Ángeles y arcángeles (13) Otros arcángeles.

El número de arcángeles es para muchos un número inconcebible; por otra parte aquellos que son conocidos por sus nombres son unos pocos, en esta entrada trataremos de cerrar el ciclo de arcángeles conocidos, conscientes de que seguro habrá omisión de unos cuantos más; así tenemos a los siguientes nombres dentro de esa casi infinita lista de seres angelicales:

Jofiel/Iofiel (Luz de Dios)

El Arcángel Jofiel se le conoce también como Iofiel, Yofiel, Zofiel y Zafiel. Fue el Ángel que instruyó a Sem (primogénito de Noé y a sus otros hijos) en los misterios de la Cábala. También como ‘el ángel príncipe de la Torá‘ que se acredita con haber enseñado a Moisés el misterio cabalístico. Es el ángel de la iluminación, de la sabiduría celestial, de la inteligencia, de la comprensión, de la enseñanza, de las lenguas, del ingenio, de la lógica, de la expresión, de la intelectualidad, de la literatura, de la filosofía, de la Cábala, de la ley, del conocimiento oculto. Por este aspecto se le conoce como el patrono de los estudiantes, de los discípulos, de los maestros, de las escuelas, institutos y universidades.

Por su relación con Saturno (posición que comparte con Kafziel), rige sobre las carreras profesionales y el trabajo. También rige sobre los intelectuales, los escritores y todos los inspirados celestialmente. Es el Símbolo de la fidelidad, de la eficiencia, de la responsabilidad, de la disciplina, de la prudencia, de la seriedad y de la honradez. Representa la luz porque la sabiduría es claridad y la ignorancia es oscuridad. Jofiel también rige en el planeta Júpiter (regencia que comparte con Zadkiel), rige sobre todos los viajes, igual que Rafael. Tiene que ver con todos los temas de desarrollo humano y crecimiento espiritual; con los viajes astrales y también los espaciales. Se invoca su protección en momentos en que necesitamos claridad mental, iluminación y estabilidad; en momentos de ayuda en problemas mundanos como así lo relacionado a planos existenciales, como por ejemplo ayuda intelectual, momentos de dudas, incomprensión, confusión.

Jofiel la tradición judía lo pone de compañero del ángel Metratón y es uno de los jefes del coro de querubines. En la tradición cristiana Jofiel no es mencionado en las escrituras, pero algunas fuentes creen que fue él quien sacó a Adán y Eva del Jardín del Edén, lo que lo convertiría en el primer ángel que aparece en la Biblia. Si este es el caso, también sería el ángel guardián del árbol de la vida con una espada de fuego para impedir el retorno de la humanidad. Jofiel y Zadkiel ayudan a Miguel en la batalla contra el demonio.

Hadraniel (Grandeza de Dios)

Hadraniel, Hadarniel, Hadariel, Hadriel, entre otras variantes ortográficas; es un ángel de los judíos asignado como guardián en la puerta del segundo en el cielo. Descrito de una altura y figura de enormes proporciones. Cuando Moisés llegó en el cielo para obtener la Torá de Dios, se dice que se quedó sin habla con asombro a la vista de Hadraniel.

Hadraniel no creía que Moisés debía tener la Torá, y le hizo temblar de miedo, lo que provocó la amonestación a Hadraniel por parte de Dios. Hadraniel rápidamente se comportó y actuó como un guía para Moisés. En el gnosticismo Hadraniel es sólo uno de los siete subordinados de Jaoel, príncipe (ángel) del fuego. Hadraniel es quien revela que Adán posee el Libro del ángel Raziel, que se dice que contiene la información secreta que ni siquiera los ángeles sabían.

Jaoel/Yahoel (El señor es Dios)

Jaoel, también llamado Jael, Yahoel, Jah-el, Jehoel, Jehuel y Joel entre sus muchas variantes, es un ángel del orden de los Querubines; es uno de los ángeles que reposa sobre el ‘Arca de la Alianza‘, y el otro querubín es Zarall. Se le considera el preceptor de Abraham. Jaoel era el ser que le enseñó a Abraham la Torá y fue su guía terrenal y celestial. En el Apocalipsis de Abraham el ángel señala: —Me llamo Yahoel un poder por la virtud de nombre inefable en mí—. Él se identifica con Jehoel como un líder de los coros angélicos.

