Cosmogonia (9) La multitudinaria descendencia del Océano (Los Oceanidas o Potamoi)

A diferencia de sus hijas, los hijos varones de Océano y Tethys no tuvieron gran importancia o suerte; por lo general se vieron sometidos a los designios de los dioses, y tuvieron que soportar que muchas de sus hijas (las nayades) fueran violadas por los mismos, sin poder hacer mucho por salvar o vengar el honor de tales deshonras.

oceanidas

Los ríos de Grecia y sus historias

Aqueloo era uno de los ríos más importante de Grecia era hijo de Océano y Tethys, o en otras versiones de Océano y Gea. La razón de esta segunda ascendencia se debe a las representaciones más comunes del río; un ser con cuerpo de toro con rostro humano; pero en otras es un hombre con rostro de toro, similar al minotauro; y donde el toro era un animal sagrado de la diosa de la tierra. Como todos los ríos, se le suele poner la piel verde, o verde-azulada (cían). El poeta Hesiodo señala que Poseidón volvió a Aqueloo el príncipe (gobernante) de todos los ríos, en parte de ello por ser el río más grande de agua dulce en Grecia, y era a menudo representado como el dios del agua dulce en general. Su mito más importante es la disputa con Heracles/Hercules por la mano de la princesa Deyanira, hija del rey Eneo que gobernaba la región de Calidón, donde el río fluía, y cuyas inundaciones y sinuosidades alteraba constantemente los limites de la región, provocando con ello muchas disputas entre los lugareños. Según la leyenda, Deyanira estaba prometida al dios del río, pero cuando el pretendiente hizo su aparición, primero como toro, luego como serpiente y finalmente como hombre con cabeza de buey, por la cual escurría agua como quien sale de una piscina, la chica solo sintió terror. La hermana de difunto Meleagro (quien mato al terrible jabalí de Calidón, con ayuda de la heroína Atalanta) se negó a desposar a tal pretendiente, y tuvo la ayuda del mayor y más fuerte héroe del momento; Heracles disputó con el río la mano de la chica y lo venció cuando Aqueloo se transformó en toro y atacó al héroe, el héroe le rompió uno de sus cuernos.

Aqueloo

Aqueloo vencido cedió la mano de la princesa, pero el río luego tendría amores con Perimela (hija de Hipodamante), o en otras versiones con Perimede, una hija de Eolo, (uno de los hijos de Heleno, padre de todos los pueblos griegos, y no confundir con el hijo de Poseidón, señor de los vientos de igual nombre). Perimede tuvo entre sus hermanos a reyes tan importantes como: a Creteo (el abuelo de Jasón), Sísifo (quien quiso engañar a Hades y fue castigado a cargar una piedra por la eternidad), Deyoneo (el suegro de Ixión), Salmoneo (quien intentó igualarse en Zeus y este lo mato con un rayo), y Atamante, entre otros. Según el mito Perimela fue lanzada de un risco, cuando su padre descubrió sus amores con el dios río. Aqueloo la cogió al vuelo evitando que se estrellara. Suplicó a Poseidón que no dejara que la joven muriese y que le permitiera abrazarla eternamente. Perimela se convirtió entonces en una de las Equínades, islas que se encuentran en la desembocadura del Aqueloo, rodeada continuamente por los brazos de este río.

Aqueloo - sirenas2

Las Equínades fueron el sitio de refugio de quienes escapaban de maldiciones; uno que se ocultó en las islas recién formadas en el delta del río fue el matricida Alcmeón, quien mató a su madre por ser la causante de la muerte de su padre. Según los mitos ya han transcurrido varias generaciones, y producto de la maldición del collar de Harmonía ha provocado la caída de la familia de Cadmo, los hijos se han disputado el trono, siendo la historia de Edipo casado sin querer con su propia madre una de las más grandes tragedias griegas. Dos hijos de Edipo disputan ahora el trono de Tebas; Eteocles niega respetar el acuerdo con Polineces, de reinar cada uno un año; Polineces se refugia en Argos con el rey Adrasto; quien apoya a Polineces en su reclamo del trono tebano. Para ello se forma un ejercito dirigido por siete caudillos, entre ellos Anfiarao, quien se negaba a participar, pues como adivino predecía su muerte. Polineces convence a Erifila, la esposa del caudillo, a cambio del collar de Harmonía. Anfiarao muere como estaba predicho, mientras Polineces y Eteocles de matan mutuamente en duelo. Alcmeón cobra venganza por al muerte de su padre, sabiendo que la culpable es su madre y escapa; llega a la corte del rey Fegeo casa con la hija del rey, Arsínoe, y le regala el collar maldito; pero no puede descansar y por su matricidio es perseguido por las Erinias (Furias). El oráculo le indica que sólo puede escapar de las furias si llega a una tierra creada después la muerte de su madre; estas eran las Equínades. Su suerte no termina aquí, abandona a su esposa, pero el río Aqueloo le da a su hija Calírroe (se aclara que hubo varias ninfas y princesas con este nombre; entre ellas una oceanide de igual nombre fue amante del gigante Crisao y madre de otro gigante, Gerión), pero debe entregar como dote el collar maldito; Alcmeón regresa a la corte del Fegeo, pero no logra cumplir sus planes, el rey lo captura y ordena su muerte por traición. Calírroe, ya con dos hijos de Alcmeón, Acarnán y Anfótero, pide ayuda a los dioses para vengar a su marido y estos son convertidos en adultos y van al reino de Fegeo, matando al rey y todos sus hijos. Los hijos de Calírroe escapan de la furia de la población y entregan el collar al templo de Delfos, terminando así con la maldición del collar.

Otra de las hijas de Aqueloo fue la ninfa Dirce, quien también estuvo envuelta dentro de la maldición de collar de Harmonía. Según los mitos esta ninfa desposo a Lico, quien gobernó Tebas como regente y luego como tirano. Se cuenta que Lico y Nicteo llegaron a Tebas cuando reinaba Penteo, esposo de Ágave, hija de Cadmo. Pero Penteo no duró mucho en el trono, un nuevo culto, el iniciado por Dioniso un sobrino político (hijo de Semele, hermana de Ágave), provocó la muerte de Penteo, y el trono fue asumido por Polidoro, otro de los hijos Cadmo; quien estaba casado con la hermana de Nicteo y Lico. Polidoro muere y debe heredar su hijo Lábdaco, pero este muere y su hijo Layo, aún niño es el heredero. Es entonces que Nicteo asume el trono. Antíope, hija de Nicteo, queda embarazada de Zeus, la chica huye ocultándose en la corte del rey Epopeo. Nicteo no soporta la ida de su hija y muere; dejando la regencia a su hermano Lico y pidiéndole que recupere a su hija. Lico conquista el reino de Epopeo, matando al rey y trayendo a su sobrina, dejando a los hijos de la joven, los gemelos ZetoAnfión abandonados en el monte Citerón. Antíope termina como esclava de Dirce. Años después logra escapar, recuperar a sus hijos, y estos vengan a su madre, tomando el trono de Tebas y atando a Dirce a un toro, quien la arrastra por el campo hasta morir. Según los mitos, donde su cuerpo terminó surgió una fuente que lleva su nombre.

sirenas

Las hijas más famosas de Aqueloo fueron, sin embargo, las Sirenas; la madre es alguna de las Musas, aunque ninguna de las candidatas se atribuye o acepta ser la ascendiente de tales seres quiméricos, delineados con cuerpo o piernas de ave y rostro humano, pero que el siglo IX fueron descritas como seres pisciformes, mitad mujer, mitad pez, más similares a las antiguas nereidas y posiblemente debido a la confusión de sus mitos. Una de las historias señala que eran ninfas con cuerpo humano y siervas de Demeter, cuando fue raptada Perséfone, la diosa de la agricultura transformó a las ninfas en aves con rostro humano y las envió a buscar a su hija; estas volaron hasta que se cansaron y se establecieron en la isla de Anthemusa (que los expertos señalan que pueden ser la isla de Capri o la isla de Ischia en el golfo de Nápoles). Las sirenas suelen ser citadas en tríos, pero sus nombres variaban según la región donde se las adoraba; entre los registrados se incluyen: (1)Agláope (bello rostro), (2) Telxiope (aclamadora), (3) Telxínoe (encantadora), (4) Pisínoe (persuasiva), (5) Parténope (voz de doncella), (6) Ligea (entonada), (7) Leucosia (blanca, pura), (8) Molpe (canto) y (9) Teles (perfecta), entre los más comúnmente citados.

Las Sirenas aparecieron en varios mitos como seres terribles que seducen a los marinos con sus cantos y los atraen hasta ellas para devorarlos; y al menos se sabe de dos naves que sobrevivieron a sus encantos; la primera fue la nave de los Argonautas, cuyos cantos fueron ocultados por la voz de Orfeo, quien viajaba con los marinos. La segunda fue la nave de Odiseo; quien puso cera en los oídos de sus hombres y se ató al mástil para escuchar los cantos y no poder ser llevado por los mismos. Se sabe que ese fue el final de aquellas criaturas devoradoras de hombres, que viendo que un mortal se resistía a sus cantos se lanzaron a la aguas del mar y se suicidaron. Los restos de Parténope llegaron a la costa y fueron enterrados, sobre sus restos se construyó luego un templo y finalmente una ciudad creció a su alrededor, hoy la ciudad de Nápoles; pero también se dice que los restos de aquellas criaturas son tres pequeñas islas en la costa suroeste de la región de Campania, ahora nombradas como: Licosa, San Pedro y La Galetta.

Inaco

Inaco reinaba en Argos, una ciudad del Peloponeso. Los mitos dicen que ante su pasividad ante los dioses terminó perdiéndolo todo. Su hija Io fue reclamada como sacerdotisa por la diosa Hera, pero Zeus se prendó de la joven y la rapto, ello provocando la furia y venganza de la diosa, e hizo que la joven escapara hasta que terminó en Egipto y se volvería madre de una línea real que acabaría finalmente en Perseo y Dioniso. Eris (la diosa de las disputas) intervino y volvió la pasividad de Inaco en odio a los dioses, ello provocó que Zeus cansado de sus reproches lo transformara finalmente en el río de la región de Argólide en el Peloponeso que pasa por la ciudad que reinaba. Las mala suerte de Inaco no terminó, participó en la disputa por la región entre Hera y Poseidón; de la cual fue juez junto con sus ríos tributarios los ríos Asterión y Cefiso. Cuando el jurado dio la región a Hera (varias hijas de Asterión habían sido nodrizas de la diosa), Poseidón dado que no podía provocar otra inundación, como ocurrió en la región de Ática, con su disputa con Atenea; castigo a los tres ríos privándoles del agua, y sólo tendrían curso cuando lloviera.

ladón

Otros ríos importantes de la región del Peloponeso fueron: Eurotas y Ladón. Eurotas fue padre de la ninfa Esparta quien desposo al rey Lacedemon (hijo de la pleyade Taigete y Zeus), ambos serán padres de Euridice, quien casa con el rey Acrisio (un descendiente de Io) y quienes serán padres de Dánae, la madre de Perseo. Por su parte Ladón fue el padre de la ninfa Dafne. Según los mitos cuando joven Eros recibió de su madre Afrodita el arco y las flechas, Apolo se burló diciendo que hacía un niño con tales armas.

