Caos (Chaos), el planeta de la anarquía

Caos (19521 Chaos / 1998 WH24), un objeto del cinturón de Kuiper que no tiene resonancia con cualquier otro planeta y por tanto se trata de un cubewano (un objeto típico del cinturón). Se le trata como un probable planeta enano dado su tamaño de unos 500 km de diámetro. Caos fue descubierto en 1998 y lleva el nombre del estado primitivo de la existencia en la mitología griega, de la cual los dioses aparecieron por primera vez. Tiene un perihelio de unas 41 UA y un afelio de 51 UA; teniendo un órbita casi circular (0,11 de excentricidad) y se encuentra levemente inclinado unos 10° (menos que Plutón, que tiene 17°), Caos tiene un periodo de traslación de unos 312 años y pasará por su perihelio en junio de 2033 encontrándose a mitad de su paso por Cáncer.

En la mayoría de los relatos cosmogónicos el Caos precede a la creación; es ese vacío primitivo que todo lo llena y del cual surge el mundo. Para los egipcios el universo surge de Nun o Nuu «el océano primordial». Nun era el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo. Del Nun surge espontáneamente la creación y después las aguas del Nun (océano) rodean la Tierra (la creación), siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Bajo este aspecto fue identificado luego con otro dios egipcio; Jnum, dios que vive en las primeras cascadas, que abre y cierra las aguas del Nilo y que del barro crearía a los hombres. De Nun surgen siete primitivos dioses (representados como ranas o como serpientes) y formaron cuatro parejas: Nun y Naunet, —las aguas primordiales—; la segunda, Heh y Hehet, —el espacio infinito—; la tercera, Kuk y Kauket —las tinieblas— y la cuarta, Nia/Tenemu/Amón y Niat/Tenemet/Amonet —lo oculto (aire y viento no visibles pero si perceptibles)—; la interacción de estos entes resultó ser tan desequilibrada entre ellos que produjo un cataclismo y dio como resultado el surgimiento de un montículo primigenio, en cuyo interior había un huevo cósmico (o una flor) del que salió del mismo el dios del sol, Ra, quien ascendió hasta el cielo. Ra tendrá entre su hijos a Shu (el aire seco) y Tefnut (el aire húmedo); hijos de estos fueron Ged (dios de la tierra) y Nut (diosa del cielo), estos estaban tan juntos que no daba espacio para que nada creciera y Ra los separó poniendo a su padre entre ambos para siempre. Pero Nut, ya embarazada, tendría cuatro hijos: Osiris (dios de la fecundidad), Isis (diosa de las tierras fértiles), Seth (dios del desierto) y Neftis (diosa de las tierras pobres); hijo de Osiris e Isis es Horus (quien remplaza a Ra en funciones) y de Neftis y Osiris nacerá Anubis (dios de los cementerios). El resto de los dioses son o hijos de Ra o descendientes de estos últimos.

Para los pueblos de babilonia el universo apareció por primera vez cuando Nammu un abismo sin forma —equivalente al Nun egipcio— se separó y dio origen a Tiamat (el mar tumultuoso y principio femenino) y a Apsu (el océano primordial y principio masculino); de la unión de estas dos fuerzas nacerá el resto de la creación. Otros señalan que Nammu el abismo sin forma, se abrió a sí mismo y en un acto de auto-procreación dio nacimiento a An (dios del cielo) y a Ki (diosa de la Tierra).

En India hay varios mitos, uno primero habla de la muerte de descuartización de un antiguo gigante, era una época de sacrificios humanos. Luego el mito se vuelve es más complicado, se resume que en un rincón del infinito universo espiritual existe un «océano»; allí está acostado la más grande de las formas del dios Vishnú sobre una gran serpiente; y de su ombligo surge una flor y cuando la flor se abre nace el dios Brahmá de cuatro cabezas, quien crea al resto del universo —aquí recuerda el mito de Ra—.