Dependiendo de que la traducción se da con, nombre Yahoel también puede aparecer como Iaoel. Cuando Yahoel se presenta a Abraham, afirma que el significado de su nombre es inefable, o incapaz de ser expresado con palabras humanas, que es también el caso para el nombre de Dios.

Para aquellos no familiarizados con el Apocalipsis de Abraham en el que aparece Yahoel, se trata de una obra judía que se basó principalmente en las Escrituras del Antiguo Testamento. La fecha exacta se desconoce, sin embargo, muchos eruditos creen que fue escrito entre 70 y 150 d.C. Ya que es de origen judío, es considerado como una pieza integral de la literatura apocalíptica. Sin embargo, debido a que la fundación no canónico, la mayoría de los Judíos ortodoxos y cristianos tradicionales no lo reconocen como oficial.

La leyenda dice que el arcángel Yahoel está tan cerca de Dios en su naturaleza y forma (equiparado aquí a Metraton), que podía ser descrito con precisión como una manifestación del poder de Dios. También se afirma que Yahoel es uno de los maestros del coro en el cielo, y que él personalmente instruye a legiones de ángeles con sus cantos. También se cree por algunos que Yahoel tiene el poder sobre todas las serpientes y todos los reptiles. Algunos estudiosos han interpretado que el último atributo, como posiblemente lo que significa que Yahoel era el arcángel divino que creó y exterminó a los dinosaurios, ya que son fragmentos de las escrituras que se podría pensar en el sentido de que él estaba en la tierra la realización de tareas a Dios antes que el hombre llegara. Uno de los otros atributos que posee y comparte por igual con el arcángel Miguel, es que Yahoel es un protector jurado de Israel, sobre todo del nuevo estado del Israel de hoy.

Con respecto a su descripción física de Yahoel que en su mano derecha sostiene un cetro de oro macizo, que es un símbolo del poder absoluto que Dios le ha concedido. También ha habido algunas traducciones que afirman que Yahoel sienta en un trono de nubes. Pero esta descripción ofende a cristianos y Judíos gravemente, afirmando estos que representa una forma de blasfemia. Su personaje es muy estrecha relación con el poder de Dios para algunos, como que casi imita al Espíritu Santo. Otras representaciones lo ponen con forma humana sobre un fondo natural (montañas, río, mar) a la distancia y casi siempre se emite una luz ardiendo espiritual de muchos colores.

Vretiel (Escriba de Dios)

Vretiel, también llamado Vrevoil Vretil, Pravuil, Dabriel, Radweriel, Raduiriel, entre otras formas; es un arcángel que según se menciona en el Segundo Libro de Enoc yn es conocido como el ‘más rápido en la sabiduría que los otros arcángeles‘ y escribe todas las obras del Señor. Su función de escriba celeste lo equipara a Metratón y a Raziel. La tradición lo pone a cargo del cuidado de los libros que guardan los nombres de todos los seres humanos, un bibliotecario encargado del archivo de los libros de vida de cada ser humano, algo como el ángel guardián que anota las acciones buenas y malas en un libro que se guarda en la biblioteca para el día del juicio.

Como Dabriel es el ángel que rige los lunes. Se le vincula a abrir la mente durante el sueño, para así ver o entender el mensaje recibido, ya que durante el descanso las ideas fluyen y se aclaran. Como Vretil es llamado el ‘Ángel del Karma‘, a quién acudir cuando tenemos preguntas acerca de los ciclos kármicos. Como Vrevoil es quien el Señor mandó a traer los libros del tesoro celestial e imponer a Enoc a copiarlos sin cesar durante treinta días y treinta noches; al final, Enoc, usando la pluma y la tinta suministrada por el ángel, escribió 366 libros sobre casi todas las formas y el tipo de conocimiento.