Dafne

Eros se vengó disparando en el dios una flecha dorada cuando conoció a la ninfa Dafne, provocando un amor enardecido por la chica; pero lanzó una flecha de plomo en la joven, quien con solo ver al dios sintió tal repulsión, y huyo en veloz carrera perseguida por el dios de las artes. Antes de que Apolo la agarrara, Dafne pidió ayuda a su padre, quien la transformó en el árbol de laurel; desde entonces a los ganadores de competencias deportivas y artísticas el dios los premia con una corona de ramas de laurel.

Siringe

Otra hija de Ladón fue Siringe; esta ninfa fue acosada por el dios campestre Pan, ante los avances del dios de los pastores, la ninfa fue transformada por su padre en las cañas que crecen en sus orillas. Pan cortó las cañas e hizo la famosa flauta que lleva el nombre de dios, pero que también se conoce como siringe. Otra de las hijas de Ladon mencionada en los mitos es Telpusa, diosa de una pequeña fuente que nutre a la ciudad del mismo nombre, es conocida también como una diosa de la primavera.

Peneo

El mito de Dafne se confunde con el de otra nayade, Cirene, nieta del río Peneo, en la región de Tesalia. Según los mitos el río Peneo le quitó a su hermano, el río Escamandro (río que alimentaba la ciudad de Troya) a su novia, la ninfa Creúsa (no confundir con la primera esposa de Eneas, o con la segunda esposa de Jasón, ambas de igual nombre). Fruto de esa unión tenemos a Flegias, quien se volvería rey de los Lapitas.

Cirene

Hijas de Flegias fueron Cirene y Coronis; ambas amantes de Apolo. A Cirene no le gustaban las labores femeninas y prefería labores del campo y la caza, defendiendo a su rebaño de ovejas contra un león, atrajo la atención de Apolo, quien se enamoró de la ninfa por su valor y la secuestró llevándola hasta Libia (África); fruto de esa unión fue el dios Aristeo, quien regresó luego a Grecia y se estableció en Beocia, donde enseñó la apicultura (cría de abejas). Aristeo persiguió a la ninfa Eurídice, amada de Orfeo, pero esta en su huida piso una víbora que la mordió, provocando su muerte, causa por la cual Orfeo desciende a los infiernos a buscar a su amada.

Coronis

Coronis también fue amada por Apolo; quien deja a un cuervo (eran de plumaje blanco en ese entonces) para vigilar a la chica. Según los mitógrafos la joven, ya embarazada del dios, se enamora de un joven de la región; Apolo es avisado por un cuervo (que hasta entonces tenía las plumas blancas), la furia del dios fue tal que volvió negras las plumas del ave, para indicar que es un portador de malos augurios; y lanzó flechas contra la joven que lo traicionó matándola, luego haciéndole una cesaría extrae el fruto de sus entrañas. El niño sería Asclepio/Esculapio; el dios lo puso en manos del centauro Quirón para su cuidado, y el niño se volvería dios de la medicina.

asopo 2

Asopo fue un dios río que tenía la peculiaridad de gobernar dos causes de agua, uno en la región de Beocia (centro de Grecia) y otro en el Peloponeso. La explicación de esta peculiaridad es que ambos causes desembocan en el golfo de Corinto. Fuera de esta peculiaridad, se cuenta que Asopo cansado de las violaciones de los dioses a sus hijas, en una oportunidad encontró a uno acostándose con una de ellas, furioso se lanzó contra el dios, pero para mala suerte resultó ser Zeus, quien en un momento de desconcierto se vio obligado a escapar, pero apenas alcanzó la montaña pudo atacar ahora al río; quien retrocedió ante los rayos que lanzaba el padre de los dioses; desde entonces Asopo fluye tranquilo y calmo, y en recuerdo de aquello todavía en sus aguas se encuentran pequeños trozos de carbón.

rios de grecia

Las hijas de Asopo con su esposa, la nayade Metope, una hija de su hermano Ladón, fueron en su mayoría raptadas por los dioses, ante instigaciones de Afrodita, algún pleito tendría con el dios río que no se aclara en los mitos. Así entre las muchas hijas de Asopo se pueden citar a: Córcira y Salamina que fueron raptadas por Poseidón y llevadas a la islas que tomarían su nombres; Egina, quien fue amante de Zeus y puesta como señora de la isla homónima; Sinope y Tespia, raptadas por Apolo, con la primera sería madre de Sirio, rey de Siria, la segunda daría nombre a una ciudad en la región de Beocia; Harpina y Tanagra fueron raptadas por Ares, y finalmente citamos a Tebas, quien se volvería esposa de Zeto, mientras gobernaría la ciudad de Cadmea (la fundada por el héroe Cadmo), pero que sería renombrada por su ahora esposo por el nombre de la ninfa, nombre con que aún se conoce a la ciudad en la actualidad.

alfeo

Alfeo era un río de Peloponeso, se enamoró de la ninfa Aretusa, quien era seguidora de la diosa Artemisa. Cuando el río la persiguió, la diosa convirtió a la chica en fuente, que escapó por el submundo y brotó de nuevo en la isla de Ortigia frente a la ciudad de Siracusa (en Sicilia). Alfeo se negó a renunciar su deseo por la ninfa y se mezcló con sus aguas; tanto es así que se dice que si se lanza una moneda en el río (en Grecia), esta aparece en la fuente (en Italia).

Eveno era un río en Etolia; el centauro Neso hacía de barquero en el lugar donde su cause era más caudaloso. Deyanida, la ultima de las esposas mortales de Heracles quiso cruzar el río, pero el centauro deseó a la mujer y la secuestró. Heracles mató al centauro con una de las flechas envenenadas con las sangre de la Hidra. Antes de morir, el centauro le dijo a Deyanira que conservara su sangre y cuando su marido dejara de amarla la untara en la ropa del mismo para recobrar su amor, así el centauro engañó a la joven, quien cuando sintió que el amor del héroe declinaba unto la sangre en la túnica del héroe y ello le provocó una muerte lenta al quemarle la piel. La chica al ver lo que provocó se suicidó. Por su parte Neso murió en las orillas del río Eveno y desde entonces sus aguas tomaron un olor putrefacto.

Los grandes ríos fuera de Grecia

Si bien muchos ríos fuera de sus fronteras eran conocidos por los griegos gracias al comercio de la antigüedad, eran mencionados más como referencias geográficas de los pueblos que habitaban en sus desembocaduras, dado que eran desconocidos en sus extensiones río arriba. Una de las leyendas que más toco este aspecto fue el regreso de los Argonautas a su punto de partida. La primera y posiblemente la versión más segura es la sugerida por el historiador clásico Herodoto; esto es que partiendo de Grecia, cruzando el Helesponto y el Bósforo hasta alcanzar el mar Negro, bordeando la costa norte de Anatolia hasta alcanzar el reino del rey Estes; y luego los Argonautas regresaron marcha para atrás por donde habían venido.

Pero escritores y poetas posteriores que tuvieron en sus manos esta leyenda se vieron influenciados por los grandes poemas de Homero, y con ello su deseo de incluir a las sirenas, cíclopes y otros monstruos míticos. La versión más conocida es la correspondiente a Apolonio de Rodas, en ella aparece que el regreso se dio entrando por el delta del río Istro, que era el río que nace en los Alpes y atraviesa las tierras al norte de los Balcanes. Su nombre moderno es Danubio, río vinculado entre los pueblos celtas a la diosa madre Dana, de quien descenderían todos los dioses celtas; y donde los celtas veían en las fuentes de ese río el origen de su cultura, que se expandió por toda Europa nor-occidental, llegando hasta las islas británicas donde se asentaron finalmente estos dioses.

Istro

La versión de Apolonio señala que a su regreso de Colquida, los argonautas evitando las paredes que se cierran y aplastan las naves (el Bósforo) optaron por entrar por el delta del Istro y subieron hasta llegar al pie de los Alpes, según la historia el río conectaba con el mar Adriático, de ahí llegaron a las costas del norte de Italia, subiendo ahora por el Eridano; que según los mitos era el río donde el imprudente Faetón cayo de los cielos, y sus aguas aún hierven, y por tal motivo se hunden bajo tierra y llegan a Estigia, aumentando aún más la niebla del lugar.

Eridano

El Eridano a sido relacionado con varios ríos del mundo, pero suele ser vinculado con más frecuencia con el río Po del norte de Italia; pero en esta versión se pone al Po como uno de los tres brazos del río; los otros dos eran el Rin que viaja al norte y el Rodano que se mueve al sur; mientras que el tronco principal del río recorría Hiperboría, una región más al norte de Tracia (los Balcanes) y que los griegos asumían era el norte del mundo; y por eso el Eridano también se vinculaba con el Danubio.

Tanais

Bajando ahora por el Eridano que va al sur (el Rodano) llegan al mar Liguria, y empiezan a navegar por la costa occidental de Italia, pasado por la desembocadura del río Tiber (que bañaría luego la futura ciudad de Roma); hasta alcanzar los peligros que antes recorrió Odiseo (las sirenas, Escila y Caribis, y los cíclopes). Luego se mueven al sur y terminan atrapados en el lago salado de Tritonis (la hija del dios Tritón y la oceánide Libia, o donde reinaba la misma océanide Libia), y que los historiadores ubican en las costa de Túnez. El lago según las temporadas de lluvia y sequía de la región se unía o se desconectaba al mar. Tras salir con la ayuda del dios Tritón, que abrió un paso entre las aguas del lago y el mar que baña Libia (África), los argonautas siguen camino a Grecia, haciendo una parada en Creta, donde tienen que vencer a Talos (un androide gigante creado por Hefesto para proteger la isla); antes de alcanzar finalmente las costas Griegas.