Entre los vikingos habían dos mundos uno de hielo (Niflheim) y otro de fuego (Muspelheim) y entre ellos un abismo (Ginnungagap), el calor del mundo de fuego provoca que parte del mundo de Hielo se evapore y es este vapor condensado nuevamente que entra en este “hueco profundo”, en donde nada vivía, lo que forma a Ymer, el primer gigante de la helada; quien creó otros gigantes y monstruos, hasta que los dioses (últimos hijos de los gigantes) mataron a Ymer y con sus partes crearon el mundo (aquí tenemos otro vacío inicial —caos— y la descuartización de otro gigante).

Para los griegos el Caos es aquello que existe antes que el resto de los dioses y fuerzas elementales, es decir, el estado primigenio del cosmos infinito. El término traduce ‘espacio que se abre’ o ‘hendidura’, y se lo identificó con el aire que llena el espacio entre el cielo y la tierra; después se le asocio al concepto de «confusión elemental».

Hay tres versiones griegas de como ocurrió esta cosmogonía; con el Caos como origen. La primera y más común es que del Caos surgen deidades elementales, los protogonos (los primeros), estos son: Nix (la Noche) y Érebo (los oscuros abismos) que serán padres de Éter (la luz) y Hemera (la claridad); Gea (la tierra), Ponto (las aguas); Urano (el cielo) y Tartaro (el inframundo). En segundas versiones surgen primero Nix y Gea, las primeras madres, acompañadas por el espíritu Eros (el amor y no confundir con Cupido) y ellas generan por si mismas a Erebo, la primera; y la segunda a Urano, Ponto y Tartaro. Eros junta a Nix y a Erebo y de su unión nacen una serie de dioses oscuros (daimones/genios/demonios); y Eros junta a Gea y Urano de quien proceden los titanes, los cíclopes y los hecatónquiros; y de estos el resto de la creación. Es interesante comparar que Urano es castrado por uno de sus hijos (el Titan Cronos, ayudado por sus hermanos); aquí también tenemos un descuartizamiento de un antiguo gigante, de la sangre derramada tras la castración que cayo a la tierra surgirán los gigantes y de la que cayo al mar nacerá la diosa Afrodita.

Una segunda versión, en el mito pelasgo de la creación, Eurínome (la ‘diosa del todo’) surgió de este Caos y creó el cosmos a partir de él; era acompañada por una serpiente (Ofión) y de su vientre de oscuridad surgirá un huevo cósmico que contenía el Universo y cuyas partes al abrirse formaran el cielo y la tierra —una versión distinta del mito de Ra—. La diosa Eurínome tiene otra versión dentro del mito tradicional, se la hace hija del Titán Océano y la titanide Tetis; siendo una de las diosas que cuidó al abandonado Hefesto, cuando su madre, Hera, lo boto del Olimpo por deforme y Eurínome fue madre con Zeus de las tres Cárites (las Gracias). En la versión órfica Chronos (‘Tiempo’, que aquí equivale a Urano y no confundir con el titán Cronos) y Ctonio (‘de la Tierra’) existían desde el principio, siendo Chronos el creador del universo. Entre su hijos están Cronos y Ofión que compiten por el dominio del mundo. Ofión gobernó el mundo con su esposa Eurínome antes del reinado de Crono y Rea, quien les derrocaron y arrojaron al mar.

Una última versión señala que del Caos surgió el titán Océano (visto como el río que rodea la tierra y no equivalente a Ponto que equivale al mar interior o Mediterráneo) y la diosa Tetis (vista como diosa de la lluvias). Juntos serán los padres de todos las fuentes de agua dulce (ríos, pozos, manantiales y las nubes de lluvia) y del resto de la creación. La pareja era probablemente equivalente a Ofión, un Titán mayor en los mitos órficos, y su mujer Eurínome; quienes gobernaron el cielo poco tiempo y que arrojados a la corriente de mar que rodea la tierra por Cronos y Rea. En la versión tradicional Océano y Tetis son hijos de Urano y Gea, una pareja de titanes, y no participaron en la castración de Urano, ni se unieron a la batalla contra los dioses olímpicos más jóvenes contra el resto de los titanes.