Algunos han asociado a Pravuil con el Espíritu Santo. Dentro del mundo del ocultismo y de influencia no religiosa o cristiana, el arcángel Pravuil menudo se asocia con la obtención de conocimiento y sabiduría, y, a veces con la maduración de la mente del adulto. También se le llama en ocasiones el portero o guardián de la sabiduría, y que todos los que buscan el conocimiento del mundo y el tiempo, deben pasar por la presencia de Pravuil.

En algunos ritos paganos lo tenemos una especie de bibliotecario espiritual, alegando que si una persona busca el conocimiento o la verdad sobre cualquier tema, que uno debe orar con él, y pedir que se le remueva todos los obstáculos y revelen el conocimiento que se busca. Se dice que Pravuil tiene la única llave de todos los secretos románticos entre dos amantes, algo así como una versión oculta cristiana de la caja de Pandora. Ahora teniendo en cuenta que estas afirmaciones ocultistas tienen orígenes dudosos, no se encontrará nada de respaldo en las escrituras cristianas para algo de ellas.

Grupos marginales de la Nueva Era señalan que Pravuil es en realidad un extraterrestre, y que el Libro de Enoc es un manuscrito codificado que tiene la capacidad de desbloquear un nivel más alto de la conciencia humana, un estado mental que se necesita para la comprensión de los verdaderos orígenes de nuestro mundo. En este mismo sentido estos grupos de la Nueva Era aceptan a Pravuil como un escriba celestial asociado con la sabiduría, sin embargo, en su opinión, el mundo espiritual es en realidad otra dimensión física sólo se puede acceder a través del entendimiento sobrehumano.

Fanuel (Rostro de Dios)

El nombre Fanuel aparece en el libro no canónico de Enoc, y en relación con los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Así que muchos consideran Fanuel para ser el cuarto gran arcángel. El nombre Fanuel traducido del hebreo antiguo significa el ‘rostro de Dios’. El arcángel Fanuel también se le pone como una de las cuatro voces que Enoc oyó ofreciendo alabanzas a Dios. En estos pasajes se dice que las voces escuchadas por Enoc alabando a Dios son: la primera venida del arcángel Miguel, el largo sufrimiento y misericordioso. La segunda voz de alabanza vino del arcángel Rafael que ha sido enviado para velar por el bienestar de todos los hombres, y mantenerlos libres de enfermedades. La tercera voz provenía de Gabriel, que controla todos los poderes, y la cuarta voz provenía de Fanuel, que preside el arrepentimiento de todos aquellos que esperan heredar el reino eterno del Señor.

Se afirma que Fanuel es el arcángel de los exorcismos, y que él posee el poder de expulsar a Satanás y sus demonios desde cualquier lugar terrenal. Fuera del Libro de Enoc, Fanuel también aparece en el ‘Pastor de Hermas’, donde se le llama el ángel de la penitencia. La escritura canónica cristiana no se menciona por su nombre, y por lo tanto muchas denominaciones cristianas no lo consideran como un arcángel oficial. De vez en cuando se encuentran ejemplos dentro de la católica y las religiones orientales ortodoxas cristianas donde Fanuel se confunde con el arcángel Uriel, pero estos dos ángeles son entidades totalmente separadas. Fuera de la Católica y la Ortodoxa Oriental y el cristianismo en las religiones protestantes y no confesional, que rara vez se oye ninguna mención de Fanuel el poderoso.

Dentro del ocultismo y grupos de la Nueva Era, parece que hay una gama muy amplia de atributos asociados con el arcángel Fanuel. Por ejemplo, algunos grupos ocultistas consideran Fanuel es el arcángel que permitirá a una persona mover la culpa pasada o el arrepentimiento. Grupos ocultistas afirman que si usted está teniendo problemas para retirar algo del pasado que lo persigue, se debe orar a Fanuel, y él te mostrará el camino hacia la paz interior. Algunos también afirman que Fanuel se encarga de repartir el remordimiento y el dolor a aquellos que pecan contra Dios, o cometer malas acciones contra las personas.

