas relacionadas con los grifos se encuentran  los hipogrifos, supuestamente son la descendencia de un grifo y una yegua. Es el corcel natural de los magos (Ver Harry Potter). Igual al grifo tiene la cabeza de una águila, las garras y las alas cubiertas de plumas y pero el resto de su cuerpo es de un caballo.

La razón de su gran rareza es que los grifos consideran a los caballos como presa y comida. El hipogrifo es por consiguiente un símbolo del amor imposible.

El hipogrifo es más fácil de domar que un grifo. Es normalmente la mascota de un caballero o un hechicero. Hace un corcel excelente, que puede volar tan rápido como el relámpago. Se dice que el hipogrifo es un omnívoro, capaz de comer plantas o carne.

El hipogrifo aparece en literatura en el poema extenso de Orlando el Furioso, escrito por Ludovico Ariosto en 1516. A pesar de ello, en la literatura clásica muchos nombres prefiguraban ya esta invención, el Hippelaphus mencionado por Aristóteles podía referirse a algún tipo de antílope africano (desconocido por los europeos), así como ocurrió con el hippagros identificado luego con el ñu; o el onelaphos que quizás era el orix. Imaginarios eran el Hippalectryon de la mitología griega, que se trataba de una criatura fantástica con la parte anterior de un caballo y de que la parte posterior de un gallo con: alas, patas y cola incluida. Lleva un plumaje de color amarillo. Aunque está representado en la pintura de los antiguos jarrones, montado por un jinete; las leyendas sobre esta criatura son desconocidas. También tenemos por Luciano de Samósata (siglo II) que imagino a los Hippogypoi (los jinetes de buitres) capitaneados por el mitológico Endimion (amante de Selene – la Luna), en guerra contra los hipomyrmekes (jinetes de las hormigas), dirigidos por Faetonte (el sol), luchando por el lucero del alba (Venus), una obra de ciencia ficción donde la luna es el campo de batalla casi dos mil años antes que Julio Verne  escribiera su obra “De la Tierra a la Luna”.

La idea de un caballo volador no era extraña a los griegos, ya tenían a Pegaso; así que el Hipogrifo es un grifo en el que las partes de león están sustituidas por las equivalentes partes de caballo, y por consiguiente resulta un caballo dotado de alas y cabeza de águila.

El grifo y su simbolismo heráldico

El grifo es una criatura legendaria con el cuerpo de un león, con la cabeza y a menudo las alas de una águila. Cuando el león era considerado el rey de las bestias y el águila el rey de los pájaros, se pensaba que el grifo era una criatura especialmente poderosa y majestuosa. Los grifos son normalmente conocidos por proteger tesoros. Son desde la antigüedad un símbolo de poder divino y un guardián de lo divino. Grifo representan la nobleza, la vigilancia, la virtud, la fuerza y la justicia. En antiguas tumbas de piedra, los grifos son los guardianes y protectores de la vida que dan protección incluso en el más allá.

En el siglo IX se afirmaba que los grifos eran estrictamente monógamos, y si un compañero muere, el otro continuaría el resto de su vida solo sin un nuevo compañero. El grifo paso así a ser un del matrimonio en Iglesia. Como unión de una bestia terrestre y un pájaro etéreo, también pasó en la Cristiandad a ser un símbolo de Jesús Cristo, que era humano y divino.

Se creía que la garra de un grifo tenía las propiedades medicinales y que sus plumas podían restaurar la vista. En la Edad media y el Renacimiento los grifos se pintaron como la parte del escudo de armas de Génova.

La mayoría de las ilustraciones contemporáneas dan las piernas delanteras del grifo como las piernas de una águila con las garras, aunque en algunas ilustraciones más viejas sus cuatro patas son de león, es llamado en este caso Opinico (opinicus) o león grifo, nombre dado por los editores del Diccionario Oxford de inglés.

Muy pocas veces a grifo se le retrata sin las alas. Es a partir del siglo XV que en la heráldica a esta bestia sin alas se le conoce como Keythong, quien es considerado el macho de la especie, y que a menudo tiene el lomo y la cola espinosa. El keythong presenta un balance de lo bueno y lo malo; en la realidad todos los hombres tenemos cosas tanto buenas como malas. Al centrarse en nuestros puntos fuertes, somos capaces de gestionar en torno a nuestras debilidades, si estas son mayores predominan las razones egoístas, trae la gula, la venganza, la ferocidad y la violencia. Todas cualidades negativas de la energía masculina, que el guerrero debe superar.

El nombre de grifo a tenido varias variantes ortográficas en ingles: gryphon es la más común, ganando popularidad tras la publicación de las Aventuras de Alicia en el País de las maravillas pero variantes menos comunes incluyen: gryphen, griffen, gryphin, gryphus y griffon.

Otra criatura similar relacionada y más moderna (Yugi-Oh) es el hieracosphinx, una bestia mítica encontrada en esculturas egipcias y la heráldica europea, similar a un opinico, pero con la cabeza de un halcón, y es tomada por algunos como un augurio del mal.

El Alphyn

Es una criatura heráldica rara, su nombre viene de la palabra germánica para “cazador” o  “lobo”, su fisonomía tiene dos versiones, en la primera es ser con cuerpo similar al tigre heráldico, pero es más rechoncho ya que tiene una melena espesa y una lengua delgada larga. Otra característica notable es su cola mostrada como un león y anudada como modelos celtas, puede relacionárselo al grifo, ya que veces sus patas delanteras se pintan como las garras de un águila, en una segunda versión se trata de un ser con cuerpo de lobo y patas delanteras de dragón. Otras veces son como en una cabra. y las garras anteriores de águila; De vez en cuando los cuatro pies se muestran como las garras de un león. Del alphyn deriva el nombre de la pieza de ajedrez árabe, el alfil, que es un elefante.

Grifos e Hipogrifos

grifo.jpg

El Grifo, es una mezcla de león y águila, es quizá la única criatura que se atreve a enfrentarse de igual a igual con los dragones; así hace el Grifo de las “Cronicas de Spiderwick” de T. DiTerlizzi y H. Black. Por lo general los grifos suelen vivir en las montañas y guardan puertas que llevan a tesoros perdidos. Se suele hablar de dos especies: la septentrional (o de hiperborea) y la de india. También existe otra especie conocida como Opínico, que tiene sus cuatros patas de león.

grifo2.jpg

El Hipogrifo: igual que el anterior, pero en vez de león es caballo; famoso en los últimos tiempo tenemos a “Buckbeak” que hizo su primera aparición en “Harry Potter y el Prisionero de Azkaban“.

hipogrifo.jpg