Astrológicamente, Caos significa: la anarquía, el desorden, tumulto, alboroto, falta de sentido, desinterés y liberación. Caos tiene que ver no sólo con la confusión primordial, sino con la entropía y su producto final, las cosas se deshacen, o se rompen a modo que lo nuevo pueda llegar a existir —ciclos de muerte y resurrección—. Por ello uno de sus símbolos es la hoz de Saturno pero volteada, el semicírculo mira a la derecha, hacia el futuro que es por demás incierto. Otro grifo más común es una serie de flechas que salen de un punto común; representa el caos de la creación, el bigbang que explota, esta imagen del caos proviene de Michael Moorcock y su símbolo del caos está compuesto por ocho flechas en un patrón radial. Modificaciones al símbolo se han dado, entre la más destacadas es de incluir un circulo en el centro para denotar la expansión, poner flechas de tamaños (anchos y largos) diferentes, etc.

Hay que señalar que las ocho flechas con el circulo interno es una imagen similar al signo budista ‘La rueda del Dharma‘; término tibetano que literalmente significa ‘la rueda de la transformación’ y el movimiento rápido de la rueda funciona como una metáfora adecuada para el rápido cambio espiritual engendrado por las enseñanzas del Buda y nada tiene que ver con el caos. Caos tiene muy presente las acciones espirituales y el libre albedrío; la magia y su uso no debe afectar la libertad de opciones de los otros; la energía caótica es por un lado destructora y por el otro creadora; así el problema muchas veces es descubrir que hay orden dentro del caos.

Caos cambia de signo aproximadamente cada 25 a 26 años; hoy transita por Géminis y representa muestra su efecto en el comercio y los mercados; en las crisis económicas que se vienen experimentando desde 2003 y han tomado fuerza desde 2008. Entre 1979 a 2002 Caos estuvo en Tauro, fueron años finales de la guerra fría y el auge del terrorismo, Caos marca en Tauro un aumento en los tensiones motivadas por romper lo consolidado. Entre 1954 a 1978 Caos transito por Aries, es más activo y agresivo, hay una gran necesidad de hacer algo con esa energía caótica que puede ser impredecible y violenta; nace el Rock and Roll, se inicia la carrera espacial, Israel gana la guerra de los seis días contra los estados árabes vecinos; la mayoría de Sudamérica cae en dictaduras militares, nacen los movimientos sociales “hippies” que se harían notar en sus protestas anti-guerra y se esparcirían por todo el mundo. Entre 1927 y 1953 Caos paso por piscis, aquí mostró la disolución que se dio en la sociedad esos años; es la gran crisis económica, fueron los horrores de la segunda guerra mundial y la expansión del comunismo en el lejano oriente, China, Corea. El siglo XX se inició con Caos en Acuario, hubo un actitud fría e impersonal, el mundo es cruel, duro y hay que tratar con ello; predomina un sentimiento de cambio; la física tradicional se desmorona, empieza la decadencia de los imperios europeos (Alemán, Austroungaro, Ruso), ocurre la primera guerra mundial. Así Caos a su paso promueve destrucción y renovación; afecta a la sociedad como un péndulo que corta y separa; nos divide y enfrenta.