Tariel/Tubiel (Bondad de Dios)

Fuera de todos los arcángeles, Tariel podría ser uno de las más oscuros y menos conocidos arcángeles. Tariel menudo se asocia con el verano, o incluso se etiqueta como el ángel del verano. Aparece en el ‘Libro de la protección‘, que es un manual o guía de magia siríaco, así como una colección de amuletos mágicos. Es bastante obvio que esta obra literaria no es en absoluto considerada como una escritura canónica por cualquiera de las tres religiones abrahámicas del Judaísmo, el Cristianismo y el Islam; por lo tanto Tariel no es oficialmente considerado por ellos como un arcángel. Es lo que podríamos llamarlo un ángel de la creencia popular, a pesar de sus raíces abrahámicas.

Hay muy poco de literatura cristiana que lo menciona, sin embargo, estas referencias no lo ponen como un arcángel, sino como un ángel caído. Al parecer, algunos estudiosos creen que sus gloriosos días como arcángel terminaron cuando él se rebeló junto con Satanás, y fue expulsado del cielo.

Al hojear el ‘Libro de la protección‘, la referencia a Tariel está contenida dentro de un hechizo mágico. Este hechizo específico implica convocar a una larga lista de ángeles y arcángeles, y luego les ordenó silenciar las lenguas de cualquier persona que desee difundir mentiras en contra de la persona que realiza el hechizo. Es ese sentido, es un hechizo vinculante, que se mantendrá en efecto, siempre y cuando la persona que lo inicia la lleva un amuleto pequeño. La leyenda cuenta que una vez que el encanto lo llevan fuera del cuerpo, entonces el hechizo ya no será vinculante. Lo que no se aclara como un ángel forma parte de la lista de ángeles protectores termina como un ángel caído.

En el ocultismo y en creyentes de la Nueva Era, Tariel es el ángel de verano, más específicamente del calor del verano. Tariel se asocia a menudo a este respecto con el solsticio de verano, y es conocido como la deidad que marca el comienzo de la estación cálida. Cuenta la leyenda que el primer día del verano desciende de los cielos a la tierra, y su espíritu luego se extiende por todo el mundo, dando inicio a los meses más cálidos. Lo que es interesante es que estas creencias ocultistas adornados con respecto a la Tariel arcángel, casi a la perfección coinciden con los atributos y poderes de la diosa sumeria Aestas, una diosa del grano, lo que me lleva a concluir que Aestas es la verdadera inspiración y fundamento para la interpretación oculta de Tariel. Si esto es cierto, no sería la primera vez que lo oculto  ha fusionado o ha mezclado mitos separados.

Como Turiel o Tubiel se le vincula a los otros tres ángeles estacionales: Spugliguel que rige la primavera, Torquaret el otoño y Attarib el invierno.

Spugliguel cuyo nombre significa en hebreo “El movimiento de Dios está en mí“, es el ángel representante de la primavera simbolizando iniciáticamente el nacimiento tras la muerte, el renacer por el orden, es decir; la niñez, que corresponde al profano y también al aspirante o al discípulo. El símbolo místico de este ángel es un hombre alado, y su perfume son las rosas y las violetas (símbolo del silencio y del dolor respectivamente).

Con Tubiel que en hebreo significa; “Bondad de Dios“, es el ángel representante del verano simbolizando por la juventud, es decir, el aprendizaje exterior e interior, la adolescencia, o al iniciado que todos llevamos dentro en estado despierto o dormido. El símbolo místico de este ángel es un águila, y su perfume son las espigas de trigo o de cebada (símbolo d e la semilla que germinará en planta y luego dará el fruto).

Con Torquaret que en hebreo significa “el Secreto de tu Luz” y es el ángel representante del otoño simbolizando iniciáticamente a la madurez mental y espiritual, es decir al discípulo que ha aprendido del maestro, o al sabio que espera en la muerte la liberación de su espíritu. Es en sí el sacerdote, el iniciado consagrado que irradia a su alrededor la sabiduría que contiene. El símbolo místico de este ángel es un toro, y su perfume son las hojas secas de abedul y la acacia (símbolo de que lo mundano debe entregar toda su juventud para alcanzar la Unción Sagrada); finalmente Attarib que en hebreo traduce “Diadema Elevada“, es el representante del invierno, simbolizando la vejez, es decir, el maestro que todo ser humano lleva dentro en la espera de la muerte física para poder vivir plenamente en Dios. El símbolo místico de este ángel es un león y su perfume el ciprés (símbolo del ser que habiendo muerto físicamente apunta hacia la Elevación, es decir, la Espiritualidad). Como se puede observar estos cuatro ángeles estacionales sus símbolos coinciden con los animales de los cuatro evangelistas y representan un estado de crecimiento de la conciencia.