Borístenes

Otra versión es la de Timeo de Tauromenion quien creía que los Argonautas habían subido al norte por el Tanais (el actual río Don que baja desde las estepas rusas) o por el Borístenes (hoy el río Dniéper que baja por Ucrania) y donde algunos mitos ubican su desembocadura cerca de Táuride (Crimea), lugar donde fue llevada la princesa Ifigenia tras ser rescatada del sacrificio por Artemisa. Según esta versión habrían llegado al mar Báltico (al Océano), donde bordeando las costas del norte de Europa, alcanzaron la desembocadura del río Tartessos (Guadalquivir) y donde Herodoto ponía a una de las primeras grandes civilizaciones antiguas (de igual nombre), luego entrando por la columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar), de ahí hasta las costas de Italia y repitiendo luego la propuesta de Apolonio.

Fasis

Una propuesta totalmente diferente era dada por Hecateo de Mileto que asumía que habían entrado por el río Fasis (hoy río Rioni), que nacía en los montes Caucáseos (donde ataron a Prometeo) y que descargaba sus aguas en el reino de Colquida, donde reinaba Eetes, quien había recibido el vellocino de Frixo cuando llegó montado en el lomo del animal. Según esta versión el río llegaba hasta el mar Caspio (que asumían unido al Océano como un gran golfo), y de ahí bordeando Asia recorrerían el sur de India, Persia, Arabia (pasando por las desembocaduras del Ganges y el Indo de India, y las del Eufrates y el Tigris que nacen en Anatolia y bajan por Asiria creando la región fértil entre ríos llamada Mesopotamia; para finalmente entrar por el sur de Libia (África) subiendo por el Nilo para regresar a Creta y a Grecia.

Hidaspes

Uno de los tributarios del Indo fue el río Hidaspes (como lo llamaban los griegos, pero cuyo nombre en esas épocas era río Vitastá y hoy se le llama río Jhelum); el Hidaspes corría por la actual Cachemira, en India, y fue un río que se opuso a la campaña de Dioniso en oriente; se dice que en plena batalla el río elevó sus aguas, arrastrando y matando a griegos e indios por igual. La hijas de este río, conocidas como ninfas hidapidas se volvieron acompañantes del dios del vino.

halis

Otros ríos citados por los griegos en Anatolia son el río Terme (Termodonte), (hoy conocido como río Yesilirmak, el río Verde) y su vecino al oeste es el río Halis (llamado hoy río Kizilirmak, el río rojo), entre las aguas de ambos ríos se ubicaban a las tierras de las míticas Amazonas. Las crónicas señalan que el rey libio Creso consultó al oráculo de Delfos si debía cruzar el río Halis e ir en conquista al oriente. La respuesta del oráculo era que si cruzaba el río destruiría un gran reino; el rey confiado en la respuesta de la pitonisa cruzó la frontera marcada por el río y su reino cayo ante Ciro el Grande; el oráculo no se equivocó, simplemente no dijo cual reino caería.

Sangario

Más al este, en la región de Anatolia conocida como Frigia desciende al mar Negro el río Sangario (hoy río Sarkaria); famoso por ser el lugar de culto de la diosa local Cibeles. Según los mitos ocurrió que Zeus estando dormido en los cielos tuvo una polución nocturna y sin querer su semen cayo a la tierra, fecundando a la diosa Gea/Gaya; de quien nació Agdistis; un ser hermafrodita que habitaba el monte de igual nombre. Los dioses viendo esta criatura y temiendo su poder de fecundación lo castraron, y la parte femenina se volvió la diosa Cibeles.

cibeles

Los genitales masculinos fueron enterrados y de los mismos brotó un árbol de almendro. Nana, una nayade, hija del río Sangario comió de las frutas del árbol y fue fecundada, naciendo el joven Atis, a quien la ninfa abandono y este fue criado por unos campesinos. Cibeles se enamoraría del chico ya adulto, pero los padres adoptivos del joven, quien era muy atractivo, pretendían desposarlo con una princesa de una población cercana; por ello Cibeles se aparecería en la boda enloquecería la joven amado; quien se auto castraría y moría por tal acción. Cibeles lo transformó en un pino siempre verde. Los mitos ponen a Sangario también como el padre de la reina Hecuba, la esposa de Priamo, el rey de Troya.

Ascanio

En la costa sur del mar de Marmara (entre el mar Egeo y el mar Negro), en una región llamada Misia, se encuentra un pequeño río y lago, conocido en tiempos de los griegos como río Ascanio; cuando los argonautas tuvieron que hacer una escala en las costas de Misia, el joven Hilas, escudero de Heracles, bajo de la nave para recolectar agua y fue raptado por las ninfas de la laguna, por más de que Heracles buscó al chico, nunca lo encontró; había sido arrastrado por las nayades a lo profundo del lago.

Escamandro

En las costas de Asia menor tenemos al dios río Escamandro (hoy río Karamenderes) y cuyas aguas abastecían a la ciudad de Ilion (Troya). Cuando Aquiles furioso por la muerte de Patroclo atacó a los troyanos y mato a cuantos pudo, las aguas del río se vieron cubiertas de sangre y cadáveres; ello enfureció al dios del río quien elevó sus aguas para ahogar al héroe; la diosa Hera envió a Hefesto a contener con su fuego al caudaloso río, quien al ver hervir sus aguas retrocedió.

cebren

Otro río cerca de Troya fue el Cebrén; que bajaba desde el monte Ida (Turquía) y era un tributario del Escamandro. Dos de sus hijas estuvieron vinculadas de príncipes troyanos. Hesperia fue perseguida por Ésaco, un hijo de Príamo y Arisbe (una de las tantas concubinas). El chico había predicho cuando Hecuba estaba embarazada de París que este hijo era un tizón encendido que incendiaría toda la ciudad de Troya y habría que matarlo en cuanto naciere. Volviendo a Hesperia, la ninfa escapando del príncipe fue mordida por una serpiente y murió. Tal dolor provocó su muerte a Ésaco que se arrojó al mar, y los dioses lo transformaron en un somormujo (una especie de garza).

París como indicaba el oráculo fue abandonado en el monte Ida, pero se salvó y fue criado por las ninfas del mismo, volviéndose pastor en el monte. Estando ahí fue consultado por las diosas Hera, Atenea y Afrodita, de cuál era la más hermosa y su decisión sería luego la causa de la caída de Troya. Ya adulto el chico participó en unos juegos que hacía cada año Príamo en honor a su hijo, supuestamente muerto, y tal fue su habilidad que gano los juegos y el premio de un gran toro. Pero esto no le gustó a los otros hijos del rey, que lo atacaron al sentirse vencidos por un campesino. París salvó la vida cuando su hermana Casandra, la vidente, reveló su ascendencia. Así París volvió al palacio real, con su primera esposa, la ninfa Enone, hija de Cebrén; Cuando París quiso acompañar a sus hermanos a Grecia, Enone le avisó que no navegase con sus hermanos, pero no pudo persuadirlo, y le dijo entonces que acudiese a ella cuando fuese herido, pues nadie más podría curarle, regresando ella a Ida y llevando en su vientre a Corito. París en Grecia conoció a Helena y cobrando la deuda que tenía con Afrodita, secuestro a la reina de Esparta. Años después, en plena guerra, Enone envió a su hijo con su padre. París consideró a Corito un rival y lo mató sin saber que era su hijo. Cuando finalmente París es herido en la guerra por una flecha, volvió al monte Ida y suplicó a Enone que le curase, pero ésta, despechada, se negó y París murió. Algunos cuentan que más tarde Enone se arrepintió de no haberle curado y se suicidó arrojándose en la pira funeraria del amado.

Enone

Más al sur, otro río en Fenicia (Líbano) también elevaría sus aguas, pero no por la acción de la rabia, sino movido por el amor, enamorado de su hermana, la ninfa Melibea (dulce ganado), que reinaba en esas tierras, el río Orontes inundaría las planicies para volver fértil aquellas desérticas tierras. Y justo en esas tierras se establecería luego la ninfa Beroe, que es incluida como una de las Oceanides, pero que la tradición la pone más comúnmente como una hija de Afrodita (Astarte/Istar entre los lugareños) y el dios local Adonis. Donde se asentó la ninfa surgió luego una ciudad que aún lleva su nombre, Beirut.

Acis

En Sicilia, la isla de los cíclopes, tenía su cause el río Simeto, el río principal de la isla (no el más grande, se aclara); su hija, la náyade Simetis tuvo amores con el dios pastor Fauno y fruto de esa unión fue el joven Acis. Enamorado el chico de la nereida Galatea, quien también era pretendida por el cíclope Polifemo, provocó que este último lo intentara matar lanzándole una gran roca encima, para evitar ser aplastado el chico se convirtió en un arrollo; pero algunas fuentes señalan que fue la ninfa quien pidió a Poseidón que volviera la sangre del chico muerto en río; justificando así sus rojas aguas.

Otros ríos del Sicilia, además de Simeto y Acis, fueron: Anapos y Crimiso. Las hijas de Anapos, Cyane (azul) y Ortigia (roca de las gaviotas) se establecieron en donde hoy se ubica la ciudad de Siracusa; Cyane se volvió una fuente ante del dolor del rapto de Perséfone, la chica era una de sus niñeras; mientras que Ortigia se mudo a la pequeña isla frente a la ciudad y le dio su nombre. Por su parte Crimiso tuvo amores con una troyana, Segesta, quien había huido de Troya, fruto de esa unión nació Acestes, quien se convirtió en rey de la región, y ayudo a Eneas cuando llegó a Sicilia en los ritos funerales del recién fallecido padre del príncipe troyano, y los troyanos que no quisieron seguir el viaje con su líder, se les permitió permanecer en el reino de Acestes.

La familia del Tiber

De todos estos grandes ríos fuera de Grecia, uno tuvo gran importancia, pero no para la cultura griega, sino para la romana. Este fue el río Tiber, o Tiberino como es llamado por los locales; y su culto estuvo muy vinculado a la ciudad de las siete colinas, y a las leyendas de los pueblos que lucharon por el control de la región. Tiber es una figura exclusiva de la mitología romana, una deidad de la naturaleza y vinculado al río homónimo; a diferencia de otros grandes ríos, los padres de Tiber no fueron de forma directa Oceano y Tethys, sino una primitiva diosa romana de las fuentes, Camese, una de las tantas ninfas que habitaban la región del Lacio; y el dios romano de las puertas Jano.