Tifón (Typhon); el planeta de los impulsos emocionales

Tifón (42355 Typhon / 2002 CR 46) es un objeto de unos 135 km de diámetro; descubierto el 5 de febrero de 2002 mientras se acercaba a su perihelio; al que llegó a fines de abril 2006. Para febrero de ese año se le descubrió una luna que tiene poco más de la mitad de su tamaño, con unos 86 km de diámetro. S/2006 (42 355) 1, nombrada Equidna, y que rota a unos 1300 km de Tífón en periodos orbitales de 19 días; siendo el periodo combinado de ambos cuerpos alrededor del Sol de unos 236 años. Su distancia de perihelio es de unas 17,5 UA y los ubica dentro de la órbita de Urano; ello los puso como candidatos a ser considerados el primer centauro binario; pero el afelio del dúo se ubica a unas 58,8 UA; esto es casi el doble del radio orbital de Neptuno; prácticamente saliendo del cinturón de Kuiper, entrando en la región conocida como disco disperso, y pudiendo ser clasificado como un SDO (Scattered Disc Objet = Objeto del Disco Disperso).

Se les define hoy como un Objeto No-Resonante (inestable) y cuyo futuro es convertirse en un centauro. El nombre ambos cuerpos se les fijó el 23 de Noviembre de 2006, junto con los sistemas de Logos/Zoe y Ceto/Forcis. Tifón lleva el nombre de un monstruo en la mitología griega y Equidna, una hija de Ceto y su esposo Forcis en el mito. Ambos cuerpos parecen estár formados principalmente de hielo, en lugar de rocas, más parecida su composición a cometas, y planteó la posibilidad de que los sistemas binarios y hasta múltiples son más frecuentes de lo que esperaba; inclusive en cometas.

Tifón fue el último hijo de Gea, lo engendró con el dios oscuro e infernal llamado Tártaro, que presentaba al oscuro y cavernoso inframundo. Fue quizás el último intento de Gea de controlar al mundo a través de uno de sus hijos; lo intento con Cronos, pero este y sus hermanos (los titanes) fueron vencidos por los dioses (Zeus, sus hermanos e hijos), luego con sus hijos los gigantes, que igual fueron vencidos; Tifón es su último intento. Algunas versiones lo hacen hijo de Hera por medio de partenogénesis (sin marido), como una forma de vengarse de los nacimientos partenogénicos de Dioniso y Atenea por parte de Zeus.

De naturaleza mixta, hombre y bestia. En talla y en fuerza aventajaba a todos cuantos había alumbrado Gea; con forma humana hasta los muslos y un descomunal tamaño que sobrepasaba todos los montes, su cabeza tocaba las estrellas; brazos extendidos con uno alcanzaba el occidente y con el otro llegaba a oriente, y de ellas salían cien cabezas de serpientes; de los muslos, enormes anillos de víboras que, al desplegarse, llegaban hasta la cabeza emitiendo un fuerte silbido; su cuerpo estaba todo cubierto de alas y lanzaba fuego con los ojos. Tal y tan poderoso era Tifón, que podía abrasar todo lo que se le opusiese con su ígnea mirada, así como vomitar fuego y lava de su boca, y crear huracanes y terremotos moviendo sus alas.

Tifón fue criado en una cueva de Cilicia; y fue en esta tierra donde Zeus tuvo el primer encuentro con el monstruo; Zeus perdió este primer encuentro y Tifón le corto los tendones y lo puso atado dentro de un saco y los dejó al cuidado de una dragona, mitad mujer y mitad serpiente, llamada Delfine —por su descripción es igual o equivalente a la ninfa Equidna— . Fue Tifón entonces por el resto de los dioses en el Olimpo. Cuando los dioses vieron a Tifón abalanzarse hacia el cielo, corrieron despavoridos y muchos llegaron hasta Egipto; hasta donde Tifón los persiguió, Para escapar se transformaron en animales y Apolo se convirtió en un halcón [Horus], Hermes en un ibis [Thot], Ares se convirtió en león [Onuris], Artemis en un gato [Bastet], Hera en vaca [Hathor], Dioniso tomó la forma de un cabra [Jnum], Hefesto un buey [Ptah/Min], y así los demás dioses. Es por ello que los dioses Egipcios fueron vistos por los griegos como formas deformadas de sus propios dioses.