Ángeles y arcángeles (8) Los siete arcángeles

Si bien ha sido un problema pasar de tres a cuatro, imagínese pasar a siete, y el por qué deben ser siete. En la tradición judía y en el viejo testamento siempre se hace mención de siete grandes ángeles que están al lado de Dios. La pregunta inicial es por qué siete y quienes son estos. Omitiremos por el momento la respuesta a la primera pregunta y nos limitaremos a la segunda. ¿Quiénes son estos siete arcángeles?; si bien las sagradas escrituras sólo nombran a Miguel y Gabriel, y con algún resquemor a Rafael; nunca aparecen los otros cuatro; pero seguro si se señala que son siete:

Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono (Apocalipsis 1:4)

Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. (Apocalipsis 8:2)

Los nombres de los siete arcángeles aparecen en el libro de Enoc; en donde se citan en el capítulo 20.

He aquí los nombres de los santos ángeles que vigilan: Uriel, uno de los santos ángeles, llamado el del trueno y el temblor (temor); Rafael, otro de los santos ángeles, el de los espíritus de los humanos; Raguel, otro de los santos ángeles, que se venga del mundo de las luminarias; Miguel, otro de los santos ángeles, encargados de la mejor parte del la humanidad y del pueblo; Sariel, otro de los santos ángeles, encargado de los espíritus de los hijos de los hombres que pecan en espíritu; Gabriel; otro de los santos ángeles, encargado del paraíso, las serpientes y los querubines; Remiel, otros de los santos ángeles, al que Dios ha encargado de los resucitados.

Aunque muchas tradiciones concuerdan con los cuatro comunes: Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel; los otros tres cambian; así aparecen nombres como: Jofiel, Samael y Zadkiel; Baraquiel, Jehudiel y Saeltiel; etc.. Y si trabajamos con los regentes de los siete cielos tendríamos: Sidriel, Baraquiel, Baradiel, Sandalfon, Zadkiel y Miguel; y si ponemos los nombres de los regentes de los siete planetas astrológicos tenemos a: Miguel (Sol), Gabriel (Luna); Rafael (Mercurio), Anael (Venus), Camael (Marte); Zadkiel (Jupiter) y Casiel (Saturno); y tras el descubrimiento de otros planetas aparecen: Uriel (Urano), Asariel (Neptuno) y Azrael (Plutón). Por su parte la Cábala Judía asocia cada punto del árbol de la vida a diez ángeles: Metraton, Rasiel, Casiel, Zadquiel, Camael, Rafael, Anael, Miguel, Gabriel y Sandalfon; y si nos referimos a los meses tenemos de enero a diciembre los siguientes regentes: Cambiel, Barchiel, Machidiel, Asmodel, Ambriel, Muriel, Verchiel, Hamaliel, Uriel, Barbiel, Advachiel y Anael. Podríamos hablar de los ángeles que presiden las cuatro estaciones y sus ayudantes; o los que vigilan cada una de las veinticuatro horas del día, pero la idea básica ya está planteada; podemos así seguir sin ponernos nunca de acuerdo en quienes son realmente los siete grandes arcángeles o si ellos son realmente siete; ya que los musulmanes hablan de ocho ángeles que transportan el carro de Dios.

Como la idea no es ponernos exigentes, asumiremos en esta entrada sólo los nombres dados en el libro de Enoc; como ya hablamos de Rafael, Miguel, Gabriel y Uriel; esta entrada la dedicaremos a Raquiel, Sariel y Remiel.

Raquel (Amigo de Dios).