Tiber

Su festival anual, la Tiberinalia, se celebraba el 8 de diciembre, con el aniversario de la fundación del templo al dios en la ‘Isola Tiberina‘ (la isla Tiberina se encuentra ubicada en el río Tiber, en el trecho en que el río atraviesa Roma, cerca de la Colina Capitolina). La isla tuvo según las épocas distintos dioses a las que se le rindieron culto. Inicialmente la isla fue lugar de culto a un antiguo dios de los bosques cercanos a la antigua Roma y del inframundo, este dios conocido como Veiove era representado como un joven con arco y fechas, al lado de una cabra sacrificada (imagen que también sirvió para identificado con el dios Fauno y con los peligros de los bosques); finalmente dado los ritos de purificación y expiación el templo final se le dedicó a Esculapio, el dios romano de la medicina.

jano - tiber

Según la mitología romana Tiber es el hijo de Jano y Camese, una de las tantas ninfa que habitaban la región del Lacio. El padre de Tiber fue un dios local que no tiene correspondencia con ningún dios griego, Jano, el señor de las puertas, es un dios vinculado al tiempo (en el sentido del reloj y no del clima), que tenía la capacidad de ver el pasado y el futuro. Se cuenta que este poder lo recibió cuando dio hospitalidad a Saturno (el desterrado Cronos) y de quien aprendió los secretos de la agricultura, volviéndose así un primitivo dios de la agricultura. Jano, se puede señalar que tendría una ligera correspondencia con Khronos (un dios griego vinculado al paso del tiempo en el sentido de las horas, distinto y anterior al titán de similar nombre, Cronos, y que era en la tradición órfica uno de los dioses protogonos, primigenios, y sobre los cuales hablaremos en otra entrada).

jano

A Jano no se le conocen padres, y para los lugareños era anterior a los dioses y los titanes. Como todo dios primordial Jano tuvo varias amantes, entre ellas se cita a la diosa Carna (Carne), una diosa vinculada a la salud y la alimentación (digestión), protectora de los niños; y posiblemente una hija de Esculapio. Pero la que suele ser puesta como su principal compañera es Giuturna (Juturna, que recibe el nombre en honor a Jupiter), y a quien señalan como madre de Fontus (el dios de las fuentes).

Fontus

Giuturna inicialmente era una princesa, hija de Dauno, nieta de Licaón, [Dauno escapa de Arcadia (Grecia) tras la maldición a su padre Licaón por parte de Zeuspor haber ofrecido carne humana como alimento al dios, y llega a Italia a buscar nueva fortuna]. Giuturna en la tradición romana era hermana de Turno, héroe que tenía prometida a Lavinia, la hija del rey Latino.

Giuturna

La ascendencia de Latino es distinta según las fuentes, se le pone como hijo de Fauno y Marica en la tradición romana. Siendo Marica una ninfa de los bosques de la región del Lacio (en la actual Italia centro-occidental y región donde se ubica la ciudad de Roma). Latino en la versión griega es hijo de Circe y Odiseo, o en otras versiones, tras la muerte accidental de Odiseo por Telégono (hijo de Circe y Odiseo), la esposa del héroe y su hijo Telémaco se trasladan a la isla de la bruja donde Circe desposa de Telémaco y Penelope a Telégono, fruto de esas uniones fueron Latino e Italo respectivamente].

fauno - latino

Según la tradición Lavinia, hija de Latino estaba prometida a Turno, pero el oráculo predijo que desposaría a un llegado del mar que llevaría a los pueblos del Lacio a la gloria; la llegada del héroe troyano Eneas hace que el rey Latino le entregue a su hija, pero eso fue considerado por Turno como una traición al acuerdo previo de bodas, por tanto se inicia una pelea entre los pueblos originarios de la península italiana, y los recién llegados; provocando la disputa entre ambos guerreros y la muerte posterior de Turno a manos del troyano. La muerte de su hermano afecto tan profundamente a Giuturna que fue transformada en fuente por Júpiter (Zeus), convirtiéndose así en la señora de las aguas dentro de la tradición romana, mismo titulo que Camese, y posiblemente reemplazándola en funciones, haciendo que sea puesta muchas veces por ello como la madre de Tiber.

lara

Las leyendas romanas señalan que Júpiter deseaba a Giuturna, pero la ninfa escapaba ocultándose en la riveras de su hermano Tiber, con ayuda de las distintas nayades de los ríos y sus tributarios. Júpiter entonces pidió a las nayades de estos ríos que no dieran protección a la ninfa; pero Lara (habladora/chismosa), la hija del río Almón (uno de los tributarios de río Tiber) le dijo a la diosa Juno las intensiones de su marido. En castigo por su indiscreción, Júpiter le arrancó la lengua a la ninfa y ordenó a Mercurio que la encerrara en el infierno. En camino al inframundo, y sin poder gritar por ayuda, Mercurio violó a la ninfa y esta fue madre de dos niños, que fueron llamados colectivamente como los Lares, dioses menores vinculados a las encrucijadas, y que se relacionaron con otros genios domésticos como los Manes (las almas de los antepasados), los Penates (genios vinculados a la despensa) y los Lemures (las almas inquietas que persiguen a los vivos). Por su larga estancia en el inframundo Lara se convirtió involuntariamente en una ninfa ctónica, y fue llamada Tácita, la diosa silenciosa (Dea Muta/la muda).

lares

Los mitos señalan que el Tiber ayudó a Eneas a vencer a Turno y a sus seguidores tras aparecérsele como un anciano de tez verde coronado con hojas de cañas, indicándole que subiera río arriba para pedir la ayuda del rey Evandro y su hijo Palante (quienes gobernaban una ciudad ubicada en la actual colina palatina de la Roma moderna); para así luchar contra Turno y Mezencio (rey de los etruscos), y otros pueblos itálicos originales que se sentían invadidos por los recién llegados.

Canto

Otra de las tantas hijas de Jano fue Canto (Canente, literalmente la de la bella voz), se pone como madre de Canto a Venilia, una ninfa que formaba parte del cortejo de Venus (Afrodita). Virgilio haría de la ninfa Venilia, en su poema de la Eneida, madre de Turno y Giuturna con Dauno, y hermana de Amanta, la esposa de Latino, y madre de Lavinia. En los mitos, Canto era amada de Pico, un hijo de Saturno y la ninfa Feronia (ninfa de la fuente de igual nombre ubicada cerca de Terracina en el Lacio). Pico fue deseado por la bruja Circe, pero al resistir sus avances, la bruja lo transformó en pájaro carpintero. La desaparición de su amado provoco tal dolor en Canto, que vago por los bosques buscándolo, murió finalmente de hambre y pena a las orillas de su hermano Tiber, orilla que aún se llama como la joven, Canente. Algunas versiones ponen al dios campestre Fauno como hijo de Canto y Pico; otros que fue hijo de Circe y sus amores con el dios de los bosques del Lacio (Pico), aunque la más familiar entre los griegos es que Fauno es hijo de Circe y Poseidón.

El heredero de Eneas y Lavinia fue Silvio (bosque), y desde el mismo, con la unión de latinos y troyanos en un solo pueblo, los descendientes de Eneas llevaban por título o nombre familiar el epíteto de Silvio; tras la muerte de Eneas reinó primero Ascanio, el primogénito de Eneas y Creusa (hija del rey Priamo y Hecuba), para después ser sucedido por su medio hermano Silvio. La descendencia en este punto (si de Ascanio o de Silvio) no esta clara; pero varios siglos un descendente de Eneas, el rey Numenor, gobierna la región del Lacio y es depuesto del trono por su hermano Amulio; quien para garantizar su poder mata a todos sus sobrinos varones, y a la única hija sobreviviente es Rea Silvia, a la convierte en virgen vestal. Pero los dioses romanos, como sus contrapartes griegas, son de naturaleza muy humanos y cambiantes de opiniones y favores. Marte (Ares) se enamoró de la joven y la sedujo; fruto de esa unión nacieron los gemelos Romulo y Remo; temeroso de estos futuros rivales, Amulio ordenó su muerte, y los bebes fueron abandonados a las orillas del Tiber, la cesta que los contenía no se hundió en las aguas, sino que floto y encalló en la orilla del río cerca del monte Palatino. La tradición dice que fueron cuidados por una loba (Luperca), pero al poco tiempo fueron encontrados por Fáustulo (porquerizo de Amulio) y adoptados por su mujer, Acca Larentia, quien acababa de perder a su hijo. Acca Larencia era conocida también como lupa (loba = puta) y pudo haber inspirado el mito de la loba que amamanta a los niños. Al crecer los gemelos su padre adoptivo le dice la verdad a Romulo, cuando Remo fue capturado y condenado por su tío; al ir al salvar a su hermano, Romulo mata a su tío y devuelve el trono a su padre. Luego los gemelos regresaron a la región donde fueron encontrados y decidieron fundar una ciudad. Tras algunas disputas sobre el sitio y quien mandaría, Romulo termina con el control y Remo muerto entre esas discusiones.

romulo - remo

La nueva ciudad se fue llenando de refugiados y prófugos de tierras vecinas y lejanas, tanto hombres libres, como esclavos. Pero una ciudad de hombres no era viable. Invitando a unos juegos, la población de la nueva ciudad aprovecho para raptar a las hijas de los invitados, principalmente las hijas del vecino pueblo sabino. Pese al rapto, los hombres resultaron buenos maridos y procrearon descendencia con las chicas. Cuando los padres de las jóvenes quisieron la devolución de sus hijas, al no haber respuesta favorable fueron a la guerra. El hijo del dios de la guerra venció rápidamente a sus rivales y los pueblos vencidos fueron trasladados a la nueva ciudad como ciudadanos de la misma. Así inició el largo proceso de conquistas de una ciudad que estaría destinada a gobernar todo el mundo antiguo en occidente.

Romulo a su muerte fue divinizado y se le renombró Quirino, nombre de un primitivo dios de la guerra de los sabinos, pero que entre los romanos representaba al dios del estado romano. A la muerte de Romulo (ahora Quirino), su esposa Hersilia fue divinizada por el hijo del Marte, o por Juno (en otras versiones), y elevada a los cielos; ahí su esposo (ahora dios) la llamó Hora [Las Horas eran diosas griegas de la ley y el orden, las más famosas eran las hijas de Zeus y Temis (ley natural): Eunomia (ley civil), Irene (paz) y Dike (justicia)]; así la nueva pareja daba y fundía la ley y el estado como uno indivisible, una concepción moderna que aún se mantiene, y si bien los romanos no dieron al mundo grandes filósofos, si dieron ley romana, que es la base de toda la legislación moderna. Quirino reemplazó aJano en la triada de poder. Según las fuentes, la triada etrusca estaba formada por: Tinia, Uni y Menrva; equivalentes a los romanos; Júpiter, Juno y Minerva; y a la triada griega: Zeus, Hera y Atenea; mostrado así la influencia y herencia griega entre los pueblos de Italia y es conocida como la triada clásica o palatina; pero los miembros a triada arcaica del pueblo romano eran: Júpiter, Marte y Jano; y este ultimo reemplazado luego por Quirino.