Afrodita, perseguida por Tifón, supo que podría escapar bajo el agua y, agarrando a Eros, se sumergió en las aguas, donde ambos se transformaron en peces; y para asegurarse de que no se perderían, se ataron con una cuerda; y nadaron hasta el Eufrates. Por su valor en salvar a su hijo, Zeus luego puso su imagen en los cielos y son la constelación de Piscis; madre e hijo, unidos por una cuerda. Pan viendo la suerte de Afrodita y Eros decide usar el mismo truco; se transforma primero en cabra y luego en pez para escapar por el río, pero es tanta su prisa y angustia que sólo se transforma en mitad pez, quedando la parte superior como cabra, a Zeus le divirtió tanto la imagen que luego la puso en los cielos como la constelación de Capricornio.

Tifón fue identificado con el dios Seth en la mitología egipcia, el dios de las tormentas de arena y de los vientos del desierto. La imagen de estos fuertes vientos llamados ‘tufan’ paso del mundo persa y árabe al griego como ‘tifón’, y es por ello que se denominan a los ciclones del océano Indico con el nombre de tifones.

Sólo la valiente Atenea se queda a luchar; mientras en Cilicia, el veloz Hermes encuentra a Zeus atado y sin tendones; lo desata y rescata los tendones de manos de Delfina/Equidna; tiempo suficiente para que Zeus regrese al Olimpo y ayude a su hija contra el monstruo. Juntos Zeus y Atenea, y luego el resto de los dioses se unen en la lucha y hacen retroceder a Tifón. Y este engañado por las Moiras retrocede hasta Silicia, mientras arranca montes y montañas y las lanza contras los dioses, como si se tratara de guijarros; finalmente cuando intenta lanzar el monte Etna, Zeus con un rayo hace que tropiece y el monte cae sobre la bestia, sepultandolo. Hoy el Etna lanza fuego desde sus entrañas y se retuerce de tanto en tanto —son los terremotos—; es Tifón que intenta liberarse de su prisión; donde Hefesto lo tiene atado y usa sus fuegos como combustible de su hornos. Su signo es una imagen del volcán (triángulo) que sepulta a Tifón (flecha descendente) por acción del rayo de Zeus (flecha quebrada ascendente).

Delfina/Equidna logro escapar, la esposa/amante del monstruo lleva en sus entrañas la simiente de la bestia y serán bestias lo que saldrá de su vientre: Cerbero, el perro con tres cabeza que vigilará las puertas del infierno; Ortro/Orto, un perro de dos cabezas que acompaña al gigante Gerión a vigilar sus toros rojos y muertos ambos por Heracles en su décimo trabajo. La Quimera, monstruo/dragón de tres cabeza que combinaba los cuerpos de león, cabra y serpiente; muerto por Belerofonte; la Esfinge, mitad mujer y mitad león; a todos los viajeros que pasaban por su camino los preguntaba un acertijo y mataba a los que no tenían la respuesta, hasta que fue vencida en su propio juego por Edipo; el León de Nemea y la Hidra de Lerna, vencidos por Heracles en sus dos primeros trabajos; el dragón Ladón que cuida las manzanas doradas de las Hesperides y el Dragón de la Cólquida que cuida el Vellocino de Oro; Ethon, el águila del Caucaso, que torturaba a Prometeo y muerta por Heracles al rescatar a este ultimo; la Cerda de Cromio, muerta por Teseo en uno de sus tantos viajes. También entre los hijos de Tifón se encuentran los amenois, vientos de tormenta, que fueron puestos bajo el mando de Eolo.

A Tifón en astrología lo podemos vincular a los fuertes impulsos emocionales que si están bien guiados hacia el resto del equipo, grupo o colectivo traen sus frutos. Tifón tiene la capacidad para crear revoluciones que alteran lo establecido, Tifón promueve enfrentar situaciones que son mayores que la capacidad de quien las asume. Pero hay que tener cuidado con los impulsos emocionales mal dirigidos, el egocentrismo y los excesos de confianza.