Raguel no se menciona en las escrituras canónicas de la Biblia. Entre sus otros nombres tenemos: Raguil, Rasuil, Rufael, Suryan y Akrasiel. Su nombre se enumera en el Libro de Enoc, como uno de los siete arcángeles y quien mostró a profeta el fuego que guía las luminarias del cielo (estrellas) y transportó al profeta a los cielos. Raquel es identificado con el tercer ángel que toca la trompeta para abrir el abismo, ya que Juan presenta a los siete ángeles que están delante de Dios, a la manera del Libro de Enoc y Raguel en el Libro de Enoc es quien enseña al profeta las estrellas.

El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. (Apocalipsis 8:10-11)

Raguel se refiere como el arcángel de la justicia, de la imparcialidad y de la armonía. Raguel observa a todos los ángeles y arcángeles para cerciorarse si están trabajando adecuadamente con mortales, de una manera armoniosa y ordenada, según la voluntad y el orden divinos (Apocalipsis 3:7-13), lleva la cuenta de sus errores (Mateo 18:10), y publica el castigo para los ángeles que han transgredido las norma de Dios (Daniel 7:10). Según esto, sus acciones contra otros ángeles no son propias del diablo y deben interpretarse como el cumplimiento de la misión divina de mantener cielo puro, limpio de la corrupción, en armonía con la voluntad de Dios. Es por ello que en el juicio final, sería Raguel quien ejecuta las condenas contra los malvados, sean el diablos y sus ángeles después de ser derrotados por Miguel y sus ángeles. Algunas tradiciones diferentes lo consideran un ángel del frío y no del fuego, que en el juicio final forma tropas de ángeles de nieve y hielo.

Sariel (Mandamiento de Dios)

Sariel es uno de los arcángeles para las tradiciones del judaísmo y el islamismo. Otras posibles versiones de su nombre son Seriel, Sauriel, Suriel, Suriyel, Seraquel, Saraqael, Sarakiel, Seraquiel, Saraqel, Sahariel,  Zerachiel, Surya, Esdreel, Asaryalyor, Juriel y Jariel.

De acuerdo con el Libro de Enoc (10:1-3) Sariel fue el ángel enviado a Noé; así fue su misión:

Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió a Sariel al hijo de Lamec. Y le dijo: —Ve hacia Noé y dile en mi nombre, ‘escóndete’; y revélale la consumación que viene, pues la tierra entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá. En seguida enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe hacer para preservar su alma para la vida y escapar definitivamente, pues por él será sembrada una planta y serán establecidas todas las generaciones.

Para Enoc (40:9-10) Sariel es el cuarto ángel del señor (no Uriel), en toda la obra siempre lo nombra junto a Miguel, Gabriel y Rafael y afirma en ella:

… el cuarto, que está encargado de la esperanza de quienes heredarán la vida eterna, es llamado Sariel. Estos son los cuatro ángeles del Señor…

En algunas traducciones del Libro de Enoc se escribe Saraqael/Zerachiel; que en su versión anglo suena muy similar a Azrael. Si Azrael es el mismo Sariel, ello explica sus acciones en tres hechos distintos: (1) en la tradición Judía se le conoce como Suriel/Juriel y es el ángel de la presencia Divina; fue el ángel enviado para recuperar el alma de Moisés y de este ángel Moisés recibió todos sus conocimientos (Azrael es el ángel que recupera las almas); (2) en el libro de Enoc la función de Sariel es dar esperanza a las almas de los pecadores (como Azrael que busca salvar las almas del infierno), y (3) finalmente si asociamos los ángeles de las trompetas del Apocalipsis con los ángeles del libro de Enoc; Sariel sería el quinto ángel; que tras sonar la trompeta provoca la caída de una estrella, el polvo oscurece la tierra y saldrán langostas como escorpiones que atormentaran a los hombres por cinco meses (aquí opera como el Azrael ángel vengador).

El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. (…) Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión. (Apocalipsis 8:1-11)

Algunos señalan que el ángel de la quinta trompeta es Raquel ya es según Enoc es el ángel que preside las luminarias y por tanto vinculado a la caída de la estrella; pero igual función se pone al ángel de la tercera trompeta.