Roma, por otra parte, es el nombre de una hija del rey Evandro, o de Eneas, Esculapio o el propio Tiber según versiones; traduce algo así como ‘la ciudad sobre el río’ y al igual como el río que la atraviesa, se convirtió en una diosa por derecho propio; símbolo del poder que representa la ciudad y el estado; y algunas versiones ven en esta imagen a la propia Rea Silvia, la madre del fundador de la ciudad misma.

Los ríos y fuentes del inframundo

Una de las más importantes oceánides es la diosa Estigia (la odiada), señora del río (o laguna) que rodea todo el inframundo; equivalente en este aspecto a su padre Océano, quien rodea la Tierra emergida. Las madres de Estigia han sido motivo de especulación, como una diosa de las aguas se le pone de Tethys como su madre; pero al ser una diosa del inframundo, Nix, la noche, es también puesta como una candidata a ese título. Según la tradición se la hace corresponder con una fuente que corría en la región de Arcadia de aguas oscuras y corrosivas, y que en los mitos estas aguas se terminan sumergiendo en la tierra hasta alcanzar y rodear el inframundo. Estigia fue esposa del titán Palas, el dios de la guerra entre los titanes, y sus hijos fueron: Nike (la victoria), Zelo (la rivalidad), Bia (la fuerza) y Kratos (el poder). Cuando hubo el conflicto entre los dioses jóvenes y los titanes; ella, siguiendo el consejo de su padre, se puso del lado de los dioses, siendo la primera que llegó a apoyarlos. En recompensa sus hijos pasaron a formar la guardia pretoriana de Zeus, y a ella se la recompensó haciéndola garante de los juramentos de los dioses; cuando un dios rompía la palabra dada en su nombre, tenía la diosa el poder de quitar a los dioses sus grandes poderes divinos durante un gran año (nueve años mortales) y dejarlos mudos (sin habla) en los grandes consejos; tal era su poder que fue llamada por ello la odiada, y su nombre traduce en algunas fuentes el termino de incorruptible. Pese a ser sus aguas oscuras y tenebrosas, algunos les atribuían poderes milagrosos y que podrían hacer que alguien invulnerable; según una tradición la diosa Thetis/Tetis, sumergió a su hijo Aquiles en sus aguas para hacerlo invulnerable, con excepción de su talón, por el cual su madre lo sostuvo; de ahí la expresión del ‘talón de Aquiles’, como metáfora de un punto vulnerable.

Estigia

Estigia es descrita como la laguna en la que terminan los grandes ríos que surcan el inframundo; y suele ser identificada como la diosa del odio. Asociados al inframundo y por ello su ascendencia sigue en discusión, otros daimones hijos de Nix, la noche, como Cocito (lamento) y Leteo (olvido) han estado asociados a fuentes del inframundo y han sido convertidos en ríos y por tanto señalados como hijos de Océano y Tethys. Cocito es el dios del río de los lamentos; se dice que sus aguas salobres son el resultado del llanto de los hombres y mujeres en la tierra; y cada año su caudal se incrementa. En la Divina Comedia el Cocito (lamento) es descrito como un río frío y congelado. Algunas leyendas cuentan que la ninfa Minte, una nayade hija de Cocito, fue amante de Hades, y la ninfa se atrevió a compararse superior que la esposa del dios, eso hasta que Perséfone se enteró y golpeó del tal forma a la ninfa que prácticamente la desintegró. Hades convirtió sus restos en la mata de menta. Por su Leteo (olvido), es diosa del río o la laguna del olvido; los muertos al beber de sus aguas olvidan sus vidas pasadas y quienes fueron en la vida terrenal; las aguas de Leteo estaban cerca de las tierras de los dioses de los sueños; por ello olvidamos al despertarnos lo que soñábamos.

estigia - lara

El más caudaloso de todos los ríos del inframundo es el Arqueronte (temible), quien a su vez descargas sus aguas en la laguna Estigia. Arqueronte fue descrito por los griegos como un río que fluye bajo la tierra en sentido contrario al de giro de Océano y el segundo más grande, después del Océano mismo, tanto es así que al río se le veía subir a la superficie en varias regiones del mundo, en el noreste de Grecia central donde que termina vertiendo sus aguas el mar Jónico; en Italia se creía que sus aguas subían al lago volcánico Averno (una de las entrada míticas del infierno), así como algunos arroyos cerca de cementerios en Asia menor son atribuidos como parte de las aguas del Arqueronte. Las aguas de Arqueronte eran descritas como tan venenosas, que cualquier navío que las tocara terminaría disuelto y sumergido dentro de las mismas; siendo sólo la barca de Caronte era la única que se le podía cruzar, y por ello los muertos debían pagar para ir de la orilla de los vivos, a la orilla de las almas.

Arqueronte

Arqueronte es conocido como el río del dolor; y se le hace padre, con Estigia, de Ascálafo, el siervo que atendía los huertos de Hades en el inframundo. Ascálafo contaría a su patrón sobre los granos de la granada que había comido Perséfone en su estadía en el reino de los muertos y que la condenaba a volver cada año al inframundo; eso no le gusto mucho a la madre de la chica, Demeter, quien transformó a Ascálafo en lechuza, animal que desde entonces vigila en la oscuridad.

ascalafo

El último de los grandes ríos del inframundo griego es Flegetonte (en llamas), llamado también Piriflegetonte (ardiendo), que es una corriente de fuego (lava) que fluye en el inframundo y desciende del reino de Hades al profundo y ardiente Tartaro donde fueron encerrados los titanes tras perder contra los dioses. Dante pone a Flegetonte como un río de sangre ardiente donde son hervidas las almas de los violentos. Estigia estuvo enamorada de Flegetonte pero sus ardientes llamas casi la evaporaron, llenado al inframundo de una espesa y pesada niebla y justificando así por que el Arqueronte es el río con más agua en esas oscuras cavernas del submundo griego.

Flegetonte

Cosmogonía (5) Los Dioses Rústicos, los hijos de las Montañas

Antes de los Titanes, Gea/Gaya engendró por si misma no solo a Urano (el cielo) y Ponto (el mar); de su vientre vieron luz las montañas; una serie de espíritus que no se entrometieron en las peleas de sus hermanos y de sus hijos (titanes y olímpicos), simplemente vivieron sus vidas como correspondía, en los campos, alejados de esos asuntos más urbanos. Se citan entre ellos al menos ocho nombres conocidos; siendo el más famoso el dios que guardaba la montaña que lleva su nombre, Olimpo, entre la región de Tesalia y Macedonia; siguen: la diosa del volcán más famoso de Italia, Etna; Oreos el señor de la montaña Otris, en Tesalia, padre de los hamadríades; a ellos se juntan más al sur, en la región central de la Grecia continental (Beocia) los señores: Citerón, Helicón, y Parnes. Más al noreste, en Tracia (hoy región compartida por Grecia, Turquía y Bulgaria) tenemos a Athos; y más al este, en la península de Anatolia (Turquía) tenemos a Tmolos.

Oureas_2

La mayoría de estos señores de las montañas no tomaron partido por ningún bando, sin embargo como hijos de la madre tierra eran poderosos y sus opiniones tomadas en cuenta; actuando muchas veces como jueces en las peleas y disputas menores de los dioses mismos. Entre ellos Citerón era el señor de una montaña entre Beocia y el Ática. Se cuenta que en una ocasión la diosa Hera estaba enfadada con Zeus, seguramente cansada de los amoríos de su esposo; Citerón aconsejó al dios de los cielos que construyera una estatua de madera y la vistiera de forma tal que se pareciese una novia y que la llevase en su carro. Cuando Hera vio la figura de su rival en el carro de su marido, se abalanzó sobre la misma ella descubriendo el engaño, entendió la indirecta y se reconcilió con su esposo, a miedo de que este desposara a otra en su lugar.

Sileno_3

Citerón es identificado también como Sileno; bajo esta apariencia de sátiro, se le hace el mentor de joven Baco, cuyo nombre griego es Dioniso (el dios de Niso, nombre dado también al sátiro mismo que lo crió), quien cuando niño estuvo al cuidado de las hijas del sátiro; las ninfas Nisiades, quienes se convirtieron en las primeras bacantes (seguidoras de Baco). Según los poetas se citan entre ellas los nombres de: Nysa (señora del monte Nisa, donde fue raptada Perséfone por Hades, en algunas versiones se la pone como una hija de Aristeo); Cisseis (diosa de la hiedra); Bromis/Bromia (la de fuerte grito), Erato (la amante), Erifia (la cabrita), Polixo (la diosa de los espesos bosques), Fito (diosa de las siembras), Eudora (la bien dotada), Pedile (la que calza sandalias), entre otros nombres.

Sileno_4

El culto a Sileno se funde con el de otros dioses menores; entre ellos Hecatero, un primitivo dios de la danza, padre de los cinco Dactilos y los cinco Hecateros; quienes a su vez son identificados con los nueve Curetes (dioses que ocultaron con sus danzas y cantos al joven Zeus de Cronos). A Sileno se le conoce con tres nombres (que son puestos como hijos del sátiro o como formas equivalentes del mismo), quienes educaron al joven Baco en el arte de hacer el vino y que acompañaron al dios en su viajes; ello son: Marón (dios menor de Moroneia, región en Tracia reconocida por sus cultivos de uvas, y quién enseño a Baco a cultivar la vid), Astraios (quien le enseño a recoger la uva, y no se le debe confundir con el titán Astreo, señor de la oscuridad y padre de los vientos) y Leneo (quién le enseño a pisar la uva para sacar el vino). Los hijos de estos tres dioses menores, o formas de Sileno, serían el resto de los sátiros que pueblan los bosques.

Aristeo

Astraios está muy vinculado con el dios menor Aristeo, un hijo de Apolo y la ninfa Cirene (reina soberana). Aristeo era el dios rústico de los pastores (como Pan, quien era llamado Agreo (de la caza) y Nomio (de los pastos); ambos epítetos también los tenía Aristeo), se le pone como quien enseño la fabricación del queso, también enseño la apicultura a los hombres (se le vincula aquí a Meliso, uno de los curietes, o a la ninfa Melia/Melissa), enseño a hacer el aguamiel (un licor), el cultivo del olivo y de las hierbas medicinales (como su medio hermano Asclepio). A Aristeo se le hace señor de los vientos etesios (vientos estacionales que soplan por el mar Egeo) y ello lo vincula tambíen con Astreo el titán de la oscuridad y de los vientos. Su nombre se deriva de la palabra griega Aristos (excelente o muy útil). El hijo de Aristeo fue Acteón, con una hija del rey de tebas, Cadmo, (hermano de Europa); Acteón, al igual que su padre tenía gusto por la caza, tuvo la mala suerte de encontrar a la diosa Artemisa cuando se bañaba en una fuente del bosque, ella lo transformó en ciervo y Acteón fue destrozado por sus propios perros.

Acteón

La imagen de los sátiros es variada, en unas tienen torso humano y la parte interior de piernas de caballo (solo dos, para diferenciarse de los centauros que tiene las cuatro patas); en la otras se funden con las imágenes de los faunos romanos; estos con versiones más juveniles, con patas de cabras y de cuernos más cortos que los sátiros; ya que ambos son espíritus de los bosques.

Tmolos

Aunque existen casi infinitos sátiros, algunos han pasado a las leyendas por sus tristes finales; entre ello Marsias, un joven sátiro, hijo de Olimpo; quien se atrevió a desafiar en manejo de los instrumentos musicales al señor de las Musas, el dios Apolo; el juez fue el dios de la montaña de Anatolia, Tmolos; tras ser vencido por Apolo, el dios ató a Marsias a un árbol y lo desolló vivo.

Marsias

Ampelos

Otros sátiros conocidos fueron Ampelos (uva), un joven sátiro cuya temprana muerte, por el cuerno de un toro, hizo que Baco lo convirtiera en una vid (árbol de la uva). Komos/Comus (juerga/fiesta) tuvo mejor suerte, se convirtió en el copero de Baco, quien lo adopto como padre. Argios fue un sátiro que trato de violar a la ninfa Amymone (noble) cuando fue a beber agua a su fuente; Poseidón lo expulso y se acostó con la ninfa en su lugar.

Komos

Entre aquellos sátiros que formaron el cortejo de Baco y lo acompañaron en sus viajes se citan a: Poimenio (de los pastores); Tiaso (de la tropa), Hipsicero (de grandes cuernos), Orestes (de las montañas), Flegraeo (encendido), Napaio (de la arboleda), Gemón (de las cargas), Ferreo (de las bestias), Petreo (de las rocas), Lenobio (de los barriles de vino), Lamis (de la hondonada), Escirto (de los saltos), Estro (de los aguijones, Cisso (de las hierbas) entre otros.

Pese a lo que se pudiera pensar, no todos los sátiros descienden de Sileno; hay algunos cuyo padre es el dios Hermes; un primer trío, hijos del dios con la ninfa Iftime, una nieta de Helen/Heleno (el hijo de Pirra y Deucalión), quienes fueron los mensajeros de Baco fueron: Ferespondo (de las ofrendas), Licón/Lico (de los lobos) y Pronomo (del pastoreo). Pero el más notorio de todos los sátiros hijos de Hermes fue, sin embargo, el dios Pan; la madre según era una de las hijas del rey Driópe, quién gobernaba en el centro de la Grecia, en la región cercana la monte Parnaso, hasta que fueron expulsado por los dorios, estableciéndose este pueblo en el Peloponeso.

Pan_2

Pan era el dios de los pastores, se le describe como un fauno y/o sátiro, con piernas de cabra y cuernos; y como los sátiros, perseguidor incansable de ninfas y driades; entre sus víctimas se encuentran: Siringe, una nayade, ninfa del río Ladón, quien para huir del sátiro se transformó en la mata de cañas que crece a la orilla del río y lleva su nombre; cañas con las que Pan creo sus flautas; Pitis, una de las oreiades, ninfas de los bosques de las montañas, quién para escapar se transformó en un abeto. Incluso se culpa a Pan del destino de Eco; quien fue maldecida por Hera a repetir las últimas palabras que otro dijera, por haber ayudado por su esposo a distraerla cuando él estaba con alguna de sus amantes; la ninfa que había sido amante de Pan, se enamoró del joven Narciso, pero cuando el chico le hablaba, ella repetía las palabras, este pensó que se burlaba y la abandono; Eco terminó así haciéndose invisible, quedando solo su voz.

Crotos

Hijo de Pan con la ninfa Eufeme (buen hablar) fue Crotos, quien habitaba en el monte Helicón con su madre; se volvió amigo de las Musas y les enseñó el ritmo de los tambores. Su madre Eufeme era una nayade (ninfa de alguna fuente en la montaña) y fue la niñera que crió a las Musas, de cuyas aguas se decía que inspiraban a los poetas. Los hijos de Pan fueron llamados los Paneides o Paniskoi (pequeños panes); a saber se mencionan al menos doce nombres, pero seguramente hubo muchos más: Celaneo (de pelo negro); Argennon (blanca oveja); Egicoro (lleno de cabras), Eugenio (barbudo), Omester (carnívoro), Dafoeneo (sangriento), Frightener (brillante), Filamnos (amigo de los corderos), Xantos (rubio), Glauco (del pelo gris), Argos (del pelo de plata, blanco) y Forbas (de los pastos).

familias de Pan, Parnaso, Fauno y Aristeo

Otro sátiro famoso fue Fauno, la tradición griega lo pone como hijo del poderoso Poseidón con la bruja Circe, una hija de Helios, el Sol; pero en la tradición romana este dios rupestre es hijo de Pico (un hijo de Saturno/Cronos con una ninfa de los bosques cuando habitó en Italia tras ser desterrado por los dioses) y la ninfa Canto (una hija del dios romano Jano);  aunque también se pone a Fauno como hijo de Pico y sus amores con Circe, antes de que la bruja lo transformara en pájaro carpintero por haber preferido a Canto. Fauno es el equivalente romano de Pan; y quien sería el padre de todos los faunos que pueblan los bosques italianos.

Los faunos, a diferencia de los sátiros solían ser más juveniles y traviesos que sus contrapartes griegas, aunque ambos les gustaba asustar a los que se acercaban a sus dominios, nuestra palabra ‘pánico’ deriva justamente de Pan. En algunas de las primeras versiones los sátiros tenían piernas humanas, salvo la cola del caballo; mientras que los faunos siempre fueron representados con patas de cabras y cuernos; pero, dado que ambos grupos tenían a su cuidado los bosques y protegían a sus criaturas, las representaciones de ambos grupos se terminaron fusionando.

Fauno_1

El pastor Acis es puesto como hijo de Fauno (en algunas versiones de Pan) y de la náyade Simetis, hija Simeto, el río principal de Sicilia. Acis tuvo amores con la nereida Galatea, pero el cíclope Polifemo también pretendía a la ninfa por lo que arrojo una roca sobre el rival. la sangre derramada de Acis fue convertida en un pequeño arrollo de rojas y frías aguas que desciende del monte Etna.

Existen otras razas de sátiros cuyo parentesco no esta entre los dioses de las montañas; entre los mitos se mencionan a los sátiros de Libia, quienes habitaban las montañas Atlas, los sátiros de Etiopía y los sátiros de las islas (islas en el norte de África); todos descritos como salvajes, pero seguramente era la visión de los marinos de los monos africanos desconocidos por los europeos. Entre mitos similares a la inversa tenemos a los sátiros Acmon (yunque) y Passalo (pernos/clavo), llamados en conjunto los Cercopes (unidos), según el mito eran unos ladrones en la región de Libia, Zeus los castigo transformándolos en monos.

El monte Helicón fue el primer hogar de las Musas; y tanto entusiasmó el canto de las ninfas sobre los cielos y sus maravillas a Helicón, que este se hinchó y elevó para alcanzar los cielos; Poseidón sin embargo castigó su intento estremeciendo la tierra y haciéndolo descender estruendosamente para siempre. El carácter de Helicón siempre provocaba que su montaña tuviera aludes de piedras, entre los más recordados derrumbes esta la pelea con su hermano Citerón. Era ya época de paz, con los olímpicos en el trono, Citerón participó en un concurso de canto con las Musas como jueces; el suyo versaba de cómo Zeus fue escondido de Cronos en su infancia; recibiendo los votos de la mayoría de los presentes y Hermes gritaba hurras al ganador; pero su hermano Helicón, que era uno de los oponentes, no le gustó el resultado y enfurecido agarró una gran roca de la montaña, lo que provocó otro derrumbe de la montaña misma.

Parnaso

Las Musas, cansadas de estos vaivenes de humor del dios de la montaña, terminaron por mudarse al monte de Parnaso. Parnaso era un hijo de Poseidón con la nayade Cleodora; ella con su hermana Melaina y su madre Coricio (diosa de la cueva de Coricio, cercana a Delfos) formaban un trío de profetisas, que adivinaban el futuro lanzando piedras. Así se juntaron las Musas y el dios de las profecías, luego dios de las artes.

Dafnis

Dafnis (laurel) fue un pastor que era hijo de Coricio y el dios río Cesifo (en otras versiones de Hermes y una ninfa desconocida); fue abandonado por su madre y recogido por Apolo, quien junto con las Musas le enseñó la poesía, y Pan le enseño a tocar la siringa (una especie de flauta de cañas). Al crecer el mancebo tendría gran belleza y enamoraría a muchas doncellas, finalmente una nayade (el nombre varía con las versiones) le pediría fidelidad, y aunque el chico lo intentó, más puedo la carne que la palabra empeñada, por ello la ninfa lo castigó y lo dejó ciego. Dafnis entonces ciego se retiró con sus cabras a los montes, lejos de estos problemas, y se volvió en otro dios de los pastores; y con sus cantos dio origen a la poesía bucólica.

El dios del monte Athos se unió a los gigantes cuando estos intentaron conquistar vencer a los dioses; Zeus lo venció en Macedonia y lo convirtió en piedra, desde entonces la montaña ha permanecido en el lugar. Parnes o Parnitha es el monte más alto en la región de Atica, con sus 1400 metros es la montaña más alta y cercana a Atenas, de ahí su culto por los pobladores cercanos.

Pero la montaña por altura de toda Grecia es el Olimpo; la segunda más grande de las montañas de los Balcanes (la otra es Musala en Bulgaria, que lo supera por algo más de 10 metros), el Olimpo con más 2900 metros no podía ser sino el lugar más apropiado para que los dioses instalaran sus residencias. El dios de la montaña más alta hace hoy de casero para los olímpicos; pero ha tenido varios inquilinos en sus alturas, primero Ofión (serpiente) quien ocupó esos predios hasta que fue expulsado por Cronos; luego Cronos, hasta que lo expulso propio su hijo Zeus, por un tiempo corto Tifón, cuando expulso a los dioses, así sus laderas fueron terreno de batalla para dioses y gigantes, y otros tantos que intentaron apoderarse de esa cumbre; Olimpo a tenido que lidiar con los más vario pintos inquilinos y con una que otra reconstrucción de sus laderas por culpa de estas luchas.

Si bien se atribuye a Citerón/Sileno/Niso el ser el padre directo de la mayoría de los sátiros; sus hermanos en conjunto los Ourea (las montañas) se les atribuye la paternidad del colectivo de las ninfas Oreiades (diosas de los pinos y coníferas, y un sub-grupo de las ninfas dríades, señoras de los arboles). Los antiguos bosques de la antigua Grecia se encontraban principalmente en las montañas, ya que la mayoría de las tierras bajas habían sido despejadas para la agricultura; era natural para los griegos pensar en las Oreiades como diosas de las montañas y forestas. Las dríades como grupo colectivo eran las ninfas de los arboles, la idea era que cada árbol tenía un espíritu o alma que lo habitaba, mientras el árbol existiera, ese espíritu lo acompañaba; al morir el árbol, igual ocurría con la dríade que el árbol habitaba.

Melia

Las dríades incluyen varias familias, entre ellas las ninfas Melias, nacidas de la sangre derramada por Urano en su castración. Ellas eran las dríades de los fresnos de las montañas y su unión con los hombres de la Raza de Plata la que dio origen a los hombres de la Raza de Bronce. La más conocida y de la que deriva el nombre del grupo es Melia o Melissa (miel o toronjil; en relación a la resina dulce que produce el fresno). Los mitos ponen a Melia como una de las ninfas que ocultó al niño Zeus de su padre Cronos en Creta [aunque hubo varias ninfas con igual nombre y por ello las leyendas se mezclan]. A esta acción se sumaron dos ninfas más, hijas de Melia, [o de Meliso (mielero), nombre dado a uno de los Curetes, quienes con sus cantos y ruidos ayudaron a ocultar los llanos del infante]; ellas eran Ida (diosa del monte de igual nombre en Creta), y Adrastia (ineludible), quienes colaboraron con su madre (y/o padre) y con los Curetes a ocultar la infante dios.

Adrastia es vinculada a la diosa frigia (en Anatolia) Cibeles; que era una diosa madre de las montañas; y que fue equiparada por los griegos con Gea (la madre tierra), Rea (la madre naturaleza, madre de Zeus), Demeter (la diosa de la agricultura) y con la diosa romana Magna Mater (Gran Madre); también se la vincula con la deidad primordial Ananké (la necesidad); que era la esposa de Chronos, (aquí se habla del dios protogeno -primero/primordial/primigenio- del tiempo mismo, que luego se fusionó con Cronos, el titán del tiempo climático, y esposo de Rea,  la madre naturaleza).

Acompañaron a esta ninfas en el cuidado y protección del infante una cabra de nombre Amaltea (la tierna), cuya leche, así como la miel de las Melias sirvieron de alimentó al niño Zeus. Se suman en esta ayuda dos ninfas más: Cynosura (cola del perro, una oreiade, ninfa que habitaba en el monte Ida y puede ser otro nombre dado por razones distintas de la misma Ida) y Helice (la que gira, una oreiade, la ninfa del sauce, que tendría a ser otro nombre para Adrastia).

La tradición señala que Cronos enterado de la ayuda de las ninfas, transformo a Melia/Melissa en un gusano; Zeus la convirtió luego en la primera abeja. Las otras ninfas lograron huir de la furia del titán, y Zeus las recompensó luego poniéndolas en los cielos; Cynosura es nuestra actual estrella polar (que ocupa justamente la posición de la punta la cola de la osa menor, de ahí el nombre) y Helice en una de las estrellas de la Osa Mayor, sino la osa misma. Algunos mitos señalan que Melia fue amante de Sileno, de esta relación nació Folo (el centauro) y se atribuye a la pareja el resto de los centauros del Peloponeso.

Por su parte la cabra Amaltea fue subida a los cielos como la estrella Capella (la cabra) en la constelación del Auriga. Se cuenta que cuando niño, Zeus accidentalmente rompio un cuerno de la cabra, el chico compenso a la cabra señalando que quien portara el cuerno recibiría siempre buenos frutos; es el origen de la cornucopia (el cuerno de la abundancia).

Entre las dríades hay otro grupo particular, las Hamadríades, dioses y diosas de los cedros y robles; esta familia desciende de Oreos, dios de la montaña Otris, en Grecia central. Según la versión más extendida hijos de Oreos fueron: Oxilo (el espíritu del árbol de haya) y su hermana Hamadríade (el espíritu del ciruelo); estos a su vez fueron padres de: Balanos (del roble), Morea (del árbol de moras), Karya (del avellano, nogal o castaño), Kranea (del árbol de las cerezas), Aigeros (del abeto negro), Ptelea (del olmo), Syke (la higuera) y Ampelos (el árbol de la uva y cuya historia ya contamos antes).

Hamadriade

Las Epimelides son otro grupo de dríades, aunque de paternidad variada (los Ourea y Helios, el dios solar), eran ellas las diosas de los arboles frutales como las manzanas, peras, duraznos, etc. Se las vincula también como protectoras de los ganados, en especial de ovejas; de aquí su relación con Helios y con el dios Pan. Entre las hijas del dios Helios estaban las Heliades, las hermanas de Faetón, quienes tras la muerte de su hermano, en su tristeza fueron transformadas en álamos (dríades) y cuyas lagrimas se convirtieron en ámbar; y de distinta madre a las ninfas Faetusa (radiante) y Lampecia (brillante), con Egle (brillo), hija de Lampecia y Asclepio (hijo de Apolo, dios de la medicina); quienes eran las guardianas del rebaño de su padre en Trinacia (Sicilia), por ello identificadas como parte de las epimelides (diosas de los frutos y los ganados).

La mayoría de las Epimelides están más relacionadas con el dios Pan; entre ellas Nomia (pastos) era la señora del monte Nomia en Arcadia, en el Peloponeso; y fue una amada de Pan; por su parte Penelopia/Penelope (piel), no confundir con la esposa de Odiseo de igual nombre, era la ninfa del monte Cilene, también en Arcadia; es puesta como una hija del rey Driópe con alguna Oreiade no citada, y madre del dios Pan. Por su parte Sinoe (todo), era la diosa de monte de igual nombre, y fue la niñera de Pan. Otras ninfas oreiades a las que se le atribuye ser la madre del dios de los pastores son: Sose (seguro) la diosa del monte Sosa en Arcadia y Thymbris, la diosa de las hierbas florales silvestres (las thybras) propias de Grecia y Creta de igual nombre.

El monte Etna es el único de la lista de los Ourea con una diosa como señora del sitio. Etna, se la hace hija también de Océano y Thetis, siendo así una oceanide (diosas de las costas e islas); y también se le pone como hija del gigante Briareo (uno de los hecantoquiros). Etna fue la montaña donde fue finalmente encerrado el gigante Tifón; quien en sus arrebatos por liberarse de tanto en tanto mece la montaña y hace que expulse fuego.

Etna

Bajo la montaña ardiente Hefesto construyó finalmente su fragua, cansado de ser el hazmerreír del Olimpo, por los amoríos de su esposa Afrodita. Se dice que Hefesto tuvo amores con la diosa de la montaña (Etna) y fruto de esa relación nacieron los Palicos (los renacidos), un par de gemelos que se convertirían en los dioses de los géiseres y las aguas termales de la región de Palacia en Sicilia; estos dioses ofrecían refugio a los esclavos fugitivos, quienes pasaban a formar parte de grupo de siervos del dios de los herreros.

Otra tradición los pone como hijos de Zeus y una ninfa local llamada Talia [no confundir con una de las Musas o con una de las Carites/Gracias de igual nombre]; la celosa Hera hizo que la tierra (Gea) se tragara a la ninfa, tiempo después la tierra se abrió y saldrían los gemelos (de ahí el nombre), quienes en Sicilia se volverían patrones de la agricultura y la navegación [este mito recuerda también al gigante Ticio, cuya madre embarazada de Zeus se escondió en una cueva, pero la criatura creció enorme en el vientre materno hasta reventarlo, terminando Gea la gestación de la criatura]. La tercera tradición pone a Adrano como el hijo de la ninfa y Zeus, Adrano era un dios local de los volvanes (luego identificado por los griegos con Hefesto), pero que tenía raices fenicias y/o cartaginences, en su dios solar/fuego Adramelec (Adar-Malik/señor del fuego), y que fue asociado a Moloch por la tradición de sacrificar niños dentro de estatuas ardientes tanto en Fenicia, como en sus colonias, incluida Cartago. Los Palicos en esta tradición serian los hijos de Adrano y la ninfa Etna, y que luego los griegos y romanos la llevaron a la tradición clásica conocida.

Griegos y Troyanos peleando en los cielos (4) Príamo, el planeta de la paternidad

Tras el descubrimiento de (624) Héctor en 1907, al año siguiente, en 1908 el astrónomo Max Wolf descubre a su segundo troyano, nombrado (659) Néstor, pero pasarían unos nueve años antes de que Max Wolf encontrara un nuevo troyano en Júpiter, en 1917 se encuentra su tercer troyano y el segundo en el campo de los troyanos, recibe por nombre (884) Príamo, en honor al rey troyano que soporta el asedio de los griegos; (884) Príamo tiene un tamaño estimado de 99 km.

El rey Príamo es el último de los hijos varones sobreviviente del rey Laomedonte, y a su vez el último rey de Troya. En su sangre se conjugan por un lado una herencia cretense y griega, que formaron su propia dinastía en la región de la hoy península de Anatolia. Según las crónicas el primer rey que gobernó la región de Troya fue un príncipe cretense de nombre Escamandro. Tras una gran hambruna, Escamandro llega a la región noroeste de Anatolia y por consejo de Apolo se establecen en la misma.

La región era parte del culto al dios Apolo y era según la tradición donde la diosa Leto sufrió los primeros dolores del parto de Apolo y Artemisa; y el río Janto (Xantho = amarillo = dorado) tuvo su origen en esos dolores. En su lucha contra pueblos vecinos Escamandro muere sobre el río Janto que bañaba la región y Apolo lo recompensa transformándolo en dios del río, que desde entonces toma su nombre.

Treuco es el hijo de Escamandro con una ninfa llamada Ida (nombre de un monte en Creta y nombre dada a la montaña que rodea la región de Troya), el Treuco griego que es hermano de Ayax recibe el nombre de este bisabuelo. En la guerra de Troya el dios río Escamandro quiso detener a Aquiles enviando una crecida que arrastró los cuerpos muertos sobre las riberas del río y con ellos pretendía ahogar al héroe.

El fundador de la primera ciudad importante en la región fue otro príncipe griego, de nombre Dárdano. Según los mitos Zeus y la ninfa Electra, una de las hijas del gigante Atlas con la diosa Pleyade (el crepúsculo), tuvieron dos hijos: Lasio (o Yasión) y Dárdano. Lasio y varios de los descendientes de su hermano fueron varones muy bellos, y ante tal belleza muchas diosas y el propio Zeus se encapricharon. El primero en sentir los hados del destino por ese don fue el propio Lasio, de quien se prendó la diosa Demeter; juntos fueron padres del dios Pluto (no confundir con el dios romano de los infiernos Plutón). Pluto es el dios de la riqueza y se le representa como un niño sosteniendo la cornucopia (el cuerno de la abundancia). El destino de Lasio fue pronto truncado, las riquezas obtenidas de la diosa provocaron la envidia de su hermano Dárdano y este quiso tomar el trono matando a su hermano, que reinaba en Arcadia (región central de la península del Peloponeso – Grecia); pero el pueblo no lo acepto por tal crimen y Dárdano tuvo que huir a Asia (región que es hoy la península de Anatolia – Turquía). Ya en Asia el fugitivo Dárdano casa con Batía, la hija del rey Treuco, hereda el trono de este rey y funda Dardania.

Dárdano tuvo dos hijos con Batía, el primogénito fue Ilo, quien murió joven y sin dejar herederos; así el trono pasó a el segundo hijo, Erictronio. Mientras que su padre reinó sobre una población casi campesina, Erictronio hizo crecer las riquezas de la región y llenando las laderas con la cría de caballos, y tal era la belleza de estas bestias, que el dios del viento Bóreas se enamoró de las yeguas y adoptando la forma de un potro negro las embarazó dando a los potros del pueblo dardano tal velocidad que se decía que volaban sobre los pastos.

Erictronio casa con otra ninfa, Astíoque, una de las hijas del río Simois (otro río de la región). De esta unión nace el rey Tros, y cuyo nombre da a los dardanianos el título de troyanos. Tros desposó a Calíoroe, otra de las hijas del río Escamandro. De esta unión nacen tres hijos varones: Ilo (que toma el nombre de su tío), Asáraco y Gamínedes. El más joven era tal su belleza que Zeus lo raptó y convirtió en su copero en el Olimpo. En compensación Zeus le regala a Tros dos caballos tan rápidos que podían correr sobre el agua. Asáraco casa con la ninfa Hieromneme, hermana de Astíoque, y fueron padres de Capis.

Ilo desposa a Eurídice (una hija del rey Adastro de Argos – Grecia) y tiene tres hijos; un varón: Laomedonte y dos hijas: Temiste y Telecleia. Ilo abandona la ciudad de Dardania dejándosela a su hermano Asáraco y funda Ilión (Troya). Su hija Temiste casa con su primo Capis se serán padres de Anquises, este príncipe dardano, tenía tal belleza que fue amado por la misma diosa de la belleza y el amor, Afrodita; juntos serán padres del héroe Eneas, quien tras la caída de Troya huye con su padre e hijo y funda Roma. La segunda hija, Telecleia desposa a Ciceo, rey de Tracia, y serán padres de Téano, sacerdotisa de Atenea y esposa de Antenor, un ministro del rey Príamo.

Es el hijo varón de Ilo quien inicia la causa de la caída de la casa de Ilión. Laomedonte transformó a la pequeña Ilión en una gran ciudadela de impugnables muros. Según el mito los dioses Apolo y Poseidon fueron convertidos en mortales y condenados a trabajar para el rey de Ilión en castigo por conjurar contra Zeus. Laomedonte le pidió a estos dioses la construcción de murallas que ningún ejercito pudiera tumbar y los dioses cumplieron, pero al terminar la obra el rey se negó a pagar por ello. En castigo los dioses enviaron una peste y un monstruo marino. Para aplacar a los dioses, al igual que en la historia de Andrómeda, Laomedonte tenía que sacrificar a su hija Hesíone. Heracles, que por ese entonces iba con los argonautas se comprometió a ayudar al rey a cambio de los fantásticos caballos que Zeus había regalado a su abuelo Tros. Laomedonte aceptó, pero cuando Heracles, tras cumplir el trato, envió a Telamón e Ificlo a buscar lo pactado, Laomedonte los traicionó encerrándolos.

La furia de Heracles no se hizo esperar, pero dentro de los muros, Podarces, el hijo menor de Laomedonte, ayudaba a escapar a los presos, por no estar de acuerdo con las acciones de su padre. Heracles entra con ayuda de los fugitivos y el resto de los argonautas a la ahora fortaleza y mata al rey y todos sus hijos, sobreviven solo Hesíone y Podarces. Hesíone fue dada como esposa a Telamón y como dote Hesíone pidió la liberación de su hermano Posarces, quien iba a ser convertido en esclavo, comprándolo con su velo de novia. El joven Posarces fue conocido desde entonces como Príamo, en alusión al pago simbólico del velo de su hermana. Los argonautas siguieron su viaje y Príamo quedó como rey de Troya.

No todos los hijos varones de Laomedonte murieron a manos de Heracles; otro que se salvó de la furia del hijo de Zeus y Alcmena fue el príncipe Titono. Titono tuvo la suerte que muchos de sus ancestros, fue un chico de una gran belleza. Su belleza prendó a Eos, la diosa de la aurora, quien había sido maldecida por Afrodita al descubrirla en la cama con Ares, a que arrancaría a los hombres de las camas de sus amantes, pero ninguno terminaría con ella. El mito explica el por que los hombres se levantan con las luces de la aurora para ir a trabajar todas las mañanas, abandonando a sus esposas. Titono fue el amante mortal más fiel que tuvo la diosa y de su unión nacerán Memnón, rey de Etiopía, y Ematión, rey de Arabia. Pero el destino de Titono no fue como el de su tío abuelo Ganímedes. Eos pidió a los dioses que le concedieran la inmortalidad al joven, algo que los dioses aceptaron, pero no pidió juventud eterna y Titono envejeció, y envejeció hasta que se arrugó tanto que la diosa por piedad lo transformó en grillo. Por ello los grillos cantan toda la noche llamando a la amada y al llegar la aurora callan.

El joven Príamo vuelto rey transformó la región y extendió los dominios de la ciudad de Ilión, hasta que la misma fue llamada la dueña de Asia. Como su padre Príamo tuvo muchos hijos, según algunos más de cincuenta, pero con su esposa oficial, la reina Hécuba podemos citar a: Héctor, Héleno y su hermana gemela Casandra, Deífobo, París, Troilo, Polites, Polidoro, Creúsa (esposa de Eneas y madre de Ascanio) y Polixena entre los más famosos.

Príamo intentó rescatar a su hermana Hesíone,por ser el único descendiente varón de Laomedonte que quedaba vivo, pasó a ser rey de Troya y decidió tratar de conseguir el regreso de su hermana. Para ello envió a su consejero Anténor en un viaje diplomático a Grecia, pero los griegos se negaron a la devolución. Según algunas versiones, el motivo del viaje de Paris, hijo de Príamo, a Esparta, fue precisamente volver a reclamar el regreso de Hesíone o castigar a los griegos por negarse a la devolución; el rapto de Helena obedecía a más que simplemente una historia de amor y a la promesa de una diosa dada a un pastor que a su juicio la había catalogado como la más bella de las diosas.

Príamo es siempre descrito en la Ilíada dando pruebas de una inmensa bondad y de una justicia ejemplar. Al contrario que sus consejeros, no culpó a Helena de la guerra. Demasiado viejo para tomar parte en los combates, Príamo tuvo que limitarse a presidir los consejos. Uno a uno vio perecer a sus hijos y su dolor llegó al máximo cuando Aquiles mata a su hijo mayor Héctor en combate singular delante de las murallas de Troya, para luego arrastrar su cuerpo por el polvo. El anciano rey, humillado, acudió al campo enemigo al encuentro del vencedor, para suplicarle la devolución del cadáver de su hijo a cambio de un elevado rescate.

Cuando Troya cayó finalmente, presa del fuego, Príamo quiso tomar las armas para intentar una defensa desesperada, pero su esposa Hécuba lo arrastró hasta el altar de Zeus, al fondo del palacio, para ponerlo bajo la protección del dios. Mientras Neoptólemo, el hijo de Aquiles, mata al más pequeño de los hijos vivos de Príamo y Hécuba, el niño Polites, en presencia de su madre; Príamo no resiste y grita de dolor; Neoptólemo, al descubrir su escondite lo degolló sin piedad. Así terminaba el último rey troyano, la mayoría de sus hijos e hijas muertos, sólo sobreviven los gemelos Casandra y Heleno, ahora convertidos en esclavos.

Los dos primeros cuerpos en los puntos langragianos L4 y L5 de Júpiter se vinculan con cuatro aspectos vinculados al sexo masculino; así como las cuatro primeras diosas del cinturón de asteroides (Ceres, Palas, Juno y Vesta) se relacionan con los aspectos femeninos de madre, hija, esposa y hermana. Aquiles, Patroclo, Hector y Príamo son sus equivalentes masculinos: hijo, amigo, esposo y padre. Aquiles es el joven que pretende demostrar que ya es hombre y ser capaz de tomar sus propias decisiones. Patroclo es el amigo inseparable, el hermano que hace todo por su amigo, incluso tomar su lugar para rescatarlo. Héctor es ante todo esposo, y por su mujer es capaz de hacer las cosas más imposibles; y en Príamo tenemos ese deseo interno de paternidad. Ante todo Príamo es padre, orienta a sus hijos, pero no los limita, sufre con ellos y por ellos. Príamo es símbolo de paternidad, no por el número de hijos que tuvo, sino por el amor que por todos ellos sintió. Por otra parte aunque los tres primeros cuerpos muestran aspectos negativos de: ira incontrolable, deseos de venganza y fuerza intimidatoria, Príamo cierra este ciclo señalando que todas esas acciones están acompañadas por un inmenso dolor de perdida. Su grifo hace referencia a las torres de la fortaleza de Troya y a la letra griega Pi, inicial del rey Príamo.