Remiel (Misericordia de Dios)

Remiel figura también como Jeremiel o Yeremiel en la versión latina, Iyârumial en la etíope y Ramiel en la siríaca. En el Libro de Enoc se le señala como el “Encargado de los resucitados” En el Apocalipsis de 1°Esdras (4:35-36), es él quien responde hasta cuándo deberán espera los justos por su recompensa: —… hasta que el número de los justos esté completo—. Y en el Apocalipsis 6:10-11 se responde una pregunta similar cuando el Cordero rompe el quinto sello “Y clamaban a gran voz, diciendo: —¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?— (…) hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.

En el Apocalipsis de Baruc de origen siríaco, desempeña un papel protagónico y es presentado como “el ángel que preside las visiones verdaderas” (55:3). En los capítulos 56 y 74 hace una interpretación mesiánica de la visión de Baruc de “las aguas negras y las aguas blancas”, descifrando el sentido de la historia del pecado y la redención y manifestándose como el vencedor sobre Senaquerib (63:2-10), identificándose como el ángel de 2 Crónicas 32:21-22, Isaias 37:36-38; y no el ángel Uriel.

Si mantenemos la comparación entre los ángeles de Enoc y los del Apocalipsis de Juan; Remiel sería el séptimo ángel; para Enoc es el encargado de los resucitados, y su tarea fundamental es como ángel de la esperanza; es el que conduce las almas al Juicio y cuida de aquellas que aguardan la entrada en el Paraíso. Bajo este aspecto vemos al séptimo ángel al sonar la trompeta:

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. (Apocalipsis 11:15-17)

Tras estas palabras vendrán los aspectos más terribles del Apocalipsis, es la lucha Miguel contra el Dragón, la caída de la gran ramera, las siete plagas y otros eventos; pero al final será el juicio de los muertos y vendrá el Reino de los Cielos, estos aspectos coinciden perfectamente en Remiel como el ángel del juicio final, pero también de la esperanza.

Nota final

Un aspecto a tener en cuenta en el Libro de Enoc es la semejanza entre los nombres de los arcángeles y el de los vigilantes (ángeles que se acostaron con las mujeres de los hombres); señalan muchos escritores que es un problema de Parónimos, palabras que escritas distintas suenan igual y por ello el problema en las traducciones.

He aquí los nombres de estos Vigilantes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar’taqof, Rama’el, Kokab’el, -‘el, Ra’ma’el, Dani’el, Zeq’el, Baraq’el, ‘Asa’el, Harmoni, Matra’el, ‘Anan’el, Sato’el, Shamsi’el, Sahari’el, Tumi’el, Turi’el, Yomi’el, y Yehadi’el. Y los que siguen son los nombres de sus ángeles, de sus jefes de centenas y cincuentenas. El primero es Yeqon, éste indujo a todos los hijos del cielo y los hizo descender sobre la tierra y los sedujo con las hijas de los hombres. El nombre del segundo es Asbe’el, éste dio un mal consejo a los hijos del cielo y los condujo a corromperse a sí mismos con las hijas de los hombres. El nombre del tercero es G’adri’el, este mostró a las hijas de los hombres todas las formas de dar muerte, fue él quien sedujo a Eva y él es quien enseñó a los hijos de los hombres los escudos, las corazas, las espadas de combate y todas las armas de muerte; desde su mano ellos han procedido en contra de quienes viven en la tierra desde ese día y por todas las generaciones. El nombre del cuarto es Panamu’el, éste mostró a los hijos de los hombres lo amargo y lo dulce y les reveló todos los secretos de su sabiduría: les enseñó a los humanos a escribir con tinta y papiros y son muchos los que se han descarriado a causa de ello, desde el comienzo hasta este día. Porque los hombres no han sido traídos al mundo con el propósito de afianzar su creencia en la tinta y el papel, sino que los humanos han sido creados con la intención de que vivieran puros y justos para que la muerte que todo lo destruye no pudiera alcanzarles. Pero por culpa de este conocimiento suyo, el poder de ella me devora. El nombre del quinto es K’asdeya’el, este mostró a los hijos de los hombres todas la plagas de los espíritus y los demonios: la plaga de embrión en el vientre para que aborte, la mordedura de serpiente, la plaga que sobreviene con el calor de mediodía, el hijo de la serpiente cuyo nombre es Taba’et. Enoc (69:1